Preparativos para un Road Trip por Islandia: Vuelos y Alquiler de coche

Llegó enero de 2019 y con él el momento de empezar a planear las vacaciones de verano. Esta vez no había que pensárselo mucho, teníamos claro que llegaba el momento de Islandia. POR FIN.

Como siempre, lo primero son los vuelos. En esta ocasión no había que comerse mucho la cabeza, pues no nos quedaba otra que volar a Keflavik. Lo único era encontrar la mejor opción. Así que tocaba revisar horarios y compañías para comparar. Básicamente teníamos dos opciones volando directos desde Madrid: Norwegian o Iberia.

Norwegian por esas fechas volaba los miércoles a las 6 de la mañana y los sábados a las 21:35. Volar entre semana suponía madrugar bastante, pero también nos daba la ventaja de llegar a primera hora a Reikiavik pudiendo aprovechar el día. Los de los sábados por otro lado hacían perderlo, pues la hora de llegada era rozando la media noche. Las vueltas eran miércoles y domingo, esto es, a continuación del vuelo de la ida. Es decir, los miércoles a las 9:05 y los domingos a las 00:40 de la madrugada.

Iberia por su parte tenía vuelos los martes, jueves y sábados para la ida y miércoles, viernes y domingos para la vuelta. Es decir, tenía un vuelo más a la semana. Sin embargo, las salidas de Madrid eran a las 22:30, llegando a Reikiavik casi a la 1 de la madrugada. Total, el día perdido. Y las vueltas a la 1:35 (según llega el avión, le cargan gasolina, una limpieza rápida, comprobaciones varias y listo).

Teníamos claro que al menos le queríamos dedicar un par de semanas a la isla, así que jugué con varias fechas hasta que encontré que la mejor opción en relación horarios-precio era volar con Norwegian del 28 de Agosto al 11 de Septiembre. Nos tocaría madrugar tanto a la ida como a la vuelta, pero al menos podríamos aprovechar el día 1. Es verdad que era una combinación rara de miércoles a miércoles, pero en realidad a nosotros nos daba igual. Nos salía a  229.80€ por persona la tarifa LowFare que tan solo incluía maleta de mano y, esta vez, por muy ligeros de equipaje que viajáramos, al menos una maleta grande íbamos a necesitar. Así que, tras valorar subir de categoría o pagar una maleta, concluí que nos salía mejor esta segunda opción. Por tanto, pagamos 40€ más (20 por trayecto) y el gasto total ascendió a 499.60€.

Con los vuelos ya zanjados, en febrero nos centramos en la ruta. Como decía más arriba, nuestro viaje iba a durar un par de semanas y queríamos dar la vuelta a la isla. Pero no sabía ni por dónde empezar. La duda (aparte de saber qué queríamos ver) era ¿en qué sentido la recorremos? ¿Horario o antihorario?

Así a priori la mayoría de guías, blogs y recomendaciones de conocidos apuntaban al sentido contrario a las agujas del reloj. Lógicamente cuando se trata de una visita de una semana no tiene sentido dar la vuelta a toda la isla, sino simplemente quedarse en el sur. En este sentido no queda otra que comenzar hacia el este. Sin embargo, cuando contamos con más días y podríamos hacerlo en un sentido u otro hay mucha gente que ni siquiera se lo plantea. Me da la sensación de que en este segundo caso se suele tomar como referencia la ruta del sur y simplemente se alarga haciéndola circular.

En realidad cuando el viaje es en pleno verano y se cuenta con 20-24 horas de luz, da un poco igual por dónde empezar. Sin embargo, si se hace en primavera, fecha en que cada día es más largo que el anterior, quizá sí que interese hacerla en sentido antihorario porque para cuando se quiera llegar al norte – donde las distancias son más largas entre una parada y otra – habrá algo más de luz. Además de esa parte del viaje se estará viajando hacia el oeste y los atardeceres serán algo más tardíos. Por tanto, se podrían terminar esas etapas con luz.

Por otro lado, en el verano tardío o hacia el otoño (como era nuestro caso), fechas en que amanecería a las 6 de la mañana y anochecería a las 8 de la tarde, tenía un poco más de sentido recorrer la isla en sentido horario para quitarnos las distancias del norte cuanto antes aprovechando los días más luminosos.

