Trucos viajeros: Comprar un Vuelo III

En las entradas anteriores sobre trucos escribía sobre los pasos que sigo cuando busco un vuelo. Pero, a veces se da el caso en que el vuelo nos encuentra a nosotros. Es decir, en la mayoría de los casos se parte de unas fechas en las que tenemos vacaciones, se decide un destino, y luego se busca el vuelo. Pero, como decía, a veces llega al revés, si tenemos flexibilidad puede darse el caso de que primero encontremos el destino y en base a eso pidamos las vacaciones.

Esto nos puede ocurrir cuando ya hay algún conocido que se va de viaje y nos parece bien el destino, a veces sin tenerlo pensado siquiera como futurible, y nos unimos. Así nos ocurrió con Nueva York, que no entraba en nuestros planes cruzar el charco, pero aprovechando que mi hermano iba a estar 3 semanas allí haciendo un curso, nos animamos a ir una semana. Otro caso en el que el vuelo nos encuentra a nosotros y después viene lo demás, es cuando aparece ante nuestros ojos una oferta o error que no podemos dejar pasar.

Lo de las ofertas parece claro, ¿no? Quien más y quien menos está suscrito a páginas que le manda periódicamente una newsletter con ofertas puntuales, rebajas o descuentos. Puede ser que estemos inscritos en la compañía aérea directamente, o bien por un partner, o página secundaria. De este modo compramos el billete a Estambul, porque había una promoción de Iberia llamada “nos apretamos el cinturón”. Una promoción que se ha repetido también en 2016.

iberia

Otra forma muy común es por notas de prensa o anuncios de televisión o radio. Pero todo esto entra dentro de cualquier estrategia de márketing.

Las gangas realmente interesantes son las que encuentran ajenos. Bien porque detectan una carambola, bien por un error. Hoy en día está todo inventado y hay mil páginas en internet que avisan de estos chollos. Las que yo suelo seguir son secretflying, exprimeviajes, guialowcost, holidayguru y viajerospiratas (esta última – con sede en Alemania- tiene su versión británica con holidaypirates, que a veces tiene mejores ofertas porque hay mayor cantidad de vuelos que salen de Londres.). Para Estados Unidos tenemos airfarewatchdogFareDealAlert y TheFlightDeal.

En la página principal de Secretflying tenemos un menú para acceder a Vuelos, Hoteles o Blog. Además de un mapa en el que podemos seleccionar la región de la que queremos consultar ofertas o incluso códigos promocionales.

secretflying

Si seleccionamos Europa, por ejemplo, veremos posibilidades de vuelo desde diferentes ciudades europeas al resto del mundo.

ofertas

Pero lo verdaderamente interesante es cuando publican una tarifa error. Se trata de auténticos chollos, no muy habituales, que se producen por un fallo técnico o humano de las compañías. Hay ejemplos de todo tipo, pueden ser casos en los que se olvidan de incluir el recargo por combustible (un billete consta de tarifa base + tasas de aviación + recargo por combustible), que falta un cero (50€ en lugar de 500€), que han hecho mal la conversión de divisas (por ejemplo el precio correcto en britishairways.co.uk, pero no en britishairways.com), o quizá que confunden el importe de business con el de turista… Hay tarifas con precios realmente ridículos.

Error Hotel

error-fare

¿Qué hacer en estos casos? ¿Funciona de verdad? Pues sí, funciona. Eso sí, la clave es la rapidez, ya que si nos ponemos a dudar, podemos ver cómo se esfuma ante nuestras narices. En el momento en que la aerolínea note una subida repentina en un vuelo dado, quizá de una ruta no muy común, detectará el error y lo corregirá. Una vez comprado, te llegará la confirmación por mail y el e-ticket. Este segundo es el billete emitido y tiene carácter contractual.

El problema que tienen estas gangas, es la disponibilidad. Has de estar abierto a fechas, destinos y posibles escalas. Los errores pueden ser desde cualquier aeropuerto, así que puede que no te quede cerca especialmente. Aún así, generalmente compensará comprar vuelo de conexión de una low cost e incluso así el precio sería inferior que en condiciones normales, por lo que seguiríamos ahorrando.

Y siempre tienes la remota posibilidad de que te cancelen el billete, pero en cualquier caso, te devolverían el dinero, así que vale la pena intentarlo. Recomiendo reservar, en la medida de lo posible, directamente con la compañía. En lo único que te condiciona es a la hora del alojamiento, seguro de viaje y cualquier reserva, ya que tendrías que esperar lo máximo posible para asegurar de que no te lo van a cancelar. Y aún así, no estás 100% seguro. Aunque sería mala imagen para la compañía anularlo. Supongo que les compensa dejarte salirte con la tuya y no arriesgarse a una posible reclamación o que se le dé bombo a la cancelación.

En Viajerospiratas/Holidaypirates/Holidayguru tenemos algo similar. Además de poder usar la web como buscador de vuelos o vacaciones, también publican ofertas (tipo el cinturón de iberia) y tarifas error. También tiene la opción de crearse una cuenta y configurar alertas (lugar de salida, destino, meses, presupuesto, etc) y en función de los parámetros, recibir correos electrónicos.

