Captain Fantastic

Hace algo más de un mes se inauguró en La cafetera una sección de cineforum y recomendaron Captain Fantastic. La valoraban tan positivamente que no pude por menos que saciar mi curiosidad para juzgar por mí misma. Y vaya sorpresa. Me encantó.

El protagonista es Ben, interpretado por Viggo Mortensen, quien junto con su mujer, Leslie, huye del estilo de vida americano y se muda a un terreno en los bosques de Washington. Allí el matrimonio criará a sus seis hijos al margen de la sociedad de consumo dándole importancia a una educación basada en la supervivencia física e intelectual. Así, los niños entrenan a diario, aprenden a conocer el medio en que viven, a cazar animales, a quitarles la piel, deshuesarlos y cocinarlos. Usando para ello además armas de verdad. En cuanto a la mente, son formados en cultura general, música, literatura, matemáticas e idiomas. Pero sobre todo filosófica y políticamente. Les dan las herramientas para que aprendan a pensar críticamente, a razonar y a expresar sus ideas con sus propias palabras. Y no solo eso, sino que los niños no reciben un trato paternalista ni obtienen explicaciones edulcoradas de la realidad.

Durante diez años viven aislados de la vida moderna, de la tecnología y de la civilización, pero todo cambia cuando Leslie, que padece desorden bipolar, ha de ser hospitalizada y durante su ingreso se suicida. Es entonces cuando la familia emprende un viaje a la ciudad.

La película plantea el dilema moral y ético de la educación de los hijos. En primer lugar pone de relieve cómo influye en los hijos las decisiones que toman los padres por ellos. Ben cree estar haciendo lo correcto en la forma de educarles, que así serán mejores personas cuando sean adultos; pero esta reintegración en la sociedad y el choque cultural y social al que se enfrentan los niños, le hace plantearse si Leslie y él tomaron la mejor decisión.

Captain Fantastic es una crítica al sistema educativo que convierte a los estudiantes en simples loros que repiten la lección. ¿Tiene cabida en nuestra sociedad otro método de enseñanza? Quizá habría que valorar una alternativa interdisciplinar, porque todo está relacionado. Será mucho más fácil aprender literatura si se conoce el momento histórico y político en que se creó la obra, pero también el entorno socioeconómico del autor. No basta con dar el mismo período en Historia y en Literatura, o unas pinceladas como introducción sino que se debería ahondar mucho más. Nos quedamos en leer la obra y después un trabajo en el que se hace una sinopsis y poco más, no hay desarrollo.

También podríamos hablar de la conexión que hay entre matemáticas, la física y la química. Incluso con la música o las artes plásticas. Y cómo no en la economía. Debería replantearse este sistema creado hace demasiado tiempo. Si la sociedad ha cambiado, también debería evolucionar el método de enseñanza más allá de incluir idiomas o el uso de la tecnología en las aulas.

Cuando se habla de educación siempre se mira hacia Finlandia, país que se encuentra en el número 1 de la clasificación mundial y cuya carga lectiva es inferior a la de Estados Unidos o España (recomiendo ¿Qué invadimos ahora? de Michael Moore, que ya contrasta el sistema con el estadounidense). Sin embargo, resulta mucho más eficiente. En el país nórdico se le da importancia a formar a personas, no a como mecanismo de adoctrinamiento; se fomenta el juego, el desarrollo de las artes plásticas o musicales, el saber desenvolverse, pensar y razonar, y apenas existen los deberes, solo como algo puntual. Así que, quizá no es tan utópico el planteamiento de la película.

Sin embargo, aunque la idea de esta enseñanza alternativa parece ser válida y más eficiente que la tradicional; no lo parece tanto el aislamiento de la familia de Captain Fantastic, puesto que priva a los hijos del ámbito social y cuando llegan a la “civilización” resultan unos inadaptados que no saben cómo interactuar con sus congéneres fuera de su pequeña familia. Carecen de habilidades sociales, y actúan según lo que han leído o vivido en su particular y aislado mundo.

Otro tema que se trata en la película es la religión, y en concreto con un ataque bastante directo a los cristianos. “Nosotros no nos burlamos de la gente. Salvo de los cristianos” es una de las frases lapidarias de la película. Obviamente, tampoco celebran la Navidad, sino que festejan el cumpleaños de Noam Chomsky (lingüista, filósofo y activista estadounidense que se define como anarquista).

Ben tiene un choque frontal con su suegro por la religión. Y es que Leslie era budista y había dejado un testamento bastante claro con lo que deseaba que se hiciera con su cuerpo tras la muerte. Pero los suegros se erigen como los poseedores de la razón (y fe) y organizan misa y entierro desoyendo cualquier voluntad de la fallecida. Con este conflicto se ponen en tela de juicio los convencionalismos religiosos, los ritos impersonales oficiados por un absoluto desconocido que no sabía nada de la persona a la que está alabando y dándole despedida. Y mientras, la familia y seres queridos han quedado relegados a un segundo plano no pudiendo homenajear al fallecido como quisieran. Que podría ser quizá festejando en lugar de llorando.

La película me ha sorprendido gratamente, como comentaba al principio. Me ha gustado mucho la complejidad de los temas que pone sobre la mesa y que te dejan ahí el runrún durante días. Es profunda y dramática, pero también entretenida y cómica. En el plano actoral Viggo Mortensen lleva la mayoría del peso interpretativo, pero sus hijos no se quedan atrás y cada uno de ellos tiene un momento en que brilla por sí mismo. Sobre todo gracias a los diálogos ácidos y ágiles.

Capítulo aparte merece la banda sonora y las escenas que acompaña. Sobre todo en el caso de Sweet child o’mine, Scotland the Brave y la que acompaña estas líneas (y que no destripa la película).

Captain Fantastic articula una confrontación entre el capitalismo como sistema desigual en el que toda interacción social gira en torno al consumismo y una cultura antisistema que suscita la reflexión política y social. Expone la posibilidad de que otra sociedad es posible, sin empresas o la religión ejerciendo su control y decidiendo por los ciudadanos. Propone un modelo educativo menos encorsetado en el que el alumno aprenda de una forma más global y en el que pueda desarrollar su capacidad intelectual. Una enseñanza en la que el individuo descubra qué es lo que quiere ser frente al modelo en que es un mero repetidor de consignas que ha cumplir con el rol que ya le ha marcado la sociedad.

Captain Fantastic abre muchos debates con un tono de tragicomedia que no deja impasible. Abre una puerta a la esperanza de que otro mundo es posible. “Si asumes que no hay esperanza, entonces garantizas que no habrá esperanza. Si asumes que hay un instinto de libertad, que hay oportunidades para cambiar las cosas, entonces, quizá, puedas contribuir a hacer un mundo mejor” decía Noam Chomsky.

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Trucos Viajeros: Aplicaciones para el móvil II

Hay tantas aplicaciones y de tantos tipos, que no podríamos instalarlas todas en un mismo dispositivo, sobre todo las de transporte si nos vamos a mover por varias ciudades. Yo suelo marcar en la lista de deseos de Google Play y voy instalando y desinstalando según me voy moviendo.

DURANTE EL VIAJE

Si al llegar a destino nos encontramos con que tenemos jet lag, la Universidad de Michigan ha lanzado Entrain, una app que ayuda a reajustar el ciclo circadiano y recomienda los mejores horarios para que el organismo lo sufra lo menos posible.

El dinero es uno de los grandes quebraderos de cabeza en un viaje. ¿Llevo de casa? ¿Cambio allí? ¿Saco en un cajero? ¿Pago con tarjeta? ¿A cuánto está el cambio?

  • Para cambiar dinero la mejor aplicación que he encontrado y que llevo instalada de continuo en mi móvil es XE. Es muy sencilla de usar, permite convertir hasta 10 divisas a la vez e incluso se puede usar sin conexión (toma el cambio de la última conexión).

  • Además, es interesante llevar la aplicación de nuestro banco, para controlar los gastos. Tanto los que hagamos en el extranjero, como los que nos pudieran cargar vía domiciliación en casa. Incluso activar o desactivar las tarjetas a conveniencia, fijar límites, encender o apagar el pago contactless o no permitir su uso fuera de Europa.
  • En caso de viajes compartidos, yo era de excel e iba anotando quién pagaba qué y cuanto, después sumaba gastos totales, dividía entre integrantes y restaba lo que hubiera pagado cada uno. Y después se ajustaba entre viajeros. Economía básica de matemáticas de colegio. Pero por supuesto, en este ámbito también podemos encontrar aplicaciones de utilidad como Splitwise que funcionan igual que el excel, pero tan solo has de crear grupo con integrantes, introducir los gastos y te da el informe final.

En el tema movilidad contamos con mil opciones también. En este ámbito se han vuelto imprescindibles, sobre todo en cuestión de mapas, aunque también en lo relacionado con transporte público. Yo tengo varias instaladas de continuo, no solo cuando viajo, ya que me parecen de lo más prácticas, sobre todo cuando tu orientación es nula, como la mía.

  • En cuestión de mapas lo primero que nos viene a la mente es Google Maps. Permite calcular las distancias entre varios puntos, averiguar la forma más rápida de llegar a un destino en coche, bicicleta, transporte público o andando. El problema de esta aplicación es la cantidad de batería y datos que gasta. Es cierto que existe la opción de descargar los mapas en local (eso sí, con un límite de 1.725 Mb), pero entonces limita la información a coches.

  • CityMapper también está muy bien. Permite crear una ruta bien sea a pie, bici o transporte público. Incluye información y planos del transporte público, contactos con taxis o coches compartidos. Está tan optimizada que cuando tienes que coger metro, tren o tranvía, te dice en qué vagón has de colocarte para estar cerca de la salida en la estación de destino y así ahorres tiempo. Es muy intuitiva y sencilla de usar. La única pega es que de momento cuenta con 39 ciudades, por lo que no sirve para todos los destinos.

  • Para casos en que Google Maps se nos queda corto a la hora de descargar mapas sin conexión. Maps.me y CityMaps2GO pueden ser una buena alternativa, ya que se pueden usar offline.
  • Aunque CityMapper funciona muy bien para el transporte público, siempre suelo instalarme alguna local del destino. En Madrid es muy útil por ejemplo Madrid Metro|Bus|Cercanías, que además da información sobre la contaminación, avisa de cortes en las líneas, del precio de los billetes, horarios de los trenes y buses, planos de los diferentes transporte y, sobre todo, permite saber lo que queda para que venga el bus simplemente introduciendo el número de parada. Esta utilidad ahorra muchísimo tiempo, porque aunque hay marquesinas que ya tienen paneles luminosos, en muchas otras aún brillan por su ausencia, como en las líneas de interurbanos.

  • No obstante, además de las aplicaciones locales, también es muy útil Moovit, que está disponible en más de 1200 ciudades de 67 países del mundo. Permite descargar mapas para usarlos sin conexión y ayuda a planificar la mejor ruta en transporte público. También incluye planos y horarios. Y además, cuenta con un sistema de alerta de incidencias. Lo que más me gusta es que puedes buscar paradas cerca de ti, lo cual es muy útil en un lugar que no conoces.
  • Para los autobuses se puede usar CheckMyBus, que muestra en tiempo real rutas, horarios, duración de los trayectos, precios, etc. de más de 300 compañías de 50 países.
  • Y para trenes recuerdo en los viajes de interrail haber usado Rail Planner, aunque no me terminaba de convencer y acababa buscando horarios vía web. De momento solo está en inglés.

Uno de los factores que más puede influir en un viaje es la meteorología, sobre todo cuando viajas a lugares como Escocia con un tiempo tan variable.

  • Yo siempre llevo instalada ElTiempo, de hecho tengo el widget en la pantalla principal, que permite conocer las máximas y mínimas del día de hoy y los tres siguientes, además de proporcionar información sobre el viento o las horas de alba y ocaso. Es una aplicación muy básica y sencilla de usar. Se pueden predeterminar lugares favoritos, por lo que cuando estoy de viaje busco la ciudad en cuestión y voy modificando.

  • Además para información más concreta, existen aplicaciones como Morecast, que tiene un Radar que muestra en tiempo real dónde llueve, además de cámaras web en directo.
  • La AEMET también ha lanzado su propia aplicación, e incluye Radar e información de playas. Eso sí, se limita a territorio nacional.
  • También de ámbito estatal es iMar, una aplicación para conocer en tiempo real el estado del mar en las costas españolas. Interesante para los bañistas, deportistas naúticos o aquellos que salen a faenar.

Otro aspecto que se puede convertir en un problema cuando viajamos es el idioma. Aunque puedes encontrar a gente que chapurrea español hasta en los lugares más inhóspitos e insospechados, y a pesar de que podamos hablar inglés para sacarnos del apuro, nunca viene mal llevar alguna aplicación que nos ayude a traducir. Eso sí, aún no he dado con ninguna que me convenza del todo.

  • Cómo no, Google cuenta una aplicación para ello. Se trata de Google Translator, que permite traducir 52 idiomas en versión escrita y hablada. Podemos escribir el texto y que lo traduzca mostrándolo en pantalla, o incluso que lo pronuncie. Además, se puede descargar el paquete del idioma en cuestión para tenerlo sin conexión. Incluso se puede fotografiar un texto o palabra para que lo traduzca. No obstante, en Japón lo intentamos un par de veces y no parecía ir muy bien. Aunque entiendo que el japonés quizá no es el mejor ejemplo, sí que es cuando una más necesita descifrar un anuncio, cartel o panel informativo.
  • Parece que Word Lens TranslatorCamDictionary cumplen con esta función traductora gracias a la cámara. Aunque no cuentan con muchos idiomas.

Para contactar con familia y amigos tenemos las aplicaciones de mensajería instantánea. En mi caso nunca he recurrido a Skype, una de las más conocidas, que permite realizar videollamadas gratis. También se pueden hacer llamadas a teléfonos, pero no son gratuitas.

  • En su lugar uso Hangouts, de google. Al igual que skype sirve tanto como chat de mensajería, como para realizar videollamadas. Además, permite el envío de archivos en la conversación textual. La otra persona tiene que instalarse la aplicación o abrir su cuenta de gmail en el ordenador (si es portátil, ya llevará la cámara web incluida).

  • Para las conversaciones más del día a día cuento con Telegram y WhatsApp, en ese orden. Sin duda Telegram ha desbancado a WhatsApp. Es mucho más estable, tiene mejor cifrado, consume menos datos, permite grupos mucho más grandes y en general las últimas actualizaciones de WhatsApp copian a Telegram. Ambas permiten realizar llamadas vía VozIP, así que no solo se pueden intercambiar textos, notas de voz o imágenes, vídeos y archivos, sino que directamente podemos llamar sin coste alguno (tirando de WiFi, claro). Telegram además, cuenta con la opción de clip de vídeo, una versión reducida que no se envía como adjunto, sino que sale en el propio chat. Otra ventaja de Telegram es que tiene aplicación para el ordenador, además de poder conectarse vía web como también tiene WhatsApp.

Y claro, nos vamos de viaje y hacemos muchas fotos. En este sentido hay para mí varias aplicaciones imprescindibles:

  • Snapseed. Sin duda la mejor que he encontrado para el retoque fotográfico. En el olvido quedaron los filtros de Instagram. Es de Google y es muy sencilla de usar. Permite aplicar filtros pero también recortar, enderezar, cambiar la perspectiva, desenfocar, contrastar el tono, aplicar texto o marcos… Y después, permite compartir en redes sociales o guardar.

