Recomendaciones (y balance final) para un Road Trip por la Costa Oeste de los Estados Unidos

Es una pena llegar al final, hacer balance… y más cuando todo sale bien. Como ya comenté, todo comenzó en 2011 y nos fuimos de viaje a finales de abril. En 17 días se nos fue la planificación de unos 4-5 meses, pero mereció la pena dedicarle ese tiempo, porque la aventura salió redonda.

No tuvimos problemas con la documentación, no usamos el carnet internacional de conducir, ni el seguro de viaje, que es lo mejor que te puede pasar de vacaciones, no tener ningún percance, y más a tantos kilómetros de casa, con tantas horas de coche, en lugares tan inhóspitos.

Asimismo, todo fue perfecto con las reservas de coche y hoteles, así como las entradas, no nos llevamos ninguna sorpresa negativa con lo que ya llevábamos preparado, al contrario, creo que he mencionado bastantes veces que fuimos de menos a más, los hoteles eran cómodos, limpios, bien situados y económicos (algunos no tanto, pero compensaban con otros que estaban por debajo de la media). Vimos todo lo que queríamos ver, incluso algo más donde nos sobró tiempo, hicimos nuestras compras, comimos bien… en fin, no puedo sacarle pegas a nada.

Así pues, no puedo dar muchas más recomendaciones que las que ya di al inicio. Es decir, mejor si lo preparas con tiempo, no tengas miedo a llevarlo tan atado que no vas a disfrutar, porque luego tienes tiempo de improvisar, pero es importante tener cerrado el vuelo de ida, el de vuelta, cómo te vas a desplazar entre medias, los que quieres ver, si tienes que reservar previamente para entrar en algún parque, los alojamientos…

Aunque sí quiero mencionar una opción que nosotros descartamos, pero que es valorable, y es no hacer tantos kilómetros en coche, sino coger un vuelo nacional en determinado momento para saltar tierras áridas sin mucho que ver.

Nosotros nos lo planteamos para ir de Las Vegas a San Diego, pero decidimos que no nos era viable por la cantidad de equipaje que llevábamos (empiezas con poco y a medida que pasan los días acumulas y acumulas) y porque tendríamos que hacer escala en Los Ángeles seguramente. Para el resto del viaje no merecía la pena porque nuestras etapas eran de una media de 3 horas en coche. Pero es algo a tener en cuenta a la hora de diseñar la ruta.

Otra valoración inicial es con qué compañía volar así como dónde llegar y desde dónde volver. Por ejemplo, Iberia tiene vuelos directos desde Madrid a Los Ángeles. Pero imagina que quieres hacer como nosotros y comenzar en San Francisco, pues necesitarás un vuelo nacional. O al revés, puedes salir desde Los Ángeles, acabar en San Francisco y después coger ese vuelo nacional para volver a Madrid. Pero en función de ese condicionamiento, a lo mejor has de plantearte no ir tan al este como hicimos nosotros y trazar una ruta circular. Salir de Los Ángeles, subir la costa hasta San Francisco y volver por el interior… O quizá no bajar hasta San Diego y desde Las Vegas volar a LAX… En fin, que es importante saber qué quieres ver y qué opciones de vuelos te salen mejor, porque o reestructuras la ruta en función de las escalas, o las escalas en función de la ruta. Nosotros al ir a ver a la familia queríamos dejar San Diego y Los Ángeles para el final. Aunque también os digo que por lo que nos salió el alquiler del coche más la gasolina, no nos habría salido rentable un vuelo nacional… pero depende de las personas que viajéis, claro.

En cuanto a los integrantes, creo que ya mencioné que 4 me pareció el número ideal, nos ahorramos en coche, alojamiento, en entradas a parques nacionales (que la entrada es por vehículo y 4 integrantes), pero aparte del número, hay que tener en cuenta la personalidad, el carácter de los viajeros. Es decir, necesitas que todo el mundo tenga la misma ambición, el mismo interés, que vaya con la misma intención. No te sirve que 3 quieran ir a hacer turismo, ver naturaleza, patear ciudades, y que el cuarto sólo quiera ir de compras, no le guste la naturaleza y vayas con él a remolque en todos sitios. Así pues, recomiendo que antes de cerrar el grupo de integrantes, os sentéis a dejar claro las intenciones de cada uno, el porqué de cada parada, el qué ver, que todos se documenten un poco para saber adónde van… porque si no, os podéis encontrar con momentos desagradables que os pueden estropear el viaje.

