Trucos Viajeros: Telefonía

El teléfono móvil se ha convertido un imprescindible en nuestras vidas. Y es que no es solo un teléfono para llamar, sino que cumple como cámara de fotos, de vídeo, gps o cualquier otras utilidades que nos proporcionen las mil aplicaciones que podemos instalar. Pero también lo usamos para llamar, claro, sobre todo para comunicar a la familia que hemos llegado bien. Recuerdo los métodos de antaño: esas llamadas a cobro revertido, los toques, los sms… lo que fuera con tal de gastar menos. Recuerdo una época en que cuando mis padres se iban de vacaciones nos daban el número de teléfono del hotel y a su llegada nos mandaban un sms con el número de la habitación para que les llamáramos desde el fijo, ya que teníamos las llamadas nacionales incluidas en la tarifa.

Con el tiempo y con la llegada de las apps de mensajería instantánea, la cosa ha mejorado bastante. Sobre todo ahora sin el roaming en Europa. Pero no siempre viajamos dentro de Europa, así que esta solución se queda corta. En ese caso buscamos una WiFi gratuita para gastar lo menos posible.

Hoy muchos aeropuertos ponen a disposición WiFi gratuita, aunque no todos y no de la misma manera. En algunos casos no requieren de ningún tipo de verificación, pero en muchos otros piden registro por correo electrónico, otros con un sms que te envía al móvil, otros tienen limitado el tiempo de conexión… Así que hay veces que hay que esperarse al hotel. Y doy por hecho que me voy a alojar en un hotel con WiFi, porque hoy en día me parece un servicio indispensable. Puede no tener el desayuno incluido, pero la WiFi… Es imprescindible.

En general, para un viaje corto, una escapada, tener WiFi en el hotel te cubre las comunicaciones con familia y amigos. Puedes charlar bien por texto, bien por voz IP (ya que telegram y whatsapp permiten realizar llamadas); puedes mandar fotos de los lugares que has visto durante el día o incluso algún vídeo; te permite ponerte al día con las noticias o con las redes sociales… Pero hay veces que, además, nos vendría bien poder hacer uso del móvil fuera del hotel. Como por ejemplo cuando vas a estar moviéndote con el coche durante todo el día. Por un lado para poder llamar en caso de quedarse tirado o para avisar de que se va a llegar tarde a un alojamiento; por otro, para usarlo como GPS.

En estos casos, la mejor opción es buscar una SIM local antes que contratar el servicio de Roaming. España es uno de los países con las tarifas más altas ya incluso para territorio nacional, por lo que en la mayoría de los casos sale más rentable comprar una SIM en destino y recargarla con la tarifa que mejor se nos adapte, que contratar el servicio en el extranjero que nos oferta nuestra compañía telefónica.

En nuestro viaje por la Costa Oeste de Estados Unidos compramos una tarjeta prepago con 10$ en llamadas, que era lo único que consideramos necesitar en aquel momento. Dado que las llamadas que realizamos fueron todas a territorio estadounidense, no consumimos ni de lejos el importe total. Mientras que si hubiéramos contratado un plan en España, nos habríamos pasado de sobra de los 10$, ya que simplemente el establecimento de llamada tenía un recargo importante.

Por otro lado, el año pasado, en el recorrido por Escocia, nos hicimos con una SIM GiffGaff de £10 que incluía 500 minutos a teléfonos del Reino Unido (gratis si es usuario de la misma compañía), mensajes de texto ilimitados y 1GB de datos. Ni de lejos gastamos 500 minutos en llamadas, y no consumimos el giga en 15 días, pero de nuevo, los 11-12€ eran muuuuucho más rentables que contratarlo aquí. Sobre todo cuando incluyes datos.

Eso sí, en estos casos es necesario contar con un móvil libre. Si además el teléfono es multisim, no hace falta deshacerse de la tarjeta de casa. Mi móvil por ejemplo lo es, y me permitía recibir mensajes de aplicaciones como Whatsapp o Telegram incluso teniendo mi SIM española en modo avión. El uso de datos nos sirvió para realizar modificaciones sobre la marcha, buscar horarios de cierre de lugares que queríamos visitar, localizar zonas de aparcamiento gratuito, descubrir dónde podíamos encontrar un supermercado o gasolinera cercanos o simplemente tirar de gps.

No obstante, el tener una SIM local también nos permite usarla como router, y que así dé servicio a otros dispositivos. Por supuesto, podríamos comprar directamente un hotspot wifi inalámbrico, pero son mucho más caros y de todas maneras necesita una SIM. Con un teléfono viejo que todos tenemos por casa (quizá el anterior modelo al que tenemos ahora, o uno al que se le rompió la pantalla…) y la tarjeta que hayamos comprado, lo único que tenemos que hacer es crear una red WiFi. No es muy complicado:

  • Hay que ir a configuración>compartir internet y zona WiFi donde elegiremos nombre y contraseña de la red.

  • Activar el Punto de acceso Wi-Fi>Wi-Fi Hotspot>Zona Wi-Fi
  • Los otros dispositivos tendrán que buscarla y, al seleccionarla, introducir la contraseña.
  • A navegar.

Ojo, ya que la tarjeta SIM ha de tener permitido el tethering, que es como se llama a esta posibilidad de que dé red a otros dispositivos.

Para que el consumo no se dispare, es recomendable desactivar la red cuando no la vayan a usar los otros dispositivos. Y hay que tener en cuenta que cuantos más dispositivos haya conectados a la vez, menor será la intensidad de la señal.

Por supuesto, al usar el móvil como router, la batería lo nota, por lo que llevar una portátil a mano, nunca viene mal. Y si vamos en coche, un cable usb (y adaptador de mechero en caso de ser necesario).

En caso de querer ir a lo seguro y llevar contratada de casa una tarifa roaming, habría que tener en consideración varias cosas como:

  • Comprobar antes de viajar que nuestro móvil va a servir en destino. Aquello de la tribanda o cuatribanda. Yo no me he encontrado nunca con problema, pero tampoco he estado en países muy exóticos. Además, hay que saber qué tipo de enchufe se usa en el país y si necesitamos cargador
  • Llamar a la compañía telefónica para que active el plan.
  • Asegurarse de que aparece el icono o texto de que la red está activado (suele salir una R junto al icono de la cobertura). Normalmente suelen llegar unos sms informativos de nuestra compañía al detectar la red extranjera.
  • Verificar si tenemos la conexión a redes de forma manual o automática. Si está de forma manual, podremos elegir una concreta y si está automática, el móvil elegirá la que ofrezca mejor cobertura. Esta segunda opción parece la mejor, sin embargo, también es la que más batería consume por estar continuamente escaneando.
  • Las llamadas a España requieren previamente el prefijo 0034. Las llamadas dentro del país en que nos encontremos puede que tengan una metodología diferente a la que usamos aquí, como marcar de una forma si se llama a un fijo y de otra si es a un móvil.
  • Las llamadas entrantes también hay que pagarlas. Quien llama paga como una llamada local, pero el que recibe en el extranjero ha de pagar la diferencia de la llamada internacional.
  • Desactivar las aplicaciones que consumen incluso en reposo, las actualizaciones automáticas, las descargas de fotografías o vídeos.
  • Quitar el buzón de voz, pues cada mensaje que nos dejen será tarificado como si se hubiera contestado la llamada, además del coste del sms por el aviso de mensaje recibido.
  • Al regreso, revisar las facturas de los dos meses siguientes por si hubiera algún fallo.

Sí, vivimos pegados al teléfono móvil, pero se ha convertido en una herramienta muy útil que soluciona un día torcido.