Atenas en 24 horas VI: Estadio Panathinaikó, Zappio y Jardines Nacionales

Después del Templo de Zeus nos dirigimos al Estadio Panathinaikó.

Estadio Panathinaikó

Construido en mármol pentélico entre 1869 y 1870, se trata del estadio que acogió la primera edición de los Juegos Olímpicos Modernos en 1896. Se encuentra donde en el año 330 a.C. se levantó un estadio de madera para celebrar los Juegos de las Panateneas. Estos festejos anuales rendían culto a la diosa Atenea mediante competiciones de diferentes disciplinas como hípica, atletismo, lucha o carreras de cuádrigas. También se realizaban competiciones musicales e incluso de belleza.

Durante la ocupación romana el recinto, que había caído en desuso, acogió luchas de gladiadores. Después quedó abandonado y se usó como cantera. El nuevo estadio, con unas dimensiones de 204 metros de largo por 83 de ancho tenía 50 filas de gradas que podían acoger a unos 80.000 espectadores.

Estadio Panathinaikó

Hoy en día sus dimensiones difieren de las regladas y estandarizadas en atletismo. No obstante, se sigue usando, aunque más para celebraciones. Por ejemplo, acogió la ceremonia de inauguración del Campeonato Mundial de Atletismo de 1997 y sirvió para festejar la Eurocopa de 2004 que ganó la Selección de fútbol de Grecia. En algunos casos también se ha usado como recinto para un concierto. Tina Turner, Bob Dylan, Depeche Mode o Mettalica han tocado allí.

Frente al estadio tenemos los Jardines Nacionales, un remanso de paz de 16 hectáreas en medio del ajetreo de la capital griega.

Jardines Nacionales

Jardines Nacionales

Para entender su origen hay que remontarse al siglo XIX, cuando el actual Parlamento era Palacio Real. En todo el mundo es costumbre que las residencias reales tengan un espacio ajardinado, y en este caso no iba a ser diferente.

El Jardín Real fue encargado por la reina Amalia en 1838 y el encargado de diseñarlo fue Friedrich Schimdt, un ingeniero agrónomo que viajó por todo el mundo en busca de una gran variedad de plantas y animales. Incluso le encargó a las fuerzas navales griegas que recogieran diferentes especies en sus travesías. Lamentablemente, no todas las plantas sobrevivieron al clima mediterráneo.

Jardines Nacionales

Jardines Nacionales

Jardines Nacionales

Durante los trabajos de creación de los jardines hubo que escavar, y, siendo Atenas, no se podía esperar otra cosa que hallazgos arqueológicos. En este caso se encontraron restos de la época romana como mosaicos o partes de columnas. Incluso un acueducto. Muchos de estos elementos se aprovecharon para decorar el ajardinamiento.

Además de los 500 tipos diferentes de plantas, hay un estanque en el que podemos encontrar aves acuáticas y tortugas.

Jardines Nacionales

Jardines Nacionales

Jardines Nacionales

Tortugas en los Jardines Nacionales

El Jardín se abrió al público en 1923 pasando de ser el Jardín Real a los Jardines Nacionales. Está abierto las 24 horas del día y encontramos gente haciendo deporte y familias con niños sobre todo por la zona del estanque.

Jardines Nacionales

En la zona sur del parque se encuentra el Zappeion, un palacio que data de 1870.

Zappeion

De estilo neoclásico, está rodeado a su vez por un jardín.

Jardines del Zappeion

Debe su nombre a Konstantinos Zappas, su propietario, un hombre pudiente que quería que se celebraran de nuevo unos Juegos Olímpicos en Atenas. Al final lo consiguió, incluso el palacio se convirtió en la sede del Comité Olímpico de aquellas primeras olimpiadas de la época moderna. Hoy en día se usa para exposiciones, conferencias y eventos puntuales.

En el lado sudeste están los bustos de Ioannis Kapodistrias, el primer jefe de Estado de la Grecia independiente.

Ioannis Kapodistrias

Y como los jardines están en la parte trasera del Parlamento, podemos ver en la parte norte unos guardas presidenciales. No vimos cambio de guardia, pero sí que parece que estaban haciendo algún tipo de estiramiento. En este caso, llevan el traje de gala, que como ya expliqué, es blanco y lleva un chaleco sobrepuesto.

Guardia

Con el recorrido por el parque dimos por finalizada la mañana y buscamos un sitio donde comprar la comida y nos volvimos al apartamento a tomárnosla relajadamente.

Este es el resumen de la etapa:

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La chica miedosa que fingía ser valiente muy mal de @Barbijaputa

Hace unos días que terminé La chica miedosa que fingía ser valiente muy mal. Bueno, en realidad, hace unos días que lo terminé y que lo comencé, porque me lo ventilé en apenas un par de días. Es un libro muy ligero de leer, con una prosa ágil; y sin embargo, con mucho contenido y profundidad entre sus líneas.

