Crucero Capitales Bálticas. Etapa V: Navegación

En los tres cruceros en los que he estado siempre ha habido un día de navegación, hay cruceros en los que hay tanta distancia entre las escalas que hay incluso más de una jornada en alta mar.

Este día no se visita ninguna ciudad y generalmente no se ve ni tierra, pero es un día que se aprovecha de otra manera.

Es un día en el que puedes levantarte más tarde y recuperar horas de sueño. No nos engañemos, un crucero es muy muy cansado. Y cuando te levantas a las 8 de la mañana y te acuestas a las 2 durante varios días, y encima sin parar en las visitas turísticas, pues el día de navegación sabe a gloria.

Es una buena oportunidad para recorrer el barco tranquilamente disfrutando de las piscinas, los bares, las salas, los comedores, y espacios en general, así como la oferta de ocio que nos ofrece el navío.

Si eres amigo de los casinos y los juegos de azar, al estar en alta mar, podrás jugar tranquilamente. Asimismo, estarán abiertas las tiendas de duty free, con lo que puedes aprovechar para hacer alguna compra. Si eres fumador, encontrarás buenas ofertas, y si usas algún perfume caro, seguro que hay una buena promoción.

Como decía, habrá un montón de oferta de ocio, el equipo de animación estará a tope buscando participantes para los diferentes concursos y juegos, pero no sólo eso, sino que suele haber demostraciones culinarias donde se ven auténticas virguerías. Vaya manejo de los cuchillos.

Y lo bueno, es que esa presentación de alimentos, después, se pueden degustar. Bueno, si tienes suerte, ya que si te ocurre como a nosotros y la media de edad de los pasajeros es de 50 años o más, olvídate porque aunque haya Todo Incluido y lleven todo el día comiendo y bebiendo, arrasarán.

Personalmente, prefiero que el día de navegación coincida con las etapas finales del crucero. Sí es verdad que para recorrer el barco, vendría mejor al principio, pero con las palizas diarias, la falta de sueño y el próximo desembarque, no sólo viene bien para descansar, sino para ir preparando la maleta de cara al regreso a casa.

Próxima parada: Alemania.