Ofertas

alertas

Por otro lado, para conocer ofertas de vuelos domésticos de Estados Unidos, como comentaba más arriba, tenemos airfarewatchdogFareDealAlert y TheFlightDeal.

FareDealAlert y TheFlightDeal son muy muy similares, y nos permiten buscar vuelos, hoteles y alquiler de vehículos. Son de uso muy básico. Publican ofertas a diario.

AirFareWatchDog es un poco más completa. Podemos buscar vuelos (y hoteles) con una búsqueda tradicional “desde-hasta”, pero también nos permite inscribirnos para que nos lleguen alertas concretas configuradas según nuestras preferencias. Asimismo, incluye un apartado “blog”, donde publican las ofertas y algunos consejos sobre viajes. Y tiene un apartado muy interesante que muestra las ofertas por compañías (las principales de Estados Unidos y Canadá) marcando el origen o destino. Si queremos reservar, nos muestra los precios de Expedia, kayak y tripadvisor.

airfarewatchdog

Quizá a priori parece que estas últimas no nos van a ser de utilidad ya que no residimos allí, pero si lo unimos a los vuelos inesperados que comentaba más arriba, quizá sea interesante para enlazar ciudades. Por ejemplo si encontramos una tarifa error a Filadelfia, pero nos interesa Nueva York. En este caso nos vendría bien encontrar un vuelo barato de Filadelfia a Nueva York. O quizá vamos a viajar por Estados Unidos y no queremos conducir horas y horas (o no tenemos tantos días para ello), sino que preferimos volar y ahorrar tiempo al volante. Imaginemos por ejemplo que quisiéramos ir a San Francisco, Los Ángeles y Las Vegas. Podríamos volar a San Francisco y volver a casa desde Las Vegas con una elección multicity. Alquilamos un coche de San Francisco a Los Ángeles, pero el último tramo desde Los Ángeles a Las Vegas que son como 4 horas por carreteras de 6 carriles preferimos evitarlo y hacer un vuelo de apenas una hora.

Como veis, comprar un billete de avión es una tarea bien compleja llena de trucos. Seguiré informando.

Nueva Serie a la lista “para ver”: Sense 8

Sense8 es una serie de Netflix creada por las hermanas Wachowski (Matrix) un poco difícil de definir. No sé muy bien si la catalogaría como ciencia ficción, acción, suspense, misterio sobrenatural… Es una mezcla rara y supongo que hasta que no se ven los 12 episodios que tiene la primera temporada, el espectador no se hace muy bien a la idea de qué está viendo.

La trama gira en torno a ocho personajes que no se conocen y que viven en diferentes partes del mundo, sin embargo descubren tener una conexión mental y emocional entre ellos. Todos tienen una visión en la que experimentan la muerte de una mujer. Y a raíz de ahí se crea una conexión entre ellos pudiendo comunicarse, sentirse y compartir conocimientos o habilidades.

Aparte de estar desorientados por este nuevo acontecimiento en su vida, tendrán que huir de Whispers, su archienemigo, que también se comunica telepáticamente como ellos. A su favor cuentan con la ayuda de Jonas, un hombre misterioso.

El argumento es bastante interesante, me recuerda a lo que supuso Matrix en su día con un universo alternativo. Además, tiene aspectos destacables como que mezcla varios géneros, cuenta con un reparto variado y es ambiciosa en cuanto a las localizaciones, ya que se ha rodado en medio mundo.

Sin embargo, también tiene sus carencias, sobre todo en cuanto a personajes y diálogos. Los protagonistas están demasiado estereotipados y parecen metidos con calzador para cumplir una cuota. Al menos tras el visionado del primer capítulo. Tenemos el típico policía honrado, la hacker transexual, la DJ, un mafioso ruso, un negro, una ejecutiva en Seúl que no es respetada por sus colegas, una india a punto de casarse por medio del matrimonio concertado y el actor de telenovelas que oculta a todo el mundo su homosexualidad. 8 clichés.

Sus diálogos, como decía, también me parece que bajan la calidad de la propuesta, ya que son algo trillados y simplones. Quizá se deba a que era la presentación de la serie y bastante tiene con introducir a cada uno de los personajes y que el espectador entienda un poco de qué va.

No obstante, el global es bueno y creo que merece una oportunidad solo por el hecho de lo novedoso de su planteamiento. Esperemos que no decaiga como le pasó a Héroes.

De momento Netflix ha emitido la primera temporada y parece que en Navidades se estrenará el primero de la segunda para ya colgar el resto en 2017.

Me despido con el tráiler.

Trucos viajeros: Comprar un Vuelo II. Tarjetas de fidelización

Nos habíamos quedado a punto de comprar un billete de avión. Ya habíamos comparado aeropuertos, compañías y precios, pero hay algún aspecto más que nos pueden hacer decantarnos por un vuelo u otro.

