Captain Fantastic

Hace algo más de un mes se inauguró en La cafetera una sección de cineforum y recomendaron Captain Fantastic. La valoraban tan positivamente que no pude por menos que saciar mi curiosidad para juzgar por mí misma. Y vaya sorpresa. Me encantó.

El protagonista es Ben, interpretado por Viggo Mortensen, quien junto con su mujer, Leslie, huye del estilo de vida americano y se muda a un terreno en los bosques de Washington. Allí el matrimonio criará a sus seis hijos al margen de la sociedad de consumo dándole importancia a una educación basada en la supervivencia física e intelectual. Así, los niños entrenan a diario, aprenden a conocer el medio en que viven, a cazar animales, a quitarles la piel, deshuesarlos y cocinarlos. Usando para ello además armas de verdad. En cuanto a la mente, son formados en cultura general, música, literatura, matemáticas e idiomas. Pero sobre todo filosófica y políticamente. Les dan las herramientas para que aprendan a pensar críticamente, a razonar y a expresar sus ideas con sus propias palabras. Y no solo eso, sino que los niños no reciben un trato paternalista ni obtienen explicaciones edulcoradas de la realidad.

Durante diez años viven aislados de la vida moderna, de la tecnología y de la civilización, pero todo cambia cuando Leslie, que padece desorden bipolar, ha de ser hospitalizada y durante su ingreso se suicida. Es entonces cuando la familia emprende un viaje a la ciudad.

La película plantea el dilema moral y ético de la educación de los hijos. En primer lugar pone de relieve cómo influye en los hijos las decisiones que toman los padres por ellos. Ben cree estar haciendo lo correcto en la forma de educarles, que así serán mejores personas cuando sean adultos; pero esta reintegración en la sociedad y el choque cultural y social al que se enfrentan los niños, le hace plantearse si Leslie y él tomaron la mejor decisión.

Captain Fantastic es una crítica al sistema educativo que convierte a los estudiantes en simples loros que repiten la lección. ¿Tiene cabida en nuestra sociedad otro método de enseñanza? Quizá habría que valorar una alternativa interdisciplinar, porque todo está relacionado. Será mucho más fácil aprender literatura si se conoce el momento histórico y político en que se creó la obra, pero también el entorno socioeconómico del autor. No basta con dar el mismo período en Historia y en Literatura, o unas pinceladas como introducción sino que se debería ahondar mucho más. Nos quedamos en leer la obra y después un trabajo en el que se hace una sinopsis y poco más, no hay desarrollo.

También podríamos hablar de la conexión que hay entre matemáticas, la física y la química. Incluso con la música o las artes plásticas. Y cómo no en la economía. Debería replantearse este sistema creado hace demasiado tiempo. Si la sociedad ha cambiado, también debería evolucionar el método de enseñanza más allá de incluir idiomas o el uso de la tecnología en las aulas.

Cuando se habla de educación siempre se mira hacia Finlandia, país que se encuentra en el número 1 de la clasificación mundial y cuya carga lectiva es inferior a la de Estados Unidos o España (recomiendo ¿Qué invadimos ahora? de Michael Moore, que ya contrasta el sistema con el estadounidense). Sin embargo, resulta mucho más eficiente. En el país nórdico se le da importancia a formar a personas, no a como mecanismo de adoctrinamiento; se fomenta el juego, el desarrollo de las artes plásticas o musicales, el saber desenvolverse, pensar y razonar, y apenas existen los deberes, solo como algo puntual. Así que, quizá no es tan utópico el planteamiento de la película.

Sin embargo, aunque la idea de esta enseñanza alternativa parece ser válida y más eficiente que la tradicional; no lo parece tanto el aislamiento de la familia de Captain Fantastic, puesto que priva a los hijos del ámbito social y cuando llegan a la “civilización” resultan unos inadaptados que no saben cómo interactuar con sus congéneres fuera de su pequeña familia. Carecen de habilidades sociales, y actúan según lo que han leído o vivido en su particular y aislado mundo.

Otro tema que se trata en la película es la religión, y en concreto con un ataque bastante directo a los cristianos. “Nosotros no nos burlamos de la gente. Salvo de los cristianos” es una de las frases lapidarias de la película. Obviamente, tampoco celebran la Navidad, sino que festejan el cumpleaños de Noam Chomsky (lingüista, filósofo y activista estadounidense que se define como anarquista).

Ben tiene un choque frontal con su suegro por la religión. Y es que Leslie era budista y había dejado un testamento bastante claro con lo que deseaba que se hiciera con su cuerpo tras la muerte. Pero los suegros se erigen como los poseedores de la razón (y fe) y organizan misa y entierro desoyendo cualquier voluntad de la fallecida. Con este conflicto se ponen en tela de juicio los convencionalismos religiosos, los ritos impersonales oficiados por un absoluto desconocido que no sabía nada de la persona a la que está alabando y dándole despedida. Y mientras, la familia y seres queridos han quedado relegados a un segundo plano no pudiendo homenajear al fallecido como quisieran. Que podría ser quizá festejando en lugar de llorando.

La película me ha sorprendido gratamente, como comentaba al principio. Me ha gustado mucho la complejidad de los temas que pone sobre la mesa y que te dejan ahí el runrún durante días. Es profunda y dramática, pero también entretenida y cómica. En el plano actoral Viggo Mortensen lleva la mayoría del peso interpretativo, pero sus hijos no se quedan atrás y cada uno de ellos tiene un momento en que brilla por sí mismo. Sobre todo gracias a los diálogos ácidos y ágiles.

Capítulo aparte merece la banda sonora y las escenas que acompaña. Sobre todo en el caso de Sweet child o’mine, Scotland the Brave y la que acompaña estas líneas (y que no destripa la película).

Captain Fantastic articula una confrontación entre el capitalismo como sistema desigual en el que toda interacción social gira en torno al consumismo y una cultura antisistema que suscita la reflexión política y social. Expone la posibilidad de que otra sociedad es posible, sin empresas o la religión ejerciendo su control y decidiendo por los ciudadanos. Propone un modelo educativo menos encorsetado en el que el alumno aprenda de una forma más global y en el que pueda desarrollar su capacidad intelectual. Una enseñanza en la que el individuo descubra qué es lo que quiere ser frente al modelo en que es un mero repetidor de consignas que ha cumplir con el rol que ya le ha marcado la sociedad.

Captain Fantastic abre muchos debates con un tono de tragicomedia que no deja impasible. Abre una puerta a la esperanza de que otro mundo es posible. “Si asumes que no hay esperanza, entonces garantizas que no habrá esperanza. Si asumes que hay un instinto de libertad, que hay oportunidades para cambiar las cosas, entonces, quizá, puedas contribuir a hacer un mundo mejor” decía Noam Chomsky.

Una habitación propia – Virginia Woolf

Aprovechando que hoy es el día del libro, quiero hablar de uno que leí hace poco y que me ha resultado muy interesante. Normalmente leo novela negra, sobre todo sagas, en las que abundan los asesinatos y predomina la intriga que me mantiene enganchada hasta la última página. Sin embargo, entre dos novelas me acerqué al ensayo de Virgina Woolf, una mujer cuyo pensamiento sigue vigente hoy en día. Más que nunca incluso.

Virginia Woolf fue una escritora del siglo XX. No fue a la escuela, pero fue educada en casa por profesores particulares y por su padre, también literato. Venía de una familia acomodada. Aunque eso no quiere decir que tuviera una vida fácil. La muerte de su madre a una temprana edad, más tarde la de su padre y abusos por parte de un hermanastro la llevaron a varias crisis depresivas y a un trastorno bipolar. Cuando estalló la II Guerra Mundial y su casa quedó destrozada, sintió de nuevo la caída de su estado de ánimo, se llenó los bolsillos del abrigo de piedras y se suicidó tirándose al río.

Sin embargo, entre tanto tormento, consiguió publicar varios escritos. Había oído hablar de ella, leído algunas citas, pero nunca había tenido en mis manos ninguna de sus obras. Y qué mejor que acercarme a ella que con el ensayo “Una habitación propia“.

Se publicó por primera vez hace casi un siglo, en 1929, y se basa en una serie de conferencias que Woolf dio en un par de universidades. En el texto se desarrolla la idea de que “una mujer debe tener dinero y una habitación propia para poder escribir novelas“. Se consideraba que las mujeres no estaban capacitadas intelectualmente para determinadas tareas, sin embargo, ella observa que lo que realmente impide a las mujeres desarrollar su mente, creatividad e imaginación es la falta de tiempo, espacio y libertad económica.

Para muestra la autora pone el ejemplo de la hermana de William Shakespeare, Judith, un personaje ficticio, pero que podría haber sido totalmente real. Con las mismas habilidades literarias que su hermano, esta no podría haber llegado tan alto puesto que no se habría encontrado más que con trabas. Por un lado no se le permitiría el acceso a la educación. Y en segundo lugar, enseguida se le buscaría un marido con el que la obligarían a casarse. Finalmente, harta de vivir encerrada en una casa y limitada a los cuidados y a servir a su marido acabaría suicidándose, llevándose con ella toda su genialidad. Así pues, mientras que William se habría formado, tenido su espacio para desarrollar sus historias y tiempo para escribirlas sin distracciones; Judith ni siquiera habría podido abrir un libro.

Por tanto, el asunto no es que las mujeres sean seres inferiores como indican sus coetáneos, sino que viven oprimidas, apartadas de toda posibilidad. E incluso, las escritoras que consiguen publicar (como Jane Austen o Emily Brontë) han tenido que escribir a escondidas, disimulando ante el resto de la familia, en un espacio compartido con el bullicio del día a día, sin poder aislarse para concentrarse en la tarea. De vuelta a la idea de la necesidad de una habitación propia.

Resulta muy interesante su teoría y muy vigente hoy en día que continuamente oímos aquello de que si no hay mujeres en los altos cargos es porque a lo mejor no son tan buenas en su trabajo, o porque ellas no quieren. Obviando de todo punto el sistema patriarcal en el que aún vivimos. Sí, la mujer tiene acceso a la educación, a las bibliotecas, a los lugares de debate, tiene libertad económica, pero aún hay muchas trabas en el camino y no representan al 50% de la población en todos los ámbitos.

Otro de los temas que trata Virginia Woolf en el ensayo es cómo se ha idealizado a la mujer en la literatura a lo largo de los años como una belleza etérea, infantil, delicada; y a la vez cómo se la representa como un ser caprichoso y mezquino. Por supuesto, esto se debe a que la gran mayoría de los escritores eran hombres e imponían su distorsionado punto de vista.

Y si hablamos de realidad distorsionada, me encanta su frase “Durante todos estos siglos las mujeres han sido espejos dotados del mágico y delicioso poder de reflejar la silueta del hombre de tamaño doble del natural“. Y es que mientras que los hombres revelaban a unas mujeres llenas de defectos, estas, por el contrario, enaltecían hasta el más insignificante de los varones.

Así pues, el ensayo nos acerca a la situación de la mujer de la época de entreguerras. Una situación que realmente no ha cambiado tanto como debería para casi el siglo que ha pasado. Por supuesto, no deja de ser la opinión, perspectiva y experiencia de la autora, que tiene una cierta posición acomodada; pero aún así, creo que su exposición es bastante acertada.

Trucos Viajeros: Vuelos y conexiones

Se acerca el día D, el comienzo del viaje que llevas tiempo preparando. Ya tienes el billete con tu asiento reservado, has elegido menú, tienes tus maletas preparadas, nervios, tensión, ilusión, ese semeolvidaalgo… Es el momento de la facturación online.

Hoy en día si has comprado un vuelo por internet, podrás facturar 24 ó 48 horas antes de la salida (depende de la política de la compañía y status que tengas por viajero frecuente). Normalmente te llegará un aviso por correo, si no, ponte una alerta. Hacer la facturación online evita esperas en la terminal, ya que suelen habilitar una cola para viajeros con la facturación hecha y solo te recogerán la maleta. En algunos aeropuertos y algunas compañías ya van implementando los postes en los que directamente te imprimes la tarjeta de embarque y pegatina para la maleta y tan solo tienes que llevarla a una cinta. La primera vez que lo vimos fue hace unos años en Schiphol, pero en la T4 de Barajas con Iberia también lleva tiempo funcionando. En caso de que no lleves equipaje es mucho más rápido incluso, ya que puedes ir directamente a los controles.

Pero antes de ir al aeropuerto, infórmate de las comunicaciones de transporte y del tiempo que necesitas para llegar. La aerolínea te indicará en el billete el tiempo estimado para facturación y embarque. En el crucero a Capitales Bálticas como era un chárter, nos marcaban estar cuatro horas antes ¡Una burrada! Y lo peor es que se montó una buena, porque a la gente de nuestro vuelo, que era a las 10:30, se juntó la del vuelo siguiente, que era a mediodía, o la 1. Así que se empezaron a formar dos colas, se saturó la zona de facturación de esa sala y tuvieron que venir de seguridad a acordonarnos para facilitar el tránsito de la terminal. Además, había viajeros de fuera de Madrid que habían pasado la noche en el aeropuerto para estar en la cola a las 6 de la mañana y estaban ya para pocas esperas.

Avión Pullmantur

Las compañías aéreas unos exageradas, con dos horas es más que suficiente, tres si es vuelo internacional a un destino como Estados Unidos en el que tienes que pasar más controles. Aunque suelen aligerar, puesto que en la propia cola de facturación suele haber azafatas revisando billetes, pasaportes (te ponen una etiqueta en la parte trasera cuando lo verifican) y equipaje para que cuando llegues al mostrador sea llegar, recoger tarjeta de embarque y fuera.

Si ya has facturado o no llevas maleta y además tienes asiento ya reservado, no necesitas tanto tiempo. Pero tampoco vayas muy ajustado de tiempo por si falla el transporte.

Asientos

Ya estamos listos para ir al control, pero, si eres fumador, seguramente tendrás que salir al exterior de la terminal, puesto que, afortunadamente, se va extendiendo la prohibición de fumar en los aeropuertos a lo largo de todo el mundo.

Ahora sí, toca el momento de pasar por el arco. Te tocará descalzarte si llevas un calzado que suba del tobillo o tenga cuña, fuera cinturón y monedas, líquidos en envases de hasta 100ml en una bolsita transparente y los dispositivos electrónicos en una bandeja aparte. Ojo con el palo de selfie, que hay que facturarlo porque se considera objeto contundente (sin embargo volé de Tokio a París y de  París a Madrid con un paraguas de medio metro que no me cabía en la maleta. Incoherencias de las aerolíneas). Aquí podéis ver restricciones de aena. Además, con la nueva normativa los dispositivos electrónicos tienen que poder encenderse en caso que te lo soliciten.

Para que el paso por el control sea más rápido, visualiza a tu alrededor. Evita los grupos. La gente que viaja en grupo tiende a entretenerse o esperarse unos a otros. Además, si son familias con niños necesitarán más logística, sobre todo si son pequeños y los padres han de prepararles. Sin embargo, elige a los que parezcan ejecutivos acostumbrados a volar. Este tipo de viajero ya lo lleva todo muy automatizado: electrónica, cinturón, líquidos…

Hablando de líquidos, una forma de evitar pagar los precios astronómicos de las tiendas del aeropuerto por una botella de agua, es llevar una botella de 750cl vacía y rellenarla en la fuente que hay junto a los baños. Al menos en Madrid, el agua del grifo es perfectamente potable. No solo viene bien para beber en el vuelo si no tienes incluida la bebida y comida, sino para luego en destino rellenarla. Al pasar el día entero fuera pateando, no puede faltar la hidratación en la mochila. Así pues, compras una botella de 2l en un supermercado, y rellenas la pequeña.

Pasado el control toca esperar. Busca un lugar desde donde veas la puerta de embarque, pero no justo al lado. Se empezarán a formar colas con gente que parece que va a entrar en un centro comercial el primer día de rebajas. Ansiosos por coger sitio. Y teniendo en cuenta que salvo en contadas excepciones como alguna low cost, ya llevas tu asiento asignado, me parece de ser un pelín angustias, ni siquiera lo justifica el tener hueco para guardar el equipaje de mano. Además, en muchas ocasiones se hace embarque por zonas (dentro de lo que es clase económica): primero gente con movilidad reducida y niños muy pequeños, y después de atrás a adelante, para que no se forme tapón. Así que yo recomiendo buscar un sitio próximo a un enchufe y disfrutar de alguna serie para hacer la espera menos desesperante. O quizá cerca de una sala vip y aprovechar la WiFi, que a veces en algunos aeropuertos la general es de pago o limitada a tiempo. O simplemente lamentable.

Sala VIP

Tras un, espero, tranquilo vuelo, llegamos a destino. Recuerdo hace años el típico sms en destino para avisar de que habías llegado. Ahora podríamos decir que se ha sustituido por el aviso vía mensajería instantánea en cuanto pillamos WiFi. Pero para que la familia no desespere hasta que eso ocurra, puedes hacer como mi padre y recurrir a webs en las que puedes seguir la ruta del avión. Cuando pillas conexión y vas a avisar de que ya estás en tierra firme, te encuentras con algún mensaje suyo en el que te dice que parece que el piloto ha tardado en tener pista porque ha dado un par de vueltas antes de aterrizar. Estas son algunas de las páginas a las que se puede recurrir para tal menester:

  • Antes usábamos Flightradar24, pero después de un tiempo empezó a poner restricciones en su versión gratuita. Así que a veces es complicado localizar el vuelo.

FlightRadar

  • Otra opción es Planefinder. Aunque me gusta menos, pues no siempre consigo aislar el vuelo en una pantalla aparte. Funciona de forma similar al anterior, sólo que además, podemos ver todos los aviones que están volando a la vez. Un caos de avioncitos amarillos. También nos da datos técnicos y detalles de las aeronaves
  • VuelosBastante buena es también Flightaware. Permite búsqueda del vuelo y también nos muestra sobre el mapa por dónde va la máquina, sus datos técnicos, previsiones, etc. El diseño es algo más sofisticado que el de Flightview.
  • FlightAwarePara realizar un seguimiento del avión sobre un mapa es interesante Flightview. La búsqueda se puede realizar por número de vuelo, o por ruta. Después, pinchando en el vuelo en cuestión, nos llevará al mapa mostrándonos el origen, destino y la situación del avión en tiempo real. Asimismo, nos mostrará la hora prevista, si salió con retraso, la hora prevista de llegada y la terminal.

Flightview

  • Para movimientos entre aeropuertos españoles o sobre todo llegadas a suelo nacional, se puede consultar la web de Aena. Es la que usábamos hace años, pero hoy en día se queda escasa.
  • De hecho, a veces es más útil google. Basta con buscar el número de vuelo y nos indicará salida, destino, puertas, terminales y lo que le queda para aterrizar. Y mostrará un avión desplazándose por una línea horizontal de origen a destino.

Google

Quizá este aterrizaje no sea el destino final, sino que sea una escala. Y puede que nos toque una espera larga y salgamos a ver la ciudad, incluso pasemos la noche fuera. Pero lo normal es que no, que elijamos una escala lo más corta posible para perder el menor tiempo pero suficiente como pasar los trámites aeroportuarios.

Sin embargo, hay una tercera opción y es que nos pasemos bastantes horas en la terminal (también sirve para cuando tienes un vuelo a primerísima hora y no te compensa reservar un hotel que vas a dejar a las 3 de la mañana). En estos casos recomiendo echar un ojo a la web Sleepinginairports. En ella se puede consultar sobre lo que nos vamos a encontrar, desde hoteles, salas de descanso, duchas; hasta puestos de carga de aparatos electrónicos o zonas WiFi, pasando por salas para equipaje, zonas infantiles, casas de cambio de moneda o farmacias.

Juegos en el aeropuerto

Por supuesto se informa de las conexiones que tiene con el transporte público, así como sus horas de apertura. Pero su punto fuerte está en los comentarios de la gente, que recomienda cuál es el lugar más tranquilo para descansar, o si pasan los de la limpieza, si bajan intensidad de las luces… También nos ofrecen consejos para dormir en cualquier aeropuerto, sobre todo por el tema de las pertenencias. Yo no he conseguido dormir en ninguna de las salas de espera o vestíbulos, pero sí que consulto la web para saber qué me voy a encontrar, dónde tengo tomas de luz, qué zona es más tranquila, horarios de lavabos… Incluso hacen una lista de los aeropuertos mejor y peor valorados. Nunca está de mal contar con esa información.

Maqueta aeropuerto

Trucos viajeros: Elegir asiento

Ya expliqué los truquillos que he aprendido con los años en cuanto a la búsqueda de billete de avión (que no son pocos. Podéis poneros al día aquí, aquí, aquí y aquí). Pero no hay que comprar el vuelo y esperar a que llegue el día. En ese lapso de tiempo todavía nos quedan cosas por hacer al respecto: Elegir asiento, preparar el equipaje y elegir la comida (si es que nos la servirán).

Comenzamos hoy con la elección de asiento. Es algo que siempre que puedo tramito online, porque así puedo elegir y quizá asegurarme una buena posición, tener cerca enchufes, lejos los baños… En algunos casos la elección es de pago, sobre todo en las de bajo coste, y si es un trayecto corto, suelo dejarlo al azar y que me asigne el que sea. Aunque normalmente si haces la facturación online en cuanto está disponible (te suelen mandar una alerta), no suele haber mala suerte.

Asiento Easyjet

Yo mido poco más de metro y medio, pero aún así, pasar varias horas en un espacio reducido se te acaba haciendo incómodo. Por muy flexible o delgado que seas. Pero dado que damos por hecho que vamos a coger el avión, habrá que elegir el asiento menos malo. No es lo mismo sentarse en el fondo del avión que en la parte delantera. No es lo mismo al lado de un baño que de una salida de emergencia. No es lo mismo pasillo que ventanilla, ni que el de en medio. Eso a priori parece que lo tenemos claro, pero ¿cómo elegir en cada caso?

Distribución avión

  • Hay que tener en cuenta que en algunos aviones los primeros asientos de clase turista cuentan con algo más de espacio. Además saldrás pronto, ideal para cuando vas con bulto de mano y no tienes que esperar maleta.
  • Es recomendable evitar los asientos que están justo delante de la salida de emergencia porque no se pueden reclinar.
  • Por ese mismo modo, si necesitas estirar las piernas, la salida de emergencia cuenta con más espacio. Eso sí, hay restricciones. Tienes que ser mayor de edad, no estar embarazada y saber inglés para que si hay que salir por patas ayudes a la tripulación. No podrás poner nada a tus pies, es una vía que tiene que estar despejada.
  • Mejor olvidarse de los últimos asientos. Tampoco se pueden reclinar, hay un ruido espantoso de motores y seguramente tengas el trajinar de la tripulación. A nosotros nos tocó en la vuelta de Fuerteventura y como detalle nos regalaron un refresco. Una y no más. Ah, seguramente seas el último en bajar.
  • Hay un mito que dice que si vuelas solo y es un vuelo que puede que no se llene, es mejor seleccionar un asiento en una fila de la mitad para atrás en la que ya haya una persona en ventanilla o pasillo. Se trataría de elegir el otro extremo, dejando el de en medio libre. Salvo en vuelos con mucho ejecutivo, normalmente viajamos acompañados, por lo que hay más probabilidad de que ese asiento se asigne de los últimos (o no se asigne).

Hay algunos asientos que tienen tanto ventajas e inconvenientes. A gusto del consumidor:

  • Los asientos con ventanilla están muy bien para ver el paisaje o para echarse una cabezada apoyando la cabeza, pero si es un vuelo largo acabas sintiendo claustrofobia y en caso de que quieras salir, cruza los dedos para que tus compañeros no estén dormidos. Así que en ese caso quizá sea mejor opción el de pasillo. Pues, además, mientras no pasa nadie, puedes estirarte un poco, aunque sea en diagonal.
  • En caso de aviones con tres filas de asientos (2-4-2) en la parte central hacia el medio del avión hay una fila que tiene una pared delante. Estos asientos también cuentan con más espacio para las piernas y si vas con bebés se puede enganchar la cuna a la pared, pero sacar la pantalla y bandeja es un engorro, ambas van en el brazo del asiento. Además, justo delante de la pared habrá un baño o la “cocina” del avión (siempre que no sea la separación de primera, que esa sí es más tranquila), así que habrá también bastante movimiento – y olores – . Sobre todo en vuelos largos que dejan los snacks y bebidas y la gente se queda de charla en la zona. Sí, yo lo he hecho en el de ida a Osaka.

El mejor asiento en el que he ido es en el que vine de Tokio a París con Air France. Se trataba de un asiento de pasillo en la segunda fila tras la zona de primera clase y la ventaja es que la primera fila solo cuenta con dos asientos, con lo que no tienes nadie delante. Además, en nuestra fila no había nadie en ventanilla, con lo que dejamos el asiento de en medio libre. Ese asiento es un filón, todo un descubrimiento. Aquí en la fila 11. También serviría la 26, pero mejor delante. Hasta la fecha ganaba el vuelo de Filadelfia a San Francisco, que iba tan vacío que pude tumbarme en una fila entera, y después de un vuelo Madrid-Filadelfia y una espera, se agradecía. Me dio igual que hubiera unas turbulencias tremendas, la siesta me la eché.

Con todo lo mencionado, la teoría parece clara, ¿no? Luego llegamos al plano del avión para seleccionar y nos falta algo más de ayuda. Pues está todo inventado. Tomad nota:

  • SeatGuru: Introduciendo el nombre de la compañía, número de vuelo y fecha nos mostrará el avión en el que vamos a viajar y vendrán los asientos marcados con colores indicándonos si es un asiento normal, bueno, malo o regular. Además, podemos ver fotos y comentarios de viajeros. Pertenece a tripadvisor.

Vuelo 1

 

Vuelo 4

 

  • SeatExpert: Es muy similar al anterior, pero yo me he encontrado con que me faltan compañías. También tiene sistema de colores y comentarios de viajeros. Te permite la opción de buscar un tipo de avión en vez de la referencia. Pero hay que saber si vuelas en un Boing 747, 767, 777… Y este dato a lo mejor no lo tienes, aunque lo suele poner en las reservas.
  • SeatMaestro: A diferencia del anterior sí que incluye muchas lowcost, al menos las más comunes. También muy completo y funciona de forma similar.

Yo suelo usar más SeatGuru, me parece más intuitiva y suelo dar menos vueltas a la hora de localizar el mejor asiento.

salida de emergencia

Ya tenemos billete y asiento (gratis o de pago), ahora nos queda el controvertido tema de la maleta. Pero eso ya en otra entrada.

Trucos viajeros: Comprar un Vuelo

Retomo los trucos viajeros, pues quería explayarme algo más en los pasos que suelo seguir a la hora de reservar un vuelo y lo que he ido aprendiendo con el tiempo.

Cada vez que comienzo el relato de un viaje cuento los pasos que he seguido para buscar vuelo y en base a él configurar el itinerario. Y es que a mí realmente me da igual por dónde empezar o terminar. Si ya sé los puntos que quiero visitar, valoro qué opciones tengo y en función de precios y horarios, elijo. Así nos pasó en el Road Trip por Estados Unidos, en los Interrail o en Japón. Como te vas a mover por la zona, lo mismo te da empezar en Kioto y terminar en Tokio que viceversa. A veces empeñarte en hacer una ruta en concreto te puede liquidar el presupuesto porque hay algún evento o fiesta en el destino. O porque hay aeropuertos más caros que otros debido a sus tasas aeroportuarias o tráfico.

Recorrido

Interrail Capitales Imperiales-01

La verdad es que cuando intento configurar un viaje valoro muchos datos en paralelo. Es el momento más complicado, la verdad. Por un lado me planto delante de un mapa y valoro qué quiero ver. En función de eso, determino cómo me voy a mover de un sitio a otro y lo que hay por descubrir. Con eso más o menos me hago una idea de los días que necesito. Y entonces llega el momento de buscar vuelo.

Vuelo a Nueva York

Para descubrir las conexiones entre aeropuertos y las rutas de las compañías es interesante Flightconnections. Por ejemplo, para ir de Madrid a Edimburgo puedo volar con Iberia un domingo, lunes, jueves o viernes siempre a las 08:45; con easyjet a diario, algunos días varias opciones. Eso me da una información a tener cuenta para jugar con las fechas (y saber cuándo pedir vacaciones).

Flightconnections

Pero como no siempre sé qué aeropuertos hay en la zona (sobre todo si no tengo una ciudad como destino, sino país/es), recurro a Google flights. Es una herramienta muy útil, ya que tiene una gran variedad de opciones para configurar la búsqueda (Kayak también lo tiene).

Pongamos, por ejemplo, que quiero ir a Suiza, pero voy a moverme en tren o coche y lo mismo me da empezar por el norte o sur, que este y oeste. Así que introduzco origen Madrid y destino Suiza, además de las fechas. En el mapa nos mostrará el precio de los aeropuertos suizos en ese rango de fechas, pero también en los alrededores (como por ejemplo Lyon).

Google Flights Mapa

Vemos que tenemos la opción de ir a Ginebra por 79€, a Zúrich por 143€ y a Basilea por 84€. En mi caso, en la barra superior he marcado que sea vuelo directo. Pero si te da igual hacer escalas, puedes marcar “Todo”. Se puede filtrar además por precio, compañía aérea, franja horaria, duración… Como decía, mil opciones. Además, te puedes guardar los vuelos y ponerte alertas por si sube o baja de precio en caso de que estuviéramos pendientes de la confirmación de unas vacaciones en el trabajo, por ejemplo. Normalmente para vuelos internacionales los mejores precios se dan de 5 meses a 3 semanas antes de la fecha del viaje, así que se puede hacer un seguimiento en esa franja de tiempo. Pero hay que ser realista, porque salvo campañas específicas tipo rebajas, los precios se mantienen o suben, como mucho pueden bajar 30€.

Siguiendo con el ejemplo, contando con que quisiera ver Ginebra, Berna, Basilea y Zúrich, volaría a una ciudad y volvería desde otra. Por ejemplo un Madrid-Zúrich y un Ginebra-Madrid. Google te dice qué precio ha encontrado, dónde y te marca el enlace para que vayas a comprar los billetes. Como resultado me marcaría que con Swiss me saldría por 114€ ida y vuelta.

Google Flights

En este caso no es una low cost y son aeropuertos principales, pero si no fuera el caso, compararía la diferencia real entre volar con low cost vs compañía “normal”, así como aeropuerto “en el culo del mundo” vs principal. Una de las veces que nos encontramos con este dilema fue cuando volamos a Londres. Si comparábamos Iberia / British Airways en Heathrow frente a las low cost en otros aeropuertos, la primera era la mejor opción. Había que poner en una balanza el precio del vuelo, que sí, a Heathrow es algo más caro, pero desde los aeropuertos más lejanos había que incluir el precio del transporte hasta la ciudad, y ahí ya se nos iba un pico entre ida y vuelta que casi equiparaba ambas opciones. Por otro lado, hay que evaluar el tiempo empleado, y yendo cuatro días, perder más de hora y media desde el aeropuerto a la ciudad, no era opción. Y por otra parte, está el tema horarios. No siempre te cuadra el horario de las compañías, con las low cost a veces tienes vuelos a primerísima hora o ya rozando la media noche y eso también te complica el transporte al/del aeropuerto. Así pues, fuimos a Heathrow con Iberia porque la diferencia de precio, el tiempo empleado y el horario, no compensaban los suficiente como para elegir otro aeropuerto/compañía. Íbamos con mochilas, pero si hubiéramos tenido que añadir maleta, es otro gasto más que tienes que tener en cuenta. E incluso el recargo con pago con tarjeta y la elección de asiento. Y al final, sumas y sumas, y lo barato sale caro. O no tan barato como pensabas.

En vuelos largos compensa pagar un poco más y así tener un horario que sea más ventajoso, como por ejemplo un vuelo nocturno. Lo ideal sería dormir en el trayecto y al llegar a destino adaptarse al nuevo huso horario. De esta forma combatimos el jet lag. Ojo que no se adapta el cuerpo igual cuando viajamos al este que al oeste.

Al viajar de oeste a este, es decir, hacia la derecha, se pierden horas en el trayecto y se alteran los ritmos circadianos, es decir, dormir y comer. Aunque lo hagamos durante el vuelo, no es igual y el cuerpo queda confundido generando fatiga, desajustes intestinales, dolores de cabeza, irritabilidad, etc. Puedo corroborarlo en mis carnes. Cuando volvimos de Nueva York, que llegamos a las 8 de la mañana,  me pasé todo el día quedándome dormida por los rincones, incluso en medio de conversaciones. Al final creo que me acosté a las 7 de la tarde porque no podía con mi vida.

En cambio, al viajar hacia el oeste, a la izquierda, se ganan horas, por lo que aparte de un poco de cansancio, el ciclo no se ve alterado. Salvo que superemos las 12 horas de diferencia. Este tipo de viaje permite una mejor recuperación dado que se alarga el día.

Yo soy de las que se pasan una semana con los biorritmos alterados con cambio de horario de verano e invierno, así que lo del jet lag intento prevenirlo durmiendo menos los días de antes para caer en el avión. Aunque no siempre es fácil. Pero bueno, en general cuando llegas a destino tienes cansancio de por sí con el viaje, así que la primera noche caigo a plomo. Más complicado es la vuelta, que te tienes que adaptar de nuevo a la rutina. La experiencia me dice que mejor un vuelo que llegue a media tarde. Lo justo para llegar a casa, descargar maletas, ir a hacer la compra, una ducha, cena y poco más.

Volviendo a los datos de google (con todo el análisis paralelo) suelo contrastarlos con ITA Matrix, del que ya os hablé aquí. Es muy útil ya que permite hacer mil combinaciones con aeropuertos, ciudades, horarios, escalas… y te muestra los resultados de una forma muy gráfica. Sobre todo es interesante para vuelos con parada, ya que puedes comparar las compañías y escalas.

time bars

Al igual que google flights, no vende los billetes, sino que te aporta datos con los que empezar. Con esta información, miro a ver qué precio me da la compañía directamente en su web. Y además, comparo en otros buscadores o agencias de viajes online. Seguro que los habéis usado alguna vez. Estoy hablando de kayak, skysccanner, atrapalo, lastminute, rumbo, edreams, ebookers, momondo o expedia. Hay veces que pensamos que estas páginas nos van a dar mejor precio, pero no siempre es así. A veces sale mejor comprar dos vuelos de ida de dos compañías diferentes.

En otros casos porque los metabuscadores no nos muestran todas las compañías de bajo coste y habría que ir directamente a la página de cada una de las aerolíneas (en Europa aparte de easyjet, vueling o ryanair están cobrando mucha fuerza Norwegian Air o Wow Air. Para Canadá, AirTransat. Para Estados Unidos, JetBlue y Southwest. Para Sudeste asiático, China, Japón, Corea del Sur y Australia conviene echar un ojo a Air Asia. Para Oceanía Virgin Australia, Jet Star y Air2There. Si se quiere un listado más completo de todo el mundo (yo no conozco todas, obviamente), recomiendo echar un ojo a la web LowCostAirlines, que aunque tiene un diseño de los años 90, muestra las diferentes compañías por zonas geográficas.

