San Francisco. Etapa 1 Road Trip por la Costa Oeste de los Estados Unidos

Después de un reparador sueño, amaneció en San Francisco. El jet lag no se notó mucho, un poco de descontrol con las horas, pero por lo demás, con muchas ganas de ver la ciudad. Y falta que hacía, porque era el día más fuerte.

Partimos del hotel Buena Vista Motor Inn, un hotel algo alejado del centro, pero no mal comunicado, que es lo que buscábamos en un hotel, que aunque no esté en el centro, puedas estar en cualquier punto en un momento. Creo que en San Francisco fue donde más complicado lo tuvimos a la hora de elegir, porque era la zona más cara, pero creo que la elección fue buena. El señor de la recepción que nos atendió casi a la medianoche fue super agradable, la habitación fue aceptable, y el desayuno, aunque no muy variado, estaba bien. Constaba de plátanos, manzanas, bollería varia, té, café, zumo…. lo único que el espacio era en la recepción, con poco espacio. Pero muy rico todo. La bollería recién hecha y el zumo no eran polvos. Nos salieron las dos noches en habitación doble (la de la foto) por 226.91€ (a 28.36€ por persona y noche). Se nota que el hotel es algo viejo, pero creo que en general, no tenía queja.

Bueno, pues una vez desayunados y con las pilas cargadas, salimos dirección Golden Gate Bridge. Vamos, el famoso puente rojo. Estábamos algo alejados, pero con el bus (a pesar de los problemas de última hora: obras y desvíos…) y el Muni Pass llegamos sin problemas. Lo cruzamos andando ida y vuelta en aproximadamente una hora y media. Eso sí, está cerrada por obras uno de los laterales, por lo que tanto la ida como la vuelta, peatones, corredores y ciclistas han de circular por el mismo carril, así que es algo molesto cuando vas en grupo, ya que has de ir en fila de uno. Pero merece la pena. Las vistas, cuando la niebla lo permite, son impresionantes.

Por cierto, corre el aire que acabas con la cara tirante, y parece que no, pero te quemas, porque el sol está… De hecho nosotros a la ida lo cruzamos con niebla, pero con sol a la vuelta… porque el aire desplazó las nubes. Una vez de nuevo en suelo firme, cogimos un autobús con dirección al barrio japonés y un Walmart al que le teníamos echado el ojo para comprar algunos aparatos electrónicos que con el cambio de divisa salían más baratos allí.

Por cierto, si vais a viajar en coche, os recomiendo llevaros un móvil de aquí libre, que sea compatible en EEUU y compréis allí una tarjeta prepago de 10$ por ejemplo, por si os quedáis tirados, tenéis que llamar a algún hotel para cancelar la reserva, o para hacerla en caso de que no la tengáis… Nosotros compramos una tarjeta por el tema coche, porque para el helicóptero necesitábamos confirmar un día antes, y para contactar con nuestra prima en San Diego. Ah, y los mensajes de móviles a España creo que salían por 10 centavos. Lo que no sé es si les cobraban a los destinatarios españoles por recibir esos mensajes…

Una vez que cargamos con nuestra tecnología y uno de nosotros vendió un cigarrillo a 1 dólar (buen negocio), cogimos otro bus con dirección a las famosas casas de Padres Forzosos (Full House), pero nos costó dar una vuelta al parque para descubrir que eran las mismas… y es que sin el filtro de la tele, se ve diferente… En vez de mi foto, os pongo la de mi hermano, que con su cámara se parecen más a las de la serie.

Seguimos con el transporte público, en tranvía mejor, porque tienes mejores vistas, dirección al barrio hispano y a Castro, el barrio gay. Te puedes bajar en Dolores, y dar un paseo por la zona, ver las iglesias que hay, los comercios, empaparte un poco del barrio.

Coger otro medio de transporte y, como nosotros, dirigirte a Fisherman’s Wharf. Hay un tranvía que recorre todos los Piers (el F, línea verde), va por toda la costa, y lo vas viendo tranquilamente, te bajas en el que te interese y pateas. Es buena zona para comer marisco, sopa de cangrejo y demás. Y ver los famosos leones marinos en el Pier 39.

