El Clima en Escocia

Escocia es un país frío, en el que corre el viento y abundan las lluvias. No obstante, entre junio y septiembre el clima es algo más suave y se convierte en el momento propicio para descubrirla. Resplandece el verde de las montañas, los lagos se convierten en espejos con el reflejo del sol y los días son largos con una media de 18 horas diarias de luz. Incluso alrededor del solsticio de verano hay días en que no se llega a una noche oscura y cerrada. Por contra, debido a su latitud, en invierno los días son muy cortos reduciéndose hasta 7 horas de luz al día. Eso sí, esas fechas son idóneas para la observación de auroras boreales. El mayor contraste se encuentra en las islas Shetland (a la altura de Groenlandia), que están más cerca del Círculo Polar Ártico que de Londres. De ahí que tengan una diferencia de hasta cuatro horas de luz.

Al encontrarse en la zona septentrional de Europa, las temperaturas en Escocia son inferiores a las de la parte mediterránea. Sin embargo, a pesar de estar tan al norte, son algo más suaves que en otras latitudes similares como en Noruega o determinadas partes de Rusia. Sus temperaturas no son tan extremas porque su clima viene determinado por tres factores: la latitud, la influencia del mar y la corriente del Golfo.

En Escocia enero y febrero son los meses más fríos, con unas temperaturas que rondan los 5-7º durante el día. Por contra, los más cálidos son julio y agosto, llegando a una media de 19º. En primavera y otoño las temperaturas oscilan entre los 11 y 15º. Eso sí, las lluvias son abundantes y están repartidas durante todo el año. Los meses menos lluviosos y con cielos más despejados son mayo, junio y septiembre. Aunque hay que tener en cuenta la sensación térmica. Y es que pese a que pensemos que 15º puede ser una temperatura suave para la que llevaríamos una chaqueta fina, el viento y la humedad contribuyen a que se perciba una temperatura más baja.

No obstante, de todas formas, a pesar de ser un país relativamente pequeño, el clima varía entre las diferentes regiones.

La corriente del Golfo, una especie de río marino cálido, baña la costa oeste y junto con los vientos moderados que provienen de México, hace que sus temperaturas sean más templadas, aunque con muchas lluvias que llegan del Atlántico.

Dornie

Old Man of Storr

Sin embargo, en el este, de Inverness a Aberdeenshire y hasta Angus, Fife y los Lothians, el clima es más frío y seco con una media anual de precipitaciones similar a Barcelona, Roma o Nueva York.

Greig Street Bridge

Por su parte, en las Highlands, debido a su orografía, la nieve es común en invierno, con una media de 100 nevadas al año. La niebla es frecuente en cualquier época del año.

Fort William

Glencoe

En Edimburgo el clima es muy variable. Los propios locales comentan que en un día tienen las cuatro estaciones del año. Y pudimos comprobarlo. Quizá está luciendo el sol, pero a los diez minutos el viento trae unas nubes que descargan y que se vuelven a ir tal y como llegaron. Rara vez nieva a lo largo del año y sus veranos no superan los 30º, eso sí, el viento y la lluvia están presentes de continuo. Además, el paraguas con estas dos variables no sirve para nada, así que rara es la persona que lo lleva. 

Edimburgo

La lluvia más típica de Escocia es pulverizada, fina, pero algo más abundante que el chirimiri típico del País Vasco. Los escoceses la llaman smirr y es tan típica de estas tierras como el haar, la típica bruma marítima del Forth.

La humedad es imprescindible para que Escocia sea el país que es. Sin los rigores del clima no habría frondosos bosques, campos de golf o cementerios y jardines tan verdes. Sin lluvia no habría esas impresionantes cascadas, los famosos canales, esos ríos caudalosos de los que proviene el whisky o esos lagos misteriosos. Escocia no sería lo mismo sin ese olor a lluvia y hierba fresca.

Princes Street Gardens

Jardines de Glamis Castle

Club de Golf

Balquhidder

Cementerio

Rogie Falls

Glencoe

Río

Falkirk Wheel

Fort Augustus

Loch Assynt

Loch Ness

Así que el tiempo no es una excusa, simplemente hay que ir bien preparado con un buen chubasquero o chaqueta impermeable y calzado cómodo y resistente al agua (preferiblemente botas). Incluso en verano. Si vamos en invierno, habría que añadir ropa térmica, guantes y gorro.

Botas de montaña

En primavera y verano, esta humedad propicia que en zonas pantanosas abunden los midges, unos mosquitos que en vez de picar, muerden y que dejan unas marcas más irritantes que las de los mosquitos normales. Los midges se han convertido en plaga en parte por la tala de árboles. Esto hace que vivan a sus anchas sin sus depredadores naturales, como pueden ser los pájaros y murciélagos. Nosotros compramos el repelente antimidges, pero, afortunadamente, no llegamos a usarlo. No sé si hubo algún día en que fuimos en manga corta. Creo que siempre llevábamos una sudadera puesta, o al menos el impermeable. De todas formas, salvo en las Rogie Falls, no recuerdo haber visto insectos. En nuestras dos semanas la temperatura rara vez superó los 15º, por lo que quizá no se daban las condiciones óptimas. No obstante, no está de mal hacerse con un botecito y adaptarse al ambiente.

Antimosquitos

Para disfrutar Escocia hay que asumir su climatología. Hay que quererla como es y no intentar cambiarla. Solo entonces se disfruta del viaje.

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Un comentario en “El Clima en Escocia

  1. Pingback: Conclusiones del Road Trip por Escocia | Una cosa te voy a decir

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