Nueva serie a la lista “para ver”: Cómo defender a un asesino

Retomo las series, que en la última ronda vimos bastantes pilotos. Uno de ellos fue Cómo defender a un asesino. Se trata de un drama legal creado por Shonda Rhimes, la misma que está detrás de series como Anatomía de Grey o Scandal. La primera no la he visto, no me llaman mucho las series de médicos, y de la segunda sólo he visto el piloto (y a la espera en la lista de series “para ver”), pero si hay algo que parece que es propio de Rhimes es enredar a los personajes llegando al punto de convertir la serie en un culebrón. Ríete de Revenge. Tiene en común con Scandal que las dos están protagonizadas por mujeres negras (como la propia Shonda), dando así visibilidad a un colectivo que en los últimos Oscar se quejaban de tener poca participación en la industria cinematográfica estadounidense.

La serie se centra en Annalise Keating, una abogada que tiene un prestigioso bufete y que además ejerce como profesora de Derecho penal en una universidad de Filadelfia. Entremezcla ambas profesiones escogiendo cada año a cinco de sus alumnos para que trabajen con ella en casos de su bufete a modo de beca. De este modo llevarán a la práctica la teoría. No sé si usar a tus alumnos en tu propio beneficio para resolver casos de tu bufete privado es muy lícito, la verdad. Los elegidos son Wes, Connor, Michaela, Asher y Laurel, quienes pronto descubrirán que no se trata de saber si tu cliente es culpable o no, sino de usar las estrategias legales que tienen en sus manos para defender a su cliente y que se libre de la cárcel. Se basa en la premisa de que todo el mundo merece una defensa justa y que la labor del abogado es buscar los resquicios legales que se salden con la libertad del inculpado. Todo depende de lo bueno que sea el letrado defensor, de lo audaz e ingenioso que pueda llegar a ser para conseguir pruebas y presentar el caso ante el jurado o juez de una forma que plantee la inocencia o la duda razonable. Se desdibujan los límites de lo legal y lo alegal. Annalise no tiene ningún tipo de reparos ni con los más allegados.

Para animar a los alumnos a participar y fomentar la competitividad entre ellos, cada semana ofrece como precio al mejor una escultura que representa a la diosa romana de la Justicia. Una estatuilla que cobrará importancia ya desde el primer capítulo. Comenzamos en un momento de caos con una noche de celebración universitaria y los alumnos intentando ocultar un cadáver al más puro estilo Sé lo que hicisteis el último verano. A continuación la acción pasa a tres meses antes para presentarnos a los personajes, su vida universitaria, el caso práctico semanal del bufete y llevarnos así hasta el punto de partida del capítulo (el presente) e ir avanzando en la trama. Imagino que, para ir descubriendo capítulo a capítulo detalles y giros hasta llegar al final de la temporada con todos los datos de esa noche. A la vez, tenemos la desaparición de Lila Stangard, una alumna de la universidad que aparece muerta en un tanque de agua de la fraternidad y que apunta a que va a tener importancia en el hilo argumental y va a guardar relación con el asesinato que están intentando encubrir los protagonistas. Pero eso son cábalas mías, que, recuerdo, sólo he visto el primer episodio.

Aunque la fuerza de la serie parece recaer en una carismática Annalise, es una serie coral, con bastantes personajes. Ya he mencionado a los alumnos, pero también tenemos a los abogados del bufete de Annalise, a su marido o incluso a su amante. Ya he dicho que Shonda es muy dada al enredo entre personajes y al culebrón. Así que no pueden faltar infidelidades, sexo, traiciones, mentiras, secretos, trampas y tejemanejes.

Atisbamos las personalidades de los personajes y sus dualidades. Una Annalise con dos caras: la reputada abogada, firme y segura de sí misma, frente a su cara más débil en su faceta personal. Los universitarios también tienen sus propios fantasmas, problemas e intringulis. Cada uno con un origen diferente. Desde el más modesto, al que viene de una clase más elitista.

Wes llega a la clase de Annalise de rebote, con desfase respecto a sus compañeros, sin embargo gana fortaleza en el momento en que descubre los secretos de su profesora. Connor va de sobrado, consigue siemrpre lo que quiere y busca continuamente el reconocimiento de su mentora. No tiene escrúpulos a la hora de conseguir pruebas para los casos. Michaela quiere ser una copia de Annalise. Es inteligente y ambiciosa, no sólo es brillante con un expediente perfecto, sino que busca la perfección para llamar la atención de la abogada. Por su parte Asher es el niño pijo, no destacó mucho en el piloto, pero seguro que tiene sus trapos sucios tras toda esa vida de lujo y exclusividad. La quinta integrante que completa el grupo es Laurel, una chica con vida interior, más idealista que sus compañeros. Representa a una joven que quiere defender a los más desfavorecidos, ya choca en el primer caso con la forma de llevar la defensa.

Cómo defender a un asesino tiene en cada uno de los personajes un poquito de otras series de abogados. No tenemos tanta variedad como en el caso de las policiacas, pero hay un buen surtido de dramas legales. Ya sean defensores, fiscales, turno de guardia, abogados de oficio, letrados sin escrúpulos, o los que defienden a las clases menos favorecidas.

Nada más comenzar el capítulo me recordó a Shark. No era profesor, pero sí que se veía rodeado de jóvenes abogados a los que enseñaba sus filosofía con un carácter un tanto peculiar. Tenía tres principios que fácilmente podría defender Annalise:

  • Un juicio es la guerra y perder es la muerte.
  • La verdad es relativa, escoge la que te convenga.
  • En un juicio con jurado sólo hay 12 opiniones que importen y la tuya no es una de ellas.

Sin embargo, la serie tiene también detalles de El Abogado. Por lo menos en Laurel parece haber algo de ese espíritu de defensora de causas perdidas, comprometida con las causas. Habrá que ver más capítulos para descubrir si no se desvía y acaba como sus compañeros.

Aunque de lo que más tiene es de Boston Legal. Por el prestigio del bufete, por el elitismo de algunos personajes, por la falta de escrúpulos de alguno de los protagonistas. Por el ritmo, los giros, el lenguaje ácido y el sarcasmo.

Cómo defender a un asesino retoma el mundo de la ficción legal y propone una trama en la que lo importante es defender al cliente usando en su defensa las mejores pruebas sin importar cómo se consiguen. Sin embargo, incluye un giro de tuerca con ese halo de misterio y el encubrimiento de un asesinato por parte de los alumnos. ¿Habrán aprendido las tretas de cómo usar las cartas a su favor para no dejar ningún cabo suelto y no poder ser descubiertos? Tendremos que ver los catorce capítulos restantes de la temporada para averiguarlo.

Como viene siendo habitual, acabo con el tráiler.