Escape Room: The Game de Disset

Los juegos de escape nacieron en el mundo virtual, después se trasladaron a las experiencias en vivo y, parece que es tal el filón, que se han llevado a los juegos de mesa. Nosotros hemos tenido la oportunidad de probar Escape Room: The Game de Disset.

El juego traslada la experiencia de un Escape Room de verdad al tablero con cuatro aventuras distintas con diferentes niveles de dificultad: Prison Break, Virus, Cuenta Atrás Nuclear y Bienvenidos a Funland. Al igual que en una sala el objetivo es escapar antes de 60 minutos. Para ello, en el desarrollo del juego se han de encontrar pistas y códigos, así como resolver cada uno de los enigmas, adivinanzas y puzzles. Por supuesto, son importantes el trabajo en equipo, la comunicación entre los distintos integrantes, el uso de la lógica y la buena observación.

Cada una de las aventuras está estructurada en 3 partes y en cada una de ella se usan unos elementos diferentes que vienen organizados en sobres. Antes de empezar hay que leer una introducción y después ir abriendo cada sobre en función de cómo se vaya desarrollando el juego.

Además, es de vital importancia el Crono Decodificador. No sólo porque da información sobre el tiempo restante, sino porque, como su nombre indica, también sirve como decodificador gracias a las plantillas de cifrado que tiene en sus laterales. Sin este cifrado es imposible resolver el juego en el tiempo estipulado. Como añadido, este aparato es como una especie de puerta simbólica. La resolución de cada parte nos llevara a un código de 4 llaves, que al introducirse en las correspondientes ranuras reproducirá un sonido. Uno para si se ha acertado con el código que indica que se puede continuar con la siguiente fase; otro más decepcionante para cuando es erróneo (que además resta un minuto del tiempo) y hay que revisar los elementos para descubrir dónde está el fallo.

Para ambientar el juego está disponible la app para iTunes y android en sus respectivas tiendas.

En general el juego no está mal para ser de mesa, no obstante, queda lejos de uno real. En primer lugar porque en ocasiones se necesita lupa para descubrir las pistas en los mapas y dibujos. Y no tiene que ver con ser buen observador o detallista, es que no está bien diseñado.

Por otro lado, las pistas siempre llegaban tarde. Están concebidas para cada parte del juego, y tienen un código de tiempo que indica a partir de qué minuto se pueden abrir (además el crono hace un sonidito). En teoría la idea es buena, porque el juego está pautado y se determina qué se debería estar resolviendo a cada minuto. Pero en la práctica puedes haber pasado a la segunda parte en el minuto 10 y necesitar una pista en el 20 y no poder abrirla hasta el 25. Y aún así, encontrarte que no te sirve de nada porque eso lo resolviste en el 15. Con lo cual, tendrías que esperar hasta la siguiente, que quizá es en el 35.

Otro punto negativo son los componentes. Sí, el crono decodificador es un artilugio original e interesante, así como el concepto de las llaves con dos posiciones, números, símbolos y garabatos; pero hay muchos elementos que conviene fotocopiar para poder reutilizarlos.

Y eso es el mayor inconveniente del juego, que una vez que has resuelto las diferentes aventuras, ya no puedes volver a jugar, porque es siempre igual y ya te sabrás las respuestas. No es como un trivial que si te acabas aprendiendo las tarjetas, puedes comprar nuevas. En este caso, o dejas pasar mucho tiempo para que se te olvide, o acabas prestándolo (como llegó a nuestras manos) o vendiéndolo.

Está diseñado de 3 a 99 jugadores, aunque también es viable para 2. Eso sí, son menos cabezas pensantes, claro. Y lo de 99… se han columpiado. Más de 5-6 personas me parece excesivo. De por sí en una sala a partir de 4-5 los integrantes pueden llegar a entorpecerse o no tener nada que hacer, cuanto más en un juego de mesa con objetos limitados y un dibujo tamaño A3.

Así pues, aunque puede ser un juego diferente y divertido, queda muy lejos de una sala de escape porque falta lo primordial: la adrenalina del encierro, los nervios, la tensión, la ambientación y el tacto. Creo que eso de crear tu propia experiencia de escapismo en casa no funciona del todo. No merece la pena el precio que tiene para las cuatro veces que se puede usar. Sin duda mucho mejor vivirlo en una sala de verdad.

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Tras el Espejo

Apenas unos días después de conseguir salir de Almacén Muelle 14, probamos suerte con un nuevo juego de escape. Esta vez tan solo éramos 3 integrantes, y es que parece que todo el mundo estaba de vacaciones.

A nuestro capitán de equipo le habían hablado muy bien de Tras el espejo, de The Rombo Code, que, según decían, era muy original y diferente a las que habíamos jugado. Eso sí, con una dificultad elevada. Tan solo conseguían salir un 26% de los participantes. Así que, aceptamos el reto, buscamos fecha y reservamos.

He de decir que The Rombo Code se curra mucho todo el proceso. Desde el momento de la reserva te meten en el papel y luego, una vez en el local, el previo es muy distendido. Nos recibió Sophie, nuestra Game Master, y una compañera que comenzaba aquel día. Y tras una charla en la que compartimos experiencias en otras salas de escape y cómo habíamos acabado allí, nos habló un poco sobre Tras el espejo.

Obviamente, no nos reventó el juego ni nos dio pistas, pero sí que nos dio unas pautas para que nos divirtiéramos y consiguiéramos salir victoriosos. Nos recalcó que la sala era de alta dificultad (sin presiones) y que tendría que haber buena comunicación entre nosotros y trabajo en equipo (hasta la fecha nos habíamos compenetrado muy bien). Y que además en algunas pruebas deberíamos tirar de memoria, ya que a la sala no se puede entrar con pizarra o papel. ¿Quéeee? Como colofón final, nos remarca que no hay ningún candado y que la mayoría de las pruebas son de carácter tecnológico.

Yo iba bastante expectante con respecto a la sala por aquello de la dificultad, pero con todo lo que nos había comentado Sophie, ahora sí que ya no sabía qué podíamos esperar. Pero pronto lo íbamos a descubrir.

Antes de entrar nos puso un vídeo con nuestra misión: The White Cube es un grupo similar y rival a The Rombo Code. Las misiones y objetivos de ambas organizaciones suelen ser comunes y están inmersos en una carrera de competición directa. Tanto es así que The White Cube os ha secuestrado para sacaros información de nuestra organización. Habéis despertado y estáis sufriendo el interrogatorio y la tortura psicológica en un lugar secreto. Tenéis 60 minutos para escapar antes de que consigan sacaros información importante.

Así pues, hemos sido secuestrados y nos espera un interrogatorio y tortura psicológica. Pinta bien. Y más aún cuando nuestra Game Master nos da una última sorpresa antes de entrar en la sala. Buen giro de guion, sí señor.

Y por fin nos enfrentamos a la habitación. Algo minimalista, pero con muchos elementos que ya te dan qué intuir sobre dónde puede haber enigmas. Efectivamente la ambientación era diferente a lo visto hasta la fecha y no había ni un solo candado. La primera impresión fue buena y creo que no empezamos tan fríos como en otras ocasiones. La comunicación fluyó y resolvimos bastante bien la primera parte del juego.

Sin embargo, en el segundo tramo nos atoramos los tres en algún momento y tuvimos que pedir más pistas que en todas las salas que habíamos hecho hasta la fecha. Juntas. Habíamos estado en juegos de escape lineales que resultan demasiado mecánicos y simples (encuentra una llave, que abre un candado, que abre una caja, que tiene una pieza que te lleva a un código…); también en otros en los que vas resolviendo las pruebas de forma desordenada pero que al final te van llevando hacia algún punto. No obstante, en este caso no había un patrón. Y podríamos decir que ese aspecto le da un punto positivo; pero, por el contrario, creo que más que hacer la sala más interesante, me hizo salirme de la dinámica. Yo sentí que no había una ambientación apropiada y los enigmas no tenían relación alguna con el tema que nos habían propuesto (que era un interrogatorio y torturas psicológicas). Tampoco creo que se pueda hablar de una sala especialmente tecnológica. Sí, se usa la tecnología más que en otros juegos de escape, pero no es el modus operandi.

Aunque conseguimos reengancharnos y encauzar un poco el camino, lo cierto es que habíamos perdido el ritmo y terminábamos un enigma y nos quedábamos muy bien sin saber qué hacer después. No entendíamos el sentido de lo que acabábamos de hacer. Para cuando llegamos a la recta final yo prácticamente daba por hecho que no conseguiríamos salir y casi me había dado por rendida, sobre todo con las sorpresas de último minuto. Sin embargo, conseguimos salir gracias al tiempo extra que nos dio Sophie sobrándonos tan solo un minuto.

Después nuestra Game Master nos explicó algunas pruebas en las que nos había visto perdidos o en las que nos habíamos atascados. Comentamos las jugadas, los diferentes aspectos de la sala y nos dio otra perspectiva del juego.

Aún así, de las 7 de salas de escape en las que había participado hasta la fecha, Tras el espejo fue sin duda la que menos me gustó y en la que menos me divertí. Quizá porque éramos tres y habría sido diferente con un integrante más; tal vez porque la ambientación no me metió de lleno en el juego; puede ser porque la mecánica del juego me hizo participar de forma intermitente; o a lo mejor es que simplemente no soy lo suficientemente inteligente para este tipo de salas (y con poco oído).

Lo ideal es tener algo de experiencia antes de lanzarse a ella, aunque quizá el ir de nuevas sin ninguna dinámica previa pueda ayudar. El no llevar una idea preconcebida quizá lleve a mirar la sala con otra mirada más abierta.

En cualquier caso, he de reconocer que es innovadora, todo en la sala se puede y debe tocar, cuenta con enigmas diferentes y mecanismos nada convencionales, así como sorpresas y giros que te hacen que cambies tu manera habitual de jugar. Sin embargo, el nivel de dificultad creo que tiene más que ver con la ambientación y relación de las pruebas más que por los enigmas en sí.

¿Lo positivo? Que conseguimos salir y seguimos invictos.

El último adiós de Kate Morton

Hace unos años, me regalaron por mi cumpleaños El jardín olvidado, de Kate Morton. Desde entonces, esta escritora australiana se ha convertido en una de mis favoritas y me he leído los títulos que ha publicado después: La Casa de Riverton, Las horas distantes y El cumpleaños secreto. Recientemente vio la luz El último adiós (La casa del lago en el original), y obviamente cayó en mis manos.

Argumento:
Todas las familias tienen secretos.
Y, para algunas, basta solo un acontecimiento para cambiarlo todo.

Un niño desaparecido…

Junio de 1933: en Loanneth, la mansión en el campo de la familia Edevane, todo está limpio y reluciente, listo para la tan esperada fiesta de solsticio de verano. Alice Edevane, de dieciséis años y escritora en ciernes, está especialmente ilusionada. No solo ha encontrado el giro argumental perfecto para su novela, también se ha enamorado perdidamente de quien no debería. Pero para cuando llegue la media noche y los fuegos artificiales iluminen el cielo estival, la familia Edevane habrá sufrido una pérdida tan grande quetendrá que abandonar Loanneth para siempre…

Una casa abandonada.

Setenta años más tarde: después de un caso especialmente complicado, Sadie Sparrow, investigadora en Scotland Yard, está cumpliendo un permiso forzoso en su trabajo. Refugiada en la casa de su abuelo en Cornualles, pronto comprueba que estar ociosa le resulta complicado. Hasta que un día llega por casualidad a una vieja casa abandonada rodeada de jardines salvajes y espesos bosques y descubre la historia de un niñito desaparecido sin dejar rastro…

Mientras tanto, en el ático de una elegante casa en Hampstead, la formidable Alice Edevane, ya anciana, lleva una vida tan cuidadosamente planeada como las novelas policíacas que escribe. Hasta que una joven detective empieza a hacer preguntas sobre su pasado familiar en un intento por desenterrar la intrincada maraña de secretos de los que Alice ha pasado toda su vida tratando de escapar.

