Nueva serie a la lista “para ver”: The End Of The F***ing World

Entre serie y serie acabada vemos los pilotos de las nuevas series que van llegando. Uno de los últimos visionados es The End of the F***ing World, una comedia dramática o una tragicomedia británica basada en la novela gráfica The End of the Fucking World de Charles S. Forsman.

Se centra en James, un chico de 17 años un tanto (mucho) oscuro, tanto que se define a sí mismo como un psicópata. Un día metió la mano en la freidora solamente para sentir algo y lleva matando animales desde su tierna infancia solamente por placer. Un día en el instituto Alyssa se sienta en su mesa tras discutir con sus amigas. Se pilla un buen enfado cuando una de ellas la habla por el móvil en lugar de cara a cara a pesar de estar sentadas en la misma mesa. Se siente una incomprendida en su entorno, tanto en casa como en el instituto. Está abrumada. Si James se considera un psicópata, Alyssa resume su existencia en que “odia a todo el mundo”. Son dos personajes totalmente opuestos que se complementan. James es callado, no siente nada y, por el contrario, Alyssa es más impulsiva y está desbordada por tantos sentimientos que hasta se ahoga.

Tras este encuentro ambos se marchan juntos y comienzan una extraña relación entre amistad, tonteo y noviazgo. Mientras que ella se siente atraída por él; James solo piensa en cómo matarla. No es nada personal, sino que después de experimentar con animales quiere probar con un ser humano y Alyssa se ha cruzado en su camino. Deciden tener una cita y, aunque ella es retenida por una fiesta en su casa y discute con su padrastro, finalmente llega a casa de James y le propone a este escapar y comenzar una nueva vida. Alyssa quiere encontrar a su padre, y él acepta pues teniendo tiempo a solas, podrá llevar a cabo su plan.

Comienza así una huida de sus insatisfactorias vidas hacia un viaje introspectivo en el que esperan encontrarse a sí mismos. Para saber más, tenemos que ver los siguientes 7 capítulos. E incluso parece que ha renovado por una segunda temporada. Aunque creo que es alargar demasiado una historia que aparentemente tiene menos recorrido. Una temporada de ocho episodios de 20 minutos cada uno al final es casi una película, y verlos en modo maratón darán esa sensación. Pero una nueva temporada imagino que ya cambiará el planteamiento y James no querrá matar a Alyssa… Lo cual hará también que pierda algo de la originalidad de la trama. Pero de momento no he llegado ahí.

Lo que nos deja el primer capítulo es una serie con un punzante humor negro e irónico con un tono que recuerda en algunos momentos a Misfits (supongo que por ser británica y estar centrada en adolescentes). Consigue alternar entre lo deprimente y lo alegre con cierto toque gamberro y surrealista. Me quedé con ganas de saber hacia dónde les lleva el viaje. Así que habrá que añadir The End Of The F***ing World a la lista.

Serie Terminada: Misfits

Tras acabar Royal Pains cambiamos a este lado del charco y comenzamos la serie británica Misfits, que se emitió entre 2009 y 2013.  Consta de cinco temporadas y mezcla ciencia ficción y drama con toques de humor.

Se centra en un grupo de cinco adolescentes de clase baja que durante sus trabajos en los servicios a la comunidad se ven sorprendidos por una extraña tormenta que les dotará de unos peculiares superpoderes. Los integrantes de este singular grupo son:

  • Nathan: está en los servicios comunitarios por robar unas golosinas y causar varios altercados. Se autoerige como el líder del grupo por su carácter impertinente y abusón. Resulta desagradable por lo burdo y soez que es, pero a la vez en él recae el humor ácido. Aunque el resto de sus compañeros conocen al instante su poder, Nathan se dedicará toda la primera temporada intentando averiguar el suyo.
  • Simon: es el típico chico tímido, todo lo contrario a Nathan. Si este era un abusón, Simon es el objeto de sus bromas, gamberradas e insultos. Ni siquiera recuerda su nombre. Está en el centro comunitario por intento de incendio. Su poder es la invisibilidad, como si no se sintiera ya lo suficientemente ignorado. Es quizá mi personaje favorito por la evolución que hace a lo largo de su participación en la serie. Y el actor Iwan Rheon está que se sale. Parece que se le da bien interpretar a personajes con un toque siniestro. En Misfits podemos ver cómo ya apuntaba maneras antes de actuar en Juego de Tronos.

