Japón por Libre XLIII. Conclusiones Finales

Llegamos al final del viaje ( y del año). Ya está bien, que llevo meses largo aquí dando la vara con Japón.

Kinkaku-ji

Shinjuku

Tampoco me quiero extender mucho, pues creo que ya está todo bastante desgranado. Podéis ver las conclusiones del itinerario, rarezas que nos hemos encontrado, cómo nos hemos movido con el transporte y sobre todo haciendo uso del JR Pass y la PASMO, de lo que hemos comido

Solo quiero acabar con un resumen aproximado de gastos (seguro que algo se me queda en el tintero).

  • Vuelos y seguro de viaje: 1334.52€
  • Hoteles: 1399.07€ (aplicando el cambio €-Yen a 125)

AlojamientoHabitación

Cama

Ryokan Hodakasi

  • JR Pass de 14 días y las 2 PASMO: 672€
  • Efectivo que nos llevamos: 2000€ (202.900 Yenes)
      Yenes. Templo Byodo-in

Total: 5405.59€. Unos 2700€ por persona los 21 días.

Creo que no está nada mal teniendo en cuenta los días, todo lo que visitamos, los templos a los que entramos… De hecho, en el aeropuerto el último día acabamos cambiando algo que nos sobró, creo recordar que algo más de 10.000 Yenes. Al cambio fueron unos 78€. Y nos quedamos con algún billete y calderilla de recuerdo, también hay que decirlo. Pero vamos, por redondear, hablamos de unos 5.400€. Que viene a ser casi lo que nos pedían en agencia para un tour de 14 días (por persona). Así que, contentos con el resultado.

Puntos de interés

Porque además, el problema de los tour es que los configuran otros, no tú mismo. Y aunque puedas cometer errores, el viaje lo haces a tu medida. Japón es un país que se puede recorrer tranquilamente por cuenta propia y no es tan caro como puede parecer. Lo más caro es el vuelo y el alojamiento, por eso conviene sacar los billetes y reservas con tiempo. Por lo demás, el presupuesto se puede ajustar en ruta seleccionando qué entradas pagar y qué comer.

Santuario Itsukushima

Castillo

Castillo

Daibutsu

Japón es un país que tiene mucho que ofrecer, lleno de contrastes: cultura y modernidad; tranquilidad y frenesí; espiritualidad y masacre; mar y montaña…

Boda

toriis Fushimi Inari

Shinsekai. Torre Tsutenkaku

Templo Daisho-in

Cenotafio, llama y Museo

Bosque Templo de Plata

Miyajima

Jardines Kenrouken

Shirakawa-go

Templo Zojoji y Torre de Tokio

Templo Sensoji

Sin duda, un destino a tener en cuenta.

Buena salida y entrada de año. A por el 2016.

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Nueva serie a la lista “para ver”: Blindspot

Entre serie y serie, de vez en cuando, sobre todo aprovechando vacaciones o algún puente, nos metemos un maratón de pilotos y descubrimos las nuevas series que van llegando a la parrilla. Si nos gustan pasan a la lista “para ver”, si no, olvidamos que hemos visto el capítulo y a la siguiente.

No me gusta ir muy pegada a la actualidad, porque ya me ha pasado varias veces de estar viendo una serie a ritmo EEUU y que después, la cancelen a mitad de temporada. O a final. Pero el caso es que te quedas a medias. Sin ir más lejos, me pasó con Alcatraz, que tenía muy buena pinta, me gustaba, pero se quedó en una temporada porque no contó con el respaldo de la audencia.

De ahí que esperemos para ver si una serie funciona, que lleve un par de temporadas, y luego la vamos viendo del tirón.

El problema que tiene dejar pasar algo de tiempo es que puedes encontrarte con que te revientan la serie. Me ha pasado no hace mucho con House of Cards, que tengo muchas ganas de verla; y hace un par de años con Homeland. Así que, hay que encontrar un equilibrio. Pero claro, no es fácil con tanta oferta y con el poco tiempo que tenemos a lo largo de la semana como para poder ver todo lo que me gustaría.

Este año se ha estrenado Blindspot, y parece que ya tiene asegurada la renovación por una segunda temporada. Por tanto, le dimos una oportunidad al primer capítulo para ver si pintaba bien.

Como vemos en el tráiler, una joven aparece desnuda dentro de una bolsa de viaje en Times Square. Si ya de por sí el hecho es extraño, además, va tatuada totalmente, muy a lo Scofield en Prison Break, y en uno de esos tatuajes está el nombre de un agente del FBI. A partir de ahí, la agencia empezará a investigar su caso e intentar resolver el puzzle que supone el mapa de imágenes que tiene la protagonista en su piel. Porque otra de las peculiaridades de la desconocida es que tiene amnesia, no sabe quién es, quién fue o cómo llegó allí. Con lo que poco puede ayudar.

Parece que a medida que vaya transcurriendo la trama, iremos conociendo, a la vez que ella, quién es esta desconocida que domina varias lenguas y tiene entrenamiento militar. Para empezar el piloto tiene su acción trepidante y engancha. Habrá que dejarla avanzar un poco para después retomarla. De momento, pasa a la lista “para ver”.

La jornada de reflexión no fue el 19-D

Quizá la jornada de reflexión para la ciudadanía fuera el sábado, pero la verdadera reflexión comienza hoy.

Llevamos unos años en constante campaña electoral. Que si las europeas, las municipales y autonómicas de gran parte del país, que si las andaluzas, las catalanas y, por fin, las generales. Este país ha cambiado mucho en los últimos años. No voy a entrar en herencias recibidas, en “hemos tenido que hacer lo que había que hacer”. No podemos cambiar esos sucesos, pero lo que es cierto es que todo lo que nos hemos encontrado durante el camino nos ha llevado al lugar en el que estamos hoy.

Ayer hubo elecciones al Congreso y al Senado y tenemos un abanico bien colorido en la Cámara Baja. Hay quien dice que llegó el caos, que nos encontramos con un guirigai tremendo y que será imposible gobernar. Yo creo que tenemos un reflejo de lo que es la sociedad hoy en día. Plural. Y el que diga que el resultado es un error, está insultando a los votantes, ya que entiendo que cada elector actuó en conciencia. El pueblo ha votado, ahora le corresponde a los políticos sentarse a dialogar y negociar por un bien común, que parece que se les olvida que, ante todo, están para representarnos. Si no se ponen de acuerdo tendremos que votar de nuevo, por mí no hay problema, pero ¿cómo van a convencer a la ciudadanía de que les voten para gobernar un país si no son capaces de negociar con los representantes de los otros partidos?

Quien pensara que la campaña por la presidencia terminaba ayer, se equivocaba de lleno. Esto no acaba más que empezar y entramos en una postcampaña en la que vamos a oír a los diferentes partidos contradecirse a sí mismos continuamente.

Ahora mismo el balón está en el tejado del PP, que ha conseguido el mayor número de escaños, 123. Pero no llega la mayoría absoluta (176), así que necesita apoyos para que Rajoy sea investido presidente. Y ahí empieza el festival. Como se han dedicado a ningunear e insultar al resto de fuerzas, ahora puede tener complicado que le den el sí en el Congreso.

De momento, el único partido que podría facilitar la investidura sería Ciudadanos, que ha dicho que sólo votará sí a su propio partido y no se va a oponer a que otros lo formen absteniéndose. Pero aún así, sería insuficiente, puesto que sumarían 163 a favor frente a los 178-187 en contra (en función de quién se abstenga). Por eso piden a los de Pedro Sánchez que ellos también lo hagan, para que la balanza quede en 123-97 y pueda gobernar la fuerza más votada.

El siguiente con más escaños es el PSOE, que se ha quedado con 90. Así que tampoco llega, obviamente, a la mayoría. Así que tiene dos opciones, o dar apoyo al primero formando una gran coalición con una suma de 213 escaños; o bien empezar a mover ficha y buscar alternativa. Tampoco lo tiene fácil en su diatriba.

No sé yo si sus votantes verían muy bien la unión con el PP y no tendría sentido después de tanta flecha en ambos sentidos (aunque mucho forme parte del show de la política). Respecto a dar el “sí” en la investidura, hoy ya han salido miembros del partido a asegurar con rotundidad que ellos votarán “no”.

Así pues, queda la segunda opción, intentar formar un grupo que obtenga la mayoría. Ya hay cábalas de un pacto de izquierdas, pero yo no lo veo tan claro. En esta coalición se habla de Podemos (con sus confluencias – que es de donde más aporta-) y sus 69 escaños y UP-IU con 2. Juntos sumarían 161, que serían más que los noes (149) del resto del partidos y la abstención de Ciudadanos. Sobre esto ya han comenzado a pronunciarse. Susana Díaz o García-Page no verían con buenos ojos esta coalición, tienen muy recientes las autonómicas y municipales en las que han tenido enfrentamientos entre ambos partidos en sus propios acuerdos de investidura. Y Podemos se sitúa en la misma postura: si quieren los 69 escaños hay determinados puntos que cumplir. El principal de ellos es el de un referéndum sobre la consulta de la independencia de Cataluña. Ahí hay una línea roja que los del PSOE no quieren pasar, y para los morados es imprescindible. Y más con la fuerza que tiene En Comú dentro de la agrupación.

También se da por hecho que UP-IU se uniría a esta unión de izquierdas, pero recordemos que IU ya tuvo su propio diálogo con Podemos para intentar confluir y se rompieron las negociaciones porque había muchos desacuerdos de programas. De esta forma, de esos 69 escaños que se cuentan como de Podemos, en realidad algunos también serían de IU. Por ejemplo, en Galicia Anova, Esquerda Unida y Podemos iban bajo el nombre de Na Marea. Y En Cataluña se unieron Barcelona en Comú, ICV, Podem y EUiA con el nombre En Comú Podem. Los gallegos obtuvieron 6 escaños y los catalanes 12. Así que podemos decir que hay 18 escaños que estarían a medias entre las dos formaciones. Un auténtico lío dentro de otro lío.

Y además, se riza más el rizo, si cabe, puesto que en Cataluña estaban esperando estos resultados para investir presidente y, ante los resultados, la CUP entiende que hay mayoría de izquierdas en Cataluña y que no tiene sentido votar a Artur Mas. Así que ha avisado a Junts per sí que si quieren su apoyo en la investidura ya pueden buscar otro candidato. Y parece que sabremos algo pronto. El próximo domingo la CUP votará en asamblea propuestas para investir a Mas o para rechazarlo. Si no llegan a un acuerdo para formar gobierno, que no parece, tendrán que convocar de nuevo elecciones.

¿Se esperarán los partidos nacionales a los resultados de las catalanas para mover ficha y entraremos en bucle? En principio tenemos hasta el 13 de enero para que vayan hablando y acercando posturas. Eso es la política: diálogos, negociaciones y acuerdos. Así que ya pueden empezar a levantar los teléfonos y mirar agendas. El pueblo ya ha hablado, falta que los dirigentes entiendan el mensaje, reflexionen y actúen en consecuencia.

Serie Terminada: The Listener

Hace unas semanas que acabamos esta serie canadiense que creo que en España no ha llegado a ser muy conocida. Narra la historia de Toby Logan, un paramédico que es telépata. Es decir, es capaz de oír lo que piensa la gente. De ahí lo de The Listener.

Al principio le supone un problema, pero con los años, comienza a aprender a vivir con su capacidad, a no volverse loco al oír tantas voces y a enfocar ese don en ayudar a los demás.

Tan solo hay dos personas que conocen su secreto. Por un lado, su compañero de ambulancia, el turco Osman, y por otro, su amiga (y ex novia) Olivia, que trabaja como médica de urgencias. Sin embargo, cuando Toby decide ayudar a los demás, necesita hablar con la policía, y no es fácil explicar cómo obtiene la información que aporta, así que, también tendrá que contárselo a la detective a la que suele acudir, Charlie.

Al principio la serie me parecía algo floja. El planteamiento no estaba mal, sin ser del otro mundo, pero los casos eran algo simplones. Sin embargo, a medida que avanza la temporada, vamos conociendo algo más de la historia del húerfano Toby, van ganando protagonismos los secundarios, sobre todo Osman, que es todo un personaje (es el típico Sancho del Quijote protagonista).

Poco a poco, a lo largo de las cinco temporadas The Listener se ha ido renovando. Se introducen nuevos personajes, otros van desapareciendo; la trama se centra más en la labor policíaca del protagonista y el hospital va perdiendo importancia. Hay un cambio importante por ejemplo de la primera a la segunda temporada. En la cuarta y la quinta vemos a un Toby ya más metido en la investigación, con un equipo a su lado, otras técnicas de investigación. Quizá la tercera sea la más floja.

Aún así, aunque vaya mejorando, es una serie para pasar el rato, entretiene sin más. No tiene excesiva intriga o tensión. No tienen nada que ver con Flashpoint, por ejemplo (también canadiense). Son casos que inician y finalizan en cada capítulo, y siempre hay buenrrollismo. Incluso le falla el hecho de no ahondar más en el pasado del protagonista, en su paso por casas de acogida, qué pasó con su familia. Hay intentos en algunos finales de temporada, pero muy leves. Y si da un paso adelante, luego todo se cierra de un carpetazo. A veces hay saltos en los que ya han pasado cosas y no te enteras. Todo muy abrupto.

Pero bueno, no está mal para pasar el rato. Son cinco temporadas, pero son cortas, de 13 capítulos. Sirve para desconectar del día a día mientras cenas. Sin más expectativas.

Japón por Libre XLII. Curiosidades varias

Japón es un país fascinante. A mí me ha sorprendido gratamente. Hemos vuelto encantados y se lo recomendamos a todo el mundo. Todo fue muy positivo, incluso compensan las horas de vuelo por todo lo que tiene por descubrir.

Japon1

En esta entrada voy a intentar recopilar todo aquello que nos resultó curioso, extravagante, chocante o diferente. Son muchas cosas, porque obviamente nuestras culturas no tienen mucho que ver. A ver si me acuerdo de todo.

Logística de viaje. Me explico: nada más montar en el avión, lo primero que me sorprendió es que éramos una minoría occidental y que los japoneses nos llevaban años luz en cuanto a organización logística de un viaje largo. Van con ropa cómoda, llegan a su asiento y se descalzan. Algunos se quedaban en calcetines, otros sacaban las típicas chinelas de hotel. Además, la almohada hinchable para el cuello. Por supuesto, no puede faltar el antifaz y la mascarilla. Ahora imaginad a una persona con toda la parafernalia y tapada con una manta hasta la barbilla… Pues eso es lo que me encontré cuando me fui a la parte de atrás a por un piscolabis y algo de beber y me encontré a mi amigo francés. Los occidentales somos unos loosers con una L bien grande.

Las mascarillas. Ya que han salido a colación, os comento. Tenía entendido que es para no constiparse o incluso no contagiar a los demás, ya que lo de faltar al trabajo como que no está muy bien visto. Y son muy respetuosos, así que mejor no extender los virus. Pero resulta que no es sólo por eso. También es por la contaminación. Y sobre todo por la alergia al polen de los cedros, y es que tras la II Guerra Mundial, el país quedó arrasado y se decidió reforestar con este árbol, que es de rápido crecimiento. Hay mil modelos y tamaños, y, por supuesto, infantiles con dibujitos.

Mascarillas y toallas

Las toallas de bolsillo. Esto lo vi por primera vez en el baño del CDG en París, que había una japonesa acicalándose y se secó con una minitoalla (algo más pequeña que la de bidé) y dije “anda, mírala, qué preparada”. Porque yo pensaba que era porque iba de viaje, como quien lleva un cepillo de dientes desmontable. Pero no, luego ibas por Japón y todo el mundo la lleva. Con ella se secan el sudor, las manos en un baño público…

El respeto a los demás. Se ve en las mascarillas, como decía, pero también en el silencio en los espacios compartidos. Sin ir más lejos, en el transporte público, los móviles han de ir sin sonido. Y si te llaman, no puedes hablar, se considera de mala educación. Ceden el asiento a personas con menos movilidad, intentan no tocar o empujar cuando va el transporte hasta arriba. Dan las gracias y se inclinan siempre con una sonrisa. Y son muy atentos.

