Nueva serie a la lista “para ver”: Shooter (El Tirador)

Shooter (El Tirador) iba a ser uno de los estrenos de este verano pasado, sin embargo, acabó emitiéndose cuatro meses más tarde debido a un par sucesos con tiroteos involucrados. No era el momento propicio para una serie sobre un francotirador. El primer retraso se debió a la matanza de Dallas en julio donde murieron cinco agentes; el segundo, a causa de un tiroteo en Baton Rouge donde fallecieron otros tres policías. Al final se pospuso al otoño, a mediados de noviembre.

La serie es un remake televisivo de la película del mismo nombre protagonizada en 2007 por Mark Wahlberg (que aquí ejerce como productor). A su vez, su argumento está basado en Point of impact, una novela de Stephen Hunter publicada en 1993. De nuevo tenemos un producto basado en otro, últimamente no hay mucha originalidad.

Este thriller se centra en el exmarine condecorado Bob Lee Swagger, un experto francotirador, que ahora está retirado y vive tranquilamente con su mujer e hija pequeña. Es el prototipo de héroe militar que vuelve a casa desencantado con la guerra, con remordimientos, cargo de conciencia y sus propios fantasmas (que conoceremos a través de flashbacks). Intenta huir de aquella vida y volver a ser un civil disfrutando de su familia, pero sus planes se desbaratan cuando su antiguo jefe, ahora agente del servicio secreto, lo visita para una operación clandestina. Bob recibe el encargo de evitar el asesinato del presidente de los EEUU.

Tras hablarlo con su mujer Julie, y que esta le recomiende que acepte para así matar sus demonios y pasar página; el protagonista decidirá cumplir con la misión, ya que parece ser él mejor capacitado gracias a su amplio conocimiento sobre armas. Todo muy estereotipado y lleno de clichés: el héroe que ha vuelto de la guerra perdiendo a su mejor amigo, la mujer comprensiva, la familia perfecta, el presidente de los EEUU como objeto de un atentado…

No obstante, todo dará un giro de 180º cuando descubra que le han tendido una trampa. Y aquí es donde la serie se pone interesante. El tiempo que Swagger emplea en practicar con el rifle y en ponerse en la piel del francotirador que ha de abatir se vuelve contra él. Ahora la CIA tendrá imágenes en las que comprobaba ángulos y posiciones para efectuar los disparos convirtiéndose en el principal sospechoso.

La agente del FBI Nadine Memphis, con su intuición y determinación será pieza clave en el desarrollo de los acontecimientos. Aquí comienza la verdadera aventura del exmarine: demostrar su inocencia y de paso vengarse de quién se la jugó.

Sin embargo, la serie, además de acción y adrenalina, tiene un mensaje subliminal. Y es que nos hace reflexionar sobre el respeto y admiración que hay en EEUU hacia las armas. Un país donde un gran número de ciudadanos lo consideran un derecho fundamental, garantizado por la Segunda Enmienda de la Constitución pero que continuamente tiene masacres provocadas por gente que tenía acceso a un arma sin pasar necesariamente un examen psicológico. No es de extrañar que cierta parte de la sociedad estadounidense esté preocupada y las vea como un problema. Y es que como dice la voz en off al comienzo de la serie: “Las armas lo cambian todo. Una bala es para siempre”.

Así, con este trasfondo, las armas son un personaje más en el drama. No hay más que ver la escena en la que los agentes secretos le presentan a Swagger el rifle de largo alcance que copia al del sospechoso. El francotirador queda prendado de él, siente un respeto y fascinación hacia el arma. Los planos, la música están hechos para vender el producto.

Aunque este idealismo se rompe cuando Swagger investiga cómo adelantarse a la amenaza. En estas escenas muestra que manejar un arma es ciencia pura. Los cálculos de las variables para efectuar un buen disparo parecen sacados de un capítulo de Numb3rs. Hay que estudiar al milímetro la distancia, el viento, el lugar en que apoyar el rifle para poder disparar, la posición corporal, el pulso… Y esta complejidad contrasta con la realidad en la que cualquiera puede comprar un arma semiautomática y perpetrar un crimen tal y como ocurrió en los dos sucesos que provocaron el retraso del estreno de la serie. Parece que no han aprendido nada desde Columbine.