En resumen: visualizamos los aeropuertos en la zona con Google Flights y comparamos diferencia de precios entre unos y otros; echamos un ojo a flightconnections para saber qué compañías vuelan y los días que operan; y finalmente nos vamos a Ita Matrix para tener una visión general de los horarios de salida, escalas y compañías. Para finalizar nos vamos al metabuscador que solamos usar y comparamos con las webs de las compañías para ver dónde nos sale mejor realizar la compra del billete elegido. Parece mucho, pero en unos 45 minutos tienes todo comparado y listo para comprar. Eso sí, es recomendable usar el navegador en modo incógnito y limpiar cookies antes de comenzar cualquier búsqueda. Aunque esto último hay quien defiende que es un mito, pero just in case.

Tópicos Viajeros II

Hace un tiempo hablé de los tópicos viajeros que hemos oído. Pero nosotros como viajeros no estamos exentos de soltar algunas perlas (o hacer) también. Que es lo que he venido a recopilar hoy.

  • Prefiero huir de los sitios turísticos y perderme por barrios menos conocidos. Bueno, en realidad, hacemos las dos cosas, vemos lo turístico, pero también nos vamos a buscar lugares más auténticos que no aparecen en las guías. Supongo que tiene más que ver con la idea de intentar ser un poco más viajeros y menos turistas.

Fatih

  • Esto está plagado de turistas. Obvio cuando vas a un destino muy conocido o una capital. Vayas donde vayas habrá gente local además de los turistas. Y sí, cuando van con guía me molesto más porque como van en grupo taponan. Se ponen a andar por la acera hablando entre ellos y no puedes adelantarlos. Se me olvida que soy tan visitante como ellos, y lo curioso es que en Madrid no me agobian.

torii Fushimi Inari

  • Vaya horarios. Esto cada vez menos, pero sí que es cierto que vas a otro país con tus costumbres, tus horarios, y te cuesta entender que a las 9 no encuentres un sitio para cenar como nos pasó en Lieja. Sobre todo porque intentas aprovechar el día al máximo y aprovechar todas las horas de luz que puedas. Y en verano te pueden dar las 9 fácilmente.
  • El palo de selfie. Está muy bien, porque te evita tener que pedir que te hagan una foto, y si sale mal, una segunda por si acaso. Pero al final nos convertimos en un guiri más, como el característico de chanclas y calcetines. Y ya ha ocurrido más de una desgracia, como ser atacados por animales o caer por acantilados.

Palo 2

  • La foto típica. Y unido a la anterior está la turistada de sacarse la foto típica que se hace todo el mundo, como la de la Torre de Pisa, besando una esfinge, sosteniendo un edificio, cruzando un paso de cebra como si fuésemos los Beatles, los pies en el agua, el Yatá de Hiro en Times Square,  imitar al niño enfadado del parque Vigeland

Cuando viajo intento ser un poco más viajera y menos turista, pero por mucho que quiera, no consigo huir de hacer la típica turistada, ya que también me gusta visitar los sitios representativos y conocidos de cada lugar. Supongo que el equilibrio es una buena mezcla de ambas opciones. Al final, lo importante es viajar, conocer destinos, culturas y costumbres. Y abrir la mente.

Y todo sigue igual

La semana pasada vivimos una nueva investidura tras dos meses largos después de las elecciones. Esta vez el candidato que pedía el voto de los diputados era Mariano Rajoy. Un candidato que decía tener prisa para formar gobierno pero que se tomó con calma el fijar una fecha. Fiel a su estilo, con un ritmo tranquilo, desgastando a los demás, calentando el cabreo del personal, yéndose de vacaciones a Sanxenxo y dejando que la presión cayera sobre el resto de partidos, especialmente sobre el PSOE.

En su monólogo previo a la votación se dedicó a dormir al personal con sus “logros” de los últimos cuatro años. Soltó datos a diestro y siniestro, manipuló y mintió. Parecía un reciclado de otros discursos de la campaña electoral. Que si llegamos en el 2011 y esto era un caos, mira qué bonito lo estamos dejando ahora. Recuperación, contratos indefinidos y encima sin devaluar moneda... Y se quedó tan ancho.

Un día después salieron los candidatos del resto de grupos a exponer sus también encorsetados discursos. Por la mañana debatieron los partidos con mayor representación. Primero salió Sánchez con sus comillas citando frases de Rajoy de la investidura de marzo con un rictus serio y un tono que ya auguraba el no es no. Después aparecieron los representantes de las diferentes fuerzas que conforman la coalición UP: Iglesias con su mítin con tono de rap (aunque sus réplicas y contrarréplicas con Rajoy sí que tuvieron algo más de vida por parte de ambos); Garzón con un discurso muy duro centrado en la economía; Domènech apelando a la independencia catalana de 1714 y citando a Azaña y por último Fernández criticando el hooliganismo patriótico del PP. Para finalizar el turno matutino, Rivera expuso el pacto firmado con el Partido Popular, ya que Rajoy apenas había hecho alusión a él.

Ya por la tarde continuó Tardà (ERC) centrado en su discurso independentista y tendiendo la mano a Sánchez bajo la premisa de tres condiciones: derogar las leyes “más reaccionarias” del PP (LOMCE, Ley Mordaza y Reforma Laboral), aplicar medidas fiscales socialdemócratas y, autorizar un referéndum en Cataluña. En la misma línea crítica habló Aitor Esteban (EAJ-PNV), que seguía con el monumental enfado del día anterior por las alusiones de la unidad de España. Le sacó incluso referencias a la constitución alemana para defender la idea de estados independientes dentro de una nación.

Para finalizar la primera ronda hablaron los diferentes integrantes del Grupo Mixto. Homs siguió la línea de Tardà e incluso anunció a Rajoy que pondrían una querella contra Fernández Díaz por las famosas grabaciones de los tejemanejes y afinados. Baldoví por su parte fue en la línea de Domènech dividiendo su intervención en explicarle el no a Rajoy y la otra mitad en pedirle a Sánchez que intentara un gobierno alternativo del PSOE, Unidos Podemos y los nacionalistas. Beitialarrangoitia (EH Bildu) insistió en desalojar al PP y dedicó unos minutos a reivindicar a Otegi como candidato a las elecciones vascas. Alli (UPN), Martínez Oblanca (Foro Asturias) y Oramas (CC) fueron los únicos aparte de Ciudadanos que mostraron su apoyo a Rajoy. Íñigo Alli porque acuden juntos, Ana Oramas ya lo había confirmado en las horas previas, y Foro Asturias porque en el fondo viene a ser lo mismo (es el partido de Álvarez Cascos, exministro del PP). El último en intervenir fue Pedro Quevedo (Nueva Canarias), que expresó su desconfianza hacia Rajoy puesto que aún están esperando los siete compromisos que adquirieron en 2011 con respecto a Canarias.

48 horas después, en la segunda vuelta, candidato y representantes volvieron a hacer una breve intervención recopilatoria donde ya se intuía que no iba a haber cambio con respecto al 31. Rajoy atacó a Sánchez. Sánchez dejó caer algo de las fuerzas del cambio y el PSOE en la solución. Iglesias volvió a pedir a Sánchez que contara con ellos. Rivera reivindicó que el pacto se convertía en calabaza tras la votación. Rufián sustituyó a Tardà con un discurso muy lento pero muy incisivo (como suele ser habitual) que le hizo convertirse TT en Twitter en pocos minutos. Esteban dejó el recado de que el resultado de las elecciones vascas no va a condicionar a un cambio en ámbito estatal. Homs, Baldoví y Quevedo se reiteraron en sus discursos del 31.

Y por si acaso Rajoy no había encendido suficiente al personal, sale el siempre comedido (entiéndase la ironía) Rafael Hernando. ¿El resultado? El esperado: 170 vs 180.

Y es que la fecha de esta investidura se puso con calzador. Rajoy reconoció en su discurso que se presentaba por la presión. Imagino que a él le hubiera gustado esperar más, a ver si había algún partido más como Ciudadanos que se le acercaba con alguna propuesta (y es que no hay que olvidar que fueron los de Rivera quienes se acercaron al PP y no al revés). Cualquier fecha para una investidura venía condicionada por varios factores. Por un lado las elecciones vascas y gallegas del 25 de Septiembre. Y es que si se fijaba una fecha para mediados de septiembre (además de llevar unas posibles elecciones a enero) serían en medio de campaña electoral. Así pues, parecía que tenía que ser antes, para agosto, pero eso suponía que unos terceros comicios serían en un diciembre que cuenta con un acueducto entre la primera y segunda semana. Pero sobre todo conllevaría el problema de que hubiera que votar el día de Navidad o Año Nuevo, ambos festivos. Por un lado, son malas fechas porque mucha gente se desplaza esos días para disfrutar de las vacaciones. Huele a alto índice de escaqueo en mesa electoral y abstención. En el mejor de los casos, se incrementaría el voto por correo, así que seguramente habría colapso en las oficinas de correos con (ya se vio el año pasado); y por otro lado acarrearía un problema de logística mayor si hablamos de presupuesto o seguridad. Hay que tener en cuenta a los funcionarios que deberían trabajar en un día festivo, como sería el caso de los policías.

Papeletas

Con este panorama de urgencia por formar gobierno, ¿qué elegimos, susto o muerte? Pues parece que en el PP decidieron que lo mejor era el día 30. Una primera intervención de Rajoy en solitario y ya al día siguiente el resto de los grupos y la votación. Yo lo encuentro una buena fórmula, porque así se da tiempo al resto de partidos a digerir el discurso y adecuar el suyo en respuesta. Lo que me sorprende es que el PP lo criticó con ahínco cuando lo fijó Patxi López, y ahora siguieron su ejemplo.

En cualquier caso, la elección de la fecha vino condicionada para lanzarse un órdago y meter presión con unas hipotéticas elecciones el 25 de diciembre. De esta forma se enfada a los ciudadanos ante no sólo la posibilidad de interrumpir su día de descanso y excesos con tener que votar, sino además con la posibilidad de que les toque ser mesa electoral. ¿Y sobre quién recae esa presión? Pues sobre Pedro Sánchez, por supuesto. Más claro, Albiol, que mostró la jugada en su tuit.

Pero que no se preocupe nadie, que ya se ha confirmado que era un farol, y se está preparando una modificación de la Ley Electoral para que la campaña dure solo una semana y así votemos el 18. En cuanto a si se puede hacer, parece que hay diversas interpretaciones, ya que estamos con gobierno en funciones y se supone que no se pueden aprobar leyes… Pero si encuentran un resquicio legal, se aprobará. Para esto parece que sí están todos de acuerdo.

No obstante, se ha instaurado la idea de “o sale Rajoy o votamos en Navidad”. Pero la realidad no es así (más allá de que acorten la campaña). La Constitución establece en su Artículo 99.5 que Si transcurrido el plazo de dos meses, a partir de la primera votación de investidura, ningún candidato hubiere obtenido la confianza del Congreso, el Rey disolverá ambas Cámaras y convocará nuevas elecciones con el refrendo del Presidente del Congreso. Y en esas estamos, el 31 de Agosto salió “no” y desde entonces cuentan dos meses para que el mismo candidato u otro vuelvan a intentarlo. Es decir, que hasta el 31 de octubre, fecha en que se disolverán las Cortes automáticamente, hay tiempo para el diálogo, para acercar posturas, para pactos. Otra cosa ya dependerá de la voluntad de cada uno. Aunque aquí influirá mucho el resultado de las autonómicas y los acercamientos que tengan que hacer los partidos en el País Vasco o Galicia. Un apóyame tú aquí y me abstengo yo allá.

Se ha repetido hasta la saciedad que es imprescindible tener Gobierno urgentemente. Bueno, estoy de acuerdo, va siendo hora, pero no a cualquier precio. En su intervención durante la segunda sesión del debate para su investidura, Rajoy ha apelado al PSOE para que le vote porque “todos tenemos la obligación de evitar que España, por desavenencias y empecinamientos parlamentarios que a nadie le importan, pague los platos rotos”. Pero es que en eso consiste la democracia, en desavenencias, en que cada partido presente sus propuestas que reflejen a la sociedad. Y en cuanto a empecinamientos, creo que lo confunde ser fiel a su programa. O podríamos aplicarlo al revés y recordar que el PP también se empecinó en el “no” a Sánchez.

En cualquier caso, lo que interesa es tener un buen Gobierno, un gobierno que gestione adecuadamente el país. Rajoy defiende que no es posible un gobierno de “mil colores y radical”. Bueno, ambas cosas son cuestión de perspectiva. Mil colores es lo que es España. Cada uno vota lo que considera, es en lo que consiste una democracia, en elegir, y si no hay dónde elegir, se crea. De esa necesidad ciudadana surgieron nuevos partidos que han llegado a las cámaras porque alguien les ha puesto ahí con su voto. Y en cuanto a la radicalidad depende del lugar ideológico de cada uno. Si UP para el PP son radicales por tener una postura ideológica totalmente opuesta a la suya, lo mismo se podría decir a la inversa.

Los de Génova insisten además en que el PP ha ganado las elecciones y debe gobernar, pero se les olvida que tenemos un sistema parlamentario y que es en el Congreso donde se tiene que obtener la mayoría. Una mayoría que está devolviendo los frutos sembrados tras los cuatro años de ninguneo en los que el Partido Popular no ha buscado consenso con ningún grupo. Un ejemplo es esta frase extraída del discurso de Mariano Rajoy:“Mi voluntad como presidente del Gobierno será abrir un diálogo con todas las fuerzas políticas para lograr un Pacto Nacional por la Educación”. Estupefactos se quedaron el resto de diputados ya que se trata del mismo presidente que aprobó en solitario la LOMCE con la oposición del resto de la cámara y de la comunidad educativa. Una ley que está causando incertidumbre en el curso escolar 2016/2017 que comienza esta semana puesto que hay dudas en cuanto a sus contenidos, asignaturas o si finalmente se llevarán a cabo las reválidas.

Pero que estemos sin gobierno parece que es culpa de todos menos del Partido Popular. Poco se habla de la incapacidad de Rajoy para llegar a acuerdos y mucho de crisis en las filas socialistas. Lo que son las cosas, tras la investidura fallida de Pedro Sánchez, éste repitió hasta la saciedad aquello de “no era presidente porque Iglesias votó no”, llegando a ser cansino y provocando un aluvión de memes. Y ahora se la están devolviendo con creces desde la bancada del PP (y de Ciudadanos, también) y de la prensa, incluso internacional. La frase ahora es “no hay gobierno porque Pedro Sánchez no se ha abstenido”. “Pedro Sánchez bloquea España”. Ojo, no digo que no esté en su derecho, al contrario, es perfectamente lógico y respetable que se mantenga en la postura que prometió a su electorado. Al igual que hizo Podemos en su día.

Sin embargo, es curioso cómo el tratamiento hacia Rivera es totalmente diferente a pesar de cambiar de opinión cada vez que hace una comparecencia. Por el contrario, el líder de Ciudadanos es retratado como un hombre de Estado, que le da igual virar a un lado u otro por el bien de España. Su partido de centro está para tender la mano a izquierda o derecha. Suena muy bonito, muy sacrificado, sí, pero luego oyes a Begoña Villacís desvelar la estrategia que su partido llevó a cabo tras el 20D y ya cambia la perspectiva. El pacto con el PSOE fue un ataque preventivo contra Podemos: “En estos cuatro meses alejamos al partido socialista de lo que venía siendo su pacto natural. Pensamos que, aun a riesgo de perder votos, era nuestro deber pensar en España por encima de nuestro partido y alejar al Partido Socialista de Podemos. Lo conseguimos, porque sino ahora no estaríamos hablando de otros posibles gobiernos”.

Es decir, Pedro Sánchez sale de una investidura fallida y la culpa es del PSOE por presentarse cuando no han ganado las elecciones y de Podemos por votar “no” e impedir un gobierno de cambio. Cuando se presenta Rajoy y también ganan los noes la culpa sigue siendo del PSOE por no abstenerse para permitir un gobierno que garantice la unidad de España. Se acusa de estrategias, de mirar sillones, de no pensar en España, de no tener capacidad dialogadora, de empecinamientos y desavenencias; pero en ningún caso se pone el foco en el hecho de que hay un partido que ha hecho un movimiento premeditado para impedir que hubiera gobierno. Curioso.

Me da la sensación de que no se informa de lo que pasa, sino de lo que a algunos círculos les interesa que pasase. No se hace análisis crítico del momento. Aún no han pasado los dos meses para una tercera vía y sólo se piensa en las terceras elecciones. Parece que a los partidos es lo que más les interesa. El Partido Popular porque en su electorado fiel y sabe que crecerá la abstención de otros colores; el PSOE porque prefiere ir a otros comicios con la premisa de haber sido fiel a su promesa electoral antes que hacerse el Hara-kiri apoyando a Rajoy. Además, me da la sensación de que ambos partidos buscan volver eliminar o reducir a Ciudadanos y Unidos Podemos para volver al bipartidismo. Y veremos si no intentarán cambiar la Ley Electoral para evitar un repunte en 4 años. La coalición UP parece que está dispuesto a intentarlo de nuevo con tal de que no gobierne la derecha, a pesar de su debate interno y de la incertidumbre de si volverían a ir juntos Podemos e Izquierda Unida tras los resultados del 26J. Y Ciudadanos prefiere otra cita con las urnas antes de que Unidos Podemos tenga alguna posibilidad de acuerdo y estar en un gobierno (después de las declaraciones de Villacís, no queda duda). Ya se encargarán en la campaña de proclamar su voluntad de diálogo, el espíritu de la transición, tender la mano a derecha e izquierda, la defensa de la unidad de España y la lucha contra la corrupción.

Y es que Ciudadanos ha presumido durante semanas del gran acuerdo contra la corrupción, de haber forzado al PP a hacer concesiones. El mesías de la regeneración democrática. Pero la realidad es que se fijaba la línea en aquellos que “se hayan enriquecido personalmente de manera ilícita o, mediante determinadas prácticas, hayan financiado de forma ilegal a un partido”. Bajo esta premisa no habría sido corrupción el caso de Chaves y Griñán del que tanto se enorgullece Ciudadanos, o los dos exconsejeros del PP de Madrid por el caso Púnica, ni siquiera Soria.

Un Soria que tuvo que dimitir tras varias intervenciones lamentables sobre los papeles de Panamá, bueno, en realidad dimitió para no tener que dar explicaciones en el Congreso. Que no conozco la empresa, que bueno, que era de mi padre, que si me acabo de enterar que soy secretario, que si me falsificaron la firma, que sí, bueno, a lo mejor yo participé de refilón, pero que yo no evadido impuestos ni tengo cuentas opacas... Daba tanta vergüenza que alguien le pidió al ministro que aprobó el impuesto al sol que se apartara. Eso sí, cobra una indemnización de más de 4.600€ al mes por ser exministro. El mismo Soria que ha sido enchufado como consejero en el Banco Mundial con un sueldo de 226.000€ al año libres de impuestos (que mira, eso que se ahorra en tener que evadir). Un enchufismo típico del Partido Popular por los servicios prestados. Como el de Rato en el FMI, como el premio a Wert en París, Trillo en Londres y veremos a ver si Fernández Díaz en el Vaticano. Ríete de puertas giratorias.

Pero si ya no fuera una tomadura de pelo la designación, aún más grave es el nombramiento, que se comunica un viernes a las 9 de la noche, dos minutos después de la investidura fallida. Con nocturnidad y alevosía. Y después de meses negándolo cuando la Sexta lo adelantó en el mes de junio. Ole, los caracoles. Y ¿por qué se hace a esas horas? Porque era el límite del plazo del Banco Mundial para comunicarlo, así que para evitar que el tema se colara en el debate de investidura, aguantaron hasta la bocina. Salvados por la campana.

Rivera cuando se enteró, se enfadó muchísimo, puso el grito en el cielo preso de indignación (/ironía modo off). Sus palabras fueron “que el Gobierno deberá dar explicaciones”. Y Rajoy las ha dado, claro que sí… un montón: “Mire usted, uno hace lo que tiene que hacer, y si este señor es el mejor candidato según un comité técnico yo no tengo nada que decir, porque si lo dijera, me acusaría usted de que estoy interfiriendo y manipulando, así que haga yo lo que haga a usted le va a parecer mal porque hay quien prefiere criticar que sacar a este país del bloqueo institucional pese a que la necesidad de gobierno es urgente”. Cómo hila fino el presidente en funciones… le preguntan por el nombramiento de Soria y responde que hay bloqueo institucional y seguimos sin gobierno.

En definitiva, a pesar de este culebrón acontecido en las últimas semanas, el resumen es que todo sigue igual. O se entiende que tenemos un país multicolor y se plantea una alternativa a Rajoy, o iremos a terceras elecciones. Seguramente el PP salga reforzado y se achacará a mayor abstención, voto rogado que no llegue, pero también se deberá a sus votos ganados, no sólo a los porcentajes. Y es que en España se vota como se es de un equipo de fútbol, son malos, pero son de los míos.