Nueva serie a la lista “para ver”: Halt and Catch Fire

Halt and Catch Fire es una serie ambientada en el Silicon Prairie de Texas en 1983 y se centra en el mundo de los pioneros de la informática y la tecnología. Recibe su título de una orden en el código que satura al ordenador y que hace que se pierda su control y deje de funcionar.

Parte de la historia está basada en hechos reales, intenta recrear con exactitud aquellos años 80, cuando IBM revolucionó el mercado de la informática moderna al comercializar su primer ordenador personal. Aunque no era el primer PC, pues unos años antes se había lanzado el Apple II, supuso una novedad puesto que tenía componentes de terceros (como el procesador de Intel), lo único suyo fue la BIOS. Querían lanzarlo al mercado cuanto antes y eso les impidió contar con el tiempo necesario para fabricar los suyos propios.

Sin embargo, el hecho de que sus componentes fueran de otras compañías, favoreció que la competencia se dedicara a la ingeniería inversa para sacar sus clones. Y aquí es donde comienza la trama. Electric Cardiff (que se supone que es Compaq) quiere llevarlo más allá y no sólo copiar el PC de IBM, sino ir más allá y comercializar un ordenador portátil. Bueno, en realidad se ven obligados ante la jugada maestra de Joe MacMillan, un experto en marketing recién llegado a la casa y exejecutivo de IBM, que les deja sin otra elección.

Joe cuando llega a Cardiff va con un propósito: captar a Gordon Clarke, un brillante ingeniero que en su día desarrolló un ordenador junto a su mujer (también ingeniera). Tiene en mente un proyecto inspirado en un artículo de años de atrás de Gordon, sin embargo, ya no es la misma persona que cuando escribió el texto. Atrás quedó la creatividad. Ahora trabaja frustrado en el equipo de ventas para asegurar el bienestar familiar dejando de lado todos los sueños que algún día tuvo. Es tremendamente desgraciado y ahoga sus penas en alcohol. El agresivo comercial intentará convencerlo por todos los medios para que se suba al barco. Gordon, que está luchando contra sus propios fantasmas, se ve tentado por la propuesta de Joe. Ve en la proposición aquello en lo que siempre había soñado y finalmente se gesta la semilla del proyecto en su garaje con nocturnidad y alevosía.

Cuando consiguen descifrar el código ponen a Cardiff en problemas. La empresa era más bien conservadora y ahora, ante la amenaza del ejército de abogados de IBM que les acusa de plagio, no les queda otra que entrar en la carrera por fabricar ordenadores personales. Esa era la vuelta de tuerca de Macmillan. Si la compañía quiere librarse de la acusación de violación de la ley de copyright, tendrá que demostrar que estaban preparando su propio diseño. Es decir, les ha forzado hacia esa línea de negocio que en principio no entraba dentro de sus objetivos.

Para el desarrollo del proyecto Jose Macmillan necesitará un equipo. Y además de Gordon, contará con el talento de Cameron Howe, una joven programadora que a la que la universidad se le quedaba pequeña porque sus conocimientos iban más allá de lo que las clases le podían aportar. Tiene el perfil de hacker, aunque por aquel entonces dudo que podamos hablar siquiera de tal figura. Es una antisistema, independiente, genio intratable e incomprendida por ser demasiado innovadoras.

La trama es interesante, no solo trata de tecnología, sino que aborda la historia de los pioneros en sus garajes y sus desafíos, del relato de sus vidas abriéndose paso a una nueva concepción del mundo. Hoy en día todo esto se nos antoja lejano, obsoleto. Los ordenadores forman parte de nuestras vidas, vivimos con sobremesas, portátiles, tabletas, móviles, consolas (además de lo que ha supuesto la domótica en general)… pero no hay que olvidar que hablamos de unos visionarios que nos llevaron a la alfabetización digital.

Por otro lado, ya solo con el piloto se intuye que va a tener mucho de drama. Aborda las relaciones humanas, la ambición, traición y frustración. Los personajes enganchan. El trío protagonista principio parece que no tienen nada que ver, pero a medida que va evolucionando el capítulo vemos que forman un buen equipo con sus diferentes personalidades. Tenemos una buena combinación con el manipulador Macmillan, el obsesivo y pragmático Clarke y el alma libre Howe.

Halt and Catch Fire conquista con ese look ochentero y sus referencias a los videojuegos, a la ropa y, por supuesto, a la tecnología. Sin embargo, no siempre me resultó fácil de seguir. Si el resto de capítulos es igual, el espectador se puede perder entre códigos informáticos y vocabulario específico. Puede conducir a la pereza. Aún así, irá a la lista “para ver” porque el final del episodio despierta la curiosidad, se ve que tiene un propósito, un fin.

De momento tiene dos temporadas autoconclusivas y está en emisión una tercera temporada. Aunque su productor tiene la intención de llegar a las siete temporadas. Con lo que evoluciona la tecnología, temas para tratar tiene, sin duda.

Anuncios

Un comentario en “Nueva serie a la lista “para ver”: Halt and Catch Fire

  1. Pingback: Nueva serie a la lista “para ver”: Bull | Una cosa te voy a decir

Responder

Por favor, inicia sesión con uno de estos métodos para publicar tu comentario:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s