Atenas en 24 horas V: Ermou, Arco de Adriano y Templo de Zeus Olímpico

Después del tentempié en el piso, volvimos a la calle a continuar con nuestro paseo. Lo retomamos donde lo habíamos dejado, ya que teníamos muy cerca la Plaza Sintagma.

De ella sale la calle Ermou, una de las principales calles comerciales de Atenas. Ermou hace referencia al dios Ermes, del comercio. Por este motivo, en cada población griega la calle de tiendas se llama Ermou. Hacia el otro lado de la Plaza Sintagma destacan también las calles Stadiou y Panepistimiou. Para encontrar las tiendas más lujosas habría que tomar la calle Voukourestiou que lleva hasta Kolonaki, el barrio más pudiente de la ciudad.

La calle Ermou nos lleva directamente a la iglesia bizantina Kapnikarea.

Con planta de cruz, este templo tiene una cúpula sujeta por cuatro columnas romanas. Está construido en ladrillo visto y cuenta con ventanas de medio punto. En su interior destacan los frescos pintados por Fótis Kóntoglou a mediados del siglo XX.

Se construyó entre el siglo XI y el XIII dedicada a la Presentación de la Virgen María. Se cree que fue levantada sobre un antiguo templo pagano, algo bastante común. En el siglo XIX peligró, puesto que su situación en una de las arterias más comerciales de la ciudad suponía un impedimento en la planificación urbanística de la capital. Sin embargo, Ludwig I de Baviera intervino para evitar su demolición.

Se cree que debe su nombre a Kapnikon, un recaudador de impuestos propietario del edificio. Hoy en día pertenece a la Universidad de Atenas desde que en 1950 se encargara de su conservación. Ha tenido que ser restaurada, sobre todo el techo, ya que los frescos han sufrido un deterioro a causa del humo y calor de los cirios, así como la respiración de la gente a lo largo de los siglos.

Después volvimos hacia Plaka en dirección al Arco de Adriano.

Con sus 18 metros de alto por 13 de ancho, fue levantado por los romanos en el siglo II d.C. para conmemorar al emperador Adriano, quien intervino bastante en la vida social, política y administrativa de la Grecia de su época. Era un apasionado de la cultura, y durante su dominio se llevaron a cabo la edificación de numerosas construcciones públicas, como la ya visitada biblioteca, el primer acueducto de Atenas o el refuerzo de las murallas de la ciudad.

El arco se construyó con mármol pentélico en el lugar en que se encontraba una de las puertas de entrada a la ciudad. De esta forma se establecían unos nuevos límites separando la antigua Ciudad de Teseo que se articulaba en dirección a la Arcrópolis, del nuevo desarrollo urbanístico romano que se extendía hacia el exterior. Además, para que constara la intención, hay una inscripción en cada fachada idéntica de la puerta. En el lado griego figura Esta es Atenas, la ciudad de Teseo; y en la romana Esta es la ciudad de Adriano, y no la de Teseo.

El monumento aúna tanto elementos griegos clásicos como romanos para mostrar la unión de ambos pueblos. Originariamente constaba de dos pisos, aunque poco se sabe del superior.

Justo al lado encontramos el Templo de Zeus Olímpico. O lo que queda de él.

 

Solo viendo lo extraordinariamente colosales que son las columnas podemos hacernos una idea de la envergadura que podía tener el templo. De hecho, llegó a ser el más grande de toda Grecia.

Se comenzó a construir en el siglo VI durante el gobierno de Pisístrato, aunque no finalizaron las obras hasta el II d.C. en época ya del emperador Adriano. Aunque los cimientos se colocaron en el 515 a.C., el hijo de Pisístrato abandonó el proyecto. Después derrocado y durante la democracia se dejó incompleto. Se reanudaría en el 174 a.C., pero diez años más tarde se volvió a dejar de lado. En el 86 a.C, con la llegada del dominio romano incluso se llevaron columnas a Roma. Finalmente, con Adriano, admirador de la cultura griega, se retomó la construcción y se terminó.

El templo medía 96 metros de largo por 40 de ancho y estaba compuesto por 104 columnas de 17 metros de altura. Se dedicó al Zeus Olímpico y el emperador encargó la colocación de dos estatuas de oro y marfil. Una de Zeus y otra de sí mismo. Hoy en día no se conserva resto de ninguna de ellas, así como tampoco del interior del templo. Tan solo se mantienen en pie 15 columnas, una más se encuentra en el suelo partida. Se cree que el edificio quedó destruido por un terremoto en la Edad Media y que parte de sus ruinas se usaron como materiales de construcción. No es extraño ya que el mármol pentélico está muy valorado.

Nuestra mañana continuó, pero lo dejamos para otro día. Este fue nuestro recorrido:

4 comentarios en “Atenas en 24 horas V: Ermou, Arco de Adriano y Templo de Zeus Olímpico

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