Escape Room: El escondite del hacker, Escapeway

Este fin de semana teníamos por aquí a mi hermano y volvimos a reunirnos para un escape. Para esta vez tocó El escondite del hacker, de Escapeway, que ya había salido en votaciones anteriores pero que había quedado como segunda opción tras La entrevista y ¿Vacaciones? A la tercera iba la vencida.

El título de la sala ya nos da una idea de la temática: ordenadores, deep web, hackers… Pero, ¿cuál es nuestra misión? Pues resulta que ha desaparecido un hacker que formaba parte de la organización Anonymus. Recientemente había recibido información sobre los negocios turbios de la multinacional B Corp, en cuyo departamento de seguridad informática trabajaba y decidió castigar a la compañía. Sin embargo, alguien lo delató, de ahí su huida. No obstante, no se ha marchado sin más, sino que nos ha dejado una carta pidiendo que continuáramos su legado.

Así, nuestra misión en este escape es borrar la base de datos y salir. Y todo en 60 minutos. Por suerte, en nuestro equipo de 6 integrantes contábamos con un informático.

Llegamos 20 minutos antes como nos pedían en la reserva, pero nos quedamos en la calle a la espera de que nos dejaran pasar, para así tampoco cruzarnos con el grupo anterior. A la puerta salió el dueño y estuvo preguntándonos sobre nuestro pasado escapista. Charlamos con él sobre experiencias anteriores, tipos de puzles, fallos y aciertos de otras salas y nos adelantó un poco sobre el reto que nos esperaba. Lógicamente no nos reveló nada, pero sí que nos comentó que no esperáramos nada lineal ni candados. Se trata de una sala 2.0.

Continuamos la conversación en el interior y cuando terminó el grupo que nos precedía nos bajaron para la charla informativa del inicio. Al saber que ya teníamos experiencia, no se entretuvieron mucho, solo un par de normas básicas como el uso de cada objeto, que no recurriéramos a la fuerza y que, como siempre, nos comunicáramos. Y tras leernos la carta del hacker con sus indicaciones, era hora de entrar.

Ya desde el minuto 0 te sientes dentro del juego gracias a su original entrada. La ambientación está muy cuidada, aunque, si tiramos de tópicos, una guarida de hacker tendría algo más de desorden, de cafés/bebidas energéticas y bolsas de snacks/ cajas de comida para llevar sobre el escritorio. Y estos objetos podrían servir a su vez como pistas.

Pero el caso es que con lo que hay en la sala ya tenemos bastante, puesto que es muy completa. De hecho, el nivel de dificultad radica en la cantidad de pruebas que hay que ir solucionando. No hay un segundo de descanso. Es verdad que los enigmas no son especialmente complejos y pueden sacarse con un poco de lógica (no como en Tras el Espejo que dependían más de tener determinados dones); no obstante, sí que requieren de compenetración, comunicación y reparto de tareas entre todos los miembros del equipo. Lo ideal como siempre es que cada uno se dedique a lo que se le dé bien, ya sean los enigmas de lógica, los de destreza, los de cálculos… Hay para todos.

No se trata de un escape básico de llave/código–>candado, sino que abundan cerrojos y aperturas mecánicas y lo mejor es que nada es lo que parece. No hay linealidad y hay que estar pendiente de todo. Sin duda es una sala muy visual, de mucha observación. Y lo bueno es que todo forma parte del juego, no hay ni una sola pegatina de “no tocar”, así que te metes mucho más en el juego.

Creo que entramos bastante enchufados, aunque tuvimos algún momento de quedarnos pelín atascados. Pero enseguida conseguimos continuar. El Game Master estuvo muy acertado y solo nos dio pistas cuando veía que estábamos realmente bloqueados. Y además no nos las daba sin más, sino que nos guiaba. Salvo un par de ocasiones que directamente nos corrigió porque teníamos la solución, pero estábamos cuestionándonos a nosotros mismos. Se nota que estaba continuamente siguiendo nuestros movimientos. El problema de las pistas es que se dan en el monitor del tiempo y este está únicamente en una sala, por lo que a medida que avanza el juego tienes que andar de acá para allá.

El grupo que jugó antes que nosotros no consiguió salir y los oímos decir que no estaba bien hilado. Sin embargo, me da la sensación de que se esperaban una sala lineal. Nosotros encontramos que todo tenía sentido, sobre todo por la ambientación y porque las pruebas iban acordes a la temática. Había una historia detrás muy bien hilada.

Eso sí, los tiempos están muy ajustados y yo ya pensaba que no saldríamos. El tiempo corría, conseguimos borrar la base de datos y a falta de 3 minutos ahí estábamos en la última prueba. Uno resolviéndola y el resto ya pegados tras él esperando a que se abriera la puerta. Peeeeero, si entrar no era tan fácil, salir tampoco.

Si no es por el Game Master que nos preguntó que por qué estábamos todos como imbéciles mirando para el mismo sitio, no salimos. Estábamos a falta de 58 segundos (aunque teníamos 5 minutos extra) cuando conseguimos salir.

No nos dio mucho tiempo a comentar las jugadas, pues los chicos enseguida tenían que preparar la sala para el siguiente grupo. Aunque mientras devolvían todo a su posición inicial nos resolvieron alguna duda. El dueño también nos explicó cómo se le habían ocurrido algunas pruebas. La verdad es que el hombre lo vive. Le gusta el mundillo, conocer puzzles, mecanismos y enigmas de otras salas. También se interesa por lo que le gusta a la gente y lo que no. Busca un equilibrio entre historia, ambientación, complejidad y lógica. Eso sí, a un ritmo imparable. Yo le comenté a nuestra salida que en otras empresas quizá para todo lo que tiene lo habrían puesto con un límite de 70 minutos y me vino a decir algo así como que es más interesante si tienes que darte vida. Y en realidad es verdad, el tiempo ajustado le da algo más de emoción. Además, hay que tener en cuenta que es de las pocas salas de 7 personas que hay en Madrid, por lo que lo suyo es acudir cuando se disponga de un grupo lo más grande posible para repartirse las tareas. Yo creo que a partir de 5 está bien. Nosotros, como digo, éramos 6 y no nos estorbamos para nada.

En definitiva, una sala muy bien montada tanto en ambientación como en contenido. Muy entretenida, aunque de dificultad alta (pero no es necesario ser informático). Es recomendable que el equipo (o la mayoría de integrantes) tenga cierto rodaje previo en juegos de escape sobre todo porque más o menos ya sabes cómo organizarte.

Totalmente recomendable.

3 comentarios en “Escape Room: El escondite del hacker, Escapeway

  1. Pingback: Proyecto X-547, Curious Cat | Una cosa te voy a decir
  2. Pingback: Doc’s Time Machine, 59:59 Escape Room | Una cosa te voy a decir
  3. Pingback: Escape Room: Doc’s Time Machine, 59:59 Escape Room | Una cosa te voy a decir

Responder

Por favor, inicia sesión con uno de estos métodos para publicar tu comentario:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios .