Road Trip por la Costa Este de Estados Unidos y Canadá: Datos sobre Canadá y Ontario

Como cada mañana, comenzó el turno de duchas y desayuno. En la habitación teníamos una cafetera que también servía para calentar agua, así que con lo que habíamos comprado en el walmart y las sobras de la cena de la noche anterior (el arroz estaba muy rico y no lo íbamos a tirar) montamos un buen buffet.

El hotel era el típico de carretera en una zona de paso, cerca de algún centro comercial y de servicios. No era muy nuevo ni con mil estrellas, pero lo justo para una noche. La habitación contaba con un par de camas dobles, nevera, microondas, televisión y una mesa. Además, tenía bastante espacio para expandir nuestro equipaje.

Equipaje que había que volver a reorganizar y cargar en el coche, pues teníamos que ponernos en marcha rumbo a las Cataratas del Niágara.

Pero antes, unos datos sobre Canadá.

Canadá es el segundo país más extenso del mundo después de Rusia y cuenta con la costa más larga del mundo (244.000 km). Limita al norte con el océano Ártico; al noreste con la bahía de Baffin y el estrecho de Davis, que lo separa de Groenlandia; al este con el océano Atlántico; al sur con Estados Unidos y al oeste con el océano Pacífico y Alaska. Sin embargo, a pesar de tener tanta superficie, cuenta con menos población que España (algo más de 35 millones de habitantes).

Consta de 10 regiones (Alberta, Columbia Británica, Manitoba, Nueva Brunswick, TerraNova y Labrador, Nueva Escocia, Ontario, Isla del Príncipe Eduardo, Quebec y Saskatchewan) y 3 territorios (Yukón, territorio del noroeste y Nunavut). Su capital es Ottawa.

El origen del nombre del país proviene de la palabra nativa “kanata”, que viene a significar “villa”, pero que los cartógrafos europeos del siglo XVI tomaron como referencia para todos los territorios que quedaban al norte del río San Lorenzo. Se cree que los primeros habitantes de lo que hoy conocemos como Canadá fueron unos pueblos que provenían de Siberia y que llegaron al atravesar el Estrecho de Bering. Más tarde, hace unos 4500 años, llegaron los inuit (esquimales) desde Asia. Los primeros europeos serían los vikingos capitaneados por Leif Eriksson allá por el 1000 d.C. Sin embargo, enfrentamientos constantes con los nativos de la región, les llevaron a abandonar el territorio.

Tras Colón, otros países europeos impactados por el “descubrimiento” mandaron también sus expediciones. En aquel entonces los pueblos aborígenes estaban localizados en cuatro asentamientos: el Pacífico, las Llanuras, la zona sur de Ontario/río San Lorenzo y los bosques del noreste.

En 1497, Giovanni Caboto (John Cabot), bajo bandera británica, llegó a Terranova y Cape Breton. Allí encontró bacalao, que era muy codiciado en Europa, y propició la llegada de barcos en busca de dicho pescado. Entre ellos llegaron balleneros vascos. El rey Francisco I de Francia también movió ficha y envió a Jacques Cartier a la búsqueda de riquezas similares a las azteca e inca. Sin embargo, el conquistador solo encontró “piedras y unas horribles y escarpadas rocas”, según sus propias palabras en su diario de 1534. Así que siguió buscando, pero no encontraba el ansiado oro, por lo que había impaciencia en Francia. Sin embargo, todo cambió cuando los sombreros de pieles se pusieron de moda. El castor, tan típico de Canadá, era muy codiciado, así que ahí vieron negocio. Los británicos por su parte se negaron a que los galos tuvieran el monopolio y comenzaron una lucha por el comercio de las pieles.

En 1604 un grupo de pioneros franceses fundaron un asentamiento provisional en Île Ste-Croix y el año siguiente se trasladaron a Port Royal en Nueva Escocia. Sin embargo, no estaban muy bien situados si querían controlar el comercio, por lo que, capitaneados por Samuel de Champlain, remontaron el río San Lorenzo. Los franceses se establecieron en dos colonias, una al norte del río San Lorenzo (Quebec) y otra en el territorio que hoy es Nuevo Brunswick y Nueva Escocia y comenzaron sus actividades comerciales en estos nuevos territorios. Nació así en 1608 Nueva Francia.