La primera temporada cuenta con 10 episodios y ya se ha renovado por una segunda. De momento pinta bien, pero bueno, yo me engancho enseguida a las conspiraciones e intrigas. Hay un buen planteamiento y acción, el ritmo y los giros enganchan y tan solo chirría un poco el patriotismo americano y los personajes estereotipados. Nada de extrañar en este tipo de series.

 

Configurar itinerario por Escocia

Escocia tiene tanto que ver y tan variado que no es fácil configurar un itinerario.

Para empezar escribí a Turismo de Escocia, y me remitieron a su web, Visit Scotland. Es una página muy completa, demasiado incluso porque acabas con muchísima información, aunque sí que es cierto que no tiene todo traducido al español. Cuenta con un apartado en el que se pueden descargar un montón de folletos, desde destilerías hasta golf pasando por información general de cada una de las regiones. Además, se pueden consultar los eventos o buscar alojamiento. Está muy bien estructurada y es rápida y fácil de usar. Me la recorrí de pe a pa tomando nota de todo lo que me llamaba la atención y que quería visitar. Por supuesto, hay lugares que se han tenido que quedar fuera, pero es un gran punto de partida.

Para las localizaciones también es muy útil la página Undiscovered Scotland. Por otro lado, para las rutas de senderismo, recomiendo echar un vistazo a Walkhighlands.

Tras la experiencia con el Road Trip por Estados Unidos sabía que no quería días con más de 2-3 horas de conducción. En Estados Unidos las distancias son enormes y las carreteras aburridas; pero el motivo para usar esa premisa en Escocia es que había mucho que ver y las carreteras tienen fama de ser de un tránsito tranquilo. En parte porque son carreteras de dos sentidos sin arcén, o incluso de un único sentido, pero también porque no es ir del punto A al punto B, sino que lo más probable es que quieras parar a observar el paisaje o desviarte porque has visto señalizado un punto de interés. Así pues, el cálculo Madrid-Toledo-75km-en-una-hora, no servía. La milla escocesa es otra cosa.

Además había que tener en cuenta el factor climatología, que es imprevisible en cualquier viaje por Escocia. Era probable que tuviéramos que alterar los planes más de un día. Así que no convenía saturar las etapas porque seguro que algo acabaría cayéndose de la ruta.

Por otro lado, otra consideración importante era el horario de visitas. Aunque en la época que íbamos a visitar Escocia íbamos a tener horas de luz desde las 5 am hasta las 9:30 pm, la mayoría de los castillos, museos y monumentos cerrarían sobre las 5 de la tarde. Así pues, lo primero sería lo que tenía horario, y después las visitas a pie en exterior aprovechando aún la luz. Yo suelo consultar cuándo es el amanecer y el atardecer aquí.

Por tanto, con una idea de lo que quería ver, de las distancias y horarios, comencé a calcular etapas. Y la ruta quedó así:

  • Día 7: Viernes 29. Durness – Ullapool. 115 km. Pasando por Balnakeil Bay, Ardvreck Castle y el Parque Natural de Knockan Crag

Esta era mi idea inicial, sobre todo para buscar los alojamientos y tener un punto de partida y finalización cada día. Luego habría que ver lo que nos depararía el tiempo, nuestras piernas y estado de ánimo. Hasta no estar sobre el terreno no sabría si había equilibrado bien todos los aspectos y posibilidades que ofrecía Escocia.

Lo iremos viendo.

Datos sobre Escocia

Las posibilidades que ofrece Escocia son ilimitadas: paisajes increíbles, castillos centenarios, whiskygaitas, kiltscampos de golf, monumentos históricos, gastronomía, el patrimonio y un largo etcétera. Pero antes de adentrarnos en la ruta, vamos a conocer algo de la historia de Escocia para comprender su cultura. El pasado del país sigue muy presente en los castillos, las torres y fortalezas, los campos de batalla

La historia de Escocia es tan fascinante como compleja. Los primeros asentamientos pictos datan de los años 2000 a.C. Era un pueblo que vivía del campo, la caza y la pesca. Sus territorios abarcaban el norte y centro de Escocia. Era una sociedad en la que las mujeres se hacían cargo de la mayoría de las tareas mientras los hombres se iban a conquistar o a defender.

Entre los siglos VI y X Escocia era un territorio en el que convivían cuatro tribus: los britones al oeste, los pictos en las islas del norte, los escotos, que eran celtas, al norte de los britones, y los anglos que vivían en la costa este. Bajo el mandato de Angus Mac Fergus en 730 se unificó el territorio. Alrededor del año 800 llegarían los vikingos, que comenzaron a conquistar desde el norte y dominaron el territorio hasta mediados del siglo XIII.

