El Idioma en Escocia

¿Qué idioma se habla en Escocia? Así a priori muchos responderíamos que inglés, ¿no? Jain, que diría un alemán. Un , pero no. Hablan inglés, pero su particular entonación, acento y localismos lo convierten en una lengua complicada de entender y que nada tiene que ver con lo que aprendimos en el colegio. Sí que es verdad que su carácter amable hace que se esfuercen en que les comprendas modulando su pronunciación, pero en ciertas zonas es realmente complejo, sobre todo cuando te cambian palabras que creías conocer. Ahí te das cuenta de que You know nothing, Jon Snow.

Es como soltar a un guiri en Andalucía o en un pueblo perdido de Galicia. Quizá tenga más que ver con Galicia por aquello de poblaciones algo aisladas y la convivencia de otro idioma local. Además del inglés, conviven dos lenguas propias escocesas: el Scottish Gaelic y el Scots.

La primera de ellas, el gaélico escocés, es una lengua indoeuropea que proviene de la rama celta. Se habla desde el siglo V con la llegada de irlandeses, de ahí que guarde relación con el gaélico irlandés. Con el tiempo ya no tiene la misma presencia debido a las invasiones vikingas, la represión cultural de los ingleses y la emigración de muchos escoceses a América a partir del siglo XVIII. Hoy en día lo habla un 1% de la población, sobre todo en las Tierras Altas y las islas. No obstante, se está mostrando interés por recuperarla y en el 2005 el Parlamento la elevó a lengua oficial junto con el inglés. También había un gaélico escocés de las Tierras Bajas, pero ya ha desaparecido, supongo que por tener más influencia de Gales e Inglaterra.

Por otro lado, el Scots es una lengua germánica. Predomina sobre todo en las Tierras Bajas de Escocia. Gozaba de su importancia y había una amplia producción escrita, sin embargo, desde la unión con Inglaterra en 1707 fue perdiendo prestigio y quedó relegado al ámbito familiar. No obstante, se habla más que el gaélico escocés, quizás porque se sigue manteniendo en un entorno más coloquial y se usa en el día a día; o tal vez por el hecho de que es más parecido al inglés, es más fácil de entender su gramática y comportamiento.

Ambos, el inglés y el Scots forman parte de la rama occidental junto con el alemán y el neerlandés. Incluso yo diría que suena más similar a estos dos que al inglés. Tiene mucha semejanza por las influencias nórdicas gracias a los vikingos, y del neerlandés a través del comercio. Un claro ejemplo de esta similitud es Kirk, en inglés es Church, pero en alemán es Kirche y en neerlandés kerk. O nicht, night, Nacht, nacht. Tiende quizá a los sonidos más guturales como los nórdicos. Aunque obviamente, por su convivencia, el Scots ha ido adquiriendo mucho influjo del inglés, sobre todo en lo que a vocabulario se refiere. Del gaélico escocés también ha recibido préstamos, pero sobre todo referencias geográficas.

Al contrario que el gaélico escocés, el Scots no está reconocida como lengua oficial, sino regional. Sin embargo, no hay uniformidad, ya que según la zona nos podemos encontrar un dialecto u otro.

Me ha resultado apasionante oír hablar a los escoceses, a mí esto de los acentos, herencias e influencias lingüísticas me maravilla. Y además los lugareños se muestran encantados de enseñarte palabras nuevas y ayudarte con la pronunciación como me ocurrió con Murdo en Ullapool.

Aquí el pequeño glosario que he aprendido a lo largo del viaje:

Por un lado tenemos algunas expresiones coloquiales muy cotidianas:

  • Aye: Viene a ser un yes de toda la vida.
  • Nae: No.
  • Ye: Equivale al you inglés británico y al ya americano. Por ejemplo, See ye later.
  • Lad – Lass (Laddie – Lassie): No, no tiene nada que ver con el perro. Es chico/chica.

  • Bonnie: Proviene del bon francés (bonito) y se usa sobre todo para adjetivar a la mujer.
  • Pure: Se usa para recalcar algo, para enfatizar. That’s pure brilliant.
  • Guid: Es un good. Se utiliza en expresiones Buenos días o Buenas noches, pero también para describir algo bueno.
  • Auld: Old, viejo.
  • Wee: Este adjetivo se usa muchísimo. Significa pequeño pero también se usa como diminutivo desde un punto de vista coloquial, igual que usamos los sufijos -ito,- ino e -illo en castellano (dependiendo de las zonas). Nuestra anfitriona en Durness lo usaba mucho.