Barbijaputa, tuitera y columnista, nos presenta en su primera novela la historia de Bárbara, sus amores y desamores; su familia y amigos; su trabajo como auxiliar de vuelo; sus convicciones políticas y sobre todo, sus miedos. Porque la protagonista es una chica que tiene miedo a muchas cosas, pero que finge para poder seguir adelante en su día a día. Y así, fingiendo, consigue su trabajo soñado: ser azafata de vuelo en la principal compañía aérea del país. No obstante, pronto descubre que ser auxiliar de vuelo no es tan bonito como ella había imaginado. Sí, viaja mucho, ve lugares exóticos y cobra mucho más que cualquier joven de su edad; pero a cambio este puesto choca con todo lo que ella es y piensa.

Bárbara viene de familia humilde con fuerte conciencia de clase, pero en el trabajo ha de esconder sus convicciones políticas – claramente de izquierdas – y no entrar en discusiones con sus compañeros si no quiere una amonestación en su expediente por ser beligerante. Una azafata ha de sonreír. Sonreír mucho. Hasta que se le vean las muelas del juicio. E ir con el maquillaje bien aplicado (y con una paleta de color que conjunte con los corporativos), llevar cada pelo en su sitio, vestir apropiadamente (desde el uniforme hasta los tacones, pasando por el denim correcto de las medias) y “neutralizar” su acento. Por tanto, no sólo tiene que morderse la lengua y dejar de lado sus ideas políticas, sino que además, como feminista, se encuentra en una contradicción cada vez que tiene que vestirse de la sonriente, perfecta y servicial azafata. Barbi tiene miedo de fracasar, de no encajar, así que se pone su máscara de fingir y tira para adelante.

Mientras lucha contra sus miedos conoce a El Hombre Más Maravilloso del Mundo (EHMMM), un piloto que lo tiene todo: es simpático, guapo, inteligente, buen conversador y con su misma ideología política. Con esta relación conoceremos otro de los miedos de la protagonista: el miedo a la maternidad. Bueno, en realidad no tiene miedo a serlo, sabe que no quiere tener hijos; su temor radica en cómo exponérselo a su pareja. Así que finge y continúa con el día a día.

Por tanto, Bárbara se encuentra perdida, no sabe realmente quién es con tanto fingir en su vida personal y profesional. Su ruptura amorosa será un duro trago que la llevará a un punto límite en el que deberá buscarse a sí misma, pensar hacia dónde quiere ir, superar sus miedos y dejar de fingir ser valiente. Porque en realidad, lo hace muy mal.

Como decía al principio, @Barbijaputa ha conseguido una novela muy ligera y amena. Tiene saltos temporales, pero están bien conducidos. El relato de una anécdota, un miedo o un trauma que marcó a la protagonista queda hilado con un suceso del presente y al final obtenemos una idea de la vida de Bárbara a través de las diferentes etapas por las que ha pasado. Estos flashbacks permiten conocer a su familia y a ella misma añadiendo un toque de humor y ternura incluso en momentos no precisamente cómicos.

Estas miradas al pasado aportan más a la historia que el relato de amor-desamor que vive con EHMMM. Porque aunque la relación con Manuel es el hilo conductor (de hecho la novela comienza con su ruptura), en realidad no es lo que define a la protagonista como suele ocurrir en la mayoría de las novelas en las que la mujer es el personaje principal. Como no podía ser de otra manera, @Barbijaputa huye del cliché y del romanticismo idealizado y nos sugiere una reflexión sobre el rol femenino. Bárbara es un personaje real, con su trabajo, sus amigos, su familia, sus miedos, sus dudas, sus decisiones y sus inquietudes. No es un personaje pasivo cuya vida gira en torno al sujeto masculino. La autora plantea un mirada diferente a lo que estamos acostumbrados y presenta un relato feminista.

Además, la política y la denuncia social tienen también un peso importante en la novela. Incluso el 15-M sirve de contexto para parte de la historia, dando más dramatismo aún la etapa por la que está pasando Bárbara.

La chica miedosa que fingía ser valiente muy mal está muy bien escrito. Es un libro cuya trama engancha enseguida y que, gracias a su lenguaje fresco, desenfadado, divertido y actual, hace que su lectura sea ágil. A mí me ha arrancado muchas sonrisas y alguna que otra carcajada. Es muy entretenido y resulta fácil verse reflejada en los temas que aborda como los miedos, la maternidad, el feminismo, las imposiciones sociales, el posicionamiento político, la coherencia y las contradicciones del día a día.