Respeto por lo ajeno. No es un país peligroso y no te van a robar. Puedes llevar la mochila abierta, o dejarte olvidado algo, que ahí seguirá. De hecho, fuimos testigos de una situación que no vimos concluir y nos quedamos con las ganas. Volvíamos al hotel en Tokio, ya de noche (aunque serían las 7 ó así), y cruzando un paso de peatones a alguien se le cayó un móvil. Lo cogió un chico y corrió un poco para dárselo a una chica, pero esta le debió decir que no era suyo y se quedaron los dos en la acera mirando a ver si alguien se daba la vuelta y lo echaba de menos o decidiendo qué hacer. Claro, no sabíamos qué decían, esto es especulación, pero el par de minutos que nos quedamos viendo a ver qué hacían, ahí seguían, pareciendo discurrir qué hacer con el móvil y cómo lograr que su dueño lo encontrara.

Fumar. Está prohibido fumar por la calle, por el respeto a los demás y porque como son tantos habitantes, hay riesgo de quemar a alguien. Eso sí, hay zonas habilitadas para ellos. Generalmente son cubículos rodeados por unas jardineras, aunque a veces es tipo marquesina con una marca en el suelo. Puedes acabar haciendo amigos y que te lean un texto en español para que les corrijas.

señales

Espacio para fumadores

Las siestas en el transporte. Es increíble la facilidad que tienen para dormirse en cuanto plantan el culo en un asiento. Claro que con esas jornadas intempestivas y lo lejos que tienen la casa del trabajo, no es de extrañar que estén agotados. Si hasta yo me echo una cabezadita en la renfe cuando pillo asiento. Eso sí, su modo es peculiar. No soy capaz de dormir con la cabeza colgando. Que sí, que es más respetable que con ella para atrás porque no quedas en evidencia con la boca abierta o no te caes hacia tu compañero de asiento. Pero no consigo esa postura, oye.

japonesa durmiendo

Japonesa durmiendo

Durmiendo encadenadas

Andares. Y sigo con posturas. Vimos bastantes ancianos que andaban encorvados. Pero mucho, casi doblados, como si fueras buscando calderilla. Supongo que dependerá de haber trabajado en el campo. Pero es que además, es común ver a las escolares que andan patizambas, con los dedos gordos de los pies uniéndose. Piernas haciendo un 0, vaya. Al parecer, esto se debe a la forma en que se sientan al comer, que acaban teniendo problemas con la cadera.

Comida. No, no voy a explayarme otra vez en la comida, pero sí hay que tener en cuenta que al contrario que con el resto de quehaceres, que mejor en silencio, al comer sí que está permitido hacer ruido. Se considera como que estás degustando un auténtico manjar, como que estás disfrutando de la comida. Además, para comer los fideos bien calientes, hay que sorber para así no quemarse.

Comida de cera. O sampuru, que la llaman ellos (de sample, en inglés). La encuentras en los escaparates para saber cómo es el plato. Y lo que te sirven es lo prometido. Están muy conseguidos los platos. Auténticas obras de arte.

Crepes

comida y bebida

Las máquinas de vending. Están por todos lados y ofrecen refrescos, bebidas calientes o café en lata. Eché de menos que hubiera de comida también. Pero supongo que como no es muy sano lo que suelen tener este tipo de máquinas y Japón es un país sano… Yo probé algunos refrescos de té… pero no triunfó nada más que uno de limón.

Máquina de bebidas

Son muy solitarios. En la hora de la comida no ves grupos de compañeros de trabajo que salgan a almorzar juntos, sino que van cada uno por su lado. En los restaurantes predominan los sitios individuales. En el McDonalds había hasta cubículos.

Soledad

Toallitas húmedas. No puedo vivir sin ellas. Es lo que más eché de menos al volver. Yo como y me ensucio bastante, la verdad. En Alemania lo pasaba mal con eso de que “es que nosotros presuponemos que no nos vamos a manchar”. Pues aprended de los japoneses. Ya en el avión te dan tu toallita para que te refresques. No pueden faltar en los restaurantes, incluso en la tiendecita más pequeña te dan una toallita envuelta en su plástico. Que oye, te compras un sándwich en un 7eleven y después te limpias…

Papeleras. Sin embargo, algo de lo que andan escasos es de papeleras. Quizá porque no comen en marcha, sino que si se compran algo en una tienda, se lo comen en unos minutillos y tiran allí mismo la basura. Como además, te calientan la comida y todo… Así que nosotros íbamos siempre con una bolsa para meter las botellas de bebida y los envoltorios de los piscolabis. Y cuando comprábamos la cena, tirábamos la basura.

Limpieza. Todo está limpio, pero lo que nos sorprendió fue el tener los calcetines impolutos al salir de los templos y haberlos recorrido descalzos. Llevaos los calcetines en buen estado y calzado cómodo de poner y quitar porque os descalzaréis y mucho. Por cierto, aunque haya una estantería llena de calzado y todo el mundo pase descalzo, NO HUELE A PIES. Ni en el metro huele a sudor.