  • Pixlr: Me gusta sobre todo por la facilidad de crear collages. También se pueden aplicar filtros, recortes, marcos y demás como en el anterior, pero me resulta menos práctica. También he usado PhotoEditor, pero la forma de seleccionar las fotos para los collages no me termina de convencer.

  • Y por supuesto, cuando haces muchas fotos, necesitas hacer copia de seguridad. Y aunque en otras ocasiones he usado OneDrive o Dropbox, sin duda me quedo con Google Drive que ofrece con 15Gb de espacio gratuito (ampliable porque google regalaba 1Gb por completar la información de seguridad). Además, se puede activar la opción de consultar sin red.

Estas son solo unas pocas de las aplicaciones que hay. He usado muchas, y algunas ni me acuerdo del nombre por haberlas desinstalado prácticamente a continuación de descargarlas. Me he dejado fuera muchos ámbitos, pues no he usado ninguna, como pueden ser las de coche compartido, taxi, buscador de restaurantes, locales o para pedir comida a domicilio. Quizá dentro de un tiempo haya una nueva entrada como continuación de esta, porque cada día se lanzan numerosas aplicaciones más.

Trucos Viajeros: Aplicaciones para el móvil

La tecnología ha cambiado nuestro día a día, así que es lógico que también haya influido en nuestra forma de viajar. Un viaje es una forma de desconectar, claro está, de disfrutar de otros paisajes, otras culturas, otras costumbres. Pero incluso desconectando, es una herramienta muy útil que nos hace el viaje más fácil y cómodo. Que nos permite conocer la existencia de lugares que quizá de otra forma nunca pisaríamos. Nos ayuda a optimizar el tiempo y a ahorrar.

ANTES DE VIAJAR

Lo primero antes de cerrar un viaje es comparar vuelos, horarios de trenes, de autobuses, buscar hoteles… La mayoría de las aplicaciones son las mismas que consultaríamos en su versión web y de las que hablé ya en otros posts de trucos viajeros: Kayak, Skyscanner, Booking, Tripadvisor, Hotelscombined, Airbnb, ita MatrixSeatGuru, GoEuro…. No obstante, yo, para este paso, prefiero estar sentada frente al ordenador con el navegador. Me resulta mucho más cómodo y los datos no están tan concentrados como en la versión de la aplicación.

También hay numerosas aplicaciones para organizar el viaje como Triposo o Tripwolf. Son planificadores basados en las experiencias de viajeros. La comunidad va marcando puntos de interés con los que configurar el propio diario de viaje. Aunque he probado varias de ellas, no me terminan de convencer, ya que me gusta crear mi propia guía siguiendo un esquema bastante concreto. Este esquema suelo repetirlo en cada viaje, de forma que tengo la metodología bastante interiorizada.

Para organizar todas las reservas de vuelos, hoteles, buses, trenes, restaurantes o entradas, pueden ser útiles TripIt o CheckMyTrip. Eso sí, no permiten introducir los datos de la reserva a mano, sino que hay que reenviar los correos de confirmación a un email que te facilitan. Así que, aunque soy muy organizada y me gusta llevarlo todo anotado, me quedo con Google Calendar, que lo sincroniza con el correo electrónico. Y la versión bloc de notas con toda la información escrita. En este sentido sigo usando un método más tradicional. Al menos de momento.

Una vez en el aeropuerto, aplicaciones como AppintheAir, FlySmart o GateGuru aportan la información sobre tiempos estimados para facturar o pasar controles dependiendo de cada terminal. Además, informan de los servicios, cafeterías, tiendas o restaurantes. También actualizan el estado del vuelo, la puerta, si va con retraso… e incluso App in the Air permite facturar desde la propia aplicación. Muy útil para viajeros frecuentes y que no quieren perder tiempo en esperas innecesarias.

EN EL TRANSPORTE

Mientras viajamos hacia el destino tenemos horas muertas, ya sea en avión, en coche, en bus, en tren, en barco… No es uno de los momentos que tire mucho de móvil, la verdad. Aunque hay aplicaciones para leer, prefiero tirar del kindle, que tiene una pantalla más grande y menos dañina para la vista. También suelo llevar un reproductor MP3 para no tirar de la batería del móvil, pero aún así, cuento con algunas aplicaciones de entretenimiento:

  • El famoso candy crush. Solo ese. He resistido a la tentación de llevar mil juegos. Aunque también probé con el Apalabrados o el Catán. Ocupan mucho espacio y consumen mucha batería.
  • La aplicación musical de Google que viene por defecto en el móvil, el Play Música. Como digo, intento usar el MP3, pero hay veces que este también se queda sin batería, y nunca viene mal un respaldo. Además, el móvil cuenta con la aplicación de la radio.
  • Además de la radio tradicional, la aplicación iVoox permite buscar podcasts, crear listas y suscripciones. Y para no tirar de datos, tiene la opción de descargar los archivos y escucharlos sin conexión.

Pero sobre todo, donde vienen bien las aplicaciones es durante el viaje. En casa podemos contar con un ordenador, donde podemos visualizar vía navegador, pero cuando estamos en medio de la calle pateando un destino, lo que nos queda más a mano es el móvil. Pero hay tantas, que mejor en otra entrega.

Trucos Viajeros: Telefonía

El teléfono móvil se ha convertido un imprescindible en nuestras vidas. Y es que no es solo un teléfono para llamar, sino que cumple como cámara de fotos, de vídeo, gps o cualquier otras utilidades que nos proporcionen las mil aplicaciones que podemos instalar.

Pero también lo usamos para llamar, claro, sobre todo para comunicar a la familia que hemos llegado bien. Recuerdo los métodos de antaño: esas llamadas a cobro revertido, los toques, los sms… lo que fuera con tal de gastar menos. Recuerdo una época en que cuando mis padres se iban de vacaciones nos daban el número de teléfono del hotel y a su llegada nos mandaban un sms con el número de la habitación para que les llamáramos desde el fijo, ya que teníamos las llamadas nacionales incluidas en la tarifa.

Con el tiempo y con la llegada de las apps de mensajería instantánea, la cosa ha mejorado bastante. Sobre todo ahora sin el roaming en Europa. Pero no siempre viajamos dentro de Europa, así que esta solución se queda corta. En ese caso buscamos una WiFi gratuita para gastar lo menos posible.

Hoy muchos aeropuertos ponen a disposición WiFi gratuita, aunque no todos y no de la misma manera. En algunos casos no requieren de ningún tipo de verificación, pero en muchos otros piden registro por correo electrónico, otros con un sms que te envía al móvil, otros tienen limitado el tiempo de conexión… Así que hay veces que hay que esperarse al hotel. Y doy por hecho que me voy a alojar en un hotel con WiFi, porque hoy en día me parece un servicio indispensable. Puede no tener el desayuno incluido, pero la WiFi… Es imprescindible.

En general, para un viaje corto, una escapada, tener WiFi en el hotel te cubre las comunicaciones con familia y amigos. Puedes charlar bien por texto, bien por voz IP (ya que telegram y whatsapp permiten realizar llamadas); puedes mandar fotos de los lugares que has visto durante el día o incluso algún vídeo; te permite ponerte al día con las noticias o con las redes sociales… Pero hay veces que, además, nos vendría bien poder hacer uso del móvil fuera del hotel.

Como por ejemplo cuando vas a estar moviéndote con el coche durante todo el día. Por un lado para poder llamar en caso de quedarse tirado o para avisar de que se va a llegar tarde a un alojamiento; por otro, para usarlo como GPS.

En estos casos, la mejor opción es buscar una SIM local antes que contratar el servicio de Roaming. España es uno de los países con las tarifas más altas ya incluso para territorio nacional, por lo que en la mayoría de los casos sale más rentable comprar una SIM en destino y recargarla con la tarifa que mejor se nos adapte, que contratar el servicio en el extranjero que nos oferta nuestra compañía telefónica.

En nuestro viaje por la Costa Oeste de Estados Unidos compramos una tarjeta prepago con 10$ en llamadas, que era lo único que consideramos necesitar en aquel momento. Dado que las llamadas que realizamos fueron todas a territorio estadounidense, no consumimos ni de lejos el importe total. Mientras que si hubiéramos contratado un plan en España, nos habríamos pasado de sobra de los 10$, ya que simplemente el establecimento de llamada tenía un recargo importante.

Por otro lado, el año pasado, en el recorrido por Escocia, nos hicimos con una SIM GiffGaff de £10 que incluía 500 minutos a teléfonos del Reino Unido (gratis si es usuario de la misma compañía), mensajes de texto ilimitados y 1GB de datos. Ni de lejos gastamos 500 minutos en llamadas, y no consumimos el giga en 15 días, pero de nuevo, los 11-12€ eran muuuuucho más rentables que contratarlo aquí. Sobre todo cuando incluyes datos.

Eso sí, en estos casos es necesario contar con un móvil libre. Si además el teléfono es multisim, no hace falta deshacerse de la tarjeta de casa. Mi móvil por ejemplo lo es, y me permitía recibir mensajes de aplicaciones como Whatsapp o Telegram incluso teniendo mi SIM española en modo avión. El uso de datos nos sirvió para realizar modificaciones sobre la marcha, buscar horarios de cierre de lugares que queríamos visitar, localizar zonas de aparcamiento gratuito, descubrir dónde podíamos encontrar un supermercado o gasolinera cercanos o simplemente tirar de gps.

No obstante, el tener una SIM local también nos permite usarla como router, y que así dé servicio a otros dispositivos. Por supuesto, podríamos comprar directamente un hotspot wifi inalámbrico, pero son mucho más caros y de todas maneras necesita una SIM. Con un teléfono viejo que todos tenemos por casa (quizá el anterior modelo al que tenemos ahora, o uno al que se le rompió la pantalla…) y la tarjeta que hayamos comprado, lo único que tenemos que hacer es crear una red WiFi. No es muy complicado:

  • Hay que ir a configuración>compartir internet y zona WiFi donde elegiremos nombre y contraseña de la red.

  • Activar el Punto de acceso Wi-Fi>Wi-Fi Hotspot>Zona Wi-Fi
  • Los otros dispositivos tendrán que buscarla y, al seleccionarla, introducir la contraseña.
  • A navegar.

Ojo, ya que la tarjeta SIM ha de tener permitido el tethering, que es como se llama a esta posibilidad de que dé red a otros dispositivos.

Para que el consumo no se dispare, es recomendable desactivar la red cuando no la vayan a usar los otros dispositivos. Y hay que tener en cuenta que cuantos más dispositivos haya conectados a la vez, menor será la intensidad de la señal.

Por supuesto, al usar el móvil como router, la batería lo nota, por lo que llevar una portátil a mano, nunca viene mal. Y si vamos en coche, un cable usb (y adaptador de mechero en caso de ser necesario).

En caso de querer ir a lo seguro y llevar contratada de casa una tarifa roaming, habría que tener en consideración varias cosas como:

  • Comprobar antes de viajar que nuestro móvil va a servir en destino. Aquello de la tribanda o cuatribanda. Yo no me he encontrado nunca con problema, pero tampoco he estado en países muy exóticos. Además, hay que saber qué tipo de enchufe se usa en el país y si necesitamos cargador
  • Llamar a la compañía telefónica para que active el plan.
  • Asegurarse de que aparece el icono o texto de que la red está activado (suele salir una R junto al icono de la cobertura). Normalmente suelen llegar unos sms informativos de nuestra compañía al detectar la red extranjera.
  • Verificar si tenemos la conexión a redes de forma manual o automática. Si está de forma manual, podremos elegir una concreta y si está automática, el móvil elegirá la que ofrezca mejor cobertura. Esta segunda opción parece la mejor, sin embargo, también es la que más batería consume por estar continuamente escaneando.
  • Las llamadas a España requieren previamente el prefijo 0034. Las llamadas dentro del país en que nos encontremos puede que tengan una metodología diferente a la que usamos aquí, como marcar de una forma si se llama a un fijo y de otra si es a un móvil.
  • Las llamadas entrantes también hay que pagarlas. Quien llama paga como una llamada local, pero el que recibe en el extranjero ha de pagar la diferencia de la llamada internacional.
  • Desactivar las aplicaciones que consumen incluso en reposo, las actualizaciones automáticas, las descargas de fotografías o vídeos.
  • Quitar el buzón de voz, pues cada mensaje que nos dejen será tarificado como si se hubiera contestado la llamada, además del coste del sms por el aviso de mensaje recibido.
  • Al regreso, revisar las facturas de los dos meses siguientes por si hubiera algún fallo.

Sí, vivimos pegados al teléfono móvil, pero se ha convertido en una herramienta muy útil que soluciona un día torcido.

Conclusiones del Road Trip por Escocia

Este Road Trip por Escocia ha sido toda una experiencia. Ya sospechaba que me iba a gustar el país si se parecía una mínima parte a lo que ya había imaginado. Pero es que la realidad superó a las expectativas con creces. Escocia es un país espectacular que concentra una gran variedad de atracciones.

Bandera EscociaEs un país en el que encuentras auténticas maravillas. Sus históricas ciudades, sus pequeños pueblos perdidos entre las montañas, sus frondosos bosques, sus desiertos páramos, sus misteriosos lagos, sus escarpados acantilados, sus playas que parecen transportarte al Caribe, sus famosos castillos… Hay itinerarios para todos los gustos.

Burns Monument

Saint Andrews

Aberdeen

Old Aberdeen

Inverness

Portree

Glasgow City Chambers

Loch Assynt

Loch Ness

Río Ullapool

Carreteras turísticas A838 y A894

Glencoe

Dunnottar Castle

Ducansby Head

Neist Point

Playa

Sangobeg Beach

Balnakeil Bay

Ceannabeinne Beach

Coral Beach

Ross Fountain con el Castillo de fondo

Catedral y Castillo

Glamis Castle

Dunnottar Castle

Huntly castle

Dunrobin Castle

Urqhart Castle

Eilean Donan Castle

Dunvegan Castle

Donald Castle

Dunstaffnage Castle

Castle Stalker

Doune Castle

Castillo de Stirling

Sí, llueve. Pero la lluvia le da el tono melancólico que tiene el país. Y sin agua Escocia no sería lo mismo, no tendría ese color tan verde, ese olor a húmedo, a hierba mojada. No tendría el mismo carácter. Gracias al impacto de su paisaje y de su atmósfera única ha sido escenario de numerosas películas y series.

Rogie Falls

Doune Castle

Doune Castle

Además, Escocia ofrece muchas alternativas al viajero. El visitante puede escoger entre actividades de ciudad, perderse en el monte, hacer rutas a pie, a caballo, en bici, descubrir fauna autóctona… Por supuesto, no puede faltar una visita a una destilería, intentar encontrar a Nessie o disfrutar de unos tradicionales Juegos de las Tierras Altas.