Nosotros ya nos conocemos bastante, es lo que tiene viajar con tu pareja, tu hermano y tu prima, y ya habíamos viajado juntos, no los 4, pero sí unos con otros, otros con unos, pero el caso es que sabíamos que todos queríamos lo mismo: 17 días a tope, viendo el máximo de cosas posibles, acostándonos pronto y madrugando mucho, comiendo en ruta donde fuera, recorrer naturaleza, visitar ciudades y todo sin parar. Y lo cierto es que por eso no tuvimos que ir tirando unos de otros, cuando llegábamos a un hotel nuevo, ya estábamos pensando en el día siguiente, en prepararnos la ropa y los mapas para la próxima ruta, estableciendo la hora de levantarse y de salir, quién se duchaba por la noche y quién por la mañana… Coordinación, vaya. No todo fue de color de rosa, claro, hubo algún que otro día con desacuerdos varios por decisiones que no se tomaron grupalmente, pero disfrutamos del viaje al máximo.

Para decidir quién formará parte del viaje, también es importante aclarar un presupuesto. Nosotros teníamos cerca otros viajes, como el de Nueva York, y más o menos sabíamos hasta dónde queríamos llegar como límite de presupuesto, y eran los 2000€ por persona. La situación de cada uno de nosotros es diferente, por eso hay que hablarlo desde el principio, para luego evitar que haya quien se caiga porque se dé cuenta de que no llega, y todos los cálculos se te desbarajustan. No es lo mismo hacer un presupuesto para 4, que para 3, ya que los gastos comunes como coche, hoteles y comida se han de dividir entre uno menos. A pesar de nuestras situaciones económicas dispares, todos pudimos organizarnos, ya que fuimos pagando escalonadamente, primero el avión, luego coche, después hoteles, más tarde reservas… y también que entre nosotros íbamos pagando unos y otros según cada uno pudiera. Para esto recomiendo llevar una plantilla, un excel, por ejemplo, para ir anotando lo que va pagando cada uno, y antes de emprender el viaje, reajustar. Así pues, yo pagué 3 vuelos y un hotel, otro 4 hoteles, otro reservó el vuelo en helicóptero y el coche, otro las entradas a Antelope, un par de hoteles e hizo el cambio de moneda… Y al final, a la hora de partir, todo el mundo había puesto lo mismo y llevábamos un bote en dólares para gastar allí en comida, gasolina, tasas, siempre que las tarjetas no fueran admitidas. En fin, entre lo que pagamos aquí escalonadamente y los gastos de allí (gran parte ya pagado porque estaba descontado al hacer el cambio de divisas) nos gastamos 1817,11€, bueno, mi hermano que tenía el vuelo con Iberia con descuentos se gastó 1569,11€. Luego cada uno hizo sus compras de ropa, productos electrónicos y recuerdos, que creo que nos hicieron llegar a los 2000€. Y nos podría haber salido más barato si hubiéramos cogido los vuelos en diciembre, es lo primero que hay que tener claro, los vuelos. Pero nos demoramos mucho en decidir quiénes íbamos, la ruta, y demás.

Por cierto, una última anotación sobre los pagos. He comentado que llevábamos efectivo para donde no fuera posible pagar con tarjeta, y lo digo porque os recomiendo que miréis bien la comisión que os cobra vuestro banco, porque a mí con ING me salía más a cuenta pagar con tarjeta que en efectivo, ya que la comisión era el cambio de moneda a dicho día y el 2% de visa, mientras que cuando cambias divisa, el banco te aplica comisiones que pueden ser algo superiores. Así que, está bien llevar efectivo, pero no os volváis locos, allí se puede pagar hasta un paquete de chicles con tarjeta. Aunque también es verdad que a veces, sobre todo en gasolineras, la tarjeta de débito al ser extranjera, te pide un pin de 5 cifras para pasarla a crédito, y nuestras tarjetas tienen un pin de 4, por lo que, o pagabas en efectivo, o con una de crédito. Ah, esto me recuerda también que la gasolina no cuesta lo mismo en efectivo que en tarjeta, es más caro de esta última forma, generalmente unos 10 centavos el galón. Un galón son 3,78 litros y 10 centavos en aquel momento eran 0.08€, que no es mucho, pero tantos días con el coche… pues echas cuentas, y te sale algo mejor pagar en efectivo, claro.