En cuanto comida y bebida me quedé con el famoso Sláinte: ¡Salud! Aunque no proviene del Scots, sino del gaélico. Se usa para brindar.

Pero sobre todo aprendes muchas palabras con la geografía, flora y fauna:

  • Coo: Es una vaca, de esas típicas escocesas con flequillo.
  • Loch: Es un lago, el más famoso, el Ness.
  • Glen: Se trata de un valle, como Glencoe
  • Brae: Es un monte o ladera.
  • Firth: es un estuario, como el Firth of Forth
  • Ben: Proviene del gaélico y es una montaña. El más conocido es el Ben Nevis, punto más alto de las Islas Británicas localizado muy cerca del pueblo de Fort William.
  • Haar: Esta me encanta. En alemán sería pelo. Aquí hablamos de un concepto más que de un vocablo. Describe la niebla marina procedente del Mar de Norte y que cubre las poblaciones costeras del Este llegando hasta Edimburgo. Es algo propio de la zona, como la panza de burro de Tenerife.

Hay una palabra con una connotación despectiva que no he oído mucho, pero que descubrí en Outlander. Se trata de Sassenach. Proviene del gaélico y significa no escocés. Es usado sobre todo para los ingleses.

Buscando un poco en Youtube sobre los acentos en Escocia, encontré un par de ellos sobre el Glaswegian. Y es que si en Escocia en general notamos acento y vocabulario que se sale del que hemos aprendido en nuestras clases de inglés, cuando llegas a Glasgow y oyes a sus habitantes por la calle hablar por el móvil y decir un [ai vil fone yu], se te queda cara de W.

Pero bueno, como norma general, al vernos extranjeros, la mayoría de las veces no tuvimos problema. Estoy segura de que suavizaron sus acentos allá donde fuimos. Incluso a nuestro anfitrión de Inverness conseguimos entenderlo. Lo peor de todo fueron los dos empleados del concesionario del coche, todo me lo tenían que repetir dos veces. Pero como digo, por lo general, saben que tienen un acento marcado y no tienen problema en bromear sobre ello.

Y si no hay entendimiento verbal, siempre está el lenguaje gestual. Fuera miedos.

Los dialectos no tienen gramática

Leo indignada en el soporífero viaje en tren de vuelta a casa que la Sociedad para el Estudio del Andaluz ha promovido una idea ridícula: que los andaluces escriban como hablan. Y lo podéis leer aquí. De todas formas, para quien no quiera abrir una nueva pestaña, le pongo un fragmento, breve, eso sí, que hace daño a la vista:

Lah normah gráfikah ke ze prehentan en ehte dokumento zon, komo reza er zuhtítulo, una propuehta, abierta y flezible, pa empezà a trabahà”. Azí comienza la propuehta de normah ortográfikah pa la lengua andaluza elaborá por el ehkritó Huan Porrah, uno de loh integranteh de la Zoziedá pal Ehtudio’el Andalú.”

Sinceramente, me parece una auténtica estupidez. Vamos a ver, la norma gramatical y ortográfica está para algo, precisamente para que, independientemente de los rasgos lingüísticos de cada zona, acentos o refranero popular zonal, nos entendamos todos. En la lengua hablada nos entendemos gracias a elementos no verbales, y aún así, a veces un gallego y un andaluz pueden encontrarse en una situación en la que les cueste entenderse, no obstante, eliminando ciertos vocablos dialectales, se puede llegar a un buen entendimiento. Y eso por no hablar de si cruzamos el charco…

Además, si cada uno escribiese como habla sería un caos, pero no sólo de una punta a la otra del mapa, sino dos mismos andaluces. En este texto encontramos por ejemplo el ceceo, y aunque es propio de la zona, no todos cecean. Sí, se comen las eses al final de las palabras, pero no todos tienen el mismo deje. Me parece una paletada. Es como si ahora decidiésemos escribir como en los mensajes de texto del móvil, que hay algunos que ya no saben escribir de otra forma…¡¡Venga!! Y a ver qué abreviaturas usamos, ¿las de Fulanito, las de Menganito? Ya de por sí era un caos usar los apuntes de otro hasta que descifrabas su código taquigráfico…

En fin, que me parece un atentado al castellano, porque señores de la Sociedad para el Estudio del Andaluz, el andaluz como lengua no existe, sino que es un dialecto por no tener gramática, que es básicamente la diferencia entre ambos conceptos.

