Interrail. Viajando por Benelux día 10. Ámsterdam – Edam – Volendam – Marken – Ámsterdam

Y seguimos con esta obra de El Escorial, que entre sacar tiempo, seleccionar fotos, editarlas y poderme sentar a escribir, me voy a juntar con el próximo viaje.

El sábado 10 ya no teníamos interrail, pero no paramos quietos en Ámsterdam, sino que le dedicamos la mañana a Waterland, en concreto a los pueblos de Edam, Marken y Volendam.

El primero de ellos es sin duda el más conocido, ¿os suena el nombre del queso, no? A mí por lo menos me dicen Edam o Gouda y son quesos más que ciudades… Aunque al parecer no está tan claro, pues había tres españoles por el pueblo y uno de ellos les estaba leyendo una guía a los demás y de repente salta “anda, pero que este es el Edam de los quesos”… Vamos que nos vamos…

Pero empecemos por el principio, ¿cómo se llega a estos pintorescos pueblos? Pues lo recomendable es en bus de la empresa EBS, que se coge en la estación central de Ámsterdam. Hay que cruzar toda la estación y arriba al aire libre hay varias líneas que van a pueblecitos de alrededor. No tiene pérdida porque está muy bien indicado en toda la estación. Y una vez arriba, hay que buscar una caseta amarilla donde compras el ticket.

TicketPor 10€ tienes el Waterland ticket y te dan un librito con información de la zona. Tiene validez de 24 horas y puedes coger tantos buses como quieras para moverte por esa región. Eso sí, hay que pasar la tarjeta por el lector tanto al subir como al bajar.

Nosotros partimos dirección Edam por ser la más alejada de las tres, con la intención de ir después a Volendam y acabar en Marken.

Desde Ámsterdam hay varios buses que llevan a Edam: 110 (que también va a Volendam), 112, 114, 116, 118. Coincidió que según estábamos pagando cuando salía el 118, así que llegar y besar el santo. En el autobús tienes pantallas indicativas que te van indicando el recorrido (también te lo va narrando volgende halte, pero ahí depende de tu oído para el neerlandés), por lo que te puedes ir orientando.Nosotros nos bajamos en Busstation.

Edam comenzó como ciudad comercial allá por el s. XIII y se especializó en el mundo naval y de la pesca. En el XVI ya era una de las ciudades con más influencia del norte de los Países Bajos dada su cantidad de muelles. Sin embargo, al estar tan expuesta al mar, sufría inundaciones, por lo que se cerró el puerto y en el XVII comenzó su decadencia.

Paralelamente, en el s. XVI, empezó a cobrar importancia el queso, por lo que es famosa sobre todo hoy en día.

Era pronto, por lo que cuando llegamos al pueblo apenas había movimiento, estaba muy tranquilo, salvo aquellos españoles que descubrieron que Edam era el pueblo de los quesos… vamos, pero si huele a queso y hay tiendas o indicativos por doquier…

En fin, paseamos un rato por las callejuelas empedradas, cruzando puentes y oliendo a queso. Los puentes son muy peculiares, tienen un punto.

Me encantó el pueblo, es muy bonito, y tiene casas cuyas fachadas recuerdan a la arquitectura de Zaanse Schans.

Cabe destacar del pueblo el Ayuntamiento, Damplein y la Grote Kerk.

También vimos alguna que otra peculiaridad, como la customización de las bicicletas (supongo que así la encuentras a la primera cuando llegas a un mega aparcamiento como los que vimos en las diferentes ciudades en las que hicimos escala) y tienda de ¿disfraces? con trajes de faralaes.

Un pueblo con mucho encanto como nos pasó con la mayoría de los Países Bajos, los canales, la arquitectura, los centros históricos… son pueblos con encanto. Disfruté mucho paseando por sus calles empedradas, con el agua al lado, todo verde, ese olor a campo…

Volvimos a la estación, donde cogimos el bus dirección Volendam y nos bajamos en Zeerstraat. Volendam originalmente era un pueblo de Edam. En el s. XIV los habitantes de Edam construyeron un canal más corto hacia el Zuider Zee y el antiguo quedó en desuso. Los agricultores y pescadores se fueron asentando y surgió el nuevo pueblo.

De camino de la parada al centro nos encontramos con un mercado con todo tipo de puestos, desde queso (lógico) a ropa, pasando por fresas de la zona, flores o embutido.

No tiene nada que ver con Edam. Sí, tiene su encanto, la arquitectura, las casitas, los trajes típicos… pero es muuuuuuuuuucho más turístico.

