Captain Fantastic

Hace algo más de un mes se inauguró en La cafetera una sección de cineforum y recomendaron Captain Fantastic. La valoraban tan positivamente que no pude por menos que saciar mi curiosidad para juzgar por mí misma. Y vaya sorpresa. Me encantó.

El protagonista es Ben, interpretado por Viggo Mortensen, quien junto con su mujer, Leslie, huye del estilo de vida americano y se muda a un terreno en los bosques de Washington. Allí el matrimonio criará a sus seis hijos al margen de la sociedad de consumo dándole importancia a una educación basada en la supervivencia física e intelectual. Así, los niños entrenan a diario, aprenden a conocer el medio en que viven, a cazar animales, a quitarles la piel, deshuesarlos y cocinarlos. Usando para ello además armas de verdad. En cuanto a la mente, son formados en cultura general, música, literatura, matemáticas e idiomas. Pero sobre todo filosófica y políticamente. Les dan las herramientas para que aprendan a pensar críticamente, a razonar y a expresar sus ideas con sus propias palabras. Y no solo eso, sino que los niños no reciben un trato paternalista ni obtienen explicaciones edulcoradas de la realidad.

Durante diez años viven aislados de la vida moderna, de la tecnología y de la civilización, pero todo cambia cuando Leslie, que padece desorden bipolar, ha de ser hospitalizada y durante su ingreso se suicida. Es entonces cuando la familia emprende un viaje a la ciudad.

La película plantea el dilema moral y ético de la educación de los hijos. En primer lugar pone de relieve cómo influye en los hijos las decisiones que toman los padres por ellos. Ben cree estar haciendo lo correcto en la forma de educarles, que así serán mejores personas cuando sean adultos; pero esta reintegración en la sociedad y el choque cultural y social al que se enfrentan los niños, le hace plantearse si Leslie y él tomaron la mejor decisión.

Captain Fantastic es una crítica al sistema educativo que convierte a los estudiantes en simples loros que repiten la lección. ¿Tiene cabida en nuestra sociedad otro método de enseñanza? Quizá habría que valorar una alternativa interdisciplinar, porque todo está relacionado. Será mucho más fácil aprender literatura si se conoce el momento histórico y político en que se creó la obra, pero también el entorno socioeconómico del autor. No basta con dar el mismo período en Historia y en Literatura, o unas pinceladas como introducción sino que se debería ahondar mucho más. Nos quedamos en leer la obra y después un trabajo en el que se hace una sinopsis y poco más, no hay desarrollo.

También podríamos hablar de la conexión que hay entre matemáticas, la física y la química. Incluso con la música o las artes plásticas. Y cómo no en la economía. Debería replantearse este sistema creado hace demasiado tiempo. Si la sociedad ha cambiado, también debería evolucionar el método de enseñanza más allá de incluir idiomas o el uso de la tecnología en las aulas.

Cuando se habla de educación siempre se mira hacia Finlandia, país que se encuentra en el número 1 de la clasificación mundial y cuya carga lectiva es inferior a la de Estados Unidos o España (recomiendo ¿Qué invadimos ahora? de Michael Moore, que ya contrasta el sistema con el estadounidense). Sin embargo, resulta mucho más eficiente. En el país nórdico se le da importancia a formar a personas, no a como mecanismo de adoctrinamiento; se fomenta el juego, el desarrollo de las artes plásticas o musicales, el saber desenvolverse, pensar y razonar, y apenas existen los deberes, solo como algo puntual. Así que, quizá no es tan utópico el planteamiento de la película.

Sin embargo, aunque la idea de esta enseñanza alternativa parece ser válida y más eficiente que la tradicional; no lo parece tanto el aislamiento de la familia de Captain Fantastic, puesto que priva a los hijos del ámbito social y cuando llegan a la “civilización” resultan unos inadaptados que no saben cómo interactuar con sus congéneres fuera de su pequeña familia. Carecen de habilidades sociales, y actúan según lo que han leído o vivido en su particular y aislado mundo.

Otro tema que se trata en la película es la religión, y en concreto con un ataque bastante directo a los cristianos. “Nosotros no nos burlamos de la gente. Salvo de los cristianos” es una de las frases lapidarias de la película. Obviamente, tampoco celebran la Navidad, sino que festejan el cumpleaños de Noam Chomsky (lingüista, filósofo y activista estadounidense que se define como anarquista).

Ben tiene un choque frontal con su suegro por la religión. Y es que Leslie era budista y había dejado un testamento bastante claro con lo que deseaba que se hiciera con su cuerpo tras la muerte. Pero los suegros se erigen como los poseedores de la razón (y fe) y organizan misa y entierro desoyendo cualquier voluntad de la fallecida. Con este conflicto se ponen en tela de juicio los convencionalismos religiosos, los ritos impersonales oficiados por un absoluto desconocido que no sabía nada de la persona a la que está alabando y dándole despedida. Y mientras, la familia y seres queridos han quedado relegados a un segundo plano no pudiendo homenajear al fallecido como quisieran. Que podría ser quizá festejando en lugar de llorando.

La película me ha sorprendido gratamente, como comentaba al principio. Me ha gustado mucho la complejidad de los temas que pone sobre la mesa y que te dejan ahí el runrún durante días. Es profunda y dramática, pero también entretenida y cómica. En el plano actoral Viggo Mortensen lleva la mayoría del peso interpretativo, pero sus hijos no se quedan atrás y cada uno de ellos tiene un momento en que brilla por sí mismo. Sobre todo gracias a los diálogos ácidos y ágiles.

Capítulo aparte merece la banda sonora y las escenas que acompaña. Sobre todo en el caso de Sweet child o’mine, Scotland the Brave y la que acompaña estas líneas (y que no destripa la película).

Captain Fantastic articula una confrontación entre el capitalismo como sistema desigual en el que toda interacción social gira en torno al consumismo y una cultura antisistema que suscita la reflexión política y social. Expone la posibilidad de que otra sociedad es posible, sin empresas o la religión ejerciendo su control y decidiendo por los ciudadanos. Propone un modelo educativo menos encorsetado en el que el alumno aprenda de una forma más global y en el que pueda desarrollar su capacidad intelectual. Una enseñanza en la que el individuo descubra qué es lo que quiere ser frente al modelo en que es un mero repetidor de consignas que ha cumplir con el rol que ya le ha marcado la sociedad.

Captain Fantastic abre muchos debates con un tono de tragicomedia que no deja impasible. Abre una puerta a la esperanza de que otro mundo es posible. “Si asumes que no hay esperanza, entonces garantizas que no habrá esperanza. Si asumes que hay un instinto de libertad, que hay oportunidades para cambiar las cosas, entonces, quizá, puedas contribuir a hacer un mundo mejor” decía Noam Chomsky.

Trucos Viajeros: Aplicaciones para el móvil II

Hay tantas aplicaciones y de tantos tipos, que no podríamos instalarlas todas en un mismo dispositivo, sobre todo las de transporte si nos vamos a mover por varias ciudades. Yo suelo marcar en la lista de deseos de Google Play y voy instalando y desinstalando según me voy moviendo.

DURANTE EL VIAJE

Si al llegar a destino nos encontramos con que tenemos jet lag, la Universidad de Michigan ha lanzado Entrain, una app que ayuda a reajustar el ciclo circadiano y recomienda los mejores horarios para que el organismo lo sufra lo menos posible.

El dinero es uno de los grandes quebraderos de cabeza en un viaje. ¿Llevo de casa? ¿Cambio allí? ¿Saco en un cajero? ¿Pago con tarjeta? ¿A cuánto está el cambio?

  • Para cambiar dinero la mejor aplicación que he encontrado y que llevo instalada de continuo en mi móvil es XE. Es muy sencilla de usar, permite convertir hasta 10 divisas a la vez e incluso se puede usar sin conexión (toma el cambio de la última conexión).

  • Además, es interesante llevar la aplicación de nuestro banco, para controlar los gastos. Tanto los que hagamos en el extranjero, como los que nos pudieran cargar vía domiciliación en casa. Incluso activar o desactivar las tarjetas a conveniencia, fijar límites, encender o apagar el pago contactless o no permitir su uso fuera de Europa.
  • En caso de viajes compartidos, yo era de excel e iba anotando quién pagaba qué y cuanto, después sumaba gastos totales, dividía entre integrantes y restaba lo que hubiera pagado cada uno. Y después se ajustaba entre viajeros. Economía básica de matemáticas de colegio. Pero por supuesto, en este ámbito también podemos encontrar aplicaciones de utilidad como Splitwise que funcionan igual que el excel, pero tan solo has de crear grupo con integrantes, introducir los gastos y te da el informe final.

En el tema movilidad contamos con mil opciones también. En este ámbito se han vuelto imprescindibles, sobre todo en cuestión de mapas, aunque también en lo relacionado con transporte público. Yo tengo varias instaladas de continuo, no solo cuando viajo, ya que me parecen de lo más prácticas, sobre todo cuando tu orientación es nula, como la mía.

  • En cuestión de mapas lo primero que nos viene a la mente es Google Maps. Permite calcular las distancias entre varios puntos, averiguar la forma más rápida de llegar a un destino en coche, bicicleta, transporte público o andando. El problema de esta aplicación es la cantidad de batería y datos que gasta. Es cierto que existe la opción de descargar los mapas en local (eso sí, con un límite de 1.725 Mb), pero entonces limita la información a coches.

  • CityMapper también está muy bien. Permite crear una ruta bien sea a pie, bici o transporte público. Incluye información y planos del transporte público, contactos con taxis o coches compartidos. Está tan optimizada que cuando tienes que coger metro, tren o tranvía, te dice en qué vagón has de colocarte para estar cerca de la salida en la estación de destino y así ahorres tiempo. Es muy intuitiva y sencilla de usar. La única pega es que de momento cuenta con 39 ciudades, por lo que no sirve para todos los destinos.

  • Para casos en que Google Maps se nos queda corto a la hora de descargar mapas sin conexión. Maps.me y CityMaps2GO pueden ser una buena alternativa, ya que se pueden usar offline.
  • Aunque CityMapper funciona muy bien para el transporte público, siempre suelo instalarme alguna local del destino. En Madrid es muy útil por ejemplo Madrid Metro|Bus|Cercanías, que además da información sobre la contaminación, avisa de cortes en las líneas, del precio de los billetes, horarios de los trenes y buses, planos de los diferentes transporte y, sobre todo, permite saber lo que queda para que venga el bus simplemente introduciendo el número de parada. Esta utilidad ahorra muchísimo tiempo, porque aunque hay marquesinas que ya tienen paneles luminosos, en muchas otras aún brillan por su ausencia, como en las líneas de interurbanos.

  • No obstante, además de las aplicaciones locales, también es muy útil Moovit, que está disponible en más de 1200 ciudades de 67 países del mundo. Permite descargar mapas para usarlos sin conexión y ayuda a planificar la mejor ruta en transporte público. También incluye planos y horarios. Y además, cuenta con un sistema de alerta de incidencias. Lo que más me gusta es que puedes buscar paradas cerca de ti, lo cual es muy útil en un lugar que no conoces.
  • Para los autobuses se puede usar CheckMyBus, que muestra en tiempo real rutas, horarios, duración de los trayectos, precios, etc. de más de 300 compañías de 50 países.
  • Y para trenes recuerdo en los viajes de interrail haber usado Rail Planner, aunque no me terminaba de convencer y acababa buscando horarios vía web. De momento solo está en inglés.

Uno de los factores que más puede influir en un viaje es la meteorología, sobre todo cuando viajas a lugares como Escocia con un tiempo tan variable.

  • Yo siempre llevo instalada ElTiempo, de hecho tengo el widget en la pantalla principal, que permite conocer las máximas y mínimas del día de hoy y los tres siguientes, además de proporcionar información sobre el viento o las horas de alba y ocaso. Es una aplicación muy básica y sencilla de usar. Se pueden predeterminar lugares favoritos, por lo que cuando estoy de viaje busco la ciudad en cuestión y voy modificando.

  • Además para información más concreta, existen aplicaciones como Morecast, que tiene un Radar que muestra en tiempo real dónde llueve, además de cámaras web en directo.
  • La AEMET también ha lanzado su propia aplicación, e incluye Radar e información de playas. Eso sí, se limita a territorio nacional.
  • También de ámbito estatal es iMar, una aplicación para conocer en tiempo real el estado del mar en las costas españolas. Interesante para los bañistas, deportistas naúticos o aquellos que salen a faenar.

Otro aspecto que se puede convertir en un problema cuando viajamos es el idioma. Aunque puedes encontrar a gente que chapurrea español hasta en los lugares más inhóspitos e insospechados, y a pesar de que podamos hablar inglés para sacarnos del apuro, nunca viene mal llevar alguna aplicación que nos ayude a traducir. Eso sí, aún no he dado con ninguna que me convenza del todo.

  • Cómo no, Google cuenta una aplicación para ello. Se trata de Google Translator, que permite traducir 52 idiomas en versión escrita y hablada. Podemos escribir el texto y que lo traduzca mostrándolo en pantalla, o incluso que lo pronuncie. Además, se puede descargar el paquete del idioma en cuestión para tenerlo sin conexión. Incluso se puede fotografiar un texto o palabra para que lo traduzca. No obstante, en Japón lo intentamos un par de veces y no parecía ir muy bien. Aunque entiendo que el japonés quizá no es el mejor ejemplo, sí que es cuando una más necesita descifrar un anuncio, cartel o panel informativo.
  • Parece que Word Lens TranslatorCamDictionary cumplen con esta función traductora gracias a la cámara. Aunque no cuentan con muchos idiomas.

Para contactar con familia y amigos tenemos las aplicaciones de mensajería instantánea. En mi caso nunca he recurrido a Skype, una de las más conocidas, que permite realizar videollamadas gratis. También se pueden hacer llamadas a teléfonos, pero no son gratuitas.

  • En su lugar uso Hangouts, de google. Al igual que skype sirve tanto como chat de mensajería, como para realizar videollamadas. Además, permite el envío de archivos en la conversación textual. La otra persona tiene que instalarse la aplicación o abrir su cuenta de gmail en el ordenador (si es portátil, ya llevará la cámara web incluida).

  • Para las conversaciones más del día a día cuento con Telegram y WhatsApp, en ese orden. Sin duda Telegram ha desbancado a WhatsApp. Es mucho más estable, tiene mejor cifrado, consume menos datos, permite grupos mucho más grandes y en general las últimas actualizaciones de WhatsApp copian a Telegram. Ambas permiten realizar llamadas vía VozIP, así que no solo se pueden intercambiar textos, notas de voz o imágenes, vídeos y archivos, sino que directamente podemos llamar sin coste alguno (tirando de WiFi, claro). Telegram además, cuenta con la opción de clip de vídeo, una versión reducida que no se envía como adjunto, sino que sale en el propio chat. Otra ventaja de Telegram es que tiene aplicación para el ordenador, además de poder conectarse vía web como también tiene WhatsApp.

Y claro, nos vamos de viaje y hacemos muchas fotos. En este sentido hay para mí varias aplicaciones imprescindibles:

  • Snapseed. Sin duda la mejor que he encontrado para el retoque fotográfico. En el olvido quedaron los filtros de Instagram. Es de Google y es muy sencilla de usar. Permite aplicar filtros pero también recortar, enderezar, cambiar la perspectiva, desenfocar, contrastar el tono, aplicar texto o marcos… Y después, permite compartir en redes sociales o guardar.

  • Pixlr: Me gusta sobre todo por la facilidad de crear collages. También se pueden aplicar filtros, recortes, marcos y demás como en el anterior, pero me resulta menos práctica. También he usado PhotoEditor, pero la forma de seleccionar las fotos para los collages no me termina de convencer.

  • Y por supuesto, cuando haces muchas fotos, necesitas hacer copia de seguridad. Y aunque en otras ocasiones he usado OneDrive o Dropbox, sin duda me quedo con Google Drive que ofrece con 15Gb de espacio gratuito (ampliable porque google regalaba 1Gb por completar la información de seguridad). Además, se puede activar la opción de consultar sin red.

Estas son solo unas pocas de las aplicaciones que hay. He usado muchas, y algunas ni me acuerdo del nombre por haberlas desinstalado prácticamente a continuación de descargarlas. Me he dejado fuera muchos ámbitos, pues no he usado ninguna, como pueden ser las de coche compartido, taxi, buscador de restaurantes, locales o para pedir comida a domicilio. Quizá dentro de un tiempo haya una nueva entrada como continuación de esta, porque cada día se lanzan numerosas aplicaciones más.

Trucos Viajeros: Aplicaciones para el móvil

La tecnología ha cambiado nuestro día a día, así que es lógico que también haya influido en nuestra forma de viajar. Un viaje es una forma de desconectar, claro está, de disfrutar de otros paisajes, otras culturas, otras costumbres. Pero incluso desconectando, es una herramienta muy útil que nos hace el viaje más fácil y cómodo. Que nos permite conocer la existencia de lugares que quizá de otra forma nunca pisaríamos. Nos ayuda a optimizar el tiempo y a ahorrar.

