Trucos viajeros: Equipaje II. Medidas, pesos y normativa IATA

Una vez que hemos elegido nuestra maleta (o juego) llega la hora de hacerla. Pero hay que tener mucho ojo con que echamos. Lo primordial es llevar lo menos posible y aprender a compactar bien. Normalmente contamos con 23Kg en un billete normal (20Kg generalmente en las de bajo coste) y solemos llevar más de lo que luego vamos a usar, así que hay que saber elegir bien para no pasarse. En cualquier caso, si has comprado un billete económico sin equipaje de bodega incluido, y cuando estás haciendo la maleta, ves que vas a necesitar facturar, págala online en lugar de esperar al aeropuerto, suele salir por la mitad. En estos casos, a la hora de comprar el vuelo habría que valorar también si compensa comprar el billete económico y sumar una maleta, o comprar directamente uno estándar con la maleta incluida. Pero ya hemos pasado esa etapa. Ya aprenderemos de los errores.

Maleta Blanca

Un problema que podemos encontrar con el peso es que aunque vueles varias personas juntas, te las pesen individualmente de tal forma que a pesar de que no te pases en global, como una se lo haga, pagas. Es frecuente en paquetes vacacionales. Imaginemos que viaja una familia de cuatro miembros y facturan 3 maletas. Una pesa 25, otra 19 y la última 17. Pues aunque haya una persona sin maleta, les cobrarían el extra de la primera. No suele ser lo normal, a mí no me ha ocurrido, pero sí que conozco casos de gente a la que le ha pasado. Como digo, generalmente cuando es crucero o un vuelo chárter. Así que ojo con la letra pequeña de las condiciones de la reserva.

Si eres un viajero frecuente, muy frecuente, llegará un momento en que subas de categoría y te permitan una maleta adicional independientemente del billete que hayas comprado (o con más peso). Y te pondrán etiqueta de prioritario, con lo que tu equipaje además, sale de los primeros.

Para evitar sustos, es recomendable pesar la maleta antes de llegar al aeropuerto. Hoy en día con cualquier programa de puntos del banco o gasolinera te puedes hacer con una báscula o peso portátil. Y si no en amazon, aliexpress o cualquier web en la que tienen de todo. Te ahorrarás más de un disgusto. Tras 10 meses de Erasmus, y pese a haber enviado por correos ropa y libros, cuando llegué al aeropuerto la maleta pesaba más de la cuenta. Le puse a la azafata cara de pena y le dije que sacaba los jerseys y me los ataba uno encima de otro para aligerar (¡un 30 de julio!), pero tuve suerte y la chica acababa de empezar el turno y estaba de buenas. No siempre tienes esa suerte. Es más, creo que ya he agotado mi única vez. Ojo porque en estos casos te cobran por kilo adicional, y lo mismo por 5 kilos habías pagado una maleta extra. También es verdad que aquella vez fue algo excepcional y volvía cargadísima, no sé cómo acumulé tantas cosas… Hoy en día suelo viajar más ligera de equipaje.

El equipaje de mano, por contra, no te lo suelen pesar. A mí nunca me ha pasado, al menos y ha habido ocasiones en las que lo he llevado bien cargado. Tampoco he visto gente delante de mí a la hora de facturar a la que se lo pidieran. No obstante, aunque lo común es que no haya problema, hay compañías que estipulan un límite de 10Kg. Como siempre, conviene leer la letra pequeña. Si la maleta se desliza, probablemente no sea sospechosa de pesar. Sin embargo, las mochilas llaman más la atención. Cuanto más compacta sea, por mucho que pese (siempre que no te dobles del esfuerzo), no se fijarán.

Además de una mochila o maleta de mano, puedes llevar un bolso personal. Para estos casos lo mejor es elegir el más grande que tengas, a lo estilo Mary Poppins (también si eres hombre). Y, como truco, yo suelo llevar bolsas de tela dentro. Una vez pasado el mostrador de facturación y el control, si necesito redistribuir el peso, vienen muy bien. O una mochila plegada en la maleta. Incluso maletas dentro de maletas. Sí, maleta dentro de maleta. Puede sonar raro, pero es muy útil, nosotros lo hicimos en el Road Trip a la Costa Oeste de los Estados Unidos. Mi hermano viajaba directo a Los Ángeles y luego con un vuelo doméstico a San Francisco, y en el segundo vuelo tenía que pagar por el equipaje. Por contra, los tres restantes íbamos a San Francisco vía Filadelfia con el equipaje estándar: bolso de mano + maleta de mano + maleta facturada. Así pues metimos la maleta de mi hermano en nuestra maleta grande y rellenamos los huecos con ropa para que quedara bien encajada. Y después, repartimos el resto de equipaje de los tres entre dos medianas y una pequeña. Una vez que llegamos al hotel mi hermano sacó la suya y redistribuimos la ropa. Aún así, mantuvimos nuestra maleta mediana dentro de la grande casi todo el viaje para ahorrar espacio en el maletero. A mediados del viaje, como nos compramos ropa, y ya llevábamos ropa sucia, reorganizamos las maletas y dejamos de jugar a las matriuskas. A la vuelta no tuvimos problema porque al acabar en Los Ángeles, mi hermano ya podía llevar su maleta sin coste adicional. Desafío completado.

Volviendo al equipaje de mano, aparte del peso, es imprescindible saber qué puedes o no llevar. Te evitarás cabreos de última hora. Donde más restricciones encontramos es en los líquidos. Así pues, cuidado con el neceser.

Y para finalizar, el último consejo que tengo hoy sobre el equipaje tiene que ver con las escalas. Es importante saber si recoges la maleta en la parada o en destino. Normalmente si es la misma compañía irá a destino, pero depende de los controles aduaneros. Por ejemplo, para Madrid-París-Osaka con AirFrance recogimos la maleta en destino. Al tener escala en territorio europeo, pasamos control de pasaporte, pero nada más. Sin embargo, Madrid-Filadelfia-San Francisco, aunque era también la misma compañía, al tratarse de Estados Unidos, has de recoger la maleta, pasar aduana, control de pasaportes y después vuelves a soltar la maleta en una cinta. Si el vuelo hubiera sido Madrid-Londres-San Francisco, no tendríamos que haber recogido la maleta en la escala. De todas formas, conviene asegurarse en el mostrador para no llegar a destino y que el equipaje se haya quedado en la cinta de la escala.

Con estas consideraciones ya nos podemos poner manos a la obra y llenar la maleta.

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5 comentarios en “Trucos viajeros: Equipaje II. Medidas, pesos y normativa IATA

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