El puerto está plagado de tiendas y restaurantes, hay movimiento de grupos con guías. La zona es muy bonita, con su aspecto de pueblo pesquero, los barcos, las tiendecitas, el queso, los recuerdos…

pero era la hora de comer local, sobre las 12, y se notaba. Estaba plagado de turistas.

Me llamaron la atención las casas con amplios ventanales, sin rejas ni persianas y que cuando ibas paseando podías ver hasta el patio trasero de las casas. Vamos, que no hay vieja’l visillo, porque la verían desde fuera… Eso sí, se curran mucho la decoración de las cristaleras. No es que no les importe que mires, es que además, lo decoran para que se mire, todo muy simétrico, con sus jarrones, plantas…

Desde el puerto se ve Marken, al que se puede acceder por tierra o por mar. Aunque teníamos el Waterland ticket, decidimos (pese a mi miedo a los barcos) tomar un ferry de la compañía Marken Express.

Cuesta 6.5€ por adulto y hace su recorrido en unos 15 minutos y aunque hacía algo de fresco, por lo menos el aire no hizo que el barco se moviera mucho…

Ticket MarkenAún así, el trayecto se me hizo un poco largo, pero no voy a negar que la entrada en el puerto te deja fascinado.

Hasta ahora los dos pueblos vistos nos habían gustado, tenían su encanto, pero es que Marken es pintoresco, la forma de las casitas, todo muy tradicional, con sus zuecos, las casas de madera, pintadas de colores…Creo que hicimos bien en trazar esta ruta, porque vas de menos a más, cada pueblo que visitas te parece mejor que el anterior.

Como veis, estaba plagado de bicicletas, creo que hay gente que aprovecha para recorrer la región de una forma muy típica de los Países Bajos: a dos ruedas. De hecho, el ferry, iba bastante plagado.

Es sin duda un pueblo para perderse entre los pasillos y jardines.

Es curioso cómo cuidan los jardines, las entradas a las casas, con los detalles de los zuecos, ya sean de adorno sobre la pared, en el suelo a la entrada…

También me llamó la atención como en Volendam el adorno de las ventanas. Parece que les gusta decorarlas…

Sin duda, el mejor de los tres. Me recordó en cierta manera a la paz y nivel de emoción que tenía en Stavanger, de esos paseos que disfrutas ojiplática para no perder detalle y con una sonrisa constante.

Marken es una península, aunque era en su origen una isla. Lo peculiar del pueblo es que las casas están construidas de forma elevada, porque eran frecuentes las inundaciones, y de esta forma el agua pasa por debajo sin provocar destrozos. Posteriormente, al construirse en dique y convertirse en península, se drenó el agua, y ya no hay peligro, está más controlado.

Supongo que para los habitantes el agua es su vida, es raro quién no tenga una embarcación o se dé un chapuzón en la playita, por muy gélida que esté el agua

Para finalizar nuestra excursión, pasamos a un supermercado cerca de la marquesina donde paraba nuestro bus y compramos queso Gouda en lonchas con comino (riquísimo) y unos panecillos recién hechos. No había muchas más opciones. Si vais y queréis comer antes de volver a Ámsterdam, os recomiendo que lo hagáis en Volendam. A nosotros se nos hacía muy pronto para comer, pero cuando nos dio el hambre en Marken, no teníamos muchas opciones. Aún así, no me quejo, el bocadillo me supo a gloria. Además, ¡cómo vas a estar en la zona y no comer queso!

Para volver cogimos el 111 que nos dejó de nuevo en Ámsterdam Centraal. Está cerca de este puente la parada, justo atravesando el pueblo y dejando el puerto a las espaldas.

Una vez en Ásterdam dedicamos la tarde en hacer un recorrido en barco de unas dos horas por los canales de la ciudad. ¿No querías barco? Pues toma dos tazas.

Pero esto mejor os lo cuento otro día, que este post ya me ha quedado muy intenso.

Anuncios

5 comentarios en “Interrail. Viajando por Benelux día 10. Ámsterdam – Edam – Volendam – Marken – Ámsterdam

  1. Pingback: Interrail. Viajando por Benelux día 10. II Parte Ámsterdam | Una cosa te voy a decir
  2. Pingback: Viajar con el Interrail. Conclusiones y Reflexiones | Una cosa te voy a decir
  3. Pingback: Viajar con el Interrail. Preparativos | Una cosa te voy a decir
  4. Pingback: Interrail. Viajando por Benelux día 9. Ámsterdam – Amersfoort – Heineken Experience – Ámsterdam | Una cosa te voy a decir
  5. Pingback: Viajar II | Una cosa te voy a decir

Responder

Por favor, inicia sesión con uno de estos métodos para publicar tu comentario:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s

This site uses Akismet to reduce spam. Learn how your comment data is processed.