ANTES DE VIAJAR

Lo primero antes de cerrar un viaje es comparar vuelos, horarios de trenes, de autobuses, buscar hoteles… La mayoría de las aplicaciones son las mismas que consultaríamos en su versión web y de las que hablé ya en otros posts de trucos viajeros: Kayak, Skyscanner, Booking, Tripadvisor, Hotelscombined, Airbnb, ita MatrixSeatGuru, GoEuro…. No obstante, yo, para este paso, prefiero estar sentada frente al ordenador con el navegador. Me resulta mucho más cómodo y los datos no están tan concentrados como en la versión de la aplicación.

También hay numerosas aplicaciones para organizar el viaje como Triposo o Tripwolf. Son planificadores basados en las experiencias de viajeros. La comunidad va marcando puntos de interés con los que configurar el propio diario de viaje. Aunque he probado varias de ellas, no me terminan de convencer, ya que me gusta crear mi propia guía siguiendo un esquema bastante concreto. Este esquema suelo repetirlo en cada viaje, de forma que tengo la metodología bastante interiorizada.

Para organizar todas las reservas de vuelos, hoteles, buses, trenes, restaurantes o entradas, pueden ser útiles TripIt o CheckMyTrip. Eso sí, no permiten introducir los datos de la reserva a mano, sino que hay que reenviar los correos de confirmación a un email que te facilitan. Así que, aunque soy muy organizada y me gusta llevarlo todo anotado, me quedo con Google Calendar, que lo sincroniza con el correo electrónico. Y la versión bloc de notas con toda la información escrita. En este sentido sigo usando un método más tradicional. Al menos de momento.

Una vez en el aeropuerto, aplicaciones como AppintheAir, FlySmart o GateGuru aportan la información sobre tiempos estimados para facturar o pasar controles dependiendo de cada terminal. Además, informan de los servicios, cafeterías, tiendas o restaurantes. También actualizan el estado del vuelo, la puerta, si va con retraso… e incluso App in the Air permite facturar desde la propia aplicación. Muy útil para viajeros frecuentes y que no quieren perder tiempo en esperas innecesarias.

EN EL TRANSPORTE

Mientras viajamos hacia el destino tenemos horas muertas, ya sea en avión, en coche, en bus, en tren, en barco… No es uno de los momentos que tire mucho de móvil, la verdad. Aunque hay aplicaciones para leer, prefiero tirar del kindle, que tiene una pantalla más grande y menos dañina para la vista. También suelo llevar un reproductor MP3 para no tirar de la batería del móvil, pero aún así, cuento con algunas aplicaciones de entretenimiento:

  • El famoso candy crush. Solo ese. He resistido a la tentación de llevar mil juegos. Aunque también probé con el Apalabrados o el Catán. Ocupan mucho espacio y consumen mucha batería.
  • La aplicación musical de Google que viene por defecto en el móvil, el Play Música. Como digo, intento usar el MP3, pero hay veces que este también se queda sin batería, y nunca viene mal un respaldo. Además, el móvil cuenta con la aplicación de la radio.
  • Además de la radio tradicional, la aplicación iVoox permite buscar podcasts, crear listas y suscripciones. Y para no tirar de datos, tiene la opción de descargar los archivos y escucharlos sin conexión.

Pero sobre todo, donde vienen bien las aplicaciones es durante el viaje. En casa podemos contar con un ordenador, donde podemos visualizar vía navegador, pero cuando estamos en medio de la calle pateando un destino, lo que nos queda más a mano es el móvil. Pero hay tantas, que mejor en otra entrega.

Trucos Viajeros: Telefonía

El teléfono móvil se ha convertido un imprescindible en nuestras vidas. Y es que no es solo un teléfono para llamar, sino que cumple como cámara de fotos, de vídeo, gps o cualquier otras utilidades que nos proporcionen las mil aplicaciones que podemos instalar. Pero también lo usamos para llamar, claro, sobre todo para comunicar a la familia que hemos llegado bien. Recuerdo los métodos de antaño: esas llamadas a cobro revertido, los toques, los sms… lo que fuera con tal de gastar menos. Recuerdo una época en que cuando mis padres se iban de vacaciones nos daban el número de teléfono del hotel y a su llegada nos mandaban un sms con el número de la habitación para que les llamáramos desde el fijo, ya que teníamos las llamadas nacionales incluidas en la tarifa.

Con el tiempo y con la llegada de las apps de mensajería instantánea, la cosa ha mejorado bastante. Sobre todo ahora sin el roaming en Europa. Pero no siempre viajamos dentro de Europa, así que esta solución se queda corta. En ese caso buscamos una WiFi gratuita para gastar lo menos posible.

Hoy muchos aeropuertos ponen a disposición WiFi gratuita, aunque no todos y no de la misma manera. En algunos casos no requieren de ningún tipo de verificación, pero en muchos otros piden registro por correo electrónico, otros con un sms que te envía al móvil, otros tienen limitado el tiempo de conexión… Así que hay veces que hay que esperarse al hotel. Y doy por hecho que me voy a alojar en un hotel con WiFi, porque hoy en día me parece un servicio indispensable. Puede no tener el desayuno incluido, pero la WiFi… Es imprescindible.

En general, para un viaje corto, una escapada, tener WiFi en el hotel te cubre las comunicaciones con familia y amigos. Puedes charlar bien por texto, bien por voz IP (ya que telegram y whatsapp permiten realizar llamadas); puedes mandar fotos de los lugares que has visto durante el día o incluso algún vídeo; te permite ponerte al día con las noticias o con las redes sociales… Pero hay veces que, además, nos vendría bien poder hacer uso del móvil fuera del hotel. Como por ejemplo cuando vas a estar moviéndote con el coche durante todo el día. Por un lado para poder llamar en caso de quedarse tirado o para avisar de que se va a llegar tarde a un alojamiento; por otro, para usarlo como GPS.

En estos casos, la mejor opción es buscar una SIM local antes que contratar el servicio de Roaming. España es uno de los países con las tarifas más altas ya incluso para territorio nacional, por lo que en la mayoría de los casos sale más rentable comprar una SIM en destino y recargarla con la tarifa que mejor se nos adapte, que contratar el servicio en el extranjero que nos oferta nuestra compañía telefónica.

En nuestro viaje por la Costa Oeste de Estados Unidos compramos una tarjeta prepago con 10$ en llamadas, que era lo único que consideramos necesitar en aquel momento. Dado que las llamadas que realizamos fueron todas a territorio estadounidense, no consumimos ni de lejos el importe total. Mientras que si hubiéramos contratado un plan en España, nos habríamos pasado de sobra de los 10$, ya que simplemente el establecimento de llamada tenía un recargo importante.

Por otro lado, el año pasado, en el recorrido por Escocia, nos hicimos con una SIM GiffGaff de £10 que incluía 500 minutos a teléfonos del Reino Unido (gratis si es usuario de la misma compañía), mensajes de texto ilimitados y 1GB de datos. Ni de lejos gastamos 500 minutos en llamadas, y no consumimos el giga en 15 días, pero de nuevo, los 11-12€ eran muuuuucho más rentables que contratarlo aquí. Sobre todo cuando incluyes datos.

Eso sí, en estos casos es necesario contar con un móvil libre. Si además el teléfono es multisim, no hace falta deshacerse de la tarjeta de casa. Mi móvil por ejemplo lo es, y me permitía recibir mensajes de aplicaciones como Whatsapp o Telegram incluso teniendo mi SIM española en modo avión. El uso de datos nos sirvió para realizar modificaciones sobre la marcha, buscar horarios de cierre de lugares que queríamos visitar, localizar zonas de aparcamiento gratuito, descubrir dónde podíamos encontrar un supermercado o gasolinera cercanos o simplemente tirar de gps.

No obstante, el tener una SIM local también nos permite usarla como router, y que así dé servicio a otros dispositivos. Por supuesto, podríamos comprar directamente un hotspot wifi inalámbrico, pero son mucho más caros y de todas maneras necesita una SIM. Con un teléfono viejo que todos tenemos por casa (quizá el anterior modelo al que tenemos ahora, o uno al que se le rompió la pantalla…) y la tarjeta que hayamos comprado, lo único que tenemos que hacer es crear una red WiFi. No es muy complicado:

  • Hay que ir a configuración>compartir internet y zona WiFi donde elegiremos nombre y contraseña de la red.

  • Activar el Punto de acceso Wi-Fi>Wi-Fi Hotspot>Zona Wi-Fi
  • Los otros dispositivos tendrán que buscarla y, al seleccionarla, introducir la contraseña.
  • A navegar.

Ojo, ya que la tarjeta SIM ha de tener permitido el tethering, que es como se llama a esta posibilidad de que dé red a otros dispositivos.

Para que el consumo no se dispare, es recomendable desactivar la red cuando no la vayan a usar los otros dispositivos. Y hay que tener en cuenta que cuantos más dispositivos haya conectados a la vez, menor será la intensidad de la señal.

Por supuesto, al usar el móvil como router, la batería lo nota, por lo que llevar una portátil a mano, nunca viene mal. Y si vamos en coche, un cable usb (y adaptador de mechero en caso de ser necesario).

En caso de querer ir a lo seguro y llevar contratada de casa una tarifa roaming, habría que tener en consideración varias cosas como:

  • Comprobar antes de viajar que nuestro móvil va a servir en destino. Aquello de la tribanda o cuatribanda. Yo no me he encontrado nunca con problema, pero tampoco he estado en países muy exóticos. Además, hay que saber qué tipo de enchufe se usa en el país y si necesitamos cargador
  • Llamar a la compañía telefónica para que active el plan.
  • Asegurarse de que aparece el icono o texto de que la red está activado (suele salir una R junto al icono de la cobertura). Normalmente suelen llegar unos sms informativos de nuestra compañía al detectar la red extranjera.
  • Verificar si tenemos la conexión a redes de forma manual o automática. Si está de forma manual, podremos elegir una concreta y si está automática, el móvil elegirá la que ofrezca mejor cobertura. Esta segunda opción parece la mejor, sin embargo, también es la que más batería consume por estar continuamente escaneando.
  • Las llamadas a España requieren previamente el prefijo 0034. Las llamadas dentro del país en que nos encontremos puede que tengan una metodología diferente a la que usamos aquí, como marcar de una forma si se llama a un fijo y de otra si es a un móvil.
  • Las llamadas entrantes también hay que pagarlas. Quien llama paga como una llamada local, pero el que recibe en el extranjero ha de pagar la diferencia de la llamada internacional.
  • Desactivar las aplicaciones que consumen incluso en reposo, las actualizaciones automáticas, las descargas de fotografías o vídeos.
  • Quitar el buzón de voz, pues cada mensaje que nos dejen será tarificado como si se hubiera contestado la llamada, además del coste del sms por el aviso de mensaje recibido.
  • Al regreso, revisar las facturas de los dos meses siguientes por si hubiera algún fallo.

Sí, vivimos pegados al teléfono móvil, pero se ha convertido en una herramienta muy útil que soluciona un día torcido.

Conclusiones del Road Trip por Escocia

Este Road Trip por Escocia ha sido toda una experiencia. Ya sospechaba que me iba a gustar el país si se parecía una mínima parte a lo que ya había imaginado. Pero es que la realidad superó a las expectativas con creces. Escocia es un país espectacular que concentra una gran variedad de atracciones.

Es un país en el que encuentras auténticas maravillas. Sus históricas ciudades, sus pequeños pueblos perdidos entre las montañas, sus frondosos bosques, sus desiertos páramos, sus misteriosos lagos, sus escarpados acantilados, sus playas que parecen transportarte al Caribe, sus famosos castillos… Hay itinerarios para todos los gustos.

Sí, llueve. Pero la lluvia le da el tono melancólico que tiene el país. Y sin agua Escocia no sería lo mismo, no tendría ese color tan verde, ese olor a húmedo, a hierba mojada. No tendría el mismo carácter. Gracias al impacto de su paisaje y de su atmósfera única ha sido escenario de numerosas películas y series.

Además, Escocia ofrece muchas alternativas al viajero. El visitante puede escoger entre actividades de ciudad, perderse en el monte, hacer rutas a pie, a caballo, en bici, descubrir fauna autóctona… Por supuesto, no puede faltar una visita a una destilería, intentar encontrar a Nessie o disfrutar de unos tradicionales Juegos de las Tierras Altas.

Y es que además del encanto de sus paisajes y de las posibilidades que ofrece esta tierra y que invitan a recorrer toda su geografía; no hay que olvidar sus tradiciones fuertes y arraigadas. Escocia ha ido ganando carácter con el paso del tiempo y no podremos conocer el país si nos dejamos de lado su historia, sus leyendas, sus costumbres.

No solo es un país con grandes referentes literarios como Walter Scott, Robert Louis Stevenson o – cómo no – Robert Burns (incluso J. K. Rowling); además, Escocia tiene un nombre en las ciencias. El primer barco de vapor con paletas (James Watt), el teléfono (Alexander Graham Bell), el radar, el neumático hinchable (John Dunlop), la bicicleta a pedales, el termo (Sir James Dewar), la oveja Dolly, la anestesia quirúrgica (Sir James Young Simpson), la penicilina (Sir Alexander Fleming), el uso de la huella dactilar como prueba criminal (Henry Fauld)… todos ellos tienen rúbrica escocesa. También el sello de correos, el golf, el chubasquero, la primera fuerza de policía profesional, los logaritmos (John Napier) y el concepto de crédito al descubierto.

Para ser un país tan pequeño, ha contribuido grandemente a la sociedad. El alto número de eruditos se debe, en gran medida, al impulso de la alfabetización a mediados del siglo XVI. Esta iniciativa fue promovida por John Knox, que se dio cuenta de que la gente no sabía leer y eso le dificultaba dar a conocer la religión. Con la alfabetización de la población se consiguió, no solo que el pueblo leyera las Sagradas Escrituras, sino que además tuviera más acceso a la educación.

Así pues, naturaleza, actividades, inventos, historia, cultura, leyendas y tradiciones se funden en un país que hemos conocido brevemente y que nos ha dejado el recuerdo de una grata experiencia.

Y si, después de meses hablando de Escocia, aún no tenéis ganas de visitarla, os dejo con la guía del cómico escocés Danny Bhoy.

Resumen de gastos del Road Trip por Escocia

Escocia es caro, ni siquiera el Brexit nos benefició, puesto que el Euro sufrió más que la Libra. Sin embargo, siempre se puede ajustar el presupuesto para que el dinero nos cunda más.

Además de sacar los vuelos con antelación y buscar y comparar a la hora de reservar alojamientos, también se puede ahorrar en destino. Sobre todo si haces la compra en el supermercado o puestos locales y no comes en restaurantes. Al menos, no a diario.

Como sabíamos que queríamos visitar varios monumentos, y entre ellos los más caros como son el Castillo de Edimburgo y el de Stirling, de cabeza nos salía recomendable el Explorer Pass, así que por ahí otro ahorro más.

explorer-pass

Aparte de estos gastos, tan solo añadimos la tarjeta de teléfono por si teníamos algún percance con el coche. También resulta útil la opción de llamadas y datos, ya que hoy en día una breve consulta a google te puede sacar de un apuro o ayudar en la improvisación del día en caso de querer hacer modificaciones debido a la climatología o incidencias en las carreteras.

En 13 días (en realidad fueron 14, pero el primer día llegamos a las 14 horas y el último día salimos después de desayunar, por lo que en realidad, 13 completos) nos gastamos unos 3.000€. Concretamente 2.934,03€  Es decir, unos 1.500€ por persona y unos 112,85€ por persona y día, que creo que no está nada mal.

Veamos el desglose:

  • Alquiler Coche: El alquiler incluía seguro a todo riesgo, dos conductores, daño en ruedas y cristales, kilometraje ilimitado y depósito lleno. Al cambio 415€
  • Gasolina: £129.01. Aproximadamente 153.52€
    • 26/07 £27 (24.13 litros)
    • 30/07 £39.01 (35.15 litros)
    • 31/07 £9 (8.34 litros)
    • 02/08 £35 (32.14 litros)
    • 04/08 £19 (17.94 litros)
  • Ferry de Armadale a Mallaig: 19,51€

  • Explorer Pass: Opción de 7 días entre 14: 103,20€
  • Giff Gaff: £10 que incluía 500 minutos a teléfonos del Reino Unido (gratis si a un usuario de la misma compañía), mensajes de texto ilimitados y 1GB de datos.Al cambio fueron unos 11-12€
  • Por último, para el resto de gastos (comida, aparcamientos, entrada a monumentos no incluidos en el Explorer, algún recuerdo, etc.) le pedimos a mi hermano que nos cambiara libras. En otro caso habríamos sacado efectivo en cajero, que sale mejor que el cambio que aplican en el banco más sus comisiones, pero como mi hermano cuando viene a la zona Euro necesita nuestra moneda, aplicamos la cotización de xe.com sin comisiones. Euros para él, Libras para nosotros. Y lo que nos sobró, volvimos a hacer el canje. En total en este apartado alcanzamos la cantidad de 690,43€. Que viene a ser una media de 53,11€ por día. 26,56€ por persona.