Y para terminar, os pongo nuestra ruta en mapa, o casi completa, ya que es el mapa que hace mi cámara de fotos que tiene gps integrado, sólo que no siempre consigue encontrarse el gps, por lo que no salen todos todos todos los puntos, pero bueno, si trazáis una línea imaginaria de punto a punto, podéis ver el Road Trip.

Espero que hayáis encontrado útil la información, si tenéis cualquier duda, preguntad sin problema. A ver si saco tiempo y os cuento algo de los Fiordos en las próximas entradas, aunque lo tengo menos fresco, pero seguro que en cuanto abra las fotos, me empiezo a acordar.

Yosemite National Park. Etapa 3 Road Trip por la Costa Oeste de los Estados Unidos

Dejando atrás San Francisco y Alcatraz, llegamos a Yosemite el lunes por la noche, bueno, estaba anocheciendo, a eso de las 7 y 5. Y a las 7 de la tarde ya se había marchado la señora de recepción del koa, que es donde teníamos el alojamiento. Es un camping, con su zona de acampada, para caravanas y sus cabañitas.

Por recomendación de una amiga, elegimos esta última opción, una cabaña para cuatro, con una cama de matrimonio y una litera. En la puerta de la recepción nos habían dejado una nota y la llave de la cabaña estaba dentro de la misma.

Como veis son totalmente de madera, desde la cabaña hasta las camas, pasando por la silla, la “mesilla”. Olía, crujía… Las cabañas tienen un pequeño calefactor, que se agradece, pero has de llevar tu ropa de cama o un saco… nosotros nos las apañamos con pijama y las mantas del avión, jejeje.

Al fondo podéis ver el coche cargado hasta arriba, la foto es del día que nos íbamos. Delante de la cabaña tienes una pequeña barbacoa, un banco, y espacio para poder aparcar el coche. Bueno, y en el porche tienes un balancín… la verdad es que después de una ciudad como San Francisco, llegar a dormir a este remanso de paz, sin tele, sin wifi… un relax… El KOA también cuenta con una locomotora que por dentro está lleno de máquinas recreativas.  Lo descubrimos el día que nos íbamos…

Volviendo a la noche, a las 9:33 estábamos listos para dormir. Fue llegar, descargar, unos sándwiches, unas cervezas y a dormir.

Es un lugar totalmente recomendable, desde el momento en que llegamos, nos encantó… de hecho íbamos ya ilusionados cuando atravesamos Mariposa, porque realmente este KOA no está en el Parque de Yosemite, sino a una hora de la entrada, pero es más barato que alojarse dentro y más fácil encontrar alojamiento. Además, como íbamos a tener que volver a salir por ese acceso, nos salía más a cuenta alojarnos fuera del parque (por cierto, que ahora hay una noticia de un virus transmitido por los roedores que ha afectado a personas que se alojaron dentro del parque). Y las vistas merecían la pena… Ves a unos cervatillos enfrente de tu cabaña mientras desayunas y quieres quedarte allí a vivir.

Por cierto, por acabar con el tema de las cabañas, nos salió a 80$ la noche, es decir, a 20$ por persona .

Bueno, pues después de desayunar viendo a los cervatillos y alguna mega-ardilla, a primerísima hora que nos fuimos a Yosemite en sí. Yosemite National Park tiene una gran extensión, nosotros lo que visitamos fue Yosemite Valley. La verdad es que está muy bien organizado, al menos lo que pudimos ver, ya que la parte este estaba cerrada a los coches. Toda la información la podéis ver en la página del gobierno, te puedes descargar mapas, noticias de última hora… aunque cuando llegas allí te dan un periódico con el mapa del valle y la información de los buses.

La entrada al parque cuesta 20$ por vehículo de hasta 4 integrantes y te sirve para una semana. Por 80$ puedes sacarte el pase anual que sirve para todos los parques nacionales, durante un año. Nosotros echamos cuenta y no nos salía cogerlo porque Mariposa Grove es parte de Yosemite Ntnal Park y no había que pagar, y el resto de parques eran Death Valley (que al final no pagamos porque no había acceso como tal, ya os contaré) y el Gran Cañón.

Así que nada, llegas a la típica caseta donde está el guardaparques de verde, le pagas, te da la documentación, entras, aparcas y ya puedes moverte. Tienes varias opciones, hacerte rutillas o señoras rutas, o bien, coger los buses. Y es que en el país en el que van con el coche a todos sitios, no es de extrañar que habiliten un servicio de buses gratuitos para recorrer el parque… Están bien señalizados, tienen buena frecuencia y el conductor va hablando por el micro para que no te pierdas y te asegures de que vas en el sentido deseado y no te has equivocado.

El parque es una pasada, y eso que sólo vimos una minúscula parte, pero los paisajes eran preciosos. Sigo pensando que me gustaron más las cascadas de los Fiordos Noruegos, pero he de reconocer que Yosemite es impresionante. Para muestra… unas fotos con la cámara buena.

No vimos los temidos osos, pero eso sí, las ardillas te saludan a cada paso y buscan comida en cuanto la huelen y se acercan sin miedo.

Después de pasar el día dentro del parque, fuimos a dar un paseo a Mariposa y cenamos en una pizzería.

Dar un paseo a Mariposa es como dar una vuelta por una calle… ni eso, son locales uno junto a otro… pero a las 7 de la tarde ya estaban cerrados y no nos quedó otra que cenar, siguiendo las costumbres locales, de hecho, era tarde para cenar y todo.

Pero lo cierto es que sigo diciendo que merece la pena, si se tiene el impedimento como nosotros de no poder salir por el este, dormir en las cabañas del koa, acercarse a ver un pueblecito tan de película, cenar tranquilamente… empaparse del ritmo de la América profunda.

La siguiente etapa la secuoyas de Mariposa Grove y camino de Bakersfield antes de dirigirnos al desierto.

Alcatraz. Etapa 2 Road Trip por la Costa Oeste de los Estados Unidos

Después de un día pateando la empinada San Francisco, el lunes 30 lo teníamos destinado a Alcatraz y al viaje hasta Yosemite. Teníamos las entradas a primerísima hora.

Alcatraz forma parte de la red de Parques Nacionales estadounidenses, su entrada es gratuita, pero el viaje en ferry hasta La Roca no, así que tienes que pagar (en nuestro caso fueron 28$ por persona. Varía según el horario y si eres adulto o no).

Las entradas se compran en esta web. Seleccionas el día, las personas y después la hora de salida desde el Pier. El primer ferry sale a las 9.10 y tienes que estar allí listo media hora antes. Nosotros lo elegimos porque queríamos aprovechar bien el día, pero tiene otra ventaja, y es que cuando llegas está vacía…. y es más cómodo moverse y hacer fotos como ésta

La vuelta la puedes hacer cuando quieras, poniéndote a la cola cuando llegue un ferry. Normalmente en unas dos horas has hecho el recorrido. Cuando llegas te dan una audioguía en tu idioma, por lo que vas un poco supeditado al ritmo de ésta. Pero si te quieres quedar todo el día, puedes hacerlo.

La guía te lleva por las celdas, te cuenta la historia de los intentos de huida, de los presos famosos, te hace pasar por la biblioteca, la cocina, las dependencias de los funcionarios, el patio (donde tienes unas vistas estupendas de la ciudad si está el día despejado)…

Como podéis ver en la foto, tuvimos suerte y se veía perfectamente la forma empinada de la ciudad, la caída de sus calles.

La visita a Alcatraz si no vas con mucho tiempo, supongo que la puedes evitar. A ver, tiene su parte de historia, si eres cinéfilo, pues incluso te llamará más la atención… nosotros además habíamos visto la serie de J. J. Abrams que estrenaron (y cancelaron, una pena) el año pasado. Así que no sólo la cárcel, sino también la ciudad, nos llevaba a los escenarios por los que se desarrollaba la serie. Pero si no tienes ese aliciente y te falta tiempo… quizá sea preferible dedicárselo a la ciudad.

Una vez que salimos de la isla, nos fuimos a por nuestro coche de alquiler. De la oficina de Alamo al hotel, cargamos las maletas y carretera dirección Yosemite (previa parada en Oakhust a comprar comida para los siguientes días).

Como se ve en la foto era un Jeep, 5 puertas…. y bueno, el espacio ya lo veréis en las próximas etapas… básicamente nos faltaba sitio… 4 adultos, 6 maletas… bolsos de mano, comida, garrafas de bebida (es lo que tiene que no vendan en zumo de 1l sino de casi 6…). Aunque creo que aquí salimos con menos maletas… iban unas dentro de otras.

Nos salió por 357.28€ con el seguro CDW, el máximo, recogida en San Francisco, entrega en LAX, 15 días, con conductor adicional sin coste extra. Vamos, que pagamos 89.32€ cada uno por el alquiler de coche. La gasolina aparte.

Y con el Jeep limpito comenzamos nuestro Road Trip.

San Francisco. Etapa 1 Road Trip por la Costa Oeste de los Estados Unidos

Después de un reparador sueño, amaneció en San Francisco. El jet lag no se notó mucho, un poco de descontrol con las horas, pero por lo demás, con muchas ganas de ver la ciudad. Y falta que hacía, porque era el día más fuerte.

Partimos del hotel Buena Vista Motor Inn, un hotel algo alejado del centro, pero no mal comunicado, que es lo que buscábamos en un hotel, que aunque no esté en el centro, puedas estar en cualquier punto en un momento. Creo que en San Francisco fue donde más complicado lo tuvimos a la hora de elegir, porque era la zona más cara, pero creo que la elección fue buena. El señor de la recepción que nos atendió casi a la medianoche fue super agradable, la habitación fue aceptable, y el desayuno, aunque no muy variado, estaba bien. Constaba de plátanos, manzanas, bollería varia, té, café, zumo…. lo único que el espacio era en la recepción, con poco espacio. Pero muy rico todo. La bollería recién hecha y el zumo no eran polvos. Nos salieron las dos noches en habitación doble (la de la foto) por 226.91€ (a 28.36€ por persona y noche). Se nota que el hotel es algo viejo, pero creo que en general, no tenía queja.

Bueno, pues una vez desayunados y con las pilas cargadas, salimos dirección Golden Gate Bridge. Vamos, el famoso puente rojo. Estábamos algo alejados, pero con el bus (a pesar de los problemas de última hora: obras y desvíos…) y el Muni Pass llegamos sin problemas. Lo cruzamos andando ida y vuelta en aproximadamente una hora y media. Eso sí, está cerrada por obras uno de los laterales, por lo que tanto la ida como la vuelta, peatones, corredores y ciclistas han de circular por el mismo carril, así que es algo molesto cuando vas en grupo, ya que has de ir en fila de uno. Pero merece la pena. Las vistas, cuando la niebla lo permite, son impresionantes.

Por cierto, corre el aire que acabas con la cara tirante, y parece que no, pero te quemas, porque el sol está… De hecho nosotros a la ida lo cruzamos con niebla, pero con sol a la vuelta… porque el aire desplazó las nubes. Una vez de nuevo en suelo firme, cogimos un autobús con dirección al barrio japonés y un Walmart al que le teníamos echado el ojo para comprar algunos aparatos electrónicos que con el cambio de divisa salían más baratos allí.

Por cierto, si vais a viajar en coche, os recomiendo llevaros un móvil de aquí libre, que sea compatible en EEUU y compréis allí una tarjeta prepago de 10$ por ejemplo, por si os quedáis tirados, tenéis que llamar a algún hotel para cancelar la reserva, o para hacerla en caso de que no la tengáis… Nosotros compramos una tarjeta por el tema coche, porque para el helicóptero necesitábamos confirmar un día antes, y para contactar con nuestra prima en San Diego. Ah, y los mensajes de móviles a España creo que salían por 10 centavos. Lo que no sé es si les cobraban a los destinatarios españoles por recibir esos mensajes…

Una vez que cargamos con nuestra tecnología y uno de nosotros vendió un cigarrillo a 1 dólar (buen negocio), cogimos otro bus con dirección a las famosas casas de Padres Forzosos (Full House), pero nos costó dar una vuelta al parque para descubrir que eran las mismas… y es que sin el filtro de la tele, se ve diferente… En vez de mi foto, os pongo la de mi hermano, que con su cámara se parecen más a las de la serie.

Seguimos con el transporte público, en tranvía mejor, porque tienes mejores vistas, dirección al barrio hispano y a Castro, el barrio gay. Te puedes bajar en Dolores, y dar un paseo por la zona, ver las iglesias que hay, los comercios, empaparte un poco del barrio.

Coger otro medio de transporte y, como nosotros, dirigirte a Fisherman’s Wharf. Hay un tranvía que recorre todos los Piers (el F, línea verde), va por toda la costa, y lo vas viendo tranquilamente, te bajas en el que te interese y pateas. Es buena zona para comer marisco, sopa de cangrejo y demás. Y ver los famosos leones marinos en el Pier 39.

Desde los Piers también puedes ver Alcatraz, si el día está despejado. Desde allí sale el barco que te lleva a La Roca (previa reserva, como os comenté).

El resto del día paseamos por el centro, cogimos tranvías históricos, vimos el cambio de sentido que hacen, esperamos la cola y nos bajamos en la famosa calle Lombard.

Y de nuevo, otro bus hacia el centro, esta vez uno que nos llevaba hasta el barrio chino. A mí personalmente me gustó más que el de Nueva York, no tiene nada que ver. El de San Francisco me dio más sensación de orden, tiendas mejor colocadas, más visuales, un montón de restaurantes… Mientras que el de Nueva York era algo más caótico, sucio, con las tiendas en sótanos…

Teníamos claro que queríamos cenar en un chino, pero no nos decidíamos, y estábamos mirando una carta en un escaparate a ver qué nos ofrecían, y salió el chino a decirnos que pasáramos, y nos decidimos… (a pesar de que había otro chino de la competencia escondido entre los coches dándonos publicidad de su local para evitar que entráramos al que estábamos mirando, jejeje). Pedimos un montón de comida, mientras nos la preparaban para llenar nos pusieron un té (muy rico) y con la comida lista volvimos en bus al hotel dispuestos a acabar un día redondo.

Lo que veis era arroz tres delicias, gambas, tallarines con verdura y pollo con salsa de ¿piña?, creo… todo riquísimo… las salsas muy jugosas… Y no recuerdo por cuánto nos salió, pero creo que no llegó a 30$…. y comimos 4 y quedamos bien saciados. Aunque he de decir, que la comida, como los hoteles, fue mejorando a medida que pasaba el viaje… el asiático de Venice Beach estaba también muy muy rico.

Como podéis ver nos movimos muchísimo en transporte público, amortizamos de sobra los 21$ que costaba el Muni Pass. Y es que, como decía, es una ciudad grande, con mucho que ver, con cuestas… y el transporte público, aparte de la experiencia de ir por fuera en un tranvía, es necesario. También quizá porque los 4 nos movemos mucho en transporte público en nuestro día a día en Madrid.

La próxima etapa: Alcatraz

Planear una ruta para un Road Trip por la Costa Oeste de los Estados Unidos

Como os decía en la entrada anterior, empezamos con la locura en agosto de 2011. Lo primero era determinar la fecha, que creo que fue lo más fácil, pues no queríamos que fuera invierno porque queríamos ver Parques Naturales y algunos cierran determinados accesos, pero tampoco verano, porque queríamos visitar desierto. Aprovechando los dos puentes de mayo que tenemos en Madrid, decidimos salir el 28 de abril y volver el 15 de mayo.

La ruta fue algo más complicada de cerrar. Sí que es cierto que había una idea clara de ir a San Francisco, Las Vegas, San Diego y Los Ángeles, y preferíamos hacer un recorrido interior, antes que hacerlo por la costa, y pensamos que era mejor partir de San Francisco con toda la energía y acabar más de relax en San Diego y Los Ángeles. Los “problemas” surgieron a partir de ahí.

La idea era llegar a San Francisco, estar 2-3 días, patear la ciudad, montar en tranvías, ver Alcatraz y de ahí movernos al este hacia Yosemite. Hasta ahí todo bien, encuentras un montón de información sobre San Francisco, mapas del transporte público (no necesitas coche), enlaces a la web de Alcatraz para sacar las entradas con tiempo (imprescindible si no te quieres quedar en tierra), en fin, que sabes que con esos datos vas a poder desenvolverte por la ciudad. Con Yosemite prácticamente es lo mismo, su web contiene todo lo que necesitas, las rutas, los alojamientos, el transporte público y nuestro primer obstáculo: el cierre de carreteras por nevadas.

Lo deseado habría sido atravesar Yosemite de oeste a este y de ahí bajar a Death Valley, un viaje de un par de horas, pero la carretera que da acceso a Death Valley está cerrada generalmente hasta finales de abril, pero depende de cada año, hasta que no llegue la primavera de verdad no pasan las máquinas quitanieves y el acceso de Tioga está cerrado. Así que tuvimos que replantearnos la ruta, es decir, u omitir Yosemite, o entrar y salir por el oeste, eso sí, para bajar a Death Valley no tendríamos dos horas de carretera, sino seis.

Tras llegar a la conclusión de que no nos podíamos arriesgar a llegar y que el paso estuviera cerrado, decidimos que veríamos Yosemite, saldríamos por la misma entrada y al día siguiente iríamos a ver Sequoia Park, de camino a Death Valley, pero buscando una parada intermedia para descansar.

El siguiente obstáculo fue que en Sequioa Park estaban programadas obras justo para nuestra visita, con lo que te podías quedar dos horas parado esperando a que te dejaran entrar, pues estarían reasfaltando y sólo dejarían uno de los dos carriles accesible, por lo que lo irían abriendo en uno u otro sentido. Es decir, nos suponía una gran pérdida de tiempo y en un lugar con poca posibilidad de alojamiento. Peeeero, descubrimos que Yosemite tiene una parte del parque con secuoyas, no tan famosas quizás como las de Sequoia Park, pero significativas al menos. También nos pillaba de camino en la bajada hacia Death Valley, y además entraba dentro de la entrada de Yosemite, por lo que ahorrábamos dinero. Así que, segundo impedimento solucionado.

Lo demás, fue más o menos sencillo de decidir, pero hubo que hacer cábalas para no llegar a Las Vegas un fin de semana porque el alojamiento es considerablemente más caro. Así que planeamos llegar un jueves, marchar un viernes y volver un lunes de nuevo. Mientras tanto, iríamos al Gran Cañón pasando por un tramo de la ruta 66.

La cosa es que ya que vas al Gran Cañón, con el GRAN delante, pues lo suyo es coger un helicóptero y verlo en condiciones… ahí el problema fue convencer a dos de los cuatro integrantes que no son muy amigos de las alturas. Para “hacer tiempo” antes de volver a la ciudad del pecado, pensamos en ir al Skywalk que tienen montados los indios en la zona Oeste, pero lo descartamos porque era un desvío demasiado largo y no nos iban a dejar hacer fotos… algo para nosotros impensable… y con dos que no iban a subir con gusto… al final lo dejamos sólo en helicóptero. Pero claro, te sobra tiempo, porque llegas un viernes, el sábado ves el Gran Cañón desde el aire y en tierra… y ¿qué haces el domingo? Pues ya que te has ido tan hacia el este, ¿por qué no adentrarse en reserva navaja?

Y lo que se había convertido en 4-5 destinos, se estaba convirtiendo en un viaje con mil paradas… pero es que ya que te haces tantos kilómetros… unos pocos más… Y nos pusimos a buscar información sobre Monument Valley (famoso por las películas de John Ford del Oeste, entre otras cosas, claro) y Antelope Canyon (famosa portada de National Geographic).

El resto del viaje ya sí iba según lo previsto: Las Vegas, San Diego y Los Ángeles.

Sin problema alguno.

Con lo que al final nuestra ruta quedo cerrada en: Madrid – San FranciscoYosemiteMariposa Grove – Bakersfield (hacer noche) – Death ValleyLas VegasRuta 66 Gran CañónMonument ValleyAntelope CanyonLas VegasSan DiegoLos Ángeles – Madrid.

Lo que yo saco de esta planificación es que podríamos haberlo dejado al azar, salir de San Francisco, llegar a Los Ángeles a tiempo de coger el avión de vuelta, pero tengo la sensación de que nos habríamos encontrado con todos esos contratiempos y no habríamos disfrutado tanto del viaje. No sólo por las carreteras cerradas o en obras, por los desvíos, falta de alojamiento… sino porque en muchos sitios tienes que reservar con tiempo, como por ejemplo para entrar en Antelope Canyon a una hora determinada en que los rayos del sol inciden perpendicularmente, o montar en helicóptero y ver el Gran Cañón al amanecer… Creo que merece la pena hacer algo de investigación y planificación previa… Igualmente tendrás anécdotas en el viaje, y podrás hacer modificaciones, pero con algo más de seguridad.

Otro día os cuento cómo nos fue con la búsqueda de coche y alojamiento.