Estambul día 2: Bazar de las Especias

Apenas eran las 6 de la tarde cuando pisamos de nuevo Europa y nos dirigimos dando un paseo hasta el Bazar de las Especias. Es un mercado abovedado con forma de L y cuenta con 6 puertas de entrada. También recibe el nombre de Bazar Egipcio, ya que se construyó con los ingresos que se les gravaba a las importaciones egipcias. Se encuentra en una zona de callejuelas que guardan la esencia del antiguo Estambul. Como te despistes, te has perdido. Este bazar se construyó en 1660 como parte del conjunto de la Mezquita Nueva. Siempre ha estado asociado a la venta de especias, aunque en la actualidad hay más variedad de mercancías y productos como jabones, miel, frutos secos o dulces.

Dimos un paseo por él tranquilamente y paramos en un puesto a comprar unos garbanzos tostados que nos habían encargado. Si vais a comprar algo, echadle tiempo. Incluso con una idea clara de lo que buscábamos, tienen tantas variedades, te dan a probar, está todo tan rico, que al final quieres llevarte media tienda. En el pueblo de mi madre son muy típicos los torraos, esos garbanzos tostados con yeso. Al parecer se cultivan muy bien, pero la peculiaridad de la tierra hace que la calidad no sea muy apta para cocinarlos, y se suelen tomar como aperitivo. Viendo que en Turquía son muy populares, supongo que nos ha llegado a España esta costumbre a raíz de años de comercio con árabes y otomanos. Los garbanzos turcos son algo más grandes que los que usamos en nuestro día a día. Nada que ver con los pedrosillanos. Y no siempre se tuestan con yeso, ya que nos contó el tendero que también lo hacen con soja y están algo más dulces. En cualquier caso, merece la pena probar lo que nos ofrecen, ya que nos llevaremos gratas sorpresas.

No compramos más, porque en una pastelería próxima al bazar habíamos entrado a cotillear y nos dieron a probar unas baklavas recién hechos y acabamos comprando unas cajas para traernos a casa. Se trata de unos pasteles elaborados con una pasta de pistachos triturados, masa filo y bañados en miel. También pueden ser de avellanas, nueces o almendras. Son deliciosos. ¿Qué no tienen rico estos turcos? A nosotros nos gustó todo lo que probamos.

Aunque era de noche, como aún era pronto para cenar, anduvimos sin rumbo por la zona próxima a Çemberlitas. Aprovechamos para comprar algún souvenir en tiendas que nos encontramos por el camino y fuimos fijándonos en la ajetreada vida de la ciudad. A las seis y media de la tarde las tiendas empezaron a cerrar, pero aún así seguía habiendo jaleo con las idas y venidas de tranvías, coches y transeúntes.

Pasamos por el cementerio de una mezquita y nos sorprendieron sus peculiares tumbas bellamente talladas y decoradas.

Para finalizar el día volvimos por el barrio del hotel callejeando en busca de la cena de ese día. Volvimos a parar en dos sitios. Por un lado paramos en un restaurante para pedir una pizza turca y algún plato combinado como habíamos hecho el día anterior. Mientras esperábamos a que nos prepararan el pedido nos sirvieron un típico té turco de manzana que hasta el momento aún no habíamos probado.

En Turquía se bebe mucho té. Lo habíamos visto el primer día con el recepcionista del hotel, que había salido a por uno. Pero también lo habíamos visto en otros comercios de la zona, que tenían su vaso con forma de tulipán y pasaba con una bandeja el que suponemos que era el dueño del bar a recogerlos. El té se prepara en una tetera compuesta por dos recipientes. El de abajo lleno de agua y el de encima con un té concentrado que ya viene azucarado. Estaba delicioso, caliente, ácido, dulce. Y eso que yo soy más de tés negros, fuertes que de los que tienen sabor afrutados.

Con nuestra cena lista, salimos de nuevo a la calle en busca de un sitio donde comprar algún tipo de pescado y encontramos un local con su terraza donde nos prepararon en el momento un plato de boquerones rebozados y otro a la plancha.

Nos fuimos al hotel a cenar y ver si habíamos acertado con nuestras elecciones.

Como siempre, muy rico todo. Listos para descansar y cargar pilas para el último día.

2 comentarios en “Estambul día 2: Bazar de las Especias

  1. Pingback: Estambul día 3: Murallas y regreso a Madrid | Una cosa te voy a decir
  2. Pingback: Conclusiones Estambul | Una cosa te voy a decir

Responder

Por favor, inicia sesión con uno de estos métodos para publicar tu comentario:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s

This site uses Akismet to reduce spam. Learn how your comment data is processed.