Resumen viajero 2017

Con casi un año de retraso vamos a cerrar 2017. ¡En noviembre de 2018! Pero es que si bien 2016 fue un año relativamente tranquilo en cuanto a viajes, ya que solo visitamos Escocia en verano e hicimos una escapada en diciembre a Atenas y Sofía; 2017 rompió con todos los moldes. Incluso tiró el listón de 2015 cuando visitamos Japón, Viena, Praga, Budapest, Bratislava y Estambul. Se avecina post largo.

Retomamos la costumbre de hacer un viaje a principios de año. Aunque fue totalmente inesperado y no planeado. Una tarifa error tuvo la culpa y nos embarcamos en la aventura de visitar Bombay y de paso París, además de unas breves escalas en Mahé, en las Seychelles. Tres destinos totalmente diferentes.

Visitamos Mahé, la principal isla de este archipiélago paradisíaco, en dos ocasiones. Las dos veces que tuvimos que cambiar de avión. Una islita que a pesar de ser la más poblada, sigue conservando un gran área natural y paisajes salvajes. Mahé ofrece más de 65 playas paradisíacas, verdes bosques, el Parque Nacional Morne Seychellois con su montaña de 905 metros, plantaciones de té, selvas tropicales y una rica diversidad de flora y fauna.

Parque Nacional Morne Seychellois

Playa Seychelles

En nuestra primera parada nos dirigimos en primer lugar a Victoria, la capital, que se encuentra a 7.810 km de Madrid y que es la única ciudad como tal de todo el país. Es la capital más pequeña del mundo, lo cual no es de extrañar teniendo en cuenta las dimensiones de las Islas Seychelles. En 1838, el día en que se coronaba a la Reina Victoria, se decidió cambiar el nombre de la ciudad en su honor. Aunque se ha convertido en el centro cultural y económico del país, ha conseguido conservar su encanto original con diversos ejemplos de la arquitectura tradicional de este país multicultural.

Recorrer Victoria no lleva mucho tiempo y sus monumentos se cuentan con los dedos de una mano: el Monumento al Bicentenario, que representa el origen étnico de la población de Seychelles: África, Europa y Asia; la Fontaine Jubilee, que aunque a veces se confunde con una virgen, en realidad es una imagen en honor a la Reina Victoria; y el Clock Tower, otro símbolo de la admiración de Reino Unido que copia el Big Ben londinense (salvando mucho las distancias).

Monumento al Bicentenario

Fontaine Jubilee

Clock Tower

En cuanto a construcciones importantes, podemos destacar la Catedral, el colorido templo hindú Arul Mihu Navasakthi Vinayagar y por supuesto el Slewyn-Clarke Market, un mercado de 1840 en el que se pueden encontrar productos tropicales, desde fruta y verduras, a especias, té local, recuerdos y souvenirs, pasando por pescado típico de las Seychelles. Fue interesante pasear por sus pasillos y observar los productos, muchos de ellos totalmente desconocidos para nuestros ojos. Otros sí eran conocidos, como las bananas, sandías o berenjenas, pero sorprendía su tamaño, ya que eran una versión mucho más pequeña de la que estamos acostumbrados en España. Por contra, las zanahorias eran bastante hermosas.

Saint Paul's Cathedral

Arul Mihu Navasakthi Vinayagar

Slewyn-Clarke Market

Tras abandonar Victoria emprendimos la ruta por la costa norte deteniéndonos en varias playas de arena blanca de diferente consistencia y aguas cristalinas. Aunque en muchos casos, bastante rocosas una vez que te adentrabas. Por no hablar de la temperatura del agua, casi tan sofocante como la del ambiente. A medio día acabamos dándonos un baño en Beau Vallon, la playa más popular y turística de la isla. Y también allí aprovechamos para comer. El resto de la tarde lo empleamos en seguir recorriendo la isla y parando en más playas, quedándonos hasta el atardecer, cuando regresamos de vuelta al aeropuerto.

Playa Seychelles

Beau Vallon

Baie Lazare

En nuestra segunda escala en las Seychelles el tiempo acompañó algo más y no tuvimos que soportar tanto calor. Incluso nos acompañó la lluvia. Esa vez aunque seguimos recorriendo Mahé y parando en playas, llegamos también a la zona norte y al Parque Nacional Morne Seychellois, un parque que ocupa el 20% de la isla (unos 30 Km²) y que fue declarado Parque Nacional en 1979. En él se encuentran todas las plantas y aves endémicas de Mahé, así como la mayoría de los reptiles. También destaca el pico más alto del país, el Morne Seychellois de 905 metros. No teníamos tiempo para hacer una caminata, así que nos contentamos con subir al mirador, con visitar las ruinas de The Mission/Mission Lodge, el orfanato de los hijos de los esclavos y hacer una parada en la Tea Factory, la plantación y fábrica de té, donde además hicimos algunas compras.

The Mission/Mission Lodge

Tea Factory

Repetimos en el mismo restaurante de Beau Vallon y volvimos a Victoria, y para acabar el día seguimos parando en diferentes playas. Eso sí, en aquella ocasión no hubo baño.

Comida

Playa Seychelles

En estas dos fugaces escalas pudimos comprobar que Seychelles es mucho más que un destino turístico de resort en el que no hay más que hacer que descansar en sus preciosas playas de aguas cristalinas con sol todo el año. Sí, es un lugar aislado, tranquilo que no tiene nada que ver con el frenético ritmo que podamos tener por ejemplo en Madrid; pero también es un lugar ideal para los amantes del verde y de los deportes acuáticos. Eso sí, le sobra calor.

Recorrer Bombay fue sin duda más complejo. Ya no por las precauciones y consejos sanitarios que llevábamos en mente, sino por la ciudad en sí. Gente por todos lados, caos circulatorio, contaminación acústica… Aún así, la visita mereció la pena.

Recorrido Taxi

La ciudad estuvo amurallada, pero con el paso del tiempo se derribaron los muros y se expandió. Bombay conserva algunos restos de su pasado portugués, por ejemplo en algunos barrios como Khotachi Wadi o Bandra. Sin embargo, de lo que sin duda hay huella es de la influencia británica durante los años en los que la India fue su colonia. Se aprecia no solo en la arquitectura o en el hecho de que conduzcan por la izquierda, sino en la educación, en algunas costumbres o incluso en los nombres de monumentos o edificios. No obstante, desde la independencia se ha rebautizado hasta la ciudad, dejando de ser Bombay para convertirse en Mumbai.

Ready Money Mansion

En nuestro primer día ya vimos ese aire colonial al recorrer Fort, el centro histórico de la ciudad donde se encuentran importantes edificios como la Central Telegraph Office, el Tribunal Supremo de Bombay, la Rajabai Clock Tower, la Universidad, el Elphinstone College, la Biblioteca David Sassoon, la estación Chhatrapati Shivaji Terminus o el Museo Chhatrapati Shivaji Maharaj Vastu Sangrahalaya. La gran parte de estas edificaciones se construyeron en el último cuarto del siglo XIX con intención de mostrar el poderío británico en la joya del Imperio.

Central Telegraph Office

Tribunal Supremo de Bombay

Rajabai Clock Tower

Elphinstone College y Biblioteca David Sassoon

Brihanmumbai Municipal Corporation Building y Chhatrapati Shivaji Terminus

Por supuesto, no podíamos omitir el monumento más famoso de la ciudad: la Puerta de la India, erigida en una zona estratégica, para que su silueta fuese lo primero que vieran los barcos desde el Mar Arábigo al aproximarse a la joya del Imperio Británico. Sin embargo, hoy se recuerda por ser el punto desde el que embarcaron los últimos representantes de la colonia en 1948.

Puerta de la India

Además de la parte más histórica de la ciudad, también paseamos por barrios menos turísticos como Bandra o Worli, que suponen un contraste con respecto a Fort o Nariman. En nuestro deambular nos encontramos con iglesias, templos de diferentes religiones y mezquitas. Aunque no todos igual de conservados.

Basílica Mount Mary

Worli

Pero no todo son edificios, Bombay también tiene jardines y parques, como los Pherozeshah Mehta Gardens, el Kamala Nehru Park, el Horniman Circle Garden o el Oval Maiden. Y si aún así queremos más, tenemos el Mercado de las Flores, en donde hay mil puestos y te rodea un agradable perfume floral.

Kamala Nehru Park

Kamala Nehru Park

Mercado de las Flores

Y para compras, la ciudad cuenta con numerosos mercados, bien se trate de puestos callejeros, bien de grandes edificaciones como el Crawford Market, que cuenta con una superficie de 22.471 metros cuadrados, pero que además sus calles aledañas tienen una gran vida.

Crawford Market

Crawford Market

Crawford Market

Para escapar un poco del caos urbano, hicimos una excursión a la Isla Elephanta, la sede de un ancestral templo hindú. El yacimiento arqueológico es un complejo de templos que ocupan un área de 5.600 m² dividido en dos grupos de cuevas: cinco hindúes y dos budistas. Aunque tan solo se pueden visitar las primeras. No se conservan muy bien, en parte porque los portugueses causaron grandes destrozos. Las inclemencias del tiempo y algo de dejadez hasta 1959 han hecho el resto.

Isla Elephanta

Isla Elephanta

monos

La India no es un país fácil con la mentalidad occidental. El caos, el perpetuo sonido de miles de cláxones, los olores, la comida, las costumbres, tantísima gente en todos los rincones, edificios mal conservados…

Churchgate

Copistería

Bombay

Bombay

Bombay

Bombay

Dhobi Ghat

Bombay es una ciudad de grandes desigualdades y contrastes. No es una ciudad para ir de turista, sino para ser viajero. Para observar, sentir, descubrir. Hay que llevar la mente abierta, sin prejuicios y dejarse fluir. Es un país extenuante y exigente para el viajero. Aún así, no deja indiferente. Me llevo una buena experiencia.

Por su parte, la visita a París supuso estar más en nuestra zona de confort, más próximos a lo conocido, al tipo de construcciones, de transporte, de clima…París es una ciudad que ha sido testigo de grandes acontecimientos históricos. Quizá uno de los más importantes sea la Toma de la Bastilla y la Revolución Francesa. De su relevancia se conservan importantes construcciones, pues a pesar de ser ocupada por los nazis en el pasado siglo, no quedó devastada como otras ciudades europeas. Además ha sido un centro cultural y artístico de vital importancia. Por ello, hay demasiado que ver y cualquier viaje se queda corto. París es todo un monumento en sí misma.

Liberté, Egalité, Fraternité

Gare du Nord

Pavillon Mollien

París

La capital francesa tiene mucho que ofrecer y es muy complicado elegir qué ver en una primera visita. Intentamos conocer los barrios más importantes buscando aquellos básicos de la ciudad como el Sacre Cœur, el Louvre, el Pompidou, las islas, caminar por las riberas del Sena viendo los numerosos puentes – cada uno de ellos diferente del anterior-, relajarse por los jardines importantes de la ciudad, recorrer los Campos Elíseos, subir a la Torre Eiffel

Sacré-Cœur

Museo del Louvre

Centro Pompidou

Sena

Puentes sobre el Sena

París

Jardines de Luxemburgo

Campos Elíseos

Torre Eiffel

No obstante, nos faltó tiempo para subir al Arco del Triunfo, a la torre de Notre Dame, al mirador de Montparnasse y visitar las catacumbas. Aunque la Torre Eiffel parece un imprescindible en una primera visita a París, creo que nos quitó bastante tiempo del segundo día que podríamos haber aprovechado a pie de calle aprovechando que el clima acompañaba a estar en el exterior.

Arco del Triunfo

Torre Eiffel

Esos tres días de París sirvieron como aperitivo, pues se quedaron cortos. Además de los lugares a los que no entramos por falta de tiempo, me da la sensación de que no observé con todo el detenimiento que se merece una ciudad con tanta historia en su pasado y una arquitectura tan rica. Supongo que no nos quedará otra que volver algún día.

Y es curioso, porque yo siempre había sido escéptica con respecto a París. No sé si por los franceses o por su fama como ciudad de los enamorados. Quizá por ambos motivos. En cualquier caso, me sorprendió gratamente. Encontré un París que me hubiera gustado recorrer con más calma para descubrir más rincones; para entrar a museos, a los diferentes monumentos; para sentarme en una de las sillas verdes típicas de los parques; para comer más crepes; para visitar las catacumbas; para subir a la Torre Montparnasse o para perderme entre las lápidas de los cementerios. Sin duda, habrá que volver.

París

París

París

París

Cementerio

El segundo viaje del año fue una escapada a Suiza y Liechtenstein. Realmente el Principado lo visitamos por sumar un país más a la lista más que por el hecho de tener mucho interés. Y realmente, tras una breve visita a su capital, puedo decir lo mismo que de Luxemburgo: se puede hacer una parada si pilla de paso, pero ir expresamente no parece tener mucho sentido. Sí, seguro que ambos países tienen mucho que ofrecer, pero a mí no me emocionaron sus capitales lo suficiente.

Schloss Vaduz

Landtag

Suiza por el contrario sí que me ha gustado. No voy a decir que ha sido una sorpresa, porque realmente me esperaba esa similitud con sus hermanas Alemania y Austria. Esos cascos históricos en torno a una Marktplatz, esos ayuntamientos impresionantes, las iglesias que se erigen sobresaliendo por encima del resto de tejados, las callejuelas peatonales con fachadas coloridas y pintorescas, los ríos que tienen una gran presencia en la ciudad, las montañas al fondo…

Rathaus

Münsterplatz

Basilea

Zúrich

Zúrich

Zúrich

Tanto Basilea como Zúrich resultan fácilmente abarcables a pie. No obstante, el transporte público funciona con puntualidad suiza y cuenta con una extensa red. En Basilea tuvimos ocasión de probarlo gracias a la Mobility Card, una tarjeta que facilita el alojamiento en que te hospedes para que puedas usar el transporte público durante tu estancia. Sin duda una gran iniciativa.

Basilea

En Zúrich tan solo tomamos el histórico Polybahn y el barco para un recorrido circular por el Zürichsee. La mejor forma de conocer una ciudad es a pie, y Zúrich gracias a su política anticoches invita a ello.

Tranvía

Parece que en Suiza se toman muy en serio a los peatones y ponen la ciudad a su servicio. No lo digo solo por el transporte, sino también por la cantidad de fuentes de agua potable o los curiosos y gratuitos urinarios.

Oberer Rheinweg

Urinarios

Urinarios

Además las plazas son lugares de encuentro. En las más grandes vimos que había sillas a disposición de la gente. Mucho más útiles que los bancos fijos.

Münsterhof

Opernhaus

De Basilea lo que más me gustó fue sin duda Grossbasel. Cierto es que desde Kleinbasel hay unas magníficas vistas y un agradable paseo, pero es en Grossbasel donde se concentran los monumentos más importantes de la ciudad como el mencionado Ayuntamiento o la Catedral con su peculiar claustro.

Catedral

Claustro

Por otro lado, de Zúrich es difícil elegir entre una zona, ya que es más extensa, pero destacan sobre todo la ribera del Limmat con sus casas gremiales y las torres de las principales iglesias sobresaliendo; el barrio de Lindenhof y las magníficas vistas; el impresionante Schweizerisches Landesmuseum que parece más un castillo; así como la plaza Münsterhof con sus coloridos edificios y su fuente central.

Limmatquai

Zúrich

Schweizerisches Landesmuseum

La subida a la Grossmünster es imprescindible, merece la pena la subida y los 4 CHF. Permite obtener unas las magníficas vistas 360º.

Vistas desde la Grossmünster

Zúrich combina a la perfección su casco histórico plagado de edificios peculiares (e incluso ruinas romanas) con una Bahnhofstrasse exclusiva y donde podemos encontrar construcciones del siglo pasado. Ha ido creciendo y adaptándose a las corrientes arquitectónicas.

Zúrich

Das Haus zum Loch

Ruinas romanas

Paradeplatz

Zúrich

Bahnhofstrasse

Chanel

Zúrich es una ciudad perfecta para perderse por sus callejuelas sin apenas pestañear, pues tanto los edificios como los comercios o restaurantes están hermosamente decorados haciendo que cada calle sea única.

Zúrich

Zúrich

zur Haue

Zúrich

Zúrich

Llegó nuestro viaje de verano y tras varios reajustes y cábalas, decidimos conocer Letonia, Lituania y Polonia. De las dos primeras solo sus capitales, mientras que en Polonia estuvimos algún día más.

Comenzamos nuestro viaje en Riga, la capital de Letonia y la ciudad más grande de los estados bálticos. Una ciudad de gran importancia, que es el mayor centro cultural, educativo, político, financiero, comercial e industrial de la región.

Riga

Su joya turística es el centro, Vecrïga, con sus calles adoquinadas y un trazado laberíntico al más puro estilo medieval. Este queda delimitado entre el Daugava y el Pilsetas kanals, limitando al norte con Krišjāņa Valdemāra iela y al sur con Janvāra iela.

Riga

Riga

Riga

En su vista panorámica destacan tres torres: la de la Catedral (Dome), la de San Jacobo y la de San Pedro.

Catedral de Riga (Rīgas Doms)

Sveta Jekoba katedrale

Iglesia de San Pedro (Rigas Sv Pētera baznīca)

Desde esta última se obtienen unas buenas vistas 360º de la ciudad.

Riga

Riga

Riga

Riga

Riga

De entre todos los lugares del centro, hay dos plazas que destacan por encima de las demás gracias a la huella hanseática: la Plaza Līvu y la Plaza del Ayuntamiento. Aquella próspera época nos ha dejado emblemáticas edificaciones como los palacios del Gran y Pequeño Gremio o la Casa de los Cabezas Negras.

Plaza Līvu

Pequeño Gremio (Mazā Ģilde)

Casa de las Cabezas Negras (Melngalvju nams)

Pero además de las casas e iglesias pertenecientes a la Edad Media podemos encontrar un número significativo de edificios de un marcado estilo Art Nouveau construidos entre 1904 y 1914, cuando Riga era una de las ciudades más importantes del Imperio Ruso. El Art Nouveau (francés) o Jugendstil (alemán) fue una corriente estética del siglo XIX que se inspiraba en la naturaleza. Suele incorporar materiales de la Revolución Industrial.

Riga no quedó tan devastada por las guerras como otras urbes europeas, así pues, conserva la mejor y más completa colección de arquitectura Art Nouveau de toda Europa, de hecho están considerados Patrimonio de la Humanidad. La mayoría se concentran en la Alberta iela, donde hay 8 protegidos (números 2, 2a, 4, 6, 8, 11, 12 y 13) y Elizabetes iela (6, 10a, 10b, 13, 23 y 33).

Nosotros no tuvimos tiempo de recorrer estas calles. La Elizabetes no nos pillaba muy lejos del hotel y pensamos recorrerla a la que volviéramos a por las mochilas, pero al final nos desviamos de la ruta y se nos quedó pendiente. Al final le dimos prioridad al centro, que también hay buenas muestras de edificios Art Nouveau.

Riga

Riga

Casa de los Gatos (Kaķu māja)

Dado que fue una ciudad amurallada, sus puntos de interés quedan bastante próximos. Así pues, se puede recorrer cómodamente a pie. No obstante, la ciudad creció a mediados del siglo XIX cuando se echaron abajo las murallas, por lo que merece la pena también ir un poco más allá. Surgieron nuevos distritos como Mežaparks, un exclusivo barrio que nació para los alemanes acomodados o Centro (Centrs), donde predominan las grandes avenidas.

En el sureste se encuentra el barrio Moscú (Maskačka), un suburbio que ya existía en el siglo XIV y que se convirtió en guetto para judíos antes de la II Guerra Mundial. Poco queda de este pasado, pero se pueden ver los restos de la sinagoga coral.

Sinagoga Coral

También quedan algunas casas supervivientes de madera que contrastan con los edificios colindantes. Como la mole soviética.

Barrio de Moscú (Maskavas Forštate)

Barrio de Moscú (Maskavas Forštate)

Torre Stalin

El desarrollo urbanístico soviético influyó en el aspecto de la ciudad, en esas amplias calles, en esos edificios que son moles de cemento, en los monumentos que ensalzan la libertad, el pueblo… Y hoy lo que se encuentra el visitante es un contraste entre la influencia rusa, el pasado medieval, vestigios de la próspera época hanseática, la arquitectura Art Nouveau y una occidentalización de los últimos años.

Riga

Riga

Riga

Riga

Riga

Monumento a Fusileros Letones

Aunque a priori puede parecer una ciudad gris, lo cierto es que una vez que paseas por sus calles, te encuentras una ciudad con mucha historia, repleta de animadas plazas y donde abundan los parques y jardines que aportan ese toque de color.

Bastejkalna parks

Bastejkalna parks

Es esta riqueza cultural, artística y turística la que le da el sobrenombre de París del Este. Aunque ahí creo que las comparaciones son odiosas.

Y si no creo que Riga se pueda comparar con París, tampoco entiendo que muchos equiparen a Vilna, la capital de Lituania, con Praga (por sus edificios barrocos) o con Roma (por las siete colinas sobre las que se asienta).

Estoy de acuerdo en que tiene un casco histórico muy rico, Patrimonio de la Humanidad, además. Pero no encontré ese alma que puede tener Praga. Ni mucho menos. Vilna recuerda más a un pueblo que a una ciudad – cuanto menos una capital-. Así como Riga desde las alturas ofrece una buena estampa de sus edificios más importantes, Vilna por el contrario me dejó algo fría desde la colina Gediminas (ni siquiera es que la torre sea gran cosa) o desde las tres cruces.

Vilna

Vilna

Vilna

Vilna

Sin embargo, creo que gana a pie de calle y es una buena muestra de su historia. Lo primero que sorprende es la cantidad de iglesias que hay en la ciudad. En cada calle, cada esquina, cada rincón, de todas las confesiones. La mayoría de ellas barrocas, pero también góticas, neoclásicas o neobizantinas. Y es que Vilna al parecer es la ciudad con más iglesias por habitante de todo el mundo. Lituania, por su parte, es el país más católico del Este de Europa.

Iglesia de San Francisco y San Bernardino

Iglesia

Vilna

Iglesia

Iglesia

Vilna

Vilna

Algo curioso teniendo en cuenta que fue el último país en convertirse al cristianismo. Lo hicieron en el siglo XVI cuando los jesuitas españoles se trasladaron para liderar la lucha contra la Reforma de Lutero. Estos también fueron los artífices de la prestigiosa Universidad.

Universidad

Pero no todo es cristianismo en Vilna, sino que era una ciudad en la que convivían varias confesiones. Históricamente estaba dividida en cuatro sectores: el de los católicos (formado por polacos y lituanos), el de los ortodoxos (rusos), el de los luteranos y calvinistas (alemanes) y el de los judíos.

Iglesia Ortodoxa de San Constantino y San Miguel (Šv. Konstantino ir Michailo cerkvė)

Vilna

Todos ellos convivieron en armonía hasta la llegada de los nazis. Los que más lo padecieron, por todos es conocido, fueron los judíos, y en Vilna había una gran comunidad (llegaron a tener más de cien sinagogas repartidas por la ciudad). Ya Napoleón la había dado el sobrenombre de la Jerusalén del Norte.

El Holocausto acabó no solo con los judíos de la ciudad, sino con sus barrios, y hoy apenas queda nada. Hay que ir con mil ojos para encontrar un busto, una placa, un cartel que relate la historia. Para recordar más aquellos trágicos acontecimientos habría que visitar el Museo del Holocausto.

Elijahu Ben Sholomo Zalman

Otro museo que recuerda el pasado de la capital lituana es el de las Víctimas del Genocidio, ubicado en el antiguo cuartel de la Gestapo y que más tarde serviría al KGB.

Museo de las víctimas del Genocidio

Vilna tiene además un punto bohemio en el barrio de Užupis, una república independiente no reconocida en la que predominan los talleres artesanos y los centros artísticos.

Ángel

Constitución

Desde que Lituania se convirtió en país independiente, Vilna se ha ido renovando, ha modernizado sus servicios e infraestructuras. Sin embargo, al igual que ocurría con Riga, aún tiene ese toque que recuerda su pasado medieval con huellas de su etapa comunista.

Vilna

Vilna

Vilna

Vilna

No es una capital que destaque especialmente por su belleza, pero si pilla de paso, bien merece un día (o dos si se quiere entrar en la Universidad y algún museo).

Vilna

Vilna

Polonia la recorrimos un poco más a fondo, no nos quedamos solamente con su capital, sino que visitamos algunas de sus ciudades más importantes. Comenzamos por el norte con Gdańsk, o Danzig, una ciudad portuaria que ha sido muy relevante en la historia de Polonia, de Europa y del Mundo.

Gdansk

Gdansk

Fue una ciudad hanseática y adquirió gran importancia en la época gracias a su puerto pesquero, el comercio de artesanías y ámbar. Sin embargo, en la historia más reciente tuvo su relevancia en el inicio de la II Guerra Mundial.

Aunque la contienda acabó con gran parte de la ciudad, gracias a reconstrucciones de finales de siglo, el visitante se encuentra con un casco histórico que muestra aquel poderío con edificios impresionantes y fachadas ricamente ornamentadas tanto en su calle principal como en el margen al río.

Gdansk

Gdansk

Gdansk

Gdansk

Gdansk

Gdansk

Gdansk

Incluso hasta las nuevas viviendas intentan copiar ese diseño arquitectónico para mantener el estilo de la ciudad y cierta armonía.

Gdansk

Gdansk

Desde Gdańsk nos acercamos a las vecinas Gdynia y Sopot, que juntas forman la Triciudad, y, aunque tienen su aquel, creo que nos deberíamos haber centrado solo en Gdańsk, pues la oscuridad se nos echó encima y no pudimos detenernos todo lo que merece una ciudad como esta.

Gdynia

Gdynia

Sopot

Sopot

El centro histórico está bastante concentrado en la Calle Larga, la Calle Mariacka y el río, pero tiene bastante que ver, muchos detalles que observar. Intentamos concentrarlo todo en apenas una tarde, cuando habríamos necesitado un par de días.

calle Dluga

calle Dluga

Złota Brama

Calle Mariacka

La segunda ciudad que visitamos fue Bydgoszcz, una parada técnica para no tragarnos muchas horas en tren hasta Poznań. Fundada en la Edad Media, se convirtió en un relevante puerto fluvial gracias a la ubicación próxima a varios ríos. Desde el siglo XIX es también punto ferroviario de importancia. Pero sobre todo es centro industrial que se ha especializado en la industria textil, maderera, química y metarlúrgica. Así, hoy es el principal centro económico de esta parte de Polonia y, aunque no es un destino turístico muy popular, guarda algunos monumentos históricos interesantes y joyas arquitectónicas de diferentes épocas.

Bydgoszcz

Plaza del Antiguo Mercado (Stary Rynek)

Bydgoszcz

Bydgoszcz

Bydgoszcz

Sobre todo destacan los graneros, el símbolo de la zona, que recuerda el origen agrícola y comercial de la ciudad. La mayoría se encuentran en la isla Wyspa Młyńska.

Granero Holandés

Granero

Barn "Inn Mill

Poznań me sorprendió gratamente. La que se cree que fue la capital hasta el siglo X cuenta con un casco histórico memorable. Sobre todo su Plaza del Mercado. En ella destacan casas de estilo barroco, gótico y renacentista decoradas de diferentes colores y ornamentos en sus fachadas. Refleja un tiempo en el que residían las familias más pudientes de la ciudad.

Plaza del Mercado (Stare Rynek)

Plaza del Mercado (Stare Rynek)

Plaza del Mercado (Stare Rynek)

Plaza del Mercado (Stare Rynek)

Plaza del Mercado (Stare Rynek)

Plaza del Mercado (Stare Rynek)

Ayuntamiento (Ratusz)

En Ostrów Tumski nació el estado polaco, así que tampoco hay que pasarlo por alto.

Catedral de los Apóstoles Pedro y Pablo (Bazylika Archikatedralna św. Apostołów Piotra i Pawła)

Me parece una ciudad imprescindible en cualquier itinerario por Polonia.

Nuestra siguiente parada fue Wrocław, una ciudad que siempre guardaré en mi memoria por sus Krasnale, esos simpáticos enanitos.

Krasnal Motocyklista

Ciastuś i Amorinek

Krasnal Obieżysmak

Krasnal Śpioch

Krasnale

También tiene una espectacular Plaza del Mercado que es su centro neurálgico. Wrocław perteneció a la Liga Hanseática y fue un importante centro comercial, así, era en ella donde confluían las principales rutas comerciales de Europa, entre ellas la Vía Regia y la Ruta del ámbar.

Plaza del Mercado (Rynek)

Plaza del Mercado (Rynek)

Esta plaza, que con sus dimensiones de 213 x 178 metros es una de las más grandes de Europa, sigue la misma tónica de las que estábamos viendo en el viaje. Está flanqueada por edificios de colores de diferentes estilos (renacentistas, góticos, barrocos…) y en su centro se erigen el ayuntamiento así como edificios de viviendas. No fue destruida durante la II Guerra Mundial, por lo que es una auténtica joya.

Plaza del Mercado (Rynek)

Plaza del Mercado (Rynek)

Plaza del Mercado (Rynek)

Plaza del Mercado (Rynek)

Ayuntamiento (Ratusz)

Ayuntamiento (Ratusz)

Al igual que Poznań, también tiene su Ostrów Tumski, el lugar en que nació la ciudad y que suponía el límite de la jurisdicción eclesiástica. En la zona se erigen iglesias monumentales, una iglesia gótica, las casas de los clérigos y el palacio arzobispal, de estilo neoclásico.

Ostrów Tumski

Catedral de San Juan Bautista

La penúltima parada del viaje fue Cracovia. Fue primero un importante centro comercial y después foco del cristianismo, por lo que no tardó en convertirse en capital y en comenzar a desarrollarse. De aquellos años data su catedral.

Catedral de Wawel (Katedra Wawelska)

Catedral de Wawel (Katedra Wawelska)

Por otro lado, cabe mencionar la importancia que adquirió en el siglo XIV cuando, tras las invasiones tártaras la ciudad tuvo que ser reconstruida y se fundó la Universidad (la segunda universidad más antigua de Europa por detrás de la de Praga).

Universidad

Collegium Maius (Gran Colegio)

Collegium Novum

Cuando en 1596 Segismundo III movió la capital a Varsovia, Cracovia perdió algo de importancia, pero seguía siendo el lugar donde se coronaba a sus monarcas. Y ahí se mantiene el castillo en la colina de Wawel. Imprescindible, sin duda.

Castillo de Wawel

Su Plaza del Mercado también es de las más notables del país, pero no me gustó tanto como las de Poznán o Wrocław, a pesar de tener unas impresionantes dimensiones y ser la plaza medieval más grande de Europa. La plaza está flanqueada por ornamentadas casas burguesas y palacios de origen medieval, pero sobre todo, en ella destacan la Basílica de Santa María, la Lonja de los Paños, la iglesia de San Adalberto y la Torre del Ayuntamiento.

Basílica e Iglesia de San Adalberto

Lonja de Paños (Sukiennice) y Torre

Lonja de Paños (Sukiennice)

Lonja de Paños (Sukiennice)

Lonja de Paños (Sukiennice)

Cracovia está repleta de trazos que componen su historia. El siglo XX la marcó especialmente. Durante la II Guerra Mundial quedó bajo dominio nazi y aunque no fue bombardeada, los alemanes se encargaron de borrar todo pasado polaco. No sólo de las calles, sino que expulsaron a los judíos y polacos de la ciudad.

Kazimierz

Fábrica Oskar Schindler

Plaza de los Héroes del Gueto (plac Bohaterów Getta)

Con el nacimiento de la República Popular de Polonia llegó la mayor planta siderúrgica del país, la fábrica Siderurgia Lenin, que convirtió a Cracovia en un importante centro industrial y favoreció el crecimiento de la población.

Hoy ya no es la capital, pero sigue siendo una de las ciudades más importantes de Polonia y la subestimé, pues nos quedaron muchas cosas por ver.

Finalizamos el viaje en Varsovia, que se convirtió en capital en el siglo XVI. El rey Segismundo III había realizado a cabo experimentos en el castillo de Cracovia con fatal desenlace, por lo que buscaba nueva residencia, y dado que la situación de Varsovia le permitía controlar mejor el territorio de la Polonia de aquel momento (era cuatro veces más grande que la extensión actual del país), decidió mudarse.

Es una ciudad que ha sabido renacer de sus cenizas, pues en 1944 prácticamente quedó destruida. Apenas quedaron en pie edificios. Los nazis acabaron con bibliotecas, museos, iglesias, palacios, el castillo, edificios institucionales… Tan solo se conservó el ferrocarril, porque a los alemanes les era útil. Pero con la llegada en 1945 de la República Popular Polaca Varsovia comenzó a reconstruirse siguiendo el modelo original. Este trabajo tan meticuloso hizo que para 1980 la UNESCO le diera el reconocimiento de Patrimonio de la Humanidad como “ejemplo destacado de reconstrucción casi total de una secuencia histórica que se extiende desde el siglo XIII hasta el siglo XX”​.

Patrimonio de la UNESCO

Su centro histórico se concentra en la Ruta Real, que transcurre desde la Plaza Zamkowy, en el centro histórico de la ciudad, hasta el Palacio de Wilanów, la residencia de verano. En el recorrido destacan impresionantes edificios, sobre todo a lo largo del tramo de la calle Nowy Świat, la que fuera la principal arteria comercial desde el siglo XIX hasta la II Guerra Mundial.

Nowy Świat

Palacio Uruskich (Pałac Uruskich)

Palacio Tyszkiewiczów (Pałac Tyszkiewiczów)

Palacio Presidencial (Pałac Prezydencki)

Nowy Świat

En Stare Miasto destacan el Castillo y la Plaza del Mercado, con sus recuperados edificios renacentistas y barrocos y el símbolo de Varsovia: la sirena (hermana de la de Copenhague).

Castillo Real (Zamek Królewski w Warszawie)

Plaza Zamkowy (Plac Zamkowy)

Stare Miasto

Stare Miasto

Stare Miasto

Plaza del Mercado (Rynek Starego Miasta)

Plaza del Mercado (Rynek Starego Miasta)

Sirena de Varsovia

Pero aunque ha recuperado su parte histórica, es una ciudad que ha ido modernizándose y se nota el contraste en sus calles. Se ha ido adaptando a nuevas épocas y nuevos espacios de ocio.

Varsovia

Varsovia

Parque Multimedia

Vístula

Vístula

Polonia llevaba rondando nuestras cabezas desde hace tiempo, pero siempre lo íbamos posponiendo. Pero es un país imprescindible para conocer la historia de Europa, ya que tiene un pasado ligado a Alemania, a la Hansa, a las antiguas repúblicas soviéticas… Pero sobre todo nos recuerda que se ha visto envuelta en las dos guerras mundiales. Los daños de la Segunda quedan muy patentes con numerosos monumentos y placas que recuerdan a los caídos entre 1939 y 1945.

Monumento

Monumento

El Pequeño Insurrecto (Mały Powstaniec)

Placa

Placa

Está relativamente cerca, hay vuelos directos y además tiene buenas comunicaciones. Nos faltaron 2 ó 3 días más para haberla recorrido más a fondo, porque desde luego tiene mucho que ofrecer. Tanto en historia, como en cultura, ocio o gastronomía.

Dos meses más tarde volvimos a irnos de viaje. De nuevo a Europa, pero esta vez con un cambio de estilo. Dejamos atrás los buses y trenes y nos embarcamos en un crucero por el Mediterráneo. No era nuestra intención, pero dado que las opciones en el Caribe no nos convencían, pusimos las miras más cerca.

Por segunda vez en un año visitamos Francia, esta vez Marsella (Parte I y Parte II), el puerto más importante del país. El desarrollo de la ciudad siempre ha ido ligado al puerto, desde los inicios con los griegos, hasta el siglo pasado con la llegada de los ciudadanos de las excolonias. Ha sido lugar de paso y ha sido una urbe muy cosmopolita estando conectada con Grecia, Italia, España y el norte de África (Argelia, Marruecos y Túnez).

Tras un exhaustivo plan de renovación en los últimos años, el Puerto Viejo se ha convertido en el principal atractivo turístico. Además, su nueva disposición invita a caminar. Con su forma de U queda delimitado por los Fuertes de San Juan y San Nicolás.

Marsella

Fuerte de San Nicolás

Fuerte de San Juan

Aunque las escalas de crucero a veces son algo atropelladas y cuentas con poco tiempo, lo cierto es que la recorrimos con calma y me sorprendió, pues por un lado me recordó a París, pero por otro tiene ese carácter de ciudad portuaria, multicultural y diversa.

Conservatorio Pierre Barbizet

Cours Julien

Marsella

Al ser la ciudad más antigua de Francia, tiene muchísima historia, y podemos encontrar edificios y monumentos de diferentes etapas, influencias y estilos.

Notre Dame de la Garde

Abadía San Víctor

Abadía San Víctor

Iglesia Saint Ferreol Les Augustins

Catedral Santa María la Mayor

Catedral Santa María la Mayor

Catedral Santa María la Mayor

Catedral Santa María la Mayor

Hôtel de Cabre

También es la ciudad del Jabón de Marsella, una mezcla de aceite y sosa triturada a la que se le añade miel, esencias y perfumes. Nació en el siglo XII y con el paso del tiempo se convirtió en un producto muy valorado pasando de ser elaborado artesanalmente a en fábricas. Casi desapareció con la llegada de los detergentes, pero su consumo se ha recuperado en los últimos años gracias a una mayor conciencia por el Medio Ambiente.

Savonnerie de la Licorne

¿Y qué hay más francés que la Marsellesa? El hoy himno nacional, era la canción que iban entonando los 500 voluntarios marselleses que marcharon a París para unirse a la causa del gobierno revolucionario.

Memorial de la Marsellesa

Empezamos bien, me sorprendió gratamente la primera escala, sin embargo, después llegamos a Génova y el ánimo decayó. El tiempo no acompañó mucho, también es verdad, pero aún en seco, me habría parecido una ciudad en decadencia.

Génova

Génova

De sus años como gran potencia comercial y cultural han llegado magníficos palacios e iglesias, pues la aristocracia se pronto se mudó a Génova, punto de encuentro y de conocimiento.

Catedral de San Lorenzo

Iglesia

Banco de Cerdeña

Via Garibaldi

Municipio

Sin embargo, más que sus edificios históricos, lo que más me atrajo fue pasear por sus callejones estrechos. Aunque seguía sin tener el punto de Marsella.

Génova

Génova

En nuestra tercera escala tuvimos que decidir entre Nápoles y Pompeya, además con apenas 6 horas en tierra. Era arriesgado ir al yacimiento, pero así nos alejábamos un día del ritmo de ciudad, y además, nos parecía muy interesante la visita.

Pompeya

Anfiteatro

Foro

Foro

Y no decepcionó porque, aunque vimos una ínfima parte, nos permitió conocer cómo era una ciudad hace miles de años. Te hace darte cuenta de que como sociedad, poco hemos avanzado, pues ya por aquel año 79 a.C. en que el magma del Vesubio arrasó Pompeya, habían desarrollado el urbanismo con sus comercios, espacios de ocio, necrópolis…

Pompeya

Pompeya

Pompeya

Pompeya

Teatro Pequeño

Termas Estabianas

La visita permite no solo hacerse una idea de cómo eran las clases sociales, de cómo eran las viviendas, los templos, las termas… Y es que por muchas excavaciones romanas que hayamos visto en otras ciudades, aquí la erupción ha hecho que lleguen hasta nuestros días frescos, mosaicos u objetos. Incluso se han podido reconstruir cuerpos.

Pompeya

Pompeya

Pompeya

Termas Estabianas

Mosaico

Fullonica (Batanes) de Stephanus

Pompeya

Pompeya

La vuelta fue un poco accidentada y a la carrera, pero mereció la pena.

Sicilia por su parte me dejó una sensación agridulce. Por un lado Catania me decepcionó un poco, Taormina me encantó y Mesina me gustó pero sin llegarme a apasionar.

Catania es la segunda ciudad más grande de Sicilia y fue fundada en lo alto de una colina por los griegos en el año 729 a. C. Más tarde pasó a ser romana, bizantina, árabe, normanda, suava, germana, aragonesa y finalmente italiana. Así, conserva monumentos de diferentes etapas y pueblos (menos de los griegos, que apenas ha llegado nada) como el anfiteatro, la catedral, la universidad…

Catedral

Universidad

No obstante, mucho de lo que vemos hoy en día son reconstrucciones, ya que en 1693 quedó devastada por un terremoto cuando aún se estaba recuperando de la erupción del Etna en 1660. En la reconstrucción de la ciudad se planificaron unas amplias avenidas y plazas para así prevenir terremotos y se incorporó lava negra en los edificios.

Catania

Es Patrimonio de la Humanidad dentro de la categoría “Ciudades del barroco tardío de Val di Noto” por la UNESCO desde 2002 pero a mí salvo la Piazza Duomo, el resto no me atrajo en demasía.

Piazza Duomo

Taormina es lo contrario. A unos 200 metros sobre el nivel del mar, en lo alto del Monte Tauro, se halla esta ciudad fundada en el año 358 a.C. por prófugos griegos. Se desarrolló como ciudad helena, aunque, al igual que en Catania, también llegaron los romanos, los bizantinos, los árabes y los aragoneses.

Palacio Corvaja

Es una pequeña urbe de apenas 10.000 habitantes, pero que atrae a un gran número de turistas desde hace un par de siglos gracias a sus playas y al encanto medieval de sus calles. El casco histórico queda delimitado entre Puerta Mesina y Puerta Catania (restos de las antiguas murallas), y de una a otra discurre la antigua vía romana Via Valeria hoy conocida como Corso Umberto I.

Puerta Mesina

Puerta Catania

El edificio más importante es la Catedral de San Nicolás, del siglo XIII, con una fachada muy sencilla y una planta que recuerda a las catedrales normandas.

Piazza del Duomo

Pero sin duda, si hay algo que destaca en Taormina es su Teatro Griego del siglo III a.C. No solo por su valor artístico, sino también por su localización, puesto que se halla en lo más alto de la ciudad permitiendo tener unas magníficas vistas de la costa y del Etna.

Para acabar con Sicilia volvimos a Mesina, la principal entrada de la isla y a tan solo 3 kilómetros de la punta de la bota. Su puerto con forma de hoz ha sido relevante a lo largo de la historia, y no solo para lo bueno, ya que se cree que fue la entrada de la peste negra en Europa en la Edad Media. Hoy su importancia queda relegada al comercio y a la pesca. Además de ser escala para los cruceros.

Puerto de Mesina

Al contrario que Taormina, no conserva mucho de su pasado, ya que ha quedado destruida varias veces en su historia como consecuencia de su alta actividad sísmica.  El 28 de diciembre de 1908 un terremoto seguido de tsunami la arrasó y causó la muerte de 60.000 habitantes (de los 150.000 que tenía). Tras este trágico suceso la ciudad fue reconstruida, más moderna y funcional. Sin embargo, poco después sufrió los bombardeos de la II Guerra Mundial, por lo que tuvo que ser levantada de los escombros de nuevo.

Mesina

Como reseñable sin duda lo principal es la Piazza del Duomo, dominada por la Catedral del siglo XI (aunque reconstruida, claro).

Catedral

A su lado izquierdo se alza el campanario, que acoge el reloj astronómico más grande del mundo, fabricado en 1933 en Estrasburgo. En cada uno de sus cuadrantes hay diversas figuras animadas que indican las horas, los días, los meses, los planetas y las fiestas religiosas.

Para finalizar el crucero llegamos a la República de Malta, en concreto a la isla del mismo nombre. También estuvo habitada por griegos, romanos, árabes, normandos y aragoneses. Fue el hogar de la Orden de los Caballeros de San Juan, quienes consiguieron derrotar por primera vez a los turcos. Más tarde fue conquistada por Napoleón y finalmente acabó en manos británicas, de quien consiguió independizarse en 1964.

Monumento a la Independencia

A pesar de ser una isla bastante pequeña ofrece tanto descanso en un lugar paradisíaco como una gran oferta de deportes acuáticos y de aventura. Pero no todo se reduce a hoteles lujosos, playas o extensa oferta de ocio, sino que además es un lugar lleno de historia y una visita a sus ciudades y pueblecitos históricos permite retroceder en el tiempo. Tal es el caso de Mdina y Rabat, a los que llegamos en transporte público.

Mdina nos encantó. La que fuera durante mucho tiempo el centro político y capital de Malta hoy tan solo acoge a unos 300 habitantes, pero no por ello ha perdido su encanto. Quizá por eso, por haberse quedado algo olvidada, se conservan sus calles medievales, callejuelas y rincones, en donde se pueden encontrar palacios, iglesias y edificaciones normandas y barrocas.

Interior puerta

Catedral de San Pablo

Mdina

Mdina

Rabat es otro estilo, pero tiene también mucho encanto con sus balcones coloridos, alguna iglesia y si se quieren visitar las catacumbas.

Rabat

Iglesia de San Pablo

Y por supuesto, no pudo faltar la visita a la capital, a La Valeta, una ciudad que engaña, pues aunque parece pequeña, tiene mucho que ver.

La Valeta

Tras el asedio de los turcos a mediados del siglo XVI, La Valeta fue reconstruida en apenas 15 años prácticamente desde cero y con un diseño totalmente novedoso. Se planificó como un entramado cuadriculado de calles. Este plano favorecía el libre fluir del aire fresco desde ambos puertos a través de las estrechas calles.

Calle la Valetta

La Valeta conserva más de 300 monumentos importantes entre sus murallas, sin embargo, su atractivo radica sobre todo en su conjunto. En pasear por sus calles empinadas, en descubrir mil iglesias, edificios de la Orden, los fuertes, el puerto… descubriendo así pedazos de su historia. Y también ¿por qué no? en perderse por las calles más comerciales y turísticas.

Ópera

Fuerte de San Elmo

Guardia Principal

Iglesia de Santa Catalina de Italia

Calle de la República

Aunque sin duda, lo mejor fue despedir el viaje (y el año) con la salida del puerto al atardecer.

La Valeta

La Valeta

Y con el crucero cerramos un año especialmente viajero en el que visitamos 3 continentes, 10 países, 22 ciudades y recorrimos 39.164 kilómetros. Y ahora, casi ya rozando diciembre, comenzamos con 2018, que también tiene tela que cortar.

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Conclusiones del Crucero por el Mediterráneo: Escalas y Resumen de Gastos

En la entrada anterior ya realicé un análisis de la experiencia con el MSC Meraviglia. Pero la verdad es que lo importante (para mí) en un crucero, son las escalas. El barco importa, claro, ha de ser confortable, entretenido y ofrecer buena oferta gastronómica, pero yo contrato un crucero por los desplazamientos.

Hasta la fecha los tres anteriores que habíamos hecho tenían una ruta, y volvían a empezar en el puerto en que acababan su recorrido. Por tanto, había itinerario A e itinerario B. De esta forma analizábamos dónde preferíamos iniciar o terminar, o cuándo estaba mejor ubicado el día de navegación (siempre mejor hacia el final del crucero para descansar y hacer maleta). Por ejemplo, cuando hicimos el de Capitales Bálticas, elegimos terminar en Malmö que era una ciudad pequeña y que podríamos ver en pocas horas aun teniendo que desembarcar.

En este caso, sin embargo, se trata de un crucero circular. Empezaba y terminaba en Barcelona, pero es que además había embarque y desembarque en cada escala. Imagino que ponen a la venta en cada país/mayorista un determinado número de camarotes de cada categoría para así ir cubriendo. Porque si no, no tiene sentido que por ejemplo yo deje el camarote un viernes en Barcelona y no se ocupe hasta el lunes en Nápoles, pues la empresa perdería dinero.

Eso sí, a la hora de elegir en la agencia de viajes, no teníamos mucha complicación con el itinerario, pues era el que era. Y estaba bien que saliera de Barcelona, pues gracias al AVE llegaríamos en 3 horas. Y dado que ya habíamos visitado la ciudad, no nos tendríamos que preocupar del inicio o del fin.

Nuestras escalas fueron Marsella (Parte I y Parte II), Génova (Parte I y Parte II), Nápoles (Pompeya I y Pomeya II), Mesina (con excursiones a Catania y Taormina) y La Valeta (con excursion a Mdina y Rabat). Y sin duda la mejor de todas fue la última. Como suele ser habitual, hicimos todas las excursiones por libre. Las de la naviera me parecen prohibitivas, además de que es otro estilo, pues te organizan otros.

Excursiones

Estamos en Europa, son ciudades preparadas para el turismo y el transporte público funciona muy bien. Lo más complicado era Sicilia, que optamos por alquilar un coche para poder ver alguna ciudad más.

Marsella, a medio camino entre Italia y España, me gustó bastante a pesar de la decadencia de la ciudad. O quizás gracias a eso. En ocasiones parece una ciudad caótica, pero en otros un tranquilo pueblo de pescadores. Es 100% mediterránea con su mezcla de colores, gentes y gastronomía. Todo un ejemplo de multiculturalidad.

Marsella

Marsella

Marsella

Marsella

Tiene cierto encanto que recuerda a París en cafés y terrazas, en su planificación urbana, arquitectura y sus balcones. Algo que no es de extrañar, ya que fue reformada en el siglo XIX bajo las órdenes de Haussman. También guarda cierta similitud en barrios menos populares en los que predomina el arte urbano.

Palacio de la Bolsa

Marsella

Marsella

Marsella

Cours Julien

Marsella

En sus calles hay vestigios de sus más de dos milenios de historia, por lo que podemos encontrar restos griegos, romanos, medievales así como más recientes.

Marsella

Marsella

Vieille Charité

Iglesia Saint Laurent

Catedral Santa María la Mayor

Génova por el contrario me decepcionó bastante. También es cierto que nos diluvió y vimos la ciudad un poco a la carrera y lo que nos dejó la climatología. Pero me pareció una ciudad gris y sosa. Me esperaba más de una ciudad italiana.

Génova

Génova

Génova

Génova

En sus calles también hay historia, puesto que ha sido un importante cruce de culturas y pueblos desde la Antigüedad. Magníficos edificios, imponentes iglesias, elegantes mansiones y fachadas ricamente decoradas nos sorprenden a cada vuelta de esquina. Sin embargo, la ciudad parece un poco abandonada y esto ensucia la memoria del Siglo de los Genoveses, cuando Génova era un punto de encuentro y de conocimiento.

Palazzo San Giorgio

Génova

Génova

Génova

Génova

Nápoles no la vimos, tan solo de vuelta desde la estación y era de noche, bajo una intensa lluvia y a la carrera, por lo que no cuenta mucho la imagen de ciudad caótica, ruidosa y de tráfico endiablado que me traje. En su lugar visitamos Pompeya. Teníamos la duda de si quedarnos en Nápoles o visitar el yacimiento, y creo que acertamos. Aunque llegáramos con la hora pegada, pero creo que histórica y culturalmente, era más interesante visitar la ciudad arrasada por el Vesubio. Teniendo apenas 4 horas y media de luz en la escala, poco más se puede hacer. Ya habrá tiempo de visitar Nápoles y descubrir su patrimonio histórico y artístico.

Pompeya

Teatro Grande

Pompeya

Pompeya

Termas Estabianas

Termas Estabianas

Fullonica (Batanes) de Stephanus

Pompeya

Pompeya

Anfiteatro

Pompeya

Sicilia es una isla que guarda importantes testimonios de su pasado gracias a los restos arqueológicos y numerosos monumentos que se conservan. Entre el Norte y el Sur, entre Oriente y Occidente, Sicilia sí que ha sido un cruce de caminos.

Es una isla de interior con mezcla de aires griegos, españoles y árabes, pero también con su propio carácter del sur de Italia. En su territorio combina un interior en el que predominan volcanes, montañas y colinas con un exterior en el que destaca la paleta de azules del mar. No es de extrañar que a lo largo de su historia haya atraído a artistas como fuente de inspiración.

En el centro se alza el Etna, el volcán más alto y activo de Europa. Los romanos creían que era la fragua de Vulcano. Y según la mitología griega acogía las fraguas de Hefesto y era la residencia del monstruo Tifón, el culpable de terremotos y erupciones. No obstante, los sicilianos parecen no temerlo, ya que a su alrededor hay asentados muchos pueblos. Pueblos que podrían desaparecer como consecuencia de derrumbamientos de las laderas. Y es que parece que, según recientes mediciones, el volcán se está desplazando en dirección al mediterráneo a 14 mm por año.

Aunque ha provocado graves daños en diferentes ocasiones, sus ríos de lava también han generado – con el paso del tiempo, eso sí- una tierra fértil, en la que predominan en nogales, cítricos y viñedos.

Etna

Contábamos con poco tiempo, así que alquilamos un coche en AutoEuropa por 25€ el día y nos fuimos a Catania, Taormina para terminar en Mesina, el puerto de atraque.

Catania no tiene mucho encanto, no está mal su centro histórico, pero una vez que sales fuera de esa delimitación da la sensación de ser una ciudad algo dejada, abandonada y sucia.

Catania

Catania

Catania

Piazza Duomo

Palazzo del Municipio

Taormina por el contrario es totalmente recomendable. Es pequeña, pero tiene un encanto medieval. Y su posición ofrece unas vistas impresionantes tanto del volcán como de la costa.

Taormina

Taormina

Taormina

Taormina

Duomo

Mesina estaría entre ambas. No tiene ese toque de Taormina, pero bien merece un paseo. Además, el barco atraca cerca y todo queda bastante próximo.

Iglesia de la Santa María de la Anunciación de los Catalanes

Catedral

Palazzo dei Leoni o Palazzo della Provincia

Mesina

Santuario della Madonna del Montalto

Iglesia de Cristo Rey

Puerto

Como decía al principio, nuestra última escala fue la que más nos gustó. Viajar a Malta está muy de moda entre los turistas europeos. A pesar de ser una isla bastante pequeña ofrece tanto descanso en un lugar paradisíaco como una gran oferta de deportes acuáticos y de aventura. Pero no todo se reduce a hoteles lujosos, playas o extensa oferta de ocio, sino que además es un lugar lleno de historia y una visita a sus ciudades y pueblecitos históricos permite retroceder en el tiempo.

La Valeta

Mdina

Rabat

Tal es el caso de Mdina y Rabat, a los que llegamos en transporte público. Ciudades por cierto en las que se rodaron escenas de Desembarco del Rey en la primera temporada de Juego de Tronos.

Mdina nos encantó, sus callejuelas, lo bien conservado que está todo, sus palacios, su calma…

Museo de la Catedral

Mdina

Mdina

Mdina

Rabat es otro estilo, pero tiene también mucho encanto con sus balcones coloridos.

Rabat

Rabat

A la vuelta dimos un paseo por La Valeta, una ciudad que engaña, pues aunque parece pequeña, tiene mucho que ver.

Biblioteca Nacional

La Borsa

Aunque lo mejor es ver la entrada y salida del puerto, que permite alcanzar de un vistazo toda la muralla y el conjunto arquitectónico. Sobre todo la salida al atardecer.

Valetta

La Valeta

La Valeta

La Valeta

En general podríamos decir que son todas ciudades interesantes, que tienen suficientes atractivos que ofrecer al visitante. Aunque quizá tenemos cierto sesgo y al haber visitado ya tantos países, no nos sorprenden tanto algunos destinos, por recordarnos a otros.

El día de navegación nos sirvió para descansar antes de volver a la rutina, pues, aunque lo bueno de un crucero es que amaneces cada día en un puerto sin esfuerzo alguno; lo concentrado de las escalas y la conjunción de cena – espectáculo – copa hace que se trasnoche algo, se madrugue bastante y el cuerpo se lleve buen agote. También aprovechamos para hacer las maletas sin quitar tiempo de un día normal.

Aunque por supuesto, el día de navegación es para conocer el barco y vivir las actividades que en él se desarrollan y que no vemos a diario por estar en tierra. A diferencia de otros cruceros aquí no vimos demostración de tallas de frutas y verduras, imagino que esto ya quedó muy visto y de décadas pasadas. Sin embargo sí que hubo de pizza y mozzarella. Lógico por otra parte, tratándose de una naviera italiana. También había actividades programadas por el equipo de animación, como el MasterChef at Sea.

Mozzarella

MasterChef at Sea

Aún así, a pesar de haber descansado, este crucero ha sido agotador. La lluvia, el correr por Nápoles para no perder el barco, el concentrar tres ciudades sicilianas en un solo día… Todo ello acaba haciendo mella. Además, cuando la visita es en ciudad, al final acabamos haciendo unos 20 kilómetros diarios. Y si sumas un día tras otro, acaba pesando.

MSC Meraviglia

Para finalizar, vamos con el recuento de gastos:

Crucero con con camarote interior en categoría Fantástica y pack de bebidas: 1.863€

Cuota de servicio: 142€

AVE a Barcelona: 25€ por 4 trayectos. Total 100€

Sants

Metro Sants a Drassanes: 3€ por 4 trayectos. Total 12€

Sants Estació

Bus Puerto Barcelona: 3€ por Trayecto. Total 12€

Billete diario Marsella: 5,20€ por dos. Total 10,40€

Bus a Pompeya: 2,8€ por dos. Total 5,6€

Entradas a Pompeya: 13€ por dos. Total 26€

Tren a Nápoles : 2,8€ por dos. Total 5,6€

Alquiler de coche en Sicilia: 24,95€

Fiat Panda

Gasolina: 19€

Peajes: 3.70€ por dos trayectos. Total 7,4€

Aparcamiento en Taormina: 3€

Bus Malta: 1,5€ por 4 trayectos. Total 6€

Autobús

Habría que sumar algún regalo, recuerdo y souvenir, pero eso es ya algo más personal y no llevo la cuenta, por lo que la suma total asciende a 2.236,95€ (1.118,48€ por persona).

¿Qué tocará en 2020? ¿Podremos hacer Caribe?

Final

Conclusiones del Crucero por el Mediterráneo: Análisis del MSC Meraviglia

En este crucero hemos notado un salto cualitativo con respecto a la naviera. O quizá sea por el barco, un MSC Meraviglia recién estrenado que hace justo honor a su nombre. Se nota la modernidad en el diseño de los camarotes, en las áreas comunes, en la moqueta, en el buffet, en la piscina y el parque acuático, en las zonas de ocio, en esas escaleras de brillos, en los ascensores que tardan poquísimo en sus recorridos… Es tan grande e impresionante que es muy fácil terminar el crucero y haberse perdido espacios.

Zona ascensores

Ascensor

Escalera

Nada más entrar en el barco nos sentimos abrumados con tanto colorido. Aquello más que un barco parecía un centro comercial. Lo primero que encontramos fue la Galleria Meraviglia, un paseo central de 96 metros de largo en el que se localizan tiendas exclusivas, restaurantes temáticos y un bar.

Galleria Meraviglia

Ristorante Gourmet

Plaza Meraviglia

MSC Excursiones

Crepería

MSC Meraviglia

En la planta superior hay más restaurantes temáticos, el TV Studio & Bar con su emisora de radio y estudio de televisión que cuenta con Comedy Club, karaoke y espectáculos de música en directo y el Teatro Broadway. Pero sobre todo destaca la cúpula LED de 480 m², en la que se proyectan diferentes motivos e imágenes. Aunque con tan solo unos meses de vida ya estaba dañada y tenía franjas de píxeles muertos.

Cúpula

Cúpula

Cúpula

Cúpula

Entre las tiendas encontramos joyerías, relojerías, una heladería, la chocolatería Jean-Philippe Maury Chocolate & Coffee (que tiene demasiado espacio ocupado para mi gusto)…

MSC Meraviglia

Chocolatería

Chocolatería

Figuras de chocolate

Los restaurantes temáticos, que no están incluidos en el precio del crucero y hay que reservar aparte, son Eataly (de temática italiana), Butcher’s Cut (un asador de estilo americano) y el Kaito Teppanyaki y Sushi Bar (japonés).

Kaito

Kaito

Junto al nipón destaca el Anchor Club, un pub irlandés en el que se pueden degustar todo tipo de cervezas (algunas incluidas en el paquete de bebidas, otras no).

Anchor Bar

Anchor Bar

Y en la Proa se encontraba el MSC Aurea Spa, el lujoso Spa Balinés donde ofrecían tratamientos de relajación para revitalizar cuerpo y mente. Contaba con Zona Termal y un salón de belleza. No puedo opinar al respecto ya que no lo pisamos.

aurea Spa

Justo debajo se ubica el Teatro Broadway ocupando las cubiertas 5 y 6. Se trata de un teatro al uso, con sus butacas en modo anfiteatro. Y a diferencia de la experiencia en nuestros cruceros anteriores, en este no se permite comer o beber. En él se desarrollaban las actuaciones nocturnas (o vespertinas) y algún juego de animación.

Teatro Broadway

Teatro Broadway

En el extremo opuesto del barco, tras pasar la tienda de fotos y su estudio, teníamos el restaurante L’Olivo d’oro. Aunque, en realidad, nuestro restaurante asignado en un principio fue el Waves, situado en la cubierta 5, la misma en que se encuentra recepción.

Justo enfrente de esta había una zona de piano que quedaba recogida por las brillantes escaleras de caracol. Y en los laterales el Infinity Bar, uno de los que nunca pisamos.

Recepción

Tampoco probamos el Champagne Bar, ubicado en la cubierta 7 en la parte posterior. Este bar ofrecía una amplia cama de champagnes, así como otras bebidas espumosas de todo el mundo.

Champagne Bar

Champagne Bar

Champagne Bar

Junto a él, en un lateral se esconde la biblioteca. Y digo se esconde porque yo la descubrí el último día. Ni siquiera la vi al hacer el simulacro, y eso que se encuentra junto al Casino, que era nuestro punto de evacuación en caso de emergencia.

Cuenta con un surtido de libros en diferentes idiomas, incluso japonés.

Biblioteca

Biblioteca

Biblioteca

El casino tenía máquinas a un lado, mesas al otro. Y en el centro el bar. En el lado de las máquinas estaba permitido fumar, pero el sistema de ventilación no tenía nada que ver con el de Las Vegas y una vez que pasabas la biblioteca se notaba cómo el tabaco ya había impregnado paredes, muebles y moqueta. Realmente agobiante para una no fumadora. También se apreciaba en la propia ropa con tan solo pasar unos minutos allí.

Casino

Casino

Bar Casino

En la proa de la cubierta se localiza el Carousel Lounge, un teatro diseñado para albergar los espectáculos del Cirque du Soleil. Su escenario es circular, y las butacas se disponen a su alrededor. En este sí que se puede consumir tanto comida como bebida. De hecho, una de las opciones de reserva para el Circo del Sol era cena + espectáculo. Por las tardes servía además para charlas informativas y a últimas horas de la noche se convertía en discoteca.

Carousel Lounge

En las plantas centrales (de la 8 a la 14) se encuentran la mayoría de los camarotes y ya es en las últimas cuatro superiores (15, 16, 18 y 19 – no hay 17 porque en Italia es el número de la mala suerte-) donde se localizan los espacios de ocio así como el comedor principal.

Comedor

Ubicado en la cubierta 15 y ocupando la mitad de su superficie, el Marketplace Buffet es un comedor que está abierto 20 horas al día. En su parte posterior tiene una terraza abierta a la popa del barco, y en su parte delantera se abre a la piscina con puestos de comida rápida y helados.

En todos los accesos a él había lavabos con su correspondiente jabón de manos y toallitas. Buen detalle.

Lavabo

El comedor tiene en su parte central diferentes cocinas: pizzería, comida étnica, mediterránea, family & kids (con hamburguesas, perritos, patatas fritas y pasta), una brasserie zona de ensaladas, de sopas y pastas, de pan y quesos, de fruta, de postres…

Zona ensaladas

Postres

Comida Rápida

Además, cuenta con puestos laterales donde se encuentran las máquinas de bebidas para el desayuno y una cristalera donde se puede observar cómo hacen la mozzarella.

Mozzarella Station

La verdad es que había bastante donde elegir y estaba todo riquísimo. Sin duda se notaba el origen italiano de MSC, pues pizzas, pasta, pan de ajo o salsa de albahaca no podían faltar.

Comida

En el desayuno los puestos se convierten en zonas con comida caliente (bacon, tortillas, huevos, judías, salchichas…),  bollería, tostadas, mantequilla y mermeladas, embutidos y queso, yogures y cereales. También había cocina en vivo para tortillas francesas y una sección con comida asiática (arroz camboyano, fideos de arroz salteados con verduras, arroz blanco y sopa japonesa). La zona de fruta se mantenía.

Infusiones

Desayuno

La otra mitad de la cubierta la ocupa la Atmosphere Pool, un espacio de casi 10 m² que gira en torno a la piscina rodeada por camas. Destaca sobre todo la gran pantalla gigante y el escenario en el que se desarrollaban actividades de animación cuando el tiempo lo permitía.

Piscina

Fit Dance Session

Por la noche se proyectaban en ella conciertos, e imagino que se usará más el espacio en cruceros estivales. En noviembre era prácticamente todo interior.

Atmosphere Pool

En cada uno de los laterales había sendos jacuzzis con muy buenas vistas, ya que quedaban medio suspendidos sobre el mar. Pero además, de la piscina exterior, el MSC Meraviglia también cuenta con una interior: la Bamboo Pool. Está climatizada y tiene una cubierta retráctil. Es salada y además clorada, y se notaba, ya que olía tremendamente a lejía al pasar al interior. El diseño de esta zona recuerda a las saunas, todo de madera. También cuenta con sus propios jacuzzis.

Bamboo Pool

Bamboo Pool

Justo en la cubierta superior, en la 16, en el espacio que ocupa el comedor, podemos encontrar la parte más lúdica del MSC Meraviglia.

En la parte central del barco con vista directa a la pantalla de la piscina, se encuentra el gimnasio. Tan solo nos asomamos el primer día durante nuestra visita de reconocimiento. El resto de días con andar 20 kilómetros al día teníamos bastante. Pero estaba muy solicitado con sus máquinas de última generación y sus clases de fitness.

Gimnasio

Gimnasio

A continuación se encontraban la zona entretenimiento con máquinas arcade, el cine 4D, el Sportflex (la pista de deportes), el Sportsbar y lo que más llama la atención encontrar en un barco: los dos simuladores de F1 y la bolera.

Recreativos

Pista multiusos

Sportflex

Simulador Fórmula 1

Bolera

La parte trasera del barco se abre bajo un anfiteatro a la Horizon Pool, una piscina más pequeña que por la noche se convierte en discoteca bajo las estrellas gracias a que en la cubierta 18, subiendo por la grada, se llega al Horizon Bar, uno de los mejores del barco y donde suele pinchar el DJ.

Piscina Popa

Bar

Tras el bar, en la zona interior se desarrolla la vida juvenil, ya que cuenta con el Attic Club, una discoteca para adultos, además de los Teens Clubs, uno para chavales de 12 a 14 años y otro para los de 15 a 17. En esta zona adolescente pueden disfrutar de área de juegos y cine además de la propia discoteca.

También hay lugar para los más pequeños en el Baby Club (1 a 3 años), en el Mini Club y en el Juniors Club, patrocinados por Chicco y Lego respectivamente.

Zona infantil

En la misma cubierta también se encuentra el selecto Sky Lounge, un bar en el que servían cócteles de diseño que no estaban incluidos en nuestro paquete y cuyo ambiente estaba muerto. Así que entramos un día y, viendo el panorama, nos marchamos al minuto.

En la proa de la 18 y 19 se ubica el exclusivo MSC Yacht Club, al que solo puedes acceder con la tarjeta correspondiente. No era nuestro caso. Cuentan con su restaurante, bar, grill y propia piscina con solarium y jacuzzis.

En la popa de la 19 está el Polar Aquapark, el parque acuático con cuatro toboganes, un puente suspendido, varias piscinas y actividades de entretenimiento.

Puente suspendido

Parque acuático

La verdad es que el MSC Meraviglia cuenta con extraordinarias instalaciones, pero por muchas palabras que use, es indescriptible, así que recomiendo no perderse su vídeo de presentación:

https://www.youtube.com/watch?v=DpkAYrWrZ3w

La experiencia en el barco ha sido impecable. Las únicas pegas que se le pueden poner tienen más que ver con la gente que con el barco en sí. Cuantos más pasajeros, más se complica todo: colas en la recepción, en el desembarque, buffet saturado a ciertas horas… Pero creo que es comprensible.

No se le puede poner un pero al camarote. Sin duda el más grande de todos los cruceros que hemos hecho hasta la fecha. Quizá porque no cogimos la categoría más baja de todas sino la segunda. En cualquier caso, pese a ser interior, para nada claustrofóbico. Y bien elegida por planta y por situación, muy centrada. No tuvimos ningún tipo de ruido raro (hay plantas en las que se oía ruido metálico del barco y en la 14 el agua de la piscina), ni se movió mucho en la noche más tempestuosa.

Camarote

La cama era bastante durita y cómoda, las almohadas mullidas y las mesitas muy prácticas con varias baldas para poder guardar objetos. Muy útil para dejar el móvil, las gafas y el libro.

El escritorio servía como tal y a la vez como tocador, ya que en su cajón tenía un secador (que no podías desconectar). Por lo que uno se puede preparar mientras otro se ducha sin impedimento para ninguno de los dos.

El armario resultaba algo escaso, aunque también es verdad que metimos las maletas en la parte superior. Quizá si las hubiéramos metido bajo la cama habríamos ganado ese espacio.

La tele aunque está capada y no se podía usar HDMI o UDB y las películas eran de pago, aún así tenía bastantes cadenas en diferentes idiomas para mantenerte informado, y, lo más importante de todo, permitía controlar tu cuenta. En tu perfil podías ver tanto lo que ibas gastando como reservar los espectáculos y luego consultar en la agenda qué es lo que te has ido programando.

Camarote

El baño también era muy moderno y estaba muy bien equipado. El lavabo tenía integrado el jabón y en la parte inferior tenía espacio de almacenaje y en la puerta una papelera. Sobre el lavabo había una estantería muy práctica para guardar los productos de aseo. Además, contaba con diferentes ganchos y barras para colgar las toallas.

La cabina de ducha era lo suficiente amplia y tenía incorporado en la pared un bote de gel y otro de champú que el camarista rellenaba periódicamente. También contaba con una cuerda para tender la ropa, algo muy práctico cuando acabas calada en Génova.

Baño

Como siempre ocurre en hoteles y cruceros, hay quien se queja de lo poco variados que son los buffets y lo escaso que es el menú en los restaurantes. Desde mi punto de vista, nada más lejos de la realidad. Nosotros desayunábamos contundentemente en el buffet, nos llevábamos unos bocatas de tortilla francesa o embutido y fruta por si volvíamos tarde y luego tras embarcar hacíamos una comida tardía casi merienda en el buffet. Al tener la cena a las 21:30 no nos alteraba mucho comer a las 5.

Sí que es cierto que el desayuno no variaba de un día para otro, pero creo que había suficiente variedad como para ir alternando a lo largo de una semana en caso de que se quiera. Me resulta “gracioso” que quienes suelen quejarse, luego desayunan en casa lo mismo durante todo el año. Pero eso sí, en un buffet no son capaces de decidirse porque es igual que el día anterior.

También las 4 pizzas siempre eran las mismas (margarita, aceitunas y cebolla, marinara y salchichas), pero el resto de comida iba variando cada día. Había tres tipos de pasta, y cada día cambiaba la pasta y la salsa. Lo mismo la carne, legumbres o la comida étnica. También variaban los postres, y eso que había una oferta de hasta 7-8 diferentes. No entiendo el problema, la verdad. Será que me gusta comer.

En cuanto a las cenas, yo disfruté cada plato que pedí. Y para nada me quedé con hambre. Tienes un entrante, un principal y postre, lo que me parece una comida razonable. Mucho más copiosa de lo que cenaríamos cualquiera un día normal en casa (seguro que la mayoría comemos plato único y fruta/postre). Siempre había la opción vegetariana en cada una de las opciones, así como la posibilidad de pedir fuera de carta un filete de pollo a la plancha o un pescado al vapor. Bien por intolerancias, porque no te guste algo de la carta o lo que sea. En cualquier caso, como digo, todo muy jugoso. Sobre todo los pescados. En el momento en que descubrí lo fresco que era, intentaba siempre pedirlo. Pero vamos, he probado las ensaladas, rissottos, pasta, falafel… todo delicioso. Igual con los postres. Aún así, para quien tema quedarse con hambre, que se quede tranquilo, pues siempre puede repetir o pedir varios platos diferentes. Así que tampoco entiendo las quejas al respecto. Ni por calidad ni por cantidad.

Cena día 2

Cena Sicilia

Cena

Creo que hicimos bien en sacar el pack de bebidas, pues el agua y refrescos costaban 3.90€, las cervezas 5.9€ y los cócteles 7.9€. Así que sumando lo consumido cada día, amortizamos de sobra. Y sobre todo nos despreocupamos de tener que andar cargando las diferentes consumiciones y revisando la cuenta.

Pack Bebidas

Tanto el agua como los refrescos eran envasados, sin embargo, al pedir cócteles o combinados, el refresco era de barril. Pero si se quiere un ron con cola, siempre se puede pedir el ron por un lado, y pedir aparte una cola, en tal caso te la darán de lata. Y luego ya tú te haces la mezcla. Lo que sí dejaba mucho que desear era la cerveza. De todas las que tomamos, creo que solo tiraron bien la Guinness. El resto de las que tenían cierto cuerpo, nos las sirvieron sin fuerza y como si estuviera por un lado el sabor a cerveza y por otro el agua. Además, se echaba de menos que pusieran al menos una tapita de patatas fritas de bolsa. Pero supongo que esta costumbre es muy española.

pub irlandés

A diferencia de los cruceros de Pullmantur e Ibero, esta vez no compartíamos mesa, aunque en cierta medida podría decirse que agrupan. En la primera noche en el Waves teníamos en una mesa próxima a la nuestra una pareja joven española (justo la siguiente a la nuestra estaba desocupada). Al cambiarnos al restaurante L’Olivo, nos pusieron junto a dos parejas, también españolas, que eran mayores que nosotros. No sé si lo de la nacionalidad es algo premeditado, que nos agruparon, o es que los horarios tan tardíos se quedaban copados por italianos y españoles.

Había muchos turnos para cenar, algunos de ellos demasiado tempraneros y otros muy tardíos. Cuando el todos a bordo es a las 5 y media no tiene mucho sentido que tengas la cena a las 17:45, porque, o llegas siempre antes para prepararte antes de ir al comedor, o acabas cenando siempre en el buffet. Por otro lado, los de las 21:30 y 21:45 suponían que, o elegías el espectáculo antes de cenar (algo que me parece contra natura), o cuando quieres terminar de cena – espectáculo – copa, se te ha hecho tarde teniendo en cuenta que el día siguiente tienes que madrugar. Así pues, sin duda lo mejor sería algo intermedio, quizá las 20 – 20:45.

Los espectáculos fueron variados, pero el que más me gustó fue el de Virtual. Por escenografía, coreografía y presentación.

Virtual

El que menos fue el de Meraviglioso Amor. La música elegida sólo la conocen los italianos, el vestuario de los bailarines era muy cutre y las coreografías muy repetitivas y poco trabajadas.

Meraviglioso Amor

El de Magic Friends no está mal, aunque te tiene que gustar la magia. No obstante, muy bien intercalada con el cuerpo de baile.

El de Paz, que se supone que es un tributo a la música española, me decepcionó en gran parte. Muy bien los bailarines, la coreografía estaba correcta, así como el vestuario, pero las canciones elegidas no eran muy acertadas y resultaba lento.

Paz

En general, como espectáculo postcena, están bien, pero no están al nivel que me esperaría de este tipo de barcos. En iberocruceros recuerdo una noche que hubo un espectáculo de patinadores sobre hielo, y era una naviera de inferior categoría.

En el resto del barco, había actuaciones de piano o voz y la verdad es que todos los artistas (así como los del espectáculo) se merecen un 10. Vaya voz la de la soprano.

La animación no estuvo mal. Había un grupo bastante grande y durante el día tenían sesiones de yoga, de aerobic, hacían juegos en la piscina…

Fit Dance Session

También hicieron un concurso de MasterChef at Sea, un espacio patrocinado. Aunque no cocinaron realmente.

MasterChef at Sea

Y por supuesto, se encargaban de la fiesta nocturna temática. En este aspecto quizá tal vez fallaba la música, que se repetía bastante y era un tanto antigua. Supongo que es porque iba enfocada a otro público (extranjero y más mayor), pero lo cierto es que los días en los que actuaba la orquesta latina con temas más recientes se veía más animado al personal.

Fuegos artificiales

Mucha gente se quejaba de que no había sitio para sentarse. Totalmente cierto, pues aunque junto al puente había un bar con algún asiento en torno a una pista, ahí no era donde se centraba la mayor parte de la animación.

Bar

Sin embargo, me da la sensación de que ese era el propósito, que la gente estuviera de pie y no le quedara más remedio que integrarse en la actividad.

Además de las actividades propiamente participativas, también hubo exhibiciones. No solo la de la mozzarella del último día, sino también la de las masas de pizza.

Exhibición masa pizza

En definitiva, el barco ofrecía todo tipo de servicios y actividades. Bueno, excepto conexión a internet. Cuando el WiFi en los hoteles se ha convertido en algo imprescindible, llegas a un barco y es de pago. Hoy en día con la eliminación del Roaming en Europa no consideramos oportuno ni necesario contratarlo. Usábamos nuestros propios datos cuando tocábamos tierra (bien para comunicarnos con familia y amigos, bien para las apps tan necesarias hoy en día) y desconectábamos al soltar amarre.

Ojo con esto porque hay que asegurarse de que nos estamos conectando a la red adecuada. Es preferible elegir la selección manual antes que la automática y así evitaremos disgustos como por ejemplo que se nos conecte a una red turca mientras estamos en una isla de Grecia o a una europea con la que nuestra compañía no tiene el acuerdo. El móvil suele elegir la que más potencia tiene y no sigue un criterio económico.

El paquete de telecomunicaciones a bordo costaba unos 20€ y daba acceso a las redes sociales y a las aplicaciones de chat (Facebook, Twitter, Instagram, LinkedIn, WhatsApp, Snapchat, Pinterest, o Line), eso sí, únicamente para un dispositivo y no servía para compartir archivos de audio o vídeo (sí fotos). Creo recordar que había alguna tarifa superior, pero como ya la habíamos descartado, tampoco nos informamos mucho.

Pero en general, pocas pegas a la experiencia con el barco. Otra cosa son ya las escalas, que merecen entrada aparte.

Crucero por el Mediterráneo. Día 8. Desembarque

Dado que había que dejar el camarote a las 7:30, nos levantamos poco antes de las 7 para recoger las 4 cosas que nos quedaron fuera de maleta y prepararnos con algo de calma. En el buffet estábamos todos con cara de sueño y los ojos aún hinchados. Mientras desayunábamos vimos la llegada al puerto, que no es que sea muy bonita, pues de la ciudad se ve poco.

Teníamos el color rosa, lo que significaba que nuestra hora de desembarque debía ser a las 9:10, pero como el AVE no lo cogíamos hasta las 13:25, nos buscamos un sitio para acomodarnos y esperar tranquilamente hasta que fuera una hora algo más razonable.

MSC Meraviglia

Me parece que, si no tienes prisa por desembarcar, es la mejor opción. Y es que según atraca, los que hacen escala, como es lógico, quieren bajar cuanto antes para aprovechar la visita. Si no tienes prisa, te da igual esperar media hora (o una hora y media) a que baje el mogollón y después salir tranquilamente. Incluso se puede visitar la biblioteca.

Biblioteca

En ese tiempo aproveché para hacer alguna cosa en el ordenador, copiar fotos, escribir algún diario… y mientras observar cómo poco a poco el barco se iba vaciando. Sobre las 10 de la mañana, cámara en mano, nos dimos una vuelta por las zonas comunes para hacer algunas fotos del barco y despedirnos de él.

Pantalla

MSC Meraviglia

Jean Philippe

Zona Restaurantes

MSC Meraviglia

MSC Meraviglia

Finalmente desembarcamos tranquilamente y sin esperas. Ya en la terminal, fuimos a la cinta correspondiente a recoger nuestras maletas. La cinta ya estaba parada y nuestro equipaje, apartado.

Hall Terminal

Recogida de Equipaje

Maletas

A las 10 y media ya estábamos en la cola del bus que nos llevaría a la glorieta Colón.

Colón

Las conexiones se nos dieron muy bien y a las 11:15 llegamos a Sants, casi como si fuéramos a coger un vuelo.

Metro Barcelona

Y con el AVE a Madrid se acabó nuestro crucero, nuestras vacaciones y nuestro periplo viajero de 2017.

Crucero por el Mediterráneo. Día 7. Navegación

Tras abandonar Malta, el crucero se acercaba a su fin, pero antes teníamos un día de navegación por el Mediterráneo de vuelta a Barcelona. Ese día aprovechamos para levantarnos relativamente tarde, desayunar con calma y dar un paseo por el barco, pues al final, entre tanta escala, realmente había rincones que no habíamos visto. Nos pasa siempre, pero más aún en un barco tan grande.

MSC Meraviglia

MSC Meraviglia

Lo malo del día de navegación es que está todo el mundo en el barco, así que por muy grande que sea este, gente vas a encontrar en todos los lugares. Incluso en el gimnasio.

Si el día de Génova a Nápoles el barco se movió ligeramente, el día de navegación lo hizo de manera notable. No es que diera bandazos de un lado a otro, pero sí que se apreciaba el viento y la borrasca que había en la zona.

A media mañana había una exhibición y degustación de mozzarella a cargo una eminencia, al parecer. Me sorprendió ver a los japoneses con tal devoción hacia el queso… Bueno, y en general a todo el mundo haciendo corrillo para probar algo que, por otra parte, había habido durante cada día en el buffet.

Exhibición Mozzarella

A las 11:30 asistimos a la charla de información sobre el desembarque.

Charla informativa

Por un lado nos explicaron cómo realizar el desembarque de las maletas. Del mismo modo que al inicio no cargas con ellas, tampoco para la salida. Así, la noche anterior de abandonar al barco, antes de la 1 de la madrugada, has de dejar las maletas en la puerta del camarote, etiquetadas con las correspondientes tiras asignadas. El color indica la hora límite para bajar.

De esta forma, el personal del barco se pasa la madrugada recorriendo cada planta y agrupando las maletas por colores para, una vez llegados a puerto, descargarlas y llevarlas a la zona de recogida de equipaje. Básicamente es la misma metodología que cuando cogemos un avión. Eso sí, es importante tener en cuenta que deberemos dejarnos fuera el pijama, la ropa del día siguiente, así como los productos de higiene que vayamos a necesitar antes de irnos a dormir, y al despertar.

El segundo aspecto que nos explicaron fue cómo cerrar la cuenta. El primer día habíamos asignado nuestra tarjeta de crédito a nuestro camarote, así pues, nos tocaría revisar la factura para comprobar que todo estaba bien. Y si era así con una firma, todo listo.

Sin embargo, también existía la posibilidad de pagar con tarjeta de débito o efectivo. En este caso, el proceso era algo más complejo en caso de que el saldo fuera a favor del viajero, ya que la devolución del depósito se realizaba en efectivo, lo que suponía revisar la factura y después acudir con ella a recepción para cobrar. Y esperar cola, claro.

La verdad es que no había mucho que añadir con respecto a la charla, pues estaba todo claro. Sin embargo, sí me había quedado la duda de la hora del desembarque. Según nos habían explicado nos asignarían una hora según el color, pero nosotros teníamos el AVE a la 1, con lo que no teníamos especial prisa por abandonar el barco. Además, no queríamos hacerlo a la vez que los de la escala, que son quienes sí que necesitan todos los minutos posibles. Así que me acerqué a preguntar si la hora que nos marcasen sería obligatoria. Afortunadamente nos informaron de que se hace así para que el desembarque sea progresivo, pero que si queríamos quedarnos un rato más, podíamos hacerlo siempre que nos fuéramos con el último color, pues a partir de esa hora ya comenzaban a subir los nuevos cruceristas. No es que fuera muy tardía, pero nos daba al menos un par de horas más. Mejor esperar en el barco tranquilamente, a hacerlo dando vueltas por Barcelona con las maletas.

Aclarada la duda nos fuimos al teatro, donde se representaba MasterChef at Sea con el equipo de animación.

MasterChef at Sea

Bueno, en realidad no estaban cocinando, les dieron fruta y tenían que crear un plato y ponerle nombre…

Después nos fuimos a tomar una cerveza al pub.

Anchor Bar

Anchor Bar

Pero como no ponen tapa y en las anteriores ocasiones siempre había echado de menos picar algo, antes pasamos por el buffet a por unas patatas fritas.

pub irlandés

Comimos y nos echamos una siesta. Y ya, a media hora de la tarde, hicimos las maletas a falta de la ropa que usaríamos por la noche y los productos de aseo.

Comprobamos la cuenta en la televisión y nos habían cargado unas fotos que nos habían dejado en el camarote pero cuyo recibo no habíamos firmado, así que, antes de ir a cenar nos tocó pasarnos a pedir el reembolso.

Fotografía

Una noche que sí era de gala. Y se notaba nada más poner un pie en el pasillo, pues iba todo el mundo engalonado. Destacaban sobre todo las japonesas con sus kimonos.

Noche de gala

Y por supuesto, ese día sí que estaba el capitán listo para quien quisiera hacerse la foto con él.

Capitán

Para la cena de la noche teníamos de nuevo la mesa engalanada, aunque esta vez el mantel era dorado y no plateado. En esta ocasión la oferta de platos era mayor y más variada. De entrantes teníamos para elegir entre Cóctel de vieiras, Carpaccio de bresaola, Crujientes rollitos de primavera, Ensalada César, Caldo de Buey y Sopa de espárragos.

De principal podíamos optar por Tortellini con tinta de sepia, Risotto con setas, Langostinos a la parrilla, Tajadas de solomillo y Strudel vegetariano.

Menú cena elegante

Como se puede observar en la imagen, aunque ambos comimos los langostinos a la plancha, sí que diferimos en los primeros y mientras que yo me tomé la ensalada césar, él probo los rollitos.

La ensalada me pareció un poco pobre. Apenas era lechuga con picatoste y salsa. Los langostinos, sin embargo, eran grandecitos y estaban jugosos.

Menú cena elegante

Entre las opciones de postre ambos elegimos la crema de vainilla francesa con salsa de frutas del bosque que, si bien estaba rica, la textura no me terminaba de convencer. Era demasiado líquida para mi gusto. Yo habría preferido algo más tipo mousse.

Después marchamos al espectáculo. Habíamos reservado Virtual. Y quizá fue el espectáculo que más me gustó de toda la semana. Versaba sobre un individuo que vivía pegado a su teléfono móvil y un día se convierte en parte de él, actuando como si fuera parte de una de las muchas aplicaciones instaladas en este.

Tanto la escenografía como la música y coreografías estaban muy bien elegidas y diseñadas. Fue interesante y entretenido. Incluso daba para reflexionar sobre la adicción a la tecnología.

Virtual

Para terminar el día, y casi el crucero, subimos a tomarnos unas copas. Y si en las partes más bajas del barco se notaba el movimiento, en la popa arriba del todo mucho más. No hacía falta beber mucho para acabar mareado.

Nos retiramos pronto, pues había que dejar el camarote a las 7:30. En nuestra puerta ya nos esperaban nuestras etiquetas y las indicaciones para revisar la factura y cerrar la cuenta antes del desembarque.

Camarote

Básicamente resumía lo que nos habían explicado en la reunión. Nuestra hora de desembarque era a las 9:10 y la última salida a las 12:30.

Desembarque

Desembarque

Nuestro crucero se acababa, solo nos quedaba dormir y poco más. Pero antes tuvimos que desplazar al elefante que nos habían dejado sobre nuestra cama.

Elefante

Elefante

Crucero por el Mediterráneo. Día 6. Malta III: La Valeta

Tras llegar de nuestra excursión de Mdina y Rabat, valoramos volver al barco a comer y después volver a salir, pero como el todos a bordo era a las 16:30, pensamos que aprovecharíamos mejor haciendo la visita del tirón y comiendo tarde. Apenas era la 1, por lo que era pronto para parar a comer, además de que luego da más pereza volver a ponerse en movimiento.

Capital de Malta y Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO desde 1980, La Valeta es una ciudad amurallada de 3.000 años de antigüedad que conserva entre sus calles medievales más de 320 monumentos. Merece la pena más por su conjunto arquitectónico que por la belleza de estos monumentos individualmente.

La Valeta

La Valeta

La Valeta fue el centro político de Malta, y gracias a esta importancia es por lo que conserva tantas edificaciones de diferentes períodos y estilos en función de las civilizaciones que han pasado por ella. Aunque sobre todo predominan construcciones normandas y barrocas. En apenas un kilómetro cuadrado hay más de una veintena de iglesias de sendos estilos.

Iglesia

Iglesia

Iglesia

Se halla en lo alto del Monte Sceberras, el cual queda rodeado por los puertos naturales de Marsamxett y el Grand Harbour. Es este último el que se usa como tal desde hace siglos y que se ha ido mejorando con muelles y embarcaderos. Hoy es donde atracan los cruceros.

Junto al MSC Meraviglia se situó el Costa Faszinosa, que ya habíamos visto en otras escalas. De hecho, llegó poco después que nosotros y pudimos ver su entrada en el puerto y cómo oscilaba de un lado u otro mientras esquivaba los diferentes salientes.

Entrada a puerto

La Valeta

Desde el puerto se ven Birgu (Vittoriosa), L-Isla (Senglea) y Bormla (Cospicua) cuyos astilleros fueron los más grandes de Europa. Desde ellas se puede obtener unas buenas vistas de La Valeta, sobre todo desde Birgu. Nosotros al estar en lo alto del inmenso Meraviglia, tampoco nos podíamos quejar de perspectiva al llegar.

La Valeta

La Valeta

La Valeta recibe su nombre en honor a Jean de la Valette, Gran Maestre de la Orden de los Caballeros de San Juan, que fue el que mandó reconstruir la ciudad tras expulsar a los turcos a mediados del XVI. Se comenzó a construir en 1566 y en apenas 15 años estaba concluida.

Laparelli, el encargado del diseño, planificó una ciudad totalmente novedosa. En aquel siglo las urbes se iban desarrollando según las necesidades del momento desde el asentamiento primitivo. Así, la mayoría de las ciudades europeas se articulan en torno a una plaza central en la que se encontraban la mayor parte de los “servicios” y no muy lejos encontramos un río, o cruce de caminos.

Sin embargo, La Valeta se planificó como un entramado cuadriculado de calles. Este plano favorecía el libre fluir del aire fresco desde ambos puertos a través de las estrechas calles. Además, Laparelli introdujo otro aspecto importante: el abastecimiento de agua potable y la destinada a servicios sanitarios mediante tuberías.

Calle Valeta

Calle la Valetta

Pronto la gente de incluso otras islas quiso mudarse allí, y para finales del siglo XVI La Valeta se había convertido en una ciudad muy relevante y con proporciones considerables.

La II Guerra Mundial la dejó prácticamente destruida como consecuencia de los bombardeos, aunque consiguió salvar la Catedral. Tras la contienda se recuperó, no así su población, ya que ahora tiene menos habitantes que antes de la guerra (algo más de unas 7.000 personas).

A pesar de que Malta se independizó en 1974, en La Valeta aún se conservan las típicas cabinas rojas y los buzones de correos con el escudo real.

Malta

Es una ciudad para recorrerla a pie, aunque cuenta con angostas calles adoquinadas y empinadas cuestas.

Llegamos a la estación de autobuses, junto al bulevar en que se encuentra la Fuente Floriana y el Monumento a la Independencia.

Monumento a la Independencia

Cerca se encuentra San Publio, construida en varias etapas entre los siglos XVIII y XX.

San Publio

Las obras comenzaron en 1733, pero la sacristía no se completó hasta siete años más tarde. Por aquel entonces comenzó a dar servicio a los habitantes del suburbio de Floriana. Fue completada finalmente en 1768, momento en el que se trasladó la reliquia de San Publio. Tres años más tarde la fachada comenzó a reconstruirse y en 1780 se añadió la cúpula.

Entre 1856 y 1861 se construyeron las naves y un oratorio y a finales de siglo se volvió a renovar la fachada, se dio un lavado de cara al interior y se erigieron dos campanarios.

Parte de la fachada y la cúpula sufrieron daños por los bombardeos de la II Guerra Mundial y tuvo que ser reconstruida en la década de los 50. Se le volvió a dar otro repaso al interior, quedando concluida en los 90.

San Publio

Su fachada destaca por su pórtico neoclásico coronado por un frontón triangular coronado por una estatua de Cristo Rey. A ambos lados se erigen sendos campanarios.

Desde allí nos dirigimos a la puerta de entrada de la ciudad, que nos lleva a la Plaza de la Libertad donde se erige la Casa del Parlamento.

Parlamento

Se halla en una zona que fue bombardeada en la II Guerra Mundial. Así, en los años sesenta se demolieron los restos de los edificios para este nuevo proyecto. Fue construido entre 2011 y 2015 como parte del proyecto City Gate, que también incluía una nueva puerta de la ciudad y la transformación las ruinas de la Ópera Real en un teatro al aire libre. Trajo controversia, ya que el coste de construcción fue bastante alto y se consideraba incluso innecesario, puesto que había otros edificios abandonados en la ciudad y que saldría más barato acondicionarlos a realizar uno nuevo. Además, no a todo el mundo le gustó el diseño modernista del edificio.

Entre 1921 y 1976 el Parlamento se reunía en la Cámara de los Tapices del Palacio del Gran Maestre. A partir de 1976 pasó a la antigua armería de este palacio, y finalmente se trasladó a este nuevo edificio en 2015 tras su inauguración. Se compone de dos bloques conectados entre sí por puentes. En uno de ellos se halla la cámara del Parlamento. Su estructura es de acero y la piedra caliza que lo recubre está tallada de forma que parezca que se ha erosionado naturalmente.

Es un edificio térmicamente ecológico que usa la masa de roca que tiene debajo para calentar el edificio. También se usa como sistema de refrigeración.

A su lado se encuentran las ruinas de la Ópera, que quedó destruida con los bombardeos de la II Guerra Mundial. Una lástima, porque debía ser majestuosa.

Ópera

Frente a ellos se alza un edificio con los típicos balcones de colores en cuyos bajos hay comercios.

La Valetta

La Valetta

De allí sale la Calle de la República que, con su kilómetro y medio, es la principal. Recta y peatonal atraviesa La Valeta de este a oeste y en ella se encentran bancos, los principales edificios de la administración pública de la ciudad, tiendas, cafés y restaurantes. Otra de las calles principales es Merchants Street.

Calle de la República

Merchants Street

En ella, y tras el edificio del Parlamento y de la Ópera, se halla la Iglesia de Santa Bárbara, mandada construir por los caballeros de Provenza en 1573.

Iglesia de Santa Bárbara

Esta iglesia, de rito católico, fue construida en estilo barroco para los bombarderos, de ahí que la patrona sea Santa Bárbara, asociada a las profesiones de todos aquellos que manejan explosivos. Hoy es la iglesia parroquial de las comunidades de habla inglesa, francesa y alemana y es la única de Malta que ofrece misas en alemán y francés. Incluso los domingos hay una homilía en tagalo.

Fue restaurada en 1601 y prácticamente reconstruida en su totalidad en 1739. En su fachada, encima de la puerta, encontramos tapada la estatua dorada de la Inmaculada Concepción que fue colocada en 1904 para conmemorar el año jubileo. Imagino que estaba en restauración.

En la acera opuesta nos encontramos con otra iglesia, la de San Francisco de Asís.

Iglesia de San Francisco de Asís

Fue construida entre 1598 y 1607, sin embargo, con el paso del tiempo se descubrieron daños estructurales y tuvo que ser reconstruida en 1681. Las obras pudieron llevarse a cabo gracias a la aportación económica del Gran Maestre Gregorio Carafa, de ahí que su escudo de armas adorne la fachada.

Siguiendo por la Republic Street, a mano izquierda ocupa toda una manzana el Museo Arqueológico.

Museo de Arqueología

Inaugurado en 1959, se localiza en un antiguo albergue de la Orden de San Juan. En este museo se puede hallar una importante selección de objetos únicos de la isla, desde la llegada de los primeros habitantes en el 5200 a.C. hasta el año 2500 a. C. Acoge restos de yacimientos del Neolítico, así como restos funerarios, esculturas, cerámica o monedas de la cultura fenicia, romana y de la época de los caballeros

No contábamos con mucho tiempo, por lo que continuamos con nuestro camino. No muy lejos, en la Plaza Saint John, se erige la Concatedral de San Juan, anteriormente conocida como la Iglesia de los Caballeros. Está dedicada a San Juan Bautista y fue consagrada Concatedral en 1816 por el Papa Pío VII. Es Concatedral porque a pesar de ser catedral, comparte la sede o cátedra del obispo con otro templo catedralicio.

Cuando la Orden se asentó en la isla de Malta, su función era proteger la fe católica y Europa del Imperio Otomano (en los siglos anteriores no tenía esta función militar, sino que nació en el siglo XI para ayudar a los peregrinos a ir de Italia a Jerusalén). Así pues, construyeron una gran fortaleza para defenderla de las invasiones turcas. En una ciudad así no podía faltar una gran iglesia, por lo que se ordenó construir una entre los años 1572 y 1577.

De estilo barroco, cuenta con dos torres campanarios y una nave central dividida en dos partes. El altar ocupa la zona principal y alrededor de la nave se disponen ocho capillas, cada una dedicadas a las diferentes lenguas de la Orden: Aragón, Francia, Italia, etc. Aunque la fachada principal es bastante sobria, su interior es barroco y está extensamente decorado con ornamentaciones doradas (talladas in situ) en sus muros, así como con pinturas en las paredes, columnas y bóvedas. Este contraste se debe a que el interior se fue incorporando dos siglos después de su construcción.

En el suelo destaca la colección de lápidas de mármol que cubren las tumbas de los caballeros más importantes de la Orden (están enterrados casi todos los Grandes Maestres y unos 400 caballeros). Son todas distintas, y en cada una de ellas quedan inscritos hechos importantes, así como escudos de armas y datos del caballero al que pertenecen. Eso sí, hay que observarlas desde la distancia para no dañar la superficie.

También son reseñables las puertas de plata que fueron teñidas de negro para que Napoleón no se las llevara.

La Concatedral también alberga un museo en el que se expone una magnífica colección de tapices flamencos y dos cuadros de Caravaggio. El más importante de los dos es La Decapitación de San Juan Bautista.

En la plaza lateral se encuentra el Monumento a los Caídos en el Asedio de 1565.

Monumento a los Caídos en el Asedio de 1565

Estas figuras de bronce en principio iban a representar a los caídos en el Gran Asedio en la defensa de Malta, sin embargo, acabó convirtiéndose en el símbolo de la Primera Constitución de Malta (1921). Así pues, encarna la identidad maltesa, su libertad y dignidad.

Frente a esta plaza se erige el Palacio de Justicia, que fue construido en estilo neoclásico entre 1965 y 1971 en el lugar en que se hallaba el antiguo Albergue de Auvernia que quedó destruido por la II Guerra Mundial.

Palacio de Justicia

Con los bombardeos de la II Guerra Mundial los tribunales se trasladaron, sin embargo, en 1943 volvieron al edificio, a una parte que aún quedaba en pie. Sin embargo, en 1956 las instalaciones se encontraban en un estado lamentable y el edificio se demolió para construir un nuevo juzgado.

El actual Palacio de Justicia se inauguró el 9 de enero de 1971 y dos días más tarde ya estaba funcionando con normalidad. En sus siete plantas también alberga el Registro de Tribunales Civiles, los Archivos del Tribunal, una comisaría de policía, unos calabozos y un aparcamiento.

En la siguiente plaza, en la de la República, centro neurálgico de la ciudad, se encuentra la Biblioteca Nacional.

Biblioteca Nacional

Fue fundada en 1555 y acoge muchas colecciones personales de libros y documentos que pertenecieron a los caballeros de la Orden de Malta.

Frente a ella se erige una estatua de la Reina Victoria.

En el edificio anexo, ya adentrándonos en la Plaza San Jorge, se encuentra el Palacio del Gran Maestre, que alberga el Museo del Palacio, en el que se exponen más de 5000 armaduras de la Orden (había más, pero Napoleón las expolió), tapices, frescos y frisos.

Palacio del Gran Maestre

En uno de los patios se erige la estatua al Dios Neptuno.

Palacio del Gran Maestre

Fue construido entre 1570 y 1580 y además de museo fue también el Parlamento de Malta hasta 2015, cuando fue trasladado a la nueva Casa del Parlamento.

Frente al palacio está la sede de la Guardia Principal (originalmente llamada Guardia della Piazza), un edificio construido en 1603 para albergar el Regimiento di Guardia, los guardias personales del Gran Maestre de la Orden de San Juan.

Guardia Principal

En 1800 con la llegada de los británicos, dejó de usarse como cuartel general. En 1814 se le añadió el pórtico neoclásico, tiempo más tarde el escudo de armas británico y la siguiente inscripción en latín:

MAGNÆ ET INVICTÆ BRITANNIAE  MELITENSIUM AMOR ET EUROPAE VOX  TIENE INSULAS CONFIRMAT AD 1814

Es decir: El amor de los malteses y la voz de Europa asignó estas islas a la gran e invicta Gran Bretaña. AD 1814. Bueno, es un punto de vista…

En 1851 tanto el escudo original como la inscripción estaban muy deteriorados, por lo que tuvieron que ser reemplazados. En su lugar se colocó un escudo de armas del rey Jorge III y no de la reina vigente, Victoria.

En 1974, el edificio se convirtió en el Centro Cultural Libio, y el escudo de armas británico y la inscripción se cubrieron en una caja de zinc y madera contrachapada con una inscripción árabe. Este centro cultural se trasladó en 1987 tras el cambio de gobierno y de nuevo quedaron al descubierto el escudo y la inscripción. Actualmente alberga la Oficina del Fiscal General.

En la plaza también se halla el Monumento al 7 de Junio.

Monumento al 7 de Junio

Se erigió en recuerdo del levantamiento del pueblo maltés del 7 de junio de 1919 contra mercaderes y el gobierno colonial británico. Cuatro personas resultaron muertas tras los disparos de las tropas británicas, lo que provocó mayor resistencia y apoyo a los partidos pro-italianos. Sería un paso más hacia la Independencia.

Tomando la Old Theatre Street el Teatro Manoel, el tercer teatro más antiguo de Europa que aún sigue en uso.

Teatro Manoel

Fue inaugurado en 1732 y hoy se ha convertido en Teatro Nacional.

Un poco más adelante se halla la Iglesia de los Carmelitas, que aunque puede pasar desapercibida por su fachada, su cúpula ovalada de 42 metros domina la ciudad junto con la de San Pablo.

Iglesia de los Carmelitas

Esta iglesia católica es una de las más famosas de Valletta. Fue construida sobre 1570 dedicada a la Anunciación, sin embargo, en el siglo XVII pasó a mano de los Carmelitas. Es Basílica Menor desde 1895. Su fachada fue rediseñada en 1852 y la iglesia entera tuvo que ser reconstruida entre 1958 y 1981 dado que quedó gravemente dañada durante la II Guerra Mundial.

Entramos, pero parece ser que estaban de obras, por lo que estaba un poco desangelada.

Iglesia de los Carmelitas

Un poco más adelante, cruzando la West Street, encontramos otra iglesia, la Procatedral de San Pablo.

Procatedral de San Pablo

Es procatedral porque aunque tiene estatus de catedral, no es la principal. Destaca su chapitel de 60 metros realizado en piedra caliza maltesa y su estilo neoclásico. Fue construida en el siglo XIX para dar servicio a los anglicanos, ya que hasta la fecha no había ninguna en la isla y los servicios de esta confesión se llevaban a cabo en una habitación en el Gran Palacio del Maestre. Ocupa el lugar del Auberge d’Allemagne.

Volvimos sobre nuestros pasos hasta la Plaza de San Jorge y retomamos la Calle de la República hasta llegar al Fuerte de San Elmo.

Fuerte de San Elmo

Era una torre de vigilancia ya antes de la llegada de los Caballeros de la Orden en 1530. Se fortificó en 1533 para defender los dos puertos. Y fue de utilidad años más tarde cuando llegaron los otomanos. Sin embargo, pese a su resistencia inicial, la fortaleza no aguantó y los otomanos la destruyeron el 23 de junio de 1565. Se estima que murieron unos 1500 defensores y unos 4000 turcos. Después de este asedio la Orden se fortificó mejor y consiguieron aguantar hasta la llegada de los españoles que acudieron al rescate.

Hoy en día es la Academia de Policía y Museo Nacional de Guerra. Este está dedicado a las Guerras Mundiales y sobre todo al protagonismo que tuvo Malta. En él se conserva la Cruz de San Jorge original concedida por el rey británico.

A partir de aquí, tomamos la Calle Mediterráneo y bordeamos la costa. Un paseo muy agradable con unas vistas espectaculares.

Malta

Malta

La calle nos conduce al Siege Bell War Memorial, un monumento encargado para conmemorar el 50 aniversario de la entrega de la Cruz de San Jorge a Malta.

Siege Bell War Memorial

Delante de la campana, mirando al mar, se halla otro monumento y al fondo unas magníficas vistas que permiten alcanzar el Fuerte Ricasoli, Bighi Palace, Fuerte de San Ángel y las colinas Vittoriosa y Kalkara.

Malta

Al estar en un alto, también nos permite ver la costa que hemos ido dejando atrás y una parte del Fuerte de San Telmo.

Malta

A nuestra derecha nos quedan los Lower Barrakka Gardens. En los jardines se encuentra el Monumento a Sir Alexander Ball en forma de templo neoclásico.

Continuamos hasta la Plaza de Castilla, lugar en que se encuentra el Auberge de Castille.

Auberge de Castille

Es uno de los siete albergues construidos por la Orden y que albergaba a Castilla, León y Portugal. Estos albergues eran residencias nacionales que pertenecían a las diferentes lenguas de la Orden. Cada una de ellas tenía un edificio en el que vivían los caballeros de menor grado. Asimismo, eran el lugar de encuentro para sus reuniones. Había 8 lenguas, sin embargo, solo 7 tenían albergue propio, todos construidos según el diseño del arquitecto maltés Gerolamo Cassar. No se conservan todos, y los que han llegado a nuestros días han cambiado un poco como consecuencia de las renovaciones llevadas a cabo entre los siglos XVII y XVIII.

El de Castille destaca por su espectacular fachada simétrica con elementos barrocos y renacentista. Quedó gravemente dañado como consecuencia del asedio francés y más tarde por la II Guerra Mundial. Hoy es la residencia oficial del Primer Ministro Maltés, por lo que no se puede visitar.

En la plaza que hay a la izquierda, la Plaza de Juan de la Valetta, se erige la Iglesia de Nuestra Señora de las Victorias, la primera que levantó la Orden de San Juan en 1567 para conmemorar el triunfo sobre los turcos durante el Gran Asedio.

Iglesia de Nuestra Señora de las Victorias

Fue reformada a finales del siglo XVII y a mediados del XVIII.

Por supuesto, en la plaza no podía faltar una estatua en honor a Jean de la Valette, miembro de la Lengua de Provenza en la Orden de San Juan y Gran Maestre, fue quien dirigió a las tropas contra el Gran Asedio de los otomanos en 1565.

Jean de la Valette

Junto a la estatua se encuentra la Iglesia de Santa Catalina de Italia, a la que acude la comunidad italiana en Malta.

Iglesia de Santa Catalina de Italia

Fue construida en 1576 por los caballeros italianos de la Orden de San Juan junto a su albergue. Fue ampliada en el siglo XVII, añadiendo una iglesia octogonal a la capilla ya existente. Pasó por una nueva restauración a comienzos de este siglo.

Volvimos de nuevo a la Plaza de Castilla, pues aún nos quedaba por ver el Monumento a Pawlu Boffa:, quien fuera Primer Ministro de Malta entre 1947 y 1950, justo después de que la autoridad colonial británica reinstaurara el autogobierno tras el final de la Segunda Guerra Mundial.

Pawlu Boffa

Pertenecía al Partido Laborista y cuando este se separó fundó y dirigió el Partido de los Trabajadores de Malta (MWP). Fue de vital importancia en el reconocimiento del maltés en los tribunales de justicia, de la introducción de la educación primaria obligatoria, de las pensiones de vejez y del sufragio femenino.

Frente al Albergue de Castilla se halla el Banco de Malta.

Banco Central de Malta

Y en la muralla, junto al aparcamiento hay un monumento llamado La llama que nunca se extingue. Fue inaugurado el 7 de julio de 2017 en homenaje a todos aquellos malteses que lucharon por la libertad e independencia de la nación. A mí me recordaba a un árbol, pero qué se yo de arte.

La llama que nunca se extingue

Al otro lado de la plaza se erige el edificio de la Bolsa de Malta.

Bolsa de Malta

Nació en 1990 con la Ley de la Bolsa de Malta y comenzó sus operaciones el 8 de enero de 1992, pero no se mudó a este edificio hasta 1999, que había sido una antigua iglesia multiconfesional hasta 1950.

Tras este edificio se abren los Upper Barrakka Gardens. De hecho la trasera de la Bolsa da a los jardines.

Upper Barrakka Gardens

Son el nivel superior del St. Peter & Paul Bastion. Gracias que es el punto más alto de la ciudad, permite unas magníficas vistas del puerto, de las Tres Ciudades, del astillero y de las partes inferiores. Incluso se veía el barco.

Upper Barrakka Gardens

Malta

MSC Meraviglia

Fueron construidos en 1661 como jardines privados de la Orden de los Caballeros de San Juan y en ellos se encuentra el Saluting Battery, un cañón que es disparado cada día a las 12 del medio día como costumbre de otras épocas en las que no había relojes.

Upper Barrakka Gardens

Se abrieron al público en 1824. Se vieron gravemente perjudicados durante la II Guerra Mundial.

Upper Barrakka Gardens

En el parque hay varios monumentos y estatuas dedicados a personalidades importantes como Gerald Strickland, Sir Thomas Maitland y Sir Winston Churchill.

Upper Barrakka Gardens

También podemos ver una réplica de la estatua Les Gavroches (Los chicos de la calle) del escultor maltés Antonio Sciortino.

Upper Barrakka Gardens. Les Gavroches

Asimismo, se pueden ver diferentes placas que homenajean a aquellos que lucharon por Malta.

Upper Barrakka Gardens

Incluso una dedicada a Einstein.

Upper Barrakka Gardens

La arcada que bordea los jardines nos conduce al ascensor, que de bajada es gratuito. La entrada se encuentra justo detrás de la columna.

Upper Barrakka Gardens

Una vez abajo, tan solo nos quedaba recorrer el Marina Waterfront, una calle plagada de las típicas terrazas de colores y varios locales comerciales enfocados al turismo.

Marina Waterfront

Llegamos al barco a las 4 algo y nos encontramos con algo de cola. Tan solo había un chico en el control de rayos, así que se formó tapón. También porque la gente es poco colaborativa y después de llevar media hora de espera en la cola se olvidan de vaciarse los bolsillos o quitarse las chaquetas…

MSC Meraviglia

Aún no habían cerrado el buffet, por lo que comimos tranquilamente y subimos justo para ver la salida de puerto puntual a las 5. Fue la única escala que el barco salió a su hora, y creemos que se debía a las características del puerto de La Valeta, que requiere de toda la luz posible para poder esquivar los fuertes a babor y estribor. Es una buena forma de acabar con las escalas, ya que el atardecer sobre la muralla es espectacular.

La Valeta

La Valeta

La Valeta

La Valeta

La Valeta

La Valeta

La Valeta

Pero todavía nos quedaba mucho día por delante, así que nos dimos un paseo por el barco y nos tomamos algo en el pub antes de volver al camarote a prepararnos para la noche.

Anchor Bar

En el menú nos habían preparado de entrantes Bacalao cremoso, Rosbif de ternera, Ensalada rayo de sol, Sopa de lentejas y patatas. Ambos elegimos la ensalada, que era bastante normalita.

Como principal teníamos para elegir entre Lasaña a la boloñesa, Risotto con gambas pequeñas, Filete de salmón con mantequilla, Costilla de buey al horno, Falafel medioriental.

Cena

En este caso nos decantamos por el salmón y por el falafel. Qué menos que probar esta delicia en una tierra con tanta influencia árabe.

En los postres estaba floja la oferta: Pastel de cerezas de la Selva Negra, Delicia de chocolate blanco, fruta fresca.

Postres

Tampoco coincidimos en nuestra elección, él delicia de chocolate blanco, yo el pastel de cerezas.

Nada más terminar nos fuimos al teatro. Habíamos reservado Paz, un tributo a la música española, a Picasso… Pero resultó insípido y poco reseñable. La música elegida no tenía mucho que ver, la verdad. No entendí el propósito de la obra.

Paz

Y como de costumbre, subimos a tomarnos una copa. O dos, que al día siguiente estaríamos de navegación y no tendríamos prisa por amanecer.

Crucero por el Mediterráneo. Día 6. Malta II: Mdina y Rabat

Nada más bajarnos del bus nos encontramos con Mdina, la ciudad amurallada, cuya puerta se convirtió en el acceso a Desembarco del Rey en la serie Juego de Tronos. Y no es la única producción que ha rodado en Malta, ya que además del turismo, la industria cinematográfica es uno de los principales recursos.

Mdina

Mdina

Mdina

Tras cruzar la puerta está la oficina de información, así que me acerqué a pedir un mapa. Por lo que me explicó la chica, era muy fácil de visitar, con la mayoría de los puntos en torno a una ruta circular. Así que seguimos su consejo.

Mdina se halla sobre un promontorio rocoso a 12 kilómetros al oeste de La Valeta, en el centro de Malta. Esta posición elevada permite unas amplias vistas de toda la isla.

Mdina

El origen de Mdina se remonta a la época de los fenicios, en torno al año 700 a. C. y durante mucho tiempo fue el centro político y capital de Malta, ya que al estar alejada de la costa, era más fácil de proteger. Fue conocida como Città Notabile, ya que estaba habitada por la aristocracia maltesa.

Città Notabile

En 1570 sin embargo, con la llegada de los caballeros, la capital se trasladó a La Valeta y con ello comenzó el declive de la pequeña ciudad amurallada. Los grandes maestres respetaron su autonomía y juraban sus fueros, pero la llamaban despectivamente Città Vecchia. También es conocida como la Ciudad del Silencio por la paz que se respira en sus calles.

Silent City

Hoy tan solo viven en ella unos 300 habitantes, pero no por ello ha perdido su encanto. Quizá por eso, por haberse quedado algo olvidada, se conservan sus calles medievales, callejuelas y rincones, en donde se pueden encontrar palacios, iglesias y edificaciones normandas y barrocas.

Mdina

Mdina

Mdina

Pero comencemos por el principio. El acceso a Mdina se hace a través de un puente de piedra que conduce a una puerta en la que está tallado el escudo de armas de la ciudad.

Detalle Puerta

En la cara interior están representados los tres santos patronos de la ciudad: San Publio, San Pablo y Santa Ágata. Bajo ellos está esculpido el escudo de armas de los Inguanez, quienes fueron Gobernadores de Mdina durante una buena etapa.

Interior puerta

Detalle Puerta

Lo primero que encontramos tras cruzar la puerta, como decía, es la Oficina de Información y Turismo, que se ubica en la Torre dello Standardo.

Torre dello Standardo

Fue construida a principios del siglo XVIII para reemplazar a una más antigua del siglo XVI. Los dos escudos de armas de De Vilhena y de la ciudad de Mdina que se ven en la fachada fueron añadidos con posterioridad, en una remodelación. Esta edificación formaba parte de una cadena de torres en las localidades circundantes. Cuando en una de ellas se divisaba un peligro, se mandaba una señal de humo para avisar al resto.

En la misma plaza de San Publiuis, justo enfrente, se halla el Palazzo Vilhena, cuya puerta está también coronada por el escudo de la ciudad y dos leones.

Palazzo Vilhena

Ya había una construcción en ese mismo lugar desde la Antigüedad. Sobre el siglo VIII parece que se levantó un fuerte bizantino que, en la Edad Media, se convirtió en castillo. Este quedó demolido en el siglo XV y a mediados del siglo XVI se reconstruyó como palacio.

Se llamó Palazzo Giuratale y albergaba el consejo administrativo civil conocido como Università. Sin embargo, quedó dañado con el terremoto de Sicilia de 1693. En 1722 el Gran Maestro recién elegido, António Manoel de Vilhena ordenó la restauración de Mdina y con ello también la demolición de los restos del antiguo palacio para construir uno nuevo. Las obras se llevaron a cabo entre 1726 y 1728 en estilo barroco francés.

Palazzo Vilhena

En el siglo XIX fue utilizado como hospital para los militares británicos. A finales de siglo se cerró y fue empleado brevemente como cuartel. Se volvió a abrir durante un corto período para finalmente ser cerrado en 1907. Fue reabierto en 1909 como hospital para pacientes de tuberculosis bajo el nombre de Hospital Connaught (por el Duque de Connaught y Strathearn, quien había donado dinero para la compra de nuevos equipos).

Fue cerrado en 1956 y en 1973 reabrió convertido en el Museo Nacional de Historia Natural de Malta. Este museo recoge datos sobre la evolución humana, insectos, aves y hábitats así como ecosistemas marinos.

Seguimos por la calle Triq San Pawl donde se encuentra el Museo de la Catedral.

Museo de la Catedral

Este antiguo palacio del siglo XVIII alberga una colección que incluye objetos de arte, archivos de la Catedral, de la Inquisición y de la antigua Università.

Un poco más adelante llegamos a la plaza principal. Como no podía ser de otra forma, en ella se erige el edificio más importante de la ciudad, la Catedral de San Pablo.

Catedral de San Pablo

Este templo católico fue construido entre 1697 y 1702 para sustituir a la catedral normanda del siglo XIII que quedó destruida por el terremoto de 1693. Tuvo que ser reconstruida siglo y medio más tarde, en 1839.

Su fachada tiene dos relojes. El de la derecha marca la hora y el de la izquierda un calendario, aunque el lugar de este hubo un segundo reloj que daba la hora errónea para despistar al diablo.

Catedral de San Pablo

Catedral de San Pablo

En su interior cuenta con una importante colección de platos y monedas de plata, así como algunas tallas de Antonio Durero.

Junto a ella podemos ver la Casa Gourgion y la bella casa neogótica victoriana que data de la época británica y contrasta con el resto de los edificios, aunque se integra gracias a su color.

Casa Gourgion y casa neogótica victoriana

Tomando la calle Triq Villegaignon nos encontramos con la Iglesia y el Convento de las Carmelitas.

Iglesia y el Convento de las Carmelitas

Iglesia Carmelitas

En 1418 las Carmelitas Descalzas se trasladaron a Malta, cuando Margarita de Aragón, antes de fallecer, ofreció la capilla y los campos que la rodeaban a cualquier orden religiosa que aceptara las cláusulas de su testamento. La iglesia actual fue construida en 1659 y simboliza el inicio de la resistencia frente a los franceses en 1798. Estos estaban saqueando la isla, y fue cuando iban a subastar los tapices y otros objetos de esta iglesia cuando la gente se enfrentó a ellos.

Su interior está ricamente decorado, tanto, que me recordó a las ortodoxas cuyas paredes suelen estar completamente cubiertas de imágenes o detalles ornamentales.

Iglesia Carmelitas

Iglesia Carmelitas

Un poco más adelante teníamos ante nosotros una plaza desde la que se abre un mirador que permite ver las llanuras. Aunque quizá no es una vista tan grandiosa como me esperaba.

Vistas

Cerca se halla el Palazzo Falson, de estilo normando. Construido en 1495 incorpora partes de un edificio ya existente del siglo XIII. A mediados del siglo XVI se fue ampliando añadiendo detalles de otros estilos. En el siglo XX fue comprado por Olof Frederick Gollcher, quien lo mandó restaurar. Desde 2007 está abierta al público y permite descubrir cómo se vivía en la época medieval en Malta. Asimismo, expone una amplia colección de antigüedades, armas, cerámica y obras pictóricas.

Llegados a ese punto ya solo nos quedaba emprender la vuelta, así que nos perdimos entre callejuelas descubriendo pasadizos, fachadas pintorescas y muchos edificios religiosos, y es que la cultura cristiana caló hondo en la historia de este pueblo.

Mdina

Mdina

Mdina

Mdina

Uno de estos templos religiosos es la capilla de Santa Águeda, que data de 1410, pero en 1693 sufrió daños por el terremoto y tuvo que ser reconstruida.

Mdina

Con esto concluimos nuestra visita a Mdina y, como aún era pronto, nos acercamos a Rabat, la ciudad que se extiende alrededor de la muralla. Los árabes la denominaron Rabat, porque es el nombre que se suele usar para las zonas que se desarrollan en los suburbios.

Se encuentran separadas por el Parque Howard y el aparcamiento de los autobuses, donde también hay varios grupos escultóricos.

Rabat

Rabat

Rabat

Anton Agius

Rabat no es una ciudad muy grande, en ella viven unas 11.000 personas; pero merece la pena dar un paseo para descubrir sus balcones cerrados y coloridos.

Rabat

Rabat

Rabat

Rabat

Los principales atractivos de la ciudad son: la Iglesia de San Pablo, la Gruta de San Pablo, las Catacumbas de Santa Agatha, las Catacumbas de San Pablo y la Domus Romana.

Tomamos la calle Triq San Pawl que nos conduce a la Iglesia Ta’ Giezu.

Iglesia Ta' Giezu

Dedicada a Santa María de Jesús, fue construida en 1500 y ampliada en 1757. Pertenece a los frailes franciscanos y estaba cerrada porque en agosto de 2017 su techo se desplomó sobre el altar causando graves daños.

Más adelante, se halla la Plaza San Pawl, la principal plaza de Rabat. En ella se encuentra la entrada a las catacumbas, el Museo Wignacourt, los refugios de la Segunda Guerra Mundial y la Iglesia de San Pablo.

Iglesia de San Pablo

Este templo de estilo barroco se construyó en el siglo XVII sobre una gruta donde se dice que San Pablo pasó unos meses escondido tras su naufrágio.

La gruta se convirtió en un sitio popular de peregrinaje a principios del siglo XVII, y en 1610 fue confiada al ermitaño español Juan Benegas de Córdoba.

Iglesia de San Pablo

El Museo Wignacourt alberga una importante pinacoteca que cuenta con obras de algunos de los pintores malteses más importantes como Mattia Preti, Antoine Favray, Francesco Zahra. También acoge una sección de orfebrería que posee piezas italianas y maletesas, muebles de la época moderna, esculturas y objetos religiosos de la Orden de Malta.

Museo Wignacourt

Se ubica en la antigua residencia de Aloph de Wignacourt, uno de los primeros Grandes Maestres de la Orden de los Caballeros de Malta. El edificio, de estilo barroco, fue construido en 1749 para administrar la iglesia y la gruta. Tras la ocupación francesa en 1798 pasó a ser administrado por el Gobierno. Durante la II Guerra Mundial y en los años posteriores, fue usado como colegio, enfermería, parroquia y centro social. En 1961 pasó a la parroquia de Rabat y en 1981 se convirtió en museo.

Tanto Mdina como Rabat fueron construidas sobre una antigua ciudad romana, y uno de esos vestigios son las catacumbas de San Pablo y Santa Águeda, que eran usadas como cementerio en una época en la que Roma prohibía el cristianismo.

Catacumbas Santa Ágata

Catacumbas de San Pablo

Para finalizar nuestra corta visita a Rabat volvimos sobre nuestros pasos hasta el parque, junto al que se encuentra la Domus Romana.

Domus Romana

Esta antigua casa romana hoy alberga el Museo de la Antigüedad Romana. Fue construida hacia la primera mitad del siglo I A. C. para una familia acaudalada y se estima que estuvo en uso hasta el siglo I o II D. C. Fue descubierta accidentalmente en 1881 y tras excavaciones entre 1920 y 1924 se llevaron a cabo tareas de reconstrucción para conservar los mosaicos. Desde entonces se ha convertido en un lugar en que concentrar diversos hallazgos romanos encontrados en la isla. Se cerró brevemente durante la II Guerra Mundial y se reabrió en 1945.

Contiene mosaicos policromados, esculturas de mármol, elementos arquitectónicos decorativos, así como objetos de uso cotidiano de gran valor.

Antes de adentrarnos en las calles de Rabat nos habíamos acercado a la parada del autobús para saber los horarios a los que salían los siguientes y así optimizar el tiempo. Y es que, al contrario que en España, en la mayoría de sitios de Europa siempre está indicado el horario del transporte (que se cumple) y no la frecuencia.

Parada de autobús

Horarios autobuses

Aún así, perdimos el bus que salía a las 12:20 (salió puntual puntual) y nos sentamos tranquilamente en un banco del parque a observar el paisaje y esperar al siguiente, el de las 12:40. Apenas 25 minutos después estábamos de regreso en La Valeta.