 

Por un lado recomiendo, aunque no seáis muy viajeros, solicitar la tarjeta de fidelización de las compañías aéreas. No hace falta tener de todas las líneas, ya que se concentran principalmente en tres alianzas:

  • Star Alliance: Air Canada, Avianca, Copa Airlines, United Airlines, Adria Airways, Aegean Airlines, Austrian Airlines, Brussels Airlines, Croatia Airlines, LOT Polish Airlines, Lufthansa, Scandinavian Airlines, Swiss International Airlines, TAP Portugal, Turkish Airlines, Air China, Air India, ANA, Asiana Airlines, Eva Air, Shenzhen Airlines, Singapore Airlines, Thai Airways International, EgyptAir, Ethiopian Airlines, South African Airways y Air New Zealand.
  • Oneworld: American Airlines, LATAM Airlines, Air Berlin, British Airways, Finnair, Iberia, S7 Airlines, Cathay Pacific, Japan Airlines, Malaysia Airlines, Qatar Airlines, Royal Jordanian, SriLankan Airlines y Qantas.
  • SkyTeam: Aerolíneas Argentinas, Aeroméxico, Delta Airlines, Aeroflot, Air Europa, Air France, Alitalia, CSA Czech Airlines, KLM, TAROM, China Airlines, China Eastern Airlines, China Southern Airlines, Grauda Indonesia, Korean Air, Middle East Airlines, Saudia, Vietnam Airlines, Xiamen Airlines y Kenya Airways.

Claro que también hay compañías que no pertenecen a ninguna alianza, como Icelandair.

En 2011, cuando volamos a Nueva York, lo hicimos con Delta, y como son muchas millas, decidimos sacarnos la tarjeta para sumarlas. No caducan y vas acumulando, nunca sabes cuándo te pueden venir bien. El año pasado, cuando fuimos a Japón, la mejor opción era Air France, que nos coincidió que está en la misma alianza (o Finnair que tenía ofertas por aquella época, pero es de Oneworld), así que al comprar los billetes, incluimos el código de viajero frecuente y sumamos millas. Normalmente hay que tener una barbaridad para que un vuelo te salga gratis, pero quizá en algún vuelo a Europa te pueda servir para ahorrarte la mitad del importe.

Tarjeta delta

Aunque ya hay compañías que están cambiando la política de acumulación de millas y en lugar de sumar por trayecto recorrido, se hará dependiendo de cuánto hayas pagado por tu billete.

En 2014 cuando volamos a Londres, nos sacamos también la de Iberia, que sirve para la alianza Oneworld. No sumamos mucho en ese vuelo, ni tampoco en el de Budapest, Praga o Estambul, pero todo cuenta. Y si en un futuro volamos a Estados Unidos, por ejemplo, ya tenemos la opción de American Airlines además de Delta. Y en el grupo está British, que ofrece vuelos a medio globo terráqueo.

Tarjeta Iberia

La última tarjeta que nos hemos sacado es la de la Star Alliance. Hasta la fecha sólo habíamos volado con esta alianza cuando fuimos a Múnich con Lufthansa, pero por aquel entonces no teníamos este truco viajero. Es una alianza interesante, pues se sumarían buenas millas volando por ejemplo con Air Canada (a Canadá obviamente), con United a Estados Unidos, con las asiáticas, africanas y con Air New Zealand. En este caso la hemos sacado por un próximo vuelo con Aegean (habrá que esperar para saber qué tenemos preparado), pero con visión de futuro.

Tarjeta Aegean

Para sacarse las tarjetas no se requiere de mucho papeleo. Se puede hacer incluso momentos antes de comprar la reserva con los datos personales y te mandan el número al correo electrónico y un archivo para que te la imprimas de forma provisional en papel hasta que te manden por correo postal la de plástico. A medida que sumas millas vas adquiriendo privilegios, como poder sumar otra maleta, elegir asiento, embarque prioritario… hay que ser un viajero muy frecuente, pero bueno, como digo, por sumar… nunca sabes dónde estarás en 5 años. Además, no solo se suma con los vuelos, sino que se pueden obtener millas con alquileres de coches u hoteles. Por ejemplo, Delta va informando cada mes de los acuerdos que tiene. Así que si vamos de viaje y por ejemplo vamos a alquilar un coche, conviene saber si nuestra mejor opción también suma millas. O quizá es nuestra segunda opción y nos compensa elegirla para sumar y pasar al siguiente status, como subir de clásica a plata en Iberia.

Generalmente lo que más suma es el pago con tarjeta que se puedan convertir en millas en las alianzas. Como por ejemplo ocurre con cualquier compra con la American Express. Compras en el supermercado y sumas, echas gasolina y sumas, pagas un café y sumas… Los € (o cualquiera sea tu divisa) se convierten en millas, así que si de todas formas ibas a hacer la compra y pagar con tarjeta, lo mismo te da que sea una que no suma, que una que sí. La conversión varía según compañía y tarjeta. Por ejemplo en Iberia son 5€= 1 avio si es visa, pero 1€ de gasto=1 avio si es amex.

