Serie Terminada: House of Lies

Vuelvo con una serie terminada. Esta vez cambiamos de registro, eligiendo una comedia: House of Lies.

House of Lies nos muestra desde una perspectiva cómica la actuación de un equipo de consultores que venden la idea de que asesoran a empresas para que se recuperen económicamente, pero que en realidad anteponen su ambición personal y sacar rédito del trabajo. Y aunque es ficción, parece estar bien documentada, pues se basa en el libro “House of Lies: How Management Consultants Steal Your Watch and Then Tell You the Time” (“La casa de la mentiras: Cómo los consultores le roban su reloj y luego le dicen la hora“) escrito por el también consultor Marty Kihn y basado en su propia experiencia en la profesión.

El cuarteto protagonista lo forman Marty, Jeannie, Clyde y Doug. Marty Kaan (no se han complicado mucho con el nombre), es un gurú en el mundo de la consultoría que no tiene reparos en cruzar cualquier línea ya sea moral o legal con tal de obtener su propio beneficio. Su objetivo es enriquecerse y para ello recurre a la manipulación de cualquiera que se cruce en su camino. Es un maestro de la verborrea. Jeannie Van der Hooven, por su parte, es una experta en estrategia empresarial tanto o más ambiciosa que Marty. Por otro lado, Clyde Oberhol y Doug Guggenheim, son los encargados del trabajo sucio, de las gráficas, las cifras, las estadísticas y la palabrería. El primero representa a un joven pagado de sí mismo, el típico abusón que humilla a los demás y por supuesto, su mayor víctima es su compañero, el típico empollón, inseguro e inestable emocionalmente. La dinámica de estos dos depende del otro, se retroalimentan de sus caracteres contrapuestos.

Los cuatro forman una especie de familia, ya que viven para el trabajo y pasan mucho tiempo juntos. De lunes a jueves se encuentran de viaje visitando a sus clientes, así pues, se entremezclan las tramas profesionales con pinceladas personales. Aunque realmente, el único que parece tener familia es Marty, que vive con su padre y con su hijo Roscoe, un adolescente de ambigüedad sexual. También conocemos a su exmujer, también consultora y un poco sociópata, como prácticamente todos los personajes de la serie.

Es Marty quien se acerca al espectador. La historia se cuenta desde su punto de vista y de vez en cuando la acción se congela y él rompe la cuarta pared para explicar el argot financiero o las estrategias que van a seguir para vender humo y forrarse a costa del incauto empresario que se encuentra en una situación delicada. En la serie subyace esa crítica al cinismo de este tipo de expertos sin escrúpulos que se apuñalan entre ellos, incluso entre compañeros, y donde lo único importante es la facturación. Es una crítica al capitalismo salvaje del mundo empresarial.

Dado que la serie se centra en la asesoría de grandes empresas, no puede faltar el lujo. Los personajes viajan en primera clase, se alojan en hoteles de renombre, las oficinas muestran opulencia, el loft de Marty es toda una ostentación de dinero… Y cómo no, no puede faltar el sexo como complemento a las relaciones de poder. También influye que es una serie de Showtime, que emite en cable.

Cuando vi el piloto, me llamó la atención por su agilidad, por su cinismo, por la crítica ácida oculta tras la sátira y la parodia; sin embargo, a lo largo de las cinco temporadas la serie ha tenido muchos altibajos. La primera temporada fue demasiado rápida, con casos autoconclusivos en cada capítulo. Quizá para una serie de 40-50 minutos esté bien, no obstante, para 28 minutos, el resultado era que no se ahondaba lo suficiente en las tramas, resultaba poco verosímil y además si no tenías gran conocimiento del mundo financiero y empresarial, echabas de menos alguna que otra explicación. Quizá por eso se recurría tanto a romper la cuarta pared. Esto se mejoró en la segunda temporada, y las tramas duraban varios capítulos. También se dejó de abusar tanto de las escenas congeladas en las que Marty se dirigía a cámara.

Pero la mayor inconsistencia ha estado en los personajes. Y no tiene que ver con su evolución. Me da la sensación de que los guionistas fueron dando tumbos. No puedes vender la idea de Marty Kaan como una persona sin moral, y después todo lo contrario en el ámbito familiar. No puedes presentar a una Jeannie fría y calculadora, con una mala relación con sus padres y totalmente antimaternal y que luego siga adelante con un embarazo con todo lo que supone en su ámbito laboral. No me cuadra con el personaje. Sí, ya sé que Bell se quedó embarazada y los guionistas adaptaron la temporada, pero podrían haberlo obviado como en la segunda temporada. Supongo que querían complicar más aún la relación entre Marty y Jeannie, pero el resultado es soporífero. Entre otras cosas porque después tampoco se explora esa nueva maternidad… Como ocurre durante toda la serie los personajes van y vienen, sin ahondar mucho en sus caracteres o historias. Como la mujer de Doug que tan pronto como llega, se va; como el padre de Clyde que introduce un poco de sentimentalismo; las novias del padre de Marty; las relaciones de Roscoe; o incluso la exmujer de Marty.

Una serie de 28 minutos con mundo tan complejo como el que se aborda en House of Lies debería centrarse más en la trama financiera, en los planes de expansión, fusiones y adquisiciones y no tanto en la parte dramática o romántica. Me hubiera gustado más si se hubiera acercado al tono de Boston Legal, una serie que también destapaba la corrupción y los negocios sucios con un gran toque satírico, unos personajes bien trabajados y diálogos ácidos. Sin embargo se ha quedado en un quiero y no puedo. No me han atraído las historias personales, no se ahonda lo suficiente en lo profesional, hay poca verosimilitud en los cambios profesionales (que si me voy de la empresa, que si monto la mía, que si entro en la cárcel, que si salgo como si nada) y los personajes me resultan insoportables tanto por sí solos como por sus relaciones entre ellos.

Para rematar la caída en picado de la serie los guionistas decidieron cerrarla con un final feliz que no hay por dónde cogerlo. No me creo la redención de los protagonistas, ese mundo de color de rosa. Hay que señalar que no era el final que tenían planeado, sino que la cancelación anticipada de la cadena les llevó a querer darle un cierre digno. Pero creo que el capítulo doble en Cuba no lo ha conseguido. ¿Qué pasaba exactamente por sus cabezas? ¿Mostrar una Cuba libre de embargo como una nueva oportunidad de expansión? ¿Como un nuevo paraíso a explotar por el capitalismo?

Un despropósito que no tiene nada que ver con lo que prometía la serie.

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