Trucos Viajeros: Viajar en Crucero

En los últimos años se han popularizado los viajes en crucero y ya no es elegido solo para lunas de miel, celebración de bodas de plata/oro o para jubilados. El sector ha cambiado y las compañías se han abierto a todo tipo de perfiles, desde solteros a parejas pasando por familias con hijos pequeños o adolescentes e incluso a familias completas que van desde los abuelos hasta los nietos.

Barco Zenith

Sí que es verdad que el público varía en función del destino. En primer lugar porque no cuesta lo mismo un crucero por el Mediterráneo que por Alaska; pero también por el destino en sí, pues es más frecuente ver familias con hijos en zonas más de sol y playa que en Fiordos.

Pero empecemos por el principio. ¿Qué consideraciones habría que tener en cuenta a la hora de elegir un crucero si no sabemos ni por dónde empezar? Pues tenemos varios factores: duración, fechas, destino, itinerario, naviera/barco y precio total.

En primer lugar hay que saber de cuántos días disponemos o queremos disponer. Podemos encontrar cruceros desde 3 noches (sobre todos los fluviales) hasta más de 3 meses (los de vuelta al mundo). Algo intermedio (y lo más frecuente) oscila entre la semana y los 10 días.

El punto anterior en parte casi va de la mano con el área geográfica. Si queremos viajar a una zona próxima como el Mediterráneo solo necesitaremos un día o dos más que los propios del crucero, sobre todo tras volver, porque son agotadores. Pero si cruzamos el charco, precisaremos de más días por una cuestión de cuadrar horarios de vuelos con la salida del crucero (y desembarque – vuelta). Y es que no siempre está el vuelo incluido, por lo que hay que buscarlo aparte, lo que convierte la planificación en un encaje de bolillos.

Además, el destino que queramos elegir nos condicionará las fechas, ya que los barcos se mueven por temporadas. Así, entre junio y agosto será temporada alta para Alaska, Bermudas y Norte de Europa; si abarcamos un poco más (entre mayo y septiembre) encontramos la del Mediterráneo; con el cambio de otoño llega la de Canadá, que es entre septiembre y octubre; y finalmente de diciembre a febrero es la época óptima para Sudamérica y Hawaii. Caribe suele tener cruceros casi todo el año y su temporada alta suele estar condicionada por las vacaciones de los estadounidenses. Así, tiene varios picos, por un lado de junio a agosto, por otro navidades y finalmente de febrero a abril.

Atraque

Por tanto, deberíamos considerar las variables cuántos días tengo, en qué época y adónde quiero ir casi paralelamente. Generalmente una de ellas está clara y condiciona al resto. A veces es la época del año y hay que valorar qué destinos nos quedan disponibles, y otras veces nos hemos empeñado en un destino.

Claro que eso no es todo, pues en base a ese filtro hay que ver qué itinerario nos interesa más. A mí personalmente me gusta que el día de navegación esté al final, para así tener tiempo para preparar la maleta y descansar antes de volver a la rutina del día a día. Hay quien, sin embargo, lo prefiere al principio para así conocer el barco. Va en gustos, como todo. En cualquier caso, también es importante valorar el inicio y el fin, pues en muchos casos la escala del primer día se va y no da tiempo para nada. Otras veces sin embargo hace noche y no sale hasta el segundo día. Lo mismo para el desembarque, suele ser tan temprano que mejor olvidarse de ver nada.

Más allá, hay que estudiar no solo las escalas que realiza (que sean de nuestro interés) sino el tiempo que permanece en cada puerto (y en qué horario, pues en invierno puede ser de noche a las 5 de la tarde en según qué lugares). De este modo podremos planificar las excursiones con anterioridad. Hay que tener en cuenta que en muchas ocasiones suele desembarcar en primer lugar la gente con excursión de la naviera y después los que van por libre, así que fácilmente hay que restar tiempo útil. Y lo mismo a la hora límite, pues siempre hay que estar media hora antes de la hora de salida.

Otro factor que puede inclinar la balanza es la naviera y el tipo de barco. Cada compañía de cruceros es diferente y, aunque suelen intentar abarcar un amplio abanico de viajeros, las hay que están enfocadas a un ambiente más familiar, otras a un público más juvenil y algunas se centran en personas mayores. Esto lógicamente influirá en la oferta de ocio, por lo que conviene informarse un poco al respecto. Tampoco el idioma o los idiomas empleados a bordo son los mismos. Con Pullmantur por ejemplo nos encontramos que se usaba únicamente el español mientras que MSC alternaba hasta 5 ó 6 lenguas.

