Día 8 III Parte. París. Le Marais, Les Halles y Les Tuileries

Tras visitar la Isla de San Luis, volvimos a Le Marais y seguimos en el margen derecho del Sena dirigiéndonos al Hôtel de Ville.

Hôtel de Ville

Hôtel de Ville

Hôtel de Ville

Se trata del edificio del Ayuntamiento, cuya sede ya se estableció en esa localización en 1357. No obstante, aquella construcción se sustituyó en el siglo XVI y se amplió entre los años 1836 y 1850. No obstante, se mantuvo la fachada renacentista.

Hôtel de Ville

En 1871, durante la Comuna de París, un incendio asoló el edificio, incluyendo los archivos y la biblioteca. Como consecuencia, tuvo que ser reconstruido. Para la fachada se eligió un estilo neo-renacentista. Está decorada con imágenes y esculturas de personajes ilustres de la historia de la ciudad como Foucault, Perrault, Richelieu, o Voltaire.

Su plaza, peatonal desde 1982 y lugar de encuentro y paseo, acogió en su día horcas, hogueras y otras ejecuciones.

Hôtel de Ville

Es la residencia oficial del alcalde de París, aunque no es obligatorio que resida aquí. También es donde recibe sus visitas y donde se realizan diferentes exposiciones.

No muy lejos, tomando la rue de Rivoli llegamos a la Tour Saint-Jacques, un impresionante campanario de estilo gótico.

Tour Saint-Jacques

Ya en 1259 hay registros de la Iglesia de Santiago de la Carnicería. Le debía el nombre a que fue apoyada por la corporación del mercado de los carniceros. Entre 1509 y 1522 se construyó la nueva torre de estilo gótico con 12 campanas. Su carillón era el más apreciado de la ciudad.

Desde donde se encontraba la iglesia parte la vía Turonensis, una de las cuatro principales ramas del Camino de Santiago francés. Así pues, el templo servía como lugar de reunión de los peregrinos.

Más tarde, en el siglo XVII Pascal usó la torre para experimentos sobre la gravedad.

En  1797 la iglesia se cerró por la abolición de culto durante la Revolución Francesa. Fue vendida como una cantera de piedra con la condición de mantener el campanario. Este fue ocupado por un fabricantes de perdigones de plomo.

Entre los años 1852 y 1855 el campanario se convirtió en un elemento ornamental durante la primera campaña de restauración urbanística de Haussmann y se creó alrededor el primer parque de la ciudad. En 1862 la torre pasó a ser monumento histórico, por lo que quedó protegida.

A finales de siglo, en 1891 se instaló un servicio meteorológico en la planta superior.

Durante el siglo XX se realizaron trabajos de restauración en diversas etapas, y ya, entre 2001 y 2009, se lleva a cabo un proyecto de renovación completa con el objetivo de conservarla. Tras esta recuperación, se abrió al público en 2013.

Tour Saint-Jacques

Se puede subir a su mirador de 360º a 54 metros de altura y ofrece vistas de la torre Eiffel, la Catedral de Notre Dame, del Sena o Montmartre.

Tour Saint-Jacques

Siguiendo por la Rue Saint Martin nos encontramos con la la Iglesia Saint Merry, una iglesia que data del siglo XVII. Debe su nombre al abad que fue enterrado a principios del XVIII.

Iglesia Saint Merry

Destaca su fachada oeste por su ornamentación. Su torre noroeste alberga la campana más antigua de París, fechada en 1331.

Iglesia Saint Merry

Iglesia Saint Merry

Al bordearla llegamos hasta la plaza en la que se encuentra la Fuente Stravinsky.

Fuente Stravinsky

Esta fuente, que encontramos lamentablemente apagada, cuenta con dieciséis obras de escultura, en movimiento y por aspersión de agua inspiradas en las del compositor Igor Stravinsky. Fue creada en 1983 y ocupa 580 metros cuadrados.

Fuente Stravinsky

Fuente Stravinsky

Fuente Stravinsky

Y si en un lado de la plaza teníamos la iglesia Saint Merry, al otro lado se encuentra el famoso Centro Pompidou.

Centro Pompidou

Centro Pompidou

Diseñado por Renzo Piano y Richard Rogers es inconfundible se mire desde donde se mire. Su decoración exterior se sirve de conductos de ventilación y tuberías, ascensores y escaleras mecánicas en vivos colores. Todo queda al descubierto, como si de una radiografía se tratase. Dejando todos estos elementos a la vista se consigue un interior abierto, diáfano y flexible para albergar el museo y sus exposiciones y actividades.

Centro Pompidou

Los colores de las tuberías sirven para distinguir sus funciones. Así, las azules son los conductos del aire acondicionado, las verdes son las del agua, y las amarillas las del cableado eléctrico. El rojo es el color elegido para las escaleras y los tres tubos blancos son respiraderos para las áreas subterráneas.

Centro Pompidou

En su interior, sus 90.000 m2 albergan una de las más extensas colecciones de arte moderno y contemporáneo del planeta. Entre ella se encuentran esculturas, pinturas y fotografías de grandes artistas como Matisse, Warhol, Picasso, Miró, Mondrian o Magritte. La primera planta acoge exposiciones importantes, así como la sexta. La primera, segunda y tercera, acogen también la biblioteca. Las colecciones permanentes se encuentran en las plantas cuarta y quinta. En la primera de ellas se expone el arte contemporáneo y en la segunda, obras que transcurren entre 1905 y 1960.

Además, el edificio cuenta con Le Forum, una zona con centro de artes escénicas para danza, teatro y música, un cine y un taller infantil. Su azotea es un buen lugar desde donde observar la ciudad, especialmente Montmartre, La Défense y la Torre Eiffel. No subimos porque queríamos terminar en la Plaza de la Concordia y se nos estaban yendo las horas de luz.

Por tanto, proseguimos hasta la Fuente de los Inocentes, la única fuente del renacimiento que se conserva en París.

Fuente de los Inocentes

Fue construida entre 1547 y 1550 y recibía el nombre de Fuente de las Ninfas. Se encargó para conmemorar la entrada del rey Enrique II en París en 1549, aunque su ubicación original era la Rue Saint Denis. No fue hasta el siglo XVIII cuando se trasladó a la localización actual, donde había un antiguo cementerio.

Con el paso de los siglos ha ido perdiendo detalles de su ornamentación y se ve cómo se han caído partes de la estructura. Aún así, se conserva bastante bien gracias a sus restauraciones.

Es uno de los símbolos de Les Halles y es lugar de encuentro entre los jóvenes. Es una zona muy animada, nosotros nos encontramos con trabajos de montaje de carpas para un mercado de quesos.

No muy lejos queda el Forum Les Halles, un complejo de 7 hectáreas ocupado por tiendas, comercios y boutiques. También se ubican los edificios de acero y cristal con forma de palmeras que acogen el Pavillon des Arts y la Maison de la Poésie.

Forum Les Halles

Forum Les Halles

Continuando por la Rue de Rivoli nos adentramos en el barrio de las Tullerías, que comienza en el Louvre y finaliza en la Plaza de la Concordia, nuestro último tramo del día. Este distrito era barrio de monarcas y palacios y es atravesado por las calles comerciales más importantes de París en las que se emplazan tiendas de renombre, hoteles de alto nivel, joyeros de prestigio internacional y restaurantes de fama mundial.

Y llegamos al Louvre, el museo más importante de Francia y uno de los más importantes del mundo. Accedimos desde la Rue Rivoli al Cour Carrée

Louvre Rivoli

Louvre Rivoli

El Louvre se remonta a la época medieval, cuando el rey Felipe Augusto construyó una fortaleza para defender París de los vikingos en 1190. Sobre 1360 Carlos V la transformó en residencia real. Después llegó Francisco I en el siglo XVI y la renovó por un edificio renacentista. A partir de ahí, con el paso del tiempo ha sufrido varias remodelaciones y ampliaciones por orden de reyes y emperadores.

Louvre Cour Carrée

Louvre Cour Carrée

Salimos por la puerta opuesta, y continuamos por el margen del río bordeando el Ala Denon hasta la puerta del Puente de las Artes.

Louvre Puente de las Artes

Louvre Puente de las Artes

Esta puerta nos conduce al famoso patio en el que se encuentra la pirámide, el Cour Napoleón.

Dejó de ser utilizado como Palacio Real cuando Luis XIV, cansado de París y sus revueltas, decidió trasladar su residencia a Versalles. Entonces el complejo quedó abandonado.

A partir de ahí, comenzó su remodelación para convertirlo en museo. Abrió sus puertas en 1793, tras la Revolución, y exponía colecciones de la monarquía francesa y expoliaciones realizadas durante el imperio Napoleónico. Destacaban los tesoros de la colección de Francisco I, amante de la pintura italiana. Con el tiempo fue enriqueciéndose gracias a donaciones y adquisiciones. Con el Louvre nació un nuevo modelo de museo que sería copiado en el resto del mundo. Se trataba de exponer públicamente colecciones privadas.

Museo del Louvre

La plaza es impresionante se mire donde se mire, dicen del Hermitage, pero el Louvre no se queda atrás.

Museo del Louvre

En sus 160.000 metros cuadrados alberga más de 350.000 obras de arte de valor incalculable. La colección está organizada de forma temática: antigüedades orientales, egipcias, griegas, romanas y etruscas, historia del Louvre y el Louvre medieval, pintura, escultura, objetos de arte, artes gráficas y arte del Islam.

La colección de pintura europea es muy extensa y está bien representada, sin embargo, la de escultura no es tan completa. Por otro lado, el espacio dedicado a las antigüedades ofrece una gama insuperable de piezas desde el neolítico hasta la caída del Imperio Romano. Entre los objetos de arte se encuentra un amplio surtido de piezas de lo más variopinto como muebles, tapices, alfombras, porcelana, vajillas, cuberterías o joyas.

Entre las obras más famosas del museo se encuentran La Gioconda de Leonardo da Vinci, La Libertad guiando al pueblo de Delacroix, La Venus de Milo La Victoria alada de Samotracia.

Museo del Louvre

No es de extrañar que la pirámide de cristal construida en 1989 generara controversia, ya que choca bastante con el estilo del complejo. Eso sí, proporciona luz a la parte inferior de recepción de visitantes.

Museo del Louvre

Siguiendo la calle por la que habíamos entrado, volvimos a salir para dirigirnos al Palais Royal, el antiguo palacio real, aunque no fue construido para ningún rey, sino para el Cardenal Richelieu. Tras la muerte del cardenal, fue donado a la corona francesa y fue la residencia de Luis XIV durante su infancia. Años más tarde, la madre de Luis XVIII se instaló allí al morir este. En el siglo XVIII se mudarían los Duques de Orleans. Tras la Revolución se convirtió en un casino y no sería hasta 1815 que no volvería a la monarquía, a manos del rey Luis Felipe. En 1871 casi se ve reducido a cenizas durante el levantamiento.

Palais Royal

Palais Royal

El palacio, inaugurado en 1639, lo conforman una serie de edificios, unos jardines, unas galerías y un teatro. Luis Felipe José de Orleans encargó renovar los jardines y abrirlos al público, desde entonces siguen pudiéndose visitar, aunque no son gran cosa. Se conserva la tercera parte del original, puesto que entre 1781 y 1784 se construyeron viviendas.

En el siglo XVIII el palacio fue escenario de reuniones de pensadores y literatos, hoy es un lugar de paseo, tiendas o en el que tomar algo en algún restaurante de los soportales. Además, el patio está decorado con fuentes y esculturas modernas.

Palais Royal

Hoy en día el complejo acoge el Consejo de Estado, el Ministerio de Cultura y el Consejo Constitucional. Más allá de los jardines, se encuentran el depósito de la Biblioteca Nacional de Francia.

Para finalizar nuestro día, pues se estaba haciendo de noche, volvimos hacia el Louvre y continuamos hacia el Jardín de las Tullerías pasando por el Arc de Triomphe du Carrousel.

Arc de Triomphe du Carrousel

Lo mandó construir Napoleón Bonaparte para celebrar sus victorias militares. Fue erigido entre 1806 y 1808 como entrada al Palacio de las Tullerías siguiendo el modelo del Arco de Constantino en Roma.

Cuenta con cuatro columnas corintias de mármol rosa. Cada una de ellas sostiene a un soldado con el uniforme del Gran Ejército Napoleónico. En la parte superior se halla una cuádriga tirada por cuatro caballos y escoltada por dos estatuas doradas que representan la Victoria y la Paz. Los equinos originales se tuvieron que devolver a Italia tras la batalla de Waterloo, ya que habían sido expoliados de la plaza de San Marcos. Los que vemos hoy en día son una réplica.

Para la cuádriga se fabricó una estatua de bronce de Napoleón, sin embargo, finalmente no se colocó y se encuentra en el museo del Louvre. La figura que podemos observar fue encargada por Carlos X y representa la Restauración de la monarquía. En su mano izquierda porta la Constitución.

Los bajorrelieves que decoran el arco relatan las victorias del ejército napoleónico en 1805.

Arc de Triomphe du Carrousel

El arco está situado en un lugar estratégico, ya que por un lado nos deja ver el conjunto de edificios que conforman el Louvre, y por otro nos conduce al Jardín de las Tullerías y al obelisco de la Plaza de la Concordia, aunque queda oculto tras la noria.

Jardín de las Tullerías

El Jardín de las Tullerías formaba parte del complejo del Palais des Tulleries, incendiado por los comuneros en 1871 y destruido en 1883. El nombre proviene de las fábricas de tejas (tulies en francés) que había en la zona en el siglo XII. El palacio fue un encargo de Catalina de Médicis en 1561. El jardín fue usado para las recepciones y fiestas de palacio. Contaba con esculturas, huertos, un laberinto, una viña, árboles de diferentes tipos, incluso una caballeriza.

Jardín de las Tullerías

Luis XIV encargó una remodelación al jardinero real André Le Nôtre en 1666. El jardín se abrió a la alta sociedad y se convirtió en el primer parque público de París. Más tarde se fueron añadiendo los estanques y estatuas, algunas traídas de Versalles.

Durante la Revolución Francesa se pensó en una renovación de estilo inglés, con más césped, pero al caer Robespierre no se llevó a cabo.

Jardín de las Tullerías

Cuando el palacio quedó destruido por el incendio, los jardines siguieron usándose para actos y eventos públicos. Hoy atrae a locales y turistas que buscan algo de tranquilidad en una ciudad tan grande y bulliciosa como es París.

Al final de los jardines llegamos a la Plaza de la Concordia, casi ya sin luz.

Plaza de la Concordia

Es una plaza histórica, una de las más representativas de París y la segunda más grande de Francia. En sus 8 hectáreas se erigen un gigantesco obelisco de Luxor, de 3200 años de antigüedad, la Fontaine des Fleuves, la Fontaine des Mers y ocho estatuas que simbolizan sendas ciudades francesas.

Plaza de la Concordia

Plaza de la Concordia

También se encuentra la Gran Noria de París de casi 70 metros de altura y 42 cabinas semicerradas. Es la más grande de Francia y la móvil más grande de Europa. Se montó en 1993 y desde entonces se ha convertido en una de las atracciones favoritas de los parisinos en épocas navideñas. Gracias a su excelente ubicación, ofrece unas espectaculares vistas de la ciudad. Sin embargo, en noviembre del año pasado, el Consejo de París votó casi unánimemente la no renovación del acuerdo, por lo que el 5 de julio de este año se desmontará.

El Ayuntamiento pretende así que el parque recupere su carácter patrimonial y que los peatones “reconquisten el espacio público”.

Plaza de la Concordia

Plaza de la Concordia

La Plaza de la Concordia fue construida entre 1757 y 1779 para albergar una gran estatua ecuestre del Rey Luis XV. Así pues, se inauguró como Plaza de Luis XV. Esta estatua fue derribada durante la Revolución Francesa siendo sustituida por la guillotina. La plaza pasó a llamarse Plaza de la Revolución. En 1975 se renombró finalmente por el nombre actual con espíritu conciliador. Cada 14 de julio supone el punto final del desfile que recorre los Campos Elíseos como motivo de la celebración del día nacional.

Plaza de la Concordia

Se nos hizo de noche, así que tomamos el metro allí mismo, en Concorde, y nos fuimos a cenar y dormir, que ya iba tocando.

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