Serie Terminada: New Girl

Últimamente no estaba teniendo mucha suerte con las comedias. A priori los pilotos parecen divertidos y novedosos, pero luego acaban degenerando. Ya me pasó con Cómo conocí a vuestra madre, con Cougar Town, con Suburgatory, con Awkward, con Finales Felices, con la Liga, y más recientemente con Modern Family o The Big Bang Theory.  Con estos antecedentes comencé con cierto reparo y distancia a ver New Girl. Sin embargo, a pesar de ciertos altibajos y de algunas situaciones tópicas, quizá es una de las series que mejor ha mantenido su esencia.

Creada por Elizabeth Meriweather, guionista de la comedia romántica Sin Compromiso, protagonizada por Natalie Portman y Ashton Kutcher, New Girl arranca cuando Jess Day, una treinteañera profesora de infantil, pilla a su novio con otra. Con el corazón roto comienza la búsqueda de un nuevo sitio para vivir y responde a un anuncio de un espacioso loft en el que residen tres amigos. Aquí empieza la locura, las rarezas, el humor desenfadado y un tanto absurdo. Los tres compañeros a priori tienen sus dudas con respecto a que la convivencia con una mujer en el apartamento vaya a funcionar. Sin embargo, tras una extraña entrevista acaban aceptándola como inquilina.

La base de la serie es la adaptación de todos los integrantes a la nueva situación. Por un lado tenemos a Nick, un tipo que también acaba de salir de una relación y que tiene alma de señor mayor que no para de quejarse. Un carácter que contrasta de primeras con la optimista Jess, pero que se ve a la legua que va a haber química entre ambos. Dejó su carrera de abogado y ahora trabaja en un bar mientras sueña con ser escritor. Quizá es el más normal de todo, aunque tiene un cierto complejo de Peter Pan, ya que parece no querer asumir las responsabilidades de la vida adulta.

El segundo compañero es Schmidt, compañero de la universidad de Nick. Se dedica al marketing en una empresa en la que parece ser el único hombre, así que va por la vida intentando mostrar su masculinidad y explotando una faceta de mujeriego. Aunque a la vez es un tipo que expresa sus emociones y no se avergüenza por ello. También es tremendamente obsesivo en cuanto al orden y es un esclavo de su imagen, en parte porque estuvo gordo en su época universitaria.

El tercero en el piloto era Coach, apodo tomado de su profesión, pues tras abandonar la competición es entrenador personal. Sin embargo, este personaje desaparece a partir del segundo capítulo porque Damon Wayans Jr, el actor que lo interpreta, tuvo que regresar a Finales Felices tras su inesperada renovación. Así, en su lugar apareció Winston, amigo de la infancia de Nick, que regresa de Letonia tras una desastrosa etapa como jugador profesional de baloncesto. Al principio se nota que el personaje está algo menos planificado que el resto y que se ha añadido después, pero enseguida adquiere su propia personalidad y resulta tener una curiosa vis cómica.

Además de los residentes en el loft, completa el grupo Cece, la mejor amiga de Jess, que pone cierto punto de cordura en las disparatadas aventuras del resto (aunque también tiene sus cosillas). Trabaja como modelo y encandilará a Schmidt desde el principio.

Con este arranque y estos personajes, está claro que la serie no planteaba nada novedoso, ya hay un montón de series basadas en amigos. Porque aunque el punto de partida de New Girl sea la llegada de la chica nueva al loft con sus excentricidades, en realidad en pocos capítulos la dinámica se convierte en una comedia de amigos. Sí, tienen la particularidad de compartir piso y esto hace que algunas tramas giren en torno a la convivencia, pero los personajes y sus conflictos evolucionan y se abren al mundo exterior. Eso sí, siempre que uno tiene un problema, los demás acuden. Enseguida hacen piña y se cuidan. Y si tienen que subirse al carro de alguna locura para mostrar su amistad, ahí están.

Y aunque el centro de la serie es Jess, hay cierta química en todo el equipo que hace que se complementen y que a partir de la segunda temporada se vuelva más coral. Es verdad que el personaje de Zooey Deschanel lleva gran parte del peso de la ficción (y se nota cuando la sustituye Megan Fox durante su baja maternal); pero cada uno aporta su punto y se complementan bastante bien. Nick tiene su pasado con Wiston y con Schmidt, así como Jess lo tiene con Cece, pero las nuevas relaciones también dejan momentos divertidos, como los momentos entre Wiston y Cece.

A partir de la tercera temporada New Girl cambia un poco de rumbo al introducir las relaciones amorosas entre los integrantes del grupo. Se pierde un poco el tono irreverente y el espíritu del principio. Incluso aparecen tramas que no tienen mucho sentido, como la relacionada con la hermana rebelde de Jess, una niñata insoportable.