Virtual

Lógicamente los barcos también difieren. Y no solo entre navieras, sino dentro de la misma compañía. Al igual que los hoteles, los buques se dividen por categoría (desde las 3 hasta las 6 estrellas) y esta va relacionada con la calidad y el precio. Pero además, no es lo mismo un barco de principios de los 2000, que uno recién construido, como el MSC Meraviglia. No solo por el aspecto o los extras que pueda incluir en la oferta de ocio (véase parque acuático con tobogán, bolera o simulador de F1), sino por avances técnicos que hacen que la navegación sea más estable y confortable.

Bolera

Simulador Fórmula 1

Piscina principal

Eso sí, para un crucerista novato quizá sea buena idea empezar por uno cuanto más pequeño, mejor. Sobre todo para no sentirse abrumado con tamaña cantidad de gente.

El siguiente paso es elegir el camarote. Ya lo he comentado en varias ocasiones: prefiero un camarote interior sin ventana. Cierto es que suelo dormir normalmente totalmente a oscuras, pero es que además me parece absurdo pagar más cuando solo voy a estar en él para dormir o ducharme. Como siempre, todo depende del tipo de viajero que uno sea, pues si se va con intención de aprovechar las escalas, se pisa poco. Si por el contrario se va para disfrutar del barco o de los trayectos, entonces la mejor opción es directamente balcón. Y me salto los de ventana porque en la mayoría de los casos son pequeñas y/o acaban mojadas/empañadas, por lo que su visibilidad es escasa.

Camarote

Básicamente podríamos hablar de cuatro tipos de camarotes:

  • Interiores: Sin ventana.
  • Exteriores: Con ventana u ojo de buey. En esta categoría se incluyen aquellos que tienen la vista parcialmente obstruida, generalmente porque tienen los botes salvavidas justo delante (esto hace que su precio sea ligeramente inferior porque impide disfrutar del paisaje, pero algo de luz entra).
  • Exteriores con balcón: Se encuentran en la cubierta principal y cuentan con un balcón privado. Únicamente lo elegiría en un crucero tipo Fiordos, en el que bien merece sentarse a disfrutar el recorrido de un puerto a otro. En otros como por el Mediterráneo solo se ve agua…
  • Suites: La versión más lujosa del barco y también la más limitada.

Camarote

Camarote

Una vez que se tienen claras las necesidades de cada uno, hay que elegir qué camarote queremos en función de la categoría elegida. La ubicación y orientación determinarán la calidad y el confort del viaje. Así pues, es de vital importancia revisar los planos de las cubiertas del barco y seleccionar uno alejado de ascensores, discotecas, teatros, casino, zonas de tripulación o máquinas… y además, que no esté justo debajo de la piscina ni del circuito de paseo/running. Para los mareos suelen aconsejar que esté lo más centrado posible tanto en vertical (a ser posible lo más cercano a la línea de flotación del barco) como en horizontal (ni muy cerca de proa, ni de popa). Es decir, que esté lo más cerca posible del centro de gravedad para así notar el movimiento lo menos posible.

Además de elegir camarote, toca elegir turno de cena. En los barcos pequeños suele haber un par, de forma que el turno A primero cena y luego ve el espectáculo y el turno B al revés. De esta forma se alternan para no saturar los espacios. Aunque obviamente no hay obligatoriedad de cenar en el restaurante, sino que se puede ir al buffet. Sin embargo, los cruceros más grandes cuentan con más de un restaurante y cada comedor tiene diferentes turnos. Los espectáculos van rotando y para que todo el mundo pueda acudir al teatro, se ha de reservar previamente la sesión. No obstante, a pesar de elegir un turno concreto en la reserva, una vez allí, se puede solicitar el cambio si no parece encajar con el ritmo de las escalas.

Por último, necesitamos revisar la letra pequeña del contrato para saber si en el precio final están incluidas las bebidas, tasas de embarque y propinas (además de los vuelos en caso de que corresponda).

Salvo Pullmantur que ofrecía Todo Incluido, el resto de navieras con las que hemos viajado ofertaban Pensión Completa, excluyendo las bebidas. Sin embargo, se puede contratar el extra de Todo incluido o Paquete de bebida, que puede resultar muy conveniente. Tan solo hay que echar números para ver si nos compensa. Yo suelo echar un cálculo rápido: agua/refresco en las comidas, cerveza de media tarde tras el todos a bordo y copa en el espectáculo o discoteca. Además de contar con el día de navegación que se está todo el día en el barco. A partir de ahí, ver cuánto sube pasar de PC a TI y si merece realmente la pena.

Pack Bebidas

En cuanto a las propinas, no me he encontrado (en ninguno de los cuatro cruceros) que estén incluidas. Simplemente al final del viaje cargan unos 10€ por persona en la tarjeta de crédito asociada (o lo descuentan del efectivo dejado como fianza) en concepto de “cuota de servicio”.

Con todo esto claro y la reserva del crucero en marcha, no hay que olvidarse del seguro. No es obligatorio, claro, pero sí conveniente. Ya no solo por la pérdida de equipaje o retrasos, sino porque no hay tarjeta sanitaria que valga en la consulta médica de un barco. Y más aún si hay un percance que requiera de hospitalización y que impida terminar el viaje. Y ojo porque no vale cualquier seguro, en muchos casos hay que añadir el plus de crucero, como ocurre con los deportes de aventura.

Cuando se ha cerrado todo lo anterior llega el punto de considerar qué hacer en cada escala. ¿Contratar excursión o ir por libre?

Excursiones

Habrá que valorar las circunstancias para decidir qué es lo que más interesa. Por un lado hay que tener en cuenta el bolsillo. Y es que las excursiones de la naviera no son precisamente baratas y sumando cada escala puede salir por un pico. Por contra, viajando por libre se puede ajustar un poco más económicamente. Aunque también existe la opción intermedia, que es contratar una excursión de una empresa externa. Eso sí, el barco no espera salvo a la excursión propia, quizá por esto mucha gente prefiere asegurar y contratar directamente con la naviera.

Otro punto que hay que considerar es que a veces barco llega a la misma ciudad y se ve cómodamente en un paseo sin necesidad de transporte o guía. Además, en el caso de Europa el transporte funciona bastante bien, por lo que si los desplazamientos dependen de un tranvía, bus o metro, no suele conllevar mucho trastorno. Menos aún si es de la zona Euro que ni hay que cambiar moneda.

En otros sin embargo la visita es más compleja bien porque hay que desplazarse, porque se cuenta con poco tiempo, o por cuestión de visados. En cuatro cruceros tan solo he viajado con excursión en el caso de San Petersburgo y fue por una cuestión práctica, pues la excursión nos tramitaba el visado y nos llevaba de ruta nocturna y a las afueras (algo que por nuestra cuenta no habríamos podido hacer).

Particularmente yo soy fiel defensora de las visitas por libre, de esta forma no voy condicionada por el ritmo de un grupo, únicamente por la hora de regreso al barco. Pero como todo, va en gusto del consumidor.

Y llegamos al punto de preparar la maleta. ¿Qué llevar a un crucero? Pues depende. Como cualquier otro viaje depende de la climatología y de las actividades a realizar. Pero básicamente podríamos decir que serán necesarios dos tipos de ropa: ropa de día y ropa de noche.

Para las visitas diurnas lo adecuado es llevar ropa y calzado cómodos siempre teniendo en cuenta el terreno por el que nos vamos a mover y las condiciones metereológicas. Una vestimenta de sport, vaya. Por la noche sin embargo es momento de vestirse algo más elegante, aunque con excepción de la noche de gala en la que sí se entiende algo más de etiqueta, el resto de las noches no es imprescindible acudir de punta en blanco, solo suele exigirse cierta formalidad. Aunque todo siempre dependiendo del crucero, ya que no es lo mismo uno de 3 estrellas que de 6.

Capitán

Además, no viene mal un bañador para hacer uso de las piscinas y jacuzzis del barco (la toalla por el contrario es facilitada en el camarote) y en caso de deportistas, ropa para el gimnasio.

Gimnasio

Por lo demás, una maleta estándar: cargador/adaptador, cables de carga, batería externa, cámara de fotos, documentación, tarjetas de débito/crédito, un pequeño botiquín, protector solar, gorro/a, chubasquero… Eso sí, las planchas (tanto de ropa como de pelo) suelen estar prohibidas, al igual que lógicamente armas, drogas, bebida o comida (para evitar efecto contaminante de agentes externos).

Además del equipaje principal, conviene llevar una maleta o mochila de mano con una muda, productos de higiene, medicamentos y documentación. Es decir, con lo realmente importante, por si la maleta tardase algo en llegar al camarote (o se perdiera). Y es que la maleta se entrega en el proceso de embarque y aparece “misteriosamente” en la puerta de nuestro camarote horas después. En caso de que el paquete incluya vuelo, se entrega en el aeropuerto; mientras que si es en puerto, se hace antes de hacer el check-in, pero en ningún caso es el viajero quien sube su maleta. De esta forma se agiliza el trámite moviendo el equipaje por el área de tripulación y se evitan barullos con todos los pasajeros arrastrando sus bultos mientras buscan su camarote.

La naviera facilita unas etiquetas en las que se indicará nombre, apellidos y número de camarote, para así poder llevar a cabo el reparto. Pero, como siempre, no está de más tener unas maletas claramente identificables, así como una foto de ellas que sirva como prueba en caso de que hubiera que reclamar una pérdida.

Y mientras el equipaje sigue su rumbo, el crucerista ha de registrarse. Hoy en día va todo muy informatizado y en cuestión de minutos nos darán nuestra tarjeta y nos harán una foto. Esta tarjeta es imprescindible tanto como control de quién entra o sale del barco, como para la evacuación de emergencia, pero además para el día a día a la hora de cargar compras o bebidas a nuestra cuenta.

Tras el check-in es momento de comprobar el camarote, situarse en el barco (suele costar un par de idas y venidas) y registrar la tarjeta de crédito (o pagar en efectivo) para los futuribles cargos durante el crucero. Y por supuesto, es hora de perderse por las instalaciones y descubrir cada rincón (aunque siempre quedan para el último día).

Grand Mistral

Lo siguiente en la orden del día suele ser el simulacro de emergencia, de obligado cumplimiento. No dura mucho, unos 15 minutos. En ese tiempo la tripulación explicará el uso del chaleco así como el punto de encuentro en caso de emergencia, que viene determinado por la zona en que se encuentre el camarote.

Simulacro

A partir de ahí, el tiempo es para disfrutar, y no solo fuera del barco con las visitas en cada escala, sino también dentro. Un crucero ofrece una variada oferta gastronómica y de animación. Siempre hay algo que hacer. Aunque sea tumbarse en una hamaca y mirar el mar. Es un momento de desconexión, además en toda regla, porque los precios por paquetes de datos de internet son prohibitivos. Es curioso que mientras que el WiFi en los hoteles se ha convertido en algo imprescindible, llegues a un barco y sea de pago. Pero claro, es el mercado, amigo.

Por último, lo que hay que saber de un crucero es el funcionamiento del triste momento del desembarque. El día anterior suele haber una charla informativa en el que nos darán las indicaciones. En primer lugar está la cuestión económica. Es hora del cierre de cuenta, momento en el que comprobaremos los cargos que se nos han hecho y si corresponden con nuestras consumiciones/compras. En caso de haber dado al inicio una tarjeta de crédito, tan solo hay que firmar. Sin embargo, si hemos adelantado efectivo y sobra dinero, tendremos que hacer cola en recepción para recuperarlo.

Desembarque

Por otra parte, es el momento de hacer las maletas. En función de si tenemos paquete con vuelo asociado o de si nos quedamos en puerto (por ejemplo para coger luego el coche o el AVE), nos asignarán un color y una hora de salida. Además, al igual que en el embarque, no nos encargaremos de nuestro equipaje, sino que tendremos que dejarlo preparado la noche anterior, por lo que habrá que dejarse fuera la ropa del último día así como los productos de higiene, documentación y demás.

Desembarque

Y una vez en tierra es momento de pensar en el próximo crucero. Porque una vez que lo pruebas, repites. Y lo digo yo que no soy amiga de los barcos, pero que reconozco que tiene sus ventajas. Por ejemplo, permite despertarse cada mañana en un puerto diferente sin tener que hacer ni deshacer las maletas; además, es una semana en la que se vive a tope, conociendo sitios nuevos, comiendo, asistiendo a espectáculos y sobre todo desconectando del día a día. Lo malo es que pasa factura y después necesito otra semana para recuperar los biorritmos y la rutina. También tiene sus puntos negativos, como que en ocasiones puede saturar que haya tanta gente en un espacio “reducido” o que según los destinos haya que visitar todo demasiado a la carrera; pero en cualquier caso, es toda una experiencia.

Final
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Serie Terminada: New Girl

Últimamente no estaba teniendo mucha suerte con las comedias. A priori los pilotos parecen divertidos y novedosos, pero luego acaban degenerando. Ya me pasó con Cómo conocí a vuestra madre, con Cougar Town, con Suburgatory, con Awkward, con Finales Felices, con la Liga, y más recientemente con Modern Family o The Big Bang Theory.  Con estos antecedentes comencé con cierto reparo y distancia a ver New Girl. Sin embargo, a pesar de ciertos altibajos y de algunas situaciones tópicas, quizá es una de las series que mejor ha mantenido su esencia.

Creada por Elizabeth Meriweather, guionista de la comedia romántica Sin Compromiso, protagonizada por Natalie Portman y Ashton Kutcher, New Girl arranca cuando Jess Day, una treinteañera profesora de infantil, pilla a su novio con otra. Con el corazón roto comienza la búsqueda de un nuevo sitio para vivir y responde a un anuncio de un espacioso loft en el que residen tres amigos. Aquí empieza la locura, las rarezas, el humor desenfadado y un tanto absurdo. Los tres compañeros a priori tienen sus dudas con respecto a que la convivencia con una mujer en el apartamento vaya a funcionar. Sin embargo, tras una extraña entrevista acaban aceptándola como inquilina.

La base de la serie es la adaptación de todos los integrantes a la nueva situación. Por un lado tenemos a Nick, un tipo que también acaba de salir de una relación y que tiene alma de señor mayor que no para de quejarse. Un carácter que contrasta de primeras con la optimista Jess, pero que se ve a la legua que va a haber química entre ambos. Dejó su carrera de abogado y ahora trabaja en un bar mientras sueña con ser escritor. Quizá es el más normal de todo, aunque tiene un cierto complejo de Peter Pan, ya que parece no querer asumir las responsabilidades de la vida adulta.

El segundo compañero es Schmidt, compañero de la universidad de Nick. Se dedica al marketing en una empresa en la que parece ser el único hombre, así que va por la vida intentando mostrar su masculinidad y explotando una faceta de mujeriego. Aunque a la vez es un tipo que expresa sus emociones y no se avergüenza por ello. También es tremendamente obsesivo en cuanto al orden y es un esclavo de su imagen, en parte porque estuvo gordo en su época universitaria.

El tercero en el piloto era Coach, apodo tomado de su profesión, pues tras abandonar la competición es entrenador personal. Sin embargo, este personaje desaparece a partir del segundo capítulo porque Damon Wayans Jr, el actor que lo interpreta, tuvo que regresar a Finales Felices tras su inesperada renovación. Así, en su lugar apareció Winston, amigo de la infancia de Nick, que regresa de Letonia tras una desastrosa etapa como jugador profesional de baloncesto. Al principio se nota que el personaje está algo menos planificado que el resto y que se ha añadido después, pero enseguida adquiere su propia personalidad y resulta tener una curiosa vis cómica.

Además de los residentes en el loft, completa el grupo Cece, la mejor amiga de Jess, que pone cierto punto de cordura en las disparatadas aventuras del resto (aunque también tiene sus cosillas). Trabaja como modelo y encandilará a Schmidt desde el principio.

Con este arranque y estos personajes, está claro que la serie no planteaba nada novedoso, ya hay un montón de series basadas en amigos. Porque aunque el punto de partida de New Girl sea la llegada de la chica nueva al loft con sus excentricidades, en realidad en pocos capítulos la dinámica se convierte en una comedia de amigos. Sí, tienen la particularidad de compartir piso y esto hace que algunas tramas giren en torno a la convivencia, pero los personajes y sus conflictos evolucionan y se abren al mundo exterior. Eso sí, siempre que uno tiene un problema, los demás acuden. Enseguida hacen piña y se cuidan. Y si tienen que subirse al carro de alguna locura para mostrar su amistad, ahí están.

Y aunque el centro de la serie es Jess, hay cierta química en todo el equipo que hace que se complementen y que a partir de la segunda temporada se vuelva más coral. Es verdad que el personaje de Zooey Deschanel lleva gran parte del peso de la ficción (y se nota cuando la sustituye Megan Fox durante su baja maternal); pero cada uno aporta su punto y se complementan bastante bien. Nick tiene su pasado con Wiston y con Schmidt, así como Jess lo tiene con Cece, pero las nuevas relaciones también dejan momentos divertidos, como los momentos entre Wiston y Cece.

A partir de la tercera temporada New Girl cambia un poco de rumbo al introducir las relaciones amorosas entre los integrantes del grupo. Se pierde un poco el tono irreverente y el espíritu del principio. Incluso aparecen tramas que no tienen mucho sentido, como la relacionada con la hermana rebelde de Jess, una niñata insoportable.

La cuarta temporada podría no haber existido, pues realmente aportó poco. Jess comenzó varias relaciones, una de ellas con un compañero profesor que tan pronto como llega de Inglaterra, se va; Schmidt sale con una política y vuelve Entrenador, quien al final acaba también emparejado y marchándose a Nueva York en el último episodio. No es de extrañar, pues no terminaba de encajar en la complicidad del resto de personajes.

Y algo similar ocurre con la llegada de Megan Fox en la quinta. Interpreta a Reagan, una representante farmacéutica que viaja mucho y con un carácter distante que rompe la dinámica del grupo. Con Jess fuera como jurado, Nick y Reagan mantienen una cierta tensión sexual no resuelta, Wiston lidia con sus propia atracción a su compañera Aly y Schmidt y Cece planean su boda. Sin Jess la serie va sin un rumbo fijo. Incluso a su vuelta, parece una serie de parejas, pues ella vuelve a salir con un antiguo ex.

En la sexta temporada parece que se encauza la historia y se recupera parte del tono que tenía la serie al principio, aunque ya todo ha evolucionado a unos personajes encaminados a la vida adulta. Los recién casados buscan, compran y reforman una casa en la que comenzarán una vida juntos con un bebé ya en camino. Por su parte, Wiston y Aly tienen una relación estable, mientras que Nick consigue terminar y publicar su primera novela y Jess asciende a directora. Además, la temporada concluye con Nick y Jess comenzando una relación en serio, lo que podría haber sido también un fin de serie.

Sin embargo, decidieron darle un cierre con una temporada más de 8 capítulos parece que como regalo para los fans. Arranca con un salto temporal de tres años en el que Nick es un autor famoso y Jess vuelve a trabajar en un colegio; Cece lleva su empresa de representante de modelos mientras Schmidt se queda en casa cuidando a su hija; y Wiston y Aly, ya casados, esperan su primer hijo. En el fondo la temporada no es más que una excusa para despedirse de los personajes y para escenificar la boda de Nick y Jess que, como no podía ser de otra manera (ninguna boda en la serie es “normal”), es una sucesión de desafortunados incidentes.

Además, sirve para despedirse de Furguson (el querido gato de Wiston) y de Entrenador. Pero sobre todo estos capítulos sirven para cerrar una etapa, para abandonar el loft. Y como no podía ser menos, con el True American, esa locura de juego que se volvió todo un fenómeno en Estados Unidos y la cadena acabó publicando sus complicadísimas reglas.

El suelo es lava, por lo que hay que evitarlo. Para ello, hay que preparar la estancia con sillas, mesas, cojines… cualquier cosa por la que los participantes se puedan desplazar. En el centro de la habitación hay que construir un “castillo” con una botella (el rey) y cuatro filas de latas de cervezas, el primero que llegue a la botella, gana.

Juegan varias veces a lo largo de la serie, pero es bastante rápido y cuesta seguirlo. El primer jugador debe gritar “1, 2, 3, 4, JFK” y los demás responder “FDR”. Cada uno coge una cerveza del castillo, se mueve a un lugar seguro y le da un sorbo a la cerveza. A partir de ahí uno de ellos comienza a retar a los demás con la cuenta (todos los jugadores gritan “1,2,3” y marcan un número con los dedos en la frente. Quienes no repitan, avanzan una posición), con completar la cita (ya sea literaria, histórica o musical) o con algo en común (el jugador en turno habla de dos personas, lugares o cosas que tengan algo en común y quien acierte primero, avanza).

Queda descalificado quien pise el suelo o se quede sin bebida. Aunque se puede reincorporar bebiéndose de golpe una cerveza.

Imposible de seguir y de entender, pero resulta cómico y representa en cierta manera la locura de la serie. New Girl es una comedia fresca, ágil, entretenida y sin muchas pretensiones. Su trama es simple y su objetivo es entretener con un humor directo pero que a la vez roza lo esperpéntico. Schmidt y su tarro de chorradas, Wiston y sus camisas o su daltonismo, Jess y su ingenuidad o la capacidad para meter la pata, Nick y su amigo chino, las bromas que se gastan unos a otros…

A pesar de sus altibajos, la serie seguía siendo ligeramente graciosa y divertida, algo que de por sí es complicado en una comedia tras tantas temporadas, pero claro, ya no era lo mismo. Era el momento de terminarla y han sabido cerrarla manteniendo el espíritu con que comenzó. No es la serie de mi vida, pero, al menos, como comedia, ha cumplido su función.

Conclusiones del Crucero por el Mediterráneo: Escalas y Resumen de Gastos

En la entrada anterior ya realicé un análisis de la experiencia con el MSC Meraviglia. Pero la verdad es que lo importante (para mí) en un crucero, son las escalas. El barco importa, claro, ha de ser confortable, entretenido y ofrecer buena oferta gastronómica, pero yo contrato un crucero por los desplazamientos.

Hasta la fecha los tres anteriores que habíamos hecho tenían una ruta, y volvían a empezar en el puerto en que acababan su recorrido. Por tanto, había itinerario A e itinerario B. De esta forma analizábamos dónde preferíamos iniciar o terminar, o cuándo estaba mejor ubicado el día de navegación (siempre mejor hacia el final del crucero para descansar y hacer maleta). Por ejemplo, cuando hicimos el de Capitales Bálticas, elegimos terminar en Malmö que era una ciudad pequeña y que podríamos ver en pocas horas aun teniendo que desembarcar.

En este caso, sin embargo, se trata de un crucero circular. Empezaba y terminaba en Barcelona, pero es que además había embarque y desembarque en cada escala. Imagino que ponen a la venta en cada país/mayorista un determinado número de camarotes de cada categoría para así ir cubriendo. Porque si no, no tiene sentido que por ejemplo yo deje el camarote un viernes en Barcelona y no se ocupe hasta el lunes en Nápoles, pues la empresa perdería dinero.

Eso sí, a la hora de elegir en la agencia de viajes, no teníamos mucha complicación con el itinerario, pues era el que era. Y estaba bien que saliera de Barcelona, pues gracias al AVE llegaríamos en 3 horas. Y dado que ya habíamos visitado la ciudad, no nos tendríamos que preocupar del inicio o del fin.

Nuestras escalas fueron Marsella (Parte I y Parte II), Génova (Parte I y Parte II), Nápoles (Pompeya I y Pomeya II), Mesina (con excursiones a Catania y Taormina) y La Valeta (con excursion a Mdina y Rabat). Y sin duda la mejor de todas fue la última. Como suele ser habitual, hicimos todas las excursiones por libre. Las de la naviera me parecen prohibitivas, además de que es otro estilo, pues te organizan otros.

Excursiones

Estamos en Europa, son ciudades preparadas para el turismo y el transporte público funciona muy bien. Lo más complicado era Sicilia, que optamos por alquilar un coche para poder ver alguna ciudad más.

Marsella, a medio camino entre Italia y España, me gustó bastante a pesar de la decadencia de la ciudad. O quizás gracias a eso. En ocasiones parece una ciudad caótica, pero en otros un tranquilo pueblo de pescadores. Es 100% mediterránea con su mezcla de colores, gentes y gastronomía. Todo un ejemplo de multiculturalidad.

Marsella

Marsella

Marsella

Marsella

Tiene cierto encanto que recuerda a París en cafés y terrazas, en su planificación urbana, arquitectura y sus balcones. Algo que no es de extrañar, ya que fue reformada en el siglo XