Crucero Fiordos Noruegos. Etapa VI Hellesylt -Geiranger

Y por fin llegamos a la última parada de nuestro crucero, al menos en cuanto a visitas se refiere. Y para dicho día teníamos dos paradas en una. La primera de ellas es en Hellesylt a las 7 de la mañana, pero el barco sale hacia Geiranger a las 9, por lo que pocas opciones tienes. Es decir, o bajas y te buscas la vida para llegar a Geiranger y subes ya a la hora de salida hacia Copenhage a las 16.00 o contratas la excursión que te hace eso mismo, te lleva por las montañas, por lo alto del Fiordo en bus hasta Geiranger y después te incorporas al pasaje. Si optas por ir por tu cuenta, has de avisar en el barco para que tengan en cuenta que bajas por libre y que sepan que tienes que volver.

Diario de a bordo GeirangerNosotros optamos por no madrugar tanto, desayunar tranquilamente y llegar directamente a Geiranger, cuya llegada estaba prevista para las 11 de la mañana.

Desayuno

Esta vez el barco no atraca en puerto, sino que se queda en medio del fiordo y el desembarque se hace por medio de lanchas (ya nos pasó lo mismo en Santorini. Cómo odio estos barcuchos y las plataformas de acceso a ellos).

Geiranger

Geiranger

Geiranger

Atraque

Lanchas

A pesar de que los de la excursión salieron a primera hora, quedábamos bastantes en el barco, por lo que la salida es escalonada, has de pedir número en uno de los salones y van llenando lanchas que te acercan al puerto.

Atraque

Una vez en tierra, nos pusimos en movimiento. Como en paradas anteriores, llevábamos información de lo que se podía hacer en la zona, pero como nada más pisar tierra te encuentras unas tiendecitas y una oficina de información y turismo, pues para allá que nos dirigimos a contrastar información.

¿Qué se puede hacer en la zona? Pues teníamos dos opciones:

1. Subir a Storseterfossen: una cascada que está a unas dos horas ida y vuelta del pueblo y dicen que merece la pena pues puedes caminar detras de la caída del agua. La subida es moderada, se supone que con algún repecho, pero relativamente fácil. Algo así como la subida al glaciar.

2. Subir al mirador del Flydal. Un mirador desde el que se ve todo el Fiordo de Geiranger y el pueblo. Está a unos 4km del pueblo y se puede ir en bus.

Teníamos nuestras dudas sobre qué hacer, y ahí estábamos en la cola de información y turismo, detrás de un par de grupos de nuestro crucero hablando que si tú qué prefieres, no sé, ¿nos da tiempo con el bus?, pues espera que preguntamos, a lo mejor no y merece la pena hacer la rutilla, que también con la subida ves el pueblo… Y en ésas estábamos que se gira una señora a la que ya le iba a tocar ser atendida y me mira y dice “anda, tú eres la chica que hablaba tan bien inglés, ¿no? pues pasa, pregunta tú y ya nos enteramos los demás“.

Y yo que soy de ir a mi rollo y que por eso no cojo excursiones, que me satura la gente en el día a día, que de momento estaba saliendo todo bien… me bloqueé. Y me encontré preguntándole a la chica de información mis dos dudas y en cuanto me giré en el mostrador resultó que un grupo de unas 50 personas me había rodeado y estaban esperando mi respuesta. Así que les expliqué las dos opciones que había y en cuanto se decantaron por el bus, nosotros nos dirigimos hacia la cascada.

Que la verdad es que las dos cosas me apetecían, pero ya digo que me veía como el día anterior, que si la gente esperando a que yo pasara en el bus, hablara con el conductor, les dijera lo que costaba el billete, que si dónde había que bajarse, dónde había que coger el de vuelta… y dije, no me compensa, quiero disfrutar del paisaje, no ir con todo el rebaño. Puede sonar antisocial, y seguramente lo sea, pero oye, son mis vacaciones y quería disfrutarlas.

En fin, empezamos a subir por la carretera y lo primero que te encuentras es la Iglesia del pueblo con su cementerio.

Iglesia Geiranger

Al igual que la de Olden, toda de madera. Puede sonar un poco gore, pero paseamos por el cementerio, que me resulta muy curioso ver las fechas, lo que vivió la gente, el tipo de tumba…

Seguimos nuestro recorrido colina arriba, cruzamos la carretera y seguimos el camino que se supone que dirigía a la cascada. Hay postes que te indican el recorrido

Camino a la cascada

Lo cierto es que la ruta es muy verde, con el río serpenteando, cascadas… pero también es verdad que se me hizo más cuesta arriba que la del glaciar. No sé si porque realmente era un poco más exigente con los desniveles y el cuidado que había que poner en el terreno debido a la humedad, raíces y barro, o si  es que yo acumulaba ya  cansancio de varios días sin parar, pero el caso es que no disfruté tanto de la subida.

Camino a la cascada

Camino a la cascada

Cascada

Camino a la cascada

Camino a la cascada

A medida que íbamos avanzando creíamos que estábamos más cerca, pues se oía agua, y pensábamos que sería la cascada, pero no llegábamos a ninguna, y la cima de la montaña nos quedaba lejos. Se supone que se hacía ida y vuelta en un par de horas, pero a eso de la 1 aún no habíamos divisado ninguna cascada, y puesto que tendríamos que desandar lo andado y estar antes de las 4 abajo para coger una lancha que nos llevara al barco, tras divisar el pueblo desde lo alto, emprendimos el regreso.

Camino a la cascada

En la foto podéis ver el camino serpenteante de la carretera a la derecha, que es la subida que hicimos, y a la izquierda de la imagen un río colina abajo. ¿La cascada? Pues no sé si cogimos la ruta correcta. Tampoco nos cruzamos con nadie para preguntar, así que… no os puedo decir.

Pero aunque no llegamos al objetivo inicial, no nos importó, estuvimos tranquilamente, sin el bullicio de la gente, nos perdimos entre la maleza, descubrimos rinconcitos que eran remansos de paz… En fin, no hay mal que por bien no venga. Y de vez en cuando también está bien tener estas salidas del camino.

Geiranger

Geiranger

Geiranger

Ya abajo, y sobre eso de las 3 menos cuarto, compramos unos recuerdos para la familia en el pueblo, cogimos una lancha de regreso y a comer que habíamos desgastado bastante.

Pero Geiranger no acaba aquí, pues para rematar la visita a los fiordos, en cubierta nos pusieron una grabación en la que nos iban explicando los sitios memorables del Storfjorden. Es el quinto mayor fiordo de Noruega con unos 15km de longitud y ha sido incluido por la UNESCO como Patrimonio de la Humanidad. Es una de las áreas más turísticas del país, y esta parte del fiordo es de las más transitadas por su belleza, su paisaje contradictorio con costas escarpadas y suaves valles.

De lo más destacable que vimos fueron varias cascadas, como las Siete Hermanas

Siete Hermanas

o justo en el otro lado del fiordo el Pretendiente. La historia cuenta que el pretendiente cortejaba a las hermanas, pero como fue rechazado, se dio a la bebida, de ahí su forma de botella al final.

También hay otras cascadas conocidas como el Velo Nupcial, cerca de las Siete Hermanas.

Siete Hermanas

Fiordo de Geiranger

Fiordo de Geiranger

La verdad es que es un fiordo muy bonito, quizá porque es el menos poblado, no ves apenas casas o construcciones, es todo naturaleza, el verde de las montañas reflejado en el agua…

Fiordo de Geiranger

Fiordo de Geiranger

Fiordo de Geiranger

Fiordo de Geiranger

pero este fue un momento agridulce, pues todo el recorrido de salida del fiordo sabíamos que suponía que se nos acababa el crucero, y aunque estábamos ya algo cansados de 5 días sin parar, estaba gustándonos todo tanto, que nos habríamos quedado por allí mucho más tiempo.

Fiordo de Geiranger

Fiordo de Geiranger

Y con estas nubes que nos empaparon, salimos a alta mar y nosotros nos volvimos al camarote a ducharnos y prepararnos para la noche blanca.

Es una noche temática en la que todo el mundo ha de ir de blanco y en la cena te preparan unas sorpresillas. Como el día siguiente era de navegación y no había prisa por madrugar, aprovechamos para disfrutar de la discoteca hasta altas horas de la noche, por decir algo, porque no terminó de anochecer.

Atardecer

Atardecer

Parece que va atardeciendo

Atardecer

Se va haciendo más oscuro, pero no llegó a anochecer en toda la noche

Noche

Así estaba el cielo a las 4 de la mañana cuando nos fuimos a dormir. Se juntó el anochecer con el amanecer… Una pena no haber ido con las auroras boreales…

Anuncios

5 comentarios en “Crucero Fiordos Noruegos. Etapa VI Hellesylt -Geiranger

  1. Pingback: Crucero Fiordos Noruegos. Etapa VII Navegación | Una cosa te voy a decir
  2. Pingback: Crucero Fiordos Noruegos. Resumen Final | Una cosa te voy a decir
  3. Pingback: Crucero Capitales Bálticas. Etapa II: San Petersburgo | Una cosa te voy a decir
  4. Pingback: Crucero Fiordos Noruegos. Etapa VII Navegación | Una cosa te voy a decir
  5. Pingback: Crucero Fiordos Noruegos. Etapa V Olden | Una cosa te voy a decir

Responder

Por favor, inicia sesión con uno de estos métodos para publicar tu comentario:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s