Nueva Serie para ver: Good Girls

Good Girls es una comedia que nos presenta a tres amigas que, hartas de sus problemas económicos, deciden atracar el supermercado en el que trabaja una de ellas para hacerse con un botín de 30.000 $ con el que pagar sus deudas. Sin embargo, sus planes de seguir adelante con sus vidas como si este episodio delictivo no hubiera ocurrido, no es tan sencillo.

En primer lugar tenemos a Beth, la típica Bree Van de Kamp madre de 4 hijos. Mujer blanca, de cuarentaitantos, alta, delgada, residente en las afueras, con una gran casa y un marido que dirige un concesionario. Ella es la perfecta esposa hacendosa y amorosa hasta que descubre que su marido le es infiel con una aspirante a actriz y además le ha estado ocultando que llevan varias letras sin pagar de la hipoteca.

La segunda protagonista, Annie, es la hermana de Beth, una madre soltera en su treintena que vive con su hija adolescente Sadie. El padre de la criatura no ha hecho acto de presencia hasta ahora, que va a casarse y se plantea solicitar la custodia junto con su nueva mujer. Annie, que ya de por sí lo tiene difícil para mantener a ambas con su sueldo de cajera, soportando además el acoso de su jefe, necesitará dinero si quiere enfrentarse en la batalla por la custodia.

Por último, Ruby es una mujer de mediana edad, negra, felizmente casada y con dos hijos. Su hija tiene un problema de salud y necesita un caro tratamiento médico que no se pueden permitir. Es el mercado, amigo, que hace que la sanidad en EEUU sea un negocio y la clase trabajadora muera porque no puede pagarse una cura. O que acabe en bancarrota tras pagar todas las costosas facturas.

De primeras parece que solo tienen en común su maternidad y los problemas financieros, pero les une algo más: el hartazgo de ser comparsas, de depender de terceros y aguantar que las ninguneen o no las tomen en serio por el hecho de ser mujeres. Así, esta necesidad económica sirve como punto de inflexión que les lleva a tomar las riendas de sus vidas.

Eso no quiere decir que se conviertan en heroínas, más bien en todo lo contrario. Son el perfecto ejemplo de la antiheroína, una figura que hasta ahora habíamos visto mucho en pantalla y en la literatura pero generalmente interpretados por hombres. Son unos personajes moralmente corruptos, aunque tengan en principio un buen fondo y lo hagan por un buen fin. Porque además, aunque este plan parezca sencillo, rápido e indoloro (pues perjudica a una empresa que tendrá un seguro), enseguida se complica cuando son descubiertas y entran en una espiral de extorsión.

A mí el piloto me supo a poco. Me sirvió para conocer a los protagonistas y secundarios así como el planteamiento de la serie, pero deja con muchas ganas de más. La trama tiene mucho potencial, se intuye una dualidad entre intentar salir de este nuevo mundo de actividades ilegales en que las tres protagonistas se han metido sin querer mientras ejercen como cabezas de familia. Sin duda, esta doble vida será lo que dará vida a la serie que, tras los 10 episodios iniciales de la primera temporada, ya ha renovado por una segunda.

Me gustó el tono en el que no sabes dónde acaba la tragedia y dónde empieza la comedia. Y es que hay un punto cómico en las desgracias, y un regusto amargo en la comedia. También ayuda la química de las protagonistas, esa mezcla de locura, sensatez y gamberrismo. Se agradece ver un trío protagonista que no compite, sino que se apoya y celebra la amistad.

Además de tocar la sororidad y el empoderamiento femenino, Good Girls introduce la cuestión de la identidad de género en el personaje de la hija de Annie, de 11 años, que no viste según los estereotipos de niña de su edad. Me recordó al hijo de Mary en House of lies. En ambos casos los progenitores respetan el espacio de sus hijos y dejan que exploren libremente su identidad en una etapa tan difícil de sus vidas. Es un personaje secundario, pero es importante la visibilización como normalización.

Tiene un argumento interesante, un buen trío protagonista, un tono ácido, un mensaje de fondo y además es ágil y divertida. Sin duda en la lista de series “para ver” para saber cómo evoluciona.