Crucero por el Mediterráneo. Día 3. Génova

Nuestra visita partió de la Estación Marítima Ponte dei Mille (Stazione Marittima), no muy lejos del centro de la ciudad. Es la estación histórica de la que salían los grandes buques hacia América, aunque parece que el Meraviglia tiene unas dimensiones superiores, ya que se ve cómo sobresale tras el edificio.

Génova

A finales del siglo XIX las migraciones no dejaban de crecer, por lo que fue necesario crear un espacio con salas de pasajeros. Se construyó un edificio que constaba de salas de pasajeros, un comedor, una sala médica y un puesto policial en el interior, todo en el mismo piso. Tras la I Guerra Mundial se recuperó el proyecto y se amplió a tres edificios conectados entre sí. Eso sí, las salas de la planta baja eran para la tercera categoría, mientras que las de la primera planta lo eran para primera y segunda. Siempre ha habido clases.

Estación Marítima Ponte dei Mille (Stazione Marittima)

A mí lo que más me impresionó fue su interior tan blanco y la gran cúpula sostenida gracias a varias columnas.

Stazione Marittima

Stazione Marittima

Con la llegada de los vuelos en los años sesenta, el tráfico marítimo había disminuido notablemente. Tras tareas de restauración en 2001, hoy, como digo, es la estación donde llegan los cruceros.

Nada más salir, hay un puesto de información, así que aprovechamos para hacernos con un mapa. Aunque con la lluvia y teniendo Google Maps, lo cierto es que no lo usamos mucho.

Stazione Marittima

Stazione Marittima

Pero antes de comenzar con la ruta, unos datos sobre Génova:

Génova

Delimitada entre la Riviera Poniente y la Riviera Levante, es la capital de Liguria, una de las regiones más pequeñas del país, y la cuarta en población.

Liguria perteneció a Francia en el siglo XVII y, aunque en 1746 fue ocupada por los austriacos, Napoleón la recuperó. Consiguió independizarse, pero el Congreso de Viena en 1815 estipuló que debía anexionarse al Reino de Cerdeña.

Tras una larga etapa de decadencia, en el siglo XX remontó gracias a los túneles ferroviarios, los astilleros, industrias petroquímicas y metalúrgicas. Fue entonces cuando se convirtió en región portuaria. No obstante, la II Guerra Mundial y la ocupación germana frenaron de golpe este desarrollo.

Génova es la sexta ciudad italiana en población (la primera en su región) y la cuarta por importancia económica. Por supuesto, su historia, tanto política como cultural, está ligada al mar y tiene un carácter multicultural gracias a la multitud de pueblos que han pasado por su territorio. Los cartagineses la destruyeron en el 209 a.C y fue reconstruida por los romanos. Tras la caída del Imperio Romano llegaron los bizantinos, más tarde los lombardos. En el año 935 fue saqueada por los sarracenos.

El apogeo de Génova comenzó en el siglo XII cuando venció a los sarracenos. A partir de ahí, fueron prosperando hasta conseguir establecer puestos comerciales en Oriente Medio gracias a las Cruzadas. En el siglo XVI Andrea Doria consolidó el papel de la ciudad.

Con el paso de los siglos se enfrentó a los aragoneses, Visconti y franceses. Además, disputó la hegemonía marítima con Pisa, Venecia y Almafi. Y es que los genoveses siempre se han echado al mar en busca de nuevas rutas comerciales ¿Suena un tal Cristóforo Colombo? Así fue cómo la República Genovesa tuvo colonias en Oriente Medio y en el Norte de África.

Cristóforo Colombo

Su época dorada transcurrió entre los siglos XVI y XVII, sin embargo la decadencia llegó como consecuencia de la rivalidad entre los aristócratas gobernantes, los avances de los franceses en 1668 y de los austriacos en 1734. Poco a poco perdió importancia y territorios.

El puerto de Génova es el más importante del país y el segundo del Mediterráneo. El mar es el protagonista, así, no es de extrañar que la ciudad haya crecido en torno a él. Eso sí, de una forma desordenada y caótica. Sin embargo, no todo está a nivel del mar, sino que Génova se asienta sobre colinas, a las que se accede por medio de funiculares o elevadores.