  • Kelly: es el estereotipo de una choni. Cumple condena por una pelea. De carácter agresivo, en el fondo es una chica insegura que le da mucha importancia a lo que los demás opinen de ella. Quizá por eso su poder sea la telepatía, el poder oír los pensamientos de la gente. También tiene un lado sensible y acaba muy unida a Nathan
  • Curtis: es un prometedor atleta que se está preparando para participar en los Juegos Olímpicos de 2012. Sin embargo, es detenido por posesión de cocaína. Durante la tormenta consigue el poder de viajar al pasado.
  • Alisha: es una chica atractiva y fiestera que tiene que cumplir con trabajos a la comunidad por conducir ebria. Su poder hace que todo el que la toque se sienta locamente atraído sexualmente por ella, lo cual la pone en una situación vulnerable, ya que los afectados no son conscientes de sus actos, y cuando pierden el contacto no recuerdan nada de lo ocurrido. Comienza una relación con Curtis, sin embargo, evitarán cualquier contacto piel con piel para no desencadenar el poder de Alisha. Su capacidad no tendrá efecto en un misterioso encapuchado que sigue a los integrantes del grupo.

Así, tenemos a unos personajes estereotipados: el adolescente pasota, el paria tímido y víctima de abuso, la choni agresiva, el atleta que se droga y la chica atractiva, fiestera y vanidosa. Todos ellos reciben unos poderes que a priori pueden parecer aleatorios, sin embargo, si nos fijamos en sus caracteres, vemos que claramente están hechos a la medida de sus personalidades. Sin embargo, no solo ellos son los únicos afectados por la tormenta. A lo largo de la serie iremos viendo nuevos personajes y nuevos poderes. Y los protagonistas se verán en la obligación moral de vencer el mal. Aunque ellos son los antihéroes. Primero están buscando su lugar en el mundo, como cualquier adolescente incomprendido y fuera de lugar.

El primero contra quien tendrán que luchar será su monitor de los servicios comunitarios, que se convierte en zombie y los ataca. Consiguen matarle y será el primero de muchos cadáveres que tengan que esconder y el punto de partida y de unión de este grupo.

La serie no se basa en algo nuevo. El tema de los superhéroes y poderes está muy visto ya. Sin embargo, es original el punto de vista, los antipersonajes y los ácidos diálogos. Además, conserva ese tono grisáceo tan británico y una magnífica banda sonora. También se sale del tono al que estamos acostumbrados en las series estadounidenses. Misfits no es correcta, no es educada. Todo lo contrario. En sus guiones destaca lo soez, las palabrotas, los gestos obscenos, lo políticamente incorrecto. Más próximo a la realidad de cómo hablarían en la vida real los adolescentes a los que reperesentan. Y hay mucha más variedad racial y de clase que en las producciones americanas.

Con esto, no es de extrañar que nos gustara el piloto y la marcáramos como serie “para ver”. La primera temporada es muy buena. Aunque en sus seis capítulos apenas nos da para conocer a cada uno de los integrantes del grupo de monos naranjas. La segunda temporada mantiene bastante bien el ritmo con el nuevo misterioso encapuchado que protegerá a los chicos. De esta temporada es uno de los mejores capítulos de la serie en que un joven tiene el poder de sentirse un personaje del GTA. Muy bueno el guion, mejor el desarrollo con los gráficos.

Y es algo por lo que destacaba la serie. El saber qué supuesto poder iba a tener el personaje de turno en cada capítulo y cómo se las iban a apañar los protagonistas para salir indemnes. Porque no son héroes tradicionales, sino que aún están intentando aprender a manejarlos. En la mayoría de las veces el poder aparece cuando están bajo estrés y no tiene ninguna utilidad. Así que se producen situaciones embarazosas, incómodas y cómicas.

En la tercera temporada desaparece Nathan y le sustituyen con Rudy, que lleva de nuevo a los cuatro restantes del cuadro original a los servicios comunitarios tras robar un coche. Quisieron hacer un calco con este nuevo personaje impulsivo, malhablado, grosero y desagradable. Sin embargo, es insoportable, le falta el cómico que añadía el original. En la tormenta Rudy vio desdoblada su personalidad, de forma que está Rudy 1, impulsivo y que disfruta humillando a los demás; y Rudy 2, que es más sentimental e intenta contrarrestar los actos del primero.

Además, a los guionistas se les debió ocurrir que había que cambiarles los poderes a los protagonistas e introdujeron un giro en el que un nuevo personaje compra y vende poderes. De forma que mientras que en la tormenta adquieren unos en concordancia a sus personalidades, aquí tenemos unos de mercadillo. Simon será capaz de ver flashes del futuro, Curtis podrá cambiar de sexo, Alisha podrá ponerse en la piel de los demás y ver cómo si estuviera dentro y Kelly será diseñadora de cohetes. Toma ya poder guapo. Lo único para que le sirve es para no volver en la cuarta porque en África han visto filón en ella desactivando bombas. Una excusa para quitársela del medio porque la actriz fue condenada a prisión por un ataque xenófobo a un taxista.

Pero volviendo a la tercera temporada, tan solo merece la pena el capítulo de los nazis, por lo demás, personajes planos, un arco argumental que gira en torno al tráfico de poderes y al nuevo integrante. Y como colofón, es la despedida de Simon y Alisha, además de la ya mencionada salida de Kelly.

A partir de aquí, nada tiene sentido. Podrían haber dado por finiquitada la serie, pero no, intentaron alargarla de forma innecesaria introduciendo nuevos personajes para sustituir a los originales. Y claro, segundas partes nunca fueron buenas. Del elenco inicial tan solo se mantiene un desdibujado Curtis que ahora puede revivir a los muertos, pero los convierte en zombis…

En estos ocho episodios la serie perdió totalmente la esencia original. Nada que ver con el piloto. Las nuevas incorporaciones no aportaron nada, no había trama, eran personajes planos, con una vida aburrida y encima parece que quisieron darle algo de vida con unas relaciones amorosas entre los protagonistas metidas con calzador. También aparece un nuevo monitor de los servicios comunitarios que es absolutamente prescindible.

Los nuevos son:

  • Jess: Tiene rayos X es los ojos. A priori un poder muy interesante, pero no sé si les salían caros los efectos especiales porque lo usa un par de veces nada más. Es dura y agresiva, mantiene las distancias con todos, aunque en dos temporadas tiene 3 intentos de relación con sus compañeros. Como digo, metido con calzador.
  • Finn: su poder es la telekinesis, puede mover objetos. Aunque no cuando quiere, no controla muy bien su poder, como les ocurría a los protagonistas originales. Otro personaje plano. Va de gracioso, pero es un bocazas. Está obsesionado con Jess y mantiene a su novia encerrada en una habitación y atada a la cama. ¿La excusa? Que ella tiene el poder de manipularle. ¿Para qué distanciarse de ella y que el poder no tenga efecto? Mejor justificamos un abuso… Vamos de mal en peor.
  • Alex: es el camarero del bar al que van los protagonistas. Es atractivo, simpático y triunfa entre las mujeres, pero parece que siempre las rechaza. Resulta que una transexual intercambia genitales con él, así que se siente deprimido. Muy freudiano todo. Jess se siente atraída por él y finalmente comienzan una breve relación. El poder de este personaje es la eliminación de los poderes. El detalle es que para que este desaparezca ha de tener sexo con el poseedor.
  • Abby: creo que es el único personaje de todos los nuevos que no me desagradó, pero tampoco tiene nada realmente interesante. Es una chica que se encuentran los cuatro nuevos en una fiesta. Está inconsciente y se la llevan a servicios comunitarios. Cuando se recupera no recuerda nada, tiene amnesia total, ni siquiera sabe cuál es su poder. Intentará descubrir quién es. Finalmente descubre que era la amiga imaginaria de una chica.

Y si la cuarta fue mala, la quinta ya hundió la serie más aún. De repente Rudy 2 pide la independencia unilateral de Rudy 1 y crea su patrulla de superhéroes con miembros que conoce en un grupo de apoyo. La banda del jersey. Entre ellos se encuentran una chica que se mimetiza con las superficies, uno que puede volar y una chica que emite descargas eléctricas, de quien se enamora. Sin embargo, este nuevo grupo no funciona como él esperaba ya que se dedican a matar sin ton ni son. Así que Rudy 2, Jess, Finn, Alex y Abby intervendrán para eliminarlos.

Y para rematar la serie un final feliz con parejas y bebés de por medio y todo. Muy patético. Empezó como una serie entretenida que sabía darle la vuelta al ya trillado tema de los poderes con muy buena calidad audiovisual, un gran elenco y un humor ácido y sarcástico. Sin embargo, acabó convirtiéndose en una caricatura de sí misma repitiendo poderes, tramas, dando tumbos, con personajes nada atractivos y planos. ¿Por qué nunca saben dónde parar?

Así que, con todo lo dicho, recomendaría ver la primera y segunda temporada. Quizá incluso la tercera. Pero desde luego me ahorraría las dos últimas. Sí, son pocos capítulos, pero es una auténtica pérdida de tiempo.

Nueva serie a la lista “para ver”: Line of Duty

Últimamente están saltando a la palestra varias series británicas, además de bastante calidad. Tienen un ritmo diferente al que nos tienen acostumbrados las producciones estadounidenses, pero, sin duda, esto les da su carácter. También su fotografía es diferente con una ambientación fría y gris. Destacan los personajes con dobleces y las tramas no tienen esa censura moral que tienen las del otro lado del charco. Son más incisivas, incomodan más al espectador. Además, como ventaja suelen tener bastante menos episodios (aunque de casi una hora de duración), lo que permite un minimaratón viendo toda la trama del tirón.

Line of Duty es una de estas series que nos llegan de las islas británicas. Estrenada en 2012 en BBC 2,  cuenta la historia de Steve Arnott, un sargento reasignado al AC-12, la unidad anticorrupción, tras una operación fallida en la Unidad de Contraterrorismo. Tras el incidente, el cuerpo policial quiere mentir para que no salgan a la luz los errores pero Steve se niega a seguir los pasos de sus compañeros. Como castigo, pero también gracias a su honorabilidad, será trasladado.

En esta nueva etapa profesional el departamento más odiado por la policía tendrá que investigar a Tony Gates, oficial estrella y líder del TO-20. El superintendente Ted Hastings sospecha de que se lucra con actividades ilegales y de que manipula qué casos coge para inflar las cifras de resolución y así conseguir su ascenso.

A Steve no le hace mucha gracia esta asignación, pues Tony es un reputado y condecorado agente al que todos admiran y apoyan. Además, cuenta con un currículo intachable y un ratio magnífico en cuanto a resolución de casos. Su unidad lidera el ranking en número de casos resueltos en Londres. Al principio se mostrará reticente a esta investigación, sin embargo, empezará a plantearse si esa reputación no será todo fachada, si lo que parece un policía modélico no lo será tanto.

El espectador ya sabe que no es oro todo lo que reluce, pues el modélico Gates tiene una amante, Jackie, a la que además ayuda a encubrir un atropello cuando esta conducía borracha. Lo que empieza con tapar un “accidente” parece que se va a enredar bastante más e írsele de las manos al detective, puesto que ella parece esconder más de un secreto. Al final todo tiene flecos.

Pero el verdadero protagonista es esta unidad AC-12, su transparencia, su impecabilidad, reflejada en su edificio. La sede como forma de presentarnos el mecanismo interno de la policía, la burocracia, los ratios, la política… Un punto de vista más resultadista centrado en los números (casos resueltos) y no en las víctimas.

En Line of Duty se trata la delgada línea entre el honor y la corrupción. Es un drama policíaco lleno de grises morales, que sirve de excusa para pasearse entre los límites del bien y del mal, tanto ética como legalmente. Si ya de por sí es difícil atrapar criminales, lo es más aún cuando tienes que acabar con los de dentro, puesto que se conocen todos los trucos. Cazador y presa se han entrenado con los mismos métodos, con la diferencia que el corrupto no solo juega siguiendo la legalidad, por lo que tiene más margen de maniobra. Así pues, el perseguidor tiene que buscarse las mañas para conseguir superarle. Es un juego de poder y tensión, y eso se nota ya en el primer capítulo. La escena en la que vemos el interrogatorio a Gates es una buena muestra de ello.

De momento en España sólo se ha emitido la primera temporada, pero en Reino Unido ya van por la tercera terminada. Cada una de las temporadas se centra en un caso distinto, lo que es de agradecer, aunque supongo que mantendrán un nexo de unión con los personajes y el departamento implicados.

Nuevas series a la lista “para ver”: Vikings y The Last Kingdom

Hace ya un par de años que vimos el piloto de Vikings y no había hablado de ella porque es de esas series que no sé si me terminan de convencer. Se trata de una serie histórica centrada en el siglo IX que se basa en las leyendas sobre el vikingo Ragnar Lodbrok, uno de los héroes nórdicos más grandes de su época que saqueó Northumbria, Francia y Bretaña. Se retrata al protagonista como un guerrero intrépido y una navegante ambicioso que tiene ideas que desafían al jefe de su tribu. Mientras el líder quiere explorar el este cada año basándose en las viejas costumbres y en la comodidad; Lodbrok quiere investigar hacia el oeste y ver qué encuentra. No le importa el peligro ni lo desconocido, le puede su ansia de saber, de conocer. Para su empresa le pide a su amigo Floki que le construya un barco y promete a los que se le unan un reparto equitativo de las ganancias.

Por supuesto, se muestra cómo eran los hábitos de la sociedad vikinga, esas ceremonias en las que el niño se convierte en hombre, cómo pescaban, cómo eran sus construcciones, las relaciones entre la tribu o clan, sus rituales… No hay que olvidar que se trata de una serie del canal History, por lo que se le da cierta seriedad a la base histórica. Sin embargo, no está narrada desde un punto de vista histórico, sino que está ahí como trasfondo, como hilo conductor. La serie se convierte en una epopeya, el héroe en busca de territorios por descubrir, con saqueos, peleas y batallas. Y mientras tanto se hace referencia a la cultura, a su tradición, como la poesía o la mitología vikinga. No hay que olvidar que pese a que eran considerados salvajes y sanguinarios por sus víctimas, eran una sociedad bastante mística. Esta devoción a los dioses nórdicos se ve en Lodbrok, a quien se consideraba un descendiente directo de Odin (dios de la guerra).

También contrasta con esa brutalidad a la hora de luchar y conquistar el amor que tienen por la naturaleza. La ambientación de la serie es increíble. También puede influir que sea una enamorada de Escandinavia, pero la naturaleza es un personaje más, quizá por ese mimo que le muestran los vikingos. Así que tenemos una trama bien entretejida con una buena base histórica, un paisaje inmejorable, un punto de partida interesante, unos personajes fuertes y además, ritmo y acción desde el primer capítulo. Tiene todos los ingredientes para enganchar. Sin embargo, no sé si fue porque vi el piloto entre varios capítulos de Juego de Tronos o tenía un mal día, pero el caso es que no me enganchó del todo. Quizá también debido a que es bastante violenta. Prometo darle una segunda oportunidad, porque creo que me gustará.

Pero, ¿por qué hablo de Vikings después de tanto tiempo y sin haber visto más que un episodio? Pues porque hace unos meses vimos el piloto de The Last Kingdom y me recordó a ella.

The Last Kingdom es una serie de la BBC que emite Netflix, así que podéis imaginar que habla de sajones y vikingos, sí, pero desde el punto de vista de los isleños. Es como las Invasiones Bárbaras, que para los alemanes es “La migración de los pueblos”. Es decir, ellos no estaban invadiendo ni masacrando, sino expandiéndose. Algo así como el descubrimiento de América por Colón. Todo tiene dos puntos de vista.

En realidad, creo que estas dos series se pueden complementar. Mismo momento histórico, pero desde ambas perspectivas. En Vikings descubrimos el día a día de los pueblos nórdicos y cómo se preparan para invadir y conquistar; en The Last Kingdom se ve cómo vivieron los sajones las incursiones de aquel pueblo extranjero, cómo surge Inglaterra tras tener que agruparse para luchar contra su enemigo.

En ambas series hay un choque cultural, aparte de la lucha por las tierras, obviamente. Aunque los vikingos eran una población mística con el Valhalla y sus dioses, no eran muy religiosos en el día a día, quizá eran más usos y costumbres, respeto, sacrificios y ofrendas. No tenían sacerdotes, sino que se transmite la fe de generación en generación en rituales. Por el contrario, contrasta con el cristianismo medieval en el que el creyente es temeroso de Dios. Con un sacerdote que transmite ese miedo, esas supersticiones. Creo que ver ambas puede ayudar a tener una idea completa de aquella época, de ambos pueblos. Aunque no hay que olvidar que se trata de entretenimiento, y lógicamente, como series de televisión, tienen que enganchar.

La forma que tiene el espectador de descubrir ese choque cultural es viviendo en la piel del protagonista, Uthred, el hijo del Señor de Bettanburg. Este heredero sajón de Northumbria es secuestrado por los daneses cuando tiene 10 años y acaba siendo criado por ellos adoptando sus costumbres, aprendiendo su idioma y abrazando su religión hasta que años más tarde un suceso le lleve a volver con los sajones para reclamar lo que le pertenece como heredero de un noble. Ello le llevará a luchar contra los vikingos y encontrarse en tierra de nadie puesto que ambos lados lo verán como un traidor.

Lo bueno que tiene la serie es que al tener un personaje principal en el que recae la historia, me centro mejor en la trama sin dispersarme tanto y perdiéndome detalles. En Juego de Tronos, por ejemplo, hay personajes que cuando aparecen tras varios capítulos sin saber nada de ellos, no sé muy bien cómo había quedado su historia particular. Aquí el ritmo se centra en Uthred y su supervivencia. Me falla un poco que parece que va a ser el típico personaje perfecto, honrado, sin dobleces que tiene que luchar contra el mundo. Pero supongo que para eso hay que ver la temporada completa (sólo 8 episodios y una segunda en marcha). De momento, en el piloto ya se ven traiciones, batalla, acción, un posible romance entre los jóvenes.

En cuanto a su calidad, tal y como ocurre con Juego de Tronos y otras sagas de época que están tan de moda, en Vikings y The Last Kingdom parece que cada capítulo fuera una película. Se ve en la luz, la fotografía, los escenarios, la técnica… Muestra una gran producción detrás.