Como decía al principio, es una novela que en principio aparenta ser ligera, pero deja un poso de reflexiones cuando la terminas.

Atenas en 24 horas V: Ermou, Arco de Adriano y Templo de Zeus Olímpico

Después del tentempié en el piso, volvimos a la calle a continuar con nuestro paseo. Lo retomamos donde lo habíamos dejado, ya que teníamos muy cerca la Plaza Sintagma.

De ella sale la calle Ermou, una de las principales calles comerciales de Atenas. Ermou hace referencia al dios Ermes, del comercio. Por este motivo, en cada población griega la calle de tiendas se llama Ermou. Hacia el otro lado de la Plaza Sintagma destacan también las calles Stadiou y Panepistimiou. Para encontrar las tiendas más lujosas habría que tomar la calle Voukourestiou que lleva hasta Kolonaki, el barrio más pudiente de la ciudad.

Calle Ermou

La calle Ermou nos lleva directamente a la iglesia bizantina Kapnikarea.

Iglesia Bizantina Kapnikarea

Con planta de cruz, este templo tiene una cúpula sujeta por cuatro columnas romanas. Está construido en ladrillo visto y cuenta con ventanas de medio punto. En su interior destacan los frescos pintados por Fótis Kóntoglou a mediados del siglo XX.

Iglesia Bizantina Kapnikarea

Se construyó entre el siglo XI y el XIII dedicada a la Presentación de la Virgen María. Se cree que fue levantada sobre un antiguo templo pagano, algo bastante común. En el siglo XIX peligró, puesto que su situación en una de las arterias más comerciales de la ciudad suponía un impedimento en la planificación urbanística de la capital. Sin embargo, Ludwig I de Bavaria intervino para evitar su demolición.

Iglesia Bizantina Kapnikarea

Se cree que debe su nombre a Kapnikon, un recaudador de impuestos propietario del edificio. Hoy en día pertenece a la Universidad de Atenas desde que en 1950 se encargara de su conservación. Ha tenido que ser restaurada, sobre todo el techo, ya que los frescos han sufrido un deterioro a causa del humo y calor de los cirios, así como la respiración de la gente a lo largo de los siglos.

Iglesia Bizantina Kapnikarea

Después volvimos hacia Plaka en dirección al Arco de Adriano.

Arco de Adriano

Con sus 18 metros de alto por 13 de ancho, fue levantado por los romanos en el siglo II d.C. para conmemorar al emperador Adriano, quien intervino bastante en la vida social, política y administrativa de la Grecia de su época. Era un apasionado de la cultura, y durante su dominio se llevaron a cabo la edificación de numerosas construcciones públicas, como la ya visitada biblioteca, el primer acueducto de Atenas o el refuerzo de las murallas de la ciudad.

El arco se construyó con mármol pentélico en el lugar en que se encontraba una de las puertas de entrada a la ciudad. De esta forma se establecían unos nuevos límites separando la antigua Ciudad de Teseo que se articulaba en dirección a la Arcrópolis, del nuevo desarrollo urbanístico romano que se extendía hacia el exterior. Además, para que constara la intención, hay una inscripción en cada fachada idéntica de la puerta. En el lado griego figura Esta es Atenas, la ciudad de Teseo; y en la romana Esta es la ciudad de Adriano, y no la de Teseo.

Arco de Adriano

El monumento aúna tanto elementos griegos clásicos como romanos para mostrar la unión de ambos pueblos. Originariamente constaba de dos pisos, aunque poco se sabe del superior.

Justo al lado encontramos el Templo de Zeus Olímpico. O lo que queda de él.

Templo de Zeus Olímpico

Solo viendo lo extraordinariamente colosales que son las columnas podemos hacernos una idea de la envergadura que podía tener el templo. De hecho, llegó a ser el más grande de toda Grecia.

Se comenzó a construir en el siglo VI durante el gobierno de Pisístrato, aunque no finalizaron las obras hasta el II d.C. en época ya del emperador Adriano. Aunque los cimientos se colocaron en el 515 a.C., el hijo de Pisístrato abandonó el proyecto. Después derrocado y durante la democracia se dejó incompleto. Se reanudaría en el 174 a.C., pero diez años más tarde se volvió a dejar de lado. En el 86 a.C, con la llegada del dominio romano incluso se llevaron columnas a Roma. Finalmente, con Adriano, admirador de la cultura griega, se retomó la construcción y se terminó.

Templo de Zeus Olímpico

El templo medía 96 metros de largo por 40 de ancho y estaba compuesto por 104 columnas de 17 metros de altura. Se dedicó al Zeus Olímpico y el emperador encargó la colocación de dos estatuas de oro y marfil. Una de Zeus y otra de sí mismo. Hoy en día no se conserva resto de ninguna de ellas, así como tampoco del interior del templo. Tan solo se mantienen en pie 15 columnas, una más se encuentra en el suelo partida. Se cree que el edificio quedó destruido por un terremoto en la Edad Media y que parte de sus ruinas se usaron como materiales de construcción. No es extraño ya que el mármol pentélico está muy valorado.

Nuestra mañana continuó, pero lo dejamos para otro día. Este fue nuestro recorrido:

Atenas en 24 horas IV: Catedral y Plaza Sintagma

El final de la calle Mitropoleos nos llevó a la Catedral de la Anunciación de Santa María, conocida por los lugareños como Mitrópoli.

Detalle Pórtico Catedral

Este templo ortodoxo se construyó entre 1842 y 1862 con materiales de antiguas iglesias bizantinas que habían quedado derruidas. Tras su finalización, fue consagrada el 21 de mayo de 1862. Está recién restaurada, ya que en 1999 sufrió daños por el terremoto que sacudió Atenas.

Catedral de la Anunciación de Santa María

Su planta es de tres naves, que se hallan separadas por columnas dobles y está rematada por una cúpula.

Destacan en su interior las dos tumbas de mártires de la Iglesia Ortodoxa Griega que fueron asesinados por los turcos durante su ocupación. Se trata de Santa Filotea de Atenas (patrona de la ciudad) y Gregorio V (el Patriarca de Constantinopla).

Catedral de la Anunciación de Santa María

Catedral de la Anunciación de Santa María

Desde sus orígentes ha sido escenario de ceremonias importantes como bodas reales o funerales de personalidades notables. Por ejemplo, fue en esta catedral donde se casaron los reyes eméritos Juan Carlos I y Sofía.

Su interior me recordó (en cierta medida) a las iglesias visitadas en San Petersburgo. Pero es lógico, ya que es de rito ortodoxo. No soy una erudita en el tema, ni siquiera en las cristianas católicas romanas, pero se aprecian diferencias entre unas iglesias y otras. Donde más se nota es en los muros, que están decorados de arriba a abajo con iconos o pinturas que representan historias de la Biblia. Incluso aprovechan las columnas, donde suelen estar representados santos.

Catedral de la Anunciación de Santa María

Destaca además el iconostasio, a veces al mismo nivel que el resto de la planta, y no como el altar de las cristianas romanas; así como los tronos para reyes o personalidades importantes de la iglesia.

Catedral de la Anunciación de Santa María

Tradicionalmente en las iglesias ortodoxas no había bancos, ya que sentarse se consideraba una falta de respeto a dios. Sin embargo, en la corriente más occidental sí que suele haberlos por influencia de la rama romana.

Durante nuestra visita nos sorprendió el recorrido que seguían los feligreses. En las paredes de la catedral había dispuestos varios cuadros, y la gente iba uno por uno parándose delante, rezando algo y después besando el cristal. Uno por uno. Y no eran pocos. Incluso lo hacían con las dos tumbas.

Catedral de la Anunciación de Santa María

Catedral de la Anunciación de Santa María

Esta señora se quedó fácilmente medio minuto pegada al cristal. Imagino que estaría rezando.

Catedral de la Anunciación de Santa María

Nos resultó también chocante que los cuadros tuvieran los detalles en altorrelieve salvo las caras de las figuras representadas que estaban pintadas. Es curioso el contraste.

Catedral de la Anunciación de Santa María

En la misma plaza se encuentra la estatua al Arzobispo Damaskinos. La vemos según salimos de la catedral.

Estatua al Arzobispo Damaskinos

Comenzó como sacerdote en 1917. En 1922 fue nombrado obispo y en 1938 se le eligió como Arzobispo, sin embargo, no llegó a ejercer como tal hasta 1941, puesto que el dictador Metaxas se opuso en primera instancia. Accedió al puesto cuando Grecia fue invadida por los nazis.

No fue muy querido por los alemanes, ya que Damaskinos se movilizó para defender a los judíos. Por un lado protestó ante las autoridades cuando comenzaron las deportaciones de judíos y por otro expedió falsos certificados de bautismos.

Llegó a ser primer ministro de Grecia, aunque apenas 15 días (entre el 17 de octubre de 1945 y el 1 de noviembre de 1945). Falleció en Atenas en 1949.

Otra estatua que encontramos en la plaza es la de Constantino XI el Paleólogo.

Constantino el Paleólogo

Murió el 29 de mayo de 1453 mientras luchaba defendiendo su Costantinopla de los turcos. Se trata del último emperador de Bizancio y durante la Guerra de Independencia de Grecia se convirtió en un símbolo. Tan significativo es que la Iglesia Ortodoxa lo santificó y ocupa un lugar privilegiado en la ciudad: frente a la Catedral.

