Nueva serie a la lista “para ver”: The End Of The F***ing World

Entre serie y serie acabada vemos los pilotos de las nuevas series que van llegando. Uno de los últimos visionados es The End of the F***ing World, una comedia dramática o una tragicomedia británica basada en la novela gráfica The End of the Fucking World de Charles S. Forsman.

Se centra en James, un chico de 17 años un tanto (mucho) oscuro, tanto que se define a sí mismo como un psicópata. Un día metió la mano en la freidora solamente para sentir algo y lleva matando animales desde su tierna infancia solamente por placer. Un día en el instituto Alyssa se sienta en su mesa tras discutir con sus amigas. Se pilla un buen enfado cuando una de ellas la habla por el móvil en lugar de cara a cara a pesar de estar sentadas en la misma mesa. Se siente una incomprendida en su entorno, tanto en casa como en el instituto. Está abrumada. Si James se considera un psicópata, Alyssa resume su existencia en que “odia a todo el mundo”. Son dos personajes totalmente opuestos que se complementan. James es callado, no siente nada y, por el contrario, Alyssa es más impulsiva y está desbordada por tantos sentimientos que hasta se ahoga.

Tras este encuentro ambos se marchan juntos y comienzan una extraña relación entre amistad, tonteo y noviazgo. Mientras que ella se siente atraída por él; James solo piensa en cómo matarla. No es nada personal, sino que después de experimentar con animales quiere probar con un ser humano y Alyssa se ha cruzado en su camino. Deciden tener una cita y, aunque ella es retenida por una fiesta en su casa y discute con su padrastro, finalmente llega a casa de James y le propone a este escapar y comenzar una nueva vida. Alyssa quiere encontrar a su padre, y él acepta pues teniendo tiempo a solas, podrá llevar a cabo su plan.

Comienza así una huida de sus insatisfactorias vidas hacia un viaje introspectivo en el que esperan encontrarse a sí mismos. Para saber más, tenemos que ver los siguientes 7 capítulos. E incluso parece que ha renovado por una segunda temporada. Aunque creo que es alargar demasiado una historia que aparentemente tiene menos recorrido. Una temporada de ocho episodios de 20 minutos cada uno al final es casi una película, y verlos en modo maratón darán esa sensación. Pero una nueva temporada imagino que ya cambiará el planteamiento y James no querrá matar a Alyssa… Lo cual hará también que pierda algo de la originalidad de la trama. Pero de momento no he llegado ahí.

Lo que nos deja el primer capítulo es una serie con un punzante humor negro e irónico con un tono que recuerda en algunos momentos a Misfits (supongo que por ser británica y estar centrada en adolescentes). Consigue alternar entre lo deprimente y lo alegre con cierto toque gamberro y surrealista. Me quedé con ganas de saber hacia dónde les lleva el viaje. Así que habrá que añadir The End Of The F***ing World a la lista.

Serie Terminada: Una vida inesperada

Una vida inesperada es un melodrama familiar que parte de una adolescente que quiere emanciparse con 16 años y para ello necesitará el consentimiento de sus padres biológicos, a los que no conoce. Así pues, emprenderá su búsqueda para obtener la ansiada independencia y salir del circuito de los servicios sociales.

Lux, la protagonista, se ha pasado su vida dando tumbos entre casas de acogida. Aunque fue entregada de bebé y eso hacía que contara con posibilidades de ser adoptada, el hecho de padecer un problema cardíaco se lo puso complicado y las familias no se querían arriesgar a adoptar a una niña enferma. A sus 16 años decide que ya ha tenido bastante y quiere dar el paso de irse a vivir con su novio y su amiga Tasha, pero para ello ha de localizar a sus padres.

Y los encuentra. Primero a su padre, Nate (Baze), el típico quarterback de instituto que ahora regenta un bar y pasa el día con sus amigos. Se lleva una gran sorpresa, puesto que desconocía de su existencia. Para aclararlo se lleva a Lux a conocer a Cate, la madre, una conocida locutora de radio, que no da crédito al conocer la historia de Lux. Ella pensaba que su hija sería feliz en una familia acomodada, ya que le aseguraron cuando la dio en adopción siendo una adolescente que encontraría un hogar sin problema, pues los bebés son los más demandados.

En un principio ambos progenitores están dispuestos a firmar la renuncia y continuar con sus vidas, pero tras pensarlo, se plantean que quizás es una oportunidad que hay que aprovechar y darle a Lux esa familia que nunca tuvo y de paso no sentirse culpables. Así que, se plantan en la vista para solicitar su tutela.

El piloto tenía un buen planteamiento (salvo esa licencia serial de darle la tutela a unos desconocidos solo por haber puesto la carga genética), con unos personajes interesantes que no tenían que ver con los estereotipos adolescentes como podría pasar con La chica invisible o Suburgatory. Parecía que la trama no se iba a centrar en un culebrón de quién es más guapo en el instituto o un dramón porque llega el baile de primavera y la protagonista no tiene acompañante, así que suponía un soplo de aire fresco y merecía una oportunidad.

Aunque se trata de un drama, en el primer capítulo tiene más tintes de comedia con la aparición de Lux ante sus padres. Sobre todo ante Nate y su pandilla. La escena en el bar cuando se presenta es muy fresca, Lux es la adolescente respondona e irónica que parece más madura que su padre.

A medida que avanza la trama sí que nos adentramos más en el dramón, a veces cayendo un poco en la ñoñería. El esquema de los capítulos se repite y la historia no termina de desarrollarse con fluidez. La adolescente madura con ramalazo de Verónica Mars se convierte en una malcriada.

Se cae demasiado en el bucle con las tensiones Cate-Nate y su triángulo amoroso. Nos presentan a un Nate nada ejemplar, que vive encima de su bar compartiendo piso con dos amigos y viviendo al día, pero no termina de ser el canalla que pretenden que sea. Sin embargo, ella llega a ser insufrible por momentos con sus neuras e indecisiones, y eso no hay quién lo aguante. Ni como espectador, ni como prometido, que parece estar metido con calzador, tan perfecto y comprensivo; un personaje totalmente plano.

Los secundarios tampoco me aportan mucho. La familia de Cate cae demasiado en un despropósito: una madre borracha, una hermana psicóloga y excéntrica y un padre que las abandonó de pequeñas. La de Nate queda reducida a sus padres, pero sobre todo al típico padre empresario que quiere que su hijo siga sus pasos y que desprecia todo lo demás. Los amigos de los protagonistas no aparecen apenas en escena, así que no hay mucho más que comentar.

El problema del arco argumental de la serie es que tiene un final. Lux busca emanciparse, en su lugar es acogida. Una temporada de idas y venidas con la tutela de fondo hasta que les devuelven la patria potestad. Y después, ¿qué? Pues una segunda temporada con un despropósito de giros sin sentido, como la llegada de la cuñada de Cate, que solo sirve para que Baze comience a trabajar en la empresa de su padre. Introducimos un par de personajes nuevos, y a seguir. Cambiamos al novio motorista por un profesor de inglés insulso, la familia de Cate por la jefa de Baze y a tirar. El problema es que no aportan ninguna perspectiva nueva, las nuevas historias no terminan de avanzar y las relaciones entre los principales sigue igual. Cate, Baze y Lux continúan dando vueltas sobre sí mismos y sus conflictos. Quizá con más dramón aún que en los primeros 13 capítulos.

Por suerte, cuenta con un epílogo que cierra la serie, aunque se ve que está metido con calzador. Los creadores se debieron enterar in extremis de su cancelación y tuvieron la decencia de, al menos, darle un final. Inverosímil y forzado, pero final.

Serie Terminada: Awkward

Hoy toca hablar de series. Otra que hemos acabado de ver hace poco es Awkward, La chica invisible. De nuevo una serie adolescente.

Jenna Hammilton, una chica de 16 años que no destaca entre los más populares de su instituto (de ahí lo de “invisible” de la traducción) tiene un accidente que es confundido como intento de suicidio. A partir de aquí, se convertirá en la nueva comidilla de sus compañeros.

La protagonista intenta vivir ajena a esta atención que de repente se ha levantado hacia su persona y descubrise a sí misma. Vamos, el drama de cualquier adolescente. Jenna siente que no encaja, y se desahoga en su blog y con sus dos amigas. Además, está por ahí el chico más popular, con el que se ha acostado y cree el amor de su vida, pero que él no muestra mucho interés.

Tras el chasco de Suburgatory no esperaba mucho de esta serie, y básicamente así ha sido. Aunque mejora un poco a partir de la segunda temporada, sigue teniendo un tinte clasista y sexista. Sí, es ligera, los diálogos son ágiles e inteligentes y más de una vez me ha hecho sonreír. Hay mucho de ironía y humor negro concentrado en apenas 20 minutos.

Peeeero no faltan los tópicos de las fiestas de primavera, los bailes de graduación, los chicos deportistas, los populares, las superficiales animadoras (aunque aquí la capitana no sea la perfecta rubia), la chica que intenta cambiar para que el chico se fije en ella, la madre que insiste en que su hija se ponga escote y se maquille para ir a clase para llamar la atención (con 15-16 años, todo muy normal)…

Básicamente la vida de Jenna gira en torno a los chicos. Sí, es una serie adolescente blablabla, pero se basa demasiado en el estereotipo de que la mujer está para satisfacer al hombre. Podría centrarse en problemas existenciales que se le plantean a una joven de 15 años, un poco como aquella My so called Life, pero no, todo gira en torno a cómo gustar al sexo masculino.

Hay un capítulo en que la preocupación de las chicas del instituto es un baile en el que los chicos tienen que ponerles un pin en la solapa delante de todo el mundo para demostrar a quién pertenece. Ahí, marcando territorio cual perro meando en una esquina. La protagonista no sólo está esperando ese pin, sino que se siente afligida por las que, como le pasaba a ella en años anteriores, no tienen a nadie que las reclame, y se lo devuelve a su novio. Toma ya.

Pero hay más, hay varios capítulos en los que se defiende la idea de que si no hay celos no hay amor; por no hablar del amor romántico persistente a lo largo de la serie.

En fin, que esto ha empañado una serie que podría ser entretenida, ágil e inteligente con personajes surrealistas como la orientadora escolar o la cruel Sadie. Pero al final queda en otra serie adolescente más. Supongo que pongo el listón en Verónica Mars, y claro, eso es ponerlo muy arriba. O quizá el problema es que desde que la añadimos a “para ver” hasta ahora, yo he cambiado mucho, que también puede ser. Poco acierto últimamente.

Serie Terminada: Suburgatory

En algún momento de mi vida vi el piloto de Suburgatory y parecía una buena idea ver el resto de la serie. Parecía una buena comedia, con un punto absurdo y ácido, con una pareja protagonista con bastante química… o al menos el potencial de la protagonista, pero me ha cansado en la primera temporada con los secundarios tan tan tan absurdos, estereotipados y de plástico. Lo que parecía apuntar a un humor surrealista, se queda en nada. Aún así, he acabado por ver las 3 temporadas que tiene.

Suburgatory toma su nombre de la contracción Suburb y Purgatory, ya que George (a quien conocía de A dos metros bajo tierra en otro registro totalmente diferente), padre divorciado, decide mudarse desde Nueva York a los suburbios cuando descubre que su hija adolescente, Tessa, tiene condones en su habitación. Piensa que alejándola de la gran ciudad, podrá controlarla mejor y alejarla de las malas influencias de la gran manzana.

Obviamente, este cambio no le parece tan buena idea a Tessa, una chica muy irónica y sarcástica, bastante madura y responsable. Su personaje me recordaba un poco a Verónica Mars, pero nada más lejos de la realidad, porque su entorno la desmejora, a ella y a la serie.

Nos encontramos con madres muy Bree Van de Kamp, con sus jardines perfectos y sus dotes culinarias. También tenemos las mujeres recauchutadas víctimas de la cirujía, bronceados anaranjados y de dientes blanquísimos que abusan de los estampados en animal print o del rosa. Y por supuesto, las adolescentes compañeras de instituto que reflejan esos mismos personajes estereotipados de la mujer Barbie. De los hombres sabemos poco. Tenemos al mejor amigo de George, que es dentista y snob, al marido de una Bree Van de Kamp que es directamente bobo y al orientador gay del instituto. Todo lleno de clichés.

Aún así, la serie refleja ese contraste de George y Tessa con su perspectiva urbanita frente a los estereotipos de la vida en las afueras. Es el contrapunto de la autenticidad y la hipocresía. Una muestra del clasismo imperante, del materialismo de la sociedad estadounidense. No obstante, no se ahonda mucho en ello, en nada en realidad, quizá porque se emite en una cadena que pertenece a Disney, y se busca una comedia familiar sin mucho más.

Lo mejor, sin duda, Jane Levy y su personaje. Tessa se come a George, le trata de tú a tú y parece ser ella más adulta que su padre, al que, por cierto, llama por su nombre de pila y no “papá”. Ella es la que le da vida a los diálogos añadiendo el punto de sarcasmo, ese punto de vista cínico que contrasta con el mundo de color de rosa al que se acaba de mudar. Le falta mucho de lo que esperaba de la serie, es para pasar el rato sin más interés.

Verónica Mars

Hace tiempo os hablé de Verónica Mars, una serie que a priori parece juvenil, de instituto y en plan culebrón adolescente sin más pretensiones, pero nada más lejos de la realidad. Es (era) una serie con un trasfondo mucho más profundo, con personajes que tienen traumas bien arraigados, asesinatos, violaciones, intercambio de bebés al nacer, drogas, pandillas y todo regado con ese humor sarcástico, con alusiones audiovisuales o citas literarias y musicales. Los títulos de sus capítulos siempre eran juegos de palabras haciendo referencia a éstas. Es una serie dentro del género negro, con esa fotografía en tonos oscuros (sobre todo el despacho de Investigaciones Mars con las típicas persianas de lamas), esos flahsbacks, esas esperas en el coche con el sabueso (Backup) como acompañante. Los diálogos entre padre e hija… La voz en off de Verónica que nos guía a través de cada capítulo.

Y es que por algún motivo la serie lleva el nombre de la protagonista, es que ella es quien engancha. Una adolescente rubia, vengativa, con una lengua viperina y rápida, con mucha inventiva, valiente; pero también vulnerable y dulce como una nube (ese apodo, Marshmallow, que tomaron los fans para referirse a ellos mismos como seguidores de Verónica). Me encanta ese carácter de ella, esa ironía, ese ingenio, esas frases que dejaban a su contrincante dialéctico sin más que decir y con la boca abierta. Kristen Bell lo borda. Y cómo no, en este género noir no puede faltar el compañero romántico. En este caso, Verónica tendrá su chico duro de instituto, el niño malo: Logan Echolls.

En fin, que por todo esto es una serie que engancha, que merece la pena ver, y que era una pena que acabara como acabó. Tras tres temporadas, en 2007, no la renovaron porque salía cara y los fans montaron una campaña para que volviera, pero no sirvió. No pudo seguir adelante. Sin embargo, con el tiempo, Rob Thomas, el creador, y Kristen Bell, dejaban caer continuamente que les gustaría seguir la historia, de hecho fueron a la Warner a pedir financiación, pero les dijeron que no interesaba. Así que, se necesitaban 2 millones de dólares para poder financiar una película, y Rob y Kristen se plantearon que quizás si los fans donasen lo que pudiesen o quisiesen…

Y en marzo del año pasado se inició una campaña para recaudar fondos. El objetivo: conseguir esos 2 millones en un mes. Quien pusiera su granito de arena, o sus dólares, podría obtener un regalo, bien un guión de la película, acudir al estreno, merchandising, conocer a los protagonistas… Pero los fans no necesitaban muchos alicientes, llevaban seis años pidiendo más historias de Verónica Mars y en once horas se llegó a la meta. Así pues, con esos datos, estaba claro de que los fans iban en serio cuando decían que querían más de su Marshmallow.

Un año más tarde, el 14 de marzo de 2014 se estrenó la película a nivel mundial. En España saldrá en DVD directamente, no la han emitido en los cines. La vi hace unas semanas y sólo puedo decir que me he quedado con más mono de Verónica, con ganas de rescatar los DVDs de la serie y tragarme de nuevo las tres temporadas del tirón y ver qué redescubro.

La película parte de la reunión del décimo aniversario de la promoción de Neptune. La típica fiesta que hacen los americanos para reencontrarse con aquellos que no soportaban cuando eran unos púberes. Verónica que se marchó de la ciudad cuando dejó el instituto no piensa volver, pero la muerte de la novia cantante de Logan y el hecho de que este sea acusado de asesinato, harán que la rubia protagonista ahora aspirante a abogada en Nueva York, cruce el país para volver a California y ayudar a su antiguo amor a encontrar abogado que le defienda.

Durante el metraje de la película veremos aparecer a los personajes que giraban en torno a Verónica: Dick, Mac, Weevil, Wallace, Vinnie Van Lowe… pero para mi gusto, la trama va tan rápido que apenas sabemos de ellos. Me gustaría haber visto más a Mac, cuyos diálogos con Verónica eran para aplaudir.

Pero en general, se recupera el tono de la serie haciendo guiños a ella (el A long time ago we used to be friends o la posible continuación en su día como agente de FBI). Volvemos al instituto, a Neptune, a los personajes odiosos, a las injusticias, a Investigaciones Mars…Se mantienen los diálogos rápidos e irónicos, las referencias culturales, la voz en off que nos guía…

Ahora queda saber si habrá secuela. Aunque una película cada “x” años no me parece suficiente para el hueco que ha dejado esta serie. Sin duda, una SERIE (sí, en mayúsculas). Voy a buscar los DVDs, se avecinan días de sofá, serie y palomitas. La mantita creo que esta vez sobra.

Serie terminada: Veronica Mars

He cogido carrerilla con las series. La de hoy es una serie juvenil-policiaca… No sé muy bien cómo calificarla. Hace unos años, cuando la descubrí, la echaba la 2, ahora creo que la iba a emitir (o la está emitiendo) Divinity.

Se trata de Veronica Mars. Una serie protagonizada por Kristen Bell (algunos la reconocerán por ser la voz de la narradora de Gossip Girl) que lleva el nombre de la protagonista, una chica de 17 años, de instituto, que tras el asesinato de su mejor amiga verá cómo su vida da un giro de 180º. Ya sabemos que siempre hay un punto traumático en los personajes protagonistas. Pues este es el de Mars.

En este caso Verónica tiene que encauzar su vida puesto que su padre, sheriff de la ciudad, inculpa a Jake Kane del asesinato de Lilly, su mejor amiga. Y claro, el señor Kane es un multimillonario que remueve Roma con Santiago hasta que consigue que el padre de Verónica abandone su puesto de sheriff. Y la protagonista se encuentra en un colegio de niños ricos, no siéndolo ella, pero como trato deferente por el puesto de su padre y que encima la miren mal por ser la hija del sheriff que tuvo el valor de acusar al propio progenitor de la muerta… Ella era popular porque era la novia de Duncan, novio de la muerta y el típico niño mono popular de instituto americano, que es bueno en deportes y tiene su corte de amigos que lo rodea. En fin, un poco culebrón, sí.

Así que, padre e hija Mars (la madre huyó cuando todo esto estalló) cambian su estilo de vida, el padre abre Mars Investigations y se convierte en detective privado, y Verónica le hace las veces de secretaria, recepcionista, le rebela fotos… pero se convertirá ella misma en detective, al principio para sus compañeros de instituto, aquellos mismos que la miran por encima del hombro como si fuera una apestada. Por supuesto, mientras estudia, colabora con su padre y hace unos trabajillos para los niños ricos, también seguirá indagando en sus propios fantasmas: el asesinato de su mejor amiga, el abandono de su madre y su violación.

Además de la familia Mars, los Kane (el exnovio, la muerta, el padre millonetis acusado, la madre botorítica), completan el reparto Wallace, el chico nuevo y afroamericano, Mac, la piratilla de los ordenadores, Meg, la animadora rubia y tan necesaria en estas series, Logan, el amigo del exnovio y expareja de la muerta, que es el típico canalla. En fin, la tribu típica de un instituto de serie, como ya he dicho.

La serie consta de 3 temporadas (la primera y segunda 22 cada una y la tercera 20): Los dos últimos años de Verónica en el instituto y el primero de universidad. El personaje de Verónica va evolucionando, madurando y te va cayendo bien. Cuando se anunció su cancelación, los fans hicieron campaña para que la cadena renovara, y los productores lo intentaron con unos minutos extras en los que nos enseñaban a Verónica en el FBI, pero no cuajó y no siguió adelante. Sin embargo ha salido la noticia de que habrá película para verano de 2014, de momento están en fase de recaudación de dinero. Esperaremos, porque no sabemos dónde retomarán la historia… imagino que habrá salto temporal.

La verdad es que a priori puede sonar a culebrón adolescente, pero os aconsejo que le echéis un vistazo porque el reparto merece la pena, la música, los diálogos tienen un tono sarcástico, critica la sociedad americana de los niños ricos, lo sectario que es el instituto entre deportistas y animadoras, todos supermonos ellos, y por supuesto, tiene ese punto detectivéstico que tanto me gusta. En fin, que totalmente recomendable. Todavía estáis a tiempo de verla y llegar con ella fresca al estreno en la gran pantalla.