Captain Fantastic

Hace algo más de un mes se inauguró en La cafetera una sección de cineforum y recomendaron Captain Fantastic. La valoraban tan positivamente que no pude por menos que saciar mi curiosidad para juzgar por mí misma. Y vaya sorpresa. Me encantó.

El protagonista es Ben, interpretado por Viggo Mortensen, quien junto con su mujer, Leslie, huye del estilo de vida americano y se muda a un terreno en los bosques de Washington. Allí el matrimonio criará a sus seis hijos al margen de la sociedad de consumo dándole importancia a una educación basada en la supervivencia física e intelectual. Así, los niños entrenan a diario, aprenden a conocer el medio en que viven, a cazar animales, a quitarles la piel, deshuesarlos y cocinarlos. Usando para ello además armas de verdad. En cuanto a la mente, son formados en cultura general, música, literatura, matemáticas e idiomas. Pero sobre todo filosófica y políticamente. Les dan las herramientas para que aprendan a pensar críticamente, a razonar y a expresar sus ideas con sus propias palabras. Y no solo eso, sino que los niños no reciben un trato paternalista ni obtienen explicaciones edulcoradas de la realidad.

Durante diez años viven aislados de la vida moderna, de la tecnología y de la civilización, pero todo cambia cuando Leslie, que padece desorden bipolar, ha de ser hospitalizada y durante su ingreso se suicida. Es entonces cuando la familia emprende un viaje a la ciudad.

La película plantea el dilema moral y ético de la educación de los hijos. En primer lugar pone de relieve cómo influye en los hijos las decisiones que toman los padres por ellos. Ben cree estar haciendo lo correcto en la forma de educarles, que así serán mejores personas cuando sean adultos; pero esta reintegración en la sociedad y el choque cultural y social al que se enfrentan los niños, le hace plantearse si Leslie y él tomaron la mejor decisión.

Captain Fantastic es una crítica al sistema educativo que convierte a los estudiantes en simples loros que repiten la lección. ¿Tiene cabida en nuestra sociedad otro método de enseñanza? Quizá habría que valorar una alternativa interdisciplinar, porque todo está relacionado. Será mucho más fácil aprender literatura si se conoce el momento histórico y político en que se creó la obra, pero también el entorno socioeconómico del autor. No basta con dar el mismo período en Historia y en Literatura, o unas pinceladas como introducción sino que se debería ahondar mucho más. Nos quedamos en leer la obra y después un trabajo en el que se hace una sinopsis y poco más, no hay desarrollo.

También podríamos hablar de la conexión que hay entre matemáticas, la física y la química. Incluso con la música o las artes plásticas. Y cómo no en la economía. Debería replantearse este sistema creado hace demasiado tiempo. Si la sociedad ha cambiado, también debería evolucionar el método de enseñanza más allá de incluir idiomas o el uso de la tecnología en las aulas.

Cuando se habla de educación siempre se mira hacia Finlandia, país que se encuentra en el número 1 de la clasificación mundial y cuya carga lectiva es inferior a la de Estados Unidos o España (recomiendo ¿Qué invadimos ahora? de Michael Moore, que ya contrasta el sistema con el estadounidense). Sin embargo, resulta mucho más eficiente. En el país nórdico se le da importancia a formar a personas, no a como mecanismo de adoctrinamiento; se fomenta el juego, el desarrollo de las artes plásticas o musicales, el saber desenvolverse, pensar y razonar, y apenas existen los deberes, solo como algo puntual. Así que, quizá no es tan utópico el planteamiento de la película.

Sin embargo, aunque la idea de esta enseñanza alternativa parece ser válida y más eficiente que la tradicional; no lo parece tanto el aislamiento de la familia de Captain Fantastic, puesto que priva a los hijos del ámbito social y cuando llegan a la “civilización” resultan unos inadaptados que no saben cómo interactuar con sus congéneres fuera de su pequeña familia. Carecen de habilidades sociales, y actúan según lo que han leído o vivido en su particular y aislado mundo.

Otro tema que se trata en la película es la religión, y en concreto con un ataque bastante directo a los cristianos. “Nosotros no nos burlamos de la gente. Salvo de los cristianos” es una de las frases lapidarias de la película. Obviamente, tampoco celebran la Navidad, sino que festejan el cumpleaños de Noam Chomsky (lingüista, filósofo y activista estadounidense que se define como anarquista).

Ben tiene un choque frontal con su suegro por la religión. Y es que Leslie era budista y había dejado un testamento bastante claro con lo que deseaba que se hiciera con su cuerpo tras la muerte. Pero los suegros se erigen como los poseedores de la razón (y fe) y organizan misa y entierro desoyendo cualquier voluntad de la fallecida. Con este conflicto se ponen en tela de juicio los convencionalismos religiosos, los ritos impersonales oficiados por un absoluto desconocido que no sabía nada de la persona a la que está alabando y dándole despedida. Y mientras, la familia y seres queridos han quedado relegados a un segundo plano no pudiendo homenajear al fallecido como quisieran. Que podría ser quizá festejando en lugar de llorando.

La película me ha sorprendido gratamente, como comentaba al principio. Me ha gustado mucho la complejidad de los temas que pone sobre la mesa y que te dejan ahí el runrún durante días. Es profunda y dramática, pero también entretenida y cómica. En el plano actoral Viggo Mortensen lleva la mayoría del peso interpretativo, pero sus hijos no se quedan atrás y cada uno de ellos tiene un momento en que brilla por sí mismo. Sobre todo gracias a los diálogos ácidos y ágiles.

Capítulo aparte merece la banda sonora y las escenas que acompaña. Sobre todo en el caso de Sweet child o’mine, Scotland the Brave y la que acompaña estas líneas (y que no destripa la película).

