Atenas en 24 horas VI: Estadio Panathinaikó, Zappio y Jardines Nacionales

Después del Templo de Zeus nos dirigimos al Estadio Panathinaikó.

Construido en mármol pentélico entre 1869 y 1870, se trata del estadio que acogió la primera edición de los Juegos Olímpicos Modernos en 1896. Se encuentra donde en el año 330 a.C. se levantó un estadio de madera para celebrar los Juegos de las Panateneas. Estos festejos anuales rendían culto a la diosa Atenea mediante competiciones de diferentes disciplinas como hípica, atletismo, lucha o carreras de cuádrigas. También se realizaban competiciones musicales e incluso de belleza.

Durante la ocupación romana el recinto, que había caído en desuso, acogió luchas de gladiadores. Después quedó abandonado y se usó como cantera. El nuevo estadio, con unas dimensiones de 204 metros de largo por 83 de ancho tenía 50 filas de gradas que podían acoger a unos 80.000 espectadores.

Hoy en día sus dimensiones difieren de las regladas y estandarizadas en atletismo. No obstante, se sigue usando, aunque más para celebraciones. Por ejemplo, acogió la ceremonia de inauguración del Campeonato Mundial de Atletismo de 1997 y sirvió para festejar la Eurocopa de 2004 que ganó la Selección de fútbol de Grecia. En algunos casos también se ha usado como recinto para un concierto. Tina Turner, Bob Dylan, Depeche Mode o Mettalica han tocado allí.

Frente al estadio tenemos los Jardines Nacionales, un remanso de paz de 16 hectáreas en medio del ajetreo de la capital griega.

Para entender su origen hay que remontarse al siglo XIX, cuando el actual Parlamento era Palacio Real. En todo el mundo es costumbre que las residencias reales tengan un espacio ajardinado, y en este caso no iba a ser diferente.

El Jardín Real fue encargado por la reina Amalia en 1838 y el encargado de diseñarlo fue Friedrich Schimdt, un ingeniero agrónomo que viajó por todo el mundo en busca de una gran variedad de plantas y animales. Incluso le encargó a las fuerzas navales griegas que recogieran diferentes especies en sus travesías. Lamentablemente, no todas las plantas sobrevivieron al clima mediterráneo.

Durante los trabajos de creación de los jardines hubo que escavar, y, siendo Atenas, no se podía esperar otra cosa que hallazgos arqueológicos. En este caso se encontraron restos de la época romana como mosaicos o partes de columnas. Incluso un acueducto. Muchos de estos elementos se aprovecharon para decorar el ajardinamiento.

Además de los 500 tipos diferentes de plantas, hay un estanque en el que podemos encontrar aves acuáticas y tortugas.

El Jardín se abrió al público en 1923 pasando de ser el Jardín Real a los Jardines Nacionales. Está abierto las 24 horas del día y encontramos gente haciendo deporte y familias con niños sobre todo por la zona del estanque.

En la zona sur del parque se encuentra el Zappeion, un palacio que data de 1870.

De estilo neoclásico, está rodeado a su vez por un jardín.

Debe su nombre a Konstantinos Zappas, su propietario, un hombre pudiente que quería que se celebraran de nuevo unos Juegos Olímpicos en Atenas. Al final lo consiguió, incluso el palacio se convirtió en la sede del Comité Olímpico de aquellas primeras olimpiadas de la época moderna. Hoy en día se usa para exposiciones, conferencias y eventos puntuales.

En el lado sudeste están los bustos de Ioannis Kapodistrias, el primer jefe de Estado de la Grecia independiente.

Y como los jardines están en la parte trasera del Parlamento, podemos ver en la parte norte unos guardas presidenciales. No vimos cambio de guardia, pero sí que parece que estaban haciendo algún tipo de estiramiento. En este caso, llevan el traje de gala, que como ya expliqué, es blanco y lleva un chaleco sobrepuesto.

Con el recorrido por el parque dimos por finalizada la mañana y buscamos un sitio donde comprar la comida y nos volvimos al apartamento a tomárnosla relajadamente.

Este es el resumen de la etapa:

6 comentarios en “Atenas en 24 horas VI: Estadio Panathinaikó, Zappio y Jardines Nacionales

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