Recorriendo Cracovia II – Wawel

Dejando atrás la ruta real, llegamos al Arsenal (Budynek d. arsenału królewskiego).

Fue construido en la primera mitad del siglo XVI, en la época del rey Segismundo el Viejo. En 1643, con Władysław IV, fue renovado completamente. A finales del siglo XIX se le añadieron nuevos pisos que se ven claramente diferentes a la parte inferior.

A partir de 1920 la segunda planta comenzó a utilizarse por el Instituto de Geografía, y en 1923 se cedió el edificio por completo a la universidad. Para que pudiera adaptarse a las necesidades de esta, en 1927 se readaptaron las instalaciones. Desde 2005 es parte de la Facultad de Ciencias.

Frente al Arsenal ya vemos la muralla y el paseo que nos conduce a la Colina de Wawel.

Comenzamos el ascenso por la Puerta de los Bernardinos (Brama Bernardyńska), que debe su nombre a la Iglesia y Convento de los Bernardinos a los pies de la colina de Wawel. Junto a ella se alza la Torre de Sandomierz (Baszta Sandomierska).

Atrás dejamos la Torre de los Senadores (Baszta Senatorska), también conocida como Lubranka.

Esta fue construida en el siglo XV y es la más alta de todas las torres defensivas de Wawel. A sus pies era donde se ejecutaba a los convictos. En el siglo XVI pasó a utilizarse como almacén de la ropa del rey.

Nos da la bienvenida la Torre de los Ladrones (Baszta Złodziejska), del siglo XIV, que recibe su nombre de su uso, ya que era donde se encarcelaba a quienes cometían robos. Los austriacos la usaron también como almacén de pólvora y materiales explosivos. Y como quien con fuego se quema, no es de extrañar que un día se derrumbara el techo y una parte de la planta superior como consecuencia de una explosión. El tejado se reconstruyó entre 2014 y 2015.

Es una de las tres que se conservan en la colina y que pertenecían al muro defensivo. Ahora alberga un restaurante y una tienda de recuerdos. En el sótano se conserva la antigua celda.

Erigiéndose imponente en la colina se encuentra el castillo que, construido en el siglo XI, es uno de los símbolos más representativos del país, pues se convirtió en la primera residencia de los reyes de Polonia.

Cuando la capital se trasladó a Varsovia quedó abandonado. El ejército prusiano lo saqueó y los autriacos lo convirtieron en un edificio defensivo construyendo murallas alrededor. Asimismo, el interior se adaptó para esta nueva función. En la II Guerra Mundial fue la residencia del Gobernador General.

Fue construido en estilo gótico, pero con las posteriores remodelaciones fue añadiendo detalles renacentistas.

Recientemente se reconstruyó y se ha intentado que recupere el valor simbólico que un día tuvo. Se ha convertido en uno de los lugares más visitados de la ciudad. En los sótanos se puede descubrir una exposición que muestra cómo era la colina hace 1000 años. Además, se pueden ver restos del castillo gótico y objetos de la Edad Media. Asimismo se pueden visitar algunas salas, el tesoro y las joyas de la corona polaca así como armas y armaduras, incluida la espada que se usaba en la ceremonia de coronación de los monarcas.

Dentro del castillo se encuentra la Catedral de Wawel (Katedra Wawelska).

Tiene un gran valor histórico, pues tiene más de 1000 años y ya desde su origen se convirtió en el centro del poder eclesiástico y monárquico de Polonia al ser el lugar elegido para la coronación de los reyes, así como para su sepultura. En su cripta se encuentran sarcófagos reales, así como de algunos héroes nacionales.

Está coronada con tres torres. La torre más alta es conocida como Torre del Reloj (Wieża Zegarowa), por razones obvias; mientras que la más baja recibe el sobre nombre de Segismundo (Wieża Zygmuntowska), ya que desde hace casi quinientos años alberga la Campana de Segismundo (Zygmunt Bell). Fue construida en 1520 y aún se hace repicar en ocasiones especiales, eso sí, hacen falta 10 personas para ponerla en funcionamiento, ya que pesa 12 toneladas. La tercera de las torres, que apenas se ve en las fotos porque queda escondida tras las torres o el lateral en pico, es la Torre gótica de las Campanas de Plata (Wieża Srebrnych Dzwonów).

La catedral se construyó en el siglo XIV en estilo gótico, sobre una parte de los cimientos románicos de la catedral que se había destruido en un incendio. Es un amalgama de estilos, ya que a lo largo de los años se han llevado a cabo restauraciones y reconstrucciones. Por ejemplo, se añadieron varias capillas. En un lateral la de la Santa Trinidad (Trójcy Świętej) y la de la Santa Cruz (Świętego Krzyża); y en el costado que da al patio, la de los Vasa (Wazów) y la de Segismundo (Zygmuntowska), ricamente decorada en estilo renacentista y con una cúpula cubierta de hojalata dorada, imitando escamas. En el centro del templo se halla el Mausoleo de San Estanislao, patrón de Polonia.

La catedral cuenta además con el Museo Catedralicio Juan Pablo II. Fue inaugurado en 1978 por el mismo Karol Wojtyla, que antes de Papa fue arzobispo de Cracovia. Además, frente a la catedral se alza una estatua del Pontífice.

Junto a la catedral se nos abre el patio interior del castillo, que recibió su forma actual en la primera mitad del siglo XVI.

Está rodeado por claustros en tres de sus caras. La cuarta es diferente, ya que el relieve no permitía construir un edificio. Estos claustros en su día conducían a los aposentos del castillo. Hoy se han comunicado para que resulte más práctico. En las dos plantas inferiores ligeras columnas sostienen las arcadas que permiten asomarse. En la planta superior sujetan el tejado de madera.

Wawel también es lugar de leyendas. Cuenta una de ellas que en la cueva de la colina vivía un dragón. Este se dedicaba a atemorizar y devorar ciudadanos sin que estos supieran cómo hacerle frente. Tras varios intentos, un zapatero tuvo la idea de rellenar con azufre la piel de un cordero. Así, cuando el dragón se comió el cordero, le entró una sed terrible y se bebió todo el Vístula. Como resultado acabó explotando y los habitantes de la ciudad respiraron tranquilos.

Pagando una módica entrada se puede visitar la cueva del dragón. Se accede por un pozo y, tras bajar 21 metros se puede recorrer parte de la gruta. No toda, solo unos 81 metros de los 270 metros de longitud con que cuenta. Se sale al exterior, a orillas del Vístula, donde se encuentra una estatua del dragón que cada cinco minutos echa fuego por la boca.

Salimos del recinto amurallado y bajamos la cuesta. Entre la Puerta de los Vasa y la Puerta del Escudo se encuentra la estatua ecuestre de Tadeusz Kościuszko, situada en el llamado baluarte de Vladislao IV. Fue un regalo de los ciudadanos de Dresde a Cracovia para compensar las estatuas que habían sido destruidas durante la II Guerra Mundial.

Desde la Puerta del Escudo se extiende la muralla de ladrillo, la antigua muralla defensiva construida por los austriacos y que tiene intercalados ladrillos blancos con nombres de instituciones y ciudadanos que aportaron dinero para la reconstrucción de Wawel tras la independencia de Polonia en el año 1918.

Y continuando la muralla fuimos abandonando la colina en dirección al barrio judío.

5 comentarios en “Recorriendo Cracovia II – Wawel

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