Así, pues, aunque Escocia es caro y hay gastos en los que tenemos menos influencia como pueden ser los vuelos, alojamientos o alquiler de coche que rondan más o menos siempre la misma franja económica; siempre hay otros en los que podemos hacer buenas elecciones que nos sirvan para ajustarnos al presupuesto. Bien sea echar números para un pase tipo Explorer Pass, bien en el transporte (como el bus del aeropuerto de Edimburgo que tiene descuento si es ida y vuelta), pero sobre todo en la comida. Y aunque hemos sido austeros, tampoco nos hemos privado de comer o dormir bien. Algo importante a la hora de viajar, ya que necesitamos descansar y reponer fuerzas para darlo todo durante el día.

Serie Terminada: 11.22.63

El año pasado, allá por el mes de agosto, hablaba sobre la serie 11.22.63 basada en la novela de Stephen King en la que Jake Epping viaja al pasado para evitar el asesinato de JFK y así cambiar el presente. Vimos el piloto, tenía buena pinta y la añadimos a la lista “para ver”. Y después del visionado, he de decir que me ha decepcionado en buena parte.

11.22.63 comenzó prometedora. Parecía que se nos presentaba una serie de suspense, conspiraciones, misterios, secretos y viajes en el tiempo. Sin embargo, el encargo de evitar el asesinato de JFK se queda en segundo plano en la mitad de los 8 episodios que tiene la temporada. Comenzamos en el primer capítulo entendiendo la misión y las tres reglas sobre los viajes pensando que es algo que va a ser recurrente durante el resto de la historia. Sin embargo, pronto nos damos cuenta de que se va a centrar en la evolución del protagonista, un tipo perdido, con una vida vacía, que de repente encuentra su lugar en los años 60. Todo lo demás no tiene importancia, no se ahonda en el resto de elementos de la historia, nos quedamos en lo superficial.

No llegamos a tener una trama de suspense bien aprovechada. Mucho lanzar teorías conspiranoicas en las que interviene la CIA y el FBI, pero en la práctica el espionaje de Oswald no nos lleva a conocer más datos sobre los planes de asesinato, sino que es el medio para que Bill se enamore de Marina y acabe dejando solo a Jake en sus planes de frustrar el crimen.

Pero Jake tampoco está muy centrado como para encargarse de las escuchas, ya que lleva su doble vida como profesor. Y al mismo tiempo, esa vida nos es desconocida, no sabemos gran cosa de sus clases, de su día a día. Nos faltan datos sobre su cotidianidad, tan solo conocemos al director y a la señorita Mimie. Y de nuevo una trama que se queda a medias. Parecía que se iba a afrontar la discriminación que sufrían los negros en los años 60, pero se queda en un quiero y no puedo. El único personaje del colegio que cobra más importancia en la trama es Sadie, la bibliotecaria. Y aún así, es una relación peculiar.

Surge la atracción entre ellos al conocerse y ambos tienen claro que quieren ver adónde les lleva. Ambos están divorciados y no son unos adolescentes, por lo que no están para marear la perdiz. Sin embargo, él oculta muchas cosas. Y poco después descubrimos que ella también tiene sus secretos, como un exmarido que aún no es ex. Y aquí se abre otra subtrama que tal y como viene, se va. Tampoco aporta mucho esta aparición, solo para enmarañar más la narración desviándonos del propósito inicial, el frenar el asesinato.

Así pues, con todo esto, parece que da igual lo que pase con Kennedy, en realidad la serie va de los dos tortolitos que están destinados a un final dramático. Por tanto, llegamos al último capítulo con nula tensión. Sabemos que si se impide el asesinato, Jake y Sadie no podrán estar juntos. Pero si no se evita, tampoco, pues Jake se vería obligado a ir y volver continuamente. En definitiva, muchas tramas secundarias, mucho relleno que nos aleja de un thriller conspirativo y nos acerca a una larga película de sobremesa.

Además de una trama dispersa, se abusa en demasía de una música de tensión que no se corresponde con lo que está ocurriendo en pantalla. Como si le hubieran querido añadir un punto álgido a una escena de relleno. Por no hablar de los diálogos, que la mitad tienen un tono de susurro, como de un hablar sin ganas. O la actuación de James Franco, que parece estar empanado, falto de carácter.

Por otro lado, la época tampoco se aprovecha, no se desarrollan los años 60, no hay referencias históricas o culturales más allá del asesinato y del aspecto racial (que ya hemos dicho que apenas se toca). No es su objetivo, la época es la que es y no parece que interese jugar con el contraste de alguien que viene de 2016 y aterriza en 1960.

El resultado es una serie floja que se ha ido desinflando con cada capítulo perdiendo interés, tensión y emoción desaprovechando los elementos que se desarrollaban en aquel primer episodio. Al final la moraleja que queda tras el visionado de los ocho episodios es que los comunistas son los malos, que más vale lo malo conocido y que hay que sacrificarse por el amor. Porque ya se sabe, es lo que mueve el mundo. El ser humano actúa según su corazón, no siguiendo la razón. La serie en realidad se centra en el renuncia de Jake, que deja atrás la misión de cambiar el pasado para salvar a Sadie y que tenga una vida feliz.

Otra serie pastelosa más.

Castillos de Escocia

Pensar en Escocia es visualizar naturaleza, sin duda. Pero si por algo es conocido el país, es por los castillos. Los hay que se conservan en ruinas, otros que se han reconstruido; algunos pertenecen a Patrimonio y suponen unos buenos ingresos, otros que siguen siendo privados; tenemos los que son residencia de verano de la Familia Real… Hay castillos de todo tipo, desde pequeñas fortificaciones a enormes ciudadelas; desde los más céntricos a los más alejados e inaccesibles; todos tienen su historia, su leyenda misteriosa.

Es imposible visitarlos todos, por supuesto, ya que hay más de 1.000 en toda la geografía escocesa. Y no son ni una tercera parte de los que llegó a haber en pie. Y es que Escocia ha tenido que defenderse a lo largo de los siglos dado a su enclave geográfico y a sus enemigos que intentaban conquistarles continuamente. Como consecuencia, es un país con un recuento superior de castillos que otros territorios vecinos.

Así pues, gracias a este pasado tan conflictivo, hoy en día tenemos una gran variedad de fortalezas con las que conocer datos de la historia de Escocia mientras disfrutamos de las vistas que nos ofrecen.

Castillo de Edimburgo

Erigido sobre una escarpada colina volcánica, es el castillo más grande del país, y el más visitado, no solo como castillo, sino como monumento. Alberga las Joyas de la Corona, la Piedra del Destino, el cañón de Mons Meg y la capilla de Santa Margarita.

Su imponente perfil domina el horizonte de Edimburgo convirtiéndose en el símbolo de la capital. Se comenzó a levantar a finales del siglo XI con fines defensivos y fue extendiéndose a lo largo de los siglos, incluso llegando hasta el XX. Permite conocer cómo ha ido evolucionando la ciudad y el país. Su posición estratégica hace que se obtengan unas estupendas vistas panorámicas de la ciudad (si las nubes o la niebla lo permiten).

Es caro, por lo que es recomendable comprar el Explorer Pass si se piensa visitar algún que otro momumento que esté incluido. Es muy recomendable, si se habla inglés, seguir a las guías gratuitas que recorren el castillo y van explicando cada uno de los edificios.

Castillo de Glamis

Es uno de los castillos escoceses más famosos de Escocia. Y lo es por varios motivos. Por un lado, por ser donde se crió la Reina Madre. Por otro,  por aparecer en el Macbeth de Shakespeare. Pero además, es que tiene la fama de ser el castillo más hechizado del país y está envuelto en todo tipo de leyendas e historias de fantasmas.

Fue construido a finales del siglo XI en arenisca roca y con una torre de planta en L. Cuenta con unas impresionantes almenas y puntiagudos torreones que le dotan de un carácter señorial. Se puede visitar, aunque no pertenece a Patrimonio, sino a los Condes de Strathmore, por lo que no está incluido en el Explorer Pass. Podemos elegir entre dos tipos de entrada: una que solo incluye los maravillosos y amplios jardines que rodean la residencia, y otra que combina los jardines y el castillo. Nosotros como no contábamos con mucho tiempo, preferimos pasear por sus alrededores.

Castillo de Dunnottar

Es uno de los más bonitos de todos los que visitamos. Incluso sin visitarlo por dentro. Su enclave estratégico sobre un acantilado le da un carácter especial, dramático, imponente, siempre azotado por el viento y las olas del Mar del Norte. Se podría considerar inexpugnable, el castillo perfecto desde el punto defensivo gracias a su emplazamiento en un promontorio rocoso a 50 metros sobre el mar. No es de extrañar que por eso fuera elegido para esconder las Joyas de la Corona.

El Castillo de Dunnottar ha sido testigo de muchos momentos clave de la historia del país. Situado en Stonehaven, al este de la costa de Escocia, jugó un papel decisivo durante la invasión inglesa y acogió a notables personajes como William Wallace o María Estuardo. Hoy en día está en ruinas, pero hay algunas estancias que se conservan bastante bien. Se puede visitar, aunque no entra en el Explorer Pass.

A Pixar le sirvió de inspiración para su película Brave. No es de extrañar, es impresionante. Y al atardecer, más aún.

Castillo de Huntly

Este castillo incluido en el Explorer Pass perteneció al clan Gordon, una de las familias más acaudaladas de Escocia. Y la familia quiso demostrar ese poderío económico con este edificio medieval impresionante.

Consta de tres fortificaciones. El primer castillo (Motte) lo mandaron construir los condes de Fife a finales del siglo XII. Sin embargo, no tiene nada que ver a lo que vemos hoy en día, o podemos intuir, ya que estaba hecho de madera y se levantaba sobre una colina artificial para controlar el paso fronterizo por el río Deveron. Se le dio el nombre de Palacio de Strathbogie.

Se levantó en los terrenos que les había dado Guillermo I en compensación por su ayuda en el campo de batalla. Históricamente tuvo su importancia puesto que sirvió a Robert I como aposentos durante las Guerras de la Independencia de Escocia en 1307. En 1314 cambió de manos, Robert the Bruce le concedió el castillo a Sir Adam Gordon de Huntly por su apoyo en la batalla de Bannockburn. La familia propietaria de Strathbogie apoyaba al bando vencido, por lo que digamos que fue un expolio.

El segundo castillo se comenzó a construir alrededor del 1400. Se realizó una reforma total levantando una torre de planta en L donde se encontraría la parte residencial distribuida en 5 plantas. En el patio central estaría la cuadra y algunas salas secundarias. Sin embargo, esta remodelación quedó destruida en 1594 por el conde de Moray en las batallas entre Jacobo II y el clan Douglas.

El palacio le debe su construcción a George Gordon, cuarto conde de Huntly, que, tras visitar Francia, quiso tener un edificio que copiara la arquitectura que allí se llevaba a cabo. Fue saqueado y dañado tras la derrota de la batalla de Corrichie en 1562. Por fin fue finalizado en 1606. En 1640 se hicieron obras, pero sirvieron de poco porque en 1647 durante la Revolución Inglesa fue saqueado y cayó en ruina con la decapitación del marqués.

Lleva en ruinas desde el siglo XVIII, pero es interesante de visitar, pues se mantienen las divisiones de las diferentes salas y tiene paneles informativos que nos explican para qué se dedicaban las diferentes estancias, si eran dormitorios, salas de estar o donde se celebraban grandes banquetes.

Castillo de Ardvreck

Es el castillo más pequeño de todos los que visitamos, apenas un torreón. Sin embargo, su enclave en una pequeña península (o isla) en medio de un lago merece la pena la parada.  Se encuentra a campo abierto (es gratuito) y hay un pequeño aparcamiento cerca, no hay mucha más indicación ni encontraréis mucha gente.

Cuenta la leyenda que en sus ruinas viven dos fantasmas. Cómo no.

Cerca podemos visitar la Calda House, también en ruinas, que fue la residencia de los MacKenzie desde 1672. Fue saqueada y quemada diez años después cuando fue vendida al conde de Sutherland. La mayoría de las piedras se utilizaron para construir otros edificios de la zona.

Castillo de Urquhart

A orillas del famoso Loch Ness nos encontramos con este impresionante castillo en ruinas. Uno de los más emblemáticos y visitados de Escocia, data del siglo XIII y jugó un importante papel en la Guerra de Independencia del siglo XIV capitaneada por William Wallace. En 1692 quedó destruido parcialmente por los ingleses para impedir que los jacobitas se hicieran con él.

Desde entonces se encuentra en ruinas, pero está muy bien acondicionado e indicado, además, cuenta con un centro de visitantes en el que se expone un vídeo así como una maqueta y diversa información. Pertenece a Patrimonio y por tanto, entra en el Explorer Pass.

Castillo de Eliean Donan

Este castillo medieval situado en una pequeña isla sobre el Loch Duich se une a tierra por un viejo y estrecho puente llamado Kyle of Lochalsh. Es muy fotogénico y su silueta sobre el lago es impresionante, de postal.

Se trata de un lugar plagado de belleza, historia y leyendas y que ha servido de escenario para películas como Los Inmortales, Braveheart El Mundo nunca es suficiente.

No lo visitamos por dentro porque está reconstruido a principios del siglo pasado y al parecer ha perdido su esencia original. Pertenece al Clan McRae y no está incluido en el Explorer Pass. Nos contentamos con observarlo desde la orilla del lago y desde el mirador que hay en una montaña cercana.

Castillo de Dunvegan

Situado en la Isla de Skye, se encuentra a orillas de un lago que le dio nombre. Tiene el honor de ser la fortaleza más antigua que ha sido habitada de continuo, algo no muy común debido los frecuentes conflictos que ocurrieron a lo largo de la historia de Escocia. Pertenece al clan MacLeod desde tiempos medievales y se puede visitar (y pasar noche) tanto el castillo como sus jardines. Incluso se puede contratar un paseo en barco que sale desde el embarcadero.

Su mayor reclamo es la Fairy Flag, una bandera de seda que protegía a los Señores de las islas. Hoy en día lo que queda es un retal deteriorado, pero se sigue venerando porque se cree que tiene poderes milagrosos.

Castillo Donald

Fue diseñado por el arquitecto James Gillespie Graham y construido en 1815. Anteriormente había una mansión de 1790. La mayor parte de la mansión original quedó destruida en un incendio en el año 1855 y se sustituyó por un edificio diseñado por David Bryce. El Lord Macdonald y su familia dejaron el castillo en la década de los 20 del siglo pasado y como consecuencia el castillo quedó a merced de los elementos. En los años 80 se estabilizaron las ruinas para que no terminaran de caerse. Hoy en día es difícil llegar a imaginarse lo que fue en su día, tan solo se conserva la fachada.

En el recinto está el Museo de las islas, un edificio que tiene seis galerías de exhibiciones e interpretaciones que nos acerca a los 1500 años de historia y cultura de este área conocida como el Reino de las Islas. Asimismo, acoge una biblioteca, con más de 7000 libros y diversas colecciones donde se puede investigar sobre el árbol genealógico si sospechas que tienes ancestros de Skye o de los MacDonalds.

Hay una exposición muy interesante sobre los clanes y la cultura de las Tierras Altas, las guerras con los ingleses y la devastación que supuso la batalla de Culloden. También sobre lo que supuso la emigración de aquellos escoceses que se quedaron sin opciones en su país y marcharon hacia América u Oceanía.

No entra en el Explorer Pass y el castillo en sí no merece mucho la pena, pero el centro de visitantes es muy interesante para aproximarse a la cultura de clanes escocesa.

Castillo de Dunstaffnage

Es un castillo del siglo XIII que se erige en un promontorio al sudoeste de la entrada al Loch Etive. Su situación es estratégica, ya que está bordeado en tres de sus lados por el mar. Algo que les venía muy bien para traer mercancías , aunque también tenía su punto negativo, y es que había que protegerse de los noruegos. Es uno de los castillos construidos en piedra más antiguos de Escocia. Y aunque fue abandonado tras un incendio que dejó arrasado el interior, se reconstruyó y hoy en día se puede visitar.

El castillo fue construido por los señores MacDougall de Lorn y desde el siglo XV ha pertenecido al Clan Campbell. Los Campbell fueron aliados de la casa real, y Dunstaffnage sirvió como base de expediciones del gobierno en los siglos XV y XVI contra, entre otros, el clan MacDonald. Fue escenario de la Guerra Civil en varios episodios. En 1685 fue incendiado como causa de un levantamiento contra Jacobo VII, y más tarde, en los levantamientos jacobitas de 1715 y 1745, pasó a manos del gobierno. También sirvió de prisión temporal antes de ser llevada a Londres para Flora MacDonald, que ayudó al príncipe Carlos a escapar de Escocia. Aunque los Campbell construyeron una nueva casa sobre la parte antigua del oeste en 1725, el resto ya había quedado devastado. La zona nueva levantada sobre la antigua torre oeste pasó a ser la casa del guarda.

Ya en 1908, el noveno duque de Argyll, dueño del castillo, comenzó un trabajo de restauración que nunca se finalizó. Las obras se retrasaron con la llegada de la I Guerra Mundial y luego ya no se continuó con los planes originales porque la dejadez hizo que el tejado de la parte nueva se derrumbara. El 1958 el dueño cedió el castillo al estado y desde entonces pertenece a Historic Scotland, de ahí que esté incluido en el Explorer Pass.

Frente al castillo hay una arcada que nos adentra en el bosque y nos lleva a la Capilla.

El edificio, que data del siglo XIII, fue construido como capilla privada por Duncan MacDougall. En su época fue una de las mejores que había en todo el país. Hoy apenas se mantienen en pie sus muros y no queda resto de su tejado de madera. Lleva en ruinas desde 1740.

Castillo Stalker

Es uno de los castillos medievales mejor conservados de los que quedan en Escocia. Fue construido en 1320, pero quedó abandonado en 1820. En 1965 fue adquirido por un particular que lo restauró. La particularidad de este castillo reside en que sólo se puede llegar a él con la marea baja, ya que está en un islote en medio del Loch Laich. Además, cuando queda rodeado por la bruma, tiene un toque más interesante aún.

Realmente, parece una torre en ruinas sin más, pero no hay que dejarse engañar. No en vano es uno de los castillos más fotografiados de Escocia. Aunque quizá también por haber sido el lugar de rodaje de Los caballeros de la mesa cuadrada.

Castillo de Doune

Se trata de una fortaleza medieval situada en una de las curvas del río Teith, rodeado por un espeso bosque.

Es famoso por ser lugar de rodaje de Los caballeros de la mesa cuadrada de los Monty Pyton, pero desde hace unos años lo es más aún ya que se convirtió en el castillo de la familia Stark en Invernalia en la serie Juego de Tonos. También en él se ha rodado la serie Outlander.

Se construyó en el siglo XIII como residencia del Duque de Albany. Posteriormente fue bastión de los Estuardo hasta que en el siglo XVIII se quedó prácticamente derruido. A finales del XVI fue escenario de guerras y funcionó como prisión durante las guerras jacobitas. Tras quedar en ruinas se comenzó una tarea de restauración y finalmente en el siglo XX pasó a manos del gobierno. Así pues, entra dentro del Explorer Pass y en la entrada se incluye una audioguía para que te acompañe en la visita.

Castillo de Stirling

El Castillo de Stirling se levanta sobre un antiguo volcán extinto, en un entorno menos urbano que el de Edimburgo. Desde su posición se controla el acceso a las Highlands, se puede ver toda la llanura de la ciudad, el famoso puente e incluso el imponente Monumento a William Wallace.

Es una parte importante de la herencia escocesa. Está lleno de historia, por un lado porque fue testigo de las diferentes batallas que tuvieron lugar en su colina. Además, fue protagonista de la Primera Guerra de Independencia de Escocia, que se inició con la invasión de las tropas de Eduardo I. Cuando los ingleses se hicieron con la Piedra del Destino y se la llevaron a la Abadía de Westminster, se inició una revuelta popular escocesa comandada por William Wallace. La última batalla que vivió fue la defensa ante el ataque jacobita en 1746. Por otro lado, el castillo fue el lugar en el que se han coronado muchos reyes y reinas de Escocia, entre ellos María I de Escocia en 1542. Además, algunos de los reyes escoceses, como James III, nacieron en el castillo.

Entra dentro del Explorer Pass y es el segundo castillo más visitado del país, por detrás del de Edimburgo. Lo que podemos ver hoy en día es el trabajo de restauración que le ha devuelto la grandeza y encanto del siglo XIV. Pero está muy bien acondicionado y hace que la visita sea muy interesante, didáctica y lúdica.

Esta lista es solo una pequeña muestra de lo que se puede visitar. El mapa de Escocia está salpicado de numerosos castillos. Son algo tan característico del paisaje escocés que hay mucho donde elegir. Estés donde estés, siempre habrá alguno cerca. Solo has de hacer tu propia selección.

Naturaleza y fauna en Escocia

Escocia es un país de contrastes en el que, sin salvar largas distancias, podemos encontrar vertiginosas cumbres, paisajes silenciosos, valles bucólicos, campos de golf inmensos, lagos profundos, playas solitarias, escarpados acantilados y cuevas rocosas. Recorriéndola predominarán el verde de sus prados, el azul del agua que tanto abunda y el gris de su cielo.

Como ya mencioné cuando hablé del clima, la geografía del país es muy variada y contrastan las montañosas tierras del norte frente a los páramos del sur. La costa Este es el huerto de Escocia y donde abunda el pasto, mientras que en la Oeste destaca el excepcional marisco de las islas. Pero no todo se debe a la climatología, tiene más que ver con la formación rocosa de las tierras escocesas y la falla de las Tierras Altas. Y es que Escocia posee una enorme diversidad geológica para tratarse de un territorio relativamente pequeño.

Nosotros recorrimos sobre todo las Tierras Altas, una región montañosa plagada de naturaleza salvaje con paisajes verdes, valles de origen glaciar cargados de ríos y cascadas en cuyo ambiente flota un aire de misterio acentuado por ese cielo plomizo tan característico escocés. En este territorio encontramos el alma de los clanes, el sentir de un pueblo.

Entre los paisajes naturales más majestuosos que podemos encontrar en un viaje a Escocia, se encuentran:

Ben Nevis: También conocida como The Ben, es la montaña más alta del Reino Unido con sus 1344m y una de las favoritas entre los apasionados del alpinismo.

Glen Coe: Esta garganta, efecto de la glaciación es uno de los valles más impresionantes de todo el país. La parada más significativa son las tres montañas que reciben el nombre de Las Tres Hermanas. Además de su sobrecogedora visión, va acompañada por una trágica historia.

Loch Lomond: Es uno de los lagos más emblemáticos del país y da nombre (en parte) al Parque Nacional del Lago Lomond y las Trossachs, el segundo de los Parques Naturales escoceses. Este lago es la superficie de agua dulce más grande de todo el Reino Unido.

Loch Katrine: También en el mismo parque que el anterior, destaca por los bosques, cascadas y el propio entorno del lago. Ha sido la musa de muchos literatos escoceses, entre ellos Walter Scott en Rob Roy.

Loch Ness: Sin duda es el lago por excelencia. No es el más grande – aunque sí el más profundo – , ni tampoco el más impresionante, pero la leyenda de su monstruo le ha catapultado a la fama. Hablar del Lago Ness es hablar de enigmas, misterios y leyendas, pero también de historia, ya que cobró importancia al ser parte del canal Caledonio conectando el mar del Norte con el Atlántico.

Parque Nacional de los Cairngorms: Es un parque tan extenso como La Rioja y es lo más representativo de la fauna y la flora de las Tierras Altas. En él se pueden practicar deportes al aire libre, tanto relacionados con el alpinismo, como acuáticos. Dentro de este parque es donde se encuentra el Castillo de Balmoral, el lugar de vacaciones de la Reina Isabel.

Por supuesto, no podemos olvidarnos de las islas, donde abundan las blancas playas y el clima es algo más suave que en la costa Este o las Tierras Altas. En invierno son un lugar perfecto para observar las auroras boreales, y en verano para disfrutar del paisaje o del avistamiento de aves o de mamíferos marinos.

Pero esto son tan solo  algunos ejemplos de lo que podemos encontrarnos, pues se necesita bastante tiempo para descubrir la riqueza natural de Escocia. En cualquier caso, la pequeña parte que hemos conocido no nos ha pasado desapercibida.

Y con este panorama, tenemos un buen entorno para la flora y la fauna. Tanto en el campo como en la ciudad siempre hay un bonito parque o un bosque. Aproximadamente el 14% de la superficie de Escocia está cubierta por bosques. Además, cuenta con una amplia gama de rutas naturales señalizadas de diversa intensidad y longitud.

La fauna autóctona ha cambiado mucho. Lejos quedaron los animales de la glaciación como el rinoceronte, el mamut, el oso polar o el zorro. Se fueron extinguiendo, como el lince europeo, el oso pardo, el jabalí o el lobo común. Algunos animales fueron desapareciendo por la colonización posterior tras la era de hielo, otras por la mano del ser humano, y otras por la introducción de especies extranjeras que se han mezclado con las locales, o bien han acabado con su población.

Hoy en día destacan los gatos monteses, las vacas con flequillo, las ovejas, las cabras, las focas, los delfines, las orcas, los frailecillos o el águila real.

Y no hay que olvidarse del agua dulce. Escocia tiene más del 90% del volumen y el 70% de la superficie total del agua dulce del Reino Unido. Hay más de treinta mil lagos de agua dulce y seis mil ríos. Y uno de sus peces por excelencia es el salmón. Si hablamos de insectos, no podemos olvidarnos de los temidos midges.

El gato montés está en serio peligro de extinción. En la década de los 50 del siglo pasado se los exterminó sin control para extraer su pelaje. También han desaparecido casi totalmente los renos, porque fue cazada indiscriminadamente durante el siglo XII. Aunque sí podemos encontrar ciervos rojos y corzos.

Pero si hay un animal típico de estas tierras son las famosas vacas con flequillo, o coos. Tan escocesas como el kilt o la gaita. Pertenecen a una raza autóctona de las Tierras Altas y se caracterizan por un pelaje largo, patas cortas, cuernos curvados y un espeso flequillo que cubre parcialmente sus ojos. Al parecer es la raza de vaca registrada más antigua del mundo.

Aunque la imagen que todos tenemos en la mente es la vaca de pelaje rojizo, lo cierto es que también las hay negras, blancas e incluso de un tono parduzco. La particularidad de su pelaje hace que sean excepcionalmente resistentes al duro clima escocés. Incluso los terneros recién nacidos son capaces de aguantar unas condiciones especialmente adversas. Su característico pelaje tiene dos capas: una externa que puede sobrepasar los 30 cm de largo y que es aceitosa, lo que impide la absorción del agua (ya sea en forma de lluvia o nieve); y una inferior que es más suave y que las protege de las inclemencias y consigue que conserven la temperatura. Gracias a esta doble capa, son capaces de sobrevivir a climas fríos en los que abundan las lluvias y los vientos.

Pero, como la naturaleza es sabia, si el verano es seco y caluroso, la vaca pierde el pelaje exterior, volviendo a generarlo a la llegada del frío. Yo creo que por eso las que vimos en nuestro viaje no parecían tener mucho pelo. Era verano e iban con su traje ligero. Sí que conservaban el flequillo, pero apenas tenían una capa superior en forma de hilillos.

En la actualidad, estas bestias peludas se crían por la calidad de su carne y porque su leche es rica en grasa. Aunque también se usan para el pasto. Y es que pesan menos que sus primas de otras razas no llegando los toros a la tonelada y rondando las vacas los 500 Kilos. Así pues, no dañan tanto el suelo al ser más “ligeras”. Pero, además, pastan de todo, y esos cuernos largos y curvados permiten arrancar maleza y malas hierbas, y en invierno escarbar en la nieve.

A nosotros nos costó encontrarlas durante nuestra primera parte del viaje. No sé si porque no son tan comunes en la parte este, o porque quizá habían liberado esa capa extra y no las identificábamos. Las primeras las vimos ya cuando bajábamos por la costa oeste. Después una manada bastante grande cerca de Oban. Y ya cuando pensábamos que no íbamos a ver más, hacia final del viaje, en Stirling, a los pies del castillo, había unas pocas descansando plácidamente.

Pero no solo de campo vive Escocia. También tiene mucho mar, y además muy productivo biológicamente. En sus costas se encuentra un tercio de la población mundial de delfines y ballenas.

Podemos avistar delfines en Moray Firth, donde habita una colonia de aproximadamente cien. Aunque se han visto amenazados por la producción de combustible y gas en la zona.

Las focas que se pueden encontrar en el litoral escocés pertenecen a dos especies: la foca gris y la foca común. Al parecer son muy abundantes, llegando a suponer cerca del 36% de la población mundial (y más del 90% de la británica).

Nosotros no tuvimos suerte y no vimos a estos mamíferos. Aunque también es verdad que nos quedamos en la orilla. Siempre se puede tomar una excursión a las islas. Al adentrarse mar adentro, es más fácil encontrarlos.

En cuanto a las aves, hay casi seiscientas especies de águilas reales habitando en Escocia. También otras rapaces como el azor, el gavilán o la lechuza. Y no pueden faltar los cuervos con tanto bosque, aunque en Escocia suelen encontrarse en los paisajes montañosos y las costas oceánicas.

Pero sin duda lo que abundan son las aves marinas. En Escocia se encuentran casi la mitad de la Unión Europea. Mis favoritos son los puffins (frailecillos), tan graciosos ellos con sus picos de colores… Aunque recordemos que eso es cuando están en época de apareamiento y se engalanan.

La posición de Escocia, al oeste de Europa, es propicia para muchas aves, pero también sirve como parada para algunas que normalmente no deberían visitar el país. Hay veces que aparecen ciertas aves despistadas, que no localizan sus hábitats naturales.

Si hablamos de agua dulce, en Escocia hay 42 especies, aunque solo la mitad han llegado por su medio. Como decía, el salmón es abundante, y hay casi tantas variedades como ríos.

No obstante, aunque es un país con mucha población animal, según los ecologistas, la vida marina de Escocia habrá desaparecido en 50 años, a menos que se modifique la conducta del ser humano y el uso que hace de los recursos. El informe apunta a que se está dañando el fondo marino sobrepescando el bacalao y el salmón. Las aves también tienen sus problemas, ya que los residuos arrojados en los estuarios y el turismo masivo está modificando las costumbres de los animales. Los recursos parecen ser insuficientes. Los seres humanos y el cambio climático suponemos un desafío para el hábitat natural de muchas especies.

Es una pena que nos estemos cargando el ecosistema. Sería lamentable perder este entorno escocés que supone un paraíso no solo para los animales, sino también para los ojos de los humanos.

Nueva serie a la lista “para ver”: Mr. Robot

Hace unas semanas hablaba de CSI Cyber y el tratamiento que hace de la informática. Esas pantallas con efectos, que aparecen colores en la programación, que se destacan los errores o lo que van comentando los personajes. Salió a colación Mr. Robot por ser todo lo contrario, y me di cuenta de que vimos el piloto y no lo había comentado por aquí. Así que vamos a ponerle remedio.

La serie se centra en Elliot Alderson, que trabaja en una empresa de seguridad informática como administrador de sistemas. Pero además, en sus ratos libres ejerce de justiciero adentrándose en la red, persiguiendo a criminales y poniéndoselos en bandeja a la policía.

En un día más de oficina, uno de los clientes más importantes de la empresa en la que trabaja, Evil Corp, es atacado, y Elliot ha de frenar la intrusión. Consigue detener el ataque y en el proceso descubre que ha sido alguien que se hace llamar fsociety. De vuelta a casa en el metro conocerá a Mr. Robot, quien resulta ser el líder de fsociety, que intenta reclutarle para su revolución digital. Este grupo de hackers planea destruir a las poderosas multinacionales que están manejando el mundo y destruir el sistema mundial tal y como se conoce hoy en día.

Mr. Robot es un thriller psicológico pegado a la actualidad, no hay más que ver los últimos meses y los ataques cibernéticos a nivel mundial. Aborda la crisis política, económica y social desde una perspectiva tecnológica, el cómo hemos pasado a perder privacidad, a estar vigilados por parte de los gobiernos y por compañías que venden nuestros datos.Va más allá que CSI Cyber, no solo en la profundidad (no se queda en delitos informáticos, ciberacoso o cámaras de bebés que espían), sino también en la narración. Es una serie mucho más elaborada.

Concebida inicialmente como una película, Mr. Robot, da mucho que pensar sobre la sociedad actual tan tecnológicamente avanzada en la que nos encontramos. Sin embargo, no entra mucho en el tema técnico, no se pierde tiempo de metraje explicando qué es un terminal, qué está programando o qué significa la terminología empleada. Esto puede conllevar a que un espectador “normal” se sienta algo desorientado. Por contra, los expertos en informática están encantados de lo bien documentada que está.

También desorienta la narración de la historia, que se nos presenta desde el punto de vista del protagonista, un tipo que sufre de fobia social, es adicto a la heroína y está atormentado por la depresión y delirios. Así pues, nos encontramos ante un relato que no es muy fiable por su monólogo interno, incoherencias y pensamientos inconexos. Cuesta diferenciar realidad de paranoia. Además, esta narración está acompañada por una fotografía muy gris y confusa que refuerza la sensación de anarquía, errática.

Con tan solo un capítulo consigue llamar la atención y atrapa por lo arriesgada de su propuesta, por el carácter conspiranoico de la trama y sobre todo por el protagonista antihéroe que juega a ser Robin Hood.

El mismo día de su estreno ya fue renovada por una segunda temporada y la tercera comenzará este octubre. Quizá es buen momento para ponerse al día antes de que lleguen los nuevos capítulos.