En resumen, con todos estos datos ya tenemos algunos trucos para saber cómo encontrar el vuelo más conveniente teniendo en cuenta diferentes ciudades/países, horarios, precio y compañía. A mayor flexibilidad en fechas y en destino, mayor posibilidad de encontrar vuelos baratos. No hay que cerrarse en volar en concreto a un aeropuerto y con una aerolínea, sino que hay que abrir la mente y considerar combinar distintas compañías y destinos eligiendo la opción multicityEs más, a veces compensa sacar dos billetes independientes, no un ida y un vuelta. Pongámonos por ejemplo del InterRail por Capitales Imperiales, que el destino de la ida y el origen de la vuelta son diferentes. Podríamos haber optado por un vuelo de ida a Budapest con Iberia y la vuelta desde Praga con CSA Czech Airlines. 

Luego ya podemos entrar en carambolas. Hay combinaciones obvias como que desde ciudades portuguesas salen más vuelos a Brasil, o desde París a la parte francesa de Canadá. Pero también podemos encontrar ofertas un tanto peculiares. Caso práctico: mi hermano vivía en Londres, y para ir a Nueva York le salía más barato un Copenhague-Londres-Nueva York (y viceversa), que un Londres-Nueva York. Así que como le dan igual las escalas y no conocía Copenhague, se buscó un vuelo para allá. Fue a Nueva York, sí, pero estuvo un par de días antes en la ciudad danesa para visitarla, y lo mismo a la vuelta, solo que cruzando el puente visitó también Malmö, en Suecia. Todo es echar cuentas, claro, porque al final al sumar dos vuelos más y las noches de hotel, quizás te salga más caro que el vuelo sin escalas, pero si encuentras alguna ganga, puede que lo equipares y de paso has visitado un par de ciudades más.

Con todos estos datos podemos hacernos una idea de qué nos viene mejor y dónde sale más rentable comprar el billete. Pero aún hay más.

Continuará.

Nueva serie a la lista “para ver”: Okkupert (Occupied)

Las series nórdicas (también las británicas) están de moda. No es de extrañar, ya que se salen de la dinámica a la que nos tienen acostumbrados las series americanas. No sólo se debe a un cambio de temáticas, sino también de la narración, la fotografía y ambientación, todo mucho más lento y grisáceo.

Desde Noruega nos llega Okkupert (Occupied para su versión internacional), un thriller político creado por el escritor de novela negra Jo Nesbø que crea un debate interesante en cuanto a los puntos débiles de la democracia actual en el mundo en general y en Europa en particular.

La acción se desarrolla en un futuro cercano en el que el Partido Verde ha ganado las elecciones en Noruega. El nuevo Primer Ministro anuncia que va a cerrar las explotaciones de combustibles fósiles y apostar por una nueva forma de energía limpia para luchar contra el cambio climático. A partir de ese momento se quieren centrar en el Torio, un mineral que descubrió un monje noruego en el siglo XIX (y que recibe el nombre por Thor, el dios nórdico, no el de Marvel).

Este comunicado produce un conflicto geopolítico con un aluvión de críticas de los países vecinos y la indignación de la UE, ya que el petróleo sigue siendo la principal fuente de energía y Europa entera se abastece gracias a Noruega. Hay presiones por todos lados para que se retracte, pero el Primer Ministro se mantiene en sus trece. En un giro de los acontecimientos, es secuestrado y llevado a un helicóptero. Cuando le quitan la capucha resulta que sus secuestradores no forman parte de una célula terrorista, sino que son rusos enviados por la UE para que el dirigente cambie de opinión con respecto a los recursos energéticos.

Rusia inicia una ocupación “pacífica” disfrazada de asistencia con el beneplácito de la Unión Europea incautando los yacimientos de gas y petróleo para así garantizar la producción. Eso sí, es una ocupación temporal pero sin fecha de retirada, como cuando Napoléon pidió que le dejaran atravesar España, que él lo que quería era llegar a Portugal. Rusia, en teoría, promete retirarse una vez conseguido el objetivo. Veremos…

Durante el secuestro el Primer Ministro dice un par de frases magníficas: “Soy un presidente elegido por los ciudadanos. Quiero hablar con alguien elegido democráticamente”. Aquí el malo de la película es la UE, con unos dirigentes que hacen y deshacen a su antojo, movidos por sus intereses dejando a los gobiernos de los países integrantes de la Unión con poca capacidad de movimiento. Y eso que aquí tenemos a Noruega, que no pertenece a la UE, sino que tiene acuerdos; qué fuerza no tendrá en otros países. Bueno, qué tontería, si ya lo hemos vivido con las directrices del señor Junker y la señora Merkel en nuestras propias carnes (o que se lo digan a los griegos). La serie nos pone frente al concepto de soberanía (o falta de) dentro de la UE. Y es que la libertad no es una opción, se trata de poder.

Y eso es lo que la hace cercana y verosímil, que, aunque no está basado en hechos reales, sino que es ficción; no nos parece tan descabellado. De hecho, a los rusos no les ha gustado mucho la serie. En primer lugar porque están un poco hartos de ser siempre los malos en las producciones televisivas o cinematográficas, pero además, porque el argumento guarda cierta similitud con la invasión de Crimea de 2015 y creen que se fomenta el odio hacia ellos. De hecho, el embajador ruso en Oslo llegó a decir que “es una lastima que en el septuagésimo aniversario de la liberación noruega de la Alemania Nazi por parte del Ejército Rojo haya caído en el olvido y que decidan asustar a la audiencia noruega con una amenaza inexistente por parte de Rusia”. En TV2 se defienden asegurando que la serie va sobre los noruegos y sobre la posibilidad de que aceptarían una intervención extranjera siempre que se mantuvieran unas garantías sociales. Además, insiste en que estaba en producción antes del conflicto con Ucrania.

Y claro, en Noruega también ha creado polémica por el modo en que se trata la patria y la democracia. Incluso la han acusado de generar un malestar, puesto que hay mucha gente que extrapola la ficción a la realidad. Okkupert (Occupied) nos hace reflexionar sobre nuestros valores, sobre la visión del patriotismo.

Pero no es oro todo lo que reluce. Aunque tiene muchas cosas buenas, no en vano cuenta con el presupuesto más alto hasta la fecha en la historia de la televisión noruega: la friolera de 90 millones de coronas; también tiene puntos que mejorar. Me sorprende la actitud del resto de personajes de la ficción, todos en contra del Primer Ministro, ninguno se plantea enfrentarse al gran villano. En este sentido, Borgen era más real, la Primera Ministra tenía sus adeptos y sus detractores, se creaba un debate, había diferentes voces, críticas… Me cuesta creer que una decisión política de tal envergadura no provoque una crisis institucional y nacional. Sólo hay dos personajes que parecen destacar entre todo este conformismo: un periodista y el guardaespaldas. Que por cierto, se han flipado un poco con la carrera entre el helicóptero y el coche, y que gane el vehículo de tierra…

A todo esto, EEUU, que suele estar metido en todos los conflictos, no aparece, al menos de momento, ya que lo han desterrado de la ecuación con la justificación argumentativa de que se ha retirado de la OTAN.

La primera temporada cuenta con 10 capítulos, cada uno de ellos tiene el nombre de un mes, que es cuando se desarrolla cada etapa del conflicto. Parece que habrá una segunda temporada, aunque no se sabe cuándo.

Es una buena apuesta para los aficionados a las series políticas. Es un argumento original que toca temas como el cambio climático, aspectos medioambientales, la patria, la soberanía nacional, la ocupación o la represión. Es ficción, pero muchas veces la realidad la supera, y últimamente tenemos buenas dosis de realidad que ríete tú de guionistas o novelistas.

Trucos viajeros: Comprar un Vuelo

Retomo los trucos viajeros, pues quería explayarme algo más en los pasos que suelo seguir a la hora de reservar un vuelo y lo que he ido aprendiendo con el tiempo.

Cada vez que comienzo el relato de un viaje, cuento los pasos que he seguido para buscar vuelo y en base a él configurar el itinerario. Y es que a mí realmente me da igual por dónde empezar o terminar. Si ya sé los puntos que quiero visitar, valoro qué opciones tengo y en función de precios y horarios, elijo. Así nos pasó en el Road Trip por Estados Unidos, en los Interrail o en Japón. Como te vas a mover por la zona, lo mismo te da empezar en Kioto y terminar en Tokio que viceversa. A veces empeñarte en hacer una ruta en concreto te puede liquidar el presupuesto porque hay algún evento o fiesta en el destino. O porque hay aeropuertos más caros que otros debido a sus tasas aeroportuarias o tráfico.

Recorrido

Interrail Capitales Imperiales-01

La verdad es que cuando intento configurar un viaje valoro muchos datos en paralelo. Es el momento más complicado, la verdad. Por un lado me planto delante de un mapa y valoro qué quiero ver. En función de eso, determino cómo me voy a mover de un sitio a otro y lo que hay por descubrir. Con eso más o menos me hago una idea de los días que necesito. Y entonces llega el momento de buscar vuelo.

Para descubrir las conexiones entre aeropuertos y las rutas de las compañías es interesante Flightconnections. Por ejemplo, para ir de Madrid a Edimburgo puedo volar con Iberia un domingo, lunes, jueves o viernes siempre a las 08:45; con easyjet a diario, algunos días varias opciones. Eso me da una información a tener cuenta para jugar con las fechas (y saber cuándo pedir vacaciones).

Flightconnections

Pero como no siempre sé qué aeropuertos hay en la zona (sobre todo si no tengo una ciudad como destino, sino país/es), recurro a Google flights. Es una herramienta muy útil, ya que tiene una gran variedad de opciones para configurar la búsqueda (Kayak también lo tiene).

Pongamos, por ejemplo, que quiero ir a Suiza, pero voy a moverme en tren o coche y lo mismo me da empezar por el norte o sur, que este y oeste. Así que introduzco origen Madrid y destino Suiza, además de las fechas. En el mapa nos mostrará el precio de los aeropuertos suizos en ese rango de fechas, pero también en los alrededores (como por ejemplo Lyon).

Google Flights Mapa

Vemos que tenemos la opción de ir a Ginebra por 79€, a Zúrich por 143€ y a Basilea por 84€. En mi caso, en la barra superior he marcado que sea vuelo directo. Pero si te da igual hacer escalas, puedes marcar “Todo”. Se puede filtrar además por precio, compañía aérea, franja horaria, duración… Como decía, mil opciones. Además, te puedes guardar los vuelos y ponerte alertas por si sube o baja de precio en caso de que estuviéramos pendientes de la confirmación de unas vacaciones en el trabajo, por ejemplo. Normalmente para vuelos internacionales los mejores precios se dan de 5 meses a 3 semanas antes de la fecha del viaje, así que se puede hacer un seguimiento en esa franja de tiempo. Pero hay que ser realista, porque salvo campañas específicas tipo rebajas, los precios se mantienen o suben, como mucho pueden bajar 30€.

Siguiendo con el ejemplo, contando con que quisiera ver Ginebra, Berna, Basilea y Zúrich, volaría a una ciudad y volvería desde otra. Por ejemplo un Madrid-Zúrich y un Ginebra-Madrid. Google te dice qué precio ha encontrado, dónde y te marca el enlace para que vayas a comprar los billetes. Como resultado me marcaría que con Swiss me saldría por 114€ ida y vuelta.

Google Flights

En este caso no es una low cost y son aeropuertos principales, pero si no fuera el caso, compararía la diferencia real entre volar con low cost vs compañía “normal”, así como aeropuerto “en el culo del mundo” vs principal. Una de las veces que nos encontramos con este dilema fue cuando volamos a Londres. Si comparábamos Iberia / British Airways en Heathrow frente a las low cost en otros aeropuertos, la primera era la mejor opción. Había que poner en una balanza el precio del vuelo, que sí, a Heathrow es algo más caro, pero desde los aeropuertos más lejanos había que incluir el precio del transporte hasta la ciudad, y ahí ya se nos iba un pico entre ida y vuelta que casi equiparaba ambas opciones. Por otro lado, hay que evaluar el tiempo empleado, y yendo cuatro días, perder más de hora y media desde el aeropuerto a la ciudad, no era opción.

Y por otra parte, está el tema horarios. No siempre te cuadra el horario de las compañías, con las low cost a veces tienes vuelos a primerísima hora o ya rozando la media noche y eso también te complica el transporte al/del aeropuerto. Así pues, fuimos a Heathrow con Iberia porque la diferencia de precio, el tiempo empleado y el horario, no compensaban los suficiente como para elegir otro aeropuerto/compañía. Íbamos con mochilas, pero si hubiéramos tenido que añadir maleta, es otro gasto más que tienes que tener en cuenta. E incluso el recargo con pago con tarjeta y la elección de asiento. Y al final, sumas y sumas, y lo barato sale caro. O no tan barato como pensabas.

En vuelos largos compensa pagar un poco más y así tener un horario que sea más ventajoso, como por ejemplo un vuelo nocturno. Lo ideal sería dormir en el trayecto y al llegar a destino adaptarse al nuevo huso horario. De esta forma combatimos el jet lag. Ojo que no se adapta el cuerpo igual cuando viajamos al este que al oeste.

Al viajar de oeste a este, es decir, hacia la derecha, se pierden horas en el trayecto y se alteran los ritmos circadianos, es decir, dormir y comer. Aunque lo hagamos durante el vuelo, no es igual y el cuerpo queda confundido generando fatiga, desajustes intestinales, dolores de cabeza, irritabilidad, etc. Puedo corroborarlo en mis carnes. Cuando volvimos de Nueva York, que llegamos a las 8 de la mañana,  me pasé todo el día quedándome dormida por los rincones, incluso en medio de conversaciones. Al final creo que me acosté a las 7 de la tarde porque no podía con mi vida.

En cambio, al viajar hacia el oeste, a la izquierda, se ganan horas, por lo que aparte de un poco de cansancio, el ciclo no se ve alterado. Salvo que superemos las 12 horas de diferencia. Este tipo de viaje permite una mejor recuperación dado que se alarga el día.

Yo soy de las que se pasan una semana con los biorritmos alterados con cambio de horario de verano e invierno, así que lo del jet lag intento prevenirlo durmiendo menos los días de antes para caer en el avión. Aunque no siempre es fácil. Pero bueno, en general cuando llegas a destino tienes cansancio de por sí con el viaje, así que la primera noche caigo a plomo. Más complicado es la vuelta, que te tienes que adaptar de nuevo a la rutina. La experiencia me dice que mejor un vuelo que llegue a media tarde. Lo justo para llegar a casa, descargar maletas, ir a hacer la compra, una ducha, cena y poco más.

Volviendo a los datos de google (con todo el análisis paralelo) suelo contrastarlos con ITA Matrix, del que ya os hablé aquí. Es muy útil ya que permite hacer mil combinaciones con aeropuertos, ciudades, horarios, escalas… y te muestra los resultados de una forma muy gráfica. Sobre todo es interesante para vuelos con parada, ya que puedes comparar las compañías y escalas.

time bars

Al igual que google flights, no vende los billetes, sino que te aporta datos con los que empezar. Con esta información, miro a ver qué precio me da la compañía directamente en su web. Y además, comparo en otros buscadores o agencias de viajes online. Seguro que los habéis usado alguna vez. Estoy hablando de kayak, skysccanner, atrapalo, lastminute, rumbo, edreams, ebookers, momondo o expedia. Hay veces que pensamos que estas páginas nos van a dar mejor precio, pero no siempre es así. A veces sale mejor comprar dos vuelos de ida de dos compañías diferentes.

En otros casos porque los metabuscadores no nos muestran todas las compañías de bajo coste y habría que ir directamente a la página de cada una de las aerolíneas (en Europa aparte de easyjet, vueling o ryanair están cobrando mucha fuerza Norwegian Air o Wow Air. Para Canadá, AirTransat. Para Estados Unidos, JetBlue y Southwest. Para Sudeste asiático, China, Japón, Corea del Sur y Australia conviene echar un ojo a Air Asia. Para Oceanía Virgin Australia, Jet Star y Air2There. Si se quiere un listado más completo de todo el mundo (yo no conozco todas, obviamente), recomiendo echar un ojo a la web LowCostAirlines, que aunque tiene un diseño de los años 90, muestra las diferentes compañías por zonas geográficas.

En resumen: visualizamos los aeropuertos en la zona con Google Flights y comparamos diferencia de precios entre unos y otros; echamos un ojo a flightconnections para saber qué compañías vuelan y los días que operan; y finalmente nos vamos a Ita Matrix para tener una visión general de los horarios de salida, escalas y compañías. Para finalizar nos vamos al metabuscador que solamos usar y comparamos con las webs de las compañías para ver dónde nos sale mejor realizar la compra del billete elegido. Parece mucho, pero en unos 45 minutos tienes todo comparado y listo para comprar. Eso sí, es recomendable usar el navegador en modo incógnito y limpiar cookies antes de comenzar cualquier búsqueda. Aunque esto último hay quien defiende que es un mito, pero just in case.

Serie Terminada: Borgen

Tal y como está el panorama político, no paraba de leer u oír referencias a House of cards y a la serie danesa Borgen, y me las estaban destripando. Así que no había más remedio que ponerse al día con la primera y terminar la segunda.

Recuerdo que Borgen se centra en cómo llega Birgitte Nyborg, la líder de un pequeño partido de centro, a ser Primera Ministra danesa gracias a una coalición de partidos minoritarios. Se ve en plan maratón, ya que consta de tres temporadas de diez capítulos cada una.

Spoilers a partir de aquí.

borgen

En la primera temporada se desarrolla la llegada al poder de Nyborg, las negociaciones, los acuerdos, el marcar el territorio… En definitiva, los problemas con los que se encuentra en su día a día en el gobierno. También se pone el foco en el equilibrio entre trabajo y familia. Quiere seguir siendo ella misma, no traicionar sus principios ni los de sus votantes y a la vez mantener la unión familiar. Una empresa nada fácil. Se habla mucho de la igualdad nórdica, pero en el fondo se la critica bastante por ser mala esposa y madre y subyace la idea de que cómo va a ser capaz de liderar el país si no es capaz de poner en orden su vida familiar. Algo que ni siquiera sale a la luz cuando se trata de un hombre.

En la segunda temporada la serie pega un giro más dramático ahondando más en temas personales, en cómo afecta el poder y las presiones a los personajes. Tenemos un infarto, un cuadro de ansiedad, o el pasado del asesor de prensa con una infancia marcada por los abusos de su padre. Sin embargo, no se deja de lado la política, sino que se van entremezclando lo personal con lo profesional, influyendo ambos aspectos tanto de ida como de vuelta. Hay tensiones en el gobierno y con la política exterior, así pues, Nyborg echa más horas en Borgen, es decir, pasa menos tiempo en casa. Su hija no está en un buen momento y esta ausencia agrava su cuadro psicológico. Cuando parece que se está recuperando, la presión por ser hija de quién es y la persecución de la prensa amarilla provoca una recaída. Birgitte ha de hacer malabares para superar las crisis en casa y en el país, se encuentra entre la espada y la pared. Ha de asumir que no puede estar en varios sitios a la vez, así pues, o delega en sus compañeros sus labores profesionales para apoyar a su hija; o se aparta de su ella para centrarse en los asuntos institucionales. Y se decide por la primera opción, se aparta temporalmente de la política para que su hija se recupere.

Podríamos decir que hay un contraste entre las dos temporadas. La llegada al poder frente a la salida del mundo de la política. El contraste del sistema democrático, de la vida pública frente a la vida privada, a un aspecto más humano.

Dos años después de terminar la segunda, se emitió el tercer bloque de 10 capítulos, quizá para cerrar la trama y la historia de los personajes. Nyborg se ha dedicado a la empresa privada viajando por el mundo, y ya no reconoce a Dinamarca ni a su partido, pues ya no defienden las políticas e ideas por las que ella luchó en su mandato. Por tanto, decide crear su propio partido. La temporada aborda esta vuelta a la política, el crear un partido, establecer una línea e ideas distanciándose de su anterior grupo para acabar presentándose a unas elecciones plantando cara a los adversarios.

