Ayer estuve en el Santiago Bernabeu. Más que para ver cómo jugaba el Madrid, que no es una maravilla, iba para ver un partido de fútbol en el estadio, sentir miles de voces a tu alrededor, ver ondear las banderas, oír los cánticos, en definitiva, para vivir y vibrar. ¡Y vaya si vibramos!
Bueno, en realidad, el partido fue desesperante, al menos desde el punto de vista del espectador madridista. El Madrid lleva una temporada jugando…bueno ahí, en el campo, pasando los 90 minutos y haciendo lo que puede. Y desde que llegó Juande, está aguantando el tirón del Barcelona. No se les puede comparar, por supuesto que no, están en dos momentos muy diferentes, pero a los blancos no se les puede negar que le tienen miedo a que se dilate la diferencia de puntos con el Barça. Y gracias a ese miedo, los blancos mantuvieron la fe hasta el final, no bajaron los brazos. Bueno, imagino que la pitada monumental y el precipitado abandono de los espectadores a falta de 10 minutos y con el 1-2 también les hizo despertarse.
La primera parte fue un preaviso de que veríamos en la segunda, el Geta llegaba, se colaba por los huecos que dejaba el desdibujado esquema técnico del equipo blanco, y tanto va el cántaro a la fuente…que al final, como siempre, el canterano que se tiene que marchar para poder jugar, acaba marcando en el Bernabeu… La misma historia. El resto de los 45 minutos, un tostón, el Madrid no conseguía hilar dos pases, se echó de menos a Lass, creo que el equipo se ha acostumbrado a él. Y no es de extrañar, es fácil acostumbrarse a lo bueno. Guti no supo mantener esa cordura en el centro del campo, de recuperar, de distribuir… estaba a otras cosas. Tanto que Juande, a 10 minutos del final de la primera parte, puso a calentar a Robben para que estuviera preparado para salir tras el descanso (pero no debió prepararse mucho). En fin, volviendo al terreno de juego, el caso es que, para variar, al final de la primera parte, Higuaín recuperó la ilusión de los espectadores y subió el empate al marcador.
En la segunda parte Robben salió de inicio en lugar de Van der Vaart y se lesionó tras 18 minutos en el campo, dicen que es porque tiene mala calidad muscular…no sé, pero desde luego es para hacérselo mirar. No obstante, Juande no se había enterado de la lesión hasta que no le dio por cambiar a Cannavaro por Javi García. No lo entendí. Al parecer lo hizo para dar más creación desde atrás. En ese momento se le acercó Raúl comentándole que cómo cambiaba al 5 si el holandés estaba lesionado. Así que tuvo que sustituirlo por Drenthe, que no es que hiciera mucho, bueno, metió la pierna en un córner casi al final…
La grada poco a poco se iba desesperando al ver que el equipo era un coladero, que el Geta si no llegaba más, era porque parecía conformarse, no parecía haber mucha intención de jugar, se tiraban a la más mínima… esa pérdida de tiempo hizo que el árbitro añadiera 4 minutos en la 2ª parte. 4 minutos que al Madrid le sirvieron para revivir. El caso es que el partido se estaba calentando con tanta caída, fingimiento, empujones… De repente una jugada en el área del Getafe en la que Higuaín reclamaba penalti. El estadio estalló. Me pilló lejos y sin repetición, pero parece que no lo fue. Los azulones se vinieron arriba y Albín adelantó a los visitantes. Faltaban 7 minutos para el final del partido. Parecía que el Madrid iba a sucumbir, pero en un partido de los blancos, hasta el rabo todo es toro. Esto es, hasta que el árbitro no pite, el partido no se puede dar por concluido. Y si no, que se lo digan a los que se marcharon con el 1-2. Cierto es, que cualquier otro equipo hubiera bajado los brazos, pero les pudo el orgullo, el pensamiento de que pueden arrebatarle la liga al Barcelona. Y se agarraron a un clavo ardiendo.
Poco después del gol de los azulones, Guti, que no había hecho otra cosa en el partido que estorbar, reventó la escuadra con un lanzamiento de falta muy similar a una que ya metió en Montjuïc. Empate. 5 minutos aún por delante. La grada en pie, cánticos, gritos, Casillas desesperado dando palmas. Pero el Getafe volvió a colarse entre las grietas del Madrid y Pepe empujó a Casquero en el área chica y le hizo penalti. De repente al brasileño se le pasó algo por la cabeza que sólo el sabe (yo tenía a Pepe por un tipo tranquilo. Me esperaría esto de Ramos, pero no de él) y dio una patada al jugador getafense. Roja directa. Expulsión y penalti. Íker parecía el único cuerdo ayudando al jugador azulón a levantarse y echando a Pepe del campo para no perder más tiempo. Eso sí que es un capitán…
Casquero coge el balón, se dirige al punto de penalti, coloca el esférico, pita el árbitro y… se le pasa por la cabeza experimentar con Casillas. Con el mismo Casillas que consiguió que en la Eurocopa España dejara fuera a Italia en la tanda de penaltis. No se le ocurre otra cosa que tirar a lo Panenka (que para el que no lo sepa consiste en tirar el balón flojito flojito…Vamos, como si me pongo a tirarlo yo). El ridículo fue histórico. El portero madridista tuvo tiempo de tirarse y levantarse a recoger con calma el balón. Clamor popular: Íker, Íker, Íker…
El equipo se viene arriba, con uno menos, y apurando los últimos segundos, el Pipita Higuaín tiró de sus compañeros, del estadio entero. Y marcó. Tan fácil. Podría haberlo hecho media hora antes, pero claro, le habría quitado emoción. El estadio se vino abajo. Y pitido final.
Reflexión: Es desesperante estar primero en la liga jugando como lo está haciendo el Barça, mirar al Madrid y ver que jugando pésimamente consigue mantenerse así. Esto no es espectáculo. El Madrid se conforma con seguir ahí, y no se esfuerza en jugar mejor, o quizá es que no puede, no tiene equipo. Sí, tiene jugadores que ya los quisiera cualquier plantilla, cuestan una millonada, pero eso no significa que haya equipo. Tener equipo, es otra cosa, es una piña, un juego, tener un dibujo claro en el campo…y eso el Madrid, no sabe lo que es. Qué tiempos aquellos con Del Bosque…
Lo peor es que la grada se conforma, los aficionados silban a los jugadores para que despabilen, sí, pero en cuanto se remonta, se les olvida que no han hecho nada en el partido. Como se sabe que el Presidente y el Entrenador no seguirán, pues a ellos no se les juzga como se haría en condiciones normales. Aunque viéndolo desde su punto de vista, Juande llegó con un Madrid con los brazos caídos y sin moral, justo antes del encuentro contra el Barça en el Camp Nou. Y ahora se encuentra, una vuelta después, a 3 puntos (a ver qué hace el Barcelona contra el Sevilla) y con unas estadísticas inmejorables. Así que él tiene el primero de sus objetivos cumplidos. Así pues, cuando le entrevistan y le preguntan que qué pasa con el buen juego, él tira de los números y se queda tan ancho. Total, para lo que le queda…, debe pensar.
2ª Reflexión: Lo reconozco, no soy para nada raulista. Creo que estorba, que corre en balde, fue un buen jugador en su momento, pero tiene que dejar camino a los que vienen detrás. Y ése es el problema, que nadie se atreve a cambiarlo y jugar con él es jugar con 10. Estorba, molesta. Y eso fue lo que hizo ayer. Había tres nueves en el campo: el Pipita, Raúl y Huntelaar. Para mí Higuaín se ha ganado ser titular, sin duda, Huntelaar parecía que venía pisando fuerte, pero ahora pasa de puntillas…El Madrid necesita encontrar un esquema con un 9 claro. Bueno, un 9, y un sustituto de Lass, porque ayer había unos agujeros…Guti no supo repartir, recuperar…no hilaban dos pases seguidos. Por otro lado, tenemos a la defensa, que hubo un momento en la temporada que parecía que se había asentado, que Casillas podía relajarse algo más. Pero Marcelo y Ramos suben demasiado, y claro, Pepe se desesperaba al ver que Cannavaro también perdía su posición y se quedaba sólo atrás. Habrá que esperar a las elecciones, al nuevo presidente, al nuevo grupo técnico y deportivo, a ver qué proponen, qué jugadores venden. Porque todos hablan de comprar, pero antes, hay que vender. Se rumorea que Guti y Salgado se irán a Quatar, creo que hay un par de holandeses que también deberían tener las puertas abiertas y se irían encantados, Cannavaro tontea con la Juve… A ver si hacen una buena limpia.