A la derecha de la Catedral podemos ver una iglesia pequeña. Esta construcción data de finales del siglo XII y estaba dedicada a la Virgen Gorgoepikoos y a San Eleuterio. Fue sede de la iglesia ortodoxa y entre 1839 y 1842 fue biblioteca.

Catedral de la Anunciación de Santa María

Muy cerca de la Catedral, siguiendo la misma calle por la que veníamos, llegamos a la Plaza Sintagma.

Plaza Sintagma

También se la conoce como Plaza de la Constitución, ya que es donde tuvo lugar el alzamiento del pueblo en el que le pedían una constitución al Rey Otón el 3 de septiembre de 1843. Hoy en día sigue siendo la elegida para manifestaciones.

El edificio más significativo de la plaza es el Parlamento, construido entre 1836 y 1842, aunque estaba destinado a ser el palacio de Otón.

Parlamento

Frente al Parlamento se encuentra la Tumba del Soldado Desconocido, donde podemos encontrar a dos evzones vestidos con el uniforme tradicional. Cada hora realizan un curioso cambio de guardia en el que parecen danzar el baile de la garza. El cambio de guardia más importante tiene lugar los domingos a las 10 de la mañana.

Esta vez no coincidimos con una hora punta, pero en nuestra visita de 2008 sí que los vimos desfilar. El cambio lo interpretan cinco soldados: dos que se van, dos que les relevan y uno que los dirige. Al finalizar el cambio, intervienen otros soldados que les arreglan la ropa, el gorro y les secan el sudor.

Evzones

Cada soldado hace turnos de una hora, 3 veces a la semana cada 48 horas. En su puesto se espera que permanezcan atentos pero impasibles ante estímulos que les distraigan.

Cambio de Guardia

Los evzones fueron creados como Guardia Real en 1868, hoy en día se han convertido en miembros de la Guardia Presidencial. Este cuerpo de élite cuenta con unos 120 miembros y tienen privilegios con los que no cuentan otros soldados del ejército griego. Ser elegido evzon es todo un honor.

Su uniforme se inspira en el que llevaban los rebeldes griegos en la Guerra de la Independencia contra los otomanos. En realidad, tienen tres tipos de uniformes, cada uno de ellos rememora un antiguo vestido popular de las diversas zonas de Grecia (continental, cretense y el de la zona del Ponto).

El continental consta de un gorro rojo adornado por una larga bola negra. El sombrero hace referencia a la sangre derramada por los soldados en las batallas y la borla a las lágrimas lloradas por las madres de dichos soldados. La falda cuenta con 400 tablas, tantas como años estuvieron los griegos bajo régimen otomano. Los zapatos son muy robustos y están adornados con grandes pompones negros. En la suela tienen una placa metálica que hace que suenen al andar.

Dentro del tipo de uniforme continental tienen la versión de verano y la de invierno. Y además, la de gala. Por ese motivo podemos ver en las fotos diversas vestimentas.

Parlamento

Sobre estas líneas los vemos de azul marino, similar al que llevaban los soldados hasta 1910. Este es el uniforme de invierno y la foto se corresponde con noviembre de 2015.

Por otro lado, en mayo de 2008 vestían el color caqui claro, que se asemeja al que vestían los soldados tras 1910.

Evzones

Además, está el uniforme de etiqueta, que deriva del cretense. Lo llevan los domingos, cuando hay alguna fiesta nacional o cuando se recibe a dignatarios extranjeros. Es decir, en ocasiones especiales. En este caso, es blanco y cuenta con un chaleco adornado con brocado de plata. Este es el que llevaban en diciembre de 2016.

Guardas

Aprovechando que estábamos cerca del piso, localizamos un supermercado e hicimos una parada para comprar algo de desayuno para el día siguiente. Y ya puestos, compramos picoteo, unas cervezas y nos subimos a hacer una parada técnica antes de continuar con nuestro día. ¡Aún era media mañana!

Cervezas

Aquí nuestro recorrido:

Serie Terminada: Imborrable

Después de la decepción de 11.22.63, comenzamos la serie Imborrable, un procedimental mucho más ligero del que no esperábamos mucha profundidad, solamente entretenimiento. Y quizá ni siquiera deberíamos haberle dado al Play sabiendo que en sus cuatro temporadas había sido cancelada tres veces. Ahí es nada.

Se estrenó en 2011 en la CBS, una cadena especialista en dramas policíacos como CSI, Mentes Criminales o NCIS. Tras una temporada decidió retirarla de la parrilla, sin embargo, al ver que otros canales habían mostrado interés por recuperarla, CBS la revivió como serie de verano reduciendo sus capítulos de 22 a 13 y cambiando una comisaría de Queens por el Departamento de Crímenes Especiales así como prácticamente toda la plantilla. De esta forma parece que encajó mejor y se renovó por una tercera temporada. Sin embargo, la audiencia no acompañó y se volvió a cancelar. Pero de nuevo fue rescatada, cambiando esta vez a la cadena A&E, incorporando otra vez nuevos personajes. Craso error, porque los números no acompañaron y la fulminaron de golpe dejando un cliffhanger en el capítulo final. Supongo que a los guionistas aún les quedaba esperanza y esperaban volver una quinta.

Imborrable se centraba en la vida de Carrie Wells, exdetective de policía que padece el síndrome hipermnésico, también conocido como memoria autobiográfica superior. Es decir, puede recordar al detalle todos los detalles vividos al mílímetro.

Sin embargo, como todo protagonista, tiene un hecho traumático, y en este caso es que, por más que lo intente, no es capaz de recordar los detalles del asesinato de su hermana cuando ambas eran pequeñas. Esa tragedia la ha marcado de por vida y le persigue el no ser capaz de volver mentalmente a ese momento y encontrar las piezas que faltan.

Esta curiosa habilidad existe de verdad, aunque solo hay una veintena de casos diagnosticados en el mundo. Si tienes que crear un personaje con ella, qué mejor que una policía, que podrá usarla para resolver crímenes.

En fin, que el piloto no pintaba del todo mal. Una serie policíaca, de caso semanal, con una protagonista que tiene una habilidad especial… Pero ya, ahí se queda la propuesta. La resolución de los crímenes resulta aburrida, los secundarios son insulsos (salvo la forense de la segunda y tercera temporada) y hay mucho diálogo cargante entre Carrie Wells y su compañero Al Burns, también exnovio.

Qué manía tienen los guionistas de recurrir a una pareja de protagonistas hombre-mujer y hacerlo girar todo en torno a una supuesta tensión sexual no resuelta. En este caso además ocupa demasiados minutos de cada capítulo con celos, tonteos, alusiones a su relación pasada, a recuerdos. Pero ni hay tensión sexual, ni está sin resolver. Es un relleno que no lleva a ningún lado y aburre hasta a las piedras.

En el transcurso de las cuatro temporadas ni hay avances en su relación, ni Carrie descubre al asesino de su hermana. Al final todo queda en nada. Sin duda, deberían haberlo dejado tras la primera temporada y haber aceptado el fracaso sin más.

Atenas en 24 horas III: Psirrí y Plaka

Después del Cerámico, dirigimos nuestros pasos al próximo barrio de Psirrí, donde antiguamente habitaba la clase baja ateniense. Hasta principios de los 80 predominaba la artesanía, el trabajo de marroquinería y la venta al por menor.

Atenas

Atenas

Atenas

Aún hoy en día sigue conservando mucha de su esencia en sus edificios bajos, aunque se ha convertido en uno de los distritos emergentes con la llegada de galerías, artistas, artesanos y mercaderes atraídos por los alquileres baratos.

Como suele ocurrir en estos casos, ha pasado a ser un barrio bohemio con movimientos sociales y culturales. Es un barrio joven lleno de tiendas y bares. Por la noche sus tabernas hacen que sus calles se llenen de color y música, aunque parece que últimamente se está moviendo la vida nocturna al cercano Gazi.

Atenas

Atenas

Eso sí, sobre todo, lo que predomina son los grafittis, desde las más vulgares pintadas a los murales más trabajados.

Atenas

Atenas

Atenas

Callejeando llegamos al barrio de Monastiraki y a su concurrida plaza homónima, que toman su nombre del pequeño monasterio bizantino que la preside.

Monastiraki

Iglesia Bizantina Panagia Pantanassa

La Plaza Monastiraki, a los pies de la Acrópolis, es el punto de encuentro de los jóvenes, pero además, tiene mucha vida gracias a las tiendas de ropa, de recuerdos, bazares, mercadillos y tabernas que la rodean. Incluso tiene su propio mercado de fruta.

También podemos encontrar la mezquita otomana de Tzistarakis.

mezquita otomana de Tzistarakis

De allí nos dirigimos a la Biblioteca de Adriano, o lo que queda de ella.

Biblioteca de Adriano

Fue construida en 132 d.C. por orden del emperador Adriano, de ahí su nombre. Aunque también es conocida como la Biblioteca de las cien columnas ya que ocupaba un recinto de 122 x 80 metros que estaba rodeado por … wait for it… cien columnas. En su origen era un edificio rectangular que servía para guardar la extensa colección de libros del emperador. Además, era usada como sala de lectura e incluso centro de convenciones. El edificio contaba con un patio central con un estanque. Se accedía por el oeste y la biblioteca quedaba en el lado este.

Fue destruida en 267 por los hérulos, aunque se reparó en el 412. En el siglo V también se erigió una iglesia paleocristiana con planta de trébol de cuatro hojas, aunque en el VII fue sustituida por una basílica de tres naves. Más tarde, en el XI se construyó en su lugar una iglesia bizantina de una sola nave.

Biblioteca de Adriano

La biblioteca quedó en el olvido hasta 1885, cuando tras un incendio del templo, se iniciaron unas excavaciones que sacaron a la luz unos bloques de piedra caliza y columnas corintias destrozadas de más de ocho metros de altura, además de los restos de los cimientos de la primera iglesia.

Posteriormente, entre 1960 y 1970 se restauró la fachada oeste. Lo cierto es que queda poco que ver salvo algunas columnas, aunque podemos hacernos a la idea de lo inmensa que debía ser.

Biblioteca de Adriano

Volvimos sobre nuestros pasos hasta Monastiraki a perdernos entre las callejuelas del barrio, donde podemos encontrar todo tipo de artículos, desde elementos militares, ropa de segunda mano, zapaterías, libros, antigüedades, joyas, recuerdos…

Atenas

Atenas

También te encuentras con puestos, carros o carretillas en los que venden los panecillos de diferentes formas similares a los que ya habíamos probado en Estambul. Y claro, era media mañana, y ya teníamos el desayuno en los pies con todo lo que llevábamos recorrido, así que compramos un par diferentes para coger fuerzas antes de continuar con nuestra ruta.

Pan

Hasta aquí el resumen de esta etapa:

Atenas en 24 horas II: Ágora Romana, Ágora Antigua y Cerámico

Tras bajar la colina, llegamos al Ágora Romana, desde donde se ve el perfil de la Acrópolis sobre el promontorio rocoso.

Ágora Romana

Ágora Romana

El Ágora, situado en el barrio de Plaka, se construyó entre los años 19 y 11 a.C., en la época del emperador Augusto. Posteriormente se amplió por órdenes del emperador Adriano. En la etapa de mayor esplendor ocupaba un área de 100 metros cuadrados donde se disponían los comercios, el mercado central y las letrinas públicas. Quedaba rodeada por una serie de columnas jónicas de mármol. Asimismo, el patio también estaba revestido de mármol.

Ágora Romana

Ágora Romana

Era el centro neurálgico de la ciudad, donde se desarrollaba el día a día de los atenienses, donde se reunían. Por ello también era conocida como Foro Romano. Lo que queda en pie hoy en día son apenas unas pocas columnas del patio y una zona de lo que eran los baños públicos.

Ágora Romana

Ágora Romana

Sí que se conserva casi entera la Torre de los Vientos, del siglo II a.C. y que tenía función de reloj solar e hidráulico. El hecho de que haya llegado así hasta nuestros días es que fue usado como capilla en el siglo VI.

En un principio pensábamos entrar, pero prácticamente todo se ve desde el exterior. Dado que apenas se conserva mucho y nos quedaba mucho que ver – y pocas horas de luz- , decidimos continuar hasta el Ágora Antigua. Las fotos que acompañan estas líneas son de 2015, de la visita de mi hermano.

El Ágora Antigua era el corazón sociopolítico y comercial de la antigua Atenas. En ella tenían lugar todo tipo de actividades: reuniones políticas, debates con grandes oradores haciendo gala de su buena retórica, elecciones democráticas, celebraciones religiosas, representaciones teatrales, competiciones atléticas…

Ágora Antigua

Ágora Antigua

Era un gran espacio abierto que se articulaba en torno a la Vía Panatinaica, la arteria que atravesaba el recinto desde la Acrópolis hasta el Cerámico.

Ágora Antigua

Los principales edificios públicos que se encontraban en el Ágora eran:

  • Centro de Gobierno: donde tenían lugar las reuniones para discutir sobre la política y las leyes de la ciudad.
  • Mercado
  • Casa de la Moneda
  • Prisión
  • Recinto sagrado con una serie de templos y monumentos

Podemos pasear libremente por este recinto y descubrir los restos descubiertos por arqueólogos entre los años 1859 y 1912. Así como restos de esculturas encontradas tiempo después al realizar obras en la línea ferroviaria. Está prácticamente todo devastado. Pero, tras la Acrópolis, ocupa el segundo lugar en la lista de visitas imprescindibles en una visita a Atenas por la relevancia que tuvo en su época.

Ágora Antigua

Ágora Antigua

Los principales edificios que quedan en pie son el Templo de Hefesto y la Stoa de Átalo. Esta última se usa hoy en día como museo.

Templo de Hefesto

El Templo de HefestoHefestión es uno de los templos mejor conservados de la Antigüedad, no se ha encontrado ningún resto de edificio anterior, así que se considera que es el original y no una reconstrucción tras las destrucciones persas. También se cree que se ha preservado bien con el paso del tiempo porque desde el siglo VII hasta 1834, fue una iglesia cristiana. En el siglo XIX se convirtió en lugar de sepultura para europeos no ortodoxos. Hay enterrados numerosos personajes que dieron su vida por la independencia griega.

Templo de Hefesto

Construido entre el 460 y el 415 a.C. en honor al dios Hefesto, señor de los volcanes y la herrería, este templo dórico realizado en mármol y caliza conserva el techo a dos aguas y su frontón, aunque en otra época estuvo ornamentado. Los frisos mostraban escenas de gigantomaquia, batallas de centauros y escenas de Heracles.

Mide 13,07 por 31,77 y cuenta con seis columnas en las fachadas este y oeste, y trece en norte y sur. Al parecer albergaba estatuas en bronce de Atenea y Hefesto.

Templo de Hefesto

La Stoa de Átalo es un edificio de planta rectangular regalado por el Rey Átalo de Pérgamo en el año 150 a.C. a la ciudad de Atenas. Las Stoas eran lugares donde se iba a conversar y comprar, esta, de dos plantas,albergaba el centro comercial de Atenas. Esta es la única que se conserva en toda Atenas.

Stoa de Átalo

Stoa de Átalo

Se restauró y se convirtió en museo a mediados del siglo XIX para albergar los objetos que se fueron encontrando en las excavaciones del Ágora. En él podemos encontrar vasijas de diferentes tamaños y con diversos usos, joyas, armas, monedas que nos hacen entender un poco más la historia de Grecia.

Stoa de Átalo

Stoa de Átalo

Stoa de Átalo

Stoa de Átalo

También hay una colección de esculturas que se encontraron de los diferentes dioses y personajes de importancia.

Stoa de Átalo

En el recinto también se encuentra la Iglesia Bizantina de los Santos Apóstoles. Levantada sobre las ruinas de un monumento del siglo II consagrado a las ninfas de los manantiales a finales del siglo X, fue la primera iglesia construida en el período bizantino. Es una de las iglesias más antiguas de la ciudad.

Iglesia Bizantina de los Santos Apóstoles

Lo que hoy vemos es el resultado de una reconstrucción en 1950.

Iglesia Bizantina de los Santos Apóstoles

Nuestra siguiente parada fue el Cerámico. En la antigua Atenas era el barrio de los alfareros y conectaba con el cementerio de la ciudad. Se puede visitar, pero también se puede tener una panorámica de todo el terrero desde una posición elevada en el barrio judío, en el parque en el que se encuentra el Memorial al Holocausto.

Memorial al Holocausto

El cementerio salió a la luz en 1862 con las obras de construcción de la carretera que conectaba la zona de la ciudad con el Pireo. Meter la excavadora en Atenas debe dar miedo a los constructores, pues nunca se sabe qué va a aparecer que pueda paralizar completamente las obras.

Cerámico

Cerámico

Cuando los trabajadores descubrieron que ahí había algo, no eran conscientes de la magnitud del hallazgo. Y es que una vez que comenzaron a cavar, no encontraban el fin de aquella necrópolis. No se encontró hasta que en el siglo XX el Instituto Arqueológico de Alemania por encargo del gobierno griego comenzó a ahondar sobre el tema. Gracias a esta revelación se obtuvo una gran cantidad de información sobre diferentes etapas de la historia ateniense como plagas o guerras.

Cerámico

Comenzó a usarse con ese fin porque el barrio del Cerámico había quedado dividido en dos mediante un muro en el 478 a.C. Los atenienses, acostumbrados a enterrar fuera de las ciudades, consideraron ese muro como un límite. Y comenzó a crecer y a expandirse convirtiéndose en el más importante y extenso de Atenas. Se usó hasta el siglo VI d.C., después, cayó en el olvido hasta el siglo XIX.

Cerámico

Cerámico

El espacio arqueológico, unos 40.000 metros cuadrados de extensión, fue cubierto por una planicie de 8-9 metros, por lo que ha alcanzado el nivel de la calle Emou.

En las inmediaciones también se puede visitar un museo donde se guardan los objetos que se han ido encontrando en las excavaciones, al igual que ocurre en la Antigua Ágora.

También cerca se ve la Iglesia Agia Triada, cuyo lugar de emplazamiento no es el original. Fue trasladada ahí en la década de 1930. Es de estilo bizantino y cuenta con planta de cruz.

Iglesia Agia Triada

Iglesia Agia Triada

Y de momento, aquí dejamos nuestro paseo. Esta es la ruta que seguimos desde que salimos de la Acrópolis hasta el Cerámico.