La otra mirada

Un mes de cuarentena da para mucho, así que tiré de lista de series y películas pendientes y casi puedo decir que me puse al día. Una de las ficciones que tenía a la espera de sacar tiempo era La otra mirada, producción de rtve que se centra en la vida en una academia de señoritas de Sevilla en la España de 1920. No soy yo mucho de series españolas y menos de época, pero había leído tan buenas críticas de ella que cuando la encontré en el catálogo de Amazon Prime Video decidí darle una oportunidad. Y al final, vi un capítulo detrás de otro hasta ventilarme las dos temporadas (aunque la segunda la tuve que buscar en la web de rtve.es).

La ficción arranca con Teresa Blanco, una mujer de mentalidad avanzada, huyendo de Lisboa y yendo a parar a Sevilla en busca de una chica que estudia en la Academia de Señoritas que regenta Manuela, una joven que acaba de asumir su papel como directora tras la jubilación de su madre. Teresa se incorporará al centro como profesora de Literatura y aportará esa nueva mirada a la que hace referencia el título de la serie. Ella es una mujer que ha viajado por todo el mundo y que se ha empoderado. Fuma, lleva pantalones y sigue soltera por decisión propia a pesar de tener una edad en la que casi se esperaría que fuera incluso abuela. Hace lo que le da la gana. Es decir, vive como hacían los hombres en su época.

Esta perspectiva choca frontalmente con los métodos de enseñanza del centro muy encorsetados, en donde priman las apariencias y apenas se deja a las alumnas participar. Así, se arma un revuelo cuando ella anima a las chicas a expresar sus opiniones libremente y fomenta el diálogo.

El mensaje feminista es muy evidente y además de la libertad de expresión introduce temas como el derecho a sufragio, el acceso a la educación, la igualdad salarial, el pensamiento crítico, el sometimiento al marido, la maternidad impuesta, la sexualidad, la violación, la obligación de ocultar la homosexualidad, la participación femenina en el deporte, la dictadura de la estética y los cánones de belleza, el clasismo, el racismo, las enfermedades mentales… Y lo triste es que refleja situaciones que un siglo después siguen de vigente actualidad.

La serie va creciendo con cada episodio, y de la misma forma lo han ido haciendo los personajes con cada problema al que se han ido enfrentando. Todas ellas, tanto alumnas como profesoras, han ido viviendo sus viajes personales que les han hecho más fuertes tanto individualmente como de forma grupal. Es una pena que haya acabado con tan solo dos temporadas, pues aún quedaba mucha tela que cortar.

Responder

Por favor, inicia sesión con uno de estos métodos para publicar tu comentario:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios .