Escape Room: La fuga de AlcatraX

Seguimos con la dinámica de hacer una sala de escape al mes. Esta vez fue en enero. Al hermano de dos de las integrantes de nuestro equipo de Explosión Inminente le dio envidia y quiso también probar este entretenimiento del que tan bien le habíamos hablado.

Normalmente solemos ir desde 3 a 5 personas, dependiendo de la disponibilidad de la gente. Sin embargo, aquí nos juntábamos 7, por lo que era difícil encontrar una sala para tantas personas. Para equilibrar, decidimos llamar a más gente y así hacer dos grupos más grandes para probar algo nuevo: el Roombate.

¿En qué consiste? Pues en hacer la misma sala dos equipos simultáneamente en dos estancias iguales. Es decir, no solo luchas contra los 60 minutos para escapar, sino que se le añade un punto más de adrenalina al competir con otro equipo. Bueno, adrenalina y de pique constante hasta que llega la fecha. Que si os vamos a dar una paliza, que si seguro que vosotros no salís… En fin, que nos teníamos ganas. Eso sí, todo muy sano y desde el buen rollo.

Hasta la fecha, en todos los juegos de escape que hemos hecho, nos habían recibido, dado información general y después ya puestos en situación sobre nuestra misión. Sin embargo, en La Fuga de Alcatrax, desde el minuto 0 te metes en el papel. No hay más que ver la puerta: ya nos dice las reglas.

Puntuales, llamamos al timbre, y nos recibieron nuestros guardias. No quiero revelar mucho, porque perdería encanto, pero he de decir que todo el proceso previo al juego está muy muy bien ambientado. Nos lo pasamos muy bien y nuestros Game Masters estuvieron muy metidos en sus papeles. Aunque he de decir que se lo pusimos fácil, sobre todo los cabecillas de nuestras bandas. Por cierto, nos habíamos puesto nombre y todo: Los bocaditos de nata (5 integrantes) vs Arroz con Leche de Mr. Muffin (4 integrantes porque uno no pudo llegar en el último momento).

Dado que se llama La Fuga de AlcatraX, no parece muy difícil adivinar dónde nos encontramos y cuál es nuestra misión. No obstante, antes de comenzar, hay un visionado de un vídeo. Y esto es quizá la única pega que le pongo, pues se me hizo un poco largo. Quizá porque está diseñado para todos los públicos, sobre todo para que un principiante tenga muy clara la dinámica; pero creo que se podría haber acortado un poco, ya que se repetían varias imágenes (de Alcatraz, claro) y el discurso quedó algo redundante.

El caso es que hemos robado un chupachups a un niño de 3 años, y tenemos que cumplir cadena perpetua en esta prisión de máxima seguridad. Por supuesto, somos expertos en fugas y ya estamos planeando el escape. Pero pronto se nos anuncia que el Doctor Luna, el médico de la prisión, ha descubierto una vacuna que inhibe el deseo de escaparse de los prisioneros y en tan solo 60 minutos nos trasladarán a la enfermería para inyectárnosla. Así pues, tenemos que actuar YA.

Los arroz con leche de Mr. Muffin, como decía más arriba, éramos 4, pero 3 ya habíamos jugado juntos en el Búnker, en La Pirámide, en el Monasterio y en The Museum Box, así que, aunque nuestra cuarta integrante era novata, teníamos confianza en nuestro equipo (o banda). Y efectivamente, no se nos dio nada mal.

Como suele ocurrir, empezamos algo fríos. Y es que aunque revisamos la estancia (nuestra celda), cometimos un par de errores y nos faltó encontrar dos llaves. Aunque también hay que decir en nuestro honor que estaban muy muy bien escondidas. El caso es que cuando llevábamos unos 15 minutos tuvimos que pedir la primera pista (que por cierto penalizan 30 segundos). A partir de ahí, encarrilamos algo mejor y seguimos hilando.

Unos 15-20 minutos más tarde volvimos a atascarnos y pedimos la segunda pista. Y ya con la segunda llave localizada nos dirigimos hacia los minutos finales.

La comunicación con el Game Master es continua, ya que, aunque se hacer por walkie, no hay que andar pulsándolo, sino que es un mero altavoz, ya que él nos veía y oía en todo momento. De hecho, en algún momento nos ayudó de forma sutil. Por ejemplo, hacia el final teníamos un código correcto, pero por lo que sea el candado no se abría y cuando nuestro cabecilla fue a darlo por malo, el Game Master se dirigió a él diciéndole que iba bien encaminado. Por lo demás, estaba ahí observador y supo bien cuándo intervenir. En nuestro último candado a mí me puso algo nerviosa porque nos hizo algún comentario como que casi lo teníamos, pero que no nos podía decir más porque íbamos muy igualados. Le dio un toque de presión.

Y parece que fue un empujón, porque en apenas tres minutos después estábamos fuera. Con una de nuestras mejores marcas además (si no contamos las salas que hemos hecho en Suiza y Polonia): 48:40.

Nuestros contrincantes, los Bocaditos de Nata, consiguieron salir en el 57:13 cuando ya pensábamos que no lo conseguirían. Al parecer, se bloquearon al final. De hecho, tuvimos unas últimas risas cuando vimos cómo intentaban escapar sin haber leído bien las pistas. Ni la salida de este escape es convencional. La ambientación es redonda de principio a fin, incluso con las fotos de rigor y el detalle que nos entregaron al final. Están todos los detalles muy bien cuidados. Como lo de que los Game Masters se refirieran a nosotros por nuestros nombres en todo momento.

Sí que es cierto que luego la sala en sí es muy convencional y que le da mucha importancia a la observación. Aunque hay alguna prueba de ingenio, lo cierto es que priman los candados, por lo que es muy recomendable para principiantes. Eso sí, al parecer solo el 50% de los presos consiguen escapar, con lo que quizá no sea tan fácil para un novato. Dejémoslo en nivel intermedio. La ambientación es correcta y el espacio siendo cuatro estuvo perfecto. No nos estorbamos en ningún momento.

Si no fuera por toda la representación desde principio a fin y la intervención de los Game Masters, sería una sala bastante normalita, la verdad. Pero la introducción al juego sirve de inmersión y de puesta en situación, por lo que la primera impresión es tan positiva que ya entras con las pilas cargadas.

Nos lo pasamos muy bien, tanto en el desarrollo del juego en nuestra sala, como por el añadido de competir con otro grupo. Nada más salir ya estábamos hablando de buscar otro Roombate. Los novatos entendieron que estemos enganchados a hacer una sala de escape al mes y pidieron hueco para próximas quedadas.

Nos comentó nuestro Game Master que en breve abrirán Desvalija al alcaide Jonnson, así que tomamos nota, porque desde luego La Fuga de AlcatraX está muy bien montada.