Conclusiones del Crucero por el Mediterráneo: Escalas y Resumen de Gastos

En la entrada anterior ya realicé un análisis de la experiencia con el MSC Meraviglia. Pero la verdad es que lo importante (para mí) en un crucero, son las escalas. El barco importa, claro, ha de ser confortable, entretenido y ofrecer buena oferta gastronómica, pero yo contrato un crucero por los desplazamientos.

Hasta la fecha los tres anteriores que habíamos hecho tenían una ruta, y volvían a empezar en el puerto en que acababan su recorrido. Por tanto, había itinerario A e itinerario B. De esta forma analizábamos dónde preferíamos iniciar o terminar, o cuándo estaba mejor ubicado el día de navegación (siempre mejor hacia el final del crucero para descansar y hacer maleta). Por ejemplo, cuando hicimos el de Capitales Bálticas, elegimos terminar en Malmö que era una ciudad pequeña y que podríamos ver en pocas horas aun teniendo que desembarcar.

En este caso, sin embargo, se trata de un crucero circular. Empezaba y terminaba en Barcelona, pero es que además había embarque y desembarque en cada escala. Imagino que ponen a la venta en cada país/mayorista un determinado número de camarotes de cada categoría para así ir cubriendo. Porque si no, no tiene sentido que por ejemplo yo deje el camarote un viernes en Barcelona y no se ocupe hasta el lunes en Nápoles, pues la empresa perdería dinero.

Eso sí, a la hora de elegir en la agencia de viajes, no teníamos mucha complicación con el itinerario, pues era el que era. Y estaba bien que saliera de Barcelona, pues gracias al AVE llegaríamos en 3 horas. Y dado que ya habíamos visitado la ciudad, no nos tendríamos que preocupar del inicio o del fin.

Nuestras escalas fueron Marsella (Parte I y Parte II), Génova (Parte I y Parte II), Nápoles (Pompeya I y Pomeya II), Mesina (con excursiones a Catania y Taormina) y La Valeta (con excursion a Mdina y Rabat). Y sin duda la mejor de todas fue la última. Como suele ser habitual, hicimos todas las excursiones por libre. Las de la naviera me parecen prohibitivas, además de que es otro estilo, pues te organizan otros.

Excursiones

Estamos en Europa, son ciudades preparadas para el turismo y el transporte público funciona muy bien. Lo más complicado era Sicilia, que optamos por alquilar un coche para poder ver alguna ciudad más.

Marsella, a medio camino entre Italia y España, me gustó bastante a pesar de la decadencia de la ciudad. O quizás gracias a eso. En ocasiones parece una ciudad caótica, pero en otros un tranquilo pueblo de pescadores. Es 100% mediterránea con su mezcla de colores, gentes y gastronomía. Todo un ejemplo de multiculturalidad.

Marsella

Marsella

Marsella

Marsella

Tiene cierto encanto que recuerda a París en cafés y terrazas, en su planificación urbana, arquitectura y sus balcones. Algo que no es de extrañar, ya que fue reformada en el siglo XIX bajo las órdenes de Haussman. También guarda cierta similitud en barrios menos populares en los que predomina el arte urbano.

Palacio de la Bolsa

Marsella

Marsella

Marsella

Cours Julien

Marsella

En sus calles hay vestigios de sus más de dos milenios de historia, por lo que podemos encontrar restos griegos, romanos, medievales así como más recientes.

Marsella

Marsella

Vieille Charité

Iglesia Saint Laurent

Catedral Santa María la Mayor

Génova por el contrario me decepcionó bastante. También es cierto que nos diluvió y vimos la ciudad un poco a la carrera y lo que nos dejó la climatología. Pero me pareció una ciudad gris y sosa. Me esperaba más de una ciudad italiana.

Génova

Génova

Génova

Génova

En sus calles también hay historia, puesto que ha sido un importante cruce de culturas y pueblos desde la Antigüedad. Magníficos edificios, imponentes iglesias, elegantes mansiones y fachadas ricamente decoradas nos sorprenden a cada vuelta de esquina. Sin embargo, la ciudad parece un poco abandonada y esto ensucia la memoria del Siglo de los Genoveses, cuando Génova era un punto de encuentro y de conocimiento.

Palazzo San Giorgio

Génova

Génova

Génova

Génova

Nápoles no la vimos, tan solo de vuelta desde la estación y era de noche, bajo una intensa lluvia y a la carrera, por lo que no cuenta mucho la imagen de ciudad caótica, ruidosa y de tráfico endiablado que me traje. En su lugar visitamos Pompeya. Teníamos la duda de si quedarnos en Nápoles o visitar el yacimiento, y creo que acertamos. Aunque llegáramos con la hora pegada, pero creo que histórica y culturalmente, era más interesante visitar la ciudad arrasada por el Vesubio. Teniendo apenas 4 horas y media de luz en la escala, poco más se puede hacer. Ya habrá tiempo de visitar Nápoles y descubrir su patrimonio histórico y artístico.

Pompeya

Teatro Grande

Pompeya

Pompeya

Termas Estabianas

Termas Estabianas

Fullonica (Batanes) de Stephanus

Pompeya

Pompeya

Anfiteatro

Pompeya

Sicilia es una isla que guarda importantes testimonios de su pasado gracias a los restos arqueológicos y numerosos monumentos que se conservan. Entre el Norte y el Sur, entre Oriente y Occidente, Sicilia sí que ha sido un cruce de caminos.

Es una isla de interior con mezcla de aires griegos, españoles y árabes, pero también con su propio carácter del sur de Italia. En su territorio combina un interior en el que predominan volcanes, montañas y colinas con un exterior en el que destaca la paleta de azules del mar. No es de extrañar que a lo largo de su historia haya atraído a artistas como fuente de inspiración.

En el centro se alza el Etna, el volcán más alto y activo de Europa. Los romanos creían que era la fragua de Vulcano. Y según la mitología griega acogía las fraguas de Hefesto y era la residencia del monstruo Tifón, el culpable de terremotos y erupciones. No obstante, los sicilianos parecen no temerlo, ya que a su alrededor hay asentados muchos pueblos. Pueblos que podrían desaparecer como consecuencia de derrumbamientos de las laderas. Y es que parece que, según recientes mediciones, el volcán se está desplazando en dirección al mediterráneo a 14 mm por año.

Aunque ha provocado graves daños en diferentes ocasiones, sus ríos de lava también han generado – con el paso del tiempo, eso sí- una tierra fértil, en la que predominan en nogales, cítricos y viñedos.

Etna

Contábamos con poco tiempo, así que alquilamos un coche en AutoEuropa por 25€ el día y nos fuimos a Catania, Taormina para terminar en Mesina, el puerto de atraque.

Catania no tiene mucho encanto, no está mal su centro histórico, pero una vez que sales fuera de esa delimitación da la sensación de ser una ciudad algo dejada, abandonada y sucia.

Catania

Catania

Catania

Piazza Duomo

Palazzo del Municipio

Taormina por el contrario es totalmente recomendable. Es pequeña, pero tiene un encanto medieval. Y su posición ofrece unas vistas impresionantes tanto del volcán como de la costa.

Taormina

Taormina

Taormina

Taormina

Duomo

Mesina estaría entre ambas. No tiene ese toque de Taormina, pero bien merece un paseo. Además, el barco atraca cerca y todo queda bastante próximo.

Iglesia de la Santa María de la Anunciación de los Catalanes

Catedral

Palazzo dei Leoni o Palazzo della Provincia

Mesina

Santuario della Madonna del Montalto

Iglesia de Cristo Rey

Puerto

Como decía al principio, nuestra última escala fue la que más nos gustó. Viajar a Malta está muy de moda entre los turistas europeos. A pesar de ser una isla bastante pequeña ofrece tanto descanso en un lugar paradisíaco como una gran oferta de deportes acuáticos y de aventura. Pero no todo se reduce a hoteles lujosos, playas o extensa oferta de ocio, sino que además es un lugar lleno de historia y una visita a sus ciudades y pueblecitos históricos permite retroceder en el tiempo.

La Valeta

Mdina

Rabat

Tal es el caso de Mdina y Rabat, a los que llegamos en transporte público. Ciudades por cierto en las que se rodaron escenas de Desembarco del Rey en la primera temporada de Juego de Tronos.

Mdina nos encantó, sus callejuelas, lo bien conservado que está todo, sus palacios, su calma…

Museo de la Catedral

Mdina

Mdina

Mdina

Rabat es otro estilo, pero tiene también mucho encanto con sus balcones coloridos.

Rabat

Rabat

A la vuelta dimos un paseo por La Valeta, una ciudad que engaña, pues aunque parece pequeña, tiene mucho que ver.

Biblioteca Nacional

La Borsa

Aunque lo mejor es ver la entrada y salida del puerto, que permite alcanzar de un vistazo toda la muralla y el conjunto arquitectónico. Sobre todo la salida al atardecer.

Valetta

La Valeta

La Valeta

La Valeta

En general podríamos decir que son todas ciudades interesantes, que tienen suficientes atractivos que ofrecer al visitante. Aunque quizá tenemos cierto sesgo y al haber visitado ya tantos países, no nos sorprenden tanto algunos destinos, por recordarnos a otros.

El día de navegación nos sirvió para descansar antes de volver a la rutina, pues, aunque lo bueno de un crucero es que amaneces cada día en un puerto sin esfuerzo alguno; lo concentrado de las escalas y la conjunción de cena – espectáculo – copa hace que se trasnoche algo, se madrugue bastante y el cuerpo se lleve buen agote. También aprovechamos para hacer las maletas sin quitar tiempo de un día normal.

Aunque por supuesto, el día de navegación es para conocer el barco y vivir las actividades que en él se desarrollan y que no vemos a diario por estar en tierra. A diferencia de otros cruceros aquí no vimos demostración de tallas de frutas y verduras, imagino que esto ya quedó muy visto y de décadas pasadas. Sin embargo sí que hubo de pizza y mozzarella. Lógico por otra parte, tratándose de una naviera italiana. También había actividades programadas por el equipo de animación, como el MasterChef at Sea.

Mozzarella

MasterChef at Sea

Aún así, a pesar de haber descansado, este crucero ha sido agotador. La lluvia, el correr por Nápoles para no perder el barco, el concentrar tres ciudades sicilianas en un solo día… Todo ello acaba haciendo mella. Además, cuando la visita es en ciudad, al final acabamos haciendo unos 20 kilómetros diarios. Y si sumas un día tras otro, acaba pesando.

MSC Meraviglia

Para finalizar, vamos con el recuento de gastos:

Crucero con con camarote interior en categoría Fantástica y pack de bebidas: 1.863€

Cuota de servicio: 142€

AVE a Barcelona: 25€ por 4 trayectos. Total 100€

Sants

Metro Sants a Drassanes: 3€ por 4 trayectos. Total 12€

Sants Estació

Bus Puerto Barcelona: 3€ por Trayecto. Total 12€

Billete diario Marsella: 5,20€ por dos. Total 10,40€

Bus a Pompeya: 2,8€ por dos. Total 5,6€

Entradas a Pompeya: 13€ por dos. Total 26€

Tren a Nápoles : 2,8€ por dos. Total 5,6€

Alquiler de coche en Sicilia: 24,95€

Fiat Panda

Gasolina: 19€

Peajes: 3.70€ por dos trayectos. Total 7,4€

Aparcamiento en Taormina: 3€

Bus Malta: 1,5€ por 4 trayectos. Total 6€

Autobús

Habría que sumar algún regalo, recuerdo y souvenir, pero eso es ya algo más personal y no llevo la cuenta, por lo que la suma total asciende a 2.236,95€ (1.118,48€ por persona).

¿Qué tocará en 2020? ¿Podremos hacer Caribe?

Final
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Conclusiones del Crucero por el Mediterráneo: Análisis del MSC Meraviglia

En este crucero hemos notado un salto cualitativo con respecto a la naviera. O quizá sea por el barco, un MSC Meraviglia recién estrenado que hace justo honor a su nombre. Se nota la modernidad en el diseño de los camarotes, en las áreas comunes, en la moqueta, en el buffet, en la piscina y el parque acuático, en las zonas de ocio, en esas escaleras de brillos, en los ascensores que tardan poquísimo en sus recorridos… Es tan grande e impresionante que es muy fácil terminar el crucero y haberse perdido espacios.

Zona ascensores

Ascensor

Escalera

Nada más entrar en el barco nos sentimos abrumados con tanto colorido. Aquello más que un barco parecía un centro comercial. Lo primero que encontramos fue la Galleria Meraviglia, un paseo central de 96 metros de largo en el que se localizan tiendas exclusivas, restaurantes temáticos y un bar.

Galleria Meraviglia

Ristorante Gourmet

Plaza Meraviglia

MSC Excursiones

Crepería

MSC Meraviglia

En la planta superior hay más restaurantes temáticos, el TV Studio & Bar con su emisora de radio y estudio de televisión que cuenta con Comedy Club, karaoke y espectáculos de música en directo y el Teatro Broadway. Pero sobre todo destaca la cúpula LED de 480 m², en la que se proyectan diferentes motivos e imágenes. Aunque con tan solo unos meses de vida ya estaba dañada y tenía franjas de píxeles muertos.

Cúpula

Cúpula

Cúpula

Cúpula

Entre las tiendas encontramos joyerías, relojerías, una heladería, la chocolatería Jean-Philippe Maury Chocolate & Coffee (que tiene demasiado espacio ocupado para mi gusto)…

MSC Meraviglia

Chocolatería

Chocolatería

Figuras de chocolate

Los restaurantes temáticos, que no están incluidos en el precio del crucero y hay que reservar aparte, son Eataly (de temática italiana), Butcher’s Cut (un asador de estilo americano) y el Kaito Teppanyaki y Sushi Bar (japonés).

Kaito

Kaito

Junto al nipón destaca el Anchor Club, un pub irlandés en el que se pueden degustar todo tipo de cervezas (algunas incluidas en el paquete de bebidas, otras no).

Anchor Bar

Anchor Bar

Y en la Proa se encontraba el MSC Aurea Spa, el lujoso Spa Balinés donde ofrecían tratamientos de relajación para revitalizar cuerpo y mente. Contaba con Zona Termal y un salón de belleza. No puedo opinar al respecto ya que no lo pisamos.

aurea Spa

Justo debajo se ubica el Teatro Broadway ocupando las cubiertas 5 y 6. Se trata de un teatro al uso, con sus butacas en modo anfiteatro. Y a diferencia de la experiencia en nuestros cruceros anteriores, en este no se permite comer o beber. En él se desarrollaban las actuaciones nocturnas (o vespertinas) y algún juego de animación.

Teatro Broadway

Teatro Broadway

En el extremo opuesto del barco, tras pasar la tienda de fotos y su estudio, teníamos el restaurante L’Olivo d’oro. Aunque, en realidad, nuestro restaurante asignado en un principio fue el Waves, situado en la cubierta 5, la misma en que se encuentra recepción.

Justo enfrente de esta había una zona de piano que quedaba recogida por las brillantes escaleras de caracol. Y en los laterales el Infinity Bar, uno de los que nunca pisamos.

Recepción

Tampoco probamos el Champagne Bar, ubicado en la cubierta 7 en la parte posterior. Este bar ofrecía una amplia cama de champagnes, así como otras bebidas espumosas de todo el mundo.

Champagne Bar

Champagne Bar

Champagne Bar

Junto a él, en un lateral se esconde la biblioteca. Y digo se esconde porque yo la descubrí el último día. Ni siquiera la vi al hacer el simulacro, y eso que se encuentra junto al Casino, que era nuestro punto de evacuación en caso de emergencia.

Cuenta con un surtido de libros en diferentes idiomas, incluso japonés.

Biblioteca

Biblioteca

Biblioteca

El casino tenía máquinas a un lado, mesas al otro. Y en el centro el bar. En el lado de las máquinas estaba permitido fumar, pero el sistema de ventilación no tenía nada que ver con el de Las Vegas y una vez que pasabas la biblioteca se notaba cómo el tabaco ya había impregnado paredes, muebles y moqueta. Realmente agobiante para una no fumadora. También se apreciaba en la propia ropa con tan solo pasar unos minutos allí.

Casino

Casino

Bar Casino

En la proa de la cubierta se localiza el Carousel Lounge, un teatro diseñado para albergar los espectáculos del Cirque du Soleil. Su escenario es circular, y las butacas se disponen a su alrededor. En este sí que se puede consumir tanto comida como bebida. De hecho, una de las opciones de reserva para el Circo del Sol era cena + espectáculo. Por las tardes servía además para charlas informativas y a últimas horas de la noche se convertía en discoteca.

Carousel Lounge

En las plantas centrales (de la 8 a la 14) se encuentran la mayoría de los camarotes y ya es en las últimas cuatro superiores (15, 16, 18 y 19 – no hay 17 porque en Italia es el número de la mala suerte-) donde se localizan los espacios de ocio así como el comedor principal.

Comedor

Ubicado en la cubierta 15 y ocupando la mitad de su superficie, el Marketplace Buffet es un comedor que está abierto 20 horas al día. En su parte posterior tiene una terraza abierta a la popa del barco, y en su parte delantera se abre a la piscina con puestos de comida rápida y helados.

En todos los accesos a él había lavabos con su correspondiente jabón de manos y toallitas. Buen detalle.

Lavabo

El comedor tiene en su parte central diferentes cocinas: pizzería, comida étnica, mediterránea, family & kids (con hamburguesas, perritos, patatas fritas y pasta), una brasserie zona de ensaladas, de sopas y pastas, de pan y quesos, de fruta, de postres…

Zona ensaladas

Postres

Comida Rápida

Además, cuenta con puestos laterales donde se encuentran las máquinas de bebidas para el desayuno y una cristalera donde se puede observar cómo hacen la mozzarella.

Mozzarella Station

La verdad es que había bastante donde elegir y estaba todo riquísimo. Sin duda se notaba el origen italiano de MSC, pues pizzas, pasta, pan de ajo o salsa de albahaca no podían faltar.

Comida

En el desayuno los puestos se convierten en zonas con comida caliente (bacon, tortillas, huevos, judías, salchichas…),  bollería, tostadas, mantequilla y mermeladas, embutidos y queso, yogures y cereales. También había cocina en vivo para tortillas francesas y una sección con comida asiática (arroz camboyano, fideos de arroz salteados con verduras, arroz blanco y sopa japonesa). La zona de fruta se mantenía.

Infusiones

Desayuno

La otra mitad de la cubierta la ocupa la Atmosphere Pool, un espacio de casi 10 m² que gira en torno a la piscina rodeada por camas. Destaca sobre todo la gran pantalla gigante y el escenario en el que se desarrollaban actividades de animación cuando el tiempo lo permitía.

Piscina

Fit Dance Session

Por la noche se proyectaban en ella conciertos, e imagino que se usará más el espacio en cruceros estivales. En noviembre era prácticamente todo interior.

Atmosphere Pool

En cada uno de los laterales había sendos jacuzzis con muy buenas vistas, ya que quedaban medio suspendidos sobre el mar. Pero además, de la piscina exterior, el MSC Meraviglia también cuenta con una interior: la Bamboo Pool. Está climatizada y tiene una cubierta retráctil. Es salada y además clorada, y se notaba, ya que olía tremendamente a lejía al pasar al interior. El diseño de esta zona recuerda a las saunas, todo de madera. También cuenta con sus propios jacuzzis.

Bamboo Pool

Bamboo Pool

Justo en la cubierta superior, en la 16, en el espacio que ocupa el comedor, podemos encontrar la parte más lúdica del MSC Meraviglia.

En la parte central del barco con vista directa a la pantalla de la piscina, se encuentra el gimnasio. Tan solo nos asomamos el primer día durante nuestra visita de reconocimiento. El resto de días con andar 20 kilómetros al día teníamos bastante. Pero estaba muy solicitado con sus máquinas de última generación y sus clases de fitness.

Gimnasio

Gimnasio

A continuación se encontraban la zona entretenimiento con máquinas arcade, el cine 4D, el Sportflex (la pista de deportes), el Sportsbar y lo que más llama la atención encontrar en un barco: los dos simuladores de F1 y la bolera.

Recreativos

Pista multiusos

Sportflex

Simulador Fórmula 1

Bolera

La parte trasera del barco se abre bajo un anfiteatro a la Horizon Pool, una piscina más pequeña que por la noche se convierte en discoteca bajo las estrellas gracias a que en la cubierta 18, subiendo por la grada, se llega al Horizon Bar, uno de los mejores del barco y donde suele pinchar el DJ.

Piscina Popa

Bar

Tras el bar, en la zona interior se desarrolla la vida juvenil, ya que cuenta con el Attic Club, una discoteca para adultos, además de los Teens Clubs, uno para chavales de 12 a 14 años y otro para los de 15 a 17. En esta zona adolescente pueden disfrutar de área de juegos y cine además de la propia discoteca.

También hay lugar para los más pequeños en el Baby Club (1 a 3 años), en el Mini Club y en el Juniors Club, patrocinados por Chicco y Lego respectivamente.

Zona infantil

En la misma cubierta también se encuentra el selecto Sky Lounge, un bar en el que servían cócteles de diseño que no estaban incluidos en nuestro paquete y cuyo ambiente estaba muerto. Así que entramos un día y, viendo el panorama, nos marchamos al minuto.

En la proa de la 18 y 19 se ubica el exclusivo MSC Yacht Club, al que solo puedes acceder con la tarjeta correspondiente. No era nuestro caso. Cuentan con su restaurante, bar, grill y propia piscina con solarium y jacuzzis.

En la popa de la 19 está el Polar Aquapark, el parque acuático con cuatro toboganes, un puente suspendido, varias piscinas y actividades de entretenimiento.

Puente suspendido

Parque acuático

La verdad es que el MSC Meraviglia cuenta con extraordinarias instalaciones, pero por muchas palabras que use, es indescriptible, así que recomiendo no perderse su vídeo de presentación:

La experiencia en el barco ha sido impecable. Las únicas pegas que se le pueden poner tienen más que ver con la gente que con el barco en sí. Cuantos más pasajeros, más se complica todo: colas en la recepción, en el desembarque, buffet saturado a ciertas horas… Pero creo que es comprensible.

No se le puede poner un pero al camarote. Sin duda el más grande de todos los cruceros que hemos hecho hasta la fecha. Quizá porque no cogimos la categoría más baja de todas sino la segunda. En cualquier caso, pese a ser interior, para nada claustrofóbico. Y bien elegida por planta y por situación, muy centrada. No tuvimos ningún tipo de ruido raro (hay plantas en las que se oía ruido metálico del barco y en la 14 el agua de la piscina), ni se movió mucho en la noche más tempestuosa.

Camarote

La cama era bastante durita y cómoda, las almohadas mullidas y las mesitas muy prácticas con varias baldas para poder guardar objetos. Muy útil para dejar el móvil, las gafas y el libro.

El escritorio servía como tal y a la vez como tocador, ya que en su cajón tenía un secador (que no podías desconectar). Por lo que uno se puede preparar mientras otro se ducha sin impedimento para ninguno de los dos.

El armario resultaba algo escaso, aunque también es verdad que metimos las maletas en la parte superior. Quizá si las hubiéramos metido bajo la cama habríamos ganado ese espacio.

La tele aunque está capada y no se podía usar HDMI o UDB y las películas eran de pago, aún así tenía bastantes cadenas en diferentes idiomas para mantenerte informado, y, lo más importante de todo, permitía controlar tu cuenta. En tu perfil podías ver tanto lo que ibas gastando como reservar los espectáculos y luego consultar en la agenda qué es lo que te has ido programando.

Camarote

El baño también era muy moderno y estaba muy bien equipado. El lavabo tenía integrado el jabón y en la parte inferior tenía espacio de almacenaje y en la puerta una papelera. Sobre el lavabo había una estantería muy práctica para guardar los productos de aseo. Además, contaba con diferentes ganchos y barras para colgar las toallas.

La cabina de ducha era lo suficiente amplia y tenía incorporado en la pared un bote de gel y otro de champú que el camarista rellenaba periódicamente. También contaba con una cuerda para tender la ropa, algo muy práctico cuando acabas calada en Génova.

Baño

Como siempre ocurre en hoteles y cruceros, hay quien se queja de lo poco variados que son los buffets y lo escaso que es el menú en los restaurantes. Desde mi punto de vista, nada más lejos de la realidad. Nosotros desayunábamos contundentemente en el buffet, nos llevábamos unos bocatas de tortilla francesa o embutido y fruta por si volvíamos tarde y luego tras embarcar hacíamos una comida tardía casi merienda en el buffet. Al tener la cena a las 21:30 no nos alteraba mucho comer a las 5.

Sí que es cierto que el desayuno no variaba de un día para otro, pero creo que había suficiente variedad como para ir alternando a lo largo de una semana en caso de que se quiera. Me resulta “gracioso” que quienes suelen quejarse, luego desayunan en casa lo mismo durante todo el año. Pero eso sí, en un buffet no son capaces de decidirse porque es igual que el día anterior.

También las 4 pizzas siempre eran las mismas (margarita, aceitunas y cebolla, marinara y salchichas), pero el resto de comida iba variando cada día. Había tres tipos de pasta, y cada día cambiaba la pasta y la salsa. Lo mismo la carne, legumbres o la comida étnica. También variaban los postres, y eso que había una oferta de hasta 7-8 diferentes. No entiendo el problema, la verdad. Será que me gusta comer.

En cuanto a las cenas, yo disfruté cada plato que pedí. Y para nada me quedé con hambre. Tienes un entrante, un principal y postre, lo que me parece una comida razonable. Mucho más copiosa de lo que cenaríamos cualquiera un día normal en casa (seguro que la mayoría comemos plato único y fruta/postre). Siempre había la opción vegetariana en cada una de las opciones, así como la posibilidad de pedir fuera de carta un filete de pollo a la plancha o un pescado al vapor. Bien por intolerancias, porque no te guste algo de la carta o lo que sea. En cualquier caso, como digo, todo muy jugoso. Sobre todo los pescados. En el momento en que descubrí lo fresco que era, intentaba siempre pedirlo. Pero vamos, he probado las ensaladas, rissottos, pasta, falafel… todo delicioso. Igual con los postres. Aún así, para quien tema quedarse con hambre, que se quede tranquilo, pues siempre puede repetir o pedir varios platos diferentes. Así que tampoco entiendo las quejas al respecto. Ni por calidad ni por cantidad.

Cena día 2

Cena Sicilia

Cena

Creo que hicimos bien en sacar el pack de bebidas, pues el agua y refrescos costaban 3.90€, las cervezas 5.9€ y los cócteles 7.9€. Así que sumando lo consumido cada día, amortizamos de sobra. Y sobre todo nos despreocupamos de tener que andar cargando las diferentes consumiciones y revisando la cuenta.

Pack Bebidas

Tanto el agua como los refrescos eran envasados, sin embargo, al pedir cócteles o combinados, el refresco era de barril. Pero si se quiere un ron con cola, siempre se puede pedir el ron por un lado, y pedir aparte una cola, en tal caso te la darán de lata. Y luego ya tú te haces la mezcla. Lo que sí dejaba mucho que desear era la cerveza. De todas las que tomamos, creo que solo tiraron bien la Guinness. El resto de las que tenían cierto cuerpo, nos las sirvieron sin fuerza y como si estuviera por un lado el sabor a cerveza y por otro el agua. Además, se echaba de menos que pusieran al menos una tapita de patatas fritas de bolsa. Pero supongo que esta costumbre es muy española.

pub irlandés

A diferencia de los cruceros de Pullmantur e Ibero, esta vez no compartíamos mesa, aunque en cierta medida podría decirse que agrupan. En la primera noche en el Waves teníamos en una mesa próxima a la nuestra una pareja joven española (justo la siguiente a la nuestra estaba desocupada). Al cambiarnos al restaurante L’Olivo, nos pusieron junto a dos parejas, también españolas, que eran mayores que nosotros. No sé si lo de la nacionalidad es algo premeditado, que nos agruparon, o es que los horarios tan tardíos se quedaban copados por italianos y españoles.

Había muchos turnos para cenar, algunos de ellos demasiado tempraneros y otros muy tardíos. Cuando el todos a bordo es a las 5 y media no tiene mucho sentido que tengas la cena a las 17:45, porque, o llegas siempre antes para prepararte antes de ir al comedor, o acabas cenando siempre en el buffet. Por otro lado, los de las 21:30 y 21:45 suponían que, o elegías el espectáculo antes de cenar (algo que me parece contra natura), o cuando quieres terminar de cena – espectáculo – copa, se te ha hecho tarde teniendo en cuenta que el día siguiente tienes que madrugar. Así pues, sin duda lo mejor sería algo intermedio, quizá las 20 – 20:45.

Los espectáculos fueron variados, pero el que más me gustó fue el de Virtual. Por escenografía, coreografía y presentación.

Virtual

El que menos fue el de Meraviglioso Amor. La música elegida sólo la conocen los italianos, el vestuario de los bailarines era muy cutre y las coreografías muy repetitivas y poco trabajadas.

Meraviglioso Amor

El de Magic Friends no está mal, aunque te tiene que gustar la magia. No obstante, muy bien intercalada con el cuerpo de baile.

El de Paz, que se supone que es un tributo a la música española, me decepcionó en gran parte. Muy bien los bailarines, la coreografía estaba correcta, así como el vestuario, pero las canciones elegidas no eran muy acertadas y resultaba lento.

Paz

En general, como espectáculo postcena, están bien, pero no están al nivel que me esperaría de este tipo de barcos. En iberocruceros recuerdo una noche que hubo un espectáculo de patinadores sobre hielo, y era una naviera de inferior categoría.

En el resto del barco, había actuaciones de piano o voz y la verdad es que todos los artistas (así como los del espectáculo) se merecen un 10. Vaya voz la de la soprano.

La animación no estuvo mal. Había un grupo bastante grande y durante el día tenían sesiones de yoga, de aerobic, hacían juegos en la piscina…

Fit Dance Session

También hicieron un concurso de MasterChef at Sea, un espacio patrocinado. Aunque no cocinaron realmente.

MasterChef at Sea

Y por supuesto, se encargaban de la fiesta nocturna temática. En este aspecto quizá tal vez fallaba la música, que se repetía bastante y era un tanto antigua. Supongo que es porque iba enfocada a otro público (extranjero y más mayor), pero lo cierto es que los días en los que actuaba la orquesta latina con temas más recientes se veía más animado al personal.

Fuegos artificiales

Mucha gente se quejaba de que no había sitio para sentarse. Totalmente cierto, pues aunque junto al puente había un bar con algún asiento en torno a una pista, ahí no era donde se centraba la mayor parte de la animación.

Bar

Sin embargo, me da la sensación de que ese era el propósito, que la gente estuviera de pie y no le quedara más remedio que integrarse en la actividad.

Además de las actividades propiamente participativas, también hubo exhibiciones. No solo la de la mozzarella del último día, sino también la de las masas de pizza.

Exhibición masa pizza

En definitiva, el barco ofrecía todo tipo de servicios y actividades. Bueno, excepto conexión a internet. Cuando el WiFi en los hoteles se ha convertido en algo imprescindible, llegas a un barco y es de pago. Hoy en día con la eliminación del Roaming en Europa no consideramos oportuno ni necesario contratarlo. Usábamos nuestros propios datos cuando tocábamos tierra (bien para comunicarnos con familia y amigos, bien para las apps tan necesarias hoy en día) y desconectábamos al soltar amarre.

Ojo con esto porque hay que asegurarse de que nos estamos conectando a la red adecuada. Es preferible elegir la selección manual antes que la automática y así evitaremos disgustos como por ejemplo que se nos conecte a una red turca mientras estamos en una isla de Grecia o a una europea con la que nuestra compañía no tiene el acuerdo. El móvil suele elegir la que más potencia tiene y no sigue un criterio económico.

El paquete de telecomunicaciones a bordo costaba unos 20€ y daba acceso a las redes sociales y a las aplicaciones de chat (Facebook, Twitter, Instagram, LinkedIn, WhatsApp, Snapchat, Pinterest, o Line), eso sí, únicamente para un dispositivo y no servía para compartir archivos de audio o vídeo (sí fotos). Creo recordar que había alguna tarifa superior, pero como ya la habíamos descartado, tampoco nos informamos mucho.

Pero en general, pocas pegas a la experiencia con el barco. Otra cosa son ya las escalas, que merecen entrada aparte.

Crucero por el Mediterráneo. Día 4. Pompeya II

Como decía en la entrada anterior, en Pompeya se pueden visitar 12 hectáreas, algo totalmente inabarcable, por lo que tuvimos que plantarnos delante del mapa, seleccionar una sección y visitar algunos puntos significativos.

Mapa Pompeya

Así, dada la cercanía a la puerta por la que entramos, empezamos por el Cuadripórtico.

Cuadripórtico de los teatros o cuartel de los gladiadores

Cuadripórtico de los teatros o cuartel de los gladiadores

En este espacio encuadrado entre 74 columnas dóricas se agrupaban los espectadores en los descansos entre representaciones teatrales. Aunque tras el terremoto del 62 d.C. el edificio se transformó en cuartel para los gladiadores. En las excavaciones se encontraron tanto armas que se usaban en los desfiles (hoy se exponen en el Museo Arqueológico Nacional de Nápoles) como personas. Por ejemplo, se descubrieron cuatro esqueletos de esclavos cerca de sus cepos y en una estancia 18 personas.

Cuadripórtico de los teatros o cuartel de los gladiadores

A continuación pasamos al Teatro Grande, que se halla en la pendiente natural de una colina. Data de la primera mitad del s. II a. C. y podía albergar a unos 5.000 espectadores que presenciaban comedias, tragedias de tradición grecorromana y espectáculos musicales.

Teatro Grande

Tiene un estilo griego, aunque fue renovado en la época romana. En su origen contaba con un gran pórtico cuadrangular donde se amenizaba a los espectadores en el previo y los descansos de los espectáculos. Tras el terremoto del 62 fue convertido en el cuartel de los gladiadores.

Sus graderíos se dividían en tres secciones para albergar a los espectadores según su estrato social. Por un lado tenía la Summa cavea (localidades superiores), por otro la Media cavea (15 gradas en la zona central divididas en 5 sectores) y finalmente la Ima cavea (en la zona inferior, que era donde se sentaban las personalidades de la ciudad). También contaba con Tribunalia, que se hallaban por encima de las entradas laterales. Estos palcos estaban dedicados para la sacerdotisa o la persona que presida el acto.

La grada quedaba cubierta por un gran telón, así que quedaba protegida de la intemperie.

Teatro Grande

El teatro fue el primer gran edificio público que se limpió de los restos de la erupción.

Teatro Grande

Detrás de la escena del Teatro Grande se construyó el Odeion o Teatro Pequeño en el 79 a.C. Aunque con una finalidad similar al anterior, como su nombre indica, era de menor capacidad y tan solo contaba con 1.500 localidades.

Teatro Pequeño

Volvimos a la Via Stabiana, lo que en su día fue el Cardo Maximus o arteria transversal, donde encontramos la delimitación de varias casas, así como el Templo de Asclepio.

Pompeya

Pompeya

Pompeya

Templo de Asclepio

Este templo erigido entre el siglo III y II a.C. es el más pequeño de los edificios de culto de la ciudad. Está dedicado a Asclepio, patrón de la medicina.

En el centro del patio se alza el altar y tras él una escalinata que lleva al templo con cuatro columnas en la fachada y dos a los lados con capiteles corintios rematados con una cabeza masculina con barba.

Junto a este templo se encuentra el de Isis, destinado a la consagración de la diosa egipcia.

Templo de Isis

El culto a Isis se extendió a todo el Mediterráneo a partir del siglo III a.C. Eso sí, era un rito para los ya iniciados. Sobre todo se daba entre las clases bajas, pues su mensaje era de esperanza de una vida más allá de la muerte.

El templo se halla en un podio y rodeado por un patio con pórtico. En la parte delantera se halla el altar, la fosa para descargar las ofertas y un pequeño edificio que lleva a la pila del agua para las ofertas. En la trasera había una sala amplia dedicada a las reuniones de los iniciados y otra decorada con episodios del mito de la diosa.

Terminando de bordear la manzana nos acercamos al Foro Triangular, un área sagrada que data del siglo VI a. C. y con forma, obviamente, triangular. Era la segunda de las grandes plazas públicas de la ciudad.

Foro Triangolare

Se encuentra en una pequeña colina, por lo que ofrece una panorámica de la costa. Se accedía a él por la Vía de los Teatros por medio de un vestíbulo con seis columnas.

Concebido como zona de reunión y espera en torno al contiguo Teatro Grande, tenía tres de sus cuatro fachadas sostenidas por monumentales columnatas de estilo jónico. En el centro se alzaba una gran fuente con una estatua del general Marco Claudio Marcelo y en el extremo opuesto del teatro se erigían un templo dórico y un templo circular.

Foro Triangolare

Volvimos a la Via Stabiana, donde adentrándonos por un momento en la región VII, encontramos las Termas Estabianas, las más antiguas, con las mayores instalaciones y mejor conservadas.

Termas Estabianas

Termas Estabianas

Termas Estabianas

Estas termas contaban tanto con sección masculina como femenina, ambas con sus vestuarios, una sala con piscina fría, una sala templada y otra muy caliente. Su sofisticado sistema de calefacción hacía circular el aire caliente bajo el suelo y entre las paredes.

La sección femenina era más pequeña que la masculina y no estaba tan decorada como la masculina.

Termas Estabianas

Termas Estabianas

Termas Estabianas

Termas Estabianas

En el exterior hay un espacio donde se podía practicar tanto natación como otras especialidades deportivas no necesariamente acuáticas. La piscina, de la que aún se ven las tuberías de plomo, medía 13 metros por 8 y tenía un metro y medio de profundidad.

Termas Estabianas

Termas Estabianas

Termas Estabianas

Se piensa que era todo un complejo al modo de balneario con gimnasio.

Continuando por la Via Stabiana nos encontramos varias casas, pero también diferentes comercios, los conocidos como Tabernae.

Pompeya

Pompeya

Pompeya

Cambiamos a la Via Abundancia, la calle más larga y conocida de Pompeya. Era la arteria longitudinal (Decumanus Inferior). A mano derecha teníamos la zona I y nuestra primera parada fue la Fullonica (Batanes) de Stephanus, la lavandería.

Fullonica (Batanes) de Stephanus

Se trata del recinto más grande de Pompeya y una de las más importantes de la antigüedad. Ya por aquel entonces separaban la ropa delicada y la lavaban en el viejo atrio. El resto, en un gran estanque. Tenían incluso técnicas de blanqueado.

Fullonica (Batanes) de Stephanus

La ropa se secaba en una terraza. Después, se recogía en el triclinio, donde se planchaba y se realizaban remiendos.

Fullonica (Batanes) de Stephanus

En la lavandería trabajaban sobre todo esclavos, quienes tenían que pisar durante horas tejidos y paños sumergidos en un líquido que contenía orín de animal y humano para tratar los textiles.

En la siguiente manzana tenemos varias domus que fueron abiertas hace un par de años. Nos llamó la atención la Casa de Paquius Proculus.

Casa de Paquius Proculus

Data del siglo II a.C. y está estructurada en tres niveles. Su entrada sorprende por estar completamente revestida de un mosaico en blanco y negro con motivos geométricos y de animales. Pero sobre todo destaca el del perro atado con una cadena.

Casa de Paquius Proculus

Junto a esta casa se encuentra la de Fabius Amandio, más pequeña y estrecha parece que perteneció a alguien de clase media. Aún así, cuenta con dos plantas y un patio con impluvium para recoger el agua de lluvia ricamente decorado.

Casa de Fabius Amandio

Casa de Fabius Amandio

Una manzana más allá encontramos un nuevo negocio, el thermopolium de Vetutius Placidus, un comercio en el que se servían bebidas y comidas calientes. Estas se conservaban en frascos dentro del propio mostrador de obra.

thermopolium de Vetutius Placidus

Era frecuentado por los comerciantes y artesanos, pues ya en la época romana estos gozaban de un estatus social alto, no así como en épocas anteriores en las que quedaba limitado a los terratenientes. Y parece que tenía movimiento, pues en una de las vasijas de barro se encontró un tesoro de casi tres kilos de monedas. Seguramente la última recaudación de la caja.

En el muro del fondo hay una especie de altar dedicado a los dioses protectores de la casa, al del dueño, al del comercio y al del vino.

thermopolium de Vetutius Placidus

En la parte trasera del local se encontraba un espacio para banquetes al aire libre.

Nuestra siguiente parada fue la Casa del Frutteto, de un tamaño más modesto que las anteriores. Recibe este nombre por sus frescos, que representan jardines con árboles y plantas.

Casa del Frutteto

Casa del Frutteto

Un poco más adelante la via dell abbondanza delimita a un lado la región III y a otro la II. En esta última se encuentra la Casa de Octavius Quartio, una versión reducida de las típicas grandes villas aristocráticas de las afueras de la ciudad. Pertenecía a algún miembro de la élite pompeyana.

Casa de Octavius Quartio

Conserva en parte la planta original de la casa, pero sin duda lo que destaca es el magnífico jardín con árboles frutales articulado en dos zonas a diferentes alturas y completado con dos cursos artificiales de aguas que aportan cascadas y chorros.

Casa de Octavius Quartio

Casa de Octavius Quartio

A cada uno de sus extremos hay dos ambientes. En un lateral se encuentra una especie de recinto sagrado dedicado a la diosa Isis, y al otro una zona para comer al aire libre.

Casa de Octavius Quartio

Seguimos nuestra ruta hacia la parte más alejada de todo nuestro recorrido: el Anfiteatro. Se halla en el sector oriental de la ciudad, muy próximo a la vía principal. Con una capacidad para 20.000 personas estaba dedicado tanto a espectáculos como a deportes.

Anfiteatro

Fue construido en el año 70 a.C. cuando Pompeya se convirtió en colonia romana. Normalmente, cuando los romanos conquistaban una nueva ciudad, la civilizaban, sin embargo, en este caso solo tuvieron que añadir espacios de ocio, pues era una urbe bastante avanzada.

Mide 130 por 140 metros y sus gradas se dividían en tres secciones claramente marcadas para poder dividir al público según su clase social. La arena queda dividida del graderío por un parapeto. Parece que contaba con una especie de toldo portátil que protegía de las inclemencias meteorológicas.

Anfiteatro

Bajo el graderío se disponían las diferentes estancias destinadas como almacén o para a albergar a los gladiadores o las fieras.

Abandonamos el anfiteatro y volvimos a la Vía de la Abundancia, donde ya adentrándonos en la zona III se puede visitar la Casa del Moralista, en la que se conservan bastantes frescos.

Casa del Moralista

En realidad se trata de la unión de dos viviendas al caerse un muro. Casi un tercio de la superficie lo ocupa un amplio jardín en el que en verano se celebraban diversos banquetes.

Casa del Moralista

Casa del Moralista

Casa del Moralista

Se cree que perteneció a M. Epidius Hymenaeus, pues su nombre aparece varias veces en la casa. Aunque también aparecen otros nombres, todos ellos pertenecientes a comerciantes de vino.

Recibe el sobrenombre de Casa del Moralista por las inscripciones que adornan los muros y que sugieren preceptos sobre buena educación en la mesa. Por ejemplo hacen referencia a dejarse lavar los pies por el esclavo o tener cuidado con los manteles y servilletas de lino. También recomienda evitar peleas, bromas de mal gusto o mirar a la mujer de otro con ojos libidinosos.

Casa del Moralista

Casa del Moralista

Se desconoce si tenían un carácter irónico, pero en cualquier caso, muestra que existía ya un código de conducta.

Desandando nuestro camino, nos adentramos en la zona VII, que nos conduce al Foro, el centro neurálgico de la ciudad, donde se desarrollaba la vida cotidiana.

Foro

Allí se colgaban unas tablillas informativas, algo parecido a un bando de hoy en día. En ellas se exponían resultados electorales, fechas de espectáculos o noticias. Aunque también había quien hacía constar sus quejas o hacía publicidad de sus comercios.

También era el centro comercial, ya que era donde los mercaderes exponían sus productos a modo de mercadillo.

Foro

Todos los edificios principales públicos miraban hacia el foro. Hoy en día sería la plaza más importante, con su templo religioso (parroquia, iglesia, basílica, catedral…), el mercado y los edificios civiles, administrativos e industriales más relevantes de toda la ciudad.

En la esquina sudeste de la plaza se hallaba el Comitium, que servía como sede de la mesa electoral en el siglo II a.C., aunque luego se convirtió en el lugar para el recuento de votos y anuncio de nuevos jueces.

En el lado sur había otros tres edificios pertenecientes a la administración pública: el Tabularium, que servía de archivo (y estaba aislado para protegerlo contra incendios), la Curia o sede del senado, y el Edificio de los Duoviri (los magistrados que gobernaban la ciudad).

El Foro Civil estaba flanqueado por columnatas en tres de sus lados, mientras que en el cuarto, al norte, sobre una base de tres metros de altura se erigía el Templo de Júpiter.

Foro

Este templo fue renovado con la fundación de la colonia en el 80 a. C, cuando se convirtió en un Capitolium. Recibe este nombre pues en el siglo XIX se descubrió una pequeña pintura que muestra a Júpiter. En la actualidad se sigue trabajando en su recuperación y ya se va mostrando la planta de una vivienda con atrio central a cuyo alrededor se extienden habitaciones decoradas siguiendo el Primer Estilo. No obstante, hasta que no finalicen los trabajos, no se puede visitar.

A su izquierda estaban las letrinas públicas del foro y tras el templo se encontraban las Termas del foro, que datan del 80 a. C. Quedaron dañadas en el terremoto del 62 y la parte de las mujeres aún estaba en reconstrucción cuando se produjo la erupción del Vesubio.

Termas del foro

Termas del foro

En el lado occidental del Foro, donde se ubicaba una construcción al estilo de los mercados de abastos, hoy se encuentra el almacén arqueológico más importante de la ciudad con más de 9000 descubrimientos desde finales del siglo XIX. En él se conservan vasijas, diferentes tipos de utensilios como jarras, ánforas, hornillos y cazuelas… o recipientes para transporte de aceite o vino, así como de almacenaje de conservas y confituras.

Pompeya

También se exponen mármoles y estanques de fuentes que adornaban los patios y entradas de las casas. Así como algunas reconstrucciones de cuerpos.

Pompeya

Muy cerca se encontraba la Basílica, la sede en la que se desarrollaba la gestión de actividades económicas y la administración de la justicia. Junto con el Foro era el edificio más importante de Pompeya y se abría a él gracias a un doble pórtico con sus cinco puertas.

Basílica

Basílica

Con una extensión de 1.500 metros cuadrados, tenía aspecto de templo en su exterior, sin embargo, en el interior estaba dividida en tres naves siguiendo la estructura de las basílicas romanas. En el centro, subiendo unas escaleras de madera, se llegaba a una especie de tribunal donde se sentaban los magistrados.

Basílica

Basílica

Se estima que data del 130-120 a.C.

Seguimos nuestro paseo hacia las afueras tomando la Via consolare, que nos conduce a la Puerta Herculano, construida tras la conquista de la ciudad por parte del general romano Silla en el año 89 a.C.

Puerta Herculano

Se han conservado siete puertas que daban acceso a Pompeya. Cada una recibía el nombre de la ciudad con la que se comunicaban. Así, recibían los siguientes nombres: Nocera, Stabia, Nola, Ercolano, Vesubio, Marina y Sarno.

Las murallas adyacentes a esta puerta pertenecen al siglo II a.C. y en ellas se pueden ver las marcas de los proyectiles de piedra lanzados durante el asedio de las tropas de P. Cornelius Sulla.

Murallas

Junto a la puerta se halla la necrópolis, que se extiende a lo largo de la calzada que conduce a Nápoles.

Necrópolis

Ya se utilizaba durante los primeros siglos de existencia de la ciudad, aunque los edificios funerarios que se conservan quizá daten de una época más tardía (a partir del siglo I a.C.).

Necrópolis

Se pueden ver también algunas tumbas características de Pompeya con una planta semicircular. Pero no eran para todo el mundo, sino que estaban dedicadas a los ciudadanos ilustres.

Dejando atrás la necrópolis por la via delle tombe (muy apropiado) nos dirigimos a la Villa de los Misterios.

Villa de los Misterios

Esta vivienda data de la primera mitad del s. II a. C., aunque ha sido remodelada y ampliada en varias ocasiones. Tras el terremoto del año 62 cambió de dueños, y estos nuevos propietarios la convirtieron en explotación agrícola y ganadera. Pero sobre todo para producción de vino.

Se encuentra delimitada por una terraza panorámica y queda integrada en el paisaje por sus grandes pórticos y galerías.

Villa de los Misterios

Cuando se descubrió esta villa se convirtió en uno de los monumentos más importantes de la antigüedad gracias a las pinturas halladas en su interior. Sirvió para descubrir la Pintura Pompeyana y establecer sus tres períodos.

Villa de los Misterios

Recibe su nombre de una de sus salas de la parte residencial. En ella hay un gran fresco de 3 metros de altura y 17 de largo que cubre las tres paredes y que representa la iniciación de una esposa a los misterios dionisíacos con escenas de danza y consumo de vino. En la pared central aparece Dionisio junto a Ariadna, en las laterales hay figuras mitológicas.

Villa de los Misterios

Villa de los Misterios

Villa de los Misterios

En otras estancias se conservan frescos que representan decoración arquitectónica o egipcia.

Villa de los Misterios

Villa de los Misterios

Apenas nos quedaba tiempo para más, la lluvia nos acompañaba intermitentemente desde que pasamos por el foro y poco a poco empezaba a oscurecerse. Retomamos el camino de vuelta hacia la Via Consolare de nuevo que nos llevaba al foro y de ahí a la salida de la Villa Imperiale, donde están los aseos, el centro de visitantes y una exposición. Pero no podíamos entretenernos más.

Pompeya

Pompeya

Aunque no nos dio tiempo a ver todo el yacimiento (ni en un día habría sido posible por sus dimensiones), la verdad es que me gustó mucho lo que sí pudimos descubrir. Además no estaba muy masificado en aquellas fechas. Me parece una visita muy interesante por todo lo que puede aportar históricamente. Es como un museo al aire libre que permite conocer el pasado. Creo que hicimos bien en dejar la visita a Nápoles para otra ocasión.

Ya atardeciendo en la salida con la indecisión sobre qué transporte tomar de vuelta. Por un lado estaba el bus, que había sido bastante rápido a la ida, pero que no sabíamos dónde se localizaba la marquesina. Por otro lado el tren, que sabíamos dónde se encontraba, pero que también tardaba más. Citymapper nos había venido funcionando bien, por lo que la consultamos para intentar salir de dudas, sin embargo el bus no aparecía y el tren pasaba a las 17:07, así que nos dirigimos a la estación.

Pompei Scavi

El billete cuesta 2.80€, al igual que el bus y hay que picarlo en una máquina antes de subir al tren.

Hay que tomar la línea en sentido Nápoles y la parada más próxima al puerto es la última, aunque la estación más grande es la anterior.

Binario 2

El tren no fue muy puntual, sino que ya eran casi y cuarto cuando hizo su entrada en la estación. Y menos mal, porque además empezó a chispear. Ya sentados en el destartalado vagón yo no hacía más que mirar la hora. Este medio de transporte estaba siendo más lento que el bus y nos acercábamos peligrosamente a las 6 de la tarde, cuando nuestro embarque tenía hora límite las 6:30. Según Google Maps desde la estación central se tardaban unos 35 minutos en llegar al puerto y desde la última parada unos 25. Sin embargo, el tren se paró en el andén cuando llegamos a la central y temí por un momento que aquello nos lastrara y salimos al exterior para hacer el camino a pie.

Nos encontramos una ciudad a oscuras, con lluvia abundante, rayos y truenos. Además, hora punta, semáforos que no funcionaban y napolitanos que conducen como les da la gana (lo de Bombay comparado con Nápoles es tráfico ordenado). Hicimos la vuelta al barco en apenas 24 minutos con un sprint final que ni los del Amazing Race. Hasta mi Fitbit se volvió loca e identificó la carrera como bicicleta en exteriores. Quizá por llevar el paraguas, aunque se le rompió una varilla en el recorrido y finalmente opté por empaparme.

Llegamos sobre la bocina, pero, por suerte para nosotros, el acceso al barco era un caos y había una buena cola tanto de aquellos que volvíamos como de los que embarcaban por primera vez. En este caso tan solo había un control de rayos y mucho italiano con su concepto de hacer cola (es decir, me pongo donde me da la gana), por lo que se formaba embudo.

Totalmente empapados nos fuimos directos a cambiarnos. De nuevo tuvimos que improvisar un tendedero en el baño. Por la hora que era ya no estaba el buffet abierto, pero sí la zona de hamburguesas, así que nos hicieron el apaño. Hicimos tiempo dando un paseo ya más relajados por el barco y a última hora de la tarde volvimos al camarote a ducharnos y prepararnos para la cena.

Esta vez el menú tenía para elegir entre calamares y gambas fritos al estilo italiano, lomo de cerdo, ensalada griega y sopa toscana. Para los segundos había linguine con marisco, risotto primavera, filete de trucha, cochinillo y bocaditos de tofu. Nos decantamos ambos por los calamares y gambas fritos y de segundo el filete de trucha y los linguine.

Cena

De postre había tiramisú, Sachsertorte, plato de fruta y el postre sin azúcar añadido. Y escogimos los dos primeros.

Postres

Para esta noche volvía a haber el espectáculo de magia, en dos sesiones, además, con lo que nos fuimos a tomar una copa a la planta 18, al Attic Club, donde a las 23.30 actuó el DJ. No habíamos madrugado mucho, pero el apretón de última hora se notaba. Además, al día siguiente sí que teníamos una llegada tempranera (8 de la mañana), por lo que no nos entretuvimos mucho en la noche blanca y pronto nos fuimos a descansar.

Noche Blanca

Baile

Crucero por el Mediterráneo. Día 4. Pompeya

Este día teníamos una escala rara. Normalmente el barco llegaba a puerto a las 8-9 de la mañana, sin embargo, a Nápoles la tenía programada a la 1, algo realmente tarde teniendo en cuenta que a las 17 ya estaba haciéndose de noche. No obstante, en el diario de a bordo se indicaba que llegaríamos a las 12, por lo que teníamos fe en poder aprovechar el día. Para empezar pudimos levantarnos un poco más tarde y descansar algo más que las noches anteriores, y además, mientras desayunábamos, vimos la llegada al puerto de Nápoles.

Seguíamos en Italia, pero cambiábamos de región. Esta vez llegábamos a Campania, la tercera más poblada del país por detrás de Lombardía y Lacio. Consta de cinco provincias: Nápoles, Salerno, Caserta, Benevento e Irpina y se divide claramente en dos zonas diferenciadas: por un lado el interior montañoso, y por otro, la costa. Cerca de la costa se hallan dos macizos volcánicos: el Vesubio y los Campos Flégreos. Además, también volcánicos son Roccamonfina y el monte Epomeo.

Campania tiene 350 kilómetros de costa y es conocida por sus golfos (el de Gaeta, el de Pozzuoli, el de Nápoles, el de Salerno y el de Policastro) y sus tres islas principales (Capri, Isquia y Prócida). En la Península de Sorrento destaca la Costa Almafitana, cuyos municipios de la costa son Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO desde 1997.

Esta región fue colonizada por los griegos y más tarde conquistada por los romanos, de quienes pasó a manos lombardas. Después llegaron los normandos, quienes crearon el Reino de Sicilia. Formó parte también de los Reinos de Nápoles y de España.

Mezcla de estas culturas, en Campania conviven cinco dialectos. Por un lado el napolitano, que se habla en la mayoría de la región; el cilentano (en Cilento); el beneventano (en el Samnio); el irpino (en Irpinia) y el arbëreshë que lo habla una comunidad en Greci (Avellino).

Los puertos más activos son Nápoles y Salerno, ya que en ellos es donde existe más movimiento de mercancías y pasajeros. Tras Nápoles, la zona más importante de Campania es Salerno, donde se encuentra Pompeya, la costa Almafitana y la de Sorrentina.

Campania, tras Apulia, es la región más industrializada del sur. Las industrias más importantes son la alimentaria, mecánica, siderúrgica, química y textil. Produce principalmente frutas y hortalizas, también la mitad de las nueces de Italia y los sabrosos limones de Sorrento. Además, tienen relevancia la producción de aceite y vino. Ya entre los siglos III y I a.C la región era conocida por la exportación de vino en ánforas. Hoy destacan Lacryma Christi, Fiano di Avellino, Aglianico, Greco di Tufo, Per”e Palummo, Ischitano, Taburno, Solopaca y Taurasi.

La cocina de Campania es muy variada, de hecho cuenta con 396 productos certificados por el Ministerio de Agricultura de Italia como “Producto Agrícola Tradicional”. En Nápoles predominan los productos del mar, mientras que en Caserta y Aversa lo hacen más hortalizas frescas y el queso. La de Sorrento mezcla tradiciones de Nápoles y Salerno. Entre los platos del mar destacan la insalata di mare, la zuppa di polpo (sopa de pulpo), la zuppa di cozze (sopa de mejillón), los frittelle di mare (buñuelos con algas), los triglie al cartoccio (salmonetes al cartucho) y alici marinate (anchoas frescas en aceite de oliva). En cuanto a los quesos los más usados son la mozzarella di bufala, fior di latte (“flor de leche”, una mozzarella hecha con leche de vaca), ricotta con leche de oveja o de búfala, provolone de leche de vaca, y caciotta hecha con leche de cabra.

Nuestra breve escala no nos permitiría sin embargo probar estas delicias. No tardamos en bajar a la planta 6 para colocarnos en la cola y así poder salir con rapidez, puesto que ya sabíamos por la experiencia del día anterior que se podría formar un buen jaleo. Aún así, los 45 minutos no nos los quitó nadie allí de pie esperando.

Al igual que en Génova, la estación marítima de Nápoles da a la ciudad y no hay que tomar transporte alguno como ocurría en Marsella. No obstante, no la visitaríamos, ya que con una escala tan corta o elegíamos Nápoles o Pompeya, y ganó esta segunda.

En la misma estación había un puesto de información, por lo que me acerqué a preguntarle a la chica cuál era la mejor opción para llegar hasta el yacimiento. Yo llevaba ya mirado que se podía llegar en tren, pero quería que me confirmara porque a veces hay actualizaciones de última hora que hay que tener en cuenta.

La chica me recomendó tomar un bus SITA, que está bordeando el puerto a tan solo unos minutos. Así que allá que nos dirigimos.

Eso sí, una vez en el punto marcado fue todo un poco confuso pues tan solo había un aparcamiento con varios autobuses sin marquesina ni identificativo alguno. Me acerqué a preguntar a los conductores que estaban de cháchara y uno de ellos me dijo que tenía que comprar los billetes en una oficina que había detrás y que me diera prisa que salía uno ya. Apenas nos dio tiempo a comprarlos (el sencillo costó 2.8€) y según salíamos ya estaba el bus en marcha y el conductor que me había indicado le hacía señas para que parara y nos dejara subir.

El trayecto fue bastante rápido, pues enseguida salió a la autopista. Con Google Maps controlamos nuestra posición para saber cuándo bajar. La parada se encuentra junto a la Porta di Stabia de Piazza Esedra y supimos que habíamos llegado porque había autocares, tiendas de souvenirs y restaurantes. Y también porque según lo comentábamos en alto la chica de detrás nos confirmó que esa era la parada de Pompeya.

No era la entrada principal, y quizá por eso no tuvimos que esperar mucha cola. La entrada costaba 13€ (también se puede comprar por internet), aunque había una combinada con 3 sitios arqueológicos que salía por 14€. Nosotros no íbamos a poder recorrer Pompeya siquiera, así que menos aún las otras.

En el folleto te recomiendan cómo realizar la visita en función de las horas disponibles.

Dado que cerraban a las 5 (y también nos quedaríamos sin luz), apenas contábamos con 3 horas, por lo que delimitamos lo que queríamos ver y comenzamos nuestra visita.

Pompeya

Pompeya nació entre finales del siglo VII a.C. y la primera mitad del siglo VI a.C. en un altiplano a 30 metros sobre el nivel del mar y pronto se convirtió en importante centro de comercio y transporte de mercancías gracias a su proximidad al puerto.

A finales del siglo IV a.C., tras varias campañas militares, Pompeya pasó a formar parte de Roma, y aunque en torno a los años 90-89 a.C., se rebeló, en el 80 a.C. capituló y se convirtió en colonia romana con el nombre de Cornelia Veneria Pompeianorum.

En el año 62 d.C. un violento terremoto sacudió toda la zona vesubiana. A pesar de que la reconstrucción comenzó inmediatamente después, los daños eran graves que llevó bastante tiempo. De hecho, cuando el Vesubio la cubrió de cenizas todavía estaba en plena reconstrucción. Recientemente se ha descubierto una inscripción hecha en carbono que apunta a que la erupción del Vesubio ocurrió el 24 de octubre del año 79 d. C. y no el 24 agosto como se pensaba por los documentos de Plinio (aunque ya se sospechaba que no parecía haber ocurrido en agosto, pues las víctimas vestían prendas de lana y se encontraron numerosas granadas, una fruta propia del otoño).

Fuese agosto u octubre, el volcán expulsó una nube piroclástica de 30 kilómetros de altura que, en apenas un minuto, sepultó Pompeya y otras poblaciones cercanas, como Herculano. Estas ciudades quedaron ocultas bajo la lava y olvidadas hasta finales del siglo XVI, cuando fueron descubiertas por un arquitecto. Aunque no les dio mucha importancia y las excavaciones no llegaron hasta el siglo XVIII. En 1709 un campesino de Herculano descubrió un trozo de mármol excavando un pozo y más tarde, en 1735 el rey de Nápoles Carlos III de Borbón ordenó una excavación en profundidad. En 1748 se descubrieron las de Pompeya y desde entonces se siguen realizando tareas de recuperación de edificios, esculturas, pinturas y mosaicos. No es raro encontrarse zonas valladas en las que están trabajando.

Pompeya

Pompeya

Pompeya

Pompeya

El área arqueológica de Pompeya abarca alrededor de 66 hectáreas, de las cuales tan solo unas 45 fueron excavadas (y solo se pueden visitar 12). Giuseppe Fiorelli en 1858 la subdividió en barrios y manzanas para poder orientarse mejor y así documentar sus estudios correctamente.

Mapa Pompeya

El nombre de las casas no siempre se conocía, por lo que fueron los excavadores las que las fueron renombrando según sus particularidades.

Pompeya

Pompeya

El yacimiento ha supuesto una importante fuente de información para arqueólogos e historiadores, ya que les permite estudiar cómo era la vida en el siglo I gracias a su excepcional estado de conservación. Normalmente, cuando se encuentran unas ruinas tan solo se puede acceder a una parte de ellas porque se han construido ciudades encima sobre las antiguas urbes (como por ejemplo vimos no hace mucho en Sofía). Sin embargo, aquí se ha mantenido prácticamente intacta en bajo las cenizas. Se conserva el desarrollo urbanístico, edificios, frescos, mosaicos… Incluso son de importante valor histórico las figuras humanas que se han podido realizar gracias a rellenar con yeso las huellas que dejaron los cuerpos antes de arder a 300º.

Pompeya

Pompeya

En nuestra visita pudimos hacernos una idea de cómo se estructuraba la ciudad. Han pasado siglos y sin embargo, sorprende descubrir un plano tan bien pensado y estructurado. Pompeya contaba con un esquema urbanístico ortogonal, al modo romano, con sus dos vías perpendiculares entre sí (cardo y decumano) de las que surgían el resto de calles. En el centro neurálgico se encontraba el foro, la principal plaza pública, pero además, la ciudad contaba con numerosos lugares de ocio (teatros, termas…) así como religiosos.

Pompeya

Templo de la Fortuna Augusta

Pompeya no solo destacaba por su relevancia comercial o arquitectónica, sino que parece que sus ciudadanos estaban muy interesados en la cultura a tenor de la variedad de espacios destinados a dicho fin. A excepción del anfiteatro, los principales edificios de uso público se localizaban en el sector oeste de la ciudad, lo que parece indicar que se trata de la parte más antigua y que la zona oriental supone una expansión posterior.

Los negocios nos dicen mucho de cómo vivían los residentes, y parece que el pan era importante, no solo para Pompeya, sino para las ciudades próximas, ya que había un buen número de panaderías. También eran relevantes los textiles.

Las viviendas también nos aportan importantes datos. Por supuesto, las que más trascienden son las Domus, las de los propietarios más pudientes, unas casas articuladas alrededor de un patio central y con un interior ricamente decorado. La decoración y los murales constituyen una buena fuente de información sobre la vida, ocupación y extracto social de sus propietarios. Las más conocidas son la Casa del Fauno, la Casa de Pansa, la Casa de los Dioscuros, la Casa del Horno y la Casa del Cirujano.

Pompeya

Por su parte, las clases menos adineradas se agrupaban en pequeñas comunidades que se distribuían también en torno a un patio o huerto.

Pompeya

Pompeya

Pompeya

Además, en las afueras se encontraban las villas, que bien servían como casas de recreo o para explotaciones agroganaderas. Las que mejor se han podido recuperar son la Villa dei Misteri, la Villa de Diomedes, la Villa Imperiale o la Villa Giulia Felice.

Ya fuera del recinto de la ciudad encontramos las necrópolis con grandes mausoleos de familias importantes y adineradas.

Todo tenía un lugar según una concreta planificación. Pompeya contaba incluso con un sistema de canalización y alcantarillado que garantizaba unos niveles mínimos de salubridad. Aunque no había desagües, por lo que para cruzar las calles usaban una especie de piedras al modo de Humor Amarillo.

Pompeya

También contaba con numerosas fuentes públicas, con sus canales de alimentación y desagüe.

Fuente pública

En fin, que Pompeya es inmensa y tiene muchas cosas interesantes que ver, pero nosotros tuvimos que delimitar nuestro recorrido por falta de tiempo.

De momento nos quedamos aquí.

Preparativos Crucero por el Mediterráneo

Siguiendo el patrón (2008, 2011, 2014), en 2017 tocaba crucero. El problema era decidir destino. Y más teniendo en cuenta que habíamos empezado el año fuerte. Yo me había quedado con las ganas de hacer el que recorría el norte de Noruega y Rusia conocido como Sol de Medianoche.

Pero Iberocruceros ha desaparecido y no parecía haber una ruta similar. La mayoría de opciones que encontrábamos eran cruceros de 12 días y recorrían toda la costa noruega, por lo que tendríamos que repetir la mitad de las escalas. Y sí, Noruega me encanta, pero lo tengo demasiado reciente como para volver.

Así que cambiamos el planteamiento. Dejamos el verano para recorrer Letonia, Lituania y Polonia y valoramos la opción de cruzar el charco y hacer un itinerario por el Caribe. Nos pusimos manos a la obra a comparar navieras, precios, fechas y escalas pero no era tan fácil como parecía, pues la mayoría de los cruceros no incluían el vuelo, por lo que se nos iba un pico al sumarlo aparte, y además teníamos que hacer malabares para encontrar uno que nos permitiera llegar con tiempo de embarcar. Es decir, no solo se nos disparaba el importe total del paquete crucero + vuelo, sino que era más que probable que tuviéramos que reservar al menos una noche antes del embarque y una posterior al desembarque, porque no hay vuelos todos los días a todos los destinos. Además, no nos terminaban de cuadrar las fechas para el que más nos llamaba la atención. Así que volvimos al principio, solo que con cambio de fecha. A ver qué encontrábamos en Europa para finales de año. Y claro, en esa época poco más que Mediterráneo.

En 2008 habíamos recorrido el Egeo, por lo que esta vez nos centramos en la parte más occidental del Mediterráneo. Intentamos descartar salidas de Alicante y escalas en las Baleares; evitamos Roma (porque requiere mucho más que unas simples horas) y buscamos que al menos nos hiciera sumar algún país. Y teníamos dos candidatos: el Costa Fascinosa y el MSC Meraviglia. Al final por un tema de escalas ganó MSC. Apenas variaban, tan solo que el Fascinosa paraba en Savona y no en Génova. Sin embargo, la gran diferencia era la escala de Malta, que en el Meraviglia era mucho más larga. Así que, como la diferencia de precio no era tanta y el Meraviglia se estrenaba ese mismo verano, ganó por goleada.

Estas eran sus escalas:

Salida desde Barcelona

Marsella: 9:00 a 17:00 (Parte I y Parte II)

Génova : 8:00 a 17:00 (Parte I y Parte II)

Nápoles: 13:00 a 19:00 (Parte I y Parte II)

Mesina (Sicilia): 08:00 a 18:00 (Visita a Catania, Taormina y Mesina)

La Valeta (Malta): 08:00 a 18:00 (Visita a Mdina y Rabat y La Valeta)

Navegación

Llegada a Barcelona

El único inconveniente que tenía era la parada en Nápoles. Apenas nos dejaba cinco horas y media (hay que estar en el barco media hora antes de la salida) y de ellas al menos una ya sería de noche. Pero en el global, era la mejor opción.

Elegimos la salida el 3 de noviembre y el regreso el 10, aprovechando que el 9 es fiesta local en Madrid (la Almudena) y gastábamos un día menos de vacaciones (aunque nos pedimos el 2 y juntamos con el puente de los Santos). Ya pillábamos el cambio de hora, pero esperábamos que aún el tiempo nos permitiera disfrutar de las escalas.

Como en ocasiones anteriores buscamos un camarote interior, centrado y en una planta tirando hacia la parte baja del barco. Las más baratas (de la categoría Bella) ya estaban agotadas, por lo que nos quedamos con el 11254 de categoría Fantástica.

También contratamos el pack de bebidas, ya que echando cuentas, salía mejor llevarlo ya en la reserva y así olvidarse después. El pack ilimitado incluía consumo ilimitado de bebidas con y sin alcohol, incluida una amplia gama de bebidas y cócteles de la carta del bar, una selección exclusiva de vinos por copa, cerveza de barril, además de refrescos, zumos de fruta y bebidas calientes clásicas (café, espresso, cappuccino…), así como helados para llevar en cono o tarrina.

Aunque no seas un gran bebedor, solo con las bebidas de las comidas, el agua que te lleves para la escala o tener en el camarote, algo que te tomes a media tarde, y una copa después de la cena, prácticamente está amortizado. Lo malo de este pack es que ha de ser para todo el camarote, con lo que si un pasajero apenas consume más allá de las comidas, no compensa. Así, si las cuentas no salen con esta opción, en el barco también se podía comprar un pack limitado de bebidas. Este paquete no es nominativo y se puede compartir con todos los huéspedes de la cabina y combinar. Suelen incluir entre 18 y 21 bebidas.

Pack Bebidas

Para la cena queríamos elegir el primer turno, siguiendo nuestra experiencia anterior. Sin embargo, en este barco parecía que la primera cena era a las 18:30 y la segunda a las 21:30, así que nos quedamos con el segundo. Luego en el barco resultó que era mucho más complejo el tema de los turnos de comedor. Ya hablaré de ello más adelante.

Como el crucero tenía el inicio y fin en Barcelona y vivimos en Madrid, teníamos que buscar transporte. La opción más cómoda era el AVE, así que buscamos unos horarios que nos viniesen bien y tomamos nota. Pero no los compramos. ¿Por qué? Pues porque el 21 de abril de 2017 RENFE fue el 25 aniversario de la alta velocidad en España y con motivo de este cumpleaños, la compañía sacó una promoción por la que el 25 de cada mes de 2017 (25 de abril, 25 de mayo, 25 de junio, 9 de julio, 25 de agosto, 25 de septiembre, 25 de octubre, 25 de noviembre y 25 de diciembre 2017) sacaría 25.000 plazas a 25€ el trayecto (algunos meses las plazas se duplicarían). Así pues, la idea era aprovechar el 25 de agosto para sacar los billetes.

Sin embargo, era una lotería, ya que si de por sí la página web de RENFE es lamentable, en una ocasión así, con tanto tráfico, funcionaba de pena. Sin ir más lejos, en la promoción de abril la web dio errores durante toda la noche; en mayo se batieron todos los récords de tráfico y colapsó entre las 00:01 y 00:45. A la 01:35 ya se habían agotado todas las plazas. En julio se adelantó la promoción al día 9 para facilitar la compra de billetes correspondientes a la época estival.

Con estos antecedentes, parecía claro que íbamos a tener que estar listos a las 00:00 con los billetes seleccionados y listos para comprar. Nos registramos con anterioridad en la web para así tener usuario y la noche del viernes al sábado, un poco antes de la media noche ya estábamos con tres ordenadores con sendos sistemas operativos diferentes (windows, linux y mac) listos para la compra. Cuando oficialmente era día 25 empezaron los problemas: la página iba lenta, tardaba en pasar de una página a otra y cuando parece que ibas a llegar al momento de pagar… ERROR, vuelva a empezar.

Y así una y otra vez, abriendo en cada ordenador un chrome y un firefox y cargando en ambos para ver si alguno de los dos era más rápido. Pero nada. Keep trying. Y cuando llevábamos un buen rato, descubrimos que si se entraba por un enlace tipo “saber más” en lugar de por la página principal, tardaba menos en cargar. Y en linux menos que en los otros dos sistemas operativos. En uno de los intentos me pidió datos, di a comprar y la web se quedó pillada. Sin embargo nos llegó al momento el sms de paypal de compra realizada. Por lo que dejamos de seguir intentándolo y casi cerca de las 2 de la mañana recogimos el chiringuito y nos fuimos a dormir.

A la mañana siguiente nos encontramos con un mensaje de RENFE por el que nos comunicaban que nos cancelaban los billetes. ¿¿¿QUÉ ME ESTÁS CONTANDO??? Tras poner la reclamación pertinente, el día 30 nos enviaron un nuevo correo electrónico con el siguiente mensaje:

Estimado cliente,

Una vez realizadas las comprobaciones oportunas, le informamos de que hemos transferido su solicitud de reembolso al departamento de Posventa para que le reintegren la cantidad correspondiente al primer cargo a su cuenta de Paypal. A partir de este momento deberá Vd. esperar contestación directa de dicho departamento.

Por otra parte, nos complace informarle de que en el plazo de dos semanas recibirá una nueva comunicación en la que le enviaremos unos códigos promocionales (tantos, como billetes intentó usted adquirir) para viajar hasta el 31 de diciembre de 2017 al precio de 25 euros en clase turista en trenes AVE y Larga Distancia al destino nacional que desee.

Sentimos las molestias ocasionadas y le agradecemos su confianza en la utilización de nuestros servicios.

Atentamente,

Renfe AVLD

Durante el mismo día mandaron un segundo mensaje:

Estimado cliente :

El pasado viernes 25 de agosto tuvimos una incidencia en nuestros sistemas informáticos que provocó que, clientes como usted, no pudieran completar el proceso de compra de billetes de la promoción “25 Aniversario AVE”.

Con el objetivo de compensarle por las molestias y como parte de nuestro compromiso con nuestros clientes, nos complace hacerle llegar 4 códigos promocionales, tantos como billetes intentó adquirir en dicha promoción, para que pueda realizar el viaje que desee.

Estos códigos promocionales son válidos para la compra de billetes para viajes hasta el 31 de diciembre de 2017, al precio de 25 euros, en clase turista en trenes AVE y Larga Distancia al destino nacional que desee. No tienen posibilidad de cambio o anulación. Para los casos de ida y regreso, deberá canjear dos códigos, uno por cada trayecto, en dos operaciones de compra distintas.

Sentimos las molestias ocasionadas y le agradecemos su confianza en la utilización de nuestros servicios.

Atentamente,

Renfe Viajeros.

Así pues, nos daban la oportunidad de volver a sacar los billetes, aunque esta vez con un código promocional. El problema es que al tener que sacarlos de forma individual, no nos ubicaban juntos. Tuvimos que llamar a atención al cliente para que nos hicieran las reservas vía telefónica y así nos dieran asientos correlativos. Costó, pero conseguimos nuestros billetes a 25€.

Y a poco más de dos meses de embarcar, tan solo nos quedaba buscar información sobre las escalas y esperar para hacer la maleta y partir rumbo al Mediterráneo.