Los neonatos y Milagritos

Miércoles, Diciembre 12, 2007

Ayer leí de casualidad, enlazada por menéame, que una niña prematura había sobrevivido gracias a la cercanía de la madre. Al parecer, cuando la cría nació apenas respiraba y el corazón le latía muy despacio,  sin embargo, en cuanto la madre se la acercó y se la metió dentro del camisón, los latidos de la neonata se regularizaron y empezó a respirar por sí misma. Así, recuperó temperatura corporal y poco a poco ha ido evolucionando hasta que le han dado el alta, ya con 3.6 kg.

Supongo que hay quien se sorprende, yo no porque lo he vivido desde cerca. Cuando Milagritos nació, pesaba poco más de 500g y cabía en la palma de su madre. Se tiró en la incubadora desde el 31 de octubre hasta finales del mes de enero, que es cuando tendría que haber nacido por cesárea programada. Ocho años más tardes es una niña muy despierta, demasiado, y muy activa. Los médicos decían que si hubiera sido niño, quizá no habría sobrevivido, al parecer el cuerpo de la mujer está más preparado para situaciones adversas.

Sea como fuere, Milagritos empezó con un gorro del tamaño de una naranja para abrigar su diminuta cabeza en la incubadora, los pañales más pequeños le cubrían todo el cuerpo, se tomaba una jeringuilla de leche materna y cuando le dieron el alta ya podía usar ropa de recién nacido y alimentarse como cualquier otro bebé. Como todo niño prematuro, ha ido a psicomotricidad, y hoy en día, nadie diría que nació antes de tiempo.

Milagritos no es su nombre auténtico, pero mi abuelo la llama así porque dice que es un milagro que sobreviviera. Y la guerra que le queda por dar…