Comunicarse en Islandia

El idioma nacional en Islandia es el islandés, aunque no quedó establecido como tal en la Constitución de 1944. Así de primeras es un idioma que parece élfico con palabras muy largas y caracteres que desconocemos. Sin embargo, después de un par de consideraciones todo toma sentido. Ayuda que sea una lengua germánica y que una sea licenciada en Filología Alemana, no lo voy a negar.

El islandés comparte varias cosas con el alemán, como por ejemplo que declina los sustantivos, los pronombres, artículos y adjetivos, que se lee casi como se escribe y en la forma de creación de sus palabras. Así, tiende a unir varios vocablos hasta obtener uno nuevo de tal longitud que a los hablantes de lenguas romances nos abruman.

Pero la característica que me hace comprender un poco cómo funciona el idioma es el haber estudiado Historia de la lengua alemana y que el islandés apenas haya evolucionado lingüísticamente. Tiene su lógica, claro, pues al ser una isla tan aislada ha tenido una menor influencia externa. Durante la ocupación danesa el danés se usaba solo para los comunicados oficiales, y con el inglés ocurrió lo mismo durante la ocupación estadounidense en la II Guerra Mundial. Aunque el islandés sí que ha evolucionado en el aspecto fonético desde la era de los vikingos (la traducción del Nuevo Testamento de 1540 separa el islandés antiguo o nórdico antiguo del islandés moderno); apenas lo ha hecho en la escritura. Además, los islandeses son bastante recelosos en aceptar neologismos. Por contra, intentan crear una palabra en su idioma o darle un nuevo significado a alguna antigua que esté en desuso. Hay un departamento de la Universidad de Islandia, en Reikiavik,que se encarga de ello. Por tanto, con tan poco cambio, un islandés actual podría leer cualquier texto de hace un siglo sin tener problema alguno de comprensión.

El islandés se escribía en alfabeto rúnico hasta el año 1000, que se incorporó el latino. Se tomaron 22 de las 26 letras de dicho alfabeto, excluyendo la c, la q, la w y la z. Además, añade letras propias:

  • 7 vocales: á (que se pronuncia [au]), é ([jε]), í, ó ([ou]), ú, ý y ö ;
  • la ligadura Æ/æ (pronunciada como [ai]) y
  • 2 consonantes:
    • Ð/ð: que suele ir en posición intervocálica y al final de palabra y se pronuncia parecida a la d española o a la th en la palabra inglesa that y
    • Þ/þ: que se usa al inicio de palabra o ante consonante sorda y suena como una z española o el sonido th  en la palabra inglesa thin

No voy a hacer un estudio lingüístico del islandés, pero sí quiero compartir algunos detalles que hemos visto durante el viaje y que pueden facilitar la visita a la isla.

Podemos empezar con lo básico, que son las palabras de cortesía:

  • Godan dag: Buenos días
  • Gott kvöld: Buenas tardes / noches
  • Góða nótt: Buenas noches
  • Halló: Hola
  • Bless: adiós
  • Já: Sí
  • Nei: No
  • Skál: Salud (al brindar)
  • Takk: gracias
  • Þakka þér fyrir: Muchas gracias
  • Verði þér að góðu/Gjörðu svo vel :de nada
  • Vertu blessaður! hasta luego, hasta pronto

Los números:

  • núll: cero
  • Einn: uno
  • Tveir: dos
  • Þrír: tres
  • Fjórir: cuatro
  • Fimm: cinco
  • Sex: seis
  • Sjö: siete
  • Átta: ocho
  • Níu: nueve
  • Tíu: diez

Pero sobre todo, conviene familiarizarse con algunas palabras que hacen referencia a la geografía y que se repiten mucho:

  • Foss (también fossar): Cascada. Por ejemplo: Dettifoss.
  • Jökull: Glaciar. Por ejemplo: Vatnajökull.
  • Kirkja: Iglesia. Por ejemplo: Hallgrímskirkja.
  • Fjall: Montaña o Volcán. Por ejemplo: Hverfjall.
  • Fjörður: Fiordo. Por ejemplo: Seyðisfjörður.
  • Vík: Bahía. Por ejemplo: Reykjavík.
  • Nes: Península. Por ejemplo: Vatnsnes
  • Laug: Piscina o poza termal. Por ejemplo: Laugavegur
  • Vegur: Camino. Por ejemplo: Laugavegur
  • Dalur: Valle. Por ejemplo: Hnefilsdalur

Y aunque no vayamos a pronunciar nada bien, hay que saber que el acento de las palabras en islandés suele recaer siempre en la primera sílaba.

Como curiosidad resulta que hay un vasco-islandés, que es aquello que hablaban los pescadores y balleneros vascos con los habitantes islandeses allá por los siglos XVII y XVIII. Un manuscrito del siglo XVII recoge un par de glosarios con unas 700 palabras de uso común en ambos idiomas. Lógicamente refleja términos propios de sus actividades marítimas y del medio.

Insisto, no es para nada necesario hablar islandés para viajar a Islandia, pero como siempre, conocer algunos datos y palabras claves, no está de más.

El Idioma en Escocia

¿Qué idioma se habla en Escocia? Así a priori muchos responderíamos que inglés, ¿no? Jain, que diría un alemán. Un , pero no. Hablan inglés, pero su particular entonación, acento y localismos lo convierten en una lengua complicada de entender y que nada tiene que ver con lo que aprendimos en el colegio. Sí que es verdad que su carácter amable hace que se esfuercen en que les comprendas modulando su pronunciación, pero en ciertas zonas es realmente complejo, sobre todo cuando te cambian palabras que creías conocer. Ahí te das cuenta de que You know nothing, Jon Snow.

Es como soltar a un guiri en Andalucía o en un pueblo perdido de Galicia. Quizá tenga más que ver con Galicia por aquello de poblaciones algo aisladas y la convivencia de otro idioma local. Además del inglés, conviven dos lenguas propias escocesas: el Scottish Gaelic y el Scots.

La primera de ellas, el gaélico escocés, es una lengua indoeuropea que proviene de la rama celta. Se habla desde el siglo V con la llegada de irlandeses, de ahí que guarde relación con el gaélico irlandés. Con el tiempo ya no tiene la misma presencia debido a las invasiones vikingas, la represión cultural de los ingleses y la emigración de muchos escoceses a América a partir del siglo XVIII. Hoy en día lo habla un 1% de la población, sobre todo en las Tierras Altas y las islas. No obstante, se está mostrando interés por recuperarla y en el 2005 el Parlamento la elevó a lengua oficial junto con el inglés. También había un gaélico escocés de las Tierras Bajas, pero ya ha desaparecido, supongo que por tener más influencia de Gales e Inglaterra.

Por otro lado, el Scots es una lengua germánica. Predomina sobre todo en las Tierras Bajas de Escocia. Gozaba de su importancia y había una amplia producción escrita, sin embargo, desde la unión con Inglaterra en 1707 fue perdiendo prestigio y quedó relegado al ámbito familiar. No obstante, se habla más que el gaélico escocés, quizás porque se sigue manteniendo en un entorno más coloquial y se usa en el día a día; o tal vez por el hecho de que es más parecido al inglés, es más fácil de entender su gramática y comportamiento.

Ambos, el inglés y el Scots forman parte de la rama occidental junto con el alemán y el neerlandés. Incluso yo diría que suena más similar a estos dos que al inglés. Tiene mucha semejanza por las influencias nórdicas gracias a los vikingos, y del neerlandés a través del comercio. Un claro ejemplo de esta similitud es Kirk, en inglés es Church, pero en alemán es Kirche y en neerlandés kerk. O nicht, night, Nacht, nacht. Tiende quizá a los sonidos más guturales como los nórdicos. Aunque obviamente, por su convivencia, el Scots ha ido adquiriendo mucho influjo del inglés, sobre todo en lo que a vocabulario se refiere. Del gaélico escocés también ha recibido préstamos, pero sobre todo referencias geográficas.

Al contrario que el gaélico escocés, el Scots no está reconocida como lengua oficial, sino regional. Sin embargo, no hay uniformidad, ya que según la zona nos podemos encontrar un dialecto u otro.

Me ha resultado apasionante oír hablar a los escoceses, a mí esto de los acentos, herencias e influencias lingüísticas me maravilla. Y además los lugareños se muestran encantados de enseñarte palabras nuevas y ayudarte con la pronunciación como me ocurrió con Murdo en Ullapool.

Aquí el pequeño glosario que he aprendido a lo largo del viaje:

Por un lado tenemos algunas expresiones coloquiales muy cotidianas:

  • Aye: Viene a ser un yes de toda la vida.
  • Nae: No.
  • Ye: Equivale al you inglés británico y al ya americano. Por ejemplo, See ye later.
  • Lad – Lass (Laddie – Lassie): No, no tiene nada que ver con el perro. Es chico/chica.

  • Bonnie: Proviene del bon francés (bonito) y se usa sobre todo para adjetivar a la mujer.
  • Pure: Se usa para recalcar algo, para enfatizar. That’s pure brilliant.
  • Guid: Es un good. Se utiliza en expresiones Buenos días o Buenas noches, pero también para describir algo bueno.
  • Auld: Old, viejo.
  • Wee: Este adjetivo se usa muchísimo. Significa pequeño pero también se usa como diminutivo desde un punto de vista coloquial, igual que usamos los sufijos -ito,- ino e -illo en castellano (dependiendo de las zonas). Nuestra anfitriona en Durness lo usaba mucho.

En cuanto comida y bebida me quedé con el famoso Sláinte: ¡Salud! Aunque no proviene del Scots, sino del gaélico. Se usa para brindar.

Pero sobre todo aprendes muchas palabras con la geografía, flora y fauna:

  • Coo: Es una vaca, de esas típicas escocesas con flequillo.
  • Loch: Es un lago, el más famoso, el Ness.
  • Glen: Se trata de un valle, como Glencoe
  • Brae: Es un monte o ladera.
  • Firth: es un estuario, como el Firth of Forth
  • Ben: Proviene del gaélico y es una montaña. El más conocido es el Ben Nevis, punto más alto de las Islas Británicas localizado muy cerca del pueblo de Fort William.
  • Haar: Esta me encanta. En alemán sería pelo. Aquí hablamos de un concepto más que de un vocablo. Describe la niebla marina procedente del Mar de Norte y que cubre las poblaciones costeras del Este llegando hasta Edimburgo. Es algo propio de la zona, como la panza de burro de Tenerife.

Hay una palabra con una connotación despectiva que no he oído mucho, pero que descubrí en Outlander. Se trata de Sassenach. Proviene del gaélico y significa no escocés. Es usado sobre todo para los ingleses.

Buscando un poco en Youtube sobre los acentos en Escocia, encontré un par de ellos sobre el Glaswegian. Y es que si en Escocia en general notamos acento y vocabulario que se sale del que hemos aprendido en nuestras clases de inglés, cuando llegas a Glasgow y oyes a sus habitantes por la calle hablar por el móvil y decir un [ai vil fone yu], se te queda cara de W.

Pero bueno, como norma general, al vernos extranjeros, la mayoría de las veces no tuvimos problema. Estoy segura de que suavizaron sus acentos allá donde fuimos. Incluso a nuestro anfitrión de Inverness conseguimos entenderlo. Lo peor de todo fueron los dos empleados del concesionario del coche, todo me lo tenían que repetir dos veces. Pero como digo, por lo general, saben que tienen un acento marcado y no tienen problema en bromear sobre ello.

Y si no hay entendimiento verbal, siempre está el lenguaje gestual. Fuera miedos.