Calzado

La bienvenida en los comercios. Cuando entras en un local, todos los empleados – TO- DOS – te reciben con un Irashaimaseeeeeeeeeeeeeee. Al final acabas con la cancioncilla en la cabeza como hayas estado recorriendo varias tiendecillas, como en Asakusa. Masé maséeeeeeeeeeee. Por supuesto, al cliente se le trata con mucho respeto y atención. Las tiendas están pulcras y con todo bien ordenado y etiquetado. Aunque no hables el idioma te ayudarán. Y si compras, atento al envoltorio. No me extraña que sean los creadores del origami. Por supuesto al marchar, te despedirán con un arigato gozaimastáaaaaaaaa, hayas comprado o no.

El ritual de las vueltas tras la compra. No es para unas prisas, ya os lo digo. Tú pagas y el dinero lo dejas en una bandejita como las vacíabolsillos que se ponen en las entradas de las casas. El tendero te coge el dinero y cuando te va a devolver el cambio te muestra los billetes (si hay) y te los va contando a la vez que los va separando ichi, ni, san, shi, go… después, los pone en la bandejita bien estirados y encima las monedas. Ojo, llevad monedero o cartera en la que quepan los billetes sin doblarlos, no parece que sea mucha costumbre. Vamos, lo mismito que los estadounidenses cuando hacen una bola con los dólares…

Yenes

Merchandising. Se puede comprar de todo lo imaginable para personalizar móviles, ordenadores, tabletas… Llevan las mochilas llenas de peluches colgando, los móviles con fundas o carcasas a cada cual más colorida y más grande. Y si lleva brillos, mejor. Y si le puedes colgar muñecajos, ya es la repera. Son un poco estrafalarios en ese sentido. Y da igual la edad o el sexo. Porque ves a ejecutivos con su mochila, bolso o bandolera, y saca las llaves y lleva de todo… que no sé cómo encuentran las llaves.

Los hombres llevan bolso. Sí, en España también es frecuente verlo, yo he regalado varios a amigos y familiares, porque entre cartera, gafas de sol, móvil, (tabaco), llaves… ellos también necesitan guardarlo en algún sitio. Pero aquí predominan los que son algo más de sport, bandolera, en colores bastante apagados… Pero en Japón vi el típico bolso de asas, grande, que puedes llevar en la mano, o colgado en el hombro. Bien ejecutivos, bien más de sport.

Hombres con bolso

Móviles de tapa. También se ven móviles táctiles, pero había mucha gente, de diferentes edades y diferentes estratos sociales con teléfonos de tapa. Al parecer es más barato.

Paraguas. Más complementos. Allí los paraguas son o transparentes, o el negro. Y generalmente de bastón. Pocos se ven plegables. A mí me encantan los transparentes, en España son complicados de encontrar, pero nos trajimos 3, los dos que compramos en Nara que eran de niño, y otro grande que compramos después y que me dejaron pasar como equipaje de mano.

Parque de Nara. Ciervo olisqueando

paraguas

Sombreros y gafas de sol. Visualizad a un japonés de excursión en España. ¿Cómo van? Con sus sombreritos típicos, con sus gafas de sol, manga larga, bien protegidos… Bien, pues en su país no. Por mucho sol que hiciera, no los veías protegidos, ni siquiera con gafas de sol. Si veías a alguien llevándolas, sería occidental. Mirad las fotos de los posts. No hay japoneses con gafas de sol, al parecer su retina es más resistente que la nuestra a la luz intensa (supongo que para eso son los hijos del país del sol naciente).

Maquillaje y complementos. Las japonesas son muy cuquis. Le dan mucha importancia a la imagen, van en el transporte retocándose. Vas por la calle y hay mil tiendas con complementos y maquillaje. Se ponen muchos lazos, florecitas, fresitas, corazones, mucho rosa y todo ese tipo de detalles que a mí me da ganas de vomitar.

Ginza

Vestimenta

Vestimenta

Calcetines. No entiendo el concepto zapato y calcetín con volantitos o puntillitas. Pero bueno, es que el tema calcetín a mí me tocó bastante. Me pasé todo el viaje mirando a los pies. Definitivamente el estilismo es diferente. Y ojo, tanto en ellos como en ellas, los calcetines están para mostrarse.

Calcetines

Calcetines

Uniformes, Kimonos y Cosplay. Esto fue algo que no sorprendió tanto porque más o menos te lo esperas. Pero es que los trajes están muy cuidados, el peinado, el maquillaje… Bueno, y los escolares son como en los manga.

Escolares

Trajes típicos

Gente disfrazada

Los WC. Ya lo he comentado en algún post. Son de otro mundo. También sabíamos que existían, pero claro, hasta que no te sientas en uno, notas que está caliente y encima que te hace ruido para que te de ganas de echar el chorrillo… Lo mejor, no solo los de casa u hotel (que tienes hasta tus zapatillas específicas para entrar), sino que hay en todos sitios, y siempre están más que limpios.

Cuentan diferente con los dedos. En un daiso le pregunté a la de información por un objeto y me mandó a la planta 7, pero me costó entenderla, porque me puso una palma abierta y luego dos dedos sobre esta. No sacan los dedos, sino que los esconden.