Como es habitual en las novelas de Kate Morton, la autora presenta dos hilos narrativos en sendos planos temporales distintos (en realidad tres, ya que en el presente tenemos por un lado a Sadie y por otro a Alice) para orquestar una intriga familiar plagada de secretos y misterios. A lo largo de los 35 capítulos se van alternando ambas líneas argumentales. El pasado se nos presenta de forma desordenada y es la trama del 2003 la que se sucede cronológicamente convirtiéndose en el hilo conductor de toda la novela. Así, los pasos que da Sadie nos sirven para ir desenmarañando el misterio, obteniendo con cuentagotas detalles de ese pasado relacionados con descubrimientos o acontecimientos del presente.

Esta fórmula es el sello de la autora australiana, la que la ha consagrado. Y aunque la repite en todas sus novelas, sigue funcionando, pues la maneja con destreza. Es difícil mantener este tipo de estructuras sin entrar en contradicciones o dejarse sin atar algún cabo suelto de todos los que van apareciendo a lo largo de la historia. Además, consigue que ambas líneas temporales tengan su propio misterio, aunque obviamente la que transcurre en el siglo XX gana algo más de protagonismo.

El narrador omnisciente le permite a la novelista situarse por encima de los personajes y poder relatar la información desde todas las perspectivas manteniendo la tensión narrativa. Su prosa es sencilla y asequible, en la que predomina la narración con algún diálogo puntual. Aunque en algunos momentos la acción no avanza y el relato es demasiado descriptivo. De hecho, la novela quizá es más extensa de lo que debería.

En parte esta lentitud se debe a la ambientación. Kate Morton es especialista en Literatura Inglesa y sobre todo en la época victoriana, por lo que cuida bastante la narración de los acontecimientos históricos, el ambiente, la sociedad de la época y los paisajes de Cornualles. La novela tarda en arrancar, pero una vez que Sadie queda presentada y descubre la misteriosa desaparición de Theo, la historia comienza a andar sumergiendo al lector entre sus páginas. A partir de ahí comienzan los interrogantes, las teorías, los dobleces de cada personaje…

También aquí Morton se mantiene fiel a su estilo haciendo que todo gire en torno a sus protagonistas femeninas. Los principales caracteres que sirven de nexo entre pasado y presente son Eleanor, Alice y Sadie, tres generaciones de mujeres, todas fascinantes. Las tres tienen su propia personalidad con sus matices, aunque quizás es Alice la más compleja, ya que aparece en ambas líneas temporales. La inspectora también está bien construida con su propia historia y sus secretos y preocupaciones. Su trama en principio no está relacionada con la desaparición de Theo, pero sirve en cierta manera de hilo conductor. Por su parte, Eleanor es un personaje muy interesante, con su propia evolución en función de las decisiones que va tomando a lo largo de su vida. Qué diferente es la construcción de este personaje según su narrador. No tiene nada que ver la Eleanor en primera persona que la Eleanor desde la perspectiva de Alice.

Completa el elenco una serie de secundarios que desempeñan su propio papel en el transcurrir de los acontecimientos. Entre ellos destacan principalmente dos: en el presente y acompañando a Sadie, su abuelo Bertie y en el pasado Anthony, marido de Eleanor y padre de Alice. También es relevante Ben, un empleado de la familia y primer amor de Alice. Y por supuesto, Theo, claro. Aunque los personajes masculinos están algo menos definidos que las figuras centrales, en general, Kate Morton ha construido a todos los miembros de esta familia con un perfil muy definido y sus propios rasgos. Cada uno de los personajes es una pieza que nos ayuda a completar el misterio.

Aunque El último adiós no me parece la mejor novela de la autora hasta la fecha, sí que me ha mantenido enganchada gracias a las pistas, enigmas, interrogantes y giros argumentales que plantea. Eso sí, el final me ha resultado un poco decepcionante. No sé si por haber leído ya otros libros de la autora o por ser demasiado evidente, pero cuando iba al 85% de la novela ya intuía qué había pasado con el pequeño Theo. Además, me da la sensación de que todo se precipita demasiado rápido. Sí, al final todo tiene sentido y el puzzle encaja sin fisuras, pero el capítulo final me supo a poco. Tampoco creo que sea necesario que se explique todo al milímetro, pero una vez que se cierra la historia, sí que eché en falta algún detalle en la subtrama de Sadie.

Aún así, quitando este pequeño “pero”, es una novela que me ha enganchado de principio a fin. Kate Morton no decepciona y sigue atrapando con sus sagas familiares, sus misterios, sus personajes, sus saltos temporales y sus giros argumentales. Eso sí, recomiendo sacar tiempo de desconexión, pues yo la he leído prácticamente en el transporte público y no era el lugar más propicio para afrontarla. Es una novela que invita a ser leída de forma pausada, asimilando cada uno de los datos, pues cada detalle es importante, sobre todo hacia el punto de no retorno en que se empieza a perfilar el desenlace.

Almacén Muelle 14

A mediados de agosto volvimos a una nueva sala de escape. Esta vez cambiamos a mi familia (que parecía estar toda muy ocupada con sus vacaciones) por la familia política. Fue un plan improvisado un domingo por la mañana y para esa misma tarde, así que hubo que buscar prácticamente por disponibilidad.

La sala elegida fue Almacén Muelle 14 de Resolve It. Nos teníamos que poner en la piel de unos periodistas que le siguen la pista a una transacción de armas ilegales. Un informador nos da el soplo de que se va a producir en un viejo almacén en el muelle 14, pero este desaparece y no tenemos otra forma de comprobar si la información es cierta que acercarnos personalmente. El artículo sobre la importante red de contrabando de armas es de vital importancia para lanzar nuestra carrera periodísta, así pues, tenemos 60 minutos para conseguir todos los datos y escapar antes de ser descubiertos.

