Country Heat

Desde Cize no había probado más programas de ejercicio enfocados al baile y tenía un poco de mono. Así que, cuando tuve oportunidad, me lancé a probar Country Heat, aunque Autumn Calabrese no me termina de convencer porque su voz me resulta algo molesta. Ya probé en su día 21 Day Fix, pero no me gustó el estilo ni el tipo de ejercicios. Pero bueno, por qué no dar una segunda oportunidad a Autumn, quizá aquí sí que me convenciera.

El programa completo dura 30 días, en los que cada semana se ejercita seis días a la semana. Basado en la danza en línea, cuenta con 6 programas diferentes en los que, además de los pasos estándar, existe una versión modificada de menor impacto.

Como todos los programas de Calabrese, los vídeos van acompañados de unas pautas nutricionales. En concreto se trata de su sistema de control de las porciones siguiendo los recipientes de colores.

Para empezar cada vídeo dura una media hora, lo cual está muy bien. Yo ya me he declarado fan de los programas cortos, que me permiten mantener mejor la constancia y me da menos pereza mantener una rutina. Además, no se necesita ningún tipo de equipamiento específico, así que vamos bien.

No obstante, en la práctica, me desilusionó bastante, y es que las canciones me parecen algo sosas (quizás porque no es mi estilo) y el ritmo es bastante lento. Los ejercicios están creados de forma progresiva, por lo que permite ir aprendiendo poco a poco los pasos con bastantes repeticiones. Y tras combinar un par de pasos, se pasa al siguiente. A mí me gusta más el estilo de Shaun T que va añadiendo pasos y pasos hasta crear una rutina de baile. Además, los pasos de Cize son más de coreografía, como más profesionales.

Creo que va dirigido a un público principiante, que quizá no busca ejercicios muy intensos y quiere ganar algo de coordinación y agilidad a la vez que gana algo de forma física. No digo que no esté mal. Pero no es para mí.

San Patricio

No celebro los santos, y menos uno que ni siquiera me va y me viene. Pero este día siempre me recuerda al desfile del 17 de Marzo de 2011 en Nueva York, mis papilas gustativas buscan una excusa para volver a saborear la estupenda Tarta Guinness y me pongo a tararear Paint the town green de The Script.

Un día totalmente sensorial, de recuerdos. Sea de San Fulanito o San Menganito ¡Vamos a pintar la ciudad de verde!

Tarareando

Creo que es la primera vez que hablo de música, pero llevo unos días que no me quito tres canciones de mi cabeza. Me sorprendo a mí misma tarareándolas a lo largo del día. El llevarlas en el reproductor durante una hora de transporte ida y otra de vuelta supongo que también influye.

Son tres canciones que realmente no tienen mucho que ver. La primera de ellas es en español y de un grupo que acabo de descubrir: Izal. Me recuerdan mucho a Vetusta Morla, un grupo que me encanta. Es un grupo indie madrileño que lleva el nombre del apellido del vocalista y compositor. Tienen dos discos publicados: Magia & Efectos especiales (2012) y Agujeros de gusano (2013). Actualmente están de gira, tras la que pararán para grabar el tercer trabajo. La canción que me ronda es 28 horas, de su primer disco.

La segunda canción es del grupo angelino Maroon 5. Con Adam Levine y sus agudos a la cabeza hacen que tengan un sonido peculiar. Sus canciones suelen ser pegadizas y alguna de ellas es controvertida, como el último single que está sonando, Animals, cuyo relato obsesivo roza el acoso. Pero la canción que me tiene enganchada es de su 4º disco, Overexposed, del 2012 también, y se llama Lucky Strike (golpe de suerte). Nada que ver con la marca de tabaco.

Y por último Auf uns de Andreas Bourani. Una canción de brindis, pues lo que significa el título es eso: por nosotros. Se hizo famosa pues la ARD la eligió como banda sonora para el Mundial de Fútbol del año pasado, con lo que si además tenemos en cuenta que ganó Alemania… Es una de esas canciones que descubres de rebote en youtube cuando buscas otra cosa. Es pegadiza y la letra es muy positiva, una oda al Carpe Diem:

„Ein Hoch auf das, was vor uns liegt,
dass es das Beste für uns gibt.
Ein Hoch auf das, was uns vereint,
auf diese Zeit. (Auf diese Zeit)

Ein Hoch auf uns (uns), auf dieses Leben,
auf den Moment, der immer bleibt.
Ein Hoch auf uns (uns), auf jetzt und ewig,
auf einen Tag Unendlichkeit.“

Viene a ser como algo así:

Un brindis por lo que está por llegar
que nos venga lo mejor
un brindis por lo que nos une
en este momento (en este momento)

Un brindis por nosotros (nosotros), por esta vida,
por este momento que queda para siempre.
Un brindis por nosotros (nosotros), por el ahora y para siempre
Por un día infinito.