Desde los Piers también puedes ver Alcatraz, si el día está despejado. Desde allí sale el barco que te lleva a La Roca (previa reserva, como os comenté).

El resto del día paseamos por el centro, cogimos tranvías históricos, vimos el cambio de sentido que hacen, esperamos la cola y nos bajamos en la famosa calle Lombard.

Y de nuevo, otro bus hacia el centro, esta vez uno que nos llevaba hasta el barrio chino. A mí personalmente me gustó más que el de Nueva York, no tiene nada que ver. El de San Francisco me dio más sensación de orden, tiendas mejor colocadas, más visuales, un montón de restaurantes… Mientras que el de Nueva York era algo más caótico, sucio, con las tiendas en sótanos…

Teníamos claro que queríamos cenar en un chino, pero no nos decidíamos, y estábamos mirando una carta en un escaparate a ver qué nos ofrecían, y salió el chino a decirnos que pasáramos, y nos decidimos… (a pesar de que había otro chino de la competencia escondido entre los coches dándonos publicidad de su local para evitar que entráramos al que estábamos mirando, jejeje). Pedimos un montón de comida, mientras nos la preparaban para llenar nos pusieron un té (muy rico) y con la comida lista volvimos en bus al hotel dispuestos a acabar un día redondo.

Lo que veis era arroz tres delicias, gambas, tallarines con verdura y pollo con salsa de ¿piña?, creo… todo riquísimo… las salsas muy jugosas… Y no recuerdo por cuánto nos salió, pero creo que no llegó a 30$…. y comimos 4 y quedamos bien saciados. Aunque he de decir, que la comida, como los hoteles, fue mejorando a medida que pasaba el viaje… el asiático de Venice Beach estaba también muy muy rico.

Como podéis ver nos movimos muchísimo en transporte público, amortizamos de sobra los 21$ que costaba el Muni Pass. Y es que, como decía, es una ciudad grande, con mucho que ver, con cuestas… y el transporte público, aparte de la experiencia de ir por fuera en un tranvía, es necesario. También quizá porque los 4 nos movemos mucho en transporte público en nuestro día a día en Madrid.

La próxima etapa: Alcatraz

Etapa 0 Road Trip por la Costa Oeste de los Estados Unidos

Bueno, una vez que lo decidimos, buscamos información, decidimos cómo, cuándo, cuántos… hicimos las reservas, preparamos la documentación… llegó el gran momento, el día D, bueno, el 28 de abril.

Como dije ya anteriormente, íbamos 3 por un lado y uno por otro. El primer vuelo hasta Filadelfia fue en un avión de 3 filas de asientos, de esos en los que tienes tu propia pantalla para echarte un solitario, ver capítulos de series o películas… nos dieron 3 veces de comer, una mantita y una almohada.

Yo que no soy muy amiga de los barcos, no siento ningún tipo de miedo por los aviones, pero los dos que me acompañaban digamos que no era la ilusión de su vida tragarse dos vuelos, uno de 8 horas, y otro de 6. Afortunadamente teníamos al lado una doctora con sus pastillas mágicas (no sabemos qué era, pero cuando tomaron media pastilla cada uno tuvieron el mejor vuelo de su vida).

El segundo vuelo, de Filadelfia a San Francisco en un avión más pequeño, de dos filas de 3 fue algo movido, con turbulencias, pero yo personalmente tenía tal cansancio y había tantos asientos vacíos, que me apropié de una fila de tres y me eché una siesta, además, como no nos daban de comer ni había película… no tenías mucho más que hacer.