Old Man of Storr

Old Man of Storr

Destilería Glenfiddich

Nessie

Concurso de danza

oveja

Duncansby Head

Dunnet Head

coos

Neist Point

Y es que además del encanto de sus paisajes y de las posibilidades que ofrece esta tierra y que invitan a recorrer toda su geografía; no hay que olvidar sus tradiciones fuertes y arraigadas. Escocia ha ido ganando carácter con el paso del tiempo y no podremos conocer el país si nos dejamos de lado su historia, sus leyendas, sus costumbres.

Memorial Cairn

Clava cairns

Museo

Dun Beag Broch

The Black Watch

William Wallace

No solo es un país con grandes referentes literarios como Walter Scott, Robert Louis Stevenson o – cómo no – Robert Burns (incluso J. K. Rowling); además, Escocia tiene un nombre en las ciencias. El primer barco de vapor con paletas (James Watt), el teléfono (Alexander Graham Bell), el radar, el neumático hinchable (John Dunlop), la bicicleta a pedales, el termo (Sir James Dewar), la oveja Dolly, la anestesia quirúrgica (Sir James Young Simpson), la penicilina (Sir Alexander Fleming), el uso de la huella dactilar como prueba criminal (Henry Fauld)… todos ellos tienen rúbrica escocesa. También el sello de correos, el golf, el chubasquero, la primera fuerza de policía profesional, los logaritmos (John Napier) y el concepto de crédito al descubierto.

David Hume

Scott Monument

Scott Monument

Falkirk Wheel

Para ser un país tan pequeño, ha contribuido grandemente a la sociedad. El alto número de eruditos se debe, en gran medida, al impulso de la alfabetización a mediados del siglo XVI. Esta iniciativa fue promovida por John Knox, que se dio cuenta de que la gente no sabía leer y eso le dificultaba dar a conocer la religión. Con la alfabetización de la población se consiguió, no solo que el pueblo leyera las Sagradas Escrituras, sino que además tuviera más acceso a la educación.

Así pues, naturaleza, actividades, inventos, historia, cultura, leyendas y tradiciones se funden en un país que hemos conocido brevemente y que nos ha dejado el recuerdo de una grata experiencia.

Y si, después de meses hablando de Escocia, aún no tenéis ganas de visitarla, os dejo con la guía del cómico escocés Danny Bhoy.

Resumen de gastos del Road Trip por Escocia

Escocia es caro, ni siquiera el Brexit nos benefició, puesto que el Euro sufrió más que la Libra. Sin embargo, siempre se puede ajustar el presupuesto para que el dinero nos cunda más.

Además de sacar los vuelos con antelación y buscar y comparar a la hora de reservar alojamientos, también se puede ahorrar en destino. Sobre todo si haces la compra en el supermercado o puestos locales y no comes en restaurantes. Al menos, no a diario.

Como sabíamos que queríamos visitar varios monumentos, y entre ellos los más caros como son el Castillo de Edimburgo y el de Stirling, de cabeza nos salía recomendable el Explorer Pass, así que por ahí otro ahorro más.

explorer-pass

Aparte de estos gastos, tan solo añadimos la tarjeta de teléfono por si teníamos algún percance con el coche. También resulta útil la opción de llamadas y datos, ya que hoy en día una breve consulta a google te puede sacar de un apuro o ayudar en la improvisación del día en caso de querer hacer modificaciones debido a la climatología o incidencias en las carreteras.

En 13 días (en realidad fueron 14, pero el primer día llegamos a las 14 horas y el último día salimos después de desayunar, por lo que en realidad, 13 completos) nos gastamos unos 3.000€. Concretamente 2.934,03€  Es decir, unos 1.500€ por persona y unos 112,85€ por persona y día, que creo que no está nada mal.

Veamos el desglose:

  • Vuelos: 452,66€
  • Alquiler Coche: El alquiler incluía seguro a todo riesgo, dos conductores, daño en ruedas y cristales, kilometraje ilimitado y depósito lleno. Al cambio 415€
  • Gasolina: £129.01. Aproximadamente 153.52€
    • 26/07 £27 (24.13 litros)
    • 30/07 £39.01 (35.15 litros)
    • 31/07 £9 (8.34 litros)
    • 02/08 £35 (32.14 litros)
    • 04/08 £19 (17.94 litros)

Passing Place

Carreteras turísticas A838 y A894

Ferry

Destilería Glenfiddich

  • Explorer Pass: Opción de 7 días entre 14: 103,20€
  • Giff Gaff: £10 que incluía 500 minutos a teléfonos del Reino Unido (gratis si a un usuario de la misma compañía), mensajes de texto ilimitados y 1GB de datos.Al cambio fueron unos 11-12€
  • Por último, para el resto de gastos (comida, aparcamientos, entrada a monumentos no incluidos en el Explorer, algún recuerdo, etc.) le pedimos a mi hermano que nos cambiara libras. En otro caso habríamos sacado efectivo en cajero, que sale mejor que el cambio que aplican en el banco más sus comisiones, pero como mi hermano cuando viene a la zona Euro necesita nuestra moneda, aplicamos la cotización de xe.com sin comisiones. Euros para él, Libras para nosotros. Y lo que nos sobró, volvimos a hacer el canje. En total en este apartado alcanzamos la cantidad de 690,43€. Que viene a ser una media de 53,11€ por día. 26,56€ por persona.

