Crucero Capitales Bálticas. Conclusiones

Y acabó el crucero, yo creo que de los tres que hemos hecho, este es el que más agota. El Rondó Veneciano tiene escalas matutinas, y quitando Atenas, el resto de paradas son recogidas. En los Fiordos también se anda, Oslo y Copenhague son días de paliza, y la subida al Glaciar tiene su exigencia, pero es cierto que al ser una mezcla de ciudad y naturaleza, se lleva de otra forma. Este crucero al ser todo de ciudad es un no parar día tras día. El día de Tallín es quizá el más relajado, y quizá Malmö si no haces excursión a Copenhague, claro. La visita a San Petersburgo es extenuante, supongo que sobre todo por el hecho de ser guiada.

Es quizá la única pega que le pongo, el no poder tener la movilidad de visitar todo por libre y tener que contratar excursión en San Petersburgo. Aunque hay que reconocer que no habría visitado ni la mitad de los sitios a los que nos llevaron. Así que, tal vez no fue tan mala elección.

Como ya comenté, me hubiera gustado hacer escala en Riga en lugar de Wismar, pero bueno, al final tampoco se nos dio mal el día y me gustaron mucho las 3 ciudades que visitamos. Hay que buscar el lado positivo.

Si nos centramos en la experiencia en el barco, he de decir que he notado cierto bajón con respecto a la última vez con Pullmantur. Sí que es cierto que ha mejorado el embarque y desembarque, puesto que te olvidas del todo de las maletas. Tampoco hay queja en la atención de la tripulación, tanto de la chica de limpieza del camarote como de los camareros en los restaurantes. Donde quizá vi esa diferencia fue en la variedad de comidas y en detalles como tener botellas de agua gratuitas en todo momento. No nos engañemos, sé que Pullmantur es de las navieras más baratas, y había opciones para comer y no repetir, pero quizá había poca rotación. Eso sí, las opciones presentadas estaban ricas. La animación también me resultó algo pobre, la de Iberocruceros tenía más repertorio y era algo más innovadora, como por ejemplo con el patinaje sobre hielo. Si el espectáculo no te convecía podías ir a las discotecas, pero la noche que estuvimos estaba vacía y nuestro grupo (entre 30-35 años) era el más joven. La media de edad del crucero era más baja que en los Fiordos, quizá rondaba los 49-45. Y había incluso familias con críos en etapa preadolescente.

No tengo nada que añadir en cuanto a la elección de camarote o turno de comida. Seguimos el patrón anterior y volveríamos a elegir lo mismo. No necesitamos ventana y el orden cena y después espectáculo parece la más lógica.

Finalmente, si hablamos de presupuesto, en julio y con el camarote sencillo que elegimos nosotros, puede salir por unos 1000-1200€, depende de la previsión en la reserva, si consigues algún tipo de oferta en semana del crucero o similar. Es algo más caro que los del Mediterráneo, y un poco más barato que el de los Fiordos. Aparte de eso, no hay mucho más gasto al ser Todo Incluido. La excursión a San Petersburgo nos salió por 125€ por persona los dos días e incluía las comidas. El barco te cara unos 72€ por persona en concepto de tasas de servicio. Así pues, un total de unos 1300-1400€ en total, que si le sumas algún que otro souvenir o recuerdo, entradas o transporte en las escalas, o si compras en el duty free del barco, se puede ir a unos 1600-1700€. Sólo en Rusia y Suecia no tienen el Euro, y ya os comenté que en San Petersburgo nos llevaron a una tienda que aceptaban nuestra moneda, y en Suecia no hay problema por pagar con tarjeta.

Es un crucero que merece la pena, pero para mí sigue estando por encima el de los Fiordos, sin lugar a duda. ¡Ay, Noruega! He descubierto que Pullmantur hace con el Buque Empress un recorrido por el norte del país (Círculo Polar, Laponia) que se llama Sol de Medianoche. ¿Será el próximo?

Sol de medianoche

Crucero Capitales Bálticas. Etapa VII: Malmö

Y llegamos a la última parada, a Malmö, de nuevo en Suecia. La ciudad se encuentra en la costa sur occidental del país y es el puerto más grande de Suecia en la zona. Está a tiro de piedra de Copenhague gracias al puente de Öresund, una de las mayores estructuras arquitectónicas de Europa, de 8km de longitud y que permite cambiar de ciudad y de país en apenas 15 minutos. De ahí que al llegar a la escala en el crucero te vendan la excursión a la capital danesa. Nosotros como ya habíamos estado en el de los Fiordos, nos centramos en acercarnos al casco histórico y darle un paseo a Malmö.

Al ser la parada final no disponíamos de mucho tiempo. Pullmantur te acerca al aeropuerto, y según el horario de tu vuelo, así te van dando salida. Nuestro bus partía a las 12:45, así que desayunamos, recorrimos el centro, comimos algo, y partimos. Pero aún así, Malmö se ve en dos horas tranquilamente, queda todo bastante recogido. Si contratas la excursión, sales del barco y te dejan en el aeropuerto directamente. En el Rondó Veneciano merecía la pena si acababas en Atenas, pues había que cargar las maletas en el bus. Sin embargo, este año, las maletas las dejabas en la puerta del camarote antes de las 3 de la mañana de la noche anterior, y ellos las facturaban directamente y las recogías en destino, por lo que no era tan imprescindible para los de los últimos vuelos. Los de los primeros ya era otra cosa, puesto que el bus salía a las 10 de la mañana hacia el aeropuerto y ahí no te daba mucho margen de maniobra.

En fin, que nosotros dentro de lo malo, teníamos cierto margen de maniobra. Al bajar del barco había una carpa preparada para los que llegaban a sustituinos a los que nos marchábamos y en dicha carpa había un puesto de turismo con unas chicas que hablaban español y que nos dieron un mapa.

Mapa

Nuestro barco llegó al puerto Kryssninsfartyg y desde ahí nos dirigimos al centro de la ciudad, que es ideal para recorrer a pie. Si buscamos picos llegamos a St Petrikyrkam, la catedral de Malmö. Data del siglo XII y con el tradicional estilo de ladrillo rojo, del estilo de las de Lübeck. En el siglo XV las torres se vinieron abajo, así que en el s. XIX se levantó la que vemos en la actualidad. En su interior se pueden ver pinturas medievales.

Tras la catedral encontramos Stororget, la plaza sobre la que se desarrolla la ciudad. Preside la plaza el ayuntamiento y la residencia del gobernador. En el centro de la misma se levanta una estatua ecuestre de Carlos X Gustavo, quien conquistó la región de Escania a los daneses.

A la derecha del ayuntamiento, en la esquina con Södergatan se encuentra la farmacia más antigua de Suecia, la Apoteket Lejonet, fundada en 1662. Justo al lado de la Farmacia del León, se encuentra la orquesta optimista, varios músicos tocando instrumentos en fila.

A un par de minutos de esta zona hay dos plazas que fueron los tradicionales mercados: Möllevangstorget y Lilla Torg. Esta última tiene mucho encanto, llena de restaurantes, de vida, de ritmo.

Y en la Gustaf Adolfs Torg, otra plaza que enlaza las calles peatonales más comerciales y Lilla Torg, podemos encontrar  la escultura de Grifo

En el recorrido hacia las afueras nos encontramos con el Gamla Kyrkogarden, un cementerio que está abierto cual parque público. No es muy gore, pues no se ven muchas lápidas.

Después dimos un paseo por el parque cruzando al Västra Hammen, la zona moderna, en torno al Turning Torso, el principal rascacielos de la ciudad de 190 metros de alturay 54 pisos diseñado por Calatrava. Son 9 cubos y su rotación desde la base hasta la cúspide es de 90º. En la zona también se encuentra la fortaleza.

Personalmente, no me llamaron mucho la atención, ni la fortaleza, ni la zona nueva. Y finalmente, volvimos al barco… y a casa.

Crucero Capitales Bálticas

Pues sí, este año tocó de nuevo crucero. En 2008 fue el Rondó Veneciano y en 2011 Fiordos Noruegos, así que parecía haber un patrón de 3 años que hemos decidido no romper. Y el destino estaba muy claro, nos encanta Europa, nos gusta seguir descubriendo países, y en verano buscamos el buen tiempo, lo que para nosotros viene siendo una temperatura entre los 25 y 30º como mucho.

Así pues, con el destino claro, hacia finales de 2013 comenzamos a mirar catálogos de cruceros para ver qué nos ofrecían las diferentes compañías. Y cuando todo parecía apuntar a Iberocruceros con el ya conocido Gran Mistral por las escalas que tenía (Tallín, Riga, San Petersburgo, Helsinki, Estocolmo y Copenhague, creo recordar), salió el nuevo catálogo de la temporada 2014 y ¡SORPRESA! el buque no se encontraba en la flota de la naviera. Así que de nuevo a revisar el resto de las compañías, comparar las escalas, mirar detenidamente si había algún cambio, comparar fechas y volver a decidir.

Al final la decisión no fue muy complicada, no teníamos muchas opciones, y quitando Pullmantur, el resto de navieras se nos iban de presupuesto o algo fallaba en las escalas. Por lo que volvimos a los orígenes.

Ya os conté aquí los pasos que recomiendo tener en cuenta a la hora de contratar este tipo de viajes, así que no me voy a enrollar mucho más:

1. Teníamos destino,

2. Elegimos compañía,

3. Nos decantamos por el itinerario que finalizaba en Malmö. Esta decisión era quizá la más clara. Esta escala tenía el atractivo de Copenhague a tiro de piedra, pero para nosotros no lo era, puesto que ya la habíamos visto (en medio del naufragio, pero la teníamos reciente). Así que la dejamos como punto final por si no dispusiéramos de muchas horas. Al menos nos quedaría Malmö.

itinerarioSi la hubiéramos tomado como partida, habríamos tenido más tiempo, pero, por contra, correríamos el riesgo de no ver la última, Tallín.

4. Descartamos agosto y queríamos la salida en junio, pero estaba completa, así pues, tuvimos que posponerlo a julio.

5. Lo demás va rodado. Mismo criterio de camarote, TI, primer turno de comida.

6. Preparativos. En este crucero teníamos una peculiaridad que no nos habíamos encontrado con anterioridad: el visado. Habíamos tenido que cambiar moneda en los Fiordos, pero al haber tratado Schengen, con el pasaporte te mueves sin problema, no necesitas contratar excursión para moverte. Sin embargo, Rusia es otro mundo.

Me informé sobre la posibilidad de recorrer San Petersburgo a nuestro aire, pero no es nada sencillo, ni sale económico. Necesitas un visado, pero no es como EEUU que para obtener el ESTA rellenas un formulario en internet, pagas unos $14 y listo. No, para Rusia tienes que pagar unos 70€ y acreditar un lugar de estancia durante tu visita. Algo complicado cuando vas a alojarte en un barco, que no tiene domicilio físico tradicional.

Así pues, a seguir buscando información y todo nos llevaba a descartar la opción por libre. Por lo que nos quedaba centrarnos en contratar una excursión, bien entre las que oferta Pullmantur, bien entre compañías externas. En ambos casos ellos se encargan del visado, no tienes que hacer nada más que pagar el importe de la excursión, te mandan unos pases que enseñas en el control al subir y bajar del barco y listo. Pero esto ya os lo contaré en la escala de San Petersburgo.

Por supuesto, imprescindible el llevar un seguro médico, pues cuando estás en Europa puedes usar la tarjeta sanitaria europea, pero claro, si es fuera de Europa… mejor no arriesgarse.

Si estáis pensando en un crucero para el próximo año, os animo a estar atentos a las próximas entradas.