Obras en casa XI : Cómo reformar baño sin obra

Esta idea venía de hace tiempo. En la casa de alquiler en la que estábamos ya teníamos un baño bastante soso, simplón, feo, y había visto en decogarden varios programas en los que con suelo vinílico y pintura de azulejos le daba un cambio total al baño. Así que cuando nos encontramos con el baño de esta casa sin mueble lavabo, con un suelo un tanto sucio y unos azulejos un poco desfasados (los he visto peores, pero ya que iba a haber cambios)… estaba claro cómo iba a acabar.

Así estaba cuando nos dieron las llaves

Baño

Así que encargamos un suelo vinílico de 2mm de la marca Gerflor, en concreto el color berenjena y compramos pintura para azulejos de Bruguer. En este caso el blanco harina. El problema que hay con este tipo de pintura es que no tiene una gama de colores muy amplia, yo quería combinarlo con un color que no tenía la marca, y en la tienda me recomendaron comprar un tinte, echárselo al blanco hasta obtener el color deseado y listo. Hay gente que lo que ha hecho es pintar encima del blanco usándolo como imprimación, o una imprimación directamente y después una pintura acrílica, pero esta opción usada me pareció la más práctica.

Estos son los materiales que he usado:

– Para proteger: cinta de carrocero y plástico para tapar los sanitarios

– Para limpiar y preparar la superficie: alcohol de quemar y unos paños

– Para pintar: pintura blanca y tinte, una brocha o paletina para esquinas y ángulos, rodillo de unos 11cm para lacar (y repuestos porque te comes uno por bote, la espuma empieza a soltar bolitas y se quedan pegadas en el azulejo), guantes resistentes a los disolventes (yo usé unos vileda de toda la vida, que son gorditos) y una cubeta o cubo porque en el bote de la pintura no te cabe el rodillo.

– Para limpiar los materiales: disolvente.

Aparte, ropa que no te importe que se te manche (en los vídeos de decoración la gente no se mancha nada, pero yo acabé marcada por todos lados) y es opcional una mascarilla, porque entre la pintura y el disolvente, acabas con un colocón….

Con todo este material preparado, lo primero es preparar bien el baño protegiendo todo todo todo (suelo, sanitarios, mecanismos), ropa adecuada, material y manos a la obra.

Materiales

Después de estos preparativos, hay que limpiar bien el azulejo. Lo del alcohol de quemar es porque no se puede usar un limpiador que tenga cera o siliconas, como puede ser el KH-7. Hay quien usa también amoniaco… yo es que tengo un poco de tirria al amoniaco y su olor… y el alcohol de quemar no huele. Una vez bien desinfectado (rayas incluidas, que es donde se acumula más suciedad, hongos y demás bacterias), el siguiente paso es secarlo todo muy bien. Puedes ir con el paño y secar a conciencia, o simplemente dejar pasar un rato, unas horas. Hay que ser muy concienzudo al limpiar. Nosotros teníamos la marca de la silicona del mueble antiguo, la quitamos, limpiamos, pero al pintar, en la primera capa se notan unas burbujitas, como que no agarra bien. Con la segunda capa queda cubierto, pero no queda igual. En nuestro caso se tapará con el mueble nuevo, pero tened en cuenta esos detalles.

Cuando está la superficie seca, empezamos con lo complicado: pintar. No es que sea complicado como tal, sino que has de tener mucho cuidado, ir con calma, y a veces te encuentras con rincones complicados. Eso depende de cada baño, claro.

El bote de pintura hay que moverlo muy bien para que se reparta la mezcla uniformemente y no tenga grumos ni se quede el tinte abajo (en este caso es blanco, pero para el caso…). Volcamos una cantidad en una cubeta, cogemos el rodillo de espuma y empezamos a pintar. El método que yo he usado es ir por grupos de azulejos, de 4 en 4, de 6 en 6… para no abarcar una superficie muy amplia, sino poco a poco y no dejar nada a medias. Empezando de arriba a abajo y pasando el rodillo tanto en horizontal como en vertical para cubrir bien todo el azulejo. También es importante que en la primera capa incidáis bien en las rayas, así luego te evitas tener que pintarlas.

Una vez que di la primera capa de blanco, lo dejé secar hasta el día siguiente. Bueno, de hecho, el bote de 750 no me dio para toda una primera capa, así que no me quedó otra que parar, ir a comprar más y dejar la segunda para el siguiente día.

20121208_172232-e1496506667240.jpg

Para la segunda capa he seguido el mismo proceso: mucho cuidado, todo protegido y de grupo en grupo. Eso sí, no pinté todo, ya que como los azulejos de arriba eran blancos – beige (no sé muy bien qué tono eran), pues la pintura cubrió bastante bien, así que di una segunda desde la cenefa hasta abajo, vamos, la parte azul.

Baño

Además, esta es la parte más complicada, me encontré con el inodoro, el bidé, los tubos del radiador, la bañera (que tienes que hacer maniobras para pintar la parte de detrás), la grifería del labavo, la de la bañera….

El tercer día le di unos toques de color. Para ello usé un tinte que me recomendaron en la tienda (lo veis en la foto más arriba). Usando como base el blanco harina de Bruguer, comienzas a echar el tinte hasta obtener el color deseado. Y se aplica como los días anteriores. Esta vez la superficie era más pequeña y te cansas menos.

Al igual que con el blanco, di una segunda capa de berenjena para que cubriera más y a dejar secar.