Así, pues, aunque Escocia es caro y hay gastos en los que tenemos menos influencia como pueden ser los vuelos, alojamientos o alquiler de coche que rondan más o menos siempre la misma franja económica; siempre hay otros en los que podemos hacer buenas elecciones que nos sirvan para ajustarnos al presupuesto. Bien sea echar números para un pase tipo Explorer Pass, bien en el transporte (como el bus del aeropuerto de Edimburgo que tiene descuento si es ida y vuelta), pero sobre todo en la comida. Y aunque hemos sido austeros, tampoco nos hemos privado de comer o dormir bien. Algo importante a la hora de viajar, ya que necesitamos descansar y reponer fuerzas para darlo todo durante el día.

Serie Terminada: 11.22.63

El año pasado, allá por el mes de agosto, hablaba sobre la serie 11.22.63 basada en la novela de Stephen King en la que Jake Epping viaja al pasado para evitar el asesinato de JFK y así cambiar el presente. Vimos el piloto, tenía buena pinta y la añadimos a la lista “para ver”. Y después del visionado, he de decir que me ha decepcionado en buena parte.

11.22.63 comenzó prometedora. Parecía que se nos presentaba una serie de suspense, conspiraciones, misterios, secretos y viajes en el tiempo. Sin embargo, el encargo de evitar el asesinato de JFK se queda en segundo plano en la mitad de los 8 episodios que tiene la temporada. Comenzamos en el primer capítulo entendiendo la misión y las tres reglas sobre los viajes pensando que es algo que va a ser recurrente durante el resto de la historia. Sin embargo, pronto nos damos cuenta de que se va a centrar en la evolución del protagonista, un tipo perdido, con una vida vacía, que de repente encuentra su lugar en los años 60. Todo lo demás no tiene importancia, no se ahonda en el resto de elementos de la historia, nos quedamos en lo superficial.

No llegamos a tener una trama de suspense bien aprovechada. Mucho lanzar teorías conspiranoicas en las que interviene la CIA y el FBI, pero en la práctica el espionaje de Oswald no nos lleva a conocer más datos sobre los planes de asesinato, sino que es el medio para que Bill se enamore de Marina y acabe dejando solo a Jake en sus planes de frustrar el crimen.

Pero Jake tampoco está muy centrado como para encargarse de las escuchas, ya que lleva su doble vida como profesor. Y al mismo tiempo, esa vida nos es desconocida, no sabemos gran cosa de sus clases, de su día a día. Nos faltan datos sobre su cotidianidad, tan solo conocemos al director y a la señorita Mimie. Y de nuevo una trama que se queda a medias. Parecía que se iba a afrontar la discriminación que sufrían los negros en los años 60, pero se queda en un quiero y no puedo. El único personaje del colegio que cobra más importancia en la trama es Sadie, la bibliotecaria. Y aún así, es una relación peculiar.

Surge la atracción entre ellos al conocerse y ambos tienen claro que quieren ver adónde les lleva. Ambos están divorciados y no son unos adolescentes, por lo que no están para marear la perdiz. Sin embargo, él oculta muchas cosas. Y poco después descubrimos que ella también tiene sus secretos, como un exmarido que aún no es ex. Y aquí se abre otra subtrama que tal y como viene, se va. Tampoco aporta mucho esta aparición, solo para enmarañar más la narración desviándonos del propósito inicial, el frenar el asesinato.

Así pues, con todo esto, parece que da igual lo que pase con Kennedy, en realidad la serie va de los dos tortolitos que están destinados a un final dramático. Por tanto, llegamos al último capítulo con nula tensión. Sabemos que si se impide el asesinato, Jake y Sadie no podrán estar juntos. Pero si no se evita, tampoco, pues Jake se vería obligado a ir y volver continuamente. En definitiva, muchas tramas secundarias, mucho relleno que nos aleja de un thriller conspirativo y nos acerca a una larga película de sobremesa.

Además de una trama dispersa, se abusa en demasía de una música de tensión que no se corresponde con lo que está ocurriendo en pantalla. Como si le hubieran querido añadir un punto álgido a una escena de relleno. Por no hablar de los diálogos, que la mitad tienen un tono de susurro, como de un hablar sin ganas. O la actuación de James Franco, que parece estar empanado, falto de carácter.

Por otro lado, la época tampoco se aprovecha, no se desarrollan los años 60, no hay referencias históricas o culturales más allá del asesinato y del aspecto racial (que ya hemos dicho que apenas se toca). No es su objetivo, la época es la que es y no parece que interese jugar con el contraste de alguien que viene de 2016 y aterriza en 1960.

El resultado es una serie floja que se ha ido desinflando con cada capítulo perdiendo interés, tensión y emoción desaprovechando los elementos que se desarrollaban en aquel primer episodio. Al final la moraleja que queda tras el visionado de los ocho episodios es que los comunistas son los malos, que más vale lo malo conocido y que hay que sacrificarse por el amor. Porque ya se sabe, es lo que mueve el mundo. El ser humano actúa según su corazón, no siguiendo la razón. La serie en realidad se centra en el renuncia de Jake, que deja atrás la misión de cambiar el pasado para salvar a Sadie y que tenga una vida feliz.

Otra serie pastelosa más.