Por otro lado, de esta forma nos quitaríamos al principio los días de mayor kilometraje, que son los que se hacen más pesados. Además, hay otro factor interesante, que es el de ir de menos a más. El oeste, el norte y el este son más abruptos, más de disfrutar de los paisajes según los recorres; pero el sur tiene muchos puntos de interés concentrados y se realizan muchas más paradas.

No obstante, antes de decidir, tuve que echar un ojo a las posibilidades de alojamiento, y es que en Islandia no es que haya mucho. Hace años que tenemos Islandia en mente, e incluso habíamos pensado el recorrerla en una furgoneta camper. Sin embargo, en los últimos años, con la llegada de tanto turismo se ha limitado la acampada libre, por lo que acabamos descartándolo. Una pena porque nos habría dado más libertad al no tener que reservar previamente los alojamientos. Y también sería más barato.

El caso es que íbamos a alquilar un coche y dormir en hotel/apartamento, por lo que tocaba hacer la búsqueda habitual. Pero como digo, no es fácil. Hay que recordar que son poco más de 300.000 habitantes y la oferta de alojamientos es escasa, sobre todo fuera de los núcleos más habitados. Hasta hace relativamente poco no recibían apenas turismo y el poco que llegaba, viajaba con autocaravana/camper o hacía acampada libre. Al igual que en Escocia predominan las Guesthouses e incluso granjas. Los hoteles se disparan de precio. Aún así, en nuestras fechas se podían encontrar buenas opciones por una media de 100€/noche para dos personas. Eso sí, reservando con unos seis meses de antelación.

Con el vuelo y la ruta más o menos clara llegó el turno de buscar transporte. Como queríamos viajar por libre y no con visitas guiadas, las opciones que se nos planteaban eran: Transporte público, coche, furgoneta o autocaravana.

Tras haber descartado furgoneta camperizada por las restricciones de la acampada libre y ni siquiera plantearnos una autocaravana para solo dos personas, nos quedaba o transporte público o coche. Como se puede esperar siendo Islandia una isla tan remota y con una orografía tan particular, el transporte público es casi inexistente. Existen algunas rutas de línea de bus como la de Iceland by bus y las de Reykjavik Excursions, pero no dan la suficiente movilidad como para que sean el modo de transporte principal del viaje. Quizá sí que sirvan para un viaje corto y en verano. En ambos casos se puede comprar un billete similar al interrail en el que durante un determinado período de tiempo se puede viajar en las rutas seleccionadas.

Iceland by bus tiene por ejemplo los siguientes pases que oscilan entre los 14.000 y los 50.000 ISK:

  • El Highland Hikers Passport: enfocado para las rutas de Laugavegur. Es válido desde mediados de junio a principios de septiembre.
  • El South Coast Bus Passport: permite acercarse a los puntos más turísticos de la costa sur (Hveragerði, Selfoss, Hella, Seljalandsfoss, Skógar, Vík, Kirkjubæjarklaustur, Skaftafell National Park o la Laguna Jökulsárlón entre otros). Es válido en julio y agosto y no permite retroceder.
  • El East Circle Passport: permite recorrer el sur y el este por la carretera de montaña de Kjölur, un área deshabitada en la que se encuentran los glaciares de Langjökull y Hofsjökull. En su ruta permite visitar lugares como Gullfoss, Geysir o el Lago Mývatn. Es válido desde finales de junio hasta el 31 de agosto (aunque también depende del estado de la carretera de montaña).
  • El Full Circle Passport: permite dar una vuelta a la isla (en sentido horario o antihorario, sin retroceder) combinando varios de los pases anteriores.
  • El Ultimate Bus Passport: es válido para un recorrido circular por la N1, por las rutas de Landmannalaugar y Þórsmörk y además incluye un tour de un día al Círculo Dorado y la Laguna Secreta desde Reikiavik y otro por la Península Volcánica. Se puede comprar entre finales de junio y el 31 de agosto y aunque se puede elegir el sentido de la ruta, tampoco se puede retroceder.

Reykjavik Excursions por su parte está quizá más enfocada a las rutas de montaña.

