Trucos viajeros: Equipaje III. Hacer el equipaje

Teniendo en cuenta las consideraciones previas, toca hacer la maleta. ¿Por dónde empezar?

Pues por el principio, por hacer una lista. Sí, soy muy ordenada y me gusta llevarlo calculado, pero es que es la mejor forma de optimizar el proceso. Imaginemos que lo dejamos para última hora, empezamos a sacar ropa del armario y nos damos cuenta de que nos queremos llevar prendas que no tenemos disponibles porque no están limpias. Así que, un par de semanas antes yo comienzo a hacer una lista. En función de cómo vaya a ser el viaje (montaña/playa, invierno/verano, relax/aventura), necesitaremos un tipo de ropa determinada. Si es completamente contrario a nuestro día a día, no habrá problema. Tendremos todo disponible. Pero si son prendas que usamos con asiduidad, habrá que tener en cuenta que no te las puedes poner durante la semana antes de irte, porque necesitarás hacer la colada a última hora. Así que esos días previos toca hacer lista e ir apartando lo que nos vamos a llevar. Lo limpio para no usarlo y tener que lavarlo, y lo que ya está sucio porque lo hemos usado recientemente, a la lavadora.

En caso de que no facturemos y sólo viajemos con la de mano, habrá que llevar botes pequeños, de muestras, o a punto de acabarse para no traerlos de vuelta. Si vamos a un hotel, seguramente nos vayamos a encontrar con productos de higiene, así que conviene indagar en su web o tripadvisor para no cargar innecesariamente con mil productos. Por supuesto, cada persona es un mundo y puede haber excepciones como alguna necesidad especial por piel atópica, o pelo indomable que necesita un producto en concreto, por ejemplo. Afortunadamente no es mi caso.

En caso de que facturemos maleta, sí podemos echar botes algo más grandes, sin embargo, nosotros intentamos llevarnos productos que nos sirvan a ambos: como mismo champú, mismo gel, mismo suavizante… de esta forma aligeramos algo. Por supuesto sólo necesitas una pasta de dientes. Todo depende también del número de días, claro. En cualquier caso, si el viaje va a durar más de una semana, es mejor plantearse el comprar los productos de higiene más pesados en destino. Salvo que vayas a un lugar remoto en el que no haya un supermercado, no es difícil de encontrar un champú, gel o pasta de dientes. En el Road Trip por Estados Unidos por ejemplo compramos un enjuague bucal de 2 litros. Éramos 4 personas y un viaje de 17 días, así que al maletero.

Sea maleta de mano o facturada, para mí secadores, planchas, maquillaje y similar, queda fuera. Principalmente porque no uso en mi día a día, salvo el secador un par de soplidos, pero es un aparato que suele estar en los hoteles.

Lo básico cabe en 3 bolsas de aseo (de diferentes tamaños):

  • Ducha: gel, champú, suavizante, cepillo de pelo y desodorante.
  • Dientes: Cepillos, pasta de dientes y enjuague.
  • Cara: jabón de cara, crema de día con factor solar y crema de noche. Según el tipo de viaje, puede que añada lentillas. Uso las de un día para no tener que llevar líquidos adicionales.

Si es un viaje largo, añado unas pinzas de depilar, un espejito y una lima o cortauñas. Aunque antes de irme de viaje siempre doy un repaso a las uñas (que suelo llevar de por sí cortas) para evitar que se partan al crecer más de la cuenta.

Por supuesto, dependiendo de cuándo sea el viaje, tendría que añadir un cuarto neceser con productos de higiene femenina.

Además, si nos va a dar el sol: crema protectora y crema para después del sol. Podemos pensar que no nos va a dar mucho, o que estamos morenos y no nos vamos a quemar. Craso error. El sol no es ninguna broma.

Otro neceser sería el botiquín. Esta es una tarea pendiente. Mi neceser se reduce a unas tiritas sueltas en alguna bolsa de aseo por si acaso. Quizá algún ibuprofeno. Pero ha llegado la hora de pensar en llevar uno, aunque sea con lo básico.

En cuanto a la ropa, he aprendido a reducir, a no llevar tantos porsiacasos y que la ropa sea versátil, combinable y no se arrugue. Para mí es simple porque uso ropa básica. Y en cuanto al calzado, que sea cómodo y por supuesto con kilómetros en las suelas para asegurarme de que no me van a rozar. Y siempre adecuados a las circunstancias. Puede que unas deportivas te sirvan para ciudad, pero si vas a hacer alguna ruta en el monte, conviene llevar unas zapatillas con una suela con más agarre.

Para un viaje típico yo suelo calcular un pantalón para cada 2/3 días. Y siempre alterno vaqueros con otro tipo de tejido, los vaqueros aguantan bien la suciedad, pero si te llueve y acabas mojado, tardan la vida en secarse. Camisetas y ropa interior una por día. Ropa cómoda/pijama y chanclas para estar cómoda en el alojamiento. En cuanto al calzado, dos diferentes, unos más de andar en llano, y otros más de trekking. Si vas a estar todo el día pateando, tus pies te agradecerán el cambiar de calzado cada día, así que está bien poder alternar. Eso es mi básico. Según el viaje puede que necesite un bañador y una toalla (las de microfibra que no ocupan nada son perfectas); o por el contrario un chubasquero.

Pero básicamente, siempre es lo mismo con pequeñas alteraciones:

  • Si es otoño o invierno: vaqueros y camisetas de manga corta/larga, alguna sudadera o jersey y una buena cazadora que sirva como impermeable. Calzado cómodo que no cale y ropa interior.
  • Si es primavera o verano cambio los vaqueros por pantalones piratas y las camisetas serán de manga corta o tirantes (si no voy con mochila que entonces me rozaría los hombros). Alguna chaqueta no viene mal para las noches o los vuelos.

Con todo sobre una superficie lisa preparado en montones para visualizarlo mejor, es hora de comprobar con la lista e ir rellenando. Para preparar mi equipaje yo recurro a estos trucos:

  • Antes de nada, quitamos los identificadores de viajes anteriores, no sea que la maleta acabe en Japón y nosotros en Estambul.
  • Rellenar el calzado con calcetines (o desodorante/bote de colonia). Así aprovecho cualquier espacio.
  • Embalar o proteger cualquier objeto frágil. Si cabe en el calzado, es un buen sitio.
  • Enrollar la ropa. En serio, no se arruga. Además, es parecido al método Marie Kondo y permite visualizar todas las prendas.
  • Colocar el calzado y las bolsas de aseo en la parte baja de la maleta, para que al ponerla de pie ya estén abajo. Así se evita que se deslicen hacia el fondo aplastando lo demás.
  • Echar un par de bolsas vacías que sirvan para meter la ropa sucia y que no se mezcle con la limpia durante el viaje (sobre todo si es itinerante).
  • Llevar puestos el calzado y la ropa voluminosa y/o pesada.
  • Llevar en la mano (o puesta) la chaqueta o abrigo.
  • Llevar en el bolso de mano la documentación, electrónica (con sus cargadores) e información del destino (el pequeño dossier, que lo llamo).
  • Añadir, como precaución, una muda en la maleta de mano por si pierden la maleta. Esto llevo haciéndolo muchos años y por suerte nunca me he visto en la situación de quedarme sólo con esa ropa. Cuando doy este consejo hay quien me mira como si fuera paranoica, pero no me ocupa nada una muda de ropa interior y una camiseta. Los vaqueros que lleve puestos en el vuelo me aguantan otro día más hasta que solvente el hipotético caso de quedarme en bragas, nunca mejor dicho.
  • Y como segunda precaución, si viajamos los dos y llevamos varias maletas, mezclamos la ropa de ambos. En caso de que nos perdieran una de las maletas, ambos tendríamos ropa y en caso de que apareciera al día siguiente, no sería mucho trastorno. Si cada uno metiera sus pertenencias en una maleta, saldría perjudicado uno y no quedaría más remedio que ir de compras hasta que la localizaran (si se da el caso).
  • Cerrar la maleta con un candado y aún así llevar los objetos de valor en la de mano.
  • Poner una pegatina identificativa con los datos personales por si se extravía. Con nombre y teléfono basta. Es mejor no escribir la dirección e ir publicando por ahí por dónde vives.
  • Eso sí, insisto, el mejor consejo que puedo dar es: viaja con lo justo. Lo mejor para evitar una pérdida de maleta, esperas en facturación y recogida, así como cargar con peso excesivo es viajar ligero. Una sobrecarga de la maleta puede hacer que reviente en el traslado desde facturación hasta el avión y vuelta. No sé si habéis visto alguna vez cómo las lanzan.

Ya estamos listos para viajar.

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2 comentarios en “Trucos viajeros: Equipaje III. Hacer el equipaje

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