En 1670 los británicos, gracias a un chivatazo de dos exploradores franceses, hicieron un movimiento importante. Estos les habían informado de que la Bahía de Hudson era de fácil acceso y había buenas pieles. Así pues, se hicieron con todas las tierras cuyos ríos y arroyos desembocaban en la bahía, un territorio que ocupaba casi el 40% de la Canadá actual.

Con este movimiento la hostilidad entre británicos y franceses fue creciendo aún más. En 1713 con el Tratado de Utrecht los franceses tuvieron que reconocer los derechos británicos sobre la bahía de Hudson y Terranova, y cederles Nueva Escocia, excepto la isla de Cape Breton.

Aún así, el conflicto se mantuvo y creció con la Guerra de los Siete Años. Al finalizar esta, Francia acabó cediendo Canadá a Gran Bretaña según estipulaba el Tratado de París de 1763. Las colonias francesas fueron destruidas y sus habitantes dispersados. Se impusieron leyes que limitaban los derechos de los católicos provocando un éxodo de francófonos, lo que facilitó la anglicalización de los territorios.

No obstante, consiguió firmar la Ley de Quebec de 1774, que permitía a los colonos franceses mantener su religión, su idioma y leyes propias francesas a cambio de la fidelidad al Reino Unido. Y de ahí que hoy en día Quebec no se sienta tan canadiense como el resto de regiones.

En los años de la Guerra de Independencia Americana (1775-1783) unos 50.000 colonos británicos fieles a la patria huyeron a Canadá, sobre todo a Nueva Escocia y Nuevo Brunswick. También un grupo menos numeroso se estableció en la orilla norte del lago Ontario y en el valle del río Ottawa, donde formaron el núcleo del futuro Ontario. Unos 8000 se trasladaron a Quebec, creando la primera comunidad anglófona en zona francófona.

En 1791 las colonias del Alto Canadá (actual sur de Ontario) y Bajo Canadá (actual sur de Quebec) crearon el Acta Constitucional, una constitución que establecía el sistema de gobierno. Ambas provincias se regían por el código penal británico, pero el Bajo Canadá conservaba las leyes civiles francesas. En la práctica la Asamblea tenía escaso poder, así que aparecieron fricciones, sobre todo en el Bajo Canadá, que a pesar de ser mayoría francesa, se veían bajo el mandato de un gobernador inglés y un Consejo dominado por ingleses.

En 1837 el descontento se hizo más patente y ambas colonias reivindicaron su autogobierno. Los británicos se dieron cuenta de que no iban a poder mantener más este sistema, así que mandaron a John Lambton, conde de Durham, a que investigara qué pasaba al otro lado del océano. Este descubrió que se trataba de tensiones étnicas y se ganó enemigos entre los franceses al llamarlos inferiores. Lambton consideraba que la cultura y sociedad galas eran un obstáculo para la expansión y proponía que asimilaran las leyes, idioma e instituciones británicas. Y así quedó recogido en la Ley de la Unión de 1840.

Los dos Canadás se unieron en una única provincia gobernada por un nuevo Parlamento en el que cada una de las antiguas colonias tenía el mismo número de representantes. La idea que era que así hubiera una asimilación cultural por parte de los francófonos. No obstante, en el nuevo parlamento los anglófonos se sintieron menospreciados, ya que eran mayoría con diferencia (en las últimas décadas habían llegado a Ontario un gran número de ingleses e irlandeses) y sin embargo tenían el mismo número de escaños que los francófonos. Tampoco gustó en el otro bando la idea de que su cultura e idioma desaparecieran lo que unió más a su población.

Esto hizo que no hubiera mucha estabilidad en la década siguiente y que los gobiernos fueran alternándose cada poco tiempo. Además, Estados Unidos seguía creciendo y expandiéndose, lo que provocó en Reino Unido un cierto miedo a que intentaran anexionarse Canadá.