No es nada difícil meterse en el papel, la sala está muy bien ambientada con todo tipo de objetos, utensilios y mecanismos. Éramos cuatro integrantes y todos teníamos algo en nuestras manos. No es un espacio muy grande, pero está muy bien aprovechado y no nos llegamos a estorbar.

Enseguida creamos una dinámica de revisar todo lo que encontrábamos e ir diciéndolo en alto para que el resto del equipo lo supiera. Además, habilitamos una zona para los objetos que íbamos encontrando y que tenían algún valor dentro del juego, así como otro espacio para lo que ya fuéramos usando.

La resolución de enigmas no es lineal, tampoco de un nivel de dificultad alto; aunque la experiencia ayuda al haber visto alguna dinámica similar en salas anteriores. No por el enigma en sí, sino por la asociación para su resolución. Tiene bastantes candados, pero también incluye elementos novedosos que no habíamos visto hasta la fecha y que están muy bien incorporados a la historia y al juego.

Para ser la primera vez que participábamos juntos, la verdad es que se nos dio bastante bien y creo que todos aportamos nuestro granito de arena en los diferentes acertijos. Y aunque empezamos algo fríos porque teníamos demasiados elementos para descifrar, en cuanto comenzamos a juntar las piezas, transcurrió bastante rodado. El final lleva su tiempo y hay que resolverlo con calma. Afortunadamente, esta parte la solventamos a la primera. Sin embargo, tan solo nos quedaban unos diez minutos cuando teníamos las últimas piezas delante de nuestras narices y aún nos quedaba un último enigma pendiente. Se palpaba la tensión y los minutos corrían, incluso alguien del equipo se planteaba pedir pistas. Y hay veces que lo tienes tan tan tan cerca, que hay que tomar distancia para verlo. Y por fin conseguimos el último dato que nos faltaba para conseguir salir victoriosos. Rozando la bocina con un tiempo de 56:58, pero victoriosos. Otra vez.

No es la mejor sala de las que he estado, pero me parece muy bien ambientada, con mucho objeto con el que interactuar y con algunas innovaciones interesantes. Muy recomendable.

La chica miedosa que fingía ser valiente muy mal de @Barbijaputa

Hace unos días que terminé La chica miedosa que fingía ser valiente muy mal. Bueno, en realidad, hace unos días que lo terminé y que lo comencé, porque me lo ventilé en apenas un par de días. Es un libro muy ligero de leer, con una prosa ágil; y sin embargo, con mucho contenido y profundidad entre sus líneas.

Barbijaputa, tuitera y columnista, nos presenta en su primera novela la historia de Bárbara, sus amores y desamores; su familia y amigos; su trabajo como auxiliar de vuelo; sus convicciones políticas y sobre todo, sus miedos. Porque la protagonista es una chica que tiene miedo a muchas cosas, pero que finge para poder seguir adelante en su día a día. Y así, fingiendo, consigue su trabajo soñado: ser azafata de vuelo en la principal compañía aérea del país. No obstante, pronto descubre que ser auxiliar de vuelo no es tan bonito como ella había imaginado. Sí, viaja mucho, ve lugares exóticos y cobra mucho más que cualquier joven de su edad; pero a cambio este puesto choca con todo lo que ella es y piensa.

Bárbara viene de familia humilde con fuerte conciencia de clase, pero en el trabajo ha de esconder sus convicciones políticas – claramente de izquierdas – y no entrar en discusiones con sus compañeros si no quiere una amonestación en su expediente por ser beligerante. Una azafata ha de sonreír. Sonreír mucho. Hasta que se le vean las muelas del juicio. E ir con el maquillaje bien aplicado (y con una paleta de color que conjunte con los corporativos), llevar cada pelo en su sitio, vestir apropiadamente (desde el uniforme hasta los tacones, pasando por el denim correcto de las medias) y “neutralizar” su acento. Por tanto, no sólo tiene que morderse la lengua y dejar de lado sus ideas políticas, sino que además, como feminista, se encuentra en una contradicción cada vez que tiene que vestirse de la sonriente, perfecta y servicial azafata. Barbi tiene miedo de fracasar, de no encajar, así que se pone su máscara de fingir y tira para adelante.

Mientras lucha contra sus miedos conoce a El Hombre Más Maravilloso del Mundo (EHMMM), un piloto que lo tiene todo: es simpático, guapo, inteligente, buen conversador y con su misma ideología política. Con esta relación conoceremos otro de los miedos de la protagonista: el miedo a la maternidad. Bueno, en realidad no tiene miedo a serlo, sabe que no quiere tener hijos; su temor radica en cómo exponérselo a su pareja. Así que finge y continúa con el día a día.

Por tanto, Bárbara se encuentra perdida, no sabe realmente quién es con tanto fingir en su vida personal y profesional. Su ruptura amorosa será un duro trago que la llevará a un punto límite en el que deberá buscarse a sí misma, pensar hacia dónde quiere ir, superar sus miedos y dejar de fingir ser valiente. Porque en realidad, lo hace muy mal.

Como decía al principio, @Barbijaputa ha conseguido una novela muy ligera y amena. Tiene saltos temporales, pero están bien conducidos. El relato de una anécdota, un miedo o un trauma que marcó a la protagonista queda hilado con un suceso del presente y al final obtenemos una idea de la vida de Bárbara a través de las diferentes etapas por las que ha pasado. Estos flashbacks permiten conocer a su familia y a ella misma añadiendo un toque de humor y ternura incluso en momentos no precisamente cómicos.

Estas miradas al pasado aportan más a la historia que el relato de amor-desamor que vive con EHMMM. Porque aunque la relación con Manuel es el hilo conductor (de hecho la novela comienza con su ruptura), en realidad no es lo que define a la protagonista como suele ocurrir en la mayoría de las novelas en las que la mujer es el personaje principal. Como no podía ser de otra manera, @Barbijaputa huye del cliché y del romanticismo idealizado y nos sugiere una reflexión sobre el rol femenino. Bárbara es un personaje real, con su trabajo, sus amigos, su familia, sus miedos, sus dudas, sus decisiones y sus inquietudes. No es un personaje pasivo cuya vida gira en torno al sujeto masculino. La autora plantea un mirada diferente a lo que estamos acostumbrados y presenta un relato feminista.

Además, la política y la denuncia social tienen también un peso importante en la novela. Incluso el 15-M sirve de contexto para parte de la historia, dando más dramatismo aún la etapa por la que está pasando Bárbara.

La chica miedosa que fingía ser valiente muy mal está muy bien escrito. Es un libro cuya trama engancha enseguida y que, gracias a su lenguaje fresco, desenfadado, divertido y actual, hace que su lectura sea ágil. A mí me ha arrancado muchas sonrisas y alguna que otra carcajada. Es muy entretenido y resulta fácil verse reflejada en los temas que aborda como los miedos, la maternidad, el feminismo, las imposiciones sociales, el posicionamiento político, la coherencia y las contradicciones del día a día.

Como decía al principio, es una novela que en principio aparenta ser ligera, pero deja un poso de reflexiones cuando la terminas.

Captain Fantastic

Hace algo más de un mes se inauguró en La cafetera una sección de cineforum y recomendaron Captain Fantastic. La valoraban tan positivamente que no pude por menos que saciar mi curiosidad para juzgar por mí misma. Y vaya sorpresa. Me encantó.

El protagonista es Ben, interpretado por Viggo Mortensen, quien junto con su mujer, Leslie, huye del estilo de vida americano y se muda a un terreno en los bosques de Washington. Allí el matrimonio criará a sus seis hijos al margen de la sociedad de consumo dándole importancia a una educación basada en la supervivencia física e intelectual. Así, los niños entrenan a diario, aprenden a conocer el medio en que viven, a cazar animales, a quitarles la piel, deshuesarlos y cocinarlos. Usando para ello además armas de verdad. En cuanto a la mente, son formados en cultura general, música, literatura, matemáticas e idiomas. Pero sobre todo filosófica y políticamente. Les dan las herramientas para que aprendan a pensar críticamente, a razonar y a expresar sus ideas con sus propias palabras. Y no solo eso, sino que los niños no reciben un trato paternalista ni obtienen explicaciones edulcoradas de la realidad.

Durante diez años viven aislados de la vida moderna, de la tecnología y de la civilización, pero todo cambia cuando Leslie, que padece desorden bipolar, ha de ser hospitalizada y durante su ingreso se suicida. Es entonces cuando la familia emprende un viaje a la ciudad.

La película plantea el dilema moral y ético de la educación de los hijos. En primer lugar pone de relieve cómo influye en los hijos las decisiones que toman los padres por ellos. Ben cree estar haciendo lo correcto en la forma de educarles, que así serán mejores personas cuando sean adultos; pero esta reintegración en la sociedad y el choque cultural y social al que se enfrentan los niños, le hace plantearse si Leslie y él tomaron la mejor decisión.

Captain Fantastic es una crítica al sistema educativo que convierte a los estudiantes en simples loros que repiten la lección. ¿Tiene cabida en nuestra sociedad otro método de enseñanza? Quizá habría que valorar una alternativa interdisciplinar, porque todo está relacionado. Será mucho más fácil aprender literatura si se conoce el momento histórico y político en que se creó la obra, pero también el entorno socioeconómico del autor. No basta con dar el mismo período en Historia y en Literatura, o unas pinceladas como introducción sino que se debería ahondar mucho más. Nos quedamos en leer la obra y después un trabajo en el que se hace una sinopsis y poco más, no hay desarrollo.

También podríamos hablar de la conexión que hay entre matemáticas, la física y la química. Incluso con la música o las artes plásticas. Y cómo no en la economía. Debería replantearse este sistema creado hace demasiado tiempo. Si la sociedad ha cambiado, también debería evolucionar el método de enseñanza más allá de incluir idiomas o el uso de la tecnología en las aulas.

Cuando se habla de educación siempre se mira hacia Finlandia, país que se encuentra en el número 1 de la clasificación mundial y cuya carga lectiva es inferior a la de Estados Unidos o España (recomiendo ¿Qué invadimos ahora? de Michael Moore, que ya contrasta el sistema con el estadounidense). Sin embargo, resulta mucho más eficiente. En el país nórdico se le da importancia a formar a personas, no a como mecanismo de adoctrinamiento; se fomenta el juego, el desarrollo de las artes plásticas o musicales, el saber desenvolverse, pensar y razonar, y apenas existen los deberes, solo como algo puntual. Así que, quizá no es tan utópico el planteamiento de la película.

Sin embargo, aunque la idea de esta enseñanza alternativa parece ser válida y más eficiente que la tradicional; no lo parece tanto el aislamiento de la familia de Captain Fantastic, puesto que priva a los hijos del ámbito social y cuando llegan a la “civilización” resultan unos inadaptados que no saben cómo interactuar con sus congéneres fuera de su pequeña familia. Carecen de habilidades sociales, y actúan según lo que han leído o vivido en su particular y aislado mundo.

Otro tema que se trata en la película es la religión, y en concreto con un ataque bastante directo a los cristianos. “Nosotros no nos burlamos de la gente. Salvo de los cristianos” es una de las frases lapidarias de la película. Obviamente, tampoco celebran la Navidad, sino que festejan el cumpleaños de Noam Chomsky (lingüista, filósofo y activista estadounidense que se define como anarquista).

Ben tiene un choque frontal con su suegro por la religión. Y es que Leslie era budista y había dejado un testamento bastante claro con lo que deseaba que se hiciera con su cuerpo tras la muerte. Pero los suegros se erigen como los poseedores de la razón (y fe) y organizan misa y entierro desoyendo cualquier voluntad de la fallecida. Con este conflicto se ponen en tela de juicio los convencionalismos religiosos, los ritos impersonales oficiados por un absoluto desconocido que no sabía nada de la persona a la que está alabando y dándole despedida. Y mientras, la familia y seres queridos han quedado relegados a un segundo plano no pudiendo homenajear al fallecido como quisieran. Que podría ser quizá festejando en lugar de llorando.

La película me ha sorprendido gratamente, como comentaba al principio. Me ha gustado mucho la complejidad de los temas que pone sobre la mesa y que te dejan ahí el runrún durante días. Es profunda y dramática, pero también entretenida y cómica. En el plano actoral Viggo Mortensen lleva la mayoría del peso interpretativo, pero sus hijos no se quedan atrás y cada uno de ellos tiene un momento en que brilla por sí mismo. Sobre todo gracias a los diálogos ácidos y ágiles.

Capítulo aparte merece la banda sonora y las escenas que acompaña. Sobre todo en el caso de Sweet child o’mine, Scotland the Brave y la que acompaña estas líneas (y que no destripa la película).

Captain Fantastic articula una confrontación entre el capitalismo como sistema desigual en el que toda interacción social gira en torno al consumismo y una cultura antisistema que suscita la reflexión política y social. Expone la posibilidad de que otra sociedad es posible, sin empresas o la religión ejerciendo su control y decidiendo por los ciudadanos. Propone un modelo educativo menos encorsetado en el que el alumno aprenda de una forma más global y en el que pueda desarrollar su capacidad intelectual. Una enseñanza en la que el individuo descubra qué es lo que quiere ser frente al modelo en que es un mero repetidor de consignas que ha cumplir con el rol que ya le ha marcado la sociedad.

Captain Fantastic abre muchos debates con un tono de tragicomedia que no deja impasible. Abre una puerta a la esperanza de que otro mundo es posible. “Si asumes que no hay esperanza, entonces garantizas que no habrá esperanza. Si asumes que hay un instinto de libertad, que hay oportunidades para cambiar las cosas, entonces, quizá, puedas contribuir a hacer un mundo mejor” decía Noam Chomsky.

Tres programas para ejercitarse si no te gusta el baile

Hace unas semanas hablaba de tres programas de entrenamiento que he probado relacionados con el baile. Pero Shaun T, a pesar de ser coreógrafo, también tiene otras opciones para los menos danzarines. Eso sí, prepárate para sudar.

Insanity, también conocido como “vas a morir”. Sobre todo si no tienes mucha preparación porque son ejercicios a saco. Te sientes como los protagonistas con sobrepeso de aquel reality de la MTV. Tienes esa sensación de ir con el bazo en una mano y los pulmones en otra, notas cómo te bombea el corazón en las sienes, sudas a mansalva, acabas con flojera de piernas… Es una locura.

Insanity

Lanzado en 2009, se trata de un entrenamiento completo en el que se trabajan todos los músculos por medio de cardio haciendo la mayor cantidad de repeticiones en el menor tiempo posible y sin ningún tipo de equipamiento salvo tu propio cuerpo. Insanity es una tabla de ejercicios repetitiva. Cada determinado tiempo cuentas con 30 segundos para beber agua y recuperar la respiración, pero enseguida estás de nuevo a tope. De hecho, el calentamiento ya es al máximo rendimiento. Aunque también es verdad que Shaun T dice a lo largo de los vídeos que si tienes que parar, lo hagas, siempre es preferible parar antes de comprometer la postura (o acabar desmayado en el suelo por falta de riego sanguíneo u oxígeno).

La verdad es que este programa es muy duro, es de fuerte impacto. Hay bastante salto y las rodillas sufren bastante, salvo que recurras a la versión modificada. Los vídeos duran cerca de una hora y en el segundo mes hay hasta días con doble ejercicio. Así pues, es un programa muy exigente, no apto para todo el mundo. Creo que necesitas tener cierta forma física previa. Sí que es verdad que por lento que vayas, siempre que te esfuerces, algo mejorarás en condición física, en tono muscular, agilidad…

Está estructurado en 63 días, trabajando 6 días a la semana. Comienzas el día uno con un test en el que aprendes los movimientos y tienes que anotar cuántas repeticiones eres capaz de hacer en el tiempo marcado. A los 14 días vuelves a repetir dicho test para ver cómo evolucionas. De nuevo se repite el día 36, el 50 y el 63. De esta forma sigues el trayecto, sin preocuparte de básculas que realmente no van a servir de mucho, porque al ganar masa muscular, puede que no bajes mucho de peso.

En el primer mes hay vídeos pliométricos enfocados a las piernas y glúteos, otro más enfocado al tren superior, otro para abdominales, otro puro cardio…

Insanity-Ejercicios

Entre el mes uno y el mes dos, hay una especie de barrera de desconexión. La quinta semana es una semana de recuperación, en la que se repite el mismo vídeo a diario, pero que no es tal, porque son ejercicios también exigentes, no es yoga para estirar el cuerpo y que se te vayan las agujetas.

El segundo mes es más global, también hay vídeo de pliométricos o de cardio, pero incluye un circuito que es más global y es mortal. Recuerdo el día 36 terminar el test y después comenzar el circuito y llegar a la conclusión de que para poder superar ese día, necesitaba otra ronda del primer mes para llegar con algo de fondo al mes 2.

La duración de los vídeos va desde 20 minutos hasta una hora, la media sería 40 minutos. Que se hacen muuuuuuuuuuuy largos.

Aunque he de decir que están bien y que se obtienen resultados, tiene la parte negativa de que no es para todo el mundo y puede desmoralizar ver que crees morir en cada ejercicio (no, vídeo, no: ejercicio). Y si eres una máquina (o un atleta) y te parece que se te queda corto, no te preocupes, en 2011 y 2012 se lanzaron dos versiones de Insanity: The Asylum, que está estructurado en 30 días y sí usa elementos como una escalera de las que se ven en los entrenamientos de los futbolistas o una cuerda de saltar. Y también ejercicios de barra para hacer dominadas.

