Nueva serie a la lista “para ver”: Bull

Bull es un drama basado en la carrera del Dr. Phil McGraw, una celebridad en Estados unidos que salía en el programa de Oprah. Jason Bull, el protagonista, tiene una consultoría especializada en juicios. Parece tener un olfato en cuanto a intuición se refiere, lo que, combinado con psicología y algo (mucho) de tecnología, le lleva a ser un experto en jurados, abogados, testigos y acusados. Los disecciona y analiza buscando sus puntos débiles para crear una defensa brillante y que el cliente salga absuelto de los cargos que se le imputan.

La serie está creada por el propio Dr. Phil y Paul Attanasio, guionista de House. Sin embargo, a pesar de estar basada en una persona real, me recordó mucho a Lie to me, en la que el protagonista era el Dr Carl Lightman, un psicólogo especialista en las emociones, microexpresiones faciales y lenguaje corporal. Aquí se va un poco más allá, ya que Bull además de ser un experto en análisis del comportamiento humano, y que por tanto analiza toda la fachada de las personas, también recurre a una avanzada tecnología, como comentaba más arriba.

Y aquí es donde me chirría un poco. Es decir, la idea no está mal, tampoco es que sea la más novedosa, pero bueno, hablamos de un procedimental, ese tipo de serie que ves con piloto automático, que no te exige demasiado, con casos que se solucionan en cada episodio y a otra cosa, mariposa. Y aún así, a pesar de que el planteamiento y tipo de formato encarrila la serie, el abuso de la tecnología, lo hace tan poco real… Sobre todo porque no es un Mr. Robot o un Halt and Catch Firesino más bien un CSI Cyber. Tiene ese tipo de escenas en las que se toca una pantalla y sale toda la información que el personaje está comentando, sin ningún tipo de comando. Hay pantallas por todos lados, muchas lucecitas, gráficos… Todo muy visual. Como queriendo decir: ahí, que se note que somos punteros y entendemos mogollón de esto de la informática. Pero esto es EEUU, todo a lo grande.

Otra cosa que también hace que flojee son los tópicos. Sin ir más lejos, hablando de informática, la especialista del grupo, la hacker, viste con camisas de cuadros y gorritos de lana. ¿En serio? Tan típico como el protagonista hombre-blanco-de-clase-acomodada.

Completan el reparto el resto de expertos de Jason Bull: un abogado, su excuñado, una experta en neurolingüística, una expolicía y el estilista Chunk Palmer.

Como decía, una serie para ver sin muchas pretensiones más que el entretenimiento. Al final es de lo que se trata, ¿no?