Génova

El centro histórico queda bastante recogido y se puede recorrer tranquilamente a pie. De hecho, es la mejor forma de hacerlo, pues es complicado acceder de otra forma a su entramado de callejuelas, callejones, plazas, plazoletas, escaleras y túneles.

Génova

Génova

Fuera del casco histórico se encuentra una ciudad más renacentista, símbolo de una época en la que Génova destacaba en el comercio.

Nosotros, equipados con impermeables y paraguas, comenzamos nuestra caminata por la Via Alpini d’Italia, que nos lleva por el Porto Antico.

Génova

Fue renovado en 1992 y ha ido añadiendo atracciones turísticas como la Biosfera, la Ciudad de los Niños, el Museo de la Antártida, una biblioteca, un centro comercial, un gimnasio, cines, restaurantes y bares. Además del famoso Acuario, el segundo más importante de Europa por detrás del de Valencia. Es el más grande de Italia y cuenta con 70 tanques y 800 especies.

Porto Antico

Acuario

Cerca se halla el Museo del Mar (Galata Museo del Mare), inaugurado en 2004 con motivo de la capitalidad cultural europea de Génova. En sus 10.000 metros cuadrados se puede conocer la historia naval de la ciudad. Organizado en cuatro pisos, es el museo más grande del área mediterránea dedicado al mar.

Museo del Mar (Galata Museo del Mare)

El nombre nos recuerda a la torre de Estambul de mismo nombre, y es que, si recordamos, es en aquel barrio donde vivían los genoveses.

Y mientras, en la acera opuesta vamos viendo edificios coloridos que parecen tener historia, sin embargo, Génova no nos termina de emocionar. La ciudad parece gris, y no solo por la lluvia. Hay algo de decandencia, de dejadez en su paisaje urbano.

Génova

Génova

Génova

En este tramo solo destaca el Complejo de San Giovanni di Pré (Commenda di San Giovanni di Pré), un edificio de piedra negra de Promontorio de estilo románico que se abre al mar.

Complejo de San Giovanni di Pré (Commenda di San Giovanni di Pré)

Fue mandado construir en 1180 por un monje perteneciente a los Caballeros de Jerusalén. Consta de dos iglesias sobrepuestas una sobre la otra y de la commenda, que tiene tres pisos y que servía como convento y hospedaje para caballeros, mercaderes y peregrinos que iban o volvían de Tierra Santa. Hoy es un Museo-Teatro dedicado a la historia medieval de la ciudad.

En esa misma acera, medio escondida, se encuentra la Porta dei Vacca.

Porta Vacca

Originalmente se llamaba Porta di Santa Fede, pues tomaba el nombre de la iglesia próxima, pero el dei Vacca se lo debe a la familia adinerada que residía tras cruzarla. Cuando los Vacca traicionaron a la República de Génova su vivienda fue demolida como castigo. En su lugar se levantó una fuente.

También se la llama Porta Sottana, como contraste de la Porta Soprana.

Esta puerta, que data de 1155, es considerada uno de los grandes monumentos de Génova y permite el acceso al recinto amurallado medieval. Consta de dos torres semicirculares y está incorporada a dos palacios, el de Marc’Aurelio Rebuffo y el de Lomellini-Serra.

En las tareas de restauración de 1960 salieron a la luz estructuras originales y modificaciones del siglo XVIII.

Un poco más adelante, dejamos el puerto para cruzar a la Piazza Caricamento.

Piazza Caricamento

Piazza Caricamento

Esta plaza de aproximadamente 9.000 metros cuadrados estuvo ocupada por muelles portuarios durante la Edad Media: Calvi (también llamado della Legna), Spinola, Reale (de pasajeros) y Mercanzia. En 1839 se construyó como terminal, para que sirviera de enlace vial con el puerto y, en 1854, con la inauguración de la línea ferroviaria Turín-Génova, se convirtió en la estación principal de carga y descarga de mercancías al permitir los traslados directamente desde los barcos hasta los trenes.

En 1963 se construyó una carretera elevada que cruza la plaza para que la aliviara de tráfico. Sin embargo, también la afea. En 1992, con motivo de las celebraciones del descubrimiento de América, se peatonalizó parcialmente y se abrió a la ciudad. Desde entonces sus funciones comerciales han desaparecido.

En el centro se alza la estatua de bronce de Raffaele Rubattino, considerado el primer armador italiano.

La plaza queda delimitada por el Palazzo San Giorgio, que antiguamente era conocido como Palazzo delle Compere di San Giorgio. Hoy es la sede de la Autoridad Portuaria.

Palazzo San Giorgio

La fachada está decorada con los San Jorge y el dragón y en su parte posterior aún se pueden ver rastros de la construcción medieval.

Palazzo San Giorgio

Y es en esta parte trasera donde parte la Via al Ponte Reale, que nos conduce al casco histórico de la ciudad, donde los callejones son tan estrechos que abriendo los brazos se pueden tocar ambos extremos y apenas entra luz entre los edificios.

Paramos en la Piazza Bianchi, donde se localiza la primera Bolsa de Italia, la Loggia dei Mercanti, construida en 1855. También en la plaza se alza la Iglesia de San Pietro in Banchi.

Iglesia de San Pietro in Banchi

Es uno de los tres edificios religiosos (además de la catedral de San Lorenzo y de San Bernardo) que fueron construidos en la ciudad por el gobierno de la República de Génova. Esta iglesia se levantó a finales del siglo XVI en el lugar en que había habido ya un templo, pero que quedó reducido a escombros a finales del XIV.

Durante la II Guerra Mundial quedó gravemente dañada como consecuencia de un bombardeo aéreo. Tras la guerra fue restaurada siguiendo fotografías y grabados antiguos. La decoración de la fachada, que nunca se acabó, se sustituyó por frescos.

Siguiendo la Via San Pietro della Porta llegamos a la Via San Lorenzo, que nos conduce a la Catedral.

Via San Lorenzo

Imagino que normalmente es una calle muy transitada, sin embargo, con la lluvia, apenas había gente, salvo nuestros compañeros de crucero. Bueno, y las pinturas del suelo.

Via San Lorenzo

La Catedral de San Lorenzo fue construida gracias a los beneficios obtenidos en las Cruzadas y las obras se alargaron entre los siglos XII y XVI . Así, aunque comenzó a construirse en estilo románico, tiene elementos de varios estilos arquitectónicos como consecuencia del paso del tiempo. Lo primero que se construyó fue la fachada, y fue decorada con franjas de mármol horizontales blancas y negras, bastante común en Liguria (y que ya habíamos visto en Marsella). Por su parte, la mayoría de la estructura interior data del siglo XIV; mientras que el campanario y la cúpula son del XVI.

Catedral de San Lorenzo

La entrada principal se encuentra flanqueada por efigies de los cuatro animales del apocalipsis y la representación de Jesús en actitud de bendecir. La parte superior queda rematada por un gran rosetón.

El interior queda dividido en tres naves: una central y dos laterales (donde se encuentran las capillas). Me sorprendió su edificio con la combinación de columnas y piedra, aunque lo que más llama la atención es la bomba de la II Mundial que lanzaron las tropas británicas pero que afortunadamente no explotó. Los católicos lo consideran una intervención de Dios y el obús se venera como una figura religiosa.

Catedral de San Lorenzo

Catedral de San Lorenzo

La catedral es uno de los principales monumentos de la ciudad y la sede episcopal católica. Cuando se erigió, favoreció la fusión de los tres núcleos de la ciudad antigua y se convirtió en el corazón de Génova. Y es que por aquel entonces, la plaza era el único espacio público de la ciudad.

Bajo el edificio se encuentra el Museo del Tesoro de San Lorenzo, que alberga una colección de joyería y platería desde el siglo IX a la actualidad.

Seguimos bajo la lluvia hacia la cercana Iglesia de Jesús (Chiesa del Gesú).

Iglesia de Jesús (Chiesa del Gesú)

Data de la segunda mitad del siglo XVI y es de estilo barroco genovés. Destaca sobre todo su interior, donde alberga obras de Rubens.

Al lado se halla el Palazzo Ducale, uno de los símbolos más prestigiosos de la ciudad.

Palazzo Ducale

Se comenzó a construir en 1298, una época en la que Génova era una potencia en el Mediterráneo. Fue renovado en el siglo XVI, para darle una nueva apariencia más actualizada, tanto en su exterior, como en el interior.

A finales del siglo XVIII se le añadieron elementos neoclásicos durante la restauración posterior al incendio de 1777. Volvería a ser renovado de nuevo en el siglo XIX y a principios del XX.

Fue abierto al público en 1992 y ahora acoge grandes eventos y exhibiciones. Durante nuestra visita había una de Picasso.

Seguimos la Via di Porta Soprana que nos conduce, como no podía ser de otra forma, a la Porta Soprana, también conocida como Porta di Sant’Andrea ya que se encuentra en la cima del Piano di Sant’Andrea.

Porta Soprana

Esta puerta era uno de los antiguos accesos de la Génova Medieval. Fue construida en el siglo X para defenderse del imperio alemán. El aspecto actual sin embargo no es el original, sino que se corresponde con la restauración del siglo XII.

En el siglo XIV perdió su papel defensivo y con el desarrollo urbanístico se quedó integrada dentro del barrio de Ponticello. Sobre el arco de entrada, entre ambas torres, se construyó una casa en la que viviría el hijo del verdugo que había guillotinado a Luis XVI.

Porta Soprana

En el siglo XIX la casa fue ampliada y las torres se convirtieron en cárcel al igual que el cercano Claustro de San Andrea. Con la restauración de finales de siglo se incorporaron las águilas de los capiteles. La torre sur pasó por un lavado de cara en 1930 cuando se demolió el barrio de Ponticello.

Muy cerca, tomando el Vico dritto di Ponticello se encuentra la casa-museo de Cristobal Colón (o la que se cree que fue su casa), aunque nosotros no teníamos tiempo, por lo que continuamos por Via Dante, que nos lleva al centro neurálgico de la ciudad, a la Piazza de Ferrari.

Piazza di Ferrari

Le debe su nombre a Raffaele De Ferrari, Duque de Galliera, que en 1875 donó una importante suma de dinero para la ampliación del puerto.

Proyectada en la segunda mitad del siglo XIX, es la plaza más espectacular de la ciudad, y una que al parecer concentra gran bullicio de tráfico y gente. Aunque con la lluvia estaba el ambiente bastante tranquilo.

Se encuentra dominada por la monumental fuente de bronce circular con saltos de agua y rodeada de impresionantes edificios históricos.

Piazza de Ferrari

Piazza de Ferrari

En su entorno se erigen sedes de bancos y aseguradoras así como edificios de oficinas, por lo que también se la conoce como el centro financiero de Génova y hay quien se refiere a ella como la “city”. Además hay varios palacios y el Teatro Carlo Felice.

El Palazzo della Nuova Borsa Valori destaca por su recargada decoración y su planta semicircular. Pero también encontramos el imponente Palazzo Ducale, la antigua sede de gobierno de la región de Liguria. Aunque es su cara lateral la que da a esta plaza. Su fachada principal ya la habíamos visto en la plaza Giacomo Matteotti.

palazzo de Raffaele De Ferrari

El Teatro Carlo Felice es la principal ópera de la ciudad. También se usa para representaciones de ballet y música de orquesta.

Construido en 1827, es de estilo neoclásico. Aunque su aspecto se lo debe a una reconstrucción total tras haber quedado dañado como consecuencia de los bombardeos de la II Guerra Mundial.

Teatro Carlo Felice

Frente a él se halla la estatua ecuestre de Giuseppe Garibaldi, el militar y político italiano que promovió la unificación de Italia.

También en las proximidades está la Accademia Ligustica di Belle Arti, construida en el siglo XIX en el lugar en que se encontraba el convento de San Domenico.

Piazza de Ferrari

Y de plaza a plaza. Nuestra siguiente parada fue la Piazza di San Matteo, una clara muestra del poder de una gran familia genovesa en la Edad Media: los Doria. Todos los edificios en la plaza pertenecían a esta familia.

Piazza San Matteo

Su lugar es estratégico: muy cerca de la Catedral, de la Piazza Soziglia y de  la Via Luccoli. Además, por aquel entonces suponía el límite de la ciudad, por lo que controlaban las salidas. En el siglo XII, con los nuevos muros, quedó dentro del recinto urbano.

En el centro se halla el templo que le da nombre, la Abazzia de San Matteo.

Abazzia de San Matteo

Esta pequeña iglesia data de 1125 y fue erigida en estilo románico, aunque en el siglo XIII fue renovada con toques góticos. El promotor de esta construcción fue el benedictino Martino Doria, que era recaudador de impuestos. Se la dedicó a San Matteo porque era el patrón de su profesión, y con ello se convirtió también en el de la familia. Hoy el templo sigue perteneciendo a los Doria, e incluso el nombramiento del Abad ha de ser aprobado por ellos.

En el siglo XIII la plaza fue renovada. Se construyeron los palacios de Branca Doria y Lamba Doria, y se echó abajo la iglesia para levantar una más grande (desplazada hacia arriba y atrás) y con un diseño más acorde a las nuevas edificaciones. Así, se actualizaron las fachadas y se diseñaron con las franjas de mármol y pizarra tan típicas en las construcciones de la Edad Media genovesa.

Abazzia de San Matteo

Abazzia de San Matteo

A mediados del siglo XVI se construyó la tumba de Andrea Doria en la cripta, bajo el altar mayor.

Otros palacio de la familia son el Palazzo Lamba Doria, con un pórtico con cuatro arcos y formado por dos edificios unidos por sus fachadas; el de Domenicaccio Doria, con tres arcos ojivales; o el Gnecco Quartara (antes conocido como Giorgio Doria, pero comprado en 1826 por Andrea De Ferrari, padre del futuro duque de Galliera, Raffaele De Ferrari), con el portal del siglo XV que representa San Jorge y el dragón. En 1486 se construyó el último de los palacios, el de Lazzaro Doria.

Todos los palacios de Doria albergan importantes colecciones de arte en su interior.

Palazzo Lamba Doria

Piazza San Matteo

Tanto la plaza como las fachadas fueron renovadas en 1992 con motivo del aniversario del Descubrimiento de América, pero quizá ha llegado el momento de darles otro lavado de cara.

Tras intentar captar los detalles de la Piazza San Matteo y sus construcciones, volvimos sobre nuestros pasos hasta la Piazza di Ferrari para tomar allí la Via XX Settembre, una calle comercial de casi un kilómetro que conduce a la Piazza de la Vittoria, construida en tiempos del fascismo.

Via XX Settembre

Via XX Settembre

La Via XX Settembre es conocida por los locales también como Via Venti y además de tiendas, también predominan en ella oficinas, bares elegantes y algunos edificios históricos. Hasta los años 80 conservó salas de cine, hoy ya desaparecidas y trasladadas a los centros comerciales.

Para construir esta importante avenida hubo que demoler muchos edificios, con lo que no fue acogida con mucha expectación. Tras varias modificaciones, su desarrollo se llevó a cabo en dos fases y con problemas económicos.

Via XX Settembre

Podríamos haber seguido mucho tramo, pero como no teníamos mucho tiempo, tomamos la calle Sofia Lomellini y llegamos hasta la Piazza Corvetto, llamada así por Luigi Emanuele Corvetto, un político genovés de la época napoleónica. Es una de las plazas más grandes de la ciudad y de ella salen varias calles importantes como la Via Roma, Via XII Ottobre, Via Serra o Via Assarotti. También la Galleria Nino Bixio sobre cuya balaustrada se erigen dos estatuas de personajes ilustres de la ciudad: el almirante Andrea Doria y Guglielmo Embriaco, héroe de las cruzadas.

Galleria Nino Bixio

En la Piazza Corvetto, destacan sus jardines y parterres, así como la estatua ecuestre de Víctor Manuel II de Saboya.

Piazza Corvetto

También desde la plaza se ve el Palazzo Doria – Spinola, que es Patrimonio de la Humanidad.

Palazzo Doria - Spinola

Fue construido entre 1541 y 1543 para el almirante Antonio Doria, pero en 1624 pasó a la familia Spinola, de ahí su nombre compuesto. En 1876 fue vendido al ayuntamiento, y más tarde fue transferido a la provincia, momento en que se realizaron tareas de reacondicionamiento para poder establecer las oficinas. Como consecuencia de la construcción de la Via Roma en 1877 perdió la esquina derecha, la galería y el jardín.

Alberga hoy en día la Galería Nacional, el principal museo de arte de la provincia. Su colección incluye desde muebles hasta pinturas y esculturas que la familia Spinola donó al Estado en 1958.

Siguiendo la calle nos adentramos en la parte más histórica de la ciudad, que merece entrada aparte.

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