Como viene siendo habitual últimamente, no es una idea original, sino que The Last Kingdom es la adaptación de la saga The Saxon Stories de Bernard Cornwell. Aún así, aplaudo que la hayan llevado a las pequeñas (ya no tanto) pantallas.

Nueva serie a la lista “para ver”: Lucky Man

Cuando vives con un amante de los cómics, acabas aprendiendo alguna cosilla de ese mundo de relatos con dibujos. De sus personajes, de sus creadores, de sus batallas y culebrones, de que el estilo de los dibujos ha cambiado con los años, del olor de la tinta, de que hay superhéroes que mueren, de alianzas y guerras. Y también te lleva a darle una oportunidad a pilotos de series basadas en ellos. Cada vez más de moda (no hace mucho hablé de Jessica Jones).

Y así es como me encontré un día viendo el piloto de Lucky Man. Perdón, Stan Lee’s Lucky Man, que es el nombre completo de la serie. Y es que para algo está basada en una idea original del escritor de cómics Stan Lee. Nada, un chaval que está empezando, que ha creado Spiderman, La Patrulla X o Los Cuatro Fantásticos y que hace un cameo en la serie firmando copias de cómics en librerías (algo que parece que es marca de la casa).

La serie nos adentra en la historia de Harry Clayton, un detective de homicidios de Londres aficionado al juego que acaba de ser abandonado por su mujer por su problema de ludopatía. Acarrea una gran deuda con un peligroso mafioso chino. Y justamente en el casino de este mafioso, su suerte cambia radicalmente la noche que conoce a una mujer misteriosa que tras una noche de hotel desaparece por la mañana dejándole un antiguo y poderoso brazalete. Esta pulsera parece poner la suerte de su lado transformando totalmente su racha, no sólo en el juego, sino también en otros aspectos de su vida consiguiendo que salga airoso de situaciones comprometidas.

Harry visitará a su hermano, que trabaja con antigüedades, para ver si le puede dar alguna pista sobre tal misterioso objeto, pero no sólo no lo puede tasar ni situar en período histórico o artístico, sino que tampoco se lo puede quitar. Bueno, pues mejor, podríamos pensar. Todo son ventajas, ¿no? Pues no, porque aparte del dilema de si usarlo en su propio beneficio o para el bien común resolviendo casos; descubre que el brazalete tenía un dueño comprometido y que posiblemente aparecerá para recuperarlo.

La narración es un poco lenta, muy inglesa, pero el toque policiaco y ese punto sobrenatural del amuleto le dan un punto interesante a la serie. Y además, salimos de la rutina de las series situadas en Nueva York con su fotografía noir, sus rascacielos y callejones. Londres siempre me recordará a Sherlock, que aunque no tiene aspecto sobrenatural, sí lo tiene de misterioso. En definitiva, habrá que añadirla a la lista “para ver”. Porque además, el piloto nos deja con la miel en los labios al terminar de forma abrupta y con poca información del resto de personajes.

Nueva serie a la lista “para ver”: Outlander

Y seguimos con las series.Y es que en el puente de mayo vi unos pocos pilotos. Ya os hablé de Borgen, de The affair o Varg Veum. Pues también cayó el primer episodio de Outlander.

Claire Randall, la protagonista, es una enfermera y veterana de la II Guerra Mundial que en 1945 viaja a Escocia junto a su marido Frank para recuperar el tiempo perdido por la guerra, ya que estuvieron separados, y además conocer un poco más sobre los antepasados de él. Tras presenciar una ceremonia ritual, Claire aparece en el 1743. A partir de ahí intentará averiguar cómo ha llegado, cómo volver al futuro y además, sobrevivir. Se verá en vuelta en las reyertas entre ingleses y escoceses. Y parece que lo tiene más fácil con los escoceses.

