Aquí estoy otra vez dando la lata con mis series (aunque haya quien prefiera que hable de fútbol). Y es que ya he terminado otras dos de única temporada. De la primera que os quiero hablar es de Women’s Murder Club, que en España la han bautizado como Club contra el crimen. Como imaginaréis, se trata de una serie policíaca, otra más para la saca. Es una serie ambientada en San Francisco y protagonizada por cuatro mujeres: la inspectora de homicidios Lindsay Boxer, la forense Claire, la ayudante del fiscal del distrito Jill y la periodista Cindy. En sí no se trata de un club, las tres primeras trabajan juntas, y la cuarta, la periodista, al investigar en el primer capítulo hace alusión a que las tres amigas forman una especie de club. Cada una aporta su granito de arena a la hora de resolver los casos: los contactos, las experiencias personales, la determinación, la obsesión por el trabajo…
El resto del elenco lo completan el compañero de Lindsay, Jacobi, un inspector experimentado; el novio de Jill, Luke, que es médico; el marido de Claire, que está en silla de ruedas tras un tiroteo; y el teniente Tom Hogan, exmarido de Lindsay.
La trama central de la serie es encontrar a un asesino que cose los labios de sus víctimas. Aunque en realidad, eso es lo que parece al principio, pero creo que los guionistas se olvidaron del caso. Si se supone que el personaje está atormentado por los crímenes de ese psicópata, deberían verse más referencias. Pero imagino que la huelga de guionistas influyó mucho al respecto. Sólo consta de 13 capítulos y es una mezcla de cualquier serie policíaca con un toque de Sexo en Nueva York, sobre todo los encuentros de las cuatro mujeres en el restaurante. No sé el motivo, pero existe últimamente una obsesión por hacer series de mujeres. Ésta, no triunfó. El final no es concluyente, pero tampoco deja demasiadas cosas abiertas. Es más como un final de temporada, supongo que esperando una renovación. De todas formas, hay una pregunta que me surge muchas veces, ¿cómo se puede cerrar dignamente una serie? Pero dejaré la divagación para otro momento.
Paralelamente he seguido la serie Moonlight, que también es breve, una única temporada de 16 episodios. La serie pero da la sensación de que adelantaron demasiado las tramas. El protagonista es Alex O’Loughlin, Mick St. John, un vampiro que trabaja como detective privado en Los Ángeles. Se convirtió en vampiro en su noche de bodas y a lo largo de su vida como vampiro toma la decisión de no beber la sangre directamente de los humanos, sino que se la proporciona un forense. Su gran amigo, que no comparte esa filosofía es Josef, pero fíjate que yo sigo viendo a Logan Echolls. En sus inicios como vampiro salva a una niña que casualmente años después resulta ser la periodista que le ayudará en sus casos. La relación es interesante, pero creo que sale a la luz demasiado pronto, además de ser un quiero y no puedo. Pero al igual que con la anterior, no sé si se puede juzgar el desarrollo de los capítulos, ya que la huelga de guionistas hizo mucho daño. En un principio tenían prevista ya la segunda temporada, pero con la huelga decidieron que la serie volviera y que finalizara con 16 capítulos y no con 22 como estaba previsto. De ahí que todo haya ido tan rápido (y a la vez tan lento). La idea no era mala, de hecho la estética de la serie está cuidada, pero ya sabemos cómo va lo de las audiencias. Aunque hay que decir que tras su cancelación hay un movimiento para recuperar la serie por parte de los fans (e incluso el prota se ha unido a la iniciativa) en el que están donando sangre para llamar la atención. Pero al parecer no hay intención de seguir con ella por parte de la CBS.
En fin, a ver si este año no tenemos ningún tipo de incidente como el año pasado y hay más suerte con las nuevas series. Aunque no todos los estrenos del 2007 han tenido tan fatídico resultado. En otro momento ya os hablaré de Samantha, Who? o Life.

Escrito por X3