Mi experiencia con Fitbit Charge HR

Hace dos años me regalaron para mi cumpleaños una pulsera de actividad Fitbit Charge HR. Llevaba un año con un reloj más sencillo, de los que has de ponerte una cinta con sensor para que recoja los datos y no era muy cómodo. Acogí la llegada de la recién llegada con ilusión y expectativa. Dos años más tarde la experiencia no es precisamente positiva.

La caja no trae mucho: pulsera, un aparatito Bluethooth Smart para sincronizar la pulsera y el cable de carga. El pincho USB supongo que es la manera de sortear que algunos móviles (o tabletas) no sean compatibles. De esta forma, se puede sincronizar mediante la ordenador. El cable, bastante corto, por cierto, solo sirve para recargar, pues la sincronización es exclusivamente inalámbrica.

La pulsera es de un material gomoso con un diseño estriado en forma de cuadrados. Esta textura hace que las manchas y los arañazos se disimulen mejor, aunque el relieve también acumula suciedad y hay que realizarle un mantenimiento diario. Al parecer este producto era una mejora con respecto a los anteriores modelos que producían irritación. También se modificó el sistema de cierre, que en la Charge HR se hace con una hebilla de acero similar al sistema de los relojes tradicionales incluyendo hasta un tope en la banda para fijar el sobrante de la correa.

Este modelo de sujeción es más preciso y la pulsera queda mejor fijada en la muñeca, algo muy útil en la práctica de ejercicios enérgicos. Pero sobre todo, es algo que requiere el sensor de pulso óptico. Este sensor es el que hace que la pulsera sea bastante ancha en su parte superior, además de ser muy rígida. Junto a él se encuentra la clavija de carga, que, por desgracia, no es microUSB. Además, la correa es fija y no se puede intercambiar si se desea cambiar de color o estilo, o sustituirla en caso de que se estropee o rompa (al menos oficialmente, ya que en internet sí que se vende incluso el destornillador para desmontarla).

La pulsera pesa menos de 30 gramos y mide 21mm de ancho. Está disponible en dos tallas en función del grosor de la muñeca: S (14 a 16 cm) y L (16 a 19 cm) y en cuatro colores (negro, ciruela, azul y mandarina). Ha de colocarse por encima del hueso de la muñeca para que así sea más precisa la lectura del sensor óptico de frecuencia cardíaca. De todas formas, no podría llevarse muy apretada, ya que el hecho de que la parte superior sea tan rígida, la vuelve incómoda. Por otra parte, con el sudor, acaba pegándose a la piel aunque se lleve algo suelta. Resiste salpicaduras, pero no es sumergible. Ni siquiera te puedes duchar con ella.

La pequeña pantalla OLED, horizontal y apagada por defecto, es discreta. Tanto, que en exteriores a veces cuesta ver la información. Muestra los datos en tiempo real al apretar el botón lateral. Con cada presión cambia de parámetro revelando la hora y fecha, los pasos, el ritmo cardíaco, la distancia recorrida, las calorías quemadas y las plantas subidas (el orden se puede configurar). También se puede ver la información con dos toques en la pantalla, aunque este sistema no es muy preciso y no siempre funciona. Tampoco está muy calibrado el gesto de mirarse la muñeca que se supone que nos debería enseñar la hora. En ocasiones se ilumina cuando no lo pretendes y, por contra, cuando lo haces adrede, te cuesta varios intentos. Supongo que la elección de esta configuración se debe a que así consume menos batería (que según Fitbit dura 5 días).

Además de ser monitor, la pulsera también se puede configurar para que notifique las llamadas entrantes por medio de una leve vibración y mostrando el contacto en la pantalla. Sin embargo, no es de mucha utilidad, pues normalmente alerta cuando el móvil ya ha dado 3 o 4 toques. En muchos casos ya había descolgado. No muestra nada relacionado con otras aplicaciones de mensajería o redes sociales.

Se sincroniza con el móvil de forma inalámbrica mediante Bluetooth 4.0 Low Energy siempre que el dispositivo se encuentre a menos de seis metros. O al menos eso es lo que dice Fitbit. En la práctica a veces me he desesperado con la sincronización, pues ni dejando la pulsera sobre el teléfono se emparejaban. Sobre todo cada vez que actualizaban la App.

La configuración inicial de la Charge HR se puede realizar desde la web, usando el pincho Bluetooth, o desde el móvil. Hay que introducir unos parámetros como peso, altura, edad… para crear el perfil. Después, comienza la vinculación de la pulsera con el dispositivo. Una vez emparejados, los datos que registre se volcarán en la aplicación, eso sí, la pulsera guarda la información hasta 7 días, por lo que si has desactivado el Bluetooth y no se ha ido salvando, se perderá.

La medición de los datos es continua gracias a los LEDs que detectan la circulación de la sangre, unas lucecitas que quedan ocultas, pero que en la oscuridad puede resultar molesta debido a su intensidad. Sobre todo si duermes boca abajo con las manos próximas a la cara. Aunque se puede configurar para que la monitorización sea automática, en cuyo caso solo se activará al notar movimiento.

La precisión de las pulsaciones es bastante acertada, aunque cuando el ejercicio es algo intenso o requiere de un amplio movimiento de brazos, a veces tiene saltos de lectura. En la aplicación se pueden consultar tanto el pulso actual como el medio en reposo del día, semana, mes o año.

Gracias a la información que aportan las pulsaciones, la Charge HR puede calcular de forma más aproximada las calorías que quemas a lo largo del día y no mediante una estimación. El sensor óptico le permite conocer la intensidad del ejercicio. Además, en la aplicación podemos hacer un seguimiento de nuestras pulsaciones en un gráfico que marca tres zonas:

  • Quema de grasas: Del 50% al 70% del ritmo cardíaco máximo.
  • Cardio: Entre el 70% y 85%.
  • Pico: por encima del 85%.

La zona de frecuencia cardíaca se establece en función de los datos que se hayan introducido en el perfil y estipula el ritmo cardíaco máximo en 220ppp menos la edad. Además, se puede configurar una zona personalizada de FCmax y FCmin.

Pero no solo mide las pulsaciones durante el día, sino que también es capaz de detectar cuando duermes. Y de una forma bastante fiable, además. No es necesario apretar ningún botón ni activar nada en la aplicación. Al medir las pulsaciones afina el tipo de actividad que estamos realizando y registra el sueño. Eso sí, marca el momento en que te duermes y te despiertas, así como zonas en la que has estado inquieto o despierto, pero no diferencia el sueño ligero del profundo y es algo complicado moverse por la gráfica para analizar los datos más detalladamente.

Además, se puede fijar una alarma despertador. Al igual que con las llamadas entrantes, comenzará a vibrar a la hora fijada. Es perceptible y muy útil para cuando compartes cama y diferentes horarios. Sin embargo, quizá si eres un poco marmota es demasiado sutil. El pero es que no cuenta con una alarma inteligente que te despierte en el momento óptimo antes de llegar la hora marcada en función de cómo detecte el sueño de ligero. Suena a la hora registrada.

Gracias a la función SmartTrack, la pulsera reconoce automáticamente las actividades deportivas y las categoriza en:

  • Caminar
  • Correr
  • Bicicleta en exteriores
  • Elíptica

Además, tiene dos categorías generales:

  • Deporte: para actividades de mucho movimiento como tenis, baloncesto, fútbol…
  • Ejercicio aeróbico: para baile o cardio.

En mi caso me ha detectado también Senderismo.

No obstante, para que estos datos queden reconocidos la actividad debe durar al menos 10 minutos.

Según mi experiencia esta detección automática no se parece mucho con la realidad. Generalmente cuando tengo algún registro de “bicicleta en exteriores” es porque he estado conduciendo. No sé si es que entiende que estoy cogiendo un manillar en vez de un volante. Y también tengo alguna estadística de “elíptica”, pero no qué hice ese día. Desde luego elíptica no, pues no he pisado una en mi vida. “Caminar” sí que lo detecta bastante bien, sin embargo, cuando me indica “correr” en realidad es que he andado rápido, pues tampoco tengo como costumbre salir a correr.

Por contra, se quedan fuera actividades algo menos enérgicas como el yoga o el pilates. O PiYo en mi caso. Así que, para esos casos tengo que recurrir al modo cronómetro. Para ello hay que mantener apretado unos segundos el botón lateral de la pulsera. En la pantalla se muestra el icono de un reloj que indica el comienzo de la medición del ejercicio.

Durante el modo entrenamiento se puede pulsar el botón o dar un par de toques a la pantalla como en el modo normal, solo que la información en cada uno de los apartados se corresponderá únicamente al tiempo transcurrido desde que se activó el registro. De nuevo, puede resultar insuficiente, ya que los datos se muestran uno a uno y desaparecen a los pocos segundos. Poco más se puede hacer con el tamaño de la pantalla, está claro, por lo que si se realiza un plan de trabajo en el que se necesita ir consultando al momento las estadísticas, esta configuración resultará un inconveniente.

Para finalizar la sesión de ejercicio hay que volver a repetir el gesto de inicio: presionar el botón unos segundos. Esta vez aparece una bandera a cuadros y dejará de registrar. Después, en la aplicación, se puede editar la actividad realizada y consultar las estadísticas.

En el caso de detección automática, el GPS no funciona. Sin embargo, sí que geolocaliza al usar el modo cronómetro.

Uno de los datos principales que recoge Fitbit son los pasos. Sin embargo, la medición no es muy fiable, ya que varía con respecto a otras pulseras de otras marcas. Supongo que se trata de un algoritmo que determina la distancia recorrida por medio de la altura y peso indicados en la configuración inicial. Así pues, si cada fabricante usa un algoritmo diferente, es lógico que no siempre se obtengan los mismos registros.

Aunque sí que es cierto que calcula bien los pasos incluso cuando los brazos no se mueven (por ejemplo cuando cargas algo, arrastras una maleta o vas mirando el móvil); por contra, también contabiliza como paso si barres, cambias de marcha mientras conduces (por ejemplo me pasó en Escocia) o mueves los brazos sentado tras un escritorio. Por tanto, he llegado a la conclusión de que la información es orientativa y no ha de tomarse como valor absoluto.

Además de los pasos, la pulsera cuenta con un barómetro que registra las plantas subidas. Para que contabilice un piso se ha de subir de manera continuada una altura de 3 metros, así que también es orientativo.

En la aplicación (y web) para obtener un dibujo más completo de la información recogida, se pueden registrar los alimentos ingeridos para llevar un control de las calorías y macronutrientes. Fitbit dispone de una base de datos y se puede añadir bien a mano, bien por escaneo de código de barras. Yo esta funcionalidad no la uso, pues no he sido nunca de contar calorías. Me resulta engorroso apuntar en cada momento qué he comido y cuánto. Supongo que será útil para aquellos que llevan un régimen de subida o bajada de peso y necesitan llevar un control más específico.

En la configuración inicial de la pulsera se añade el peso, pero además hay un apartado para seguir introduciéndolo a conveniencia para ver la evolución.

También hay un apartado para anotar la cantidad de agua bebida a lo largo del día. Otra funcionalidad que no me aporta mucho, ya que el mito de los 2 litros de agua (u 8 vasos) ya cayó. En verano puedo pasarme medio día sin beber, pero a lo mejor no he parado de comer sandía o sandía. Así que la hidratación está ahí, pero no necesariamente bebida. Puede servir como referencia si no tienes costumbre de beber, como motivación. Pero si no, no aporta mucho más.

Otra función motivadora es el apartado de amigos, donde se puede añadir a gente contra la que “competir” (o a la que motivar). Si no se tiene ningún amigo o conocido que use alguna pulsera de la marca, también se puede participar con desconocidos dentro de la comunidad. Además, se pueden conseguir insignias individuales, en las que el objetivo es mejorar tus propios registros. Los premios se basan en pasos diarios, subidas diarias, distancias absolutas o subidas absolutas. También se pueden configurar metas como el peso o los pasos a realizar cada día.

En general, la aplicación está muy bien. Dado que la pulsera no deja consultar más información allá del mismo día, sirve para consultar el desglose más a fondo y comparar con días anteriores gracias a sus vistosas gráficas. Me gusta más la versión App que el modo web porque es más visual e intuitiva mostrando el panel en su pantalla inicial con los datos más importantes. En ambos casos este panel se puede distribuir de la forma que más nos interese, añadiendo o eliminando parámetros según las propias necesidades.

La parte de comunidad sirve como complemento interesante y además podemos descargar FitStar que proporciona actividades personalizadas como si de un entrenador personal se tratara.

No obstante, quizá falta un paso más y sería interesante que agrupara la información para dar una visión general. Hay demasiadas variables segregadas que quizás por separado no ayudan a interpretar del todo la información.

La Fitbit Charge HR puede ser una buena herramienta para hacer un seguimiento del día a día, llevar un control de las pulsaciones, de las actividades realizadas, de lo que se ingiere, del peso, de la calidad del sueño… Obviamente, para una gestión más detallada y exacta habría que buscar un dispositivo más específico (y caro). Supone un gran avance con respecto a otras pulseras al incorporar la medida de la frecuencia cardíaca para optimizar la precisión de sus datos recogidos evitando tener que llevar una banda en el pecho; sin embargo, tras dos años de uso, he de decir que tiene muchos contras.

En primer lugar, su diseño deja mucho que desear. Resulta muy rígida en su parte superior y la pantalla es muy pequeña. Pero lo que se lleva la palma es la correa, que tarde o temprano acaba separándose de la pantalla y comienzan a surgir burbujas. No me extraña que no sea sumergible. ¡Si la correa se estropea solo con la humedad ambiente, ya no hablemos de la parte electrónica!

A mí los defectos me llegaron al año y tuve que ponerme en contacto con Fitbit para hacer uso de la garantía. El servicio al cliente fue muy correcto y me respondieron en seguida haciéndome llegar una nueva. No obstante, a los 10 meses, de nuevo volví a tener problemas. Esta vez no aparecieron las burbujas, pero sí que se comenzó a rajar la correa por la parte superior.

Aunque la llevo puesta a diario, no la he maltratado. Va bien colocada y no recibe golpes. Por supuesto no mojo el mecanismo y limpio con frecuencia la correa para quitar el sudor y suciedad que se pudiera acumular en el relieve. Es un problema de diseño, ya que en el foro de Fitbit hay numerosos usuarios con el mismo problema. Sobre todo con las burbujas.

De nuevo contacté con la marca y tras los trámites pertinentes, esta vez me ofrecieron dos opciones: volver a recibir una Charge HR como la deteriorada o un 50% de descuento en otro producto. Tras meditarlo con la almohada, decidí quedarme con esta segunda opción, ya que desde luego la HR me había decepcionado y no quería volver a arriesgarme a que me volviera a pasar lo mismo dentro de unos meses. Claramente tiene problemas de diseño, y en Fitbit lo saben, pues en otros modelos la pulsera tiene correas intercambiables.

También en otros modelos han ampliado el tamaño de la pantalla, que en la mía se queda algo pequeña y que no termina de tener bien calibrado el gesto de mirarla o el doble toque.

Otro de los inconvenientes de la Charge HR es su conector USB que, como ya mencioné, es original de Fitbit y requiere tener a buen recaudo el cable de carga. Hubiera sido interesante que la conexión fuera microUSB y que el cable no solo sirviera como carga, sino también como volcado de datos.

En cuanto a la batería, se supone que dura 5 días, pero yo diría que más bien son 4. Y con un consumo normal. Cuando la batería se está acabando comienza a salir una pila en pantalla a continuación de mostrar la hora. Cuando ya está muy baja, deja de mostrar la hora y aparece una pila con una exclamación. La aplicación, por su parte, avisa unas horas antes que la pulsera, lo cual sirve para tener a mano el cable si se va a salir de casa. Por suerte, en apenas una hora se ha cargado. Sería de utilidad tener un pequeño icono con el estado de la batería, como en los móviles. Pero supongo que es otro de los inconvenientes de que la pantalla sea reducida.

Dimensiones que también influyen en las actividades cronometradas, que no muestra los datos fijos durante el ejercicio; y en las notificaciones, que se ven reducidas a llamadas dejando fuera mensajes de texto, correos electrónicos o alertas de otras aplicaciones. Sin duda, una funcionalidad que se queda algo corta, como su vibración, que además llega tarde.

La alarma despertador también cojea, ya que mejoraría si tuviera la opción de vibrar en el momento del sueño más ligero próximo a la hora establecida. Además, si por lo que sea, la conexión Bluetooth falla, no sonará. Porque esa es otra, la vinculación da muchísimos fallos. Tanto que en alguna ocasión he tenido que reestablecer los valores de fábrica reseteando la pulsera.

Y con tanto pero, ¿Tiene algún punto positivo? Bueno, en cuanto a funcionalidades de salud es muy interesante. Salvo en los pasos, es bastante precisa, gracias, sobre todo, a su medición de las pulsaciones que le permite calcular las calorías, detectar el sueño o actividades concretas (aunque no termina de afinar en según qué ejercicios). Sirve para llevar un control diario y buscar la superación continua, para realizar un seguimiento y comparativa de entrenamientos a nivel básico; pero se queda corta para quien busca sesiones más serias.

Es decir, por software cumple de sobra mis necesidades, pero tiene muchos fallos de aspecto, diseño y funcionalidad que espero hayan mejorado en las siguientes pulseras. De momento tengo que rodar algo más la Fitbit Charge 2 antes de poder hacer una evaluación.

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PiYo

Hoy toca hablar de ejercicio. Vuelve septiembre y con él la rutina. Yo este año retomo de nuevo la normalidad con PiYo, un programa que se lanzó el 2014 y que tan buenos resultados me ha dado en otras ocasiones. Diseñado por Chalene Johnson, la creadora de TurboFire es una combinación de Pilates y Yoga.

Hasta la fecha he venido hablando de ejercicios de cardio o baile, siempre con movimiento y bastante activos. TurboFire tenía un día que eran 40 minutos de movimientos de yoga y vi que no era para mí, me parecía aburrido. Así que, en principio, cuando salió este programa, no me convencía, pero viendo los vídeos promocionales pensé en probarlo. Tenemos la idea de que el pilates y el yoga son disciplinas enfocadas generalmente a mujeres y de más de 50 años; que son movimientos suaves, ligeros y que no requieren de mucha capacidad física. Sin embargo, estamos muy equivocados.

Pilates recibe su nombre de su creador, Joseph Pilates, un alemán enfermizo que decidió unir ejercicios gimnásticos con movimientos de rehabilitación mezclando la fuerza muscular con el control mental, respiración y relajación. Busca controlar el cuerpo, para ello, los ejercicios están diseñados para fortalecer los músculos y así conseguir mayor firmeza muscular, estabilidad y equilibrio. Así pues, con estas características, es muy usado en rehabilitación y para prevenir y curar dolores de espalda o columna.

Quizá de ahí venga esa asociación a que es para gente mayor o que no tiene forma física. Sin embargo sus ejercicios son buenos para todo el mundo, sobre todo los que nos pasamos el día sentados y necesitamos una higiene corporal. Por no hablar de deportistas que necesitan fortalecer el abdomen y así mejorar en su disciplina, o embarazadas para fortalecimiento de suelo pélvico o de abdomen y evitar problemas de ciática por la desviación propia de la postura en esos meses.

Es una disciplina que se basa en la concentración para un correcto control de los músculos en cada movimiento, haciendo hincapié en el centro de control o tronco con una respiración adecuada en cada estiramiento o contracción.

Por su lado, el yoga quizá sea más conocido. Aunque hay muchas variedades. Eso sí, todas tienen en común que se basan en la relajación, la meditación en diversas posturas en las que se exige al cuerpo que se relaje y que vaya más allá de su zona de confort. Es más una filosofía de vida.

Con este nuevo programa se intenta unir ambas disciplinas, creando una serie de ejercicios que combinan estiramientos con fortalecimiento de los músculos para ganar mayor estabilidad y flexibilidad. Sin embargo, lo que me atrajo, es que se le añade algo de vidilla. Es decir, si necesitas un tipo de deporte que sea dinámico, como me pasa a mí, el yoga o el pilates pueden parecer aburridos. Pero la forma de combinarlos en estos vídeos no te dan la opción. No paras y acabas para el arrastre del esfuerzo. Así que descartamos que es aburrido y que es para gente mayor.

PiYo no requiere de ningún tipo de equipamiento aparte de una esterilla y una toalla porque se suda – y mucho. A veces se recomienda el uso de una silla a mano por si quieres ayuda para mantener el equilibrio en según qué ejercicios algo más desafiantes. Se hace descalzo y con ropa cómoda y ajustada al cuerpo, pero que transpire. Nada de pesas, mancuernas, muñequeras, bandas elásticas…

El calendario no es muy largo, son dos meses en los que se alternan los siguientes vídeos:

Define: Lower Body (25 minutos): Se centra en el tren inferior, se trabajan todos los músculos de las piernas, desde la ingle a la punta del dedo gordo del pie.

Define: Upper Body (35 minutos): Enfocado al tren superior, es decir, biceps, triceps, hombros, pero también pecho. Prepárate para flexiones. Muchas. A esta mujer le encantan.

Sweat (35 minutos): Crees morir hasta que llegas al segundo mes y ya no parece tanto. Es un ejercicio global, enfocado en todo el cuerpo. Tiene muchos movimientos de yoga pero con más rapidez, es dinámico y, como su nombre indica, acabas sudando. Creo que puede ser un buen calentamiento si eres corredor, o vas a hacer algo de levantamiento de peso.

Sculpt (30 minutos): En este vídeo se centra en esculpir, más dedicado a machacar y machacar los movimientos y acabar con los músculos temblando a más no poder.

Core (30 minutos): Todo tronco. Mucho ejercicio en suelo para fortalecerlo y desarrollar las abdominales, aunque también incluye ejercicios de pie en los que trabajas el abdomen poniendo a prueba el equilibrio.

Strength Intervals (25 minutos): Es para fortalecer todo el cuerpo, similar a sweat, solo que en este vídeo se trabaja mucho la fortaleza, haymuchas flexiones.

Drench (45 minutos): Este es la muerte. Como dice su nombre, acabas empapado. Es un vídeo muy exigente y el más largo de todos. Se hace cuesta arriba desde el minuto 10. Se trabaja el tren inferior, el superior, algo de cardio leve tronco y hacia el final hay más movimientos de yoga para relajar.

Buns (Bonus Workout 25 minutos): Centrado en glúteos y muslos.

Hardcore on the Floor: Se puede alternar con el vídeo core. Es algo más cañero y sus ejercicios son en suelo. En general los ejercicios son dinámicos y al durar una media de treinta minutos, se hace ameno.

Los más duros son sweat y drench, sobre todo este último. El programa está muy bien, es de los que más me gustan de todos los que he probado, ya que se nota cómo el cuerpo mejora en fortaleza, flexibilidad, capacidad pulmonar y además relaja.

Si crees que no vas a poder con según qué movimientos, no hay problema, puesto que hay una modificadora. De hecho, de los cuatro que suelen salir en cada vídeo, siempre hay diferentes niveles para que te adaptes al tuyo y te vayas exigiendo poco a poco. Como he dicho, no requiere equipamiento, así que está al alcance de cualquiera y no necesitas forma física.

Puede ser un buen comienzo si no eres aficionado al cardio, o si quieres perder algo de peso antes de meterte en ejercicios con saltos que te machaquen las rodillas, ya que a la vez fortalecerás los músculos y evitarás lesiones. Puede servir como complemento a corredores o deportistas de otras disciplinas y que creará buena base muscular, por ejemplo si haces esquí, vendrá bien para el equilibrio y el tronco, si haces escalada tendrás buena base en piernas, los hombros y brazos estarán fortalecidos y por supuesto un buen abdomen que te permitirá mejorar tus movimientos.

Sin embargo, no es para ti si buscas ganar masa muscular. Sí, ganas músculo porque lo fortaleces, pero no vas a ganar tanta masa muscular como con levantamiento de pesos, porque sólo usarás tu cuerpo.

Tres programas para ejercitarse con tintes de artes marciales

Además de programas de ejercicio que se basan en el baile, o los clásicos centrados en el cardio, también he probado otros estilos como el de los que incorporan movimientos de artes marciales.

El primero que probé hace años, muy al principio, más o menos en la época de Hip Hop Abs (se ve que es antiguo en la calidad de imagen) fue Turbo Jam, de Chalene Jonhson.

Fue lanzado en 2005 y se promocionaba como un programa que combinaba baile con kickboxing. Consta de 5 vídeos:

Learn and Burn (aprende y quema): Es un vídeo de introducción en el que aprendes los 11 movimientos que desarrollarás a lo largo del calendario marcado.

Turbo Sculpt (para moldear la figura). Son ejercicios para tonificar, sobre todo piernas y brazos, dura unos 40 minutos y está dividido en dos partes: una primera con pesitas (opcional) de unos 25 minutos, y otros 10 minutos en el suelo con ejercicios abdominales en la alfombra.

20 minute workout : Una combinación de los 11 movimientos aprendidos en el vídeo de iniciación.

Cardio Party: Es parecido al anterior, sólo que dura el doble de tiempo, pero prácticamente los mismos moimientos.

Ab Jam (centrado en abdominales): Son 20 minutos de vídeo, la mitad de él con la alfombrilla.

Cuando me decidí por este programa, pensé que sería más o menos de los del estilo de Shaun T, quizá con algo menos de baile, pero sí con movimiento. Sin embargo, los ejercicios son más estáticos, y apenas 11 técnicas que se repiten continuamente, que si gancho, puñetazo, levantar rodilla y patada trasera/lateral. Poco más. Así que se hace algo cansino.

Está indicado para todo tipo de edades y forma física,  hay en vídeos en los que sale un señor de unos 60 y tantos. Pero a mí me pareció muy básico y algo aburrido por repetitivo. Así que había días que hacía otros vídeos, o recurría a alguno de Shaun T, y es que no me gustan los ejercicios de suelo, prefiero mil veces los 6 minutos de abdominales bailando de Hip Hop Abs, o los 10 de Rockin’ Body.

Tras dejar a medias Turbo Jam por aburrido, decidí darle una segunda oportunidad a Chalene Johnson y empezar Turbo Fire.

Es la evolución de Turbo Jam, se lanzó en 2010 y se nota la actualización. Es un programa más cañero, pero reconozco que me sirvió el haber probado el primero, pues los nombres de los movimientos ya los conocía e iba menos perdida. A diferencia de Shaun T esta mujer es un poco colibrí y te mete el movimiento sin más, no te va explicando despacio, repitiendo. No, va a cañón y la tía no para de moverse en todo el vídeo. Y si ella no se cansa, tú tampoco, y ya se encarga de repetírtelo chillándote Guess what? You’re not tired! (Adivina qué ¡no estás cansado!).

La verdad es que el programa es bastante completo. El calendario básico se supone que son 12 semanas, pero si quieres seguir adelante, tienes 20. Se alternan bastante los vídeos, por lo que se hace menos cansino y más variado. Se basa en cardio kickboxing con música, estilo aerobic pero más hiperactivo. En ocasiones parece que estás en una fiesta Radikal.

Se estructura en varios tipos de vídeos:

FIRE: son ejercicios más bien cardiovasculares y puede ser de 30, 45, 55 y sus versiones EZ (en las que se detiene el reloj y explica los movimientos algo más lento). Si aguantas con el aerobic, te resultará fácil de seguir. Es un ritmo constante.

HIIT: Es un entrenamiento de intervalos de alta intensidad (High Interval Intensity Training). En principio es como un FIRE, sólo que en determinado momento tienes un minuto a toda pastilla y después descansas un minuto, sigues como FIRE, otro minuto a toda pastilla, y otro de descanso. Depende de la duración del vídeo tienes más o menos minutos de alta intensidad. Se supone que estos ejercicios sirven para quemar más energía, incluso una vez que estás descansando. Desde luego, acabas con palpitaciones en la boca del estómago y flojera en todo el cuerpo.

STRETCH: Son estiramientos. Hay uno de 40 minutos con ejercicios de yoga que me resulta tremendamente aburrido… Sí, está muy bien para estirar, y sudas con la tontería, porque mueves todo el cuerpo para colocar músculos. Pero me da bajón anímico.

CORE: Movimientos enfocados al tronco.

TONE: Ejercicios para tonificar. En estos vídeos se usan las bandas elásticas, o las cuerdas con agarraderas.

SCULPT: Ejercicios para modelar muscularmente. También se usan las bandas y cuerdas para añadir más resistencia.

ABS: Abdominales. Sin más, a saco. Aunque son solo 10 minutos.

UPPER: Enfocado a la parte superior del cuerpo. No sólo tronco, sino también hombros, brazos, espalda..

LOWER: Enfocado para la parte inferior. Piernas, vaya.

En general el programa es bastante completo, mueves todo el cuerpo, y como resultado gané masa muscular en brazos y piernas a la vez que noté cómo acabé con un abdomen más fortalecido. Y por supuesto, se gana en resistencia.

Al haber tantos vídeos no repites tanto, aunque sí tienes un mes de cardio, otro de HIIT, otro de cardio, otro de HIIT… y cuando es cardio, básicamente haces FIRE, HIIT, y un día a la semana CORE+STRETCH de yoga… día horribilis. En el mes HIIT, lógicamente son los vídeos de HIIT alternados con CORE+TONE o CORE+SCULPT.

A medida que vas a avanzando, van cambiando y sobre todo aumentando de tiempo. Con lo que a veces resulta complicado hacer una hora de ejercicio y hay que dividir el día estipulado en dos. Pero como es habitual, siempre hago adaptaciones en función de mi día a día y del tiempo del que disponga. Por tanto, no seguí el calendario de 6 días de ejercicio, sino que eran semanas de 5. Así que, tardé más tiempo en finalizarlo.

A finales del 2016 se lanzó Core de Force y pensé que quizá era hora de volver a probar con las patadas y puñetazos.

La principal novedad que incorpora es que nos encontramos con dos monitores: Joel y Jericho, que ya venían de otros programas en los que también habían trabajado juntos.

Core de Force se basa en una combinación de ejercicios de diversas disciplinas de artes marciales. MMA lo llaman (Mixed Martial Arts). Estructurado en cuatro semanas, el programa cuenta con 8 vídeos:

MMA Speed (27 minutos): Se centra en el tronco y el tren superior. Sobre todo son combinaciones de diferentes golpes de boxeo.

MMA Shred (37 minutos): Está inspirado en Muay Thai, también conocido como el boxeo tailandés, en el que predominan unos golpes con extraños movimientos de codos y patadas.

MMA Plyo (47 minutos): En este tercer vídeo se coordinan movimientos de los dos anteriores junto con ejercicios pliométricos. Bastante completo y exigente.

MMA Power (47 minutos): Se sigue recurriendo a golpes y patadas añadiéndole un toque de intensidad.

MMA Sculpt (37 minutos): Se basa en un entrenamiento por intervalos también con buena intensidad para fortalecer la musculatura.

MMA Mashup (27 minutos): Es un recopilatorio de movimientos de vídeos anteriores. Como un resumen reducido.

Dynamic Strenght (47 minutos): Este vídeo es más tranquilo, de bajo impacto, pero no se pierde efectividad. Además, es bastante largo. Con él se pretende definir.

Active Recovery (21 minutos): Son ejercicios de recuperación. Estiramientos para recuperar después del trabajo de la semana, pero también para preparar para la siguiente semana.

Core de Force Relieve (5 minutos): Es un vídeo bastante breve para estirar. Se puede usar como complemento para un día que el cuerpo necesita relajar los músculos más de la cuenta. También lo recomiendan para antes de ir a dormir.

Core Kinetics (16 minutos): Apenas un cuarto de hora en el que mediante ejercicios basados en las artes marciales se fortalecen los abdominales.

5 minutes on the floor (5 minutos): El típico ejercicio de suelo para hacer abdominales.

Los vídeos están estructurados en rondas de 3 minutos como si de un combate se tratara. Normalmente cada bloque se estructura en un movimiento que se realiza durante el primer minuto, otro durante treinta segundos y después vuelta a repetir el minuto y medio restante. No hay coreografía, por lo que se puede ir al ritmo que cada quien necesite. Hay música de fondo, pero es circunstancial, como en los Insanity. Entre cada ronda se vuelve a recuperar un poco el ritmo cardiaco mientras van explicando los siguientes ejercicios.

Como siempre, hay una versión modificada para quellos que quieran movimientos de menor impacto. Aunque se echa de menos una pantalla partida como en Insanity Max: 30 y a veces has de esperar a que comience el ejercicio para que enfoque la cámara a la modificadora.

Los entrenadores funcionan bien juntos. Al principio me chocó que hubiera dos monitores, pero se complementan y se alternan para explicar o mostrar los movimientos. Hay buena química entre ambos, lo cual favorece la dinámica y el ambiente.

Como es habitual en los programas de Beachbody, no se requiere equipamiento, quizá una esterilla, y esto es un punto a favor cuando vas a ejercitarte en casa con poco espacio.

Por otro lado, lo que menos me ha gustado es la duración de los vídeos, puesto que al final te vas casi cada día a los 50 minutos. Y venía acostumbrada a media hora. No es tanto una cuestión de cansancio, ya que el cuerpo se va adaptando, sino de pereza por tener que sacar una hora al final del día.

Si tuviera que elegir entre los tres programas, sin duda me quedaría con este último. Por supuesto Turbo Jam descartado por aburrido. Y entre los dos restantes, Turbo Fire es de un recorrido mucho más largo y unos vídeos también de bastante duración. El punto medio es Core de Force que no es de alto impacto, pero trabaja muy bien la musculatura. Tras finalizar el mes noté cómo se habían definido los brazos, hombros, piernas y abdomen. Además, los puñetazos y patadas ayudan a desestresar tras un día sentada delante del ordenador.

Tres programas para ejercitarse si no te gusta el baile

Hace unas semanas hablaba de tres programas de entrenamiento que he probado relacionados con el baile. Pero Shaun T, a pesar de ser coreógrafo, también tiene otras opciones para los menos danzarines. Eso sí, prepárate para sudar.

Insanity, también conocido como “vas a morir”. Sobre todo si no tienes mucha preparación porque son ejercicios a saco. Te sientes como los protagonistas con sobrepeso de aquel reality de la MTV. Tienes esa sensación de ir con el bazo en una mano y los pulmones en otra, notas cómo te bombea el corazón en las sienes, sudas a mansalva, acabas con flojera de piernas… Es una locura.

Insanity

Lanzado en 2009, se trata de un entrenamiento completo en el que se trabajan todos los músculos por medio de cardio haciendo la mayor cantidad de repeticiones en el menor tiempo posible y sin ningún tipo de equipamiento salvo tu propio cuerpo. Insanity es una tabla de ejercicios repetitiva. Cada determinado tiempo cuentas con 30 segundos para beber agua y recuperar la respiración, pero enseguida estás de nuevo a tope. De hecho, el calentamiento ya es al máximo rendimiento. Aunque también es verdad que Shaun T dice a lo largo de los vídeos que si tienes que parar, lo hagas, siempre es preferible parar antes de comprometer la postura (o acabar desmayado en el suelo por falta de riego sanguíneo u oxígeno).

La verdad es que este programa es muy duro, es de fuerte impacto. Hay bastante salto y las rodillas sufren bastante, salvo que recurras a la versión modificada. Los vídeos duran cerca de una hora y en el segundo mes hay hasta días con doble ejercicio. Así pues, es un programa muy exigente, no apto para todo el mundo. Creo que necesitas tener cierta forma física previa. Sí que es verdad que por lento que vayas, siempre que te esfuerces, algo mejorarás en condición física, en tono muscular, agilidad…

Está estructurado en 63 días, trabajando 6 días a la semana. Comienzas el día uno con un test en el que aprendes los movimientos y tienes que anotar cuántas repeticiones eres capaz de hacer en el tiempo marcado. A los 14 días vuelves a repetir dicho test para ver cómo evolucionas. De nuevo se repite el día 36, el 50 y el 63. De esta forma sigues el trayecto, sin preocuparte de básculas que realmente no van a servir de mucho, porque al ganar masa muscular, puede que no bajes mucho de peso.

En el primer mes hay vídeos pliométricos enfocados a las piernas y glúteos, otro más enfocado al tren superior, otro para abdominales, otro puro cardio…

Insanity-Ejercicios

Entre el mes uno y el mes dos, hay una especie de barrera de desconexión. La quinta semana es una semana de recuperación, en la que se repite el mismo vídeo a diario, pero que no es tal, porque son ejercicios también exigentes, no es yoga para estirar el cuerpo y que se te vayan las agujetas.

El segundo mes es más global, también hay vídeo de pliométricos o de cardio, pero incluye un circuito que es más global y es mortal. Recuerdo el día 36 terminar el test y después comenzar el circuito y llegar a la conclusión de que para poder superar ese día, necesitaba otra ronda del primer mes para llegar con algo de fondo al mes 2.

La duración de los vídeos va desde 20 minutos hasta una hora, la media sería 40 minutos. Que se hacen muuuuuuuuuuuy largos.

Aunque he de decir que están bien y que se obtienen resultados, tiene la parte negativa de que no es para todo el mundo y puede desmoralizar ver que crees morir en cada ejercicio (no, vídeo, no: ejercicio). Y si eres una máquina (o un atleta) y te parece que se te queda corto, no te preocupes, en 2011 y 2012 se lanzaron dos versiones de Insanity: The Asylum, que está estructurado en 30 días y sí usa elementos como una escalera de las que se ven en los entrenamientos de los futbolistas o una cuerda de saltar. Y también ejercicios de barra para hacer dominadas.

Peeeeeeeeeero, aquí no acaba la cosa, ya que en la nueva moda de los programas con vídeos cortos, con una duración de 30 minutos, en 2014 lanzó Insanity Max: 30. Que, en mi opinión, mejora al original.

Insanity Max: 30 sigue la estructura de su predecesor: dos meses, 6 ejercicios a la semana y la lengua fuera. Eso sí, incluye nuevos movimientos y se hace más llevadero ya que es más fácil sacar 30 minutos de nuestras apretadas agendas que los 60-70 que duraban los vídeos de Insanity. Ojo, que no es una concentración de ejercicios, sino que hay nuevos movimientos, nuevas estructuras.

Aquí no hay test de inicio y seguimiento, sino que se basa en el Max Out. Es decir, en apuntar cada vez que llegas a tu límite para ver el próximo día que hagas el vídeo si te has tenido que parar en el mismo minuto, has ido más allá o te has quedado más corto. Observas igualmente la evolución, pero no cada 15 días, sino semanalmente, ya que los ejercicios se repiten una vez a la semana. Por tanto, no hay que anotar el número de repeticiones que hemos realizado de cada uno de los movimientos, sino lo lejos que hemos sido capaces de llegar sin tener que parar en el global de la media hora que dura el vídeo.

Y esto es quizá lo que menos me gusta de Insanity Max: 30, que hay menos rotación de ejercicios. Tan solo 5 por mes, y Pulse, que sería el de los sábados para estirar y recuperar los músculos después de una semana a pleno rendimiento.

En el primer mes tenemos:

Insanity Max Mes 1

Cardio Challenge: 30 minutos de cardio.

Tabata Power: Una rutina basándose en el método Tabata, que consiste en ejercitarse durante 20 segundos y después descansar 10. Y repetir y repetir.

Sweat Intervals: Cardio a saco. Son ejercicios HIIT, es decir, High Intensity Interval Training (ejercicios de intervalos a alta intensidad). Un par de minutos exigiéndole al cuerpo todo lo posible favoreciendo la quema de calorías. Después, breves descansos.

Tabata Strength: Parecido al anterior de Tabata, pero con otros movimientos, más dedicados a flexiones y fortalecimiento de brazos, hombros y espalda. Y sin apenas descansos.

Friday Fight: Sin duda el más exigente de todos.

En el segundo mes:

Insanity Max Mes 2

Prácticamente es lo mismo, pero elevando el nivel, más duro, más exigente. Por ejemplo en Max Out Power o en Strength los ejercicios en el modo Tabata son a intervalos de 45/15, no 20/10.

Además del Pulse, mencionado más arriba, tenemos otro extra que es Ab Attack: 10. 10 minutos de abdominales que puedes añadir al día que quieras. Como si alguno de los días te pudieras quedar con ganas de más y no acabar en el suelo de sudor que se ha formado a tus pies.

Al igual que en Insanity, no se necesita equipamiento, tan solo nuestro propio cuerpo. Por lo que no hay excusas de que no tenemos gimnasio en casa.

Si no quieres machacarte las rodillas o no te sientes en plena forma como para hacer los ejercicios al máximo, hay una versión modificada de menor impacto. Y, además, como novedad, incorpora pantalla partida para poder ver ambas versiones por si quieres ir alternando solo en algunos movimientos.

Le doy un 8, porque resulta exigente, pero es llevadero al tratarse solo de media hora. Tiene nuevos movimientos y me gusta el nuevo modelo no basado en repeticiones. Como única pega le pongo que hay poca rotación de vídeos, pero es un pequeño detalle.

Entre ambos programas, en 2013 lanzó Focus T25.

De todos los programas de Shaun T, este me parece el más completo e indicado para todo el mundo. Porque claro, Hip Hop Abs, Rockin’ Body o Cize si no eres muy de bailar… pues no te convencerán. Con Insanity tenemos el problema de la duración, que si vamos limitados de tiempo, ya nos da hasta pereza. Y al final un día por falta de tiempo, otro por inapetencia… cae en el olvido. Insanity Max: 30 tiene el punto positivo del tiempo, pero como comentaba más arriba, es más repetitivo porque son menos vídeos y, por tanto, hay menos rotación.

Focus T25 es corto, pero no por tener una menor duración, es moco de pavo. Los ejercicios son intensos, muy intensos. Aunque hay siempre la versión modificada con Tania, también conocida como The Machine, pero que en T25 está recuperando forma física tras una cesárea. Sus ejercicios son iguales, pero no salta, hace las flexiones con las rodillas apoyadas… Así que, no hay excusa, es apto para los más experimentados y para los principiantes sin fondo. Si no te ves en muy buena forma, puedes empezar siguiendo a Tania y poco a poco, a medida que el tono va siendo mejor, seguir con los ejercicios normales. O como en mi caso, seguir a ShaunT excepto en ejercicios puntuales que me superan, que me cambio a Tania.

Pero, ¿qué tipo de ejercicios tiene? ¿Cómo está estructurado? ¿Se necesita equipamiento?

Como ya he comentado, son 25 minutos y establece un calendario para 5 días a la semana. Aunque realmente podría decirse que es para 7 días, puesto que ejercitas 5, pero el 5º es doble, descansas el 6º y en el 7º tienes la opción de trabajar los estiramientos y flexibilidad. Puedes descansar el 6º o dividir los dos del 5º y hacer uno cada día. Con lo que no tendrías día libre.

Tras el vídeo correspondiente de 25 minutos, hay otros tres de estiramiento o enfriamiento, y es que durante el vídeo en sí no se para en ningún momento. Así que hay que hidratarse bien y estar preparado para darlo todo.

Cada sesión tiene los 25 minutos muy aprovechados, no hay un calentamiento como tal, no lo parece. Se empieza con una rutina de ejercicios progresivos. Por ejemplo, primero levanto una rodilla, luego la otra tras haber bajado la anterior. El siguiente ejercicio sería lo mismo pero alternando las piernas con salto, y el tercero, directamente correr elevando las rodillas. De tal forma que durante los primeros minutos se va poniendo en movimiento toda la maquinaria de forma escalonada pero a la vez enérgica. En ese espacio de tiempo ya has entrado en calor.

Durante los restantes minutos, habrá etapas de burnout, donde se hacen esos movimientos que ya aprendiste, pero más rápido. Después otra serie despacio con otros movimientos y así hasta el final. Dependiendo de la rutina, ejercitarás unas partes u otras del cuerpo. No digo que sea estático, pero se enfoca a según qué músculos. Para saber el tiempo que te queda, hay una barra de tiempo y además nos va anunciando el nombre del siguiente ejercicio, para que sea más dinámico y te vayas preparando.

T25 está estructurado en 3 meses con 3 fases diferentes: Alpha, Beta y Gamma. Las dos primeras fases duran cinco semanas, mientras que la fase gamma dura 4. Es como un bonus ya para nivel más a fondo.

En cada una de las fases se hacen unos vídeos u otros, de menos a más intensidad, claro. De hecho, recomiendan que si ya estás en forma, empieces directamente en Beta. Aunque creo que es preferible empezar en Alpha y si ves que te quedas corto, avanzar; antes que empezar en Beta y tener que retroceder, porque ShaunT es mucho ShaunT y sus programas son mortales.

ALPHA

Digamos que sería en nivel principiante. Como decía más arriba, dura unas 5 semanas y si crees que te queda corto, puedes pasar a la Beta directamente. Durante esas 5 semanas se van alternando los siguientes vídeos:

Cardio: Elevar piernas, sentadillas, algún salto. Cardio puro y duro.

Speed 1.0: Son ejercicios para favorecer la agilidad. Hay juego de piernas y cadera, así como flexiones combinadas con patada tras ponerte de pie. Mortal.

Total Body Circuit: Ejercicios de fuerza y resistencia, muchas flexiones. De lo peor, es toooodo el cuerpo, como su nombre indica. Quizá buen indicador de si estás en forma o no. Si lo pasas y no sientes desfallecer, quizá sí que estés para hacer Beta.

Ab Intervals: Se ejercitan los abdominales tanto en el suelo como de pie. Pero ojo, que aunque usa una alfombrilla y se usa el suelo, no son las típicas abdominales de troncharse la espalda, sino movimientos que ejercitan todo el abdomen, superior, inferior, lateral… Completo. Muy importante mantener una buena posición para que sean efectivos.

Lower Focus: Como su nombre indica, se centra en la parte inferior del cuerpo. Muchas sentadillas. De una en una, con saltitos, con pulso… Acabas con las piernas quemando.

Estiramientos: de piernas y espalda sobre todo. Viene bien para recolocar después de la paliza de la semana.

Si con esta fase preparatoria no has muerto, se pasa a la siguiente

BETA

Otras 5 semanas, pero subiendo de intensidad y exigencia. Pero seguimos en los 25 minutos (que sirve de consuelo)

Core Cardio: Cardio como en Alpha pero con movimientos mucho más rápidos, más saltos… Y mantener la pose de flexión mientras movemos un pie y la mano contraria. Para acabar por los suelos.

Speed 2.0: Si speed 1.0 parece rápido, en 2.0 es un torbellino. Movimientos muy muy rápidos de coordinación.

Rip’T Circuit: Se trabaja todo el cuerpo con ejercicios de cardio, pero también con movimientos en el suelo para abdominales y además banda elástica y pesas (o lastres).

Dynamic Core: Se ejercita el tronco tanto con movimientos en vertical, como en horizontal.

Upper focus: Enfocado para el tren superior con ayuda de pesas y banda elástica. Brazos, hombros, espalda y tronco.

Core speed (bonus): Combina movimientos de los speed y cores, no uno de aquí y otro de allí, no, mezclando. Como por ejemplo de pie algún movimiento de piernas de agilidad, a continuación flexión y de nuevo de pie al ejercicio de rapidez.

Y si ya quieres llegar a un nivel especial, te queda el último bloque de 4 semanas. Has de tener en cuenta si modificas en alpha y beta y si dominas ya los movimientos anteriores, para así hacerte una idea de si estás o no preparado.

GAMMA

En esta fase es importante tener en cuenta también si quieres trabajar con pesas, lastres, bandas elásticas o similar, puesto que en la mayoría de ejercicios se requieren o recomiendan. También se pueden hacer sin ellas, pero claro, al ser un nivel más avanzado, está enfocado a que, una vez que ya tienes la forma física, definas.

Speed 3.0: Movimientos para ganar agilidad multiplicado por 3.

Rip’T Up: Ejercicios para el tren superior. Biceps, triceps, hombros, espalda, pecho. Necesitas bandas o similar

Extreme Circuit: Todo el vídeo con pesas.

The Pyramid: Combinación de cardio y estiramientos.

También existe la versión Gamma Strength, donde se combinan las cuatro semanas ejercicios de Gamma con los más potentes de alpha y beta, duplicando en duración en el 5º día.

Así pues, un programa de fitness bastante completo, en el que se fortalecen todas las partes del cuerpo. Apto para principiantes y para aquellos que tienen mejor forma. Para los que no tienen ninguna dolencia y para los que tienen molestias o se recuperan de alguna lesión o intervención (aunque siempre es recomendable hablar con el médico). Y, sobre todo, apto para todo el mundo porque es media hora (súmale a los 25 minutos los 3 de enfriamiento y lo que tardas en darle al play).

Si aún quedan dudas sobre cuál elegir, a continuación un vídeo en el que se comparan Insanity y T25.

Tres programas para ejercitarse bailando

De pequeña odiaba Educación Física, o gimnasia, como lo llamábamos por aquel entonces. Sin embargo, el baile siempre me ha atraído, así que, cuando hace unos años me planteé que tenía que hacer algo de ejercicio para contrarrestar una vida sedentaria comencé a buscar alternativas a un gimnasio.

No tengo nada en contra de los centros deportivos, el problema era la falta de tiempo. Salía a media tarde de trabajar y con una hora de trayecto hasta casa, ya se me hacía muy tarde emplear otro par de horas para ir y volver al gimnasio, más la actividad en sí. Aparte de que me daba algo de pereza.

Y descubrí a Shaun T, un bailarín que, ha participado en obras de teatro, en la tele, en coreografías de películas, ha trabajado como cuerpo de baile con Mariah Carey o los hermanos Carter (el rubito de los Backstreet boys y su hermano) y ha sido modelo de ropa deportiva. Después dio el salto a los programas de ejercicios en vídeo.

En 2007 creó Hip Hop Abs, un programa de ejercicios que se supone que se centra en los abdominales. No sabía que había tantos movimientos en los que el abdomen se veía involucrado… Pero no haces ni una sola abdominal tradicional en el suelo… es todo baile, con movimientos funkies. Tiene algo de coreográfico, pero no es una canción, sino que tienes un hilo musical de fondo que te marca el ritmo. Al final de algún que otro ejercicio sí que tienes ejercicios de suelo, pero de levantamiento de piernas o brazos.

El programa está estructurado en dos meses e incluye 7 vídeos que se combinan según el calendario. Básicamente hay 3 bloques de unos 30-40 minutos:

Fat Burning Cardio (ejercicios de cardio)

Ab Sculptur (más enfocado al tronco)

Total Body Burn (a quemar grasas en general)

En el segundo mes habrá los mismos bloques, pero Nivel 2. Además, hay un séptimo vídeo que es Hips, Buns and Thighs (cadera, glúteos y muslos). Este se incluye en los dos meses y se combina con alguno de los otros 3 principales. Es más corto y dura 25 minutos. También hay algún que otro extra con coreografías no tan de aerobic, sino más como si fueras miembro de un cuerpo de baile.

Así pues, siguiendo el calendario, tienes 6 días de ejercicios, de aproximadamente unos 45 minutos, y un día de descanso. La primera semana es para acostumbrar al cuerpo, yo tenía agujetas por todos lados. La segunda semana, vas notando que coges forma, ya no tienes molestias, te vas haciendo con los pasos, tienes más ritmo. La tercera y cuarta, aunque sigues sudando, ya dominas los pasos, subes la intensidad, haces los movimientos con más soltura añadiendo golpes de cabeza y cosas así, te vas notando mejor.

De forma que cuando llegas al segundo mes y los ejercicios se hacen más rápidos, exigen más, tu cuerpo ya está preparado para subir de nivel. Eso sí, del primer a último día no se para de sudar. Y cuando digo sudar, me refiero a acabar empapada, goteando y con la cara rosa.

Es un programa en teoría dedicado al abdomen, como comentaba al principio, y, aunque no conseguí tableta, y tampoco la quería; sí que se aprecia cómo el cuerpo pierde algo de volumen y se fortalece.

En 2008 lanzó Rockin’ Body, similar al anterior, pero con pequeñas modificaciones. El programa de ejercicios parte de la misma base: una serie de vídeos que se repiten a lo largo del tiempo siguiendo un calendario. En este caso, son 7 vídeos, aunque hay uno de ellos que es como introducción y apenas lo repites.

1. Mark, Move & Groove (15 minutos) Este es el vídeo iniciación, te enseña la técnica, el cómo van a ir los vídeos, las repeticiones, el ritmo, el tipo de ejercicios que más o menos se repiten…

2. Party Express (25 minutos)

3. Rock it Out (45 minutos) Este es uno de los más duros, no sólo por el tiempo del vídeo, sino porque son ejercicios de baile, como el resto de vídeos, pero añadiendo pesas, y unos minutillos de flexiones. Las pesas si no las tenéis, podéis omitirlas, usar unas botellitas de medio litro… dependiendo de la definición de músculos que se quiera.

4. Disco Groove (35 minutos)

5. Shaun T’s Dance Party (45 minutos). Es una coreografía que te aprendes en varias partes y al final la repites un par de veces toda unida.

6. Hard-Core Abs (10 minutos). Pese al título no es un vídeo de abdominales en el suelo, ni se hacen tan duras. Son 10 minutos de ejercicios de brazos y piernas (siempre en vertical) en los que el abdomen se ve involucrado. Así que a la vez haces brazos, piernas, abdomen e incluso glúteos. Muy en la línea de los ejercicios del Hip Hop Abs.

7. Booty Time (30 minutos). Está orientado a caderas, muslos, glúteos y abdominales. Es una rutina de baile también, pero con ejercicios más focalizados.

Está bien que sea sólo de un mes, porque en nada te has ventilado los vídeos. Quitando dos de 45 minutos, el resto son más cortos, por los que se van combinando, así que puede llegar a aburrir. O quizá no, si tardas en coger los pasos, supongo que viene bien el repetir las coreografías de vez en cuando. Pero no hay que ser muy profesional, lo va repitiendo poco a poco, primero pies, luego brazos, luego ya con más energía… en repeticiones de 16 veces, luego 8, después 4 y finalmente 2… así que creo que es apto para todo el mundo, aunque te puedas considerar un pato mareado.

No hay mucha dificultad de movimientos, incluso los más exigentes tienen un paso modificado en el que evita que saltes o hagas más esfuerzo del que podrías… Porque lo importante es moverse, llegar hasta donde cada uno pueda, ir superándose poco a poco, no pegarse una panzada que te lesione y te quite las ganas. Además, tampoco necesitas material. Hay ejercicios con pesas, pero puedes buscar alternativa, o hacer la versión modificada sin ellas (como unas tobilleras/muñequeras). Así que una toalla, agua, ropa cómoda y calzado adecuado y listo.

Cada entrenamiento se divide en calentamiento, un par de coreografías de 10 minutos cada una y el estiramiento. Así que aunque en el global te queden 20 minutos, si te fijas en el parcial y ves que quedan 3, pues te esfuerzas, después paras un poco, bebes agua y continúas otro tramo más… Hace que se lleve mejor, piensas “venga, que ya no me queda nada“.

Cuando Shaun T vio que sus vídeos con pequeñas rutinas tenían tanto éxito en sus redes sociales, se planteó en volver a lanzar otro programa de baile. Y nació Cize en 2015.

Se diferencia de los dos anteriores en que requiere algo más de exigencia. Mientras que Hip Hop Abs y Rockin’ Body estaban más orientados a ponerse en forma, en Cize el objetivo es aprenderse una coreografía como si formáramos parte de un cuerpo de baile y nos estuviéramos preparando para acompañar a un artista en su actuación o fuéramos a intervenir en un vídeo musical. Mientras tanto, promete mejorar la flexibilidad y tonificar todos los músculos del cuerpo. Se trata de hacer ejercicio, aunque sin ser casi conscientes al estar metidos de lleno en la coreografía. En este último programa, Shaun T ha sacado su lado de coreógrafo profesional y quiere demostrar que todo el mundo puede aprender a bailar.

El lema de Cize es The End of Exercize™ (el fin del ejercicio), pero no significa que no se sude o no requiera de esfuerzo. Al contrario. Cada una de las sesiones es más exigente que la anterior.

El programa se estructura en torno a 6 bailes de unos 40-45 minutos. En cada una de las sesiones se van aprendiendo diferentes movimientos que, unidos, conforman una rutina de baile. El nivel se va complicando semana a semana aumentando la complejidad e intensidad. Mientras tanto, se desarrollan habilidades como la coordinación y el ritmo.

Se puede elegir entre dos tipos de calendario: principiante y avanzado. En el nivel principiante se dedica una semana por canción, para aprenderla tranquilamente y sin prisas. Sin embargo, si este modo te parece aburrido o ves que coges bien los pasos, tienes la opción avanzada en la que se concentran las 6 rutinas en un mes, alternándolas entre las 4 semanas.

1. CRAZY 8s: Cuentas con 35 minutos para aprender los movimientos de HANDS IN THE AIR de Timbaland.

2. YOU GOT THIS: En este segundo vídeo la canción elegida es TREASURE de Bruno Mars.

3. FULL OUT: En este nivel empezamos a subir el ritmo y la canción elegida es LOSE MY BREATH de Destiny’s Child.

4. IN THE POCKET: En la línea del anterior, los movimientos de esta rutina son fluidos mientras suena PROBLEM de Ariana Grande.

5. GO FOR IT: Ya estamos casi al final del programa y se nota la complejidad. Para este caso la canción elegida es PASS THAT DUTCH de Missy Elliott.

6. LIVIN’ IN THE 8s: Para finalizar, mi favorita. Esta coreografía es la que más me costó. El resto las aprendí bastante bien, de forma fluida, no tenía problemas con cambio de pesos, giros o ritmos, pero el CHANDELIER de Sia está a otro nivel. Y es que es la última canción.

Como extra, Cize incluye 8 COUNT ABS WORKOUT, una clásica tabla en el suelo para hacer abdominales. Se trata de 8 minutos, así que se puede usar combinado con la sesión del día, O para aquellas jornadas en las que no cuentas con mucho tiempo.

Algo que me gusta de este programa es que además de la versión larga de unos 40 minutos en la que aprendes la coreografía, también puedes seleccionar la versión corta que son los 2-3 minutos que dura la rutina. Por lo que si hay un día que necesitas una opción exprés, puedes hacer varias rutinas, el vídeo de abdominales y listo.

Y es que aunque los tres programas vienen con su calendario, no siempre podemos dedicar 6 días de ejercicio a la semana. Pero la ventaja de este tipo de entrenamientos es que puedes realizarlo en casa a tu ritmo. Quizá le puedas dedicar solo 3-4 días a la semana. Te llevará más tiempo acabar el planning establecido, pero es cuestión de adaptarlo. Se trata de progreso y constancia.

Sin duda una buena elección si quieres hacer ejercicio en casa, a tu ritmo y sin pasar vergüenza cuando no coordinas bien. Y si se te da bien el baile, una buena opción de quemar calorías y desentumecer el cuerpo después de un día ajetreado mientras te diviertes.

Ver el fútbol en la TDT HD sincronizado con la radio

Hoy os traigo uno de esos gadgets sin el que ya no podría vivir: la radio con retraso o sincronizable.

Radio SincronizableSoy aficionada al fútbol, pero no puedo con los comentaristas de la tele, son sosos, lentos y no aportan nada. Los de la radio quizá tampoco sean los mejores narradores, pero me gusta el jaleillo y los comentarios de Tiempo de Juego de la COPE (lo que era antes Carrusel Deportivo), con Manolo Lama, Paco Gónzález, Pepe Domingo Castaño, Poli Rincón, Tomás Guasch… ¿Cuál es el problema? Pues que si te pones la radio con la tele, te destripas el partido, ya que el sonido llega antes que la imagen, y con la TDT y el HD ya olvídate, que te da tiempo a oírlo en una habitación y llegar a otra donde tengas la tele para verlo.

Pues aquí os presento la radio.

RadioEs un transistor normal, pero tiene un botón que se desplaza lateralmente y puedes ajustar la diferencia que hay con la imagen, tan sencillo como eso. No os puedo decir dónde comprarla, pues fue un regalo (todo un acierto), pero que sepáis que existe, por si queréis buscarla de cara a la final de la Champions, para la Copa Confederaciones, para el próximo Mundial…