Ojo con las escalas, hay quien prefiere ir a Londres y de ahí del tirón a LAX o San Francisco, para mí eso era como retroceder, pero puedo entenderlo si no quieres hacer escala en EEUU, que te retengan y pierdas el segundo vuelo. Nosotros volábamos con la misma compañía, pero eso no hace que te lleven las maletas al destino, sino que como tu primer vuelo es tu entrada a suelo americano, has de ir a la cinta, coger tu maleta y de ahí cambiar de terminal a nacionales, volver a pasar control, dejar la maleta en una cinta y pasar a la sala de espera del siguiente vuelo. Mucho cuidado con la comida. Te dan en el primer avión un documento que igual que el ESTA has de decir a todo que no, que no has estado en una granja, que no portas animales, ni más de x dinero, ni comida…. bla bla… bueno, pues la comida envasada, como un donut, no es problema, pero un plátano sí. Un perrito se puso a olernos mientras estábamos en la cinta esperando la maleta y nos confiscaron el plátano, tuvimos que ir a declarar, nos preguntaron si llevábamos chorizo y poco más, la verdad es que era mochila de mano, ni siquiera nos hicieron abrir las maletas… y menos mal, porque llevábamos avecrem de pescado y condimento para paella, aunque a lo mejor al ir envasado no había problema… En fin, que fueron 5 minutos y ya… no debíamos tener cara de delincuentes.

Este es el documento que rellenas. Por cierto, sólo uno por familia, pero no sólo padres e hijos, o matrimonios, o abuelos y nietos… sino si existe cualquier lazo de consanguinidad. Mi prima y yo rellenamos uno cada una, pero no, con uno nos habría servido… A pesar de que el apellido que teníamos en común para mí es el primero y para ella el segundo y estoy segura de que se habrían hecho un lío… pero bueno, si ellos lo dicen…

 

El caso es que afortunadamente pudimos seguir el itinerario. Después del segundo vuelo, llegamos al aeropuerto de San Francisco, nos encontramos con el cuarto integrante que tampoco tuvo problemas, y listos para comprar el Muni Pass para los siguientes días, llegar hasta el hotel y dormir.

Ya os comenté que en San Francisco no hace falta coche, es más, sobra, porque no tienes aparcamiento y el transporte público funciona muy bien, tienes autobuses, tranvías, las 3 líneas de tranvía histórico… El Muni Pass lo cubre prácticamente todo, menos los buses de SamTrans y el tren que te lleva del aeropuerto a la ciudad. Ahí tienes que coger el Bart, es algo caro, pero en 40 minutos estás en el centro. El Muni lo compras al lado de las cintas donde recoges la maleta, en un mostrador de información.

Tienes varias opciones según los días que vayas a estar, aquí lo tenéis muy bien explicado. Nosotros cogimos el de 3 días, para usarlo el sábado en el bus hasta el hotel, el domingo y parte del lunes hasta que recogiéramos el coche y nos fuéramos de la ciudad. Es una cartulina en la que marcas el día de activación (en número) y el mes, se rasca, como si fuera el rasca y gana de la once. Y cuando montas en el transporte, lo enseñas y listo (si lo quieren mirar… porque la mitad de las veces sólo con vértelo en la mano, dan por hecho que es válido). Merece la pena de sobra, es una ciudad que cansa andarla y seguro que querrás coger los tranvías históricos y teniendo en cuenta que hay 3 líneas y que cada trayecto te sale por 5$… El resto de transportes creo que eran 2$. Este tipo de pases lo compro siempre cuando voy a una ciudad, porque lo sueles amortizar, sobre todo si vas un par de días y vas un poco a la carrera y a los sitios alejados ya no llegas andando…

Pero ya os hablaré más de San Francisco en la próxima entrada. Ese día llegamos agotados al hotel. Nos habíamos levantado el 28 de abril a las 8 de la mañana y llegamos al hotel a las 11 de la noche del mismo día… pero para nuestro cuerpo eran las 9 de la mañana del 29 de abril… 25 horas despiertos… bueno, salvo las siestas de los aviones.

Documentación para un Road Trip por la Costa Oeste de los Estados Unidos

Doy por hecho que todo el mundo cuenta con el pasaporte nuevo y que sabe que saliendo del país ha de llevarlo. Yo recomiendo dejar el DNI en España, allí no te servirá de nada, y si pierdes el DNI allí, cuando vuelvas necesitas hacerte uno nuevo, que si pedir cita… en fin, trámites innecesarios.

Si ya tienes el pasaporte en regla, has de pagar unos 14$ para que te dejen entrar en Estados Unidos sacándote el ESTA, bueno, y aún así en aduanas pueden echarte para atrás, pero vamos, lo normal es que no haya ningún problema. Básicamente tienes que responder a todo que no, y listo. Vamos, que no vas a atentar contra el país, que no has secuestrado a nadie, que no has pertenecido al régimen nazi…. que nadie ha manipulado tu maleta… Es para que si luego te paran, no puedas decir que sí, porque estarías mintiendo en el documento que les has entregado. Y encima con premeditación. Este documento es recomendable hacerlo en cuanto sepas que te vas de viaje, no vaya a ser que te lo dejen en espera porque te apellides como un terrorista, traficante o maleante (que diría mi abuelo). Mucho ojo con los García, Martínez, Hernández, Fernández… apellidos compuestos… que les hace dudar y sospechar. El documento te sirve durante dos años desde su fecha de expedición, a no ser que renueves el pasaporte entre tanto, como me pasó a mí entre Nueva York y este viaje, que había pasado un año y medio, pero cuando cambias de pasaporte, cambias también de número. Ojo a esto también.

Por otra parte, importante llevar un seguro médico, a nosotros el que mejor nos salía era el de Mapfre. Recordad que no hay Seguridad Social pública y por 90€ que pagamos, no merece la pena arriesgarse, aunque luego no lo uses.

Otro documento que tampoco usamos fue el carnet de conducir internacional. Es el librito de la foto. Vas a Tráfico, pagas 10€, llevas tu carnet, o se lo dejas a un autorizado, y te lo dan en el momento. Es un libro con la información del carnet pero aparece repetida como 10 veces, cada una en un idioma diferente. Como podéis ver en la foto vale para un año desde la expedición y no puedes usarlo en España. No lo usamos, cuando fuimos a por el coche en la oficina de alquiler lo miraron, pero nos pidieron el original… supongo que siendo California, están acostumbrados a ver el español, o al menos a leer español… Habría que haber visto a un alemán, que hace unos años ponían caras raras al ver el papelito rosa… En fin, que como no nos paró la policía, ni el sheriff ni nada, pues no lo usamos, pero por 10€ no nos arriesgamos y lo sacamos por si acaso.

Y básicamente con esas cuatro cosas: pasaporte, ESTA, seguro y carnet de conducir vas listo. Aparte del billete de avión y las reservas de hoteles y demás, claro. Creo que no se me olvida nada.

¿Qué reservar para un Road Trip por la Costa Oeste de los Estados Unidos?

Bueno, partimos de la idea de que queríamos llevarlo lo más cerrado posible, no es que se tratara de un viaje como cuando te venden un paquete turístico, pero por conocidos, amigos y foros de internet, vimos que el alojamiento en ciertas zonas, brilla por su ausencia… y, como os decía en anteriores entradas, tienes que reservar billete a Alcatraz, entrada a Antelope Canyon, el helicóptero para ver el Gran Cañón, por supuesto los billetes de avión, el coche… en fin, que aunque puedas dejar algo a la improvisación, hay cosas que es mejor que no.

Realmente hasta enero no nos pusimos en marcha. Habíamos empezado con fuerza en agosto, pero entre decidir la ruta, ver los cambios que nos suponía… y bueno, el tema de integrantes oscilaba… 3 estábamos claros, pero algunos tenían problemas con que les dieran vacaciones en el trabajo, luego hubo un punto en que éramos seis y se nos salía de madre… Y es que aunque es un viaje que mucha gente quiere hacer y piensas que cuanta más gente, mejor, más risas, más momentos para recordar; lo cierto es que ahora, a toro pasado, he de decir que 4 fue el número perfecto. Hay que tener en cuenta que te mueves en coche la mayoría del tiempo, y los coches americanos son grandes, pero cada persona implica por lo menos una maleta, así que no es sólo tema de pasajeros que admita el coche, sino también de maletero… Sí, a más personas, el importe total de coche y gasolina sale algo más barato, pero si al final tienes que llevar dos coches… y bueno, eso contando con que todo el mundo tenga carnet de conducir y más de dos años de carnet, y más de 25 años… Algo que sólo 2 cumplíamos en la totalidad.

De hecho, el número también fue el apropiado en los alojamientos, ya que te sale por el mismo precio una habitación con una cama King Size (2m x 2m) que una con dos camas Queen (1,60 x 1,90). Así que no es lo mismo una habitación para 4 que si hubiéramos ido 6, ya que habríamos tenido que coger dos habitaciones, o incluso 3. Es algo a tener en cuenta a la hora de ajustar el presupuesto. Aún así, el alojamiento en general es bastante bueno y barato. Nosotros fuimos a mejor, sin decir que ninguno fuera malo, porque todos tenían camas amplias, baños limpios y cuando teníamos desayuno y wifi el servicio fue adecuado también.

Pero me he desviado, estábamos en enero. Una vez que  nos quedamos en 4 integrantes, reservamos los vuelos. Os recomiendo que los saquéis cuanto antes, porque nosotros en diciembre los habíamos visto a menos de 700€ y a finales de enero cuando lo sacamos, estaban ya a casi 900. El Euro no ayudó tampoco, hay que jugar con las divisas… 3 de nosotros volamos a Filadelfia y de ahí a San Francisco con US Airways y vuelta desde Los Ángeles, también con escala en Filadelfia. El cuarto en discordia tenía puntos por la tarjeta travel club y voló con Iberia ida y vuelta a Los Ángeles y se buscó un vuelo nacional de LAX a San Francisco. Ojo con esto, que a veces no miramos y tenemos algún tipo de tarjeta o acuerdo que nos abarata entre empresas y te puedes ahorrar unos euros… Los vuelos nacionales en Estados Unidos los puedes encontrar por unos 30$, eso sí, te cobran la maleta aparte… pero aún así, es planteable… hay que mirar todas las opciones.

Bueno, ya os he mencionado el billete de avión, que cuanto antes, mejor, el tema del alojamiento, que si tenéis una ruta clara, es mejor fijar si no todos, al menos la mayoría de los hoteles, nosotros lo hicimos por hoteles.com y la mayoría tenían posibilidad de cancelación hasta 24 horas antes sin penalización, por lo que no pierdes nada reservando. Teníamos claro reservar en San Francisco por ser la primera parada, en Yosemite fuimos a unas cabañas que me recomendó una amiga (una gran elección, ya lo veréis en su etapa), en Bakersfield era parada obligatoria para descansar, así que decidimos cogerla también, en Las Vegas… pues por poder elegir un hotel de nombre (algo de lo que no nos arrepentimos para nada), en la zona del Gran Cañón y reservas navajas porque son “pueblos” en los que sólo hay 4 hoteles (y no es un decir), no te quieres pillar los dedos… En fin, que nosotros reservamos todo por la ruta en cuestión. Comparamos en buscadores de hoteles, mirábamos la web del hotel, a ver por dónde teníamos mejor precio, y al final, solía ganar hoteles.com y he de decir, que ningún problema. Bueno, no con la web, a veces nos encontrábamos con que la reserva la tenían por nuestro segundo apellido en lugar del primero… y se hacían algo de lío en las recepciones, así que si llegáis y no os encuentran en la reserva, enseñad el pasaporte y que busquen todas las opciones… en uno de ellos incluso habían cortado el apellido…

El coche, también por recomendación de una amiga, lo cogimos en ealquilerdecoches. Lo mismo, un buscador, que te da la mejor opción entre diversas compañías, si tienes cualquier problema, llamas al 900 que tienen a tu disposición, te responden al momento, en castellano e incluso puedes hacer la reserva por teléfono. Nosotros para asegurarnos el tipo de coche lo hicimos por teléfono, en cinco minutos, das los datos, te mandan un mail de confirmación, lo entregas en la oficina de alquiler, y listo. Nosotros cogimos un 4×4 tamaño pequeño y nos dieron un Jeep Compass automático (como no) que de espacio para pasajeros estupendo, pero de maletero… bueno, teniendo en cuenta que llevábamos 6 maletas… iba justo y había que jugar al tetris todos los días, porque todos los días era carga y descarga… Al final las bolsas de aseo iban rellenando huecos y amortiguando las maletas en lugar de ir dentro.

Así pues, como iba diciendo, en enero compramos los billetes de avión, en febrero las entradas de Alcatraz, el coche, algunos hoteles, el helicóptero, en marzo Antelope Canyon el resto de hoteles, y en abril a contar los días que faltaban para irnos y preparar documentación (os hablaré en la próxima entrada). Con lo que, de esta forma, poco a poco vas pagando las vacaciones… y cuando llegas allí, sólo pagas comida, gasolina y compras personales que quieras hacer, lo cual es mucho más fácil de asumir. Al menos a nosotros nos funcionó.

Planear una ruta para un Road Trip por la Costa Oeste de los Estados Unidos

Como os decía en la entrada anterior, empezamos con la locura en agosto de 2011. Lo primero era determinar la fecha, que creo que fue lo más fácil, pues no queríamos que fuera invierno porque queríamos ver Parques Naturales y algunos cierran determinados accesos, pero tampoco verano, porque queríamos visitar desierto. Aprovechando los dos puentes de mayo que tenemos en Madrid, decidimos salir el 28 de abril y volver el 15 de mayo.

La ruta fue algo más complicada de cerrar. Sí que es cierto que había una idea clara de ir a San Francisco, Las Vegas, San Diego y Los Ángeles, y preferíamos hacer un recorrido interior, antes que hacerlo por la costa, y pensamos que era mejor partir de San Francisco con toda la energía y acabar más de relax en San Diego y Los Ángeles. Los “problemas” surgieron a partir de ahí.

La idea era llegar a San Francisco, estar 2-3 días, patear la ciudad, montar en tranvías, ver Alcatraz y de ahí movernos al este hacia Yosemite. Hasta ahí todo bien, encuentras un montón de información sobre San Francisco, mapas del transporte público (no necesitas coche), enlaces a la web de Alcatraz para sacar las entradas con tiempo (imprescindible si no te quieres quedar en tierra), en fin, que sabes que con esos datos vas a poder desenvolverte por la ciudad. Con Yosemite prácticamente es lo mismo, su web contiene todo lo que necesitas, las rutas, los alojamientos, el transporte público y nuestro primer obstáculo: el cierre de carreteras por nevadas.

Lo deseado habría sido atravesar Yosemite de oeste a este y de ahí bajar a Death Valley, un viaje de un par de horas, pero la carretera que da acceso a Death Valley está cerrada generalmente hasta finales de abril, pero depende de cada año, hasta que no llegue la primavera de verdad no pasan las máquinas quitanieves y el acceso de Tioga está cerrado. Así que tuvimos que replantearnos la ruta, es decir, u omitir Yosemite, o entrar y salir por el oeste, eso sí, para bajar a Death Valley no tendríamos dos horas de carretera, sino seis.

Tras llegar a la conclusión de que no nos podíamos arriesgar a llegar y que el paso estuviera cerrado, decidimos que veríamos Yosemite, saldríamos por la misma entrada y al día siguiente iríamos a ver Sequoia Park, de camino a Death Valley, pero buscando una parada intermedia para descansar.

El siguiente obstáculo fue que en Sequioa Park estaban programadas obras justo para nuestra visita, con lo que te podías quedar dos horas parado esperando a que te dejaran entrar, pues estarían reasfaltando y sólo dejarían uno de los dos carriles accesible, por lo que lo irían abriendo en uno u otro sentido. Es decir, nos suponía una gran pérdida de tiempo y en un lugar con poca posibilidad de alojamiento. Peeeero, descubrimos que Yosemite tiene una parte del parque con secuoyas, no tan famosas quizás como las de Sequoia Park, pero significativas al menos. También nos pillaba de camino en la bajada hacia Death Valley, y además entraba dentro de la entrada de Yosemite, por lo que ahorrábamos dinero. Así que, segundo impedimento solucionado.

Lo demás, fue más o menos sencillo de decidir, pero hubo que hacer cábalas para no llegar a Las Vegas un fin de semana porque el alojamiento es considerablemente más caro. Así que planeamos llegar un jueves, marchar un viernes y volver un lunes de nuevo. Mientras tanto, iríamos al Gran Cañón pasando por un tramo de la ruta 66.

La cosa es que ya que vas al Gran Cañón, con el GRAN delante, pues lo suyo es coger un helicóptero y verlo en condiciones… ahí el problema fue convencer a dos de los cuatro integrantes que no son muy amigos de las alturas. Para “hacer tiempo” antes de volver a la ciudad del pecado, pensamos en ir al Skywalk que tienen montados los indios en la zona Oeste, pero lo descartamos porque era un desvío demasiado largo y no nos iban a dejar hacer fotos… algo para nosotros impensable… y con dos que no iban a subir con gusto… al final lo dejamos sólo en helicóptero. Pero claro, te sobra tiempo, porque llegas un viernes, el sábado ves el Gran Cañón desde el aire y en tierra… y ¿qué haces el domingo? Pues ya que te has ido tan hacia el este, ¿por qué no adentrarse en reserva navaja?

Y lo que se había convertido en 4-5 destinos, se estaba convirtiendo en un viaje con mil paradas… pero es que ya que te haces tantos kilómetros… unos pocos más… Y nos pusimos a buscar información sobre Monument Valley (famoso por las películas de John Ford del Oeste, entre otras cosas, claro) y Antelope Canyon (famosa portada de National Geographic).

El resto del viaje ya sí iba según lo previsto: Las Vegas, San Diego y Los Ángeles.

Sin problema alguno.

Con lo que al final nuestra ruta quedo cerrada en: Madrid – San FranciscoYosemiteMariposa Grove – Bakersfield (hacer noche) – Death ValleyLas VegasRuta 66 Gran CañónMonument ValleyAntelope CanyonLas VegasSan DiegoLos Ángeles – Madrid.

Lo que yo saco de esta planificación es que podríamos haberlo dejado al azar, salir de San Francisco, llegar a Los Ángeles a tiempo de coger el avión de vuelta, pero tengo la sensación de que nos habríamos encontrado con todos esos contratiempos y no habríamos disfrutado tanto del viaje. No sólo por las carreteras cerradas o en obras, por los desvíos, falta de alojamiento… sino porque en muchos sitios tienes que reservar con tiempo, como por ejemplo para entrar en Antelope Canyon a una hora determinada en que los rayos del sol inciden perpendicularmente, o montar en helicóptero y ver el Gran Cañón al amanecer… Creo que merece la pena hacer algo de investigación y planificación previa… Igualmente tendrás anécdotas en el viaje, y podrás hacer modificaciones, pero con algo más de seguridad.

Otro día os cuento cómo nos fue con la búsqueda de coche y alojamiento.

La loca idea de un Road Trip por la Costa Oeste de los Estados Unidos

La idea apareció en agosto de 2011, un mes después de hacer un crucero por los Fiordos Noruegos, y cinco de visitar Nueva York. Vamos, que ganas de viaje no tenía en ese momento. La verdad es que siempre pensé que había muchas cosas que ver por el continente europeo antes de lanzarme a cruzar el charco. En parte por los destinos que tiene Europa, en parte por la comodidad de la moneda única y también porque son menos horas de vuelo. Pero carambolas de la vida, a tu hermano se le ocurre irse tres semanas a Nueva York a hacer un curso de inglés y dices “uy, pues tengo días de vacaciones, ¿y si me voy una semana?” Y allí acabamos, recorriendo la Gran Manzana.

Y, como decía, en agosto, en  una reunión familiar, surgió el ir a la otra punta de los Estados Unidos a hacer una visita a una prima… una de estas cosas que se dicen… “un día vamos a verte”… y pensamos “¿por qué no miramos algo para el año que viene?”

Y así nos plantamos al día siguiente pensando qué fechas serían las mejores, el precio de los vuelos, ruta a seguir, integrantes del viaje… Y poco a poco, entre agosto de 2011 y abril de 2012 fuimos dando pasos. Decidiendo fecha de viaje, ruta, integrantes, comprando los vuelos, reservando hoteles, coche, helicóptero, sacando entradas, buscando en internet qué ver en cada parada… y lo mejor es que al final todo salió perfecto. Vimos todo lo que queríamos ver, nos divertimos, tuvimos una gran experiencia y volvimos llenos de recuerdos y anécdotas.

En fin, que nos dejamos llevar un poco por aquello de “No hay huevos” y vaya si los hubo….