Peeeeeeeeeero, aquí no acaba la cosa, ya que en la nueva moda de los programas con vídeos cortos, con una duración de 30 minutos, en 2014 lanzó Insanity Max: 30. Que, en mi opinión, mejora al original.

Insanity Max: 30 sigue la estructura de su predecesor: dos meses, 6 ejercicios a la semana y la lengua fuera. Eso sí, incluye nuevos movimientos y se hace más llevadero ya que es más fácil sacar 30 minutos de nuestras apretadas agendas que los 60-70 que duraban los vídeos de Insanity. Ojo, que no es una concentración de ejercicios, sino que hay nuevos movimientos, nuevas estructuras.

Aquí no hay test de inicio y seguimiento, sino que se basa en el Max Out. Es decir, en apuntar cada vez que llegas a tu límite para ver el próximo día que hagas el vídeo si te has tenido que parar en el mismo minuto, has ido más allá o te has quedado más corto. Observas igualmente la evolución, pero no cada 15 días, sino semanalmente, ya que los ejercicios se repiten una vez a la semana. Por tanto, no hay que anotar el número de repeticiones que hemos realizado de cada uno de los movimientos, sino lo lejos que hemos sido capaces de llegar sin tener que parar en el global de la media hora que dura el vídeo.

Y esto es quizá lo que menos me gusta de Insanity Max: 30, que hay menos rotación de ejercicios. Tan solo 5 por mes, y Pulse, que sería el de los sábados para estirar y recuperar los músculos después de una semana a pleno rendimiento.

En el primer mes tenemos:

Insanity Max Mes 1

Cardio Challenge: 30 minutos de cardio.

Tabata Power: Una rutina basándose en el método Tabata, que consiste en ejercitarse durante 20 segundos y después descansar 10. Y repetir y repetir.

Sweat Intervals: Cardio a saco. Son ejercicios HIIT, es decir, High Intensity Interval Training (ejercicios de intervalos a alta intensidad). Un par de minutos exigiéndole al cuerpo todo lo posible favoreciendo la quema de calorías. Después, breves descansos.

Tabata Strength: Parecido al anterior de Tabata, pero con otros movimientos, más dedicados a flexiones y fortalecimiento de brazos, hombros y espalda. Y sin apenas descansos.

Friday Fight: Sin duda el más exigente de todos.

En el segundo mes:

Insanity Max Mes 2

Prácticamente es lo mismo, pero elevando el nivel, más duro, más exigente. Por ejemplo en Max Out Power o en Strength los ejercicios en el modo Tabata son a intervalos de 45/15, no 20/10.

Además del Pulse, mencionado más arriba, tenemos otro extra que es Ab Attack: 10. 10 minutos de abdominales que puedes añadir al día que quieras. Como si alguno de los días te pudieras quedar con ganas de más y no acabar en el suelo de sudor que se ha formado a tus pies.

Al igual que en Insanity, no se necesita equipamiento, tan solo nuestro propio cuerpo. Por lo que no hay excusas de que no tenemos gimnasio en casa.

Si no quieres machacarte las rodillas o no te sientes en plena forma como para hacer los ejercicios al máximo, hay una versión modificada de menor impacto. Y, además, como novedad, incorpora pantalla partida para poder ver ambas versiones por si quieres ir alternando solo en algunos movimientos.

Le doy un 8, porque resulta exigente, pero es llevadero al tratarse solo de media hora. Tiene nuevos movimientos y me gusta el nuevo modelo no basado en repeticiones. Como única pega le pongo que hay poca rotación de vídeos, pero es un pequeño detalle.

Entre ambos programas, en 2013 lanzó Focus T25.

De todos los programas de Shaun T, este me parece el más completo e indicado para todo el mundo. Porque claro, Hip Hop Abs, Rockin’ Body o Cize si no eres muy de bailar… pues no te convencerán. Con Insanity tenemos el problema de la duración, que si vamos limitados de tiempo, ya nos da hasta pereza. Y al final un día por falta de tiempo, otro por inapetencia… cae en el olvido. Insanity Max: 30 tiene el punto positivo del tiempo, pero como comentaba más arriba, es más repetitivo porque son menos vídeos y, por tanto, hay menos rotación.

Focus T25 es corto, pero no por tener una menor duración, es moco de pavo. Los ejercicios son intensos, muy intensos. Aunque hay siempre la versión modificada con Tania, también conocida como The Machine, pero que en T25 está recuperando forma física tras una cesárea. Sus ejercicios son iguales, pero no salta, hace las flexiones con las rodillas apoyadas… Así que, no hay excusa, es apto para los más experimentados y para los principiantes sin fondo. Si no te ves en muy buena forma, puedes empezar siguiendo a Tania y poco a poco, a medida que el tono va siendo mejor, seguir con los ejercicios normales. O como en mi caso, seguir a ShaunT excepto en ejercicios puntuales que me superan, que me cambio a Tania.

Pero, ¿qué tipo de ejercicios tiene? ¿Cómo está estructurado? ¿Se necesita equipamiento?

Como ya he comentado, son 25 minutos y establece un calendario para 5 días a la semana. Aunque realmente podría decirse que es para 7 días, puesto que ejercitas 5, pero el 5º es doble, descansas el 6º y en el 7º tienes la opción de trabajar los estiramientos y flexibilidad. Puedes descansar el 6º o dividir los dos del 5º y hacer uno cada día. Con lo que no tendrías día libre.

Tras el vídeo correspondiente de 25 minutos, hay otros tres de estiramiento o enfriamiento, y es que durante el vídeo en sí no se para en ningún momento. Así que hay que hidratarse bien y estar preparado para darlo todo.