Me parece que todo esto se basa en la teoría de ¡¡seamos diferentes!! Durante la época franquista no se permitían las lenguas vernáculas ni los acentos. Pobre Fraga con lo mal que habla castellano… Con la democracia y la libertad se pasó a todo lo contrario hasta llegar al punto de este momento en que hay que usar lo más paleto y en desuso, simplemente porque es característico de una zona. Y ojo, que esos rasgos dialécticos, geosinonimias y demás me parecen muy respetables (e interesantes desde el punto de vista lingüístico), pero una cosa es usar coletillas, dichos y diretes, y otra muy diferente es hablar como nuestros bisabuelos…Ay, esto de la crisis está haciendo que la gente se ponga a pensar y no sé si es bueno,  porque estas ideas no tienen ni pies ni cabeza…¿Os imaginais un idioma sin norma ortográfica ni concierto? Pues sería más o menos así:

Los comisionados de la Unión Europea han anunciado el acuerdo que ha sido alcanzado para adoptar el castellano como el idioma preferido para Europa, por encima del alemán, el cual fue el más fuerte candidato. Como parte de las negociaciones, las autoridades europeas reconocieron que la ortografía castellana tiene algunas reglas que deben mejorarse y se ha aceptado un plan a cinco años el cual será conocido como el EuroCastellano (Euro en forma abreviada)

En el primer año, la “Z” será usada en vez de la “C” suave y la “S”, ziertamente, loz zervizioz zivilez rezibiran eztaz notiziaz con alegría. También la “C” fuerte y la “QU”serán remplazadaz con la “K”. no zolo ezto zerá más klaro y evitará confusiones, también loz teklados tendrán menoz letraz.

Krezerá el entuziazmo públiko en el zegundo año, kuando problemaz komo la “Ñ” y loz azentoz dezaparezcan. La “Ñ” zerá remplazada por el zímbolo * y loz azentoz y laz diéreziz no ze deberán ezkribir. Azi palabraz komo año zera ezkrita komo a*o evitando konfuzionez kon ziertaz zonaz del kuerpo humano que podria da*ar la moral publika.

En el terzer a*o, la azeptazion publika de la nueva ortografia puede eztar ezpektante de alkanzar la nueva etapa kuando kambioz maz komplikadoz zean poziblez. Loz gobiernoz alentaran a eliminar laz letraz doblez, laz kualez ziempre han zido un falo para la ortografia korekta. Tambien todoz eztaran de akuerdo de eliminar la letra muda “H”, cambiar la “B” por la “V” y la “I” por la “Y”. de ezta forma ze reduzyran loz tama*oz de loz tekladoz y ze perdera menoz tyempo penzando komo devo ezkryvyr la palavra eroe.

Para el kuarto a*o, el puevlo zera rezeptyvo al zyguyente pazo komo ez el remplazo de laz “N” por laz “M”, laz “R” al fymal de la palavra por la “L” (vuzkamdo um azercamyemto con Ameryka Latyna).

Duramte el kymto a*o ze prozedera a elymymal todas laz komzomamtez al fymal de laz palavraz memo lo vervo. Para de ezta forma todo lo payze comtryvuya a buzkal um azerkamyemto ydyomatyco.