En el primer episodio vemos cómo la vida de Claire peligra cuando la ataca un inglés, casualmente el antepasado de su marido. Sin embargo, un escocés la librará de sus garras y la llevará con su gente. Ahí conocerá a Jamie Fraser, al que ayudará a colocar un hombro con sus conocimientos de enfermera. A partir de ahí será su protegida y se atisba un triángulo amoroso en el siglo XVIII y una confrontación entre siglos.

La serie está basada en la saga Forastera de Diana Gabaldón que consta de los siguientes libros:

  • 1991 Forastera
  • 1992 Atrapada en el tiempo
  • 1994 Viajera
  • 1997 Tambores de otoño
  • 2001 La cruz ardiente
  • 2005 Viento y ceniza
  • 2009 Ecos del pasado
  • 2014 Written in my own heart’s bloog

Así que de momento, parece que hay trama para largo, si adaptan un libro por temporada, podemos esperar al menos 8. Últimamente está de moda adaptar libros y llevarlos a la pequeña o gran pantalla. Y parece que funciona, ahí está Juego de Tronos. A mí de momento, aunque la serie empieza algo lenta y se sospecha hacia dónde van a ir los tiros, me ha gustado, así que añadida a la lista de “series para ver”.

Serie Terminada: IT Crowd

Retomo los post de series. Al igual que la semana pasada con 24, leí hace unos días en Vayatele una noticia sobre el episodio final de IT Crowd, y caí en que es otra serie que acabé hace poco y de la que no os he hablado.

Esta serie llegó a mis manos por medio de mi hermano, que es informático. Y al principio era algo reticente a verla, en parte porque iba de informáticos, su jerga, sus chistes que sólo ellos entienden… y en parte porque es humor inglés, y no suele gustarme. Pero vi el primer capítulo y no paré de reírme con los personajes y las situaciones absurdas. Además, como no llega a la media hora, pues se te pasa volando.

The IT Crowd es, como decía, una comedia británica. Comenzó a emitirse en 2006 y consta de 4 temporadas de seis episodios cada una. Si echáis cuentas, en una sentada la habéis visto.

La serie comienza con la llegada de Jen (Katherine Parkinson), una no informática que es asignada al departamento técnico puesto que ha mentido en su currículum. El jefe, Denholm, el típico inepto, es desconocedor de la tecnología y la cree a pies juntillas en la entrevista, por lo que la pone al frente del departamento de atención al usuario. Ella cree que le han dado un puesto increíble, en una oficina con vistas de la city, pero nada más alejado de la realidad. Acabará en un sótano, desordenado, sucio, caótico con  sus dos peculiares compañeros.

Moss y Roy, los dos técnicos, son los típicos informáticos raros, frikies, sobre todo Moss (Richard Ayoade, izquierda en la foto con el pelo afro), que es el típico nerd. Roy (Chris O’Dowd, derecha con un periódico) es algo más fiestero y soluciona las llamadas de sus compañeros con problemas informáticos con dos preguntas: ¿Está seguro de que está enchufado? y ¿Ha probado a reiniciarlo? Todo ello con una desgana considerable, claro.

La verdad, es que si lo piensas, seguro que más de una vez un informático que ha hecho alguna de esas preguntas…

Es una serie muy divertida que recomiendo totalmente. Si bien es cierto que con las temporadas al final va decayendo, sobre todo con la llegada del nuevo jefe, pero sigue habiendo escenas absurdas, especialmente si están involucrados Moss y Roy. Eso sí, recomiendo verla en inglés, porque el humor es tan inglés, con juego de palabras, que si la ves en español, pierde la gracia. Aunque ojo, que Chris O’Dowd es irlandés y puede costar pillarle el acento.

Por cierto, tiene una cabecera y una sintonía adictivas.

A ver qué tal ese capítulo final. Qué de series se retoman… primero Veronica Mars, luego 24, y ahora The IT Crowd… Habrá que esperar a ver si merecen la pena, ya se dice que segundas partes no son buenas.