Escocia tenía que defenderse por el norte de los vikingos noruegos y por el sur de los ingleses, contra los que cada vez tenían más conflictos. Entre los siglos XIII y XIV tuvieron lugar las Guerras de Independencia. En 1292 John Balliol se convierte en rey con el apoyo de Eduardo I de Inglaterra. Pero cuando se alía con Francia, Eduardo lo derrota en Dunbar. William Wallace emprende una campaña en la que consigue triunfar en Stirling Bridge asegurando la independencia, pero es derrotado en la batalla de Falkirk un año después y posteriormente ejecutado en Londres. Robert Bruce es coronado rey en 1307 y vence a los ingleses en Bannockburn en 1314. En 1320 se pidió la independencia al Papa y finalmente en 1328 se firmó el Tratado de York donde la conseguían.

Pero si hay una época convulsa esa es la de María Estuardo. Al poco de nacer la niña se acordó un tratado por el que se estipulaba que se casaría con el hijo de Enrique VIII y que los herederos ocuparían los tronos de Escocia e Inglaterra. Unos dos meses más tarde la madre se opuso al matrimonio.

Por su parte, Enrique VIII intentó cambiar el acuerdo llevándose a María a Inglaterra años antes de la boda y pretendía que los escoceses rompieran su alianza con Francia. El parlamento escocés, para evitar una sublevación popular, rompe el tratado. El rey inglés reacciona con sucesivas incursiones en las fronteras para imponer la unión pensando incluso en secuestrarla, pero su madre la tenía oculta en los compartimentos secretos del castillo de Stirling.

Para salir del embrollo, decidieron casar a la pequeña reina con Francisco, el hijo del rey francés Enrique II. Francia acudió al rescate y en 1548 la flota gala volvía de regreso a casa con una María Estuardo de 5 años. Vivió durante los 10 años siguientes en la corte francesa y recibió la mejor educación disponible. Finalmente se casó en 1558 y se convirtió en reina de Francia cuando su marido accedió al trono en 1559. A la vez era la siguiente en la línea al trono en Inglaterra, ya que su prima la reina no tenía hijos. Sin embargo, Enrique VIII excluyó a los Estuardo de la sucesión al trono inglés.

En 1560 muere su marido y regresa a Escocia un año más tarde con apenas 18 años. El país que se encontró estaba dividido por la religión. Ella se había criado en Francia y era una católica devota y se enfrentó a John Knox, reformador protestante que predicó contra ella. Además, tenía una mala relación con su prima la reina Isabel I de Inglaterra, y aunque intentó una aproximación, la inglesa no quiso visitarla. Un año más tarde se intentó que se pudieran reunir en Inglaterra, pero Isabel canceló la reunión. Intentó controlar a María sugiriéndole que se casara con el conde de Leicester, que era protestante, y nombrándola así la siguiente en la línea sucesora, pero María lo rechazó.

En 1565 se casó en segundas nupcias con  Enrique Estuardo, primo hermano suyo. Esta unión provocó una rebelión por parte de la facción protestante, pero los vence y los nobles rebeldes han de exiliarse. Isabel estaba ofendida porque Enrique era noble inglés y ella consideraba que debería haber dado su consentimiento. Además, temía que un hijo de la pareja fuera demasiado peligroso por ser potencial heredero de ambos tronos, el escocés y el inglés.

Por si fuera poco, Enrique, que quería ser rey, intentó atacar a su mujer en varias ocasiones, incluso queriendo provocarle un aborto. Esto supuso la ruptura del matrimonio. En 1567 la casa  donde vive su marido explota y es encontrado muerto. Todas las sospechas recaen sobre María que es acusada de asesinato. Fue raptada y llevada al castillo de Dunbar y un par de semanas más tarde la casaron con Bothwell en una ceremonia protestante. En julio la forzaron a abdicar del trono escocés en favor de su hijo James que apenas tenía un año.

Su reinado fue corto y trágico, rodeado de intrigas, sospechas y muerte. Tras 20 años de prisión, en 1587 Isabel I ordena su ejecución.

En 1603 James VI, el hijo de María, sucedió a Isabel en el trono inglés. Se cumplieron las sospechas de la reina. Durante los reinados de Carlos I y Carlos II las diferencias religiosas dividieron a los Estuardo. En 1690 se ofreció el trono a Guillermo de Orange.

Las tensiones que surgieron entre el parlamento escocés y el inglés se zanjaron con el Acta de la Unión en 1707, que disolvió el escocés, dejando como único el Parlamento de Gran Bretaña en Westminster. Tras este acta se proclama la unificación de ambos países. Escocia vivía una crisis económica derivada por su intención de expandirse hacia Panamá, Inglaterra prometió saldar la deuda y no les quedó más remedio que unirse.

Los defensores de que el trono volviera a James VII de Escocia organizaron los levantamientos jacobitas. El primero en 1715 azuzado por la ascensión al trono de Jorge I y el rencor contra la Unión. El segundo en 1745 encabezado por Carlos, que fue derrotado en Culloden en 1746. Esta batalla supuso el fin del sistema de clanes. Hasta entonces las Highlands habían sido gobernadas como nación aparte por los jefes de los clanes. Pero al perder el poder, expulsaron a los arrendatarios que trabajaban sus propiedades y se dedicaron a la cría de ovejas. Esto provocó que la gente emigrara a zonas recién industrializadas y hacia Norteamérica. Incluso se vieron obligados a incorporarse al ejército. Durante las guerras napoleónicas la mayoría de los soldados británicos eran galeses, irlandeses y escoceses.

Escocia fue una de las potencias comerciales e industriales de Europa. Tradicionalmente fue una industria dominada por los astilleros, la minería y la siderurgia. Glasgow y Edimburgo se desarrollaron rápidamente. Pero el declive industrial y la II Guerra Mundial dejaron tocado el país. Las industrias ya no eran competitivas en el mercado internacional y la población había disminuido considerablemente. Renació en las últimas décadas del XX gracias a los nuevos servicios financieros, el sector electrónico y por los ingresos del petróleo y gas del Mar del Norte.

Desde el día siguiente al Acta de la Unión ya había voces independentistas, pero el sentimiento renació a finales del siglo XIX y subió más incluso en las últimas décadas del siglo XX tras el gobierno conservador de Thatcher. En 1921 se fundó la Liga Nacional Escocesa y en 1928 se creó el Nationalist Party, síntoma claro de un deseo de autodeterminación que persiste hasta nuestros días.

En 1978 se volvió a hablar de un parlamento y, tras un referéndum en 1997, el 1 de julio de 1999, después de más de 300 años, se reinauguró el parlamento escocés. Sin embargo, la política exterior o la Seguridad Social siguen estando bajo la jurisdicción del parlamento del Reino Unido.

En 2011 el Partido Nacional consiguió la mayoría absoluta del parlamento escocés y en septiembre de 2014 se votó en referéndum acerca de la independencia del país. Salió no a la independencia con un 55%, impulsado, en parte, por el miedo a quedar fuera de la UE.

Paradógicamente en Junio de 2016 el Reino Unido votó en referéndum la salida de la Unión Europea, el famoso Brexit, y salió Sí con un 51.89%. No obstante, la votación puso en evidencia las diferencias entre los diferentes países que conforman Reino Unido, ya que en Irlanda del Norte y Escocia predominó el No.

Brexit

Dado que un par de años antes los escoceses no se habían independizado por miedo a quedar fuera de la Unión Europea y ahora con estos resultados era el destino al que se veían abocados; la ministra principal escocesa, Nicola Sturgeon, comunicó que impulsaría un segundo referéndum de independencia de Escocia para permanecer en Europa y no ser sacados en contra de su voluntad.

Si dejamos la política y nos centramos en la geografía, Escocia (o Alba en gaélico escocés) comprende una extensión de más de 78.000 km2, con más de 790 islas poco o nada habitadas y extensas zonas montañosas.

Durante el Pleistoceno el territorio escocés estaba cubierto por hielo, de ahí el paisaje que ha llegado a nuestros días. Las Tierras Altas son generalmente montañosas. Por otra parte, en la zona centro ha predominado una intensa actividad volcánica y en ella se puede encontrar hierro y carbón, lo que hizo que la región cobrara importancia económica en la Revolución Industrial Escocesa. Por su lado, las Tierras Bajas están compuestas por una serie de colinas que se alternan con valles.

Escocia limita al norte y oeste con el Océano Atlántico, al este con el Mar del Norte, al sur con Inglaterra (su única frontera con tierra firme) y al suroeste con el canal del Norte y el Mar de Irlanda. Las islas se dividen en cuatro grupos principales: Shetland, Órcadas, Hébridas Interiores y Hébridas Exteriores.

La mayoría de sus habitantes viven en la zona central, entre Glasgow (la ciudad más grande) y Edimburgo (la capital). El estatus de ciudad lo tienen Aberdeen, Dundee, Edimburgo, Glasgow, Inverness, Stirling y Perth. Existen muchas regiones escocesas poco pobladas en las que reina la tranquilidad. Se puede pasear por los bosques, páramos y montañas sin encontrarse con nadie.

Conozcamos Escocia, un país que huele a lluvia, a hierba fresca y a oveja y que suena a gaita, arpa celta, violines y acordeón.

Nueva serie a la lista “para ver”: Better Things

Últimamente me es muy complicado dar con una serie que no haga rechinar los dientes por sus toques machistas. Incluso en series que me gustan, como me pasó con Hijos de la Anarquía, tenía momentos en que me palpitaba la vena feminista, muchos, a decir verdad. Pero eso no ocurre en Better Things, al menos no en el piloto, y parece que no van a ir por ahí los tiros. Esta es una serie de corte autobiográfico en la que nos adentramos en el día a día de Sam Fox, una actriz que intenta compaginar su vida como madre divorciada con tres hijas y su carrera en Hollywood.

Sin embargo, no todo gira en torno a la maternidad de la protagonista, no es lo que la define ni la realiza como persona; sino que es un aspecto más de su vida, con sus luces y sus sombras. El hecho de que Sam sea madre divorciada sirve para mostrarnos las relaciones que intenta construir con Max, Frankie y Duke más allá de sus lazos biológicos. Un retrato de la maternidad desde su punto más agridulce.

Pretende educar a sus hijas en libertad, sin coaccionarlas, dándoles la posibilidad de tomar sus propias decisiones y cometer sus errores. Pero no será fácil. Por un lado, para conectar con Max y evitar su desprecio adolescente tendrá que hacer encaje de bolillos, jugar al tira y afloja. En el otro extremo tiene a Duke, la más pequeña, que la adora y no la cuestiona, está en otra etapa, así que la relación será más sencilla. Frankie, la preadolescente, da una de cal y una de arena. Recurrirá a ella para exponer sus dudas y reflexiones, pues se encuentra en su propia búsqueda de identidad, interesándose por el feminismo y la ecología; pero también tendrá sus enfrentamientos en sus disconformidades.

Y mientras Sam intenta atender las necesidades de sus hijas, lucha por su carrera profesional en la que vive de las rentas de algún éxito del pasado, pero que ve estancada por su edad. Así es Hollywood de cruel con las mujeres de más de cuarenta años, llena de limitaciones. No tiene otra opción que ir de castings en castings aceptando papeles sin fondo, incluso denigrantes, simplemente por necesitar trabajo, mientras lo compagina con los doblajes de cuñas de publicidad.

Además, intenta encontrar el equilibrio de esas dos facetas caóticas con tener tiempo para sí misma de vez en cuando y salir a divertirse. Algo que no siempre consigue porque el trabajo y la familia le absorben prácticamente todas las horas del día. Better Things reivindica ese espacio propio de la mujer que parece que por ser madre ha de perder su identidad y volcarse únicamente en su familia. Aquí la protagonista es una mujer con sus necesidades y sentimientos. Una luchadora en su vida personal y también en la profesional.

Es una de las claves de la serie, la fuerte personalidad de Sam. Adlon lo interpreta muy bien con su peculiar sentido del humor y su expresividad. Además, el toque realista, el humor incómodo y la comicidad de la realidad hacen de Better Things una propuesta fresca e interesante entre toda la oferta de ficción que se va estrenando. Sin duda, está en mi lista de series “para ver”.

Explorer Pass

El Explorer Pass es un pase que permite el acceso a 78 monumentos pertenecientes a Historic Scotland. Al comprarlo te dan un folleto informativo con lo que incluye. Y es que, además de la entrada a los monumentos incluidos también tiene como añadido el poder participar en algunos eventos que se celebran en ellos. Con él puedes acceder sin esperar cola a los castillos de Edimburgo y Stirling, además de un 20% de descuento en la audioguía del primero.