Zy lo kambyo mo gemera muka comfuzyome, ma camvyo zera aplykado e e futuro

Keda de uztede, atemtamemte

KOMYZYOMADO DE YDYOMA DE LA UMYO EUROPEA”

Verbos con doble participio

Una de frikadas de estas que me gustan a mí por gentileza de Jamonete a raíz de una de tantas conversaciones sobre lingüística en la hora de la comida. No es para memorizar, pero sí para echar un vistazo y observar atónito que “rompido” se puede usar… Curiosidades de la vida.
No obstante, generalmente uno de los participios se emplea en tiempos compuestos, como por ejemplo “Me has confundido”, y sin embargo el otro como participio adjetivado, como el caso de “Estoy confuso”. Lo dicho, frikada.
absorber: absorbido y absorto
abstraer: abstraido y abstracto
afligir: afligido y aflicto
ahitar: ahitado y ahíto
atender: atendido y atento
bendecir: bendecido y bendito
circuncidar: circuncidado y circunciso
compeler: compelido y compulso
comprender: comprendido y comprenso
comprimir: comprimido y comprenso
concluir: concluido y concluso
confesar: confesado y confeso
confundir: confundido y confuso
contentar: contentado y contento
contraer: contraido y contracto
contundir: contundido y contuso
convencer: convencido y convicto
convertir: convertido y converso
corregir: corregido y correcto
corromper: corrompido y corrupto
despertar: despertado y despierto
difundir: difundido y difuso
dirigir: dirigido y directo
dividir: dividido y diviso
elegir: elegido y electo
enjugar: enjugado y enjuto
erigir: eregido y erecto
excluir: excluido y excluso
eximir: eximido y exento
expeler: expelido y expulso
expresar: expresado y expreso
extender: extendido y extenso
extinguir: extinguido y extinto
fijar: fijado y fijo
fingir: fingido y flicto
freír: freído y frito
hartar: hartado y harto
imprimir: imprimido e impreso
incluir: incluido e incluso
incurrir: incurrido e incurso
infundir: infundido e infuso
injertar: injertado e injerto
insertar: insertado e inserto
invertir: invertido e inverso
juntar: juntado y junto
mandecir: maldecido y maldito
manifestar: manifestado y manifiesto
manumitir: manumitido y manumiso
marchitar: marchitado y marchito
nacer: nacido y nato
omitir: omitido y omiso
oprimir: oprimido y opreso
pasar: pasado y paso
poseer: poseído y poseso
prender: prendido y preso
presumir: presumido y presunto
propender: propendido y propenso
prostituir: prostituido y prostituto
proveer: proveído y provisto
recluir: recluido y recluso
reteñir: reteñido y retinto
retorcer: retorcido y retuerto
romper: rompido y roto
salpresar: salpresado y salpreso
salvar: salvado y salvo
sepultar: sepultado y sepulto
soltar: soltado y suelto
someter: sometido y sumiso
sujetar: sujetado y sujeto
suprimir: suprimido y supreso
suspender: suspendido y suspenso
sustituir: sustituido y sustituto
teñir: teñido y tinto
torcer: torcido y tuerto.
Ahí es nada.

Geosinonimias

¿Qué es eso? Preguntarán muchos, pues no es ni más ni menos que el fenómeno de referirse a la misma cosa con distintos nombres (o expresiones) dependiendo del lugar de origen del hablante. La misma palabra lo dice: sinónimos dependiendo de la zona geográfica. El problema es que a veces son sinónimos que no tienen una practicidad por aquello de que sólo lo entienden y usan en el lugar de origen. Por tanto, se pierde el fin de la comunicación, que es que el mensaje llegue al receptor y éste lo entienda.

Éste va a ser un post largo, así que, querido lector, eres libre de parar aquí o seguir leyendo. Eso sí, es un tema que me parece muy interesante y amplio. Es imposible conocer todos los sinónimos, no cabe duda, y más en el caso del español. Nuestro idioma es complejo, y además, ancha es Castilla. Por ejemplo, yo para hablar de proximidad entre dos cosas, o mejor dicho, de una respecto de la otra, uso “al lado de” o “cerca de” y en menor medida “junto a”, no obstante, en la familia de mi madre, oriundos de Toledo, es común oír “orilla (de)” – el “de” va entre paréntesis porque lo omiten, economía del lenguaje, ya se sabe –. Por otra parte, en la zona de Salamanca se oirá más un “a la vera (de)”. Bien, pues si esto pasa entre Madrid, Toledo y Salamanca, imaginaos las diferencias que podemos encontrar si nos vamos al otro lado del charco: Argentina, para ser más exactos en este caso.

¿Por qué Argentina? Pues por un lado he de reconocer cierta influencia televisiva y radiofónica, Valdano, los Alterio, Agüero, Heinze, Messi, el pato, Floricienta…Bueno, lo de Floricienta es de comer aparte porque entre que hay diferencia de vocabulario (nunca entendí lo de echarle los perros a alguien, claro que tirarle los trastos o los tejos no suena mejor si se analiza detenidamente), la pronunciación, cadencia y la rapidez con la que hablan sus protagonistas, perdón, elenco protagónico, si te enteras de algo, es de premio. Recuerdo cuando icegreen y yo empezamos a ver “El hijo de la novia”, a los diez minutos me dejó abandonada porque se desesperaba al no entender nada. Quién lo iba a decir, ¿verdad?

Por otro lado, Lelhy fomenta día a día mi cultura argentina, que va más allá de los alfajores, riquísimos por cierto. Son buenísimos sus dichos irreproducibles, así como la música. ¿Cuándo nos llevas de viaje?

Un poco más lejana queda la influencia de Germán y su costumbre de ir a la pileta todas las tardes, Agustín y su pava de agua, Graci y su remera…Pero lo cierto es que me ayudaron a entender Kamchatka.

Bueno, pues todo esto me ha venido a la memoria cuando navegando por la red he encontrado este artículo en que se puede observar los diferentes usos que hacemos de las palabras en uno y otro lado del Atlántico. También hay un diccionario muy práctico, ya sabes icegreen, para las reuniones familiares.

En fin, ya he acabado por hoy, perdón, terminado, quería decir, otro día más. Chau.

Por qué los niños no leen

Navegando por ahí, he encontrado esta reflexión acerca de la lectura. Estar de acuerdo…bueno, hay que tomárselo con humor:

1.- Quienes leen mucho acaban ciegos. Primero son esas gafitas de intelectual, luego las de culo de vaso. Bueno, hay que reconocer, que no le falta razón.
2.- Quienes leen mucho acaban trastornados. Como don Quijote, o Cela. No sólo por el vicio de que un libro esté interesante y te digas una y otra vez: “cuando acabe este párrafo lo dejo” y te den las 4 de la mañana, sino porque también se desarrolla un poder imaginativo…
3.- Leer agota tu economía. Los libros son caros y no se pueden bajar con el emule. Los que están en internet son clásicos y por tanto largos, así que si los lees en la pantalla todavía te quedas más ciego (ver punto 1). Cierto, aunque también se puede ir a una biblioteca, lo cual puede causar otros trastornos…
4.- Leer complica la vida doméstica. Acumular libros se convierte en una obsesión que requiere espacio, metros de estanterías desordenadas, dolorosas cajas en el trastero, mesitas de noche polvorientas… Con la amenaza de cónyuges o hijos: Elige, los libros o nosotros. Y esa pregunta estúpida de las visitas no lectoras: ¿Te los has leído todos? Me suena, me suena… ¿por qué será?
5.- Leer complica la vida amorosa. ¿Todavías estás leyendo? Pues me duermo…
6.- La lectura suele ser fuente de toda infelicidad. Quienes no leen no tienen más punto de vista que el que les ofrece su cadena de televisión habitual, su peluquero, su estanquera o su compañero de cañas. No necesita contrastar visiones distintas de un hecho, ni ponerse en lugar del otro. Asume que la realidad es plana. Y es feliz. Bueno, eso de que ojos que no ven…pero uno se acaba convirtiendo en un borrego si no piensa por sí mismo, aunque sea después de haber leído muchos libros.
7.- Los libros generan frustración. La lectura te muestra vidas que nunca llegarás a vivir y lugares que nunca conocerás. Te permite imaginar a los personajes y lugares de las historias del modo que tú quieres. Luego vienen los de Hollywood y te plantan al guapo de turno en unos paisajes de Nueva Zelanda que te cagas, y ya está, tu gozo imaginado en un pozo, porque cómo les explicas tú a los espectadores de la sala que lo que tú habías imaginado era mejor. Siempre hay gente que prefiere esperarse a la peli, ¿verdad, erpixa?
8.- La lectura es algo lento y repetitivo. A ver, ¿qué ha cambiado en la lectura en los últimos dos o tres milenios? ¿Leemos más rápido? ¿Se lee a través, renglón sí, renglón no? Nada. Siempre igual, una línea detrás de otra. Y encima hay que esperar más de una hora (una semana, un mes) para que nos cuenten el encuentro amoroso de una pareja, el remordimiento por un crimen, la frustración por una vida anodina, la conquista de una libertad. Dicho así, se te quitan las ganas, sí.
9.- Leer no sirve para obtener admiración. Por si alguien no se ha enterado, ser buen lector no cotiza en la bolsa de la vida social. Que alguien cite a buenos lectores que salgan en la tele: … (silencio prolongado). ¿Belén Esteban no vale, no?
10.- La lectura no está al alcance de todos. Digan lo que digan, el placer de leer está reservado a unos pocos. Son esos pocos los que gozan casi pecaminosamente cuando descifran un clásico, cuando sienten las pasiones que se imaginaron hace siglos para que les lleguen a ellos casi en exclusiva, cuando se quedan varios días en estado de shock después de leer buenas novelas, cuando se estremecen leyendo un poema, cuando lloran o ríen entre líneas, cuando recomiendan furtivos lecturas que no se venden en Carrefour, cuando no pueden salir de casa sin un libro en el bolsillo, cuando miden sus vidas por los libros que leyeron en cada época… Son una élite, peligrosa y exquisita, que procura captar miembros para su secta, pero que también sabe que muy pocos serán los elegidos. ¿Lo eres tú?

Para ser un post que defiende que leer es malo, es un poco largo, ¿no? Bueno, voy a ver si me leo la prensa del día y me entero de cómo va el mundo. Luego os cuento cómo quedó la Champions y esas cosas.

Ortografía

No, no me voy a poner a hablar de la importancia de la ortografía para el buen entendimiento entre los hablantes, sino que me he encontrado con algo que llaman “humor ortográfico”. Al menos a mí me ha hecho gracia, así que aquí os lo dejo. Juzgad vosotros.

Informe Pisa 2006

Anoche antes de acostarme, oí en la radio los datos del Informe Pisa. Demoledores. Lo más destacable es que somos el país que más ha bajado el nivel de lectura, pero no es sólo eso, sino que esta falta de interés por la lectura de las nuevas generaciones conlleva otro problema como es la falta de capacidad para entender lo que se lee. Normal, es un círculo vicioso, si no se lee (no vale la Súperpop, como decía una chica encuestada), no se adquiere vocabulario, si no se obtiene un mínimo vocabulario, no se entenderán ciertos contextos, no se podrán adaptar a un registro u otro según la situación lingüística, y si no se tiene esa capacidad de adecuación, se aburrirá y no tendrá interés por algo que no entiende.

Además, esto no sólo influye en el área lingüística, sino que se reflejará en el área de las ciencias, ya que si no se entiende un problema de matemáticas, aunque la práctica la tenga muy clara, si no sabe qué se le pide, no servirá de nada lo aprendido.

Leo en ElPaís que el catedrático de Psicología de la Universidad de La Laguna Juan Eugenio Jiménez está estudiando este desinterés por la lectura y, a pesar de que aún no da un diagnóstico, se atreve a señalar a los medios electrónicos y a la enseñanza en Primaria. Estoy de acuerdo con lo segundo, es decir, si desde que aprenden a leer se les fomenta la lectura, serán lectores (aunque también hay que incentivar en casa, es como el anuncio de la niña que imita al padre y que reza: “si tú lees, ellos leen”). Pero no con lo primero, internet no tiene la culpa de que la gente no lea. Es más, creo que hay gente que antes no compraba un periódico a diario, y sin embargo, ahora se lee todos los días varios en la red. Obviamente, no es lo mismo que el hábito de leer un libro, pero es leer. Además, yo uso el metro todos los días, y el porcentaje de gente que va enfrascado en un libro es alto.

Creo que el problema va mucho más allá del sistema educativo, no se puede copiar el finlandés como oí decir ayer a algún contertulio, no me convence eso de 45 minutos de clase y 15 de descanso, aquí no funcionaría. Y es que nos gusta mucho copiar lo que funciona en otros países, pero se olvida la propia idiosincrasia.