Así pues, si vamos descartando medios de transporte, nos quedamos con la opción de coche, que nos daba la libertad que buscábamos. Eso sí, la duda era si nos decantábamos por un turismo o por un 4×4.  Y para ello hay que tener en cuenta un par de factores: la fecha en que viajamos y nuestros planes.

Antes de nada hay que saber que en Islandia hay 4 tipos de carretera:

  • la N1 o Ring Road: carretera principal de 1340 kilómetros que da la vuelta a la isla y que está abierta todo el año. Similar a una nacional de la red española, cuenta con dos carriles (uno por sentido) y está asfaltada en su totalidad desde que en 2019 se concluyeran las obras en algunos tramos de los fiordos orientales. Su velocidad máxima es 90 km/h.

  • Las carreteras comarcales: salen de la N1 y pueden estar asfaltadas o ser de gravilla. Tienen un carril por sentido, pero son más estrechas y a veces no están ni delimitadas. En invierno pueden quedar intransitables por la nieve. Su velocidad máxima es de 80 km/h.
  • Las pistas o caminos: son de un único carril de doble sentido. De tierra y con escaso mantenimiento. Su velocidad máxima es de 50 km/h (si los baches y obstáculos lo permiten).
  • Las carreteras F: se adentran en las tierras altas y únicamente son accesibles con un 4×4 no solo porque puedan ser de tierra o grava (incluso de ceniza), sino porque además puede encontrarse obstaculizada por un río y hay que vadearlo.

Tras valorar nuestra ruta e intenciones llegamos a la conclusión de que para nuestras fechas no nos era necesario un 4×4. Difícilmente nos íbamos a encontrar con nieve y teníamos pensado recorrer la N1 o Ring Road y alguna carretera secundaria. Sí que había un par de planes para los que sería necesario atravesar carreteras F (solo para 4×4), pero no nos parecía suficiente motivo como para decantar la balanza. Cuanto más grande el coche, mayor es el precio de alquiler y del seguro, más alto es el consumo de gasolina y más contamina. Así que, para estas visitas decidimos que contrataríamos excursión y nos quitaríamos de problemas.

Valoramos mil compañías, tanto las típicas (Hertz, Avis, Europcar…) como las locales. Y fue un galimatías, como ya nos pasara en el Road Trip por la Costa Este de Estados Unidos y Canadá. Y es que a Islandia no puedes ir solo con el seguro básico (el CDW), sino que tienes que considerar los extras. Que si bajar la franquicia, que si cojo el seguro contra grava, que si merece o no el de anticeniza… Las compañías locales dejaban elegir todos los extras y sacar un presupuesto. Sin embargo, las multinacionales no. Estas nos daban un presupuesto base y los extras ya quedaban para pagar en la oficina. Y no parecía quedar claro el importe.

Y al final, lo que mejor nos salía era Thrifty. Un coche pequeño nos parecía demasiado pequeño, pues el i10 ya lo habíamos probado en Seychelles y apenas cabían un par de maletas de mano de pie, con lo cual dudábamos que entrara la grande que pensábamos llevar. Así, pasamos al siguiente segmento, el del Mazda 2, que para dos personas, una maleta, dos mochilas y la comida creíamos que era suficiente.

El alquiler incluía el seguro básico por 573.57€, kilometraje ilimitado, y política de tanque lleno/lleno. Añadimos un segundo conductor, que por un poco más (70€) te aseguras que si al principal tiene algún percance o un día largo, nos podíamos alternar. Dejábamos para la oficina la contratación de los extras, que no se podía hacer online. Sabíamos que al menos queríamos el antigravilla, ya que aunque no pienses hacer el cafre y seas muy cuidadoso conduciendo, un poco de viento, un adelantamiento/cruce o un bache fortuito pueden conllevar una grieta en el cristal. Los que no parecen necesarios son el antirrobo (poco probable en Islandia) ni el anticenizas, pues no parecía que hubiera amenaza de erupción. Aunque nunca se sabe.

Y con los vuelos y el coche reservados ya teníamos un punto de partida. Ahora había que desgranar la ruta, reservar alojamientos y decidir con quién contratábamos las excursiones que queríamos hacer. Quedaban meses por delante hasta el viaje y muchas cosas que planificar.

4 comentarios en “Preparativos para un Road Trip por Islandia: Vuelos y Alquiler de coche

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