En 1864 un grupo de representantes de Nueva Escocia, Nuevo Brunswick, Isla del Príncipe Eduardo, Ontario y Quebec se reunió para elaborar el marco de un nuevo país. Finalmente el 1 de julio de 1867 la Reina Victoria les concedió el autogobierno convirtiéndose en la Confederación Canadiense. El Acta Norteamericano Británica o Estatuto de la América Británica el norte estableció un sistema de gobierno federal.

A diferencia de lo ocurrido con los Estados Unidos, Canadá consiguió ser un país independiente de forma pacífica y de ahí que siga teniendo cierta relación con el Reino Unido. Por ejemplo, el tercer lunes de mayo celebran el Día de la Reina Victoria, además, la Reina Isabel II es también reina de Canadá y aparece en los billetes de 20$.

En los años siguientes Canadá se anexionó los territorios del noroeste y la Columbia Británica (nacida de la fusión de Nueva Caledonia y la isla de Vancouver). Se construyó el Canadian Pacific Railway, pues se consideró que el ferrocarril ayudaría en la unificación del país y favorecería los movimientos de la población, así como el transporte mercantil.

Entre 1885 y 1914 llegaron a Canadá unos 4,5 millones de personas, el país estaba industrializado y se había descubierto oro en el Yukón. Pero llegó la I Guerra Mundial y el país se vio envuelto en la contienda al pertenecer al Reino Unido. Al principio acudieron voluntarios, pero la guerra continuaba y se necesitaban nuevos efectivos, por lo que en 1917 se comenzó a reclutar por obligación. Y esto no gustó tanto, sobre todo a los francocanadienses. De nuevo se mostró la división de la población. Cuando finalizó la guerra, la mayoría de los canadienses no veía con buenos ojos tener que librar batallas lejanas en nombre de Gran Bretaña y creció el sentimiento independentista.

Cuando la bolsa de Nueva York colapsó en el otoño de 1929 y perdió el 39% de su valor, influyó a todo el mundo durante una década. Canadá no fue menos. No conseguía exportar, se despidió a millones de trabajadores, las familias se arruinaron… En el verano de 1933 la tasa de desempleo del país alcanzó el 32%.

Mientras tanto, en 1931 el Parlamento concedió la independencia a Canadá y otros países de la Commonwealth, aunque se reservaba el derecho de aprobar enmiendas a sus constituciones. No sería hasta 1982 cuando con la nueva Acta Constitucional, Canadá se convertiría en país independiente de pleno. Hoy, Canadá es una Monarquía Constitucional y está compuesta por un Parlamento que consta de Cámara Alta o Senado y Cámara Baja o de los Comunes. La Reina de Inglaterra es la Jefa del Estado, aunque es testimonial y está representada por un gobernador general designado.

Su actual bandera con la hoja de arce fue aprobada en 1965 tras varios diseños.

Tras la II Guerra Mundial llegó un período de prosperidad gracias a la expansión industrial, la demanda americana de bienes y recursos naturales, así como la reconstrucción de Europa. Se activaron nuevos programas sociales para garantizar esta prosperidad y reducir la desigualdad económica. Por ejemplo, a partir de julio de 1945 las madres de hijos menores de 16 años comenzaron a recibir un cheque mensual que pretendía mejorar el poder económico de la familia y que esto se viera reflejado en mayor gasto; en 1952 se implantó la pensión para todos los canadienses mayores de 70 años y el seguro por desempleo que se había introducido en la década de los 40 continuó expandiéndose en la de los 50 y 60; entre 1957 y 1966 el gobierno federal implementó un programa de sanidad universal conocido como Medicare; durante las décadas de los 50 y 60 se invirtió en infraestructuras; y se promovió la cultura canadiense por medio de un programa de ayuda a artistas.

En estos años tras la guerra rápidamente las ciudades se expandieron y las familias se compraron casas en comunidades en los suburbios. La población creció como resultado de la inmigración y del baby boom.  El país recibió un buen número de emigrantes provenientes de Asia, Europa y Centroamérica y siguió creciendo demográfica y económicamente. Hoy, Canadá tiene la tasa de inmigración per cápita más alta en el mundo, en parte gracias a la política económica y la reintegración familiar. Más del 20% de la población canadiense ha nacido en el extranjero.