Tienden la ropa colgada en perchas. Tienen casas de tamaño tan reducido que no tienen grandes tendederos. La ropa la cuelgan en perchas ya todo muy ordenado y eficiente.

tendederos

Las puertas se abren hacia la izquierda. Imagino que se debe a la forma natural de su tránsito, ya que conducen también por la izquierda, y así se sitúan en las escaleras mecánicas, como es lógico.

Las puertas de los taxis se abren solas. Bueno, le dará al botón el conductor. Pero que no tienes que abrirla, vaya. Además, los llevan muy limpios y con los tapetes de la abuela. Y el conductor lleva sus guantes y su gorra.

Profesiones extrañas. Aparte del empujador en el metro, o el controlador de multitudes, sorprende ver a los vigilantes de las entradas y salidas de aparcamientos. Son gente mayor que está pendiente de que si va a entrar o salir un coche, no se lleve a un peatón por delante.

Parking

Los Maid Cafés. Son un tipo de restaurantes de cosplay en el que las camareras son chicas vestidas con trajes de sirvientas con sus enaguas, delantales, cofia y medias. Captan a los clientes por la calle repartiendo publicidad, así que te las encuentras en varios sitios.

Al atender al cliente ponen vocecilla de niñas (raro raro) y animan cantando y con juegos de palmas (raro raro raro raro).

Este tipo de locales surgieron para hacer realidad las fantasías de los fans del manga y anime. A mí me parece algo bizarro. No entramos a ninguno, pero podéis ver el tipo de local en este vídeo.

Gatotecas. O como se llamen. Esos locales en los que puedes ir a tomarte un café y acariciar gatos, darlos de comer o jugar con ellos. Como en la mayoría de las casas no pueden tener animales, pues se van un rato a estas gatotecas.

Perros en carro. No sé si es para que no los pisen, para que el perro no lleve suciedad al tatami de casa o simplemente por gustos. Pero vimos varias personas llevando carritos con el perro, y por supuesto tiendas con ropa, carros y complementos para los canes.

Tienda animales

Les apasionan los occidentales. Se nos quedaban mirando. También es verdad que nos encontramos con pocos occidentales, sólo hacia el final del viaje, pues se acercaba la Semana Santa. Las escolares hasta se giraban y se reían… Se acercan a ver si necesitas ayuda o a ver si hablas inglés para practicar, como nuestros amigos de Kamakura.

Estudiantes japoneses

Los futbolistas como cara de anuncios. Al parecer el futbol llega a sus fronteras. Aquí tenéis a Neymar.

Neymar

Les encantan las fotos y posar. Y además, poner los dedos haciendo una V.

Muñeco castillo

Ludopatía. Bueno, esto no nos sorprendió tanto porque sabemos el gusto de los japoneses por los videojuegos, pero verlo en directo no te deja indiferente. Ni por la cantidad de locales, ni por la variedad de juegos, ni por lo buenos que son.

Taito Station

Recreativo

Son muy golosos. Sobre todo con los dulces que llevan té matcha y las famosas judías rojas.

Les encantan los muñecos. Por todos sitios. Ya he dicho que se los cuelgan en las mochilas, llaves, móviles. Pero están en los carteles, en las señales, en las vallas…

Pochis

Señales tráfico

Objetos para todo. En general, son muy aficionados a los cachivaches. En las tiendas de 100Y podías encontrar todo tipo de objetos.

objetos varios

Y seguro que podría seguir con más curiosidades, pero ahora mismo no recuerdo más. Y ojo, pocas no son. Pero es que 21 días dan para mucho y estábamos pendientes de cada detalle para empaparnos bien de Japón y sus habitantes.

Según la lista de destinos para visitar en 2016 de Lonely Planet, Japón es el segundo país. ¿A qué esperáis?

Japón por Libre XLI. Moverse en Japón

A priori puede parecer que va a ser complicado moverse de un sitio a otro. Pero luego llegas y ves que prácticamente todos los letreros están en el alfabeto romano y la gente es tan extremadamente amable que, si te pierdes, enseguida te encuentras. Piden perdón hasta por las obras.

Muñeco pidiendo disculpas

Lo primordial es el cálculo del JR Pass. No me voy a extender, pues ya lo expliqué aquí. Habrá que ver las necesidades de cada uno. Quizá no compense y sea preferible sacar uno regional. Es echar números.

JRPass canjeado

Kansai Pass

En Kioto lo imprescindible es el bus, y en Tokio la Yamanote, y algún viaje en metro. Para el primer caso tenemos los pases del día por 500Y y para movernos por la capital, aparte del JR Pass, la PASMO.

Ticket bus Kioto

PASMO

De hecho, la PASMO la recomiendo sí o sí, porque como sirve tanto para transporte, como para comprar en supermercados o en máquinas expendedoras, nos evita tener que llevar calderilla o sacar billetes sencillos.

En cualquier caso, el transporte está bien señalizado, es puntual y limpio.

Yamanote

En los buses de Kioto se entra por detrás, pero en los de Tokio por delante. Así que una norma que siempre funciona es seguir a Vicente. Es decir, observar a la gente. Un allá donde fueres, haz lo que vieres. En Kioto estaba señalizado con muñequitos – que les encantan – las normas básicas, como no levantarse hasta que el bus no pare, ceder los asientos, tener cuidado al subir y bajar…

recomendaciones Bus

En las paradas, en ocasiones, cuando paran varias líneas, hay pasillos pintados en el suelo para hacer cola. Y ahí que se ponen todos bien colocaditos.

Parada de autobus

Los Shinkansen, ya lo he dicho con anterioridad, son cómodos, muy espaciosos, tienes para enchufar, para colgar la chaqueta, el reposapiés (algunos se descalzan y todo). Y en la bandeja – del estilo de las de avión – se indica en qué vagón estás, el sentido de la marcha o dónde se encuentran los baños, las puertas o la basura.

Shinkansen

En los andenes de los Shinkansen también paran varias líneas, y ocurre como con los buses, se marca en el suelo dónde para cada una de ellas.

Estación Shinkansen

Las señoras de rosa son las limpiadoras.

En los andenes también hay paneles informativos en los que se indica los Shinkansen que paran, el número de vagones total y en qué segmento estamos o dónde se encuentran los asientos no reservados. Así que sólo hay que ir fijándose.

Panel informativo Shinkansen

En Tokio, lo mismo, seguir las indicaciones. Ya sea el metro, ya sea la Yamanote, hay paneles y señales.

Señalización Yamanote

Podemos ver la estación en la que estamos, la anterior y la posterior marcadas en el sentido en el que se encuentran. Y una vez dentro del tren, las pantallas van anunciando todo tipo de información: paradas, el vagón en el que te encuentras, el sentido de la marcha, el lado por el que se abren las puertas…

Paneles Yamanote

Lo mismo en el metro:

Pantalla metro

Metro

También están indicados los vagones solo para mujeres. Un apaño para evitar el acoso sexual, una de las lacras del país. Hay quien lo ve como un “mira qué majos, que piensan en nosotras para que no suframos”, pero para mí se trata de una exclusión. Habría que educar para que no haya acosadores. Pero al final siempre sufre la víctima, que es apartada, impidiendo que haga su vida normal. Y con esto, se sigue mandando el mensaje social de que la mujer es vulnerable, que necesita un lugar donde esté a salvo, protegida.

Women Only

En fin, volviendo al transporte, no hay que tener miedo. El funcionamiento es prácticamente igual que en el resto del mundo cuando coges un metro, un tren o un bus: mirar las señales para coger el medio adecuado y llevar forma de pago.

Y si te pierdes, lo mismo descubres un rincón peculiar de la ciudad. Siempre hay que estar abiertos a imprevistos, sorpresas y anécdotas.

Japón por Libre XL. Comer en Japón

Antes de nada, quiero aclarar que no todo en Japón es sushi. Que mucha gente nos ha comentado que no serían capaces de estar todo el día comiendo sushi o pescado crudo. Pero, nada más lejos de la realidad, igual que en España no estamos todo el día con el cocido, la paella o la tortilla. Como mucho, cae una vez a la semana, que tenemos variedad gastronómica.

Bandeja de sushi

Pues los nipones igual. Sí que es verdad que lo que nos ha llegado más allá de sus fronteras es el plato estrella, pero allí no es lo más consumido. Al menos a mí me dio la sensación de que lo más común eran los platos combinados de arroz y carne o los fideos (con caldo o fritos salteados). Por supuesto, también influye la parte del país donde nos encontremos, ya que por ejemplo en Hiroshima son típicas las ostras y en Osaka los okonomiyakis.

Okonomiyaki

En los Alpes el plato destacado es la carne de Hida, y si nos vamos a Kobe, encontramos su famoso buey.

Lo que sí parece claro es que los japoneses comen de forma equilibrada. Nosotros hablamos de nuestra dieta Mediterránea, pero lo cierto es que lo que comemos hoy en día dista mucho de la dieta Mediterránea original, hemos adquirido costumbres de comida precocinada, fritos, cereales para desayunar y demás aberraciones que no son autóctonas. Sin embargo, en Japón parece que conservan su dieta milenaria.

Por un lado, sus platos están equilibrados en cuanto a las cantidades de hidratos, proteínas, grasas, vegetales, semillas y fruta. Y predominando la cocina al vapor o ligeramente salteada. Por otro lado, las porciones son apropiadas, para nada exageradas y desproporcionadas. Y además, al comer con palillos, se come más despacio, lo que nos lleva a tener sensación de saciedad y a digerir mejor los alimentos. Aunque aquí también creo que influye la espiritualidad que le aportan a su día a día, a sus costumbres, el respeto por la comida, por los comensales con los que la compartimos. Por ejemplo, las bebidas no se las sirve uno mismo, sino que se sirve a los demás y los demás a nosotros.

El mayor ejemplo de esta comida equilibrada son los Obento. Unas cajas que surgieron en las estaciones de tren, aunque hoy en día se pueden comprar también en los supermercados y que tienen de todo. Es el concepto del take away o de la tartera de toda la vida, pero sin renunciar a comer sano.

Obento

Como todo en Japón, está cuidado al detalle. Desde el envase con sus palillos, hasta el interior. Lleva su arroz, su verdura, huevo cocido, pescado, carne, encurtidos, fruta y algún dulce. Hay mil opciones y combinaciones, es una locura elegir, porque además, influye el factor riesgo, porque muchas veces no sabes qué es lo que te vas a llevar a la boca y qué tipo de sabor. Pero en general, todo estaba bastante rico.

Obento

Destaca el colorido y una presentación muy cuidada. Y es que los obento son todo un arte. Hay madres que les preparan el obento a los niños para que se lo lleven al cole y están muy muy currados. Sólo hace falta echar un ojo a google.

Aparte de estas cajas, también podemos comprar platos preparados en los 7eleven o Family Mart. Tenemos bandejas de sushi o especie de platos combinados más simples que los obento con arroz y carne o fideos y pescados. También encontramos una especie de ensalada enrollada en alga.

Platos preparados

Estantería supermercado

Estas bandejas o preparados nos venían muy bien para viajes largos o para cenas, pero cuando quieres comer en marcha y no pararte mucho, una buena opción pueden ser los onigiri, una especie de sándwich que consta de arroz con alga y rellenos de sorpresa, porque la mayoría de las veces no tenían foto.

Onigiri

Si no quieres arriesgarte, siempre puedes recurrir a los makis, que sí que ves lo que contienen. Los venden más grandes, más pequeños, partidos, sin partir, variados o de un mismo sabor.

Makis

Y si no, pues también existe la opción más occidental del sándwich de pan de molde.

Sándwich

Este, por ejemplo, era de lechuga, huevo, jamón y queso. Ojo al detalle de cómo se abre el envase. ¿Por qué en occidente no lo empaquetan así? Es mucho más práctico. Tiras del precinto, abres y coges por el pico. Si es que los japoneses están a otro nivel. No me canso de decirlo.

Si echamos de menos la comida occidental, podemos recurrir a las cadenas de comida rápida, bien americanas, o bien su versión japonesa.

Hamburguesas Mos Burger

Hamburguesa de Ramen

Por supuesto, no puede faltar probar las delicias de los puestos callejeros. No son nada caros, están limpios y la comida está rica.

Mercado Miyajima

brocheta

Puestos Callejeros en Ueno Park

Nosotros íbamos alternando según el día y según tuviéramos de tiempo, comíamos una cosa u otra. Eso sí, nuestras cenas casi siempre incluían fideos instantáneos (nada que ver con los yatekomo que se han puesto ahora de moda). En los hoteles siempre teníamos un calentador de agua, y nos venía bien comer algo caliente, así que con los fideos y alguna cosa más, solucionábamos las noches.

Cenas

Otra opción para comer caliente pero que sin parar demasiado son los restaurantes en los que sacas el ticket en la máquina y te sientas a comer en la barra. En la mayoría el menú es bastante reducido, pero son los locales que más triunfan entre los locales. Suelen ser fideos en sopa con carne o pescado.

Los pasos a seguir son:

1. Identificar (por la foto) qué queremos comer

2. Identificar el botón

3. Introducir el dinero y seleccionar el plato

4. Recoger el ticket y el cambio

5. Entregar el ticket en el restaurante y esperar a la comida

Máquina expendedora

Por otro lado, nuestros desayunos no eran nada sanos ni tenían nada que ver con el típico japonés.

Desayunos

Era la opción más rápida, la verdad. A la vez que comprábamos la cena, nos hacíamos con un surtido de bollería, café de lata, zumo de naranja y a veces unas bananas, la única fruta que tenía un precio algo razonable.

Otra forma de comer fruta es en una especie de gelatina. Algo así como comerla en almíbar.

fruta envasada

Algo que solíamos llevar en la mochila en nuestro día a día era algo de picoteo. Las típicas bolsas de snacks por si nos entraba algo de hambre y estábamos en un templo en medio del bosque o en un sitio donde no hubiera mucha opción para comer. Hay una gran variedad y también influye el factor sorpresa, no sabes qué te vas a encontrar, por mucha foto o traductor de google por foto.

Picoteo

Picoteo

Los corazones de ciervo tenían su punto. Esa mezcla de salado y dulce, pues sabían a maíz de bote. Los frutos secos con ligero sabor picante tampoco estaban nada mal.

Entre las bebidas destaca el té verde, la cerveza Asahi y el sake, por supuesto. Como rareza puede chocar el café en lata frío, los tés amargos o refrescos de mil sabores. Y por supuesto, las máquinas expendedoras que están en todos los sitios.

Bebida

Si hablamos de postres, los japoneses son muy aficionados a los dulces, pero son algo diferentes a los que estamos acostumbrados por estos lares. por supuesto, destacan los famosos peces rellenos de judía roja. Los hay en todos los mercados callejeros, en cualquier calle peatonal comercial.

peces rellenos

peces rellenos

Peces rellenos

Peces rellenos

Ya lo he comentado a lo largo del relato, las judías rojas están por todos sitios, en los mochi, en los dorayakis… Allá donde pienses que el relleno es de chocolate, seguramente no lo será.

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Pasteles

Desayuno

Otro sabor muy recurrente es el del té matcha. En helados, en galletas, en los KitKat (bueno, estos darían para una tesis):

Dulces

Aunque también se pueden encontrar dulces algo más conocidos para los occidentales, como los crepes de Tokio.

Crepes

Sin embargo, a pesar de que parecen bastante golosos, resulta complicado encontrar gordos en Japón. Ojo, no obesos, sino gente con unos kilos de más. Creo que en todo el viaje sólo vimos a un señor, que rozaba la obesidad y se metió en winzip en un asiento del autobús. Y seguro que tenía algún tipo de desorden alimentario. Según los últimos datos de la OMS en España hay un 15,6% de obesos, mientras que en Japón un 3,1%.

Pocas cocinas pueden presumir de ser tan equilibradas y saludables. Además, comer en Japón no es nada caro.