Sin embargo, de nuevo parece que se aborda más el enfoque humano que político de la serie con la enfermedad de la protagonista. Aunque realmente, tanto unas tramas como otras se abren y cierran con rapidez, no hay conflictos complejos y duraderos. Se trata más bien de hilos conductores, supongo que porque no quisieron enredar más los guiones. El desarrollo de la serie es la evolución de Brigitte, que experimentará un cambio tanto personal como profesional a través de los 30 episodios.

Cuando Nyborg llega al gobierno lo hace con la idea de que las reformas que quiere llevar a cabo pueden mejorar su país. No lo hace desde un punto de vista egoísta, sino por convicción y responsabilidad hacia los ciudadanos. Es un personaje transparente, sin dobleces, que a pesar de llegar al poder no cambia su casa ni sus pretensiones. Sus conflictos personales son los que tiene cualquier ciudadano en casa con su familia. Es una mujer inteligente, con éxito, pero con los pies en la tierra y la cabeza sobre los hombros. No es ambiciosa ni busca medrar por medio de traiciones como haría Frank Underwood en House of Cards.

Me ha gustado Borgen, permite adentrarse entre bambalinas y descubrir cómo negocian, cómo se llega a pactos, acuerdos, cómo se trata la política exterior, cómo se afrontan los conflictos internos. En un país con diez partidos en el parlamento, fluyen las relaciones y los contactos sin necesidad de tanto teatro (aunque también hay tejemanejes y jugadas sucias). Incluso las coaliciones para presentarse a las elecciones están a la orden del día. Dinamarca es otra historia.

La serie también profundiza en la relación entre la prensa y los políticos, con esa transparencia para con la ciudadanía. Tan predispuestos a aparecer en prime time para explicar una reforma o un conflicto ante los espectadores. Todo tan normalizado que da bastante envidia. Aunque también se trata el amarillismo o el todo vale con tal de tener audiencia.

Aunque quizá lo que más la acerca al espectador y le da ese toque de verosimilitud es que se abordan conflictos cotidianos como la falta de tiempo, las relaciones familiares, las infidelidades, las enfermedades… Y se tocan temas delicados como la violación a un menor, la salud mental, el cáncer, el menosprecio a Groenlandia, los tratados internacionales, el maltrato animal (sobre todo al cerdo), la igualdad laboral entre hombres y mujeres…

Es una serie que hay que ver independientemente de que te guste o no la política, porque es una muy buena historia, está muy bien contada y sigue de actualidad.

Tópicos Viajeros II

Hace un tiempo hablé de los tópicos viajeros que hemos oído. Pero nosotros como viajeros no estamos exentos de soltar algunas perlas (o hacer) también. Que es lo que he venido a recopilar hoy.

  • Prefiero huir de los sitios turísticos y perderme por barrios menos conocidos. Bueno, en realidad, hacemos las dos cosas, vemos lo turístico, pero también nos vamos a buscar lugares más auténticos que no aparecen en las guías. Supongo que tiene más que ver con la idea de intentar ser un poco más viajeros y menos turistas.

  • Esto está plagado de turistas. Obvio cuando vas a un destino muy conocido o una capital. Vayas donde vayas habrá gente local además de los turistas. Y sí, cuando van con guía me molesto más porque como van en grupo taponan. Se ponen a andar por la acera hablando entre ellos y no puedes adelantarlos. Se me olvida que soy tan visitante como ellos, y lo curioso es que en Madrid no me agobian.

  • Vaya horarios. Esto cada vez menos, pero sí que es cierto que vas a otro país con tus costumbres, tus horarios, y te cuesta entender que a las 9 no encuentres un sitio para cenar como nos pasó en Lieja. Sobre todo porque intentas aprovechar el día al máximo y aprovechar todas las horas de luz que puedas. Y en verano te pueden dar las 9 fácilmente.
  • El palo de selfie. Está muy bien, porque te evita tener que pedir que te hagan una foto, y si sale mal, una segunda por si acaso. Pero al final nos convertimos en un guiri más, como el característico de chanclas y calcetines. Y ya ha ocurrido más de una desgracia, como ser atacados por animales o caer por acantilados.

Palo 2

  • La foto típica. Y unido a la anterior está la turistada de sacarse la foto típica que se hace todo el mundo, como la de la Torre de Pisa, besando una esfinge, sosteniendo un edificio, cruzando un paso de cebra como si fuésemos los Beatles, los pies en el agua, el Yatá de Hiro en Times Square,  imitar al niño enfadado del parque Vigeland

Cuando viajo intento ser un poco más viajera y menos turista, pero por mucho que quiera, no consigo huir de hacer la típica turistada, ya que también me gusta visitar los sitios representativos y conocidos de cada lugar. Supongo que el equilibrio es una buena mezcla de ambas opciones. Al final, lo importante es viajar, conocer destinos, culturas y costumbres. Y abrir la mente.