Cada sesión tiene los 25 minutos muy aprovechados, no hay un calentamiento como tal, no lo parece. Se empieza con una rutina de ejercicios progresivos. Por ejemplo, primero levanto una rodilla, luego la otra tras haber bajado la anterior. El siguiente ejercicio sería lo mismo pero alternando las piernas con salto, y el tercero, directamente correr elevando las rodillas. De tal forma que durante los primeros minutos se va poniendo en movimiento toda la maquinaria de forma escalonada pero a la vez enérgica. En ese espacio de tiempo ya has entrado en calor.

Durante los restantes minutos, habrá etapas de burnout, donde se hacen esos movimientos que ya aprendiste, pero más rápido. Después otra serie despacio con otros movimientos y así hasta el final. Dependiendo de la rutina, ejercitarás unas partes u otras del cuerpo. No digo que sea estático, pero se enfoca a según qué músculos. Para saber el tiempo que te queda, hay una barra de tiempo y además nos va anunciando el nombre del siguiente ejercicio, para que sea más dinámico y te vayas preparando.

T25 está estructurado en 3 meses con 3 fases diferentes: Alpha, Beta y Gamma. Las dos primeras fases duran cinco semanas, mientras que la fase gamma dura 4. Es como un bonus ya para nivel más a fondo.

En cada una de las fases se hacen unos vídeos u otros, de menos a más intensidad, claro. De hecho, recomiendan que si ya estás en forma, empieces directamente en Beta. Aunque creo que es preferible empezar en Alpha y si ves que te quedas corto, avanzar; antes que empezar en Beta y tener que retroceder, porque ShaunT es mucho ShaunT y sus programas son mortales.

ALPHA

Digamos que sería en nivel principiante. Como decía más arriba, dura unas 5 semanas y si crees que te queda corto, puedes pasar a la Beta directamente. Durante esas 5 semanas se van alternando los siguientes vídeos:

Cardio: Elevar piernas, sentadillas, algún salto. Cardio puro y duro.

Speed 1.0: Son ejercicios para favorecer la agilidad. Hay juego de piernas y cadera, así como flexiones combinadas con patada tras ponerte de pie. Mortal.

Total Body Circuit: Ejercicios de fuerza y resistencia, muchas flexiones. De lo peor, es toooodo el cuerpo, como su nombre indica. Quizá buen indicador de si estás en forma o no. Si lo pasas y no sientes desfallecer, quizá sí que estés para hacer Beta.

Ab Intervals: Se ejercitan los abdominales tanto en el suelo como de pie. Pero ojo, que aunque usa una alfombrilla y se usa el suelo, no son las típicas abdominales de troncharse la espalda, sino movimientos que ejercitan todo el abdomen, superior, inferior, lateral… Completo. Muy importante mantener una buena posición para que sean efectivos.

Lower Focus: Como su nombre indica, se centra en la parte inferior del cuerpo. Muchas sentadillas. De una en una, con saltitos, con pulso… Acabas con las piernas quemando.

Estiramientos: de piernas y espalda sobre todo. Viene bien para recolocar después de la paliza de la semana.

Si con esta fase preparatoria no has muerto, se pasa a la siguiente

BETA

Otras 5 semanas, pero subiendo de intensidad y exigencia. Pero seguimos en los 25 minutos (que sirve de consuelo)

Core Cardio: Cardio como en Alpha pero con movimientos mucho más rápidos, más saltos… Y mantener la pose de flexión mientras movemos un pie y la mano contraria. Para acabar por los suelos.

Speed 2.0: Si speed 1.0 parece rápido, en 2.0 es un torbellino. Movimientos muy muy rápidos de coordinación.

Rip’T Circuit: Se trabaja todo el cuerpo con ejercicios de cardio, pero también con movimientos en el suelo para abdominales y además banda elástica y pesas (o lastres).

Dynamic Core: Se ejercita el tronco tanto con movimientos en vertical, como en horizontal.

Upper focus: Enfocado para el tren superior con ayuda de pesas y banda elástica. Brazos, hombros, espalda y tronco.

Core speed (bonus): Combina movimientos de los speed y cores, no uno de aquí y otro de allí, no, mezclando. Como por ejemplo de pie algún movimiento de piernas de agilidad, a continuación flexión y de nuevo de pie al ejercicio de rapidez.

Y si ya quieres llegar a un nivel especial, te queda el último bloque de 4 semanas. Has de tener en cuenta si modificas en alpha y beta y si dominas ya los movimientos anteriores, para así hacerte una idea de si estás o no preparado.

GAMMA

En esta fase es importante tener en cuenta también si quieres trabajar con pesas, lastres, bandas elásticas o similar, puesto que en la mayoría de ejercicios se requieren o recomiendan. También se pueden hacer sin ellas, pero claro, al ser un nivel más avanzado, está enfocado a que, una vez que ya tienes la forma física, definas.

Speed 3.0: Movimientos para ganar agilidad multiplicado por 3.

Rip’T Up: Ejercicios para el tren superior. Biceps, triceps, hombros, espalda, pecho. Necesitas bandas o similar

Extreme Circuit: Todo el vídeo con pesas.

The Pyramid: Combinación de cardio y estiramientos.

También existe la versión Gamma Strength, donde se combinan las cuatro semanas ejercicios de Gamma con los más potentes de alpha y beta, duplicando en duración en el 5º día.

Así pues, un programa de fitness bastante completo, en el que se fortalecen todas las partes del cuerpo. Apto para principiantes y para aquellos que tienen mejor forma. Para los que no tienen ninguna dolencia y para los que tienen molestias o se recuperan de alguna lesión o intervención (aunque siempre es recomendable hablar con el médico). Y, sobre todo, apto para todo el mundo porque es media hora (súmale a los 25 minutos los 3 de enfriamiento y lo que tardas en darle al play).

Si aún quedan dudas sobre cuál elegir, a continuación un vídeo en el que se comparan Insanity y T25.