Serie para ver: State of the Union

Reconozco que llegué a State of the Union por Chris O’Dowd, a quien ya había visto en The IT Crowd, pero me atrapó el formato de 10-12 minutos que supone un soplo de aire fresco en medio de tanta oferta seriéfila que suele rondar los 50-60 minutos.

La premisa que nos plantea es sencilla:  Louise (gerontóloga) y Tom (crítico de rock desempleado) son un matrimonio que se toma algo en un bar antes de entrar a terapia de pareja. En esos 10 minutos que tardan en beberse su vino blanco y su cerveza el espectador asiste a una conversación que fluye desde lo banal (qué tal, cómo estás, qué tal los niños…) a lo más profundo (el motivo por el que van a la terapia). Así, al poco de comenzar el primer episodio sabemos que el detonante de que Tom se marchara de casa fue que ella tuvo una aventura. Sin embargo, el diálogo entre ambos parece indicar que ese no fue el único problema en su relación y nos genera la necesidad de conocer más de su historia a través de esta ventana indiscreta que nos han abierto.

State of the Union engancha gracias a los ágiles diálogos, al realismo, a la química que hay entre Rosamund Pike y Chris O’Dowd, al punto cómico de Tom y el sarcástico de Louise y a la ironía británica. Pero sobre todo gracias a la simplicidad del planteamiento y su corta duración.

Cuenta con una temporada de 10 episodios, pero parece que el creador está trabajando ya en una segunda (aunque aún no se sabe si verá la luz). Eso sí, con nuevos protagonistas de mayor edad. ¿Significará eso que Louise y Tom consiguen arreglarlo? Habrá que descubrirlo.