Hay dos modalidades: 3 días entre 5 (£30) y 7 días entre 14 (£40). Esta última opción es la que elegimos nosotros, dado que íbamos a estar un par de semanas y la diferencia de precio compensa. Los días no son consecutivos, por lo que podrías visitar dos días sí, dos no, otro sí, otro no, al gusto y necesidades… siempre y cuando no superes los 14. Igual que el interrail.

A nosotros nos graparon los dos tickets en el libro y solamente había que enseñarlo a la entrada (que suele ser la tienda de recuerdos). Te lo escanean, te ponen el día de la visita y listo.

Como en todos los pases de este tipo lo importante es hacer cálculos de lo que queremos ver y considerar si merece la pena. Y ojo con los horarios de apertura y cierre. Pero teniendo en cuenta que la entrada al castillo de Edimburgo cuesta £16 y la del de Stirling £14 está prácticamente amortizado, al menos la primera opción. La de los 7 días entre 14 a la que añadas una tercera visita, también.

Estos son los 78 monumentos incluidos en el pase:

explorer-pass
1 Aberdour Castle & Garden.
2 Arbroath Abbey
3 Argyll’s Lodging (Stirling)
4 Balvenie Castle(Cerca Dufftown, Moray)
5 Bishop’s & Earl’s Palaces, Kirkwall
6 Blackhouse, Arnol
7 Blackness Castle
8 Bonawe Historic Iron Furnace
9 Bothwell Castle
10 Brough of Birsay
11 Broch of Gurness
12 Caerlaverock Castle
13 Cairnpapple Hill
14 Calanais Standing Stones & Visitor Centre
15 Cardoness Castle
16 Castle Campbell & Gardens
17 Corgarff Castle
18 Craigmillar Castle
19 Craignethan Castle
20 Crichton Castle
21 Crossraguel Abbey
22 Dallas Dhu Historic Distillery
23 Dirleton Castle & Gardens
24 Castillo de Doune

25 Dryburgh Abbey
26 Duff House
27 Dumbarton Castle
28 Dunblane Cathedral
29 Dundonald Castle
30 Dundrennan Abbey
31 Abadía y Palacio de Dunfermline
32 Dunstaffnage Castle & Chapel

33 Castillo de Edimburgo

34 Edzell Castle & Garden
35 Elcho Castle
36 Elgin Cathedral

37 Fort George

38 Catedral de Glasgow

39 Glenluce Abbey
40 Hackness Martello Tower & Battery
41 Hermitage Castle
42 Huntingtower Castle
43 Huntly Castle

44 Inchcolm Abbey & Island
45 Inchmahome Priory
46 Abadía y convento de Iona
47 Jarlshof Prehistoric & Norse Settlement
48 Jedburgh Abbey
49 Kildrummy Castle
50 Kinnaird Head Castle Lighthouse & Museum
51 Kisimul Castle
52 Linlithgow Palace
53 Lochleven Castle
54 MacLellan’s Castle
55 Maeshowe
56 Meigle Sculptured Stones
57 Abadía de Melrose
58 New Abbey Corn Mill
59 Newark Castle
60 Rothesay Castle
61 Rowallan Castle
62 Castillo de Saint Andrews

63 Catedral de Saint Andrews

64 St Serf’s Church & Dupplin Cross
65 St Vigeans Sculptured Stones
66 Seton Collegiate Church
67 Skara Brae Prehistoric Village
68 Smailholm Tower
69 Spynie Palace
70 Stanley Mills
71 Castillo de Stirling

72 Sweetheart Abbey
73 Tantallon Castle
74 Threave Castle
75 Tolquhon Castle
76 Trinity House Maritime Museum
77 Castillo de Urquhart

78 Whithorn Priory & Museum

Nosotros llevábamos en mente 11, al menos en la ruta inicial. Como digo, una buena opción si vas a visitar varios monumentos de entre los que se encuentran en la lista. Si no lo tienes muy claro, puedes tomar la decisión en el primer monumento que visites, se puede comprar online por adelantado, pero no es imprescindible.

Escape Room: El Monasterio

Dicen que no hay dos sin tres. Y después del escape room del Búnker y del la Pirámide, no podíamos quedarnos ahí. En diciembre, aprovechamos para ir a Escape 666 Room El monasterio.

Monasterio

Esta vez volvíamos a ser cinco integrantes, sin embargo, todos repetíamos menos una de las participantes.No obstante, conseguimos entendernos bastante bien y superamos la prueba. Pero empecemos por el principio.

Esta sala de escape está ambientada como el ala de un monasterio en el que ocurren fenómenos paranormales. A causa de estos sucesos nadie se atreve a entrar, los últimos que se atrevieron fueron tres parapsicólogos de los que nunca más se supo. Así que, nuestra misión era la de investigar qué les sucedió e intentar descifrar el enigma. Y salir con vida, claro. Para ello contábamos con 75 minutos en lugar de los habituales 60.

Por ese motivo quizá había algo de incertidumbre y nerviosismo, ya que al tener más tiempo disponible imaginábamos que quizá sería algo más complejo. Pero llevábamos las mentes despejadas y dispuestos a superar la prueba. Ya habíamos conseguido salir vivos de dos (alguno de 3), con lo que no podíamos estropear la racha.

El Game Master nos explicó las normas del juego, nos avisó de algunos detalles que no forman parte del juego y después nos puso en situación. En este juego de escape las pistas se solicitan por teléfono inalámbrico. En el Búnker teníamos una pantalla y la chica nos iba preguntando si queríamos pista o si teníamos resuelto tal o cual acertijo. Nos observaba y oía. En La Pirámide, sin embargo, el chico solo tenía circuito de vídeo, por lo que si queríamos pista había que mirar a cámara todos juntos. Nos fue bastante bien, así que no llegamos a pedir ninguna. En este caso también estábamos siendo observados, pero la comunicación de dentro a afuera y viceversa, sería vía terminal.

Aunque hablamos de fenómenos paranormales y quizá suene a una sala del pasaje del terror, lo cierto es que no es nada claustrofóbico ni da sensación de paranoia o miedo. Quizá en algún momento falta un punto más de luz para la correcta realización de las pruebas, pero en general, la ambientación está muy lograda con numerosos detalles muy bien pensados. Eso sí, nada más entrar yo pensé que quizá nos iba a ser más difícil resolver la primera etapa por la cantidad de objetos y posibles pistas que hay por todos lados. Sin embargo, como éramos cinco, enseguida nos repartimos por zonas y fuimos descubriendo las pautas. La sala inicial la superamos más rápido de lo que esperaba.

Por otro lado, la siguiente etapa fue algo más compleja, que no tiene necesariamente que significar complicada. La resolución de los enigmas es muy original y variada. Hay que pensar un poco, pero una vez dentro del juego vas pillando la dinámica y va todo sobre ruedas. Eso sí, hubo algún enigma que no resolvimos en orden y cuando abrimos un cofre encontramos una pista que ya no necesitábamos. Me gustó que no todos los candados fueran iguales, que hubiera diferentes sistemas de aperturas y diversas formas de obtener esas claves.

Conseguimos escapar a los 58 minutos, incluso sin una pista que abría la puerta final que el game master se había olvidado de colocar. Además, no pedimos ninguna pista a lo largo del recorrido. ¡Somos unos máquinas!

Me pareció una sala muy original, muy bien ambientada y preparada con numerosos detalles. Tiene un plus de concentración que no había encontrado en los dos anteriores y no la recomiendo para menos de tres personas. Cuantos más ojos y cabezas pensantes, mejor. Cinco personas es un buen número, no noté que nos estorbáramos (quizá en el final hubo algo más de hacinamiento) y cada uno nos fuimos fijando en según qué detalles según las aptitudes, capacidades de observación y raciocinio de cada uno.

Sin duda, una experiencia recomendada para aquellos que quieren pasar un rato divertido trabajando en equipo resolviendo enigmas y enfrentándose a desafíos. Seguiremos probando más salas.

Qué llevar en la maleta en un viaje a Escocia

Si hay algo que saqué en claro de las recomendaciones de amigos que habían visitado Escocia es que es prácticamente imposible hacer previsiones meteorológicas. Íbamos a viajar la última semana de julio y primera de agosto, algo que en España significa calor, tirantes, sandalias y protector solar. Pero en Escocia lo mismo luce el sol (sin abusar, tampoco nos vayamos a flipar), que está nublado o – lo más probable – se pone a llover. Todo depende de los vientos y las corrientes. Por un lado las que provienen del Atlántico y por otro las que llegan desde Noruega. Quizá en las Tierras Bajas haya unas temperaturas más asturianas, gracias a las corrientes del Golfo de México, pero si nos vamos hacia las Tierras Altas nos encontraríamos con una meteorología más propia de Galicia.

Como sobre todo íbamos a viajar hacia el norte, por territorios costeros, nos equipamos con una indumentaria que nos protegiera de vientos y lluvias. En mi caso mi inseparable chaqueta North Face que no ocupa ni pesa y, sobre todo, no cala. Asimismo, no podían faltar las botas de montaña (también impermeables) para caminar sin problemas por diversos terrenos.

Creo que el calzado es casi lo más importante cuando voy de viaje. En mi caso no prima el llevar unos zapatos bonitos o que conjunten, si no que se adapten a las circunstancias y particularidades de la ruta. Puede parecer una tontería remarcar esto, pero luego vas a hacer la ruta del Cares y te encuentras a gente en chanclas o manoletinas que no para de tropezarse y piensas que quizá no está tan claro el concepto.

Pero además, al visitar tanto ciudad como montaña, me gusta llevar dos tipos diferentes de zapatillas. Unas más de diario, más zapatilla o deportiva para los días de ciudad; y otras que sean bota, que me sujeten más el pie y con una suela más rugosa para las rutas por montaña o caminos. Es más, aunque vayamos a hacer un viaje en el que sólo necesite a priori un mismo tipo de calzado, me gusta llevar dos pares. No sólo porque se puedan mojar o embarrar, sino también por los roces o molestias (también importante en este caso los calcetines). Yo tengo el pie con muy poco puente, y si estoy de continuo con el mismo calzado, al final me duele el pie, el gemelo, la cadera y hasta la espalda, porque la pisada ya no es firme y segura y por tanto voy cargando mal el peso del cuerpo. De hecho a diario, sea cual sea la rutina, cambio casi a diario. Quizá esto ya sea un tema mío particular, pero un dos pares me parece lo mínimo para llevar en la maleta (o uno en equipaje y otro puesto).

En cuanto a la ropa es indispensable ir forrado cual cebolla e ir poniendo o quitando capas en función de cómo se nos vaya dando el día. También es aconsejable llevar un paraguas, pero surge la problemática de que si es de los plegables a la mínima que haga viento se da la vuelta, y que si es tipo bastón, será un engorro cuando la lluvia sea tipo chirimiri. En estos casos es casi mejor llevar una funda protectora de la mochila y cámara y olvidarse del paraguas. De hecho, los locales directamente no lo usan. Como hay un tiempo tan cambiante, simplemente esperan a que pase la borrasca.

De todas formas, esto es una idea general, lo frecuente. Pero mejor consultar unos días antes la información meteorológica para confirmar, no sea que nos encontremos con unos días totalmente atípicos, como el verano de 2015 y las continuas olas de calor extremo.

Dado que en principio habrá sol, recomiendo echar las gafas de sol, gorro/a y protector (que el viento también castiga la piel y labios) y repelente de mosquitos. Y es que en Escocia hay zonas con una gran invasión de mosquitos. Así que añadir un botecito en el botiquín no está de más. Tampoco pueden faltar unas tiritas ni ibuprofeno o paracetamol.

Aparte de lo mencionado más arriba y de la documentación referida en el post anterior, algo que no me puede faltar cuando voy de viaje es la batería externa. Sobre todo teniendo en cuenta que al ir con coche es aconsejable llevar el móvil con batería no sea que lo vayamos a necesitar al final del día y nos hayamos quedado bajo mínimos. Por si acaso, esta vez también consideré echar un cable para el cargador de mechero.

Batería Externa

Por supuesto, no pueden faltar el cargador de la batería de la cámara o las tarjetas de memoria para llenarlas hasta el último kb.

También es recomendable hacerse con un GPS y mapa. Sí, las dos cosas. Un mapa de toda la vida te da una perspectiva general, y un GPS además te puede marcar puntos reseñables y de interés en las inmediaciones. Cuando alquilas el coche tienes la opción de añadir un alquiler de GPS, no tengáis mucha fe en el móvil, pues la cobertura en según qué lugar ni existe.

Por último, como íbamos a estar en la carretera a diario y las comidas se preveían itinerantes, metimos en la maleta unos cubiertos de plástico y algunas servilletas.

Equipaje listo. Preparados para partir rumbo a tierras escocesas.