Captain Fantastic articula una confrontación entre el capitalismo como sistema desigual en el que toda interacción social gira en torno al consumismo y una cultura antisistema que suscita la reflexión política y social. Expone la posibilidad de que otra sociedad es posible, sin empresas o la religión ejerciendo su control y decidiendo por los ciudadanos. Propone un modelo educativo menos encorsetado en el que el alumno aprenda de una forma más global y en el que pueda desarrollar su capacidad intelectual. Una enseñanza en la que el individuo descubra qué es lo que quiere ser frente al modelo en que es un mero repetidor de consignas que ha cumplir con el rol que ya le ha marcado la sociedad.

Captain Fantastic abre muchos debates con un tono de tragicomedia que no deja impasible. Abre una puerta a la esperanza de que otro mundo es posible. “Si asumes que no hay esperanza, entonces garantizas que no habrá esperanza. Si asumes que hay un instinto de libertad, que hay oportunidades para cambiar las cosas, entonces, quizá, puedas contribuir a hacer un mundo mejor” decía Noam Chomsky.

Tres programas para ejercitarse si no te gusta el baile

Hace unas semanas hablaba de tres programas de entrenamiento que he probado relacionados con el baile. Pero Shaun T, a pesar de ser coreógrafo, también tiene otras opciones para los menos danzarines. Eso sí, prepárate para sudar.

Insanity, también conocido como “vas a morir”. Sobre todo si no tienes mucha preparación porque son ejercicios a saco. Te sientes como los protagonistas con sobrepeso de aquel reality de la MTV. Tienes esa sensación de ir con el bazo en una mano y los pulmones en otra, notas cómo te bombea el corazón en las sienes, sudas a mansalva, acabas con flojera de piernas… Es una locura.

Insanity

Lanzado en 2009, se trata de un entrenamiento completo en el que se trabajan todos los músculos por medio de cardio haciendo la mayor cantidad de repeticiones en el menor tiempo posible y sin ningún tipo de equipamiento salvo tu propio cuerpo. Insanity es una tabla de ejercicios repetitiva. Cada determinado tiempo cuentas con 30 segundos para beber agua y recuperar la respiración, pero enseguida estás de nuevo a tope. De hecho, el calentamiento ya es al máximo rendimiento. Aunque también es verdad que Shaun T dice a lo largo de los vídeos que si tienes que parar, lo hagas, siempre es preferible parar antes de comprometer la postura (o acabar desmayado en el suelo por falta de riego sanguíneo u oxígeno).

La verdad es que este programa es muy duro, es de fuerte impacto. Hay bastante salto y las rodillas sufren bastante, salvo que recurras a la versión modificada. Los vídeos duran cerca de una hora y en el segundo mes hay hasta días con doble ejercicio. Así pues, es un programa muy exigente, no apto para todo el mundo. Creo que necesitas tener cierta forma física previa. Sí que es verdad que por lento que vayas, siempre que te esfuerces, algo mejorarás en condición física, en tono muscular, agilidad…

Está estructurado en 63 días, trabajando 6 días a la semana. Comienzas el día uno con un test en el que aprendes los movimientos y tienes que anotar cuántas repeticiones eres capaz de hacer en el tiempo marcado. A los 14 días vuelves a repetir dicho test para ver cómo evolucionas. De nuevo se repite el día 36, el 50 y el 63. De esta forma sigues el trayecto, sin preocuparte de básculas que realmente no van a servir de mucho, porque al ganar masa muscular, puede que no bajes mucho de peso.

En el primer mes hay vídeos pliométricos enfocados a las piernas y glúteos, otro más enfocado al tren superior, otro para abdominales, otro puro cardio…

Insanity-Ejercicios

Entre el mes uno y el mes dos, hay una especie de barrera de desconexión. La quinta semana es una semana de recuperación, en la que se repite el mismo vídeo a diario, pero que no es tal, porque son ejercicios también exigentes, no es yoga para estirar el cuerpo y que se te vayan las agujetas.

El segundo mes es más global, también hay vídeo de pliométricos o de cardio, pero incluye un circuito que es más global y es mortal. Recuerdo el día 36 terminar el test y después comenzar el circuito y llegar a la conclusión de que para poder superar ese día, necesitaba otra ronda del primer mes para llegar con algo de fondo al mes 2.

La duración de los vídeos va desde 20 minutos hasta una hora, la media sería 40 minutos. Que se hacen muuuuuuuuuuuy largos.

Aunque he de decir que están bien y que se obtienen resultados, tiene la parte negativa de que no es para todo el mundo y puede desmoralizar ver que crees morir en cada ejercicio (no, vídeo, no: ejercicio). Y si eres una máquina (o un atleta) y te parece que se te queda corto, no te preocupes, en 2011 y 2012 se lanzaron dos versiones de Insanity: The Asylum, que está estructurado en 30 días y sí usa elementos como una escalera de las que se ven en los entrenamientos de los futbolistas o una cuerda de saltar. Y también ejercicios de barra para hacer dominadas.

Peeeeeeeeeero, aquí no acaba la cosa, ya que en la nueva moda de los programas con vídeos cortos, con una duración de 30 minutos, en 2014 lanzó Insanity Max: 30. Que, en mi opinión, mejora al original.

Insanity Max: 30 sigue la estructura de su predecesor: dos meses, 6 ejercicios a la semana y la lengua fuera. Eso sí, incluye nuevos movimientos y se hace más llevadero ya que es más fácil sacar 30 minutos de nuestras apretadas agendas que los 60-70 que duraban los vídeos de Insanity. Ojo, que no es una concentración de ejercicios, sino que hay nuevos movimientos, nuevas estructuras.

Aquí no hay test de inicio y seguimiento, sino que se basa en el Max Out. Es decir, en apuntar cada vez que llegas a tu límite para ver el próximo día que hagas el vídeo si te has tenido que parar en el mismo minuto, has ido más allá o te has quedado más corto. Observas igualmente la evolución, pero no cada 15 días, sino semanalmente, ya que los ejercicios se repiten una vez a la semana. Por tanto, no hay que anotar el número de repeticiones que hemos realizado de cada uno de los movimientos, sino lo lejos que hemos sido capaces de llegar sin tener que parar en el global de la media hora que dura el vídeo.

Y esto es quizá lo que menos me gusta de Insanity Max: 30, que hay menos rotación de ejercicios. Tan solo 5 por mes, y Pulse, que sería el de los sábados para estirar y recuperar los músculos después de una semana a pleno rendimiento.

En el primer mes tenemos:

Insanity Max Mes 1

Cardio Challenge: 30 minutos de cardio.

Tabata Power: Una rutina basándose en el método Tabata, que consiste en ejercitarse durante 20 segundos y después descansar 10. Y repetir y repetir.

Sweat Intervals: Cardio a saco. Son ejercicios HIIT, es decir, High Intensity Interval Training (ejercicios de intervalos a alta intensidad). Un par de minutos exigiéndole al cuerpo todo lo posible favoreciendo la quema de calorías. Después, breves descansos.

Tabata Strength: Parecido al anterior de Tabata, pero con otros movimientos, más dedicados a flexiones y fortalecimiento de brazos, hombros y espalda. Y sin apenas descansos.

Friday Fight: Sin duda el más exigente de todos.

En el segundo mes:

Insanity Max Mes 2

Prácticamente es lo mismo, pero elevando el nivel, más duro, más exigente. Por ejemplo en Max Out Power o en Strength los ejercicios en el modo Tabata son a intervalos de 45/15, no 20/10.

Además del Pulse, mencionado más arriba, tenemos otro extra que es Ab Attack: 10. 10 minutos de abdominales que puedes añadir al día que quieras. Como si alguno de los días te pudieras quedar con ganas de más y no acabar en el suelo de sudor que se ha formado a tus pies.

Al igual que en Insanity, no se necesita equipamiento, tan solo nuestro propio cuerpo. Por lo que no hay excusas de que no tenemos gimnasio en casa.

Si no quieres machacarte las rodillas o no te sientes en plena forma como para hacer los ejercicios al máximo, hay una versión modificada de menor impacto. Y, además, como novedad, incorpora pantalla partida para poder ver ambas versiones por si quieres ir alternando solo en algunos movimientos.

Le doy un 8, porque resulta exigente, pero es llevadero al tratarse solo de media hora. Tiene nuevos movimientos y me gusta el nuevo modelo no basado en repeticiones. Como única pega le pongo que hay poca rotación de vídeos, pero es un pequeño detalle.

Entre ambos programas, en 2013 lanzó Focus T25.

De todos los programas de Shaun T, este me parece el más completo e indicado para todo el mundo. Porque claro, Hip Hop Abs, Rockin’ Body o Cize si no eres muy de bailar… pues no te convencerán. Con Insanity tenemos el problema de la duración, que si vamos limitados de tiempo, ya nos da hasta pereza. Y al final un día por falta de tiempo, otro por inapetencia… cae en el olvido. Insanity Max: 30 tiene el punto positivo del tiempo, pero como comentaba más arriba, es más repetitivo porque son menos vídeos y, por tanto, hay menos rotación.

Focus T25 es corto, pero no por tener una menor duración, es moco de pavo. Los ejercicios son intensos, muy intensos. Aunque hay siempre la versión modificada con Tania, también conocida como The Machine, pero que en T25 está recuperando forma física tras una cesárea. Sus ejercicios son iguales, pero no salta, hace las flexiones con las rodillas apoyadas… Así que, no hay excusa, es apto para los más experimentados y para los principiantes sin fondo. Si no te ves en muy buena forma, puedes empezar siguiendo a Tania y poco a poco, a medida que el tono va siendo mejor, seguir con los ejercicios normales. O como en mi caso, seguir a ShaunT excepto en ejercicios puntuales que me superan, que me cambio a Tania.

Pero, ¿qué tipo de ejercicios tiene? ¿Cómo está estructurado? ¿Se necesita equipamiento?

Como ya he comentado, son 25 minutos y establece un calendario para 5 días a la semana. Aunque realmente podría decirse que es para 7 días, puesto que ejercitas 5, pero el 5º es doble, descansas el 6º y en el 7º tienes la opción de trabajar los estiramientos y flexibilidad. Puedes descansar el 6º o dividir los dos del 5º y hacer uno cada día. Con lo que no tendrías día libre.

Tras el vídeo correspondiente de 25 minutos, hay otros tres de estiramiento o enfriamiento, y es que durante el vídeo en sí no se para en ningún momento. Así que hay que hidratarse bien y estar preparado para darlo todo.

Cada sesión tiene los 25 minutos muy aprovechados, no hay un calentamiento como tal, no lo parece. Se empieza con una rutina de ejercicios progresivos. Por ejemplo, primero levanto una rodilla, luego la otra tras haber bajado la anterior. El siguiente ejercicio sería lo mismo pero alternando las piernas con salto, y el tercero, directamente correr elevando las rodillas. De tal forma que durante los primeros minutos se va poniendo en movimiento toda la maquinaria de forma escalonada pero a la vez enérgica. En ese espacio de tiempo ya has entrado en calor.

Durante los restantes minutos, habrá etapas de burnout, donde se hacen esos movimientos que ya aprendiste, pero más rápido. Después otra serie despacio con otros movimientos y así hasta el final. Dependiendo de la rutina, ejercitarás unas partes u otras del cuerpo. No digo que sea estático, pero se enfoca a según qué músculos. Para saber el tiempo que te queda, hay una barra de tiempo y además nos va anunciando el nombre del siguiente ejercicio, para que sea más dinámico y te vayas preparando.

T25 está estructurado en 3 meses con 3 fases diferentes: Alpha, Beta y Gamma. Las dos primeras fases duran cinco semanas, mientras que la fase gamma dura 4. Es como un bonus ya para nivel más a fondo.

En cada una de las fases se hacen unos vídeos u otros, de menos a más intensidad, claro. De hecho, recomiendan que si ya estás en forma, empieces directamente en Beta. Aunque creo que es preferible empezar en Alpha y si ves que te quedas corto, avanzar; antes que empezar en Beta y tener que retroceder, porque ShaunT es mucho ShaunT y sus programas son mortales.

ALPHA

Digamos que sería en nivel principiante. Como decía más arriba, dura unas 5 semanas y si crees que te queda corto, puedes pasar a la Beta directamente. Durante esas 5 semanas se van alternando los siguientes vídeos:

Cardio: Elevar piernas, sentadillas, algún salto. Cardio puro y duro.

Speed 1.0: Son ejercicios para favorecer la agilidad. Hay juego de piernas y cadera, así como flexiones combinadas con patada tras ponerte de pie. Mortal.

Total Body Circuit: Ejercicios de fuerza y resistencia, muchas flexiones. De lo peor, es toooodo el cuerpo, como su nombre indica. Quizá buen indicador de si estás en forma o no. Si lo pasas y no sientes desfallecer, quizá sí que estés para hacer Beta.

Ab Intervals: Se ejercitan los abdominales tanto en el suelo como de pie. Pero ojo, que aunque usa una alfombrilla y se usa el suelo, no son las típicas abdominales de troncharse la espalda, sino movimientos que ejercitan todo el abdomen, superior, inferior, lateral… Completo. Muy importante mantener una buena posición para que sean efectivos.

Lower Focus: Como su nombre indica, se centra en la parte inferior del cuerpo. Muchas sentadillas. De una en una, con saltitos, con pulso… Acabas con las piernas quemando.

Estiramientos: de piernas y espalda sobre todo. Viene bien para recolocar después de la paliza de la semana.

Si con esta fase preparatoria no has muerto, se pasa a la siguiente

BETA

Otras 5 semanas, pero subiendo de intensidad y exigencia. Pero seguimos en los 25 minutos (que sirve de consuelo)

Core Cardio: Cardio como en Alpha pero con movimientos mucho más rápidos, más saltos… Y mantener la pose de flexión mientras movemos un pie y la mano contraria. Para acabar por los suelos.

Speed 2.0: Si speed 1.0 parece rápido, en 2.0 es un torbellino. Movimientos muy muy rápidos de coordinación.

Rip’T Circuit: Se trabaja todo el cuerpo con ejercicios de cardio, pero también con movimientos en el suelo para abdominales y además banda elástica y pesas (o lastres).

Dynamic Core: Se ejercita el tronco tanto con movimientos en vertical, como en horizontal.

Upper focus: Enfocado para el tren superior con ayuda de pesas y banda elástica. Brazos, hombros, espalda y tronco.

Core speed (bonus): Combina movimientos de los speed y cores, no uno de aquí y otro de allí, no, mezclando. Como por ejemplo de pie algún movimiento de piernas de agilidad, a continuación flexión y de nuevo de pie al ejercicio de rapidez.

Y si ya quieres llegar a un nivel especial, te queda el último bloque de 4 semanas. Has de tener en cuenta si modificas en alpha y beta y si dominas ya los movimientos anteriores, para así hacerte una idea de si estás o no preparado.

GAMMA

En esta fase es importante tener en cuenta también si quieres trabajar con pesas, lastres, bandas elásticas o similar, puesto que en la mayoría de ejercicios se requieren o recomiendan. También se pueden hacer sin ellas, pero claro, al ser un nivel más avanzado, está enfocado a que, una vez que ya tienes la forma física, definas.

Speed 3.0: Movimientos para ganar agilidad multiplicado por 3.

Rip’T Up: Ejercicios para el tren superior. Biceps, triceps, hombros, espalda, pecho. Necesitas bandas o similar

Extreme Circuit: Todo el vídeo con pesas.

The Pyramid: Combinación de cardio y estiramientos.

También existe la versión Gamma Strength, donde se combinan las cuatro semanas ejercicios de Gamma con los más potentes de alpha y beta, duplicando en duración en el 5º día.

Así pues, un programa de fitness bastante completo, en el que se fortalecen todas las partes del cuerpo. Apto para principiantes y para aquellos que tienen mejor forma. Para los que no tienen ninguna dolencia y para los que tienen molestias o se recuperan de alguna lesión o intervención (aunque siempre es recomendable hablar con el médico). Y, sobre todo, apto para todo el mundo porque es media hora (súmale a los 25 minutos los 3 de enfriamiento y lo que tardas en darle al play).

Si aún quedan dudas sobre cuál elegir, a continuación un vídeo en el que se comparan Insanity y T25.

Tres programas para ejercitarse bailando

De pequeña odiaba Educación Física, o gimnasia, como lo llamábamos por aquel entonces. Sin embargo, el baile siempre me ha atraído, así que, cuando hace unos años me planteé que tenía que hacer algo de ejercicio para contrarrestar una vida sedentaria comencé a buscar alternativas a un gimnasio.

No tengo nada en contra de los centros deportivos, el problema era la falta de tiempo. Salía a media tarde de trabajar y con una hora de trayecto hasta casa, ya se me hacía muy tarde emplear otro par de horas para ir y volver al gimnasio, más la actividad en sí. Aparte de que me daba algo de pereza.

Y descubrí a Shaun T, un bailarín que, ha participado en obras de teatro, en la tele, en coreografías de películas, ha trabajado como cuerpo de baile con Mariah Carey o los hermanos Carter (el rubito de los Backstreet boys y su hermano) y ha sido modelo de ropa deportiva. Después dio el salto a los programas de ejercicios en vídeo.

En 2007 creó Hip Hop Abs, un programa de ejercicios que se supone que se centra en los abdominales. No sabía que había tantos movimientos en los que el abdomen se veía involucrado… Pero no haces ni una sola abdominal tradicional en el suelo… es todo baile, con movimientos funkies. Tiene algo de coreográfico, pero no es una canción, sino que tienes un hilo musical de fondo que te marca el ritmo. Al final de algún que otro ejercicio sí que tienes ejercicios de suelo, pero de levantamiento de piernas o brazos.

El programa está estructurado en dos meses e incluye 7 vídeos que se combinan según el calendario. Básicamente hay 3 bloques de unos 30-40 minutos:

Fat Burning Cardio (ejercicios de cardio)

Ab Sculptur (más enfocado al tronco)

Total Body Burn (a quemar grasas en general)

En el segundo mes habrá los mismos bloques, pero Nivel 2. Además, hay un séptimo vídeo que es Hips, Buns and Thighs (cadera, glúteos y muslos). Este se incluye en los dos meses y se combina con alguno de los otros 3 principales. Es más corto y dura 25 minutos. También hay algún que otro extra con coreografías no tan de aerobic, sino más como si fueras miembro de un cuerpo de baile.

Así pues, siguiendo el calendario, tienes 6 días de ejercicios, de aproximadamente unos 45 minutos, y un día de descanso. La primera semana es para acostumbrar al cuerpo, yo tenía agujetas por todos lados. La segunda semana, vas notando que coges forma, ya no tienes molestias, te vas haciendo con los pasos, tienes más ritmo. La tercera y cuarta, aunque sigues sudando, ya dominas los pasos, subes la intensidad, haces los movimientos con más soltura añadiendo golpes de cabeza y cosas así, te vas notando mejor.

De forma que cuando llegas al segundo mes y los ejercicios se hacen más rápidos, exigen más, tu cuerpo ya está preparado para subir de nivel. Eso sí, del primer a último día no se para de sudar. Y cuando digo sudar, me refiero a acabar empapada, goteando y con la cara rosa.

Es un programa en teoría dedicado al abdomen, como comentaba al principio, y, aunque no conseguí tableta, y tampoco la quería; sí que se aprecia cómo el cuerpo pierde algo de volumen y se fortalece.

En 2008 lanzó Rockin’ Body, similar al anterior, pero con pequeñas modificaciones. El programa de ejercicios parte de la misma base: una serie de vídeos que se repiten a lo largo del tiempo siguiendo un calendario. En este caso, son 7 vídeos, aunque hay uno de ellos que es como introducción y apenas lo repites.

1. Mark, Move & Groove (15 minutos) Este es el vídeo iniciación, te enseña la técnica, el cómo van a ir los vídeos, las repeticiones, el ritmo, el tipo de ejercicios que más o menos se repiten…

2. Party Express (25 minutos)

3. Rock it Out (45 minutos) Este es uno de los más duros, no sólo por el tiempo del vídeo, sino porque son ejercicios de baile, como el resto de vídeos, pero añadiendo pesas, y unos minutillos de flexiones. Las pesas si no las tenéis, podéis omitirlas, usar unas botellitas de medio litro… dependiendo de la definición de músculos que se quiera.

4. Disco Groove (35 minutos)

5. Shaun T’s Dance Party (45 minutos). Es una coreografía que te aprendes en varias partes y al final la repites un par de veces toda unida.

6. Hard-Core Abs (10 minutos). Pese al título no es un vídeo de abdominales en el suelo, ni se hacen tan duras. Son 10 minutos de ejercicios de brazos y piernas (siempre en vertical) en los que el abdomen se ve involucrado. Así que a la vez haces brazos, piernas, abdomen e incluso glúteos. Muy en la línea de los ejercicios del Hip Hop Abs.

7. Booty Time (30 minutos). Está orientado a caderas, muslos, glúteos y abdominales. Es una rutina de baile también, pero con ejercicios más focalizados.

Está bien que sea sólo de un mes, porque en nada te has ventilado los vídeos. Quitando dos de 45 minutos, el resto son más cortos, por los que se van combinando, así que puede llegar a aburrir. O quizá no, si tardas en coger los pasos, supongo que viene bien el repetir las coreografías de vez en cuando. Pero no hay que ser muy profesional, lo va repitiendo poco a poco, primero pies, luego brazos, luego ya con más energía… en repeticiones de 16 veces, luego 8, después 4 y finalmente 2… así que creo que es apto para todo el mundo, aunque te puedas considerar un pato mareado.

No hay mucha dificultad de movimientos, incluso los más exigentes tienen un paso modificado en el que evita que saltes o hagas más esfuerzo del que podrías… Porque lo importante es moverse, llegar hasta donde cada uno pueda, ir superándose poco a poco, no pegarse una panzada que te lesione y te quite las ganas. Además, tampoco necesitas material. Hay ejercicios con pesas, pero puedes buscar alternativa, o hacer la versión modificada sin ellas (como unas tobilleras/muñequeras). Así que una toalla, agua, ropa cómoda y calzado adecuado y listo.

Cada entrenamiento se divide en calentamiento, un par de coreografías de 10 minutos cada una y el estiramiento. Así que aunque en el global te queden 20 minutos, si te fijas en el parcial y ves que quedan 3, pues te esfuerzas, después paras un poco, bebes agua y continúas otro tramo más… Hace que se lleve mejor, piensas “venga, que ya no me queda nada“.

Cuando Shaun T vio que sus vídeos con pequeñas rutinas tenían tanto éxito en sus redes sociales, se planteó en volver a lanzar otro programa de baile. Y nació Cize en 2015.

Se diferencia de los dos anteriores en que requiere algo más de exigencia. Mientras que Hip Hop Abs y Rockin’ Body estaban más orientados a ponerse en forma, en Cize el objetivo es aprenderse una coreografía como si formáramos parte de un cuerpo de baile y nos estuviéramos preparando para acompañar a un artista en su actuación o fuéramos a intervenir en un vídeo musical. Mientras tanto, promete mejorar la flexibilidad y tonificar todos los músculos del cuerpo. Se trata de hacer ejercicio, aunque sin ser casi conscientes al estar metidos de lleno en la coreografía. En este último programa, Shaun T ha sacado su lado de coreógrafo profesional y quiere demostrar que todo el mundo puede aprender a bailar.

El lema de Cize es The End of Exercize™ (el fin del ejercicio), pero no significa que no se sude o no requiera de esfuerzo. Al contrario. Cada una de las sesiones es más exigente que la anterior.

El programa se estructura en torno a 6 bailes de unos 40-45 minutos. En cada una de las sesiones se van aprendiendo diferentes movimientos que, unidos, conforman una rutina de baile. El nivel se va complicando semana a semana aumentando la complejidad e intensidad. Mientras tanto, se desarrollan habilidades como la coordinación y el ritmo.

Se puede elegir entre dos tipos de calendario: principiante y avanzado. En el nivel principiante se dedica una semana por canción, para aprenderla tranquilamente y sin prisas. Sin embargo, si este modo te parece aburrido o ves que coges bien los pasos, tienes la opción avanzada en la que se concentran las 6 rutinas en un mes, alternándolas entre las 4 semanas.

1. CRAZY 8s: Cuentas con 35 minutos para aprender los movimientos de HANDS IN THE AIR de Timbaland.

2. YOU GOT THIS: En este segundo vídeo la canción elegida es TREASURE de Bruno Mars.

3. FULL OUT: En este nivel empezamos a subir el ritmo y la canción elegida es LOSE MY BREATH de Destiny’s Child.

4. IN THE POCKET: En la línea del anterior, los movimientos de esta rutina son fluidos mientras suena PROBLEM de Ariana Grande.

5. GO FOR IT: Ya estamos casi al final del programa y se nota la complejidad. Para este caso la canción elegida es PASS THAT DUTCH de Missy Elliott.

6. LIVIN’ IN THE 8s: Para finalizar, mi favorita. Esta coreografía es la que más me costó. El resto las aprendí bastante bien, de forma fluida, no tenía problemas con cambio de pesos, giros o ritmos, pero el CHANDELIER de Sia está a otro nivel. Y es que es la última canción.

Como extra, Cize incluye 8 COUNT ABS WORKOUT, una clásica tabla en el suelo para hacer abdominales. Se trata de 8 minutos, así que se puede usar combinado con la sesión del día, O para aquellas jornadas en las que no cuentas con mucho tiempo.

Algo que me gusta de este programa es que además de la versión larga de unos 40 minutos en la que aprendes la coreografía, también puedes seleccionar la versión corta que son los 2-3 minutos que dura la rutina. Por lo que si hay un día que necesitas una opción exprés, puedes hacer varias rutinas, el vídeo de abdominales y listo.

Y es que aunque los tres programas vienen con su calendario, no siempre podemos dedicar 6 días de ejercicio a la semana. Pero la ventaja de este tipo de entrenamientos es que puedes realizarlo en casa a tu ritmo. Quizá le puedas dedicar solo 3-4 días a la semana. Te llevará más tiempo acabar el planning establecido, pero es cuestión de adaptarlo. Se trata de progreso y constancia.

Sin duda una buena elección si quieres hacer ejercicio en casa, a tu ritmo y sin pasar vergüenza cuando no coordinas bien. Y si se te da bien el baile, una buena opción de quemar calorías y desentumecer el cuerpo después de un día ajetreado mientras te diviertes.

Escape Room: The Museum Box

Le hemos cogido el gusto a esto de los juegos de escape. Y después de probar tres diferentes en los que nos lo habíamos pasado muy bien, en enero, un primo que nunca había podido apuntarse por incompatibilidad de horarios, nos propuso repetir experiencia aprovechando que tenía unos días de vacaciones. Así que no tardamos en buscar y localizar nuestro siguiente objetivo.

Elegimos The Museum Box, de la empresa The Box.

Museum Box

Esta vez había que ponerse en la piel de unos ladrones que quieren robar un lingote de oro de un museo. En unos días van a cambiar el sistema de alarma y no queda otra que perpetrar el golpe ya, si no, todo lo estudiado y planeado no servirá de nada. Para colarnos, contaremos con la ayuda de un guarda que nos abrirá la puerta y desactivará el sistema de videovigilancia durante una hora.

Nada más entrar, el espacio ya nos sorprendió. Hay un amplio espacio separado por unos barrotes tras los que se encuentra el lingote de oro en una urna. Sin embargo, antes de acceder a esa zona, apenas hay nada más que un escritorio y una estantería. Y muchos candados. Hasta la fecha, ni en el Búnker, ni en la Pirámide, ni en el Monasterio nos habíamos encontrado en una situación tan minimalista. Éramos cinco y parecía que nos íbamos a estorbar unos a otros con tan poco como había para buscar. Sin embargo, enseguida pillamos la dinámica, empezamos a revisar, observar, encontrar detalles, pistas, se nos iluminó la bombilla y fuimos resolviendo enigmas paso a paso.

Me gustó esta ambientación, ya que descoloca y te hace centrarte más para llegar al objetivo. Nos metimos de lleno en la historia, y aunque tuvimos algún momento en que nos quedamos un pelín bloqueados, la game master nos echó una mano guiándonos con alguna pista indirecta. Esta vez tampoco pedimos ayuda, pero en la charla previa ya nos explicó que nos iría dando pistas pautadas cada x tiempo. Es algo que tienen estructurado así para que el juego fluya. A veces tienes todos los elementos, pero no estás enfocándolo bien. Las dos veces que nos pasó fue casi por lo mismo. Y es que hay tan pocos elementos en la sala que has de poner todos los sentidos para seguir avanzando.

Pusimos en práctica lo que nos había funcionado en juegos anteriores, como ir agrupando objetos que creemos que significan algo, retirar los elementos usados a otro lado, decir en voz alta lo que hemos encontrado para que el resto del grupo lo sepa (otra persona puede tener la otra mitad del acertijo o la clave/llave que abre un candado) y cuando nos movemos de sala, hacer un resumen de lo que nos queda por usar o solucionar.

Conseguimos salir en 53:02, un tiempo bastante bueno. Aunque lamentablemente, nos quedamos a 3 puntos de entrar en el Top 10 de los mejores tiempos. Pero nos fuimos muy satisfechos y con ganas de repetir. Quizá sea el mejor juego de escape de los que hemos hecho hasta la fecha. Fue muy divertido y no tiene una gran complejidad, aunque sí que hay que prestar mucha atención. El espacio es amplio y no tuvimos problema siendo 5 personas. Además, el hecho de que la resolución de enigmas no sea lineal, permite dividirse y trabajar en equipo.

Muy recomendable. Tienen otra sala, The Haunted Box, y una tercera que abrirán próximamente. Habrá que ir buscando fechas.

Escape Room: El Monasterio

Dicen que no hay dos sin tres. Y después del escape room del Búnker y del la Pirámide, no podíamos quedarnos ahí. En diciembre, aprovechamos para ir a Escape 666 Room El monasterio.

Monasterio

Esta vez volvíamos a ser cinco integrantes, sin embargo, todos repetíamos menos una de las participantes.No obstante, conseguimos entendernos bastante bien y superamos la prueba. Pero empecemos por el principio.

Esta sala de escape está ambientada como el ala de un monasterio en el que ocurren fenómenos paranormales. A causa de estos sucesos nadie se atreve a entrar, los últimos que se atrevieron fueron tres parapsicólogos de los que nunca más se supo. Así que, nuestra misión era la de investigar qué les sucedió e intentar descifrar el enigma. Y salir con vida, claro. Para ello contábamos con 75 minutos en lugar de los habituales 60.

Por ese motivo quizá había algo de incertidumbre y nerviosismo, ya que al tener más tiempo disponible imaginábamos que quizá sería algo más complejo. Pero llevábamos las mentes despejadas y dispuestos a superar la prueba. Ya habíamos conseguido salir vivos de dos (alguno de 3), con lo que no podíamos estropear la racha.

El Game Master nos explicó las normas del juego, nos avisó de algunos detalles que no forman parte del juego y después nos puso en situación. En este juego de escape las pistas se solicitan por teléfono inalámbrico. En el Búnker teníamos una pantalla y la chica nos iba preguntando si queríamos pista o si teníamos resuelto tal o cual acertijo. Nos observaba y oía. En La Pirámide, sin embargo, el chico solo tenía circuito de vídeo, por lo que si queríamos pista había que mirar a cámara todos juntos. Nos fue bastante bien, así que no llegamos a pedir ninguna. En este caso también estábamos siendo observados, pero la comunicación de dentro a afuera y viceversa, sería vía terminal.

Aunque hablamos de fenómenos paranormales y quizá suene a una sala del pasaje del terror, lo cierto es que no es nada claustrofóbico ni da sensación de paranoia o miedo. Quizá en algún momento falta un punto más de luz para la correcta realización de las pruebas, pero en general, la ambientación está muy lograda con numerosos detalles muy bien pensados. Eso sí, nada más entrar yo pensé que quizá nos iba a ser más difícil resolver la primera etapa por la cantidad de objetos y posibles pistas que hay por todos lados. Sin embargo, como éramos cinco, enseguida nos repartimos por zonas y fuimos descubriendo las pautas. La sala inicial la superamos más rápido de lo que esperaba.

Por otro lado, la siguiente etapa fue algo más compleja, que no tiene necesariamente que significar complicada. La resolución de los enigmas es muy original y variada. Hay que pensar un poco, pero una vez dentro del juego vas pillando la dinámica y va todo sobre ruedas. Eso sí, hubo algún enigma que no resolvimos en orden y cuando abrimos un cofre encontramos una pista que ya no necesitábamos. Me gustó que no todos los candados fueran iguales, que hubiera diferentes sistemas de aperturas y diversas formas de obtener esas claves.

Conseguimos escapar a los 58 minutos, incluso sin una pista que abría la puerta final que el game master se había olvidado de colocar. Además, no pedimos ninguna pista a lo largo del recorrido. ¡Somos unos máquinas!

Me pareció una sala muy original, muy bien ambientada y preparada con numerosos detalles. Tiene un plus de concentración que no había encontrado en los dos anteriores y no la recomiendo para menos de tres personas. Cuantos más ojos y cabezas pensantes, mejor. Cinco personas es un buen número, no noté que nos estorbáramos (quizá en el final hubo algo más de hacinamiento) y cada uno nos fuimos fijando en según qué detalles según las aptitudes, capacidades de observación y raciocinio de cada uno.

Sin duda, una experiencia recomendada para aquellos que quieren pasar un rato divertido trabajando en equipo resolviendo enigmas y enfrentándose a desafíos. Seguiremos probando más salas.

Jugando a egiptólogos

Nos gustó tanto la experiencia de los juegos de escape, que decidimos repetir. Parecía complicado elegir con tantas opciones y con la limitación de participantes, que suele ser de 2 a 5 y nosotros pensábamos que seríamos 8. Sin embargo, nos quedamos en 4, bien por incompatibilidad de horarios laborales o por algún cambio de opinión.

No obstante, hay varias empresas que ofrecen la posibilidad de competir al mismo juego a la vez en dos equipos. Es decir, tienen varias salas iguales, y es una manera de que todo el mundo participe cuando se trata de grupos de más de 5. De esta forma tienes un aliciente más al de salir de la sala: ganar a tus amigos en la otra sala.

El número de integrantes lo suele determinar el tamaño de la sala y también es aconsejable que no sean grupos muy numerosos para que todo el mundo pueda aportar algo y no se pierda el desarrollo del juego, que incluso con 4, ocurre.

En fin, que allá que nos lanzamos los 4 a la búsqueda de un nuevo reto. Para esta vez nos decidimos por la temática egipcia y reservamos en La Pirámide, de Escape Room Madrid. No tuvimos mucho problema, ya que en medio del puente de agosto, Madrid estaba medio vacío.

pirámide

Al igual que en el caso anterior, teníamos 60 minutos para resolver los distintos enigmas, puzles y acertijos y conseguir así salir de la sala. Si en algún momento te quedas atascado, puedes solicitar alguna pista, ya que el grupo estará siendo monitorizado. Aquí encontramos una diferencia, y es que en Fox in a box si te ven atascado te van preguntando si quieres alguna ayuda; en Escape Room, no, sólo si la solicitas. Además, en el búnker podíamos oír y nos podía oír la persona que seguía nuestros avances, mientras que en La Pirámide la monitorización solo era visual, sin audio. De todas formas, no nos hizo falta ninguna pista ya que tuvimos un día muy inspirado.

Nos metimos dentro de un equipo de egiptólogos que se había quedado atrapado en la pirámide de un faraón. Este mandó construir su tumba con enigmas y retos, por lo que al derrumbarse la entrada no quedaba otra solución que resolver sus pruebas para encontrar una salida. Y nos lo tomamos tan en serio que nos sobraron más de 19 minutos. ¡Olé nosotros!

Fue divertido y nos lo pasamos muy bien. La dinámica era diferente al búnker, ya que aquí no había llaves que abrieran candados, sino que todo iba mediante enigmas y resoluciones. Pero está bien ya que así no sabes a lo que vas, vuelve a ser novedoso y diferente.

Como detalle, te llevas un diploma. Una pena que no ponga el tiempo de resolución.

Pirámide diploma

En Escape Room Madrid tienen tres juegos de escape diferente, y con este vale descuento, seguro que volvemos y repetimos. Parece que suena diciembre. Ya os contaré, porque parece haberse convertido en una costumbre, ya que nos gusta poner a prueba nuestras capacidades de observación, nuestro ingenio, imaginación y agilidad mental. ¿se nos sumará alguien más?

Salvando el mundo

Hace un par de semanas nos juntamos los primos para probar esta nueva actividad que está ahora en boca de todos: un juego de escape.

¿Qué es un juego de escape? Pues es una experiencia que viene, cómo no, de Japón y que traslada un juego de pistas virtual a la realidad. Imagínate un videojuego en el que llegas a una habitación y tienes que buscar pistas para conseguir pasar a la siguiente pantalla. Pues es lo mismo, solo que en persona y con una temática de fondo  un tiempo límite.

Durante la hora que suele durar la actividad los participantes son “encerrados” en una habitación misteriosa, llena de pistas, enigmas y acertijos que tendrán que resolver para escapar. No es necesaria la fuerza, es un juego de observación, ingenio, lógica e imaginación. Y además de colaboración, es importante que fluya la información entre todos los miembros para no perder detalle.

Han proliferado en Madrid las empresas que se dedican a ello, y nos costó decidirnos por una debido a la gran variedad. Los hay ambientados con zombies, sobre museos, laboratorios, agentes de la Guerra Fría, temática egipcia, desarticulación de células terroristas, desactivación de bombas…

Nosotros elegimos el Búnker, de Fox in a box, y nos costó 15€ por persona (según la empresa pagas por persona o grupo). Antes del encerrarnos, nos explicaron en qué consistía la dinámica. En todo momento el monitor asignado observa el desarrollo del juego para asegurarse de que no hay ningún problema, pero también por si tiene que dar alguna pistilla. En realidad, más que pistas nos preguntaba si habíamos visto un símbolo en más de un sitio, o si habíamos encontrado tal objeto… es más una pequeña ayuda para desatascar. Ah, aunque es un búnker del que hay que escapar, en realidad si tienes claustrofobia puedes salir en cualquier momento. Lo cierto es que la hora pasa bastante rápido y estás a mil cosas observando todo e intentando descifrar los enigmas, pero tenemos una prima que no lo pasa bien en los espacios cerrados y nos aseguraron que no hay ningún problema de seguridad. Pero ya digo que ni te da para pensar en que estás encerrado.

Búnker

Nos lo pasamos muy bien enfundados en nuestro uniforme militar luchando contrarreloj para salvar el mundo y seguramente repetiremos, aunque otra temática. La ambientación estaba muy cuidada y los enigmas sin ser excesivamente complicados sí que requerían cierta lógica, pero una vez te salta el click en el cerebro, vas asimilando los pasos y va todo rodado. Al final nos sobraron 6 minutos y todo.

Teléfonos

La única pega que le pongo, ya no al juego de escape que hicimos nosotros, sino en general, es que suelen ser para grupos de 2 a 5/6 jugadores, y a nosotros se nos queda algo justo. En esta ocasión fuimos 5 porque dos primos tenían que trabajar. Pero ahora que saben lo divertido que ha sido, nadie se quiere perder la próxima, y quizá seamos 8. Quizá tengamos que buscar la opción de jugar en dos grupos en dos salas iguales. Hay alguna empresa que ofrece esta posibilidad, de forma que además de luchar contra los minutos, también compites contra el equipo rival para acabar antes.

Sin duda una nueva forma de entretenimiento que puede amenizar estos calurosos días de verano. Por cierto, normalmente no son recomendados para niños, pero sí para adolescentes. Al parecer la lógica de la mente no se desarrolla hasta los 10 años, o al menos tal y como están pensados la mayoría de estos juegos de escape.