La cuarta temporada podría no haber existido, pues realmente aportó poco. Jess comenzó varias relaciones, una de ellas con un compañero profesor que tan pronto como llega de Inglaterra, se va; Schmidt sale con una política y vuelve Entrenador, quien al final acaba también emparejado y marchándose a Nueva York en el último episodio. No es de extrañar, pues no terminaba de encajar en la complicidad del resto de personajes.

Y algo similar ocurre con la llegada de Megan Fox en la quinta. Interpreta a Reagan, una representante farmacéutica que viaja mucho y con un carácter distante que rompe la dinámica del grupo. Con Jess fuera como jurado, Nick y Reagan mantienen una cierta tensión sexual no resuelta, Wiston lidia con sus propia atracción a su compañera Aly y Schmidt y Cece planean su boda. Sin Jess la serie va sin un rumbo fijo. Incluso a su vuelta, parece una serie de parejas, pues ella vuelve a salir con un antiguo ex.

En la sexta temporada parece que se encauza la historia y se recupera parte del tono que tenía la serie al principio, aunque ya todo ha evolucionado a unos personajes encaminados a la vida adulta. Los recién casados buscan, compran y reforman una casa en la que comenzarán una vida juntos con un bebé ya en camino. Por su parte, Wiston y Aly tienen una relación estable, mientras que Nick consigue terminar y publicar su primera novela y Jess asciende a directora. Además, la temporada concluye con Nick y Jess comenzando una relación en serio, lo que podría haber sido también un fin de serie.

Sin embargo, decidieron darle un cierre con una temporada más de 8 capítulos parece que como regalo para los fans. Arranca con un salto temporal de tres años en el que Nick es un autor famoso y Jess vuelve a trabajar en un colegio; Cece lleva su empresa de representante de modelos mientras Schmidt se queda en casa cuidando a su hija; y Wiston y Aly, ya casados, esperan su primer hijo. En el fondo la temporada no es más que una excusa para despedirse de los personajes y para escenificar la boda de Nick y Jess que, como no podía ser de otra manera (ninguna boda en la serie es “normal”), es una sucesión de desafortunados incidentes.

Además, sirve para despedirse de Furguson (el querido gato de Wiston) y de Entrenador. Pero sobre todo estos capítulos sirven para cerrar una etapa, para abandonar el loft. Y como no podía ser menos, con el True American, esa locura de juego que se volvió todo un fenómeno en Estados Unidos y la cadena acabó publicando sus complicadísimas reglas.

El suelo es lava, por lo que hay que evitarlo. Para ello, hay que preparar la estancia con sillas, mesas, cojines… cualquier cosa por la que los participantes se puedan desplazar. En el centro de la habitación hay que construir un “castillo” con una botella (el rey) y cuatro filas de latas de cervezas, el primero que llegue a la botella, gana.

Juegan varias veces a lo largo de la serie, pero es bastante rápido y cuesta seguirlo. El primer jugador debe gritar “1, 2, 3, 4, JFK” y los demás responder “FDR”. Cada uno coge una cerveza del castillo, se mueve a un lugar seguro y le da un sorbo a la cerveza. A partir de ahí uno de ellos comienza a retar a los demás con la cuenta (todos los jugadores gritan “1,2,3” y marcan un número con los dedos en la frente. Quienes no repitan, avanzan una posición), con completar la cita (ya sea literaria, histórica o musical) o con algo en común (el jugador en turno habla de dos personas, lugares o cosas que tengan algo en común y quien acierte primero, avanza).

Queda descalificado quien pise el suelo o se quede sin bebida. Aunque se puede reincorporar bebiéndose de golpe una cerveza.

Imposible de seguir y de entender, pero resulta cómico y representa en cierta manera la locura de la serie. New Girl es una comedia fresca, ágil, entretenida y sin muchas pretensiones. Su trama es simple y su objetivo es entretener con un humor directo pero que a la vez roza lo esperpéntico. Schmidt y su tarro de chorradas, Wiston y sus camisas o su daltonismo, Jess y su ingenuidad o la capacidad para meter la pata, Nick y su amigo chino, las bromas que se gastan unos a otros…

A pesar de sus altibajos, la serie seguía siendo ligeramente graciosa y divertida, algo que de por sí es complicado en una comedia tras tantas temporadas, pero claro, ya no era lo mismo. Era el momento de terminarla y han sabido cerrarla manteniendo el espíritu con que comenzó. No es la serie de mi vida, pero, al menos, como comedia, ha cumplido su función.