En cuanto a la población indígena, en 1960 se le concedió la nacionalidad a los pueblos aborígenes y en las décadas siguientes salieron a la luz conflictos por la colonización y expropiación de territorios. En 1998 el ministerio de Asuntos Indígenas y del Norte dictó una Declaración de Reconciliación por la que aceptaba la responsabilidad de las injusticias cometidas a los pueblos aborígenes. En 1999 el Gobierno creó el territorio de Nunavut y se lo entregó a los Inuit.

En la actualidad su población está creciendo a casi el doble de la tasa nacional. Con algo más de un millón de habitantes, los Inuit y los Métis representan un poco más del 4% de la población total de Canadá. Como resultado de las altas tasas de natalidad y la esperanza de vida, el número de aborígenes ha ido creciendo. En 1996 había unos 811.400 y en 2016 1.093.400.

En Nunavut cuentan con tres idiomas oficiales, el inglés, el francés y el inuktitut. Aunque hay once grupos de lenguas aborígenes, hoy prácticamente solo parece que puedan sobrevivir el inuktitut y el ojibwa, pues que el resto apenas tienen hablantes. De estas lenguas indígenas han pasado al vocabulario habitual palabras como barbacoa, hamaca, mofeta, caoba, huracán o alce.

El bilingüismo en inglés y francés se estableció en 1969 y queda recogido en la Carta Canadiense de Derechos y Libertades, la Ley sobre las Lenguas Oficiales y el Reglamento Oficial del Lenguaje. Así, ambos idiomas tienen el mismo estatus en todas las instituciones federales.

Los franceses y británicos, además de sus lenguas, también llevaron al nuevo continente sus religiones y tradiciones. Así, mientras que los galos eran católicos, los británicos, anglicanos. La Constitución no establece ninguna religión oficial, sino que se acepta el pluralismo religioso de sus habitantes.

No obstante, nosotros habíamos entrado por Ontario, la provincia en que se localizan la mayor ciudad canadiense (Toronto) y la capital,  y aunque en la frontera sí que había carteles bilingües, a medida que nos fuimos adentrando en la región, todo estaba en inglés, ya que es su lengua oficial.

Ontario limita al norte con la bahía de Hudson y la bahía de James, al este con Quebec, al sur con los Grandes Lagos y el río Niágara que la separan de Estados Unidos, y al oeste con Manitoba.

Se divide en cuatro regiones:

  • Llanuras de la Bahía de Hudson: a lo largo del norte de la provincia.
  • Escudo Canadiense: abarca el este de Ontario, al sur de la bahía de Hudson y al norte del lago Superior y del lago Hurón, y que se extiende hasta el centro-este de la provincia.
  • Llanuras de los Grandes Lagos: al sur del lago Hurón, al este del río St. Clair, al norte del lago Erie y al sur del Escudo Canadiense. Es la más habitada con el 60% de la población de la región.
  • Llanuras de San Lorenzo: al nordeste de las Llanuras de los Grandes Lagos, al sureste del Escudo Canadiense y al norte del río San Lorenzo. La más pequeña.

Con más de un tercio de la población del país, Ontario es la región más poblada y la cuarta más extensa. Más del 80% de la población vive en ciudades, lo cual no es de extrañar, ya que posee más grandes ciudades que cualquier otra provincia canadiense. Los mayores grupos étnicos que componen la población de Ontario son ingleses, escoceses, irlandeses, franceses, alemanes, italianos y chinos.

El origen de Ontario deriva del lago del mismo nombre, que viene del iroqués y significa “lago hermoso” o “aguas brillantes”.​ Además de los iroqueses (de carácter nómada y agresivos), el territorio estaba habitado por los chippewa (cazadores y recolectores) y los hurones (agricultores). En 1613 llegaron los franceses con Étienne Brûlé la cabeza y descubrieron que había muchos castores. Para la década de los 20 ya estaban comercializándola. También llegaron misioneros, que fundaron algunas villas con intención de convertir al cristianismo a los nativos hurones y que asimilaran la cultura europea. Sin embargo, los iroqueses, más agresivos, obligaron tanto a los misioneros como a los colonos a abandonar los asentamientos.

Nueva Francia, que incluía las actuales provincias de Quebec, Nuevo Brunswick y Nueva Escocia, comenzó a expandirse en dirección al noroeste, al oeste y al sur. Esto alarmó al Reino Unido, que creó la Compañía de la Bahía de Hudson en 1670 y se alió con los iroqueses para atacar a los franceses.

Con el Tratado de París tras la Guerra de los Siete Años, Francia tuvo que ceder lo que actualmente es el sur de las provincias de Ontario y de Quebec. En aquel momento los franceses en Ontario solo habían conseguido asentarse en las zonas donde hoy se encuentran las ciudades de Niagara Falls, Kingston y Windsor. Sin embargo, cerca de 10.000 colonos americanos, leales a la corona Británica, y bajo la promesa de tierras, refugio, comida, ropas y otras ayudas emigraron hacia el sur de Canadá. Así, pronto el número de anglófonos se convirtió en mayoría en el suroeste de la colonia y Reino Unido en 1791 decidió dividirla en dos: Bajo Canadá (actual sur de Quebec) y Alto Canadá (actual sur de Ontario).​ En medio el río Ottawa. Niagara-on-the-Lake fue elegida capital de la recién creada colonia, aunque después se pasó a York, la actual Toronto. Cuando en 1840 el Reino Unido decidió unir ambas Canadás la cosa no mejoró y ambas partes seguían descontentas. Finalmente en 1867 se creó la Confederación Canadiense en la que se encontraba Ontario.

En las dos primeras décadas de vida de Ontario como provincia su población y economía crecieron lentamente. Mucha gente se marchó a EEUU en busca de mejores salarios y condiciones de vida. Era una provincia agrícola y le costó ir incorporando nuevas prácticas agro-ganaderas. En 1883 se descubrió una mina de aluminio y zinc, lo que supuso una de las principales fuentes de ingresos de la provincia hacia finales de siglo.

En el siglo XX se descubrieron más minas de oro y plata. Además se crearon fábricas y centrales hidroeléctricas. La industria maderera también cobró importancia. Así pues, la población de la provincia fue creciendo.

Durante la I Guerra Mundial Ontario abrió varias fábricas especializadas en armamento y materiales militares. Al finalizar esta se fueron convirtiendo en fábricas de automóviles y equipamientos de comunicación como radios y teléfonos. A esto se le sumó el descubrimiento de minas de hierro en el norte de la provincia, por lo que la población siguió en aumento, sobre todo atrayendo a finlandeses, noruegos y quebequeses. También la extensión geográfica creció hasta los límites actuales.

Con la Gran Depresión este crecimiento económico se vio frenado. A pesar de esto, el crecimiento demográfico de Ontario creció a causa de los emigrantes venidos de otras partes de Canadá, con la esperanza de encontrar empleo en una de las grandes ciudades de la provincia, y por la llegada de judíos alemanes a partir de 1933. Esta depresión terminó en 1939, con el inicio de la II Guerra Mundial, cuando Ontario volvió a conocer un gran crecimiento económico.

Tras el fin de la guerra Ontario recibió muchos inmigrantes de varios países europeos, que estaban arruinados a causa de la guerra. Entre 1945 y 1970 la población de la provincia aumentó de 4,5 millones a más de 7 millones de habitantes. Esta época también fue de gran desarrollo económico, el mayor de toda la historia de Ontario. En tan sólo cinco años, entre 1945 y 1950, la producción industrial de la provincia se duplicó, y se duplicaría otra vez más entre 1950 y 1960.

En 1965, los gobiernos canadiense y estadounidense suscribieron un tratado de libre comercio para los automóviles en general. Esto benefició a Ontario, que entonces ya era un gran centro industrial automovilístico.

Este gran crecimiento económico convirtió gradualmente a Toronto en el principal centro financiero e industrial de Canadá. Paulatinamente, las empresas anteriormente radicadas en Montreal comenzaron a transferir sus sedes a Toronto. Además de eso, la aprobación de la Ley 101 en 1977 – que convertía en obligatorio el uso del francés en todas las empresas con más de 50 operarios instaladas en el Quebec – hizo que varias instituciones financieras se mudaran de Montreal a Toronto. La bolsa de valores de Toronto pasó a ser la única oficial para las transacciones internacionales en 1999, sustituyendo a la de Montreal.

En la década de 1970, Ontario se convirtió en un centro turístico cada vez más conocido mundialmente, haciendo del turismo una fuente de ingresos cada vez más importante en la economía de la provincia. Durante la década de 1970, y hasta el comienzo de la década de 1980, Canadá pasó por una gran recesión económica. Los efectos de esta recesión tuvieron menos efectos en Ontario que en el resto del país gracias a la diversidad y a la fuerza de su economía.

Sin embargo, Ontario enfrentó serios problemas durante la década de 1980 y los primeros años de la década de 1990, cuando el déficit provincial y las deudas de la provincia crecieron drásticamente. En 1995, Michael Harris se convirtió en gobernador de Ontario y comenzó una política de recortes en el área de salud, educación y bienestar social, así como en los presupuestos destinados a las ciudades. También disminuyó el impuesto sobre la renta de la provincia, en una tentativa de crear puestos de empleo. Estas medidas surtieron efecto, y la economía de Ontario volvió a crecer.

De potencia agraria, Ontario pasó a ser un gran centro industrial a comienzos del siglo XX, y se convirtió en el principal centro económico del país durante las décadas de 1960 y de 1970 gracias a su eficiente red de transportes, abundantes recursos naturales y la proximidad al mercado estadounidense. Otras fuentes importantes de ingresos son los servicios financieros e inmobiliarios y el turismo.

Y uno de los principales puntos turísticos de la región es Niágara, donde se encuentran las Cataratas. Recibe 14 millones de visitantes al año. Y es que aunque no sean las más altas del mundo (cuentan con 52 metros de altura y unos 55 metros de profundidad) y apenas figuren entre las 500 de mayor caída del mundo, sí que son las más caudalosas. Pero sobre todo le deben su fama al cine, la televisión y la literatura. Y da igual la época que sea, son toda una atracción incluso en invierno, cuando solo se pueden observar desde la distancia porque las orillas se han helado. De hecho, este invierno pasado se han llegado a ver congelados los saltos de agua.

Las cataratas del Niágara son una falla tectónica natural entre Ontario y el estado de Nueva York. Están situadas en una curva del río del mismo nombre, que comunica los lagos Erie y Ontario y que sirve también para delimitar la frontera entre Estados Unidos y Canadá. Ambos países tienen acceso a ellas y han creado su propio parque temático alrededor de ellas (al parecer son un destino muy común para las lunas de miel).  Aunque podríamos haberlas visitado desde cualquiera de los dos países, elegimos el canadiense porque es el que se dice, se comenta, se rumorea que ofrece mejores vistas.

Allá vamos.

7 comentarios en “Road Trip por la Costa Este de Estados Unidos y Canadá: Datos sobre Canadá y Ontario

  1. Pingback: Road Trip por la Costa Este de Estados Unidos y Canadá. Día 3: Universidad de Chicago y paso de frontera de Canadá | Una cosa te voy a decir
  2. Pingback: Preparativos para un Road Trip por la Costa Este de Estados Unidos y Canadá III: ESTA, Seguro, Cambio de Divisas y Telefonía | Una cosa te voy a decir
  3. Pingback: Preparativos para un Road Trip por la Costa Este de Estados Unidos y Canadá: Itinerario y Vuelos | Una cosa te voy a decir
  4. Pingback: Road Trip por la Costa Este de Estados Unidos y Canadá. Día 4 II: Recorriendo Toronto: Graffiti Alley | Una cosa te voy a decir
  5. Pingback: Road Trip por la Costa Este de Estados Unidos y Canadá. Día 7: Llegada a Ottawa y Museo Canadiense de Historia | Una cosa te voy a decir
  6. Pingback: Road Trip por la Costa Este de Estados Unidos y Canadá. Día 8 II: Rumbo a Montreal | Una cosa te voy a decir
  7. Pingback: Conclusiones del Road Trip por la Costa Este de Estados Unidos y Canadá | Una cosa te voy a decir

Responder

Por favor, inicia sesión con uno de estos métodos para publicar tu comentario:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios .