Serie Terminada: Así nos ven

Así nos ven recoge la historia de Los Cinco de Central Park, cinco adolescentes negros que fueron condenados por violación y cumplieron entre 6 y 13 años de cárcel a pesar de no tener nada que ver con el crimen. Antron McCray, Kevin Richardson, Yusef Salaam, Raymond Santana y Korey Wise se vieron obligados a confesarlo por las presiones de la policía y de la fiscal del caso.

La noche del 19 de abril de 1989 se denunciaron varios altercados en Central Park. Cuando la policía llegó a la zona, detuvo a varios jóvenes de Harlem que estaban asaltando a corredores como forma de entretenimiento. Pero la situación se complicó aún más cuando se descubrió en el parque el cuerpo moribundo de Trisha Meili, una joven blanca de 28 años que había sido brutalmente atacada y violada cuando había salido a correr. Los chavales se convirtieron entonces en los primeros sospechosos.

En realidad el ADN no coincidía ni con el encontrado en la víctima ni con el del escenario del crimen. Meili además estaba en coma, por lo que no se podía contar con su testimonio. Todo lo que había era una necesidad por parte de la policía y de la fiscal de cerrar el caso lo antes posible. Así, los cinco chavales fueron interrogados de forma abusiva (siendo incluso golpeados) entre 14 y 30 horas seguidas sin la presencia de sus padres ni abogados (algo que es ilegal dado que eran menores) para que confesaran una violación de la que ni siquiera se habían enterado. Ante tal presión en los interrogatorios, acabaron confesando su implicación y fueron condenados a pesar de que no había pruebas forenses ni testigos. En 2002 fueron exonerados cuando el verdadero autor de los hechos, Matías Reyes, confesó el crimen. En 2014 el Estado de Nueva York les indemnizó con 41 millones de dólares, algo que sin duda no les devolverá el tiempo en prisión y la posterior readaptación a la sociedad.

La miniserie recoge en 4 capítulos el tiempo transcurrido desde que los adolescentes deciden irse al parque a pasar el rato hasta su liberación años después. El primer episodio se centra en la detención y el segundo en el juicio. El tercero muestra la salida del reformatorio años después y el cuarto la vida en la cárcel de Korey, el único de los cinco que tenía 16 años. Es perfecta para ver en modo maratón en estos días de diluvio, aunque se hace dura.

La trama está contada desde el punto de vista de los jóvenes y va directa al grano, apenas hay contextualización de aquella Nueva York en la que había una media de seis crímenes diarios y tan solo ganaban relevancia aquellos que ocurrían en Manhattan o que se veían envueltos dos grupos raciales (y la víctima era blanca). No hace falta, porque ya se va percibiendo a lo largo del metraje. Lo interesante aquí es descubrirlo por medio de la emoción, para que el espectador empatice con la frustración e impotencia de los acusados.

Así nos ven pone en entredicho los métodos de la policía y de la fiscalía en una época en que los crímenes sin resolver se acumulaban en sus mesas y tenía urgencia por resolver un caso tan mediático. Los chicos se convirtieron en cabeza de turco como consecuencia del sesgo racista. Pero la serie no solo cuestiona a la policía o a la fiscalía, sino al sistema judicial, al papel de los medios de comunicación que transmitieron su mensaje sin investigar el caso y a una sociedad que se tragó el relato sin más. Ya con el primer capítulo remueve la conciencia al ver la injusticia a la que tuvieron que enfrentarse los menores y la impotencia de sus familias.

Así nos ven se convierte en un apasionante visionado gracias a la verosimilitud de la fotografía y la ambientación, pero sobre todo por el reparto. Tanto los adultos como los jóvenes (la mayoría de ellos desconocidos) están impresionantes. Sin duda saben transmitir esa desesperación rabia y frustración que viven sus personajes.

Otra sorpresa más de la temporada sin duda.

Nueva Serie para ver: Señoras del (h)AMPA

Últimamente se está mejorando mucho en lo que a ficción nacional se refiere. Y prueba de ello es la recién estrenada Señoras del (h)AMPA, que fue premiada como mejor serie internacional en el MIPTV de Cannes. Yo he de reconocer que, aunque cuando vi el anuncio me pareció que apuntaba maneras, viniendo de Telecinco, tenía mis recelos. Sin embargo, confieso que me enganchó desde el primer momento y me arrancó bastantes carcajadas.

Esta nueva comedia nos presenta la historia de cuatro mujeres de barrio obrero y cómo un suceso accidental cambiará sus vidas. La primera de estas mujeres es Maite, interpretada por Toni Acosta, que está todo el día de acá para allá intentando vender robots de cocina a domicilio para poder llegar a fin de mes. Después, cuando llega a casa, tiene que lidiar con dos hijos que pasan de ella y con las tareas domésticas, ya que está separada y todo el peso recae sobre sus hombros. En el trabajo van a hacer recortes, por lo que tiene que mejorar sus ventas para conservar su puesto. Y no lo tiene fácil, pues su máxima rival es Elvira (Marta Belenguer), una mujer de clase acomodada, repelente y que vende Turbothunders 3000 como churros. Así, desesperada por la situación, aprovecha una reunión del AMPA para convocar una demostración de robot a la que se apuntarán Lourdes, Virginia (Nuria Herrero) y Amparo (Mamen García).

Lourdes, protagonizada por Malena Alterio, es la mejor amiga de Maite y todo lo opuesto a ella. Es una mujer decidida, con carácter y sin filtros a la hora de expresarse. Es administrativa en la sección de DNIs en la comisaría del barrio, donde también trabaja su marido Vicente, que es policía y con la que tiene una hija. Al igual que Maite, económicamente se encuentran en una situación crítica, pues recientemente los nuevos dueños del edificio en que viven (casualmente Elvira y su marido) les han enviado un aviso de desalojo.

Amparo (Mamen García) es vecina de Lourdes y Vicente y se encuentra en la misma situación. Además es la portera del bloque y cuida de su nieto Omar, ya que su hija, que parece que es actriz, se encuentra continuamente de viaje.

La cuarta protagonista es Virginia, interpretada por Nuria Herrero, la benjamina de las cuatro. Cajera de un supermercado, está casada con Carlos con quien tiene una niña de seis años. Además, está embarazada del segundo.

Son cuatro mujeres con las que es fácil empatizar. Alejadas de los clichés de madre perfecta, tienen trabajos precarios con los que apenas llegan a fin de mes, viven en edificios antiguos en barrios obreros, sus hijos son malhablados, contestones y no hacen caso, tienen que cenar cualquier cosa precocinada porque no les da la vida para hacer la compra o cocinar, se han teñir o depilar mientras realizan otras tareas, hacen malabares para poder acudir a las reuniones del colegio y apenas tienen tiempo para sí mismas… Son la cotidianidad de cualquier barrio obrero, con mujeres reales que intentan sobrevivir lo mejor que pueden mientras van sorteando los reveses del día a día.

Pero por si esa carrera de obstáculos que es la vida no fuera suficiente, todo se complica aún más cuando, durante la demostración del robot de cocina, un desafortunado accidente se acaba convirtiendo en asesinato. Porque sí, ha sido sin querer, pero todas tenían motivo para asesinar a la víctima y las pruebas parecen inculparlas, así que deciden tirar para adelante y deshacerse del cuerpo. Así, estas señoras del AMPA se convierten en las señoras del Hampa cuando entran en una espiral de actos delictivos para salvaguardar el secreto que les une.

Con este argumento la serie podría convertirse en un thriller, pero tiene un tono más cómico. En concreto de comedia negra, muy próximo al humor de Fargo, en que cualquier situación dramática e incómoda arranca la carcajada. Además, en algunos momentos recuerda a La Comunidad, de Álex de la Iglesia y a las mujeres que suele relatar Almodóvar. Es costumbrismo puro mezclado con drama, comedia y suspense.

Pero este equilibrio de géneros funciona bien porque está apoyada en unos buenos personajes, muy bien construidos, reales, como decía más arriba. Mujeres que ríen y que lloran, que sufren, que se desesperan, que se equivocan… pero que le echan un par de ovarios, se ponen el mundo por montera y tiran para adelante. No necesitan un trauma que las defina en su fortaleza. Y la elección del elenco es muy acertada. Todas y cada una de las actrices están sublimes. Interpretan con naturalidad y frescura a sus personajes, sobre todo Acosta y Malerio, quienes funcionan además muy bien juntas poniendo de manifiesto la diferencia de caracteres de Maite y Lourdes.

Señoras del (h)AMPA no es una comedia de chiste fácil, sino que es inteligente, divertida y con un toque gamberro, irreverente e incorrecto (pero sin faltar). Pese a que la duración del episodio es de más de una hora, consigue mantener bien el ritmo y el tono.

Por fin podemos ver en la televisión española en abierto y en prime time (si es que aún existe) una serie diferente, transgresora y novedosa. La primera temporada consta de 13 capítulos y ya desde antes de su estreno está renovada para una segunda, así que parece que tendremos señoras para rato.