Conclusiones del Road Trip por Escocia

Este Road Trip por Escocia ha sido toda una experiencia. Ya sospechaba que me iba a gustar el país si se parecía una mínima parte a lo que ya había imaginado. Pero es que la realidad superó a las expectativas con creces. Escocia es un país espectacular que concentra una gran variedad de atracciones.

Bandera EscociaEs un país en el que encuentras auténticas maravillas. Sus históricas ciudades, sus pequeños pueblos perdidos entre las montañas, sus frondosos bosques, sus desiertos páramos, sus misteriosos lagos, sus escarpados acantilados, sus playas que parecen transportarte al Caribe, sus famosos castillos… Hay itinerarios para todos los gustos.

Burns Monument

Saint Andrews

Aberdeen

Old Aberdeen

Inverness

Portree

Glasgow City Chambers

Loch Assynt

Loch Ness

Río Ullapool

Carreteras turísticas A838 y A894

Glencoe

Dunnottar Castle

Ducansby Head

Neist Point

Playa

Sangobeg Beach

Balnakeil Bay

Ceannabeinne Beach

Coral Beach

Ross Fountain con el Castillo de fondo

Catedral y Castillo

Glamis Castle

Dunnottar Castle

Huntly castle

Dunrobin Castle

Urqhart Castle

Eilean Donan Castle

Dunvegan Castle

Donald Castle

Dunstaffnage Castle

Castle Stalker

Doune Castle

Castillo de Stirling

Sí, llueve. Pero la lluvia le da el tono melancólico que tiene el país. Y sin agua Escocia no sería lo mismo, no tendría ese color tan verde, ese olor a húmedo, a hierba mojada. No tendría el mismo carácter. Gracias al impacto de su paisaje y de su atmósfera única ha sido escenario de numerosas películas y series.

Rogie Falls

Doune Castle

Doune Castle

Además, Escocia ofrece muchas alternativas al viajero. El visitante puede escoger entre actividades de ciudad, perderse en el monte, hacer rutas a pie, a caballo, en bici, descubrir fauna autóctona… Por supuesto, no puede faltar una visita a una destilería, intentar encontrar a Nessie o disfrutar de unos tradicionales Juegos de las Tierras Altas.

Old Man of Storr

Old Man of Storr

Destilería Glenfiddich

Nessie

Concurso de danza

oveja

Duncansby Head

Dunnet Head

coos

Neist Point

Y es que además del encanto de sus paisajes y de las posibilidades que ofrece esta tierra y que invitan a recorrer toda su geografía; no hay que olvidar sus tradiciones fuertes y arraigadas. Escocia ha ido ganando carácter con el paso del tiempo y no podremos conocer el país si nos dejamos de lado su historia, sus leyendas, sus costumbres.

Memorial Cairn

Clava cairns

Museo

Dun Beag Broch

The Black Watch

William Wallace

No solo es un país con grandes referentes literarios como Walter Scott, Robert Louis Stevenson o – cómo no – Robert Burns (incluso J. K. Rowling); además, Escocia tiene un nombre en las ciencias. El primer barco de vapor con paletas (James Watt), el teléfono (Alexander Graham Bell), el radar, el neumático hinchable (John Dunlop), la bicicleta a pedales, el termo (Sir James Dewar), la oveja Dolly, la anestesia quirúrgica (Sir James Young Simpson), la penicilina (Sir Alexander Fleming), el uso de la huella dactilar como prueba criminal (Henry Fauld)… todos ellos tienen rúbrica escocesa. También el sello de correos, el golf, el chubasquero, la primera fuerza de policía profesional, los logaritmos (John Napier) y el concepto de crédito al descubierto.

David Hume

Scott Monument

Scott Monument

Falkirk Wheel

Para ser un país tan pequeño, ha contribuido grandemente a la sociedad. El alto número de eruditos se debe, en gran medida, al impulso de la alfabetización a mediados del siglo XVI. Esta iniciativa fue promovida por John Knox, que se dio cuenta de que la gente no sabía leer y eso le dificultaba dar a conocer la religión. Con la alfabetización de la población se consiguió, no solo que el pueblo leyera las Sagradas Escrituras, sino que además tuviera más acceso a la educación.

Así pues, naturaleza, actividades, inventos, historia, cultura, leyendas y tradiciones se funden en un país que hemos conocido brevemente y que nos ha dejado el recuerdo de una grata experiencia.

Y si, después de meses hablando de Escocia, aún no tenéis ganas de visitarla, os dejo con la guía del cómico escocés Danny Bhoy.

Resumen de gastos del Road Trip por Escocia

Escocia es caro, ni siquiera el Brexit nos benefició, puesto que el Euro sufrió más que la Libra. Sin embargo, siempre se puede ajustar el presupuesto para que el dinero nos cunda más.

Además de sacar los vuelos con antelación y buscar y comparar a la hora de reservar alojamientos, también se puede ahorrar en destino. Sobre todo si haces la compra en el supermercado o puestos locales y no comes en restaurantes. Al menos, no a diario.

Como sabíamos que queríamos visitar varios monumentos, y entre ellos los más caros como son el Castillo de Edimburgo y el de Stirling, de cabeza nos salía recomendable el Explorer Pass, así que por ahí otro ahorro más.

explorer-pass

Aparte de estos gastos, tan solo añadimos la tarjeta de teléfono por si teníamos algún percance con el coche. También resulta útil la opción de llamadas y datos, ya que hoy en día una breve consulta a google te puede sacar de un apuro o ayudar en la improvisación del día en caso de querer hacer modificaciones debido a la climatología o incidencias en las carreteras.

En 13 días (en realidad fueron 14, pero el primer día llegamos a las 14 horas y el último día salimos después de desayunar, por lo que en realidad, 13 completos) nos gastamos unos 3.000€. Concretamente 2.934,03€  Es decir, unos 1.500€ por persona y unos 112,85€ por persona y día, que creo que no está nada mal.

Veamos el desglose:

  • Vuelos: 452,66€
  • Alquiler Coche: El alquiler incluía seguro a todo riesgo, dos conductores, daño en ruedas y cristales, kilometraje ilimitado y depósito lleno. Al cambio 415€
  • Gasolina: £129.01. Aproximadamente 153.52€
    • 26/07 £27 (24.13 litros)
    • 30/07 £39.01 (35.15 litros)
    • 31/07 £9 (8.34 litros)
    • 02/08 £35 (32.14 litros)
    • 04/08 £19 (17.94 litros)

Passing Place

Carreteras turísticas A838 y A894

Ferry

Destilería Glenfiddich

  • Explorer Pass: Opción de 7 días entre 14: 103,20€
  • Giff Gaff: £10 que incluía 500 minutos a teléfonos del Reino Unido (gratis si a un usuario de la misma compañía), mensajes de texto ilimitados y 1GB de datos.Al cambio fueron unos 11-12€
  • Por último, para el resto de gastos (comida, aparcamientos, entrada a monumentos no incluidos en el Explorer, algún recuerdo, etc.) le pedimos a mi hermano que nos cambiara libras. En otro caso habríamos sacado efectivo en cajero, que sale mejor que el cambio que aplican en el banco más sus comisiones, pero como mi hermano cuando viene a la zona Euro necesita nuestra moneda, aplicamos la cotización de xe.com sin comisiones. Euros para él, Libras para nosotros. Y lo que nos sobró, volvimos a hacer el canje. En total en este apartado alcanzamos la cantidad de 690,43€. Que viene a ser una media de 53,11€ por día. 26,56€ por persona.

Así, pues, aunque Escocia es caro y hay gastos en los que tenemos menos influencia como pueden ser los vuelos, alojamientos o alquiler de coche que rondan más o menos siempre la misma franja económica; siempre hay otros en los que podemos hacer buenas elecciones que nos sirvan para ajustarnos al presupuesto. Bien sea echar números para un pase tipo Explorer Pass, bien en el transporte (como el bus del aeropuerto de Edimburgo que tiene descuento si es ida y vuelta), pero sobre todo en la comida. Y aunque hemos sido austeros, tampoco nos hemos privado de comer o dormir bien. Algo importante a la hora de viajar, ya que necesitamos descansar y reponer fuerzas para darlo todo durante el día.

Castillos de Escocia

Pensar en Escocia es visualizar naturaleza, sin duda. Pero si por algo es conocido el país, es por los castillos. Los hay que se conservan en ruinas, otros que se han reconstruido; algunos pertenecen a Patrimonio y suponen unos buenos ingresos, otros que siguen siendo privados; tenemos los que son residencia de verano de la Familia Real… Hay castillos de todo tipo, desde pequeñas fortificaciones a enormes ciudadelas; desde los más céntricos a los más alejados e inaccesibles; todos tienen su historia, su leyenda misteriosa.

Es imposible visitarlos todos, por supuesto, ya que hay más de 1.000 en toda la geografía escocesa. Y no son ni una tercera parte de los que llegó a haber en pie. Y es que Escocia ha tenido que defenderse a lo largo de los siglos dado a su enclave geográfico y a sus enemigos que intentaban conquistarles continuamente. Como consecuencia, es un país con un recuento superior de castillos que otros territorios vecinos.

Así pues, gracias a este pasado tan conflictivo, hoy en día tenemos una gran variedad de fortalezas con las que conocer datos de la historia de Escocia mientras disfrutamos de las vistas que nos ofrecen.

Castillo de Edimburgo

Ross Fountain con el Castillo de fondo

Erigido sobre una escarpada colina volcánica, es el castillo más grande del país, y el más visitado, no solo como castillo, sino como monumento. Alberga las Joyas de la Corona, la Piedra del Destino, el cañón de Mons Meg y la capilla de Santa Margarita.

Mons Meg

St. Margaret’s Chapel

Su imponente perfil domina el horizonte de Edimburgo convirtiéndose en el símbolo de la capital. Se comenzó a levantar a finales del siglo XI con fines defensivos y fue extendiéndose a lo largo de los siglos, incluso llegando hasta el XX. Permite conocer cómo ha ido evolucionando la ciudad y el país. Su posición estratégica hace que se obtengan unas estupendas vistas panorámicas de la ciudad (si las nubes o la niebla lo permiten).

Vistas desde el castillo

Vistas desde el castillo

Vistas desde el castillo

Vista de Edimburgo desde el castillo

Vistas desde el castillo

Es caro, por lo que es recomendable comprar el Explorer Pass si se piensa visitar algún que otro momumento que esté incluido. Es muy recomendable, si se habla inglés, seguir a las guías gratuitas que recorren el castillo y van explicando cada uno de los edificios.

Puerta de acceso al castillo

Puerta de Foog, Prisión y museo del regimiento

Castillo de Glamis

Mapa de Glamis Castle

Es uno de los castillos escoceses más famosos de Escocia. Y lo es por varios motivos. Por un lado, por ser donde se crió la Reina Madre. Por otro,  por aparecer en el Macbeth de Shakespeare. Pero además, es que tiene la fama de ser el castillo más hechizado del país y está envuelto en todo tipo de leyendas e historias de fantasmas.

Glamis Castle

Fue construido a finales del siglo XI en arenisca roca y con una torre de planta en L. Cuenta con unas impresionantes almenas y puntiagudos torreones que le dotan de un carácter señorial. Se puede visitar, aunque no pertenece a Patrimonio, sino a los Condes de Strathmore, por lo que no está incluido en el Explorer Pass. Podemos elegir entre dos tipos de entrada: una que solo incluye los maravillosos y amplios jardines que rodean la residencia, y otra que combina los jardines y el castillo. Nosotros como no contábamos con mucho tiempo, preferimos pasear por sus alrededores.

Jardines de Glamis Castle

Castillo de Dunnottar

Dunnottar Castle

Es uno de los más bonitos de todos los que visitamos. Incluso sin visitarlo por dentro. Su enclave estratégico sobre un acantilado le da un carácter especial, dramático, imponente, siempre azotado por el viento y las olas del Mar del Norte. Se podría considerar inexpugnable, el castillo perfecto desde el punto defensivo gracias a su emplazamiento en un promontorio rocoso a 50 metros sobre el mar. No es de extrañar que por eso fuera elegido para esconder las Joyas de la Corona.

Dunnottar Castle

El Castillo de Dunnottar ha sido testigo de muchos momentos clave de la historia del país. Situado en Stonehaven, al este de la costa de Escocia, jugó un papel decisivo durante la invasión inglesa y acogió a notables personajes como William Wallace o María Estuardo. Hoy en día está en ruinas, pero hay algunas estancias que se conservan bastante bien. Se puede visitar, aunque no entra en el Explorer Pass.

Dunnottar Castle

A Pixar le sirvió de inspiración para su película Brave. No es de extrañar, es impresionante. Y al atardecer, más aún.

Dunnottar Castle

Castillo de Huntly

Huntly Castle

Este castillo incluido en el Explorer Pass perteneció al clan Gordon, una de las familias más acaudaladas de Escocia. Y la familia quiso demostrar ese poderío económico con este edificio medieval impresionante.

Consta de tres fortificaciones. El primer castillo (Motte) lo mandaron construir los condes de Fife a finales del siglo XII. Sin embargo, no tiene nada que ver a lo que vemos hoy en día, o podemos intuir, ya que estaba hecho de madera y se levantaba sobre una colina artificial para controlar el paso fronterizo por el río Deveron. Se le dio el nombre de Palacio de Strathbogie.

Se levantó en los terrenos que les había dado Guillermo I en compensación por su ayuda en el campo de batalla. Históricamente tuvo su importancia puesto que sirvió a Robert I como aposentos durante las Guerras de la Independencia de Escocia en 1307. En 1314 cambió de manos, Robert the Bruce le concedió el castillo a Sir Adam Gordon de Huntly por su apoyo en la batalla de Bannockburn. La familia propietaria de Strathbogie apoyaba al bando vencido, por lo que digamos que fue un expolio.

Huntly Castle

El segundo castillo se comenzó a construir alrededor del 1400. Se realizó una reforma total levantando una torre de planta en L donde se encontraría la parte residencial distribuida en 5 plantas. En el patio central estaría la cuadra y algunas salas secundarias. Sin embargo, esta remodelación quedó destruida en 1594 por el conde de Moray en las batallas entre Jacobo II y el clan Douglas.

El palacio le debe su construcción a George Gordon, cuarto conde de Huntly, que, tras visitar Francia, quiso tener un edificio que copiara la arquitectura que allí se llevaba a cabo. Fue saqueado y dañado tras la derrota de la batalla de Corrichie en 1562. Por fin fue finalizado en 1606. En 1640 se hicieron obras, pero sirvieron de poco porque en 1647 durante la Revolución Inglesa fue saqueado y cayó en ruina con la decapitación del marqués.

Lleva en ruinas desde el siglo XVIII, pero es interesante de visitar, pues se mantienen las divisiones de las diferentes salas y tiene paneles informativos que nos explican para qué se dedicaban las diferentes estancias, si eran dormitorios, salas de estar o donde se celebraban grandes banquetes.

Castillo de Ardvreck

Ardvreck Castle

Es el castillo más pequeño de todos los que visitamos, apenas un torreón. Sin embargo, su enclave en una pequeña península (o isla) en medio de un lago merece la pena la parada.  Se encuentra a campo abierto (es gratuito) y hay un pequeño aparcamiento cerca, no hay mucha más indicación ni encontraréis mucha gente.

Loch Assynt

Cuenta la leyenda que en sus ruinas viven dos fantasmas. Cómo no.

Cerca podemos visitar la Calda House, también en ruinas, que fue la residencia de los MacKenzie desde 1672. Fue saqueada y quemada diez años después cuando fue vendida al conde de Sutherland. La mayoría de las piedras se utilizaron para construir otros edificios de la zona.

Calda House

Castillo de Urquhart

Urqhart Castle

A orillas del famoso Loch Ness nos encontramos con este impresionante castillo en ruinas. Uno de los más emblemáticos y visitados de Escocia, data del siglo XIII y jugó un importante papel en la Guerra de Independencia del siglo XIV capitaneada por William Wallace. En 1692 quedó destruido parcialmente por los ingleses para impedir que los jacobitas se hicieran con él.

Urqhart Castle

Desde entonces se encuentra en ruinas, pero está muy bien acondicionado e indicado, además, cuenta con un centro de visitantes en el que se expone un vídeo así como una maqueta y diversa información. Pertenece a Patrimonio y por tanto, entra en el Explorer Pass.

Urqhart Castle

Castillo de Eliean Donan

Eilean Donan Castle

Este castillo medieval situado en una pequeña isla sobre el Loch Duich se une a tierra por un viejo y estrecho puente llamado Kyle of Lochalsh. Es muy fotogénico y su silueta sobre el lago es impresionante, de postal.

Se trata de un lugar plagado de belleza, historia y leyendas y que ha servido de escenario para películas como Los Inmortales, Braveheart El Mundo nunca es suficiente.

Eilean Donan Castle

No lo visitamos por dentro porque está reconstruido a principios del siglo pasado y al parecer ha perdido su esencia original. Pertenece al Clan McRae y no está incluido en el Explorer Pass. Nos contentamos con observarlo desde la orilla del lago y desde el mirador que hay en una montaña cercana.

Eilean Donan Castle

Castillo de Dunvegan

Dunvegan Castle

Situado en la Isla de Skye, se encuentra a orillas de un lago que le dio nombre. Tiene el honor de ser la fortaleza más antigua que ha sido habitada de continuo, algo no muy común debido los frecuentes conflictos que ocurrieron a lo largo de la historia de Escocia. Pertenece al clan MacLeod desde tiempos medievales y se puede visitar (y pasar noche) tanto el castillo como sus jardines. Incluso se puede contratar un paseo en barco que sale desde el embarcadero.

Lago

Su mayor reclamo es la Fairy Flag, una bandera de seda que protegía a los Señores de las islas. Hoy en día lo que queda es un retal deteriorado, pero se sigue venerando porque se cree que tiene poderes milagrosos.

Castillo Donald

Donald Castle

Fue diseñado por el arquitecto James Gillespie Graham y construido en 1815. Anteriormente había una mansión de 1790. La mayor parte de la mansión original quedó destruida en un incendio en el año 1855 y se sustituyó por un edificio diseñado por David Bryce. El Lord Macdonald y su familia dejaron el castillo en la década de los 20 del siglo pasado y como consecuencia el castillo quedó a merced de los elementos. En los años 80 se estabilizaron las ruinas para que no terminaran de caerse. Hoy en día es difícil llegar a imaginarse lo que fue en su día, tan solo se conserva la fachada.

Donald Castle

En el recinto está el Museo de las islas, un edificio que tiene seis galerías de exhibiciones e interpretaciones que nos acerca a los 1500 años de historia y cultura de este área conocida como el Reino de las Islas. Asimismo, acoge una biblioteca, con más de 7000 libros y diversas colecciones donde se puede investigar sobre el árbol genealógico si sospechas que tienes ancestros de Skye o de los MacDonalds.

Hay una exposición muy interesante sobre los clanes y la cultura de las Tierras Altas, las guerras con los ingleses y la devastación que supuso la batalla de Culloden. También sobre lo que supuso la emigración de aquellos escoceses que se quedaron sin opciones en su país y marcharon hacia América u Oceanía.

Donald Castle

No entra en el Explorer Pass y el castillo en sí no merece mucho la pena, pero el centro de visitantes es muy interesante para aproximarse a la cultura de clanes escocesa.

Donald Castle

Castillo de Dunstaffnage

Dunstaffnage Castle

Es un castillo del siglo XIII que se erige en un promontorio al sudoeste de la entrada al Loch Etive. Su situación es estratégica, ya que está bordeado en tres de sus lados por el mar. Algo que les venía muy bien para traer mercancías , aunque también tenía su punto negativo, y es que había que protegerse de los noruegos. Es uno de los castillos construidos en piedra más antiguos de Escocia. Y aunque fue abandonado tras un incendio que dejó arrasado el interior, se reconstruyó y hoy en día se puede visitar.

Dunstaffnage Castle

El castillo fue construido por los señores MacDougall de Lorn y desde el siglo XV ha pertenecido al Clan Campbell. Los Campbell fueron aliados de la casa real, y Dunstaffnage sirvió como base de expediciones del gobierno en los siglos XV y XVI contra, entre otros, el clan MacDonald. Fue escenario de la Guerra Civil en varios episodios. En 1685 fue incendiado como causa de un levantamiento contra Jacobo VII, y más tarde, en los levantamientos jacobitas de 1715 y 1745, pasó a manos del gobierno. También sirvió de prisión temporal antes de ser llevada a Londres para Flora MacDonald, que ayudó al príncipe Carlos a escapar de Escocia. Aunque los Campbell construyeron una nueva casa sobre la parte antigua del oeste en 1725, el resto ya había quedado devastado. La zona nueva levantada sobre la antigua torre oeste pasó a ser la casa del guarda.