Una vez que se ha secado (yo he ido a capa por día), retiramos todos los plásticos, protecciones, cinta de carroceno… Recomiendan no limpiarlo hasta pasados 4 ó 5 días, para que la pintura asiente bien. Y después no usar ni amoniaco ni lejía porque amarillea la pintura.

Aunque había trozos que necesitaban retoques, decidí dejarlos para el final, pues a veces entre el radiador, los muebles, los apliques y demás, habrá cosas que no se vean, por lo que decidí hacerlo a posteriori.

Colocamos de nuevo el radiador, limpiamos bien las baldosas y nos preparamos para poner el suelo elegido.

Suelo baño

Sí, morado. Un poco atrevido dirán algunos, colorido, lo llamo yo. Para poner este tipo de suelo vinílico no hay que ser muy experto en el tema. Hay que averiguar el centro de la estancia, trazas una cruz y a partir de ahí empiezas a poner lamas contrapeándolas, para que quede laminado.

También tienes la opción de ver cómo pusieron el suelo original y guiarte por él. Es lo que hice yo. Teniendo en cuenta la distribución del baño, el mueble iba a ir contra la pared del frente, a la derecha la bañera marcando prácticamente un ángulo de 90º… Decidí empezar por la puerta apoyando en la bañero y dejar los remates “raros” tapados por el mueble del lavabo. Pero claro, es un baño bastante cuadrado, depende de con lo que te encuentres. Es recomendable sobreponer las lamas para ver el sentido en que lo quieres pegar, cómo ves que quedaría mejor el tema de remates y problemas al evitar los sanitarios… En fin, recomiendo sentarse en el suelo del baño y mirar alrededor.

Es un suelo que se pone muy fácil puesto que es adhesivo. Es tan simple como limpiar el suelo (muy bien, incluyendo la silicona de los sanitarios), quitar la pegatina de la lama y colocar la lama en la marca. A partir de ahí, se sigue hasta que encontramos impedimentos. En mi caso no tenía mueble de lavabo que estorbase y el baño es bastante cuadrado, pero el inodoro y bidé me hicieron sudar un poco hasta que conseguí la forma deseada. Recomiendo desatornillar el bidé y el inodoro un poco, cortar la pieza un poco más larga, meterla por debajo, y cuando esté todo el contorno, atornillar de nuevo.

esquivar sanitarios

En la foto podéis ver que se veía el suelo de abajo. Tuve que despegar, volver a pegar y rellenar los trozos con restos (recomiendo dejar los remates para el final, porque te va sobrando mucho recorte)…

Para poner el suelo se necesita poco material: las lamas o losetas que vayas a poner, una escuadra (o algo que te sirva como ángulo de 90º), un lápiz, una regla o metro, tijeras, un cúter, papel para transportar las formas y paciencia con los espacios difíciles. Y listo, se puede fregar sin problema y queda como si fuera madera, y cuando pisas es más acogedor que la baldosa.

Terminado

Por último, sellar con silicorna los bordes del suelo, colocar los muebles (lavabo y de pared), espejo, cambiar la alcachofa de la ducha y volver a colocar los apliques.

Baño

Esperemos que dure mucho tiempo, porque me encanta cómo ha quedado.

La de cosas que lleva una casa

Madremíadelamorhermoso, así todo junto. Feliz año, antes de nada, que ya casi se ha ido el mes de enero y llevaba sin escribir desde entonces. Bueno, pues eso, madremíadelamorhermoso, la de cosas que lleva una casa…

Y ese es el motivo por el que llevo un par de semanas sin escribir… Y es que no termino de ver la luz. Bueno, ya se ve, jeje, pero siguen quedando cosas y empiezo a pensar que nunca terminaremos. Pasillo Desde la última entrega a esta he de decir que prácticamente están todas las habitaciones finiquitadas. A la sala de juego le faltan detalles decorativos y las cortinas. Al estudio le queda el rodapié, rematar la escayola del techo (¿os acordáis que tuvimos que raspar el techo para que entrara?) y las cortinas. A nuestro dormitorio le queda también el rodapié, el cabecero (ya está mirado) y las cortinas. Y al salón le queda – como no – el rodapié y las cortinas, además de algún mecanismo que nos impide terminar de colocar el frontal de la televisión y terminar de colocarlo. También faltan detalles decorativos. Los baños están completos, bueno, salvo algún detallito, y la cocina también, a falta de unos cojines para las sillas y un par de cuadros para tapar unos agujeros de los antiguos dueños… podría decirse que está todo terminado.

Enchufes euroamericanos

Pero (siempre hay un pero) falta el pasillo, el dichoso pasillo, que sigue teniendo trozos que se ahuecan, se caen, hay que enyesar y enyesar… poco a poco van quedando menos trozos, tan sólo dos paredes se resisten, pero ahí están… Esperemos que esta semana, o la que viene, quede finiquitado. Una vez que el pasillo esté pintado, podremos terminar con los mecanismos (falta un pulsador y un enchufe, creo) y con el rodapié, claro… como en toda la casa.

Pared con retoques

Así que podría decirse que estamos a falta de terminar de pintar el pasillo, de poner rodapié, cortinas y terminar de decorar. Parece poco, pero después de llevar viviendo un mes en la casa… ya está bien.

A ver si un día de estos puedo tener un fin de semana completo, del viernes a las 6 hasta el lunes a las 7.25 para no tener que pensar en qué hay que hacerle a la casa… Si os compráis una casa, cuanto más pequeña mejor, así tendréis menos que hacer…