Dunstaffnage Castle

Ya en 1908, el noveno duque de Argyll, dueño del castillo, comenzó un trabajo de restauración que nunca se finalizó. Las obras se retrasaron con la llegada de la I Guerra Mundial y luego ya no se continuó con los planes originales porque la dejadez hizo que el tejado de la parte nueva se derrumbara. El 1958 el dueño cedió el castillo al estado y desde entonces pertenece a Historic Scotland, de ahí que esté incluido en el Explorer Pass.

Frente al castillo hay una arcada que nos adentra en el bosque y nos lleva a la Capilla.

Dunstaffnage Castle

El edificio, que data del siglo XIII, fue construido como capilla privada por Duncan MacDougall. En su época fue una de las mejores que había en todo el país. Hoy apenas se mantienen en pie sus muros y no queda resto de su tejado de madera. Lleva en ruinas desde 1740.

Dunstaffnage Castle

Castillo Stalker

Castle Stalker

Es uno de los castillos medievales mejor conservados de los que quedan en Escocia. Fue construido en 1320, pero quedó abandonado en 1820. En 1965 fue adquirido por un particular que lo restauró. La particularidad de este castillo reside en que sólo se puede llegar a él con la marea baja, ya que está en un islote en medio del Loch Laich. Además, cuando queda rodeado por la bruma, tiene un toque más interesante aún.

Realmente, parece una torre en ruinas sin más, pero no hay que dejarse engañar. No en vano es uno de los castillos más fotografiados de Escocia. Aunque quizá también por haber sido el lugar de rodaje de Los caballeros de la mesa cuadrada.

Castillo de Doune

Doune Castle

Se trata de una fortaleza medieval situada en una de las curvas del río Teith, rodeado por un espeso bosque.

Doune Castle

Es famoso por ser lugar de rodaje de Los caballeros de la mesa cuadrada de los Monty Pyton, pero desde hace unos años lo es más aún ya que se convirtió en el castillo de la familia Stark en Invernalia en la serie Juego de Tonos. También en él se ha rodado la serie Outlander.

Doune Castle

Se construyó en el siglo XIII como residencia del Duque de Albany. Posteriormente fue bastión de los Estuardo hasta que en el siglo XVIII se quedó prácticamente derruido. A finales del XVI fue escenario de guerras y funcionó como prisión durante las guerras jacobitas. Tras quedar en ruinas se comenzó una tarea de restauración y finalmente en el siglo XX pasó a manos del gobierno. Así pues, entra dentro del Explorer Pass y en la entrada se incluye una audioguía para que te acompañe en la visita.

Castillo de Stirling

Castillo de Stirling

El Castillo de Stirling se levanta sobre un antiguo volcán extinto, en un entorno menos urbano que el de Edimburgo. Desde su posición se controla el acceso a las Highlands, se puede ver toda la llanura de la ciudad, el famoso puente e incluso el imponente Monumento a William Wallace.

Castillo de Stirling

Es una parte importante de la herencia escocesa. Está lleno de historia, por un lado porque fue testigo de las diferentes batallas que tuvieron lugar en su colina. Además, fue protagonista de la Primera Guerra de Independencia de Escocia, que se inició con la invasión de las tropas de Eduardo I. Cuando los ingleses se hicieron con la Piedra del Destino y se la llevaron a la Abadía de Westminster, se inició una revuelta popular escocesa comandada por William Wallace. La última batalla que vivió fue la defensa ante el ataque jacobita en 1746. Por otro lado, el castillo fue el lugar en el que se han coronado muchos reyes y reinas de Escocia, entre ellos María I de Escocia en 1542. Además, algunos de los reyes escoceses, como James III, nacieron en el castillo.

Castillo de Stirling

Robert the Bruce

Entra dentro del Explorer Pass y es el segundo castillo más visitado del país, por detrás del de Edimburgo. Lo que podemos ver hoy en día es el trabajo de restauración que le ha devuelto la grandeza y encanto del siglo XIV. Pero está muy bien acondicionado y hace que la visita sea muy interesante, didáctica y lúdica.

Esta lista es solo una pequeña muestra de lo que se puede visitar. El mapa de Escocia está salpicado de numerosos castillos. Son algo tan característico del paisaje escocés que hay mucho donde elegir. Estés donde estés, siempre habrá alguno cerca. Solo has de hacer tu propia selección.

Naturaleza y fauna en Escocia

Escocia es un país de contrastes en el que, sin salvar largas distancias, podemos encontrar vertiginosas cumbres, paisajes silenciosos, valles bucólicos, campos de golf inmensos, lagos profundos, playas solitarias, escarpados acantilados y cuevas rocosas. Recorriéndola predominarán el verde de sus prados, el azul del agua que tanto abunda y el gris de su cielo.

Sangobeg Beach

Smoo Cave

Ceannabeinne Beach

Como ya mencioné cuando hablé del clima, la geografía del país es muy variada y contrastan las montañosas tierras del norte frente a los páramos del sur. La costa Este es el huerto de Escocia y donde abunda el pasto, mientras que en la Oeste destaca el excepcional marisco de las islas. Pero no todo se debe a la climatología, tiene más que ver con la formación rocosa de las tierras escocesas y la falla de las Tierras Altas. Y es que Escocia posee una enorme diversidad geológica para tratarse de un territorio relativamente pequeño.

Rogie Falls

Playa

Duncansby Head

Nosotros recorrimos sobre todo las Tierras Altas, una región montañosa plagada de naturaleza salvaje con paisajes verdes, valles de origen glaciar cargados de ríos y cascadas en cuyo ambiente flota un aire de misterio acentuado por ese cielo plomizo tan característico escocés. En este territorio encontramos el alma de los clanes, el sentir de un pueblo.

Loch Assynt

Urqhart Castle

Banda de gaitas

Entre los paisajes naturales más majestuosos que podemos encontrar en un viaje a Escocia, se encuentran:

Ben Nevis: También conocida como The Ben, es la montaña más alta del Reino Unido con sus 1344m y una de las favoritas entre los apasionados del alpinismo.

Glen Coe: Esta garganta, efecto de la glaciación es uno de los valles más impresionantes de todo el país. La parada más significativa son las tres montañas que reciben el nombre de Las Tres Hermanas. Además de su sobrecogedora visión, va acompañada por una trágica historia.

Centro de interpretación

Glencoe

Glencoe

Loch Lomond: Es uno de los lagos más emblemáticos del país y da nombre (en parte) al Parque Nacional del Lago Lomond y las Trossachs, el segundo de los Parques Naturales escoceses. Este lago es la superficie de agua dulce más grande de todo el Reino Unido.

Loch Katrine: También en el mismo parque que el anterior, destaca por los bosques, cascadas y el propio entorno del lago. Ha sido la musa de muchos literatos escoceses, entre ellos Walter Scott en Rob Roy.

Tumba de Rob Roy

Loch Ness: Sin duda es el lago por excelencia. No es el más grande – aunque sí el más profundo – , ni tampoco el más impresionante, pero la leyenda de su monstruo le ha catapultado a la fama. Hablar del Lago Ness es hablar de enigmas, misterios y leyendas, pero también de historia, ya que cobró importancia al ser parte del canal Caledonio conectando el mar del Norte con el Atlántico.

Loch Ness

Loch Ness

Loch Ness

Loch Ness

Parque Nacional de los Cairngorms: Es un parque tan extenso como La Rioja y es lo más representativo de la fauna y la flora de las Tierras Altas. En él se pueden practicar deportes al aire libre, tanto relacionados con el alpinismo, como acuáticos. Dentro de este parque es donde se encuentra el Castillo de Balmoral, el lugar de vacaciones de la Reina Isabel.

Por supuesto, no podemos olvidarnos de las islas, donde abundan las blancas playas y el clima es algo más suave que en la costa Este o las Tierras Altas. En invierno son un lugar perfecto para observar las auroras boreales, y en verano para disfrutar del paisaje o del avistamiento de aves o de mamíferos marinos.

Pero esto son tan solo  algunos ejemplos de lo que podemos encontrarnos, pues se necesita bastante tiempo para descubrir la riqueza natural de Escocia. En cualquier caso, la pequeña parte que hemos conocido no nos ha pasado desapercibida.

Dun Beag Broch

Y con este panorama, tenemos un buen entorno para la flora y la fauna. Tanto en el campo como en la ciudad siempre hay un bonito parque o un bosque. Aproximadamente el 14% de la superficie de Escocia está cubierta por bosques. Además, cuenta con una amplia gama de rutas naturales señalizadas de diversa intensidad y longitud.

Jardines de Glamis Castle

La fauna autóctona ha cambiado mucho. Lejos quedaron los animales de la glaciación como el rinoceronte, el mamut, el oso polar o el zorro. Se fueron extinguiendo, como el lince europeo, el oso pardo, el jabalí o el lobo común. Algunos animales fueron desapareciendo por la colonización posterior tras la era de hielo, otras por la mano del ser humano, y otras por la introducción de especies extranjeras que se han mezclado con las locales, o bien han acabado con su población.

Hoy en día destacan los gatos monteses, las vacas con flequillo, las ovejas, las cabras, las focas, los delfines, las orcas, los frailecillos o el águila real.

Neist Point

Neist Point

Vacas

Caballos

oveja

ovejas

Y no hay que olvidarse del agua dulce. Escocia tiene más del 90% del volumen y el 70% de la superficie total del agua dulce del Reino Unido. Hay más de treinta mil lagos de agua dulce y seis mil ríos. Y uno de sus peces por excelencia es el salmón. Si hablamos de insectos, no podemos olvidarnos de los temidos midges.

Rogie Falls

El gato montés está en serio peligro de extinción. En la década de los 50 del siglo pasado se los exterminó sin control para extraer su pelaje. También han desaparecido casi totalmente los renos, porque fue cazada indiscriminadamente durante el siglo XII. Aunque sí podemos encontrar ciervos rojos y corzos.

Pero si hay un animal típico de estas tierras son las famosas vacas con flequillo, o coos. Tan escocesas como el kilt o la gaita. Pertenecen a una raza autóctona de las Tierras Altas y se caracterizan por un pelaje largo, patas cortas, cuernos curvados y un espeso flequillo que cubre parcialmente sus ojos. Al parecer es la raza de vaca registrada más antigua del mundo.

Coo

Aunque la imagen que todos tenemos en la mente es la vaca de pelaje rojizo, lo cierto es que también las hay negras, blancas e incluso de un tono parduzco. La particularidad de su pelaje hace que sean excepcionalmente resistentes al duro clima escocés. Incluso los terneros recién nacidos son capaces de aguantar unas condiciones especialmente adversas. Su característico pelaje tiene dos capas: una externa que puede sobrepasar los 30 cm de largo y que es aceitosa, lo que impide la absorción del agua (ya sea en forma de lluvia o nieve); y una inferior que es más suave y que las protege de las inclemencias y consigue que conserven la temperatura. Gracias a esta doble capa, son capaces de sobrevivir a climas fríos en los que abundan las lluvias y los vientos.

Pero, como la naturaleza es sabia, si el verano es seco y caluroso, la vaca pierde el pelaje exterior, volviendo a generarlo a la llegada del frío. Yo creo que por eso las que vimos en nuestro viaje no parecían tener mucho pelo. Era verano e iban con su traje ligero. Sí que conservaban el flequillo, pero apenas tenían una capa superior en forma de hilillos.

coo

En la actualidad, estas bestias peludas se crían por la calidad de su carne y porque su leche es rica en grasa. Aunque también se usan para el pasto. Y es que pesan menos que sus primas de otras razas no llegando los toros a la tonelada y rondando las vacas los 500 Kilos. Así pues, no dañan tanto el suelo al ser más “ligeras”. Pero, además, pastan de todo, y esos cuernos largos y curvados permiten arrancar maleza y malas hierbas, y en invierno escarbar en la nieve.

coos

A nosotros nos costó encontrarlas durante nuestra primera parte del viaje. No sé si porque no son tan comunes en la parte este, o porque quizá habían liberado esa capa extra y no las identificábamos. Las primeras las vimos ya cuando bajábamos por la costa oeste. Después una manada bastante grande cerca de Oban. Y ya cuando pensábamos que no íbamos a ver más, hacia final del viaje, en Stirling, a los pies del castillo, había unas pocas descansando plácidamente.

Coo

Pero no solo de campo vive Escocia. También tiene mucho mar, y además muy productivo biológicamente. En sus costas se encuentra un tercio de la población mundial de delfines y ballenas.

Avistamiento de delfines

Podemos avistar delfines en Moray Firth, donde habita una colonia de aproximadamente cien. Aunque se han visto amenazados por la producción de combustible y gas en la zona.

Las focas que se pueden encontrar en el litoral escocés pertenecen a dos especies: la foca gris y la foca común. Al parecer son muy abundantes, llegando a suponer cerca del 36% de la población mundial (y más del 90% de la británica).

Nosotros no tuvimos suerte y no vimos a estos mamíferos. Aunque también es verdad que nos quedamos en la orilla. Siempre se puede tomar una excursión a las islas. Al adentrarse mar adentro, es más fácil encontrarlos.

En cuanto a las aves, hay casi seiscientas especies de águilas reales habitando en Escocia. También otras rapaces como el azor, el gavilán o la lechuza. Y no pueden faltar los cuervos con tanto bosque, aunque en Escocia suelen encontrarse en los paisajes montañosos y las costas oceánicas.

pájaros

Lago Broom

Pero sin duda lo que abundan son las aves marinas. En Escocia se encuentran casi la mitad de la Unión Europea. Mis favoritos son los puffins (frailecillos), tan graciosos ellos con sus picos de colores… Aunque recordemos que eso es cuando están en época de apareamiento y se engalanan.

Aves

Dunnet Head

Portree

Portree

Neist Point

La posición de Escocia, al oeste de Europa, es propicia para muchas aves, pero también sirve como parada para algunas que normalmente no deberían visitar el país. Hay veces que aparecen ciertas aves despistadas, que no localizan sus hábitats naturales.

Si hablamos de agua dulce, en Escocia hay 42 especies, aunque solo la mitad han llegado por su medio. Como decía, el salmón es abundante, y hay casi tantas variedades como ríos.

No obstante, aunque es un país con mucha población animal, según los ecologistas, la vida marina de Escocia habrá desaparecido en 50 años, a menos que se modifique la conducta del ser humano y el uso que hace de los recursos. El informe apunta a que se está dañando el fondo marino sobrepescando el bacalao y el salmón. Las aves también tienen sus problemas, ya que los residuos arrojados en los estuarios y el turismo masivo está modificando las costumbres de los animales. Los recursos parecen ser insuficientes. Los seres humanos y el cambio climático suponemos un desafío para el hábitat natural de muchas especies.

Es una pena que nos estemos cargando el ecosistema. Sería lamentable perder este entorno escocés que supone un paraíso no solo para los animales, sino también para los ojos de los humanos.

Comer en Escocia

La comida escocesa suele ser contundente, y aunque comparte estilo y algunos platos con la cocina inglesa, tiene sus propias recetas determinadas por su geografía, así como por influencias extranjeras, sobre todo francesa. Sus platos tradicionales tienen su origen en la gastronomía de otros pueblos, dada la influencia de mercaderes e invasores. Sobre todo se trata de platos cocinados a fuego lento y en grandes hornos de leña. Es un país con madera y con grandes animales que necesitan horas de cocción. Además, se necesitaban comidas copiosas y con alto contenido en grasa para poder sobrevivir a los duros inviernos.

Pero veamos cómo es hoy en día. Comencemos por el desayuno. Suele constar de tomate a la plancha, champiñones, judías, salchichas, tatties (una torta de patatas y harina), huevos (cocidos, revueltos o fritos), bacon, haggis (hígado, corazón y pulmones de cordero, embutidos en la piel del estómago y cocido durante varias horas) y black pudding (una especie de morcilla). Esto sería el típico Full Scottish Breakfast.

Menú desayuno

Menú desayuno

Todo ello se acompaña de té o café, porridge (avena cocida con agua o leche), zumo, tostadas con mantequilla y mermelada y yogur natural con fruta fresca (sobre todo bayas, moras, fresas o frambuesas).

Desayuno

Desayuno

Detalle Yogur

Son desayunos muy contundentes, por eso no es de extrañar que también se ofrezca una versión continental en los alojamientos, ya que son conscientes de que los extranjeros no pueden con todo. Y que hay que tener el paladar hecho al haggis o al black pudding. Nosotros prácticamente todos los días nos quedábamos con la versión reducida de huevos revueltos o fritos. Aunque a veces pedimos el Full Scottish, solo que en versión reducida.

desayuno

Desayuno

En algún caso ofertaban una versión vegetariana, en la que las salchichas eran de tofu y el black pudding que imagino que llevará algún tipo de sustituto también.

Desayuno

Todo lo que probamos estaba muy rico, eso sí, se nota la forma de cocinar con mantequilla en lugar de aceite de oliva. Sobre todo en los huevos. Además, el estilo británico de los huevos revueltos los deja en un punto un tanto baboso, y yo soy más de bien cuajados, como en la tortilla. Pero esto es más un tema de gustos. Malos no estaban.

Dado que cada día cogíamos el coche y nos echábamos a la carretera, comprábamos antes de salir un Meal Deal para cubrirnos las espaldas por si nos encontrábamos en medio de la nada a la hora en que tuviéramos hambre. Esto nos permitía mucha más movilidad. Por un lado por no tener que buscar sitio donde comer, y por otro por los horarios. Así, mientras recorríamos un pueblo, valle, montaña o acantilado, si teníamos algo de hambre, echábamos mano de provisiones.

Los Meal Deals están disponibles en los supermercados Tesco, Salinsbury’s y Co-operative y constan de 3 partes: el plato principal por así decirlo (bocadillo, ensalada, bandeja de sushi, wrap o similar), el acompañamiento o postre (bolsa de aperitivo, chocolatina o algo de fruta/zanahorias) y la bebida. El precio suele rondar las £2-3, dependiendo del principal, puesto que había sándwiches triples o ensaladas más grandes. También era más barato si elegías agua en vez de refresco. Resulta una opción interesante. No solo como comida, sino como tentempié de media mañana, merienda, o para recargar pilas en medio de una caminata. Nosotros había días que sabíamos que iban a ser largos en los que comprábamos 3 menús, de forma que combinábamos un sándwich, con una ensalada y una tercera opción. Del mismo modo elegíamos algo dulce, algo salado y unas zanahorias, que solíamos comer como picoteo.

Zanahorias

Si vas a estar todo el día en el coche o hacer caminatas por el campo, es conveniente llevar provisiones de algún supermercado. Además de los packs, una buena opción (mejor que recurrir a productos de bollería o bolsas de patatas) es la fruta, sobre todo los frutos rojos, que son locales y tienen un sabor realmente espectacular. Y son enormes.

Frutos rojos

Blackberries

Raspberries

También podemos encontrar coco, piña, melón, sandía, bananas… pero no están igual de sabrosas. No es que tengan un precio especialmente barato, pero son una buena opción para calmar el hambre y desde luego la más saludable.

Fruta

Fruta

Si se opta por la opción restaurante, lo primero que hay que tener en cuenta es que se come entre las 12 y 14 horas. Entre los platos típicos podemos encontrar ternera alimentada de pasto de la región de Aberdeen, venado de las colinas de las Highlands, marisco de la costa oeste… Es un país con mucho verde, por tanto tienen buena carne de ternera y de venado. Pero como también es un país pesquero, no puede faltar el salmón ahumado, el arenque con patatas cocidas o el bacalao. También se toma queso y mucha sopa (las más conocidas son Cock-a-leekie -puerros, patatas, caldo de pollo y mantequilla -, Scotch broth – de cordero y verduras – , Partan bree – de marisco- y Cullen Skink – de pescado ahumado con patatas y cebolla -).

Pero, por supuesto, el plato nacional es el haggis, que ya hemos visto que se toma hasta para desayunar. En sus inicios era un plato de pobres, como suele ocurrir en cualquier gastronomía tradicional. Las familias menos adineradas aprovechaban las partes del animal que nadie quería, las sazonaban, embutían en una tripa y las cocían. Después se servía con tattis y neeps (puré de patatas y nabo). Hoy en día es considerado una delicatessen y es indispensable en la Cena de Burns que se celebra el 25 de enero (el día del poeta escocés Robert Burns). Si no te atreves con la versión original, puedes probar la versión vegetariana a base de nueces y legumbres.

También básicos del día a día son las patatas rellenas o el haddock, el típico fish and chips.

The Standing Order

Cena

También son muy populares los dulces y tartas. Destacan las Oatcakes (galletas de avena), las Shortbreads (de mantequilla) y el Dundee cake (pastel de frutos secos).

Postres

Para la cena, los horarios comienzan sobre las 18h, y a partir de las 20:30 ya es difícil que te den mesa. Nosotros cenamos fuera solamente tres días. Intentábamos aprovechar tanto los días, que para cuando queríamos cenar, no había nada abierto. Así que íbamos prevenidos y comprábamos algo a lo largo del día. Si es un restaurante, acudirán a tomarte nota a la mesa, pero si es un pub, tendrás que acercarte a la barra, pedir y pagar. Y después esperar a ser servido. Normalmente se suele dejar un 10% de propina.

En cuanto a la bebida, Escocia es un país cervecero, y hay tanto oscura, como tostada, como rubia.

Fábrica de cerveza

El agua del grifo (tap water) es bebible y te la sirven sin problema. Pero por supuesto, la bebida imprescindible es el whisky tal y como constatan las mil destilerías que hay repartidas por el país.

Cata de Whisky

Otra de las bebidas típicas escocesas es el Im-Bru, de color naranja y con burbujas. Tiene fama de quitar la resaca, aunque no la probamos, por lo que poco puedo aportar sobre ella.

Algo que no es escocés, pero que parece que comparten con sus vecinos ingleses, es el gusto por el chorizo. Lo vimos tanto en un spar como paquete de embutido, en tortillas en el tesco y como extra en un Subway.

Chorizo

Tortillas

chorizo?

También en Glasgow acompañando patatas y salsa brava. Por suerte, no parece que lo lleve la paella.

Puestos callejeros

La vida en Escocia es algo más cara, y, por tanto, también el comer fuera, llegando a tener que pagar unas £15-20 por plato más propinas. Sin embargo, siempre hay una opción para presupuestos más ajustados. En cualquier caso, la oferta gastronómica de Escocia ofrece múltiples opciones para todos los paladares. Tanto si eres amante de la carne, como si prefieres el pescado, o eres más de guisos; encontrarás una opción para ti. Hay ingredientes de calidad gracias a los fértiles campos y al mar que rodea el país.

El Idioma en Escocia

¿Qué idioma se habla en Escocia? Así a priori muchos responderíamos que inglés, ¿no? Jain, que diría un alemán. Un , pero no. Hablan inglés, pero su particular entonación, acento y localismos lo convierten en una lengua complicada de entender y que nada tiene que ver con lo que aprendimos en el colegio. Sí que es verdad que su carácter amable hace que se esfuercen en que les comprendas modulando su pronunciación, pero en ciertas zonas es realmente complejo, sobre todo cuando te cambian palabras que creías conocer. Ahí te das cuenta de que You know nothing, Jon Snow.

Es como soltar a un guiri en Andalucía o en un pueblo perdido de Galicia. Quizá tenga más que ver con Galicia por aquello de poblaciones algo aisladas y la convivencia de otro idioma local. Además del inglés, conviven dos lenguas propias escocesas: el Scottish Gaelic y el Scots.

La primera de ellas, el gaélico escocés, es una lengua indoeuropea que proviene de la rama celta. Se habla desde el siglo V con la llegada de irlandeses, de ahí que guarde relación con el gaélico irlandés. Con el tiempo ya no tiene la misma presencia debido a las invasiones vikingas, la represión cultural de los ingleses y la emigración de muchos escoceses a América a partir del siglo XVIII. Hoy en día lo habla un 1% de la población, sobre todo en las Tierras Altas y las islas. No obstante, se está mostrando interés por recuperarla y en el 2005 el Parlamento la elevó a lengua oficial junto con el inglés. También había un gaélico escocés de las Tierras Bajas, pero ya ha desaparecido, supongo que por tener más influencia de Gales e Inglaterra.

Por otro lado, el Scots es una lengua germánica. Predomina sobre todo en las Tierras Bajas de Escocia. Gozaba de su importancia y había una amplia producción escrita, sin embargo, desde la unión con Inglaterra en 1707 fue perdiendo prestigio y quedó relegado al ámbito familiar. No obstante, se habla más que el gaélico escocés, quizás porque se sigue manteniendo en un entorno más coloquial y se usa en el día a día; o tal vez por el hecho de que es más parecido al inglés, es más fácil de entender su gramática y comportamiento.

Ambos, el inglés y el Scots forman parte de la rama occidental junto con el alemán y el neerlandés. Incluso yo diría que suena más similar a estos dos que al inglés. Tiene mucha semejanza por las influencias nórdicas gracias a los vikingos, y del neerlandés a través del comercio. Un claro ejemplo de esta similitud es Kirk, en inglés es Church, pero en alemán es Kirche y en neerlandés kerk. O nicht, night, Nacht, nacht. Tiende quizá a los sonidos más guturales como los nórdicos. Aunque obviamente, por su convivencia, el Scots ha ido adquiriendo mucho influjo del inglés, sobre todo en lo que a vocabulario se refiere. Del gaélico escocés también ha recibido préstamos, pero sobre todo referencias geográficas.

Al contrario que el gaélico escocés, el Scots no está reconocida como lengua oficial, sino regional. Sin embargo, no hay uniformidad, ya que según la zona nos podemos encontrar un dialecto u otro.

Me ha resultado apasionante oír hablar a los escoceses, a mí esto de los acentos, herencias e influencias lingüísticas me maravilla. Y además los lugareños se muestran encantados de enseñarte palabras nuevas y ayudarte con la pronunciación como me ocurrió con Murdo en Ullapool.

Aquí el pequeño glosario que he aprendido a lo largo del viaje:

Por un lado tenemos algunas expresiones coloquiales muy cotidianas:

  • Aye: Viene a ser un yes de toda la vida.
  • Nae: No.
  • Ye: Equivale al you inglés británico y al ya americano. Por ejemplo, See ye later.
  • Lad – Lass (Laddie – Lassie): No, no tiene nada que ver con el perro. Es chico/chica.

  • Bonnie: Proviene del bon francés (bonito) y se usa sobre todo para adjetivar a la mujer.
  • Pure: Se usa para recalcar algo, para enfatizar. That’s pure brilliant.
  • Guid: Es un good. Se utiliza en expresiones Buenos días o Buenas noches, pero también para describir algo bueno.
  • Auld: Old, viejo.
  • Wee: Este adjetivo se usa muchísimo. Significa pequeño pero también se usa como diminutivo desde un punto de vista coloquial, igual que usamos los sufijos -ito,- ino e -illo en castellano (dependiendo de las zonas). Nuestra anfitriona en Durness lo usaba mucho.

En cuanto comida y bebida me quedé con el famoso Sláinte: ¡Salud! Aunque no proviene del Scots, sino del gaélico. Se usa para brindar.

Pero sobre todo aprendes muchas palabras con la geografía, flora y fauna:

  • Coo: Es una vaca, de esas típicas escocesas con flequillo.
  • Loch: Es un lago, el más famoso, el Ness.
  • Glen: Se trata de un valle, como Glencoe
  • Brae: Es un monte o ladera.
  • Firth: es un estuario, como el Firth of Forth
  • Ben: Proviene del gaélico y es una montaña. El más conocido es el Ben Nevis, punto más alto de las Islas Británicas localizado muy cerca del pueblo de Fort William.
  • Haar: Esta me encanta. En alemán sería pelo. Aquí hablamos de un concepto más que de un vocablo. Describe la niebla marina procedente del Mar de Norte y que cubre las poblaciones costeras del Este llegando hasta Edimburgo. Es algo propio de la zona, como la panza de burro de Tenerife.

Hay una palabra con una connotación despectiva que no he oído mucho, pero que descubrí en Outlander. Se trata de Sassenach. Proviene del gaélico y significa no escocés. Es usado sobre todo para los ingleses.

Buscando un poco en Youtube sobre los acentos en Escocia, encontré un par de ellos sobre el Glaswegian. Y es que si en Escocia en general notamos acento y vocabulario que se sale del que hemos aprendido en nuestras clases de inglés, cuando llegas a Glasgow y oyes a sus habitantes por la calle hablar por el móvil y decir un [ai vil fone yu], se te queda cara de W.

Pero bueno, como norma general, al vernos extranjeros, la mayoría de las veces no tuvimos problema. Estoy segura de que suavizaron sus acentos allá donde fuimos. Incluso a nuestro anfitrión de Inverness conseguimos entenderlo. Lo peor de todo fueron los dos empleados del concesionario del coche, todo me lo tenían que repetir dos veces. Pero como digo, por lo general, saben que tienen un acento marcado y no tienen problema en bromear sobre ello.

Y si no hay entendimiento verbal, siempre está el lenguaje gestual. Fuera miedos.

El Clima en Escocia

Escocia es un país frío, en el que corre el viento y abundan las lluvias. No obstante, entre junio y septiembre el clima es algo más suave y se convierte en el momento propicio para descubrirla. Resplandece el verde de las montañas, los lagos se convierten en espejos con el reflejo del sol y los días son largos con una media de 18 horas diarias de luz. Incluso alrededor del solsticio de verano hay días en que no se llega a una noche oscura y cerrada. Por contra, debido a su latitud, en invierno los días son muy cortos reduciéndose hasta 7 horas de luz al día. Eso sí, esas fechas son idóneas para la observación de auroras boreales. El mayor contraste se encuentra en las islas Shetland (a la altura de Groenlandia), que están más cerca del Círculo Polar Ártico que de Londres. De ahí que tengan una diferencia de hasta cuatro horas de luz.

Al encontrarse en la zona septentrional de Europa, las temperaturas en Escocia son inferiores a las de la parte mediterránea. Sin embargo, a pesar de estar tan al norte, son algo más suaves que en otras latitudes similares como en Noruega o determinadas partes de Rusia. Sus temperaturas no son tan extremas porque su clima viene determinado por tres factores: la latitud, la influencia del mar y la corriente del Golfo.

En Escocia enero y febrero son los meses más fríos, con unas temperaturas que rondan los 5-7º durante el día. Por contra, los más cálidos son julio y agosto, llegando a una media de 19º. En primavera y otoño las temperaturas oscilan entre los 11 y 15º. Eso sí, las lluvias son abundantes y están repartidas durante todo el año. Los meses menos lluviosos y con cielos más despejados son mayo, junio y septiembre. Aunque hay que tener en cuenta la sensación térmica. Y es que pese a que pensemos que 15º puede ser una temperatura suave para la que llevaríamos una chaqueta fina, el viento y la humedad contribuyen a que se perciba una temperatura más baja.

No obstante, de todas formas, a pesar de ser un país relativamente pequeño, el clima varía entre las diferentes regiones.

La corriente del Golfo, una especie de río marino cálido, baña la costa oeste y junto con los vientos moderados que provienen de México, hace que sus temperaturas sean más templadas, aunque con muchas lluvias que llegan del Atlántico.

Dornie

Old Man of Storr

Sin embargo, en el este, de Inverness a Aberdeenshire y hasta Angus, Fife y los Lothians, el clima es más frío y seco con una media anual de precipitaciones similar a Barcelona, Roma o Nueva York.

Greig Street Bridge

Por su parte, en las Highlands, debido a su orografía, la nieve es común en invierno, con una media de 100 nevadas al año. La niebla es frecuente en cualquier época del año.

Fort William

Glencoe

En Edimburgo el clima es muy variable. Los propios locales comentan que en un día tienen las cuatro estaciones del año. Y pudimos comprobarlo. Quizá está luciendo el sol, pero a los diez minutos el viento trae unas nubes que descargan y que se vuelven a ir tal y como llegaron. Rara vez nieva a lo largo del año y sus veranos no superan los 30º, eso sí, el viento y la lluvia están presentes de continuo. Además, el paraguas con estas dos variables no sirve para nada, así que rara es la persona que lo lleva. 

Edimburgo

La lluvia más típica de Escocia es pulverizada, fina, pero algo más abundante que el chirimiri típico del País Vasco. Los escoceses la llaman smirr y es tan típica de estas tierras como el haar, la típica bruma marítima del Forth.

La humedad es imprescindible para que Escocia sea el país que es. Sin los rigores del clima no habría frondosos bosques, campos de golf o cementerios y jardines tan verdes. Sin lluvia no habría esas impresionantes cascadas, los famosos canales, esos ríos caudalosos de los que proviene el whisky o esos lagos misteriosos. Escocia no sería lo mismo sin ese olor a lluvia y hierba fresca.

Princes Street Gardens

Jardines de Glamis Castle

Club de Golf

Balquhidder

Cementerio

Rogie Falls

Glencoe

Río

Falkirk Wheel

Fort Augustus

Loch Assynt

Loch Ness

Así que el tiempo no es una excusa, simplemente hay que ir bien preparado con un buen chubasquero o chaqueta impermeable y calzado cómodo y resistente al agua (preferiblemente botas). Incluso en verano. Si vamos en invierno, habría que añadir ropa térmica, guantes y gorro.

Botas de montaña

En primavera y verano, esta humedad propicia que en zonas pantanosas abunden los midges, unos mosquitos que en vez de picar, muerden y que dejan unas marcas más irritantes que las de los mosquitos normales. Los midges se han convertido en plaga en parte por la tala de árboles. Esto hace que vivan a sus anchas sin sus depredadores naturales, como pueden ser los pájaros y murciélagos. Nosotros compramos el repelente antimidges, pero, afortunadamente, no llegamos a usarlo. No sé si hubo algún día en que fuimos en manga corta. Creo que siempre llevábamos una sudadera puesta, o al menos el impermeable. De todas formas, salvo en las Rogie Falls, no recuerdo haber visto insectos. En nuestras dos semanas la temperatura rara vez superó los 15º, por lo que quizá no se daban las condiciones óptimas. No obstante, no está de mal hacerse con un botecito y adaptarse al ambiente.

Antimosquitos

Para disfrutar Escocia hay que asumir su climatología. Hay que quererla como es y no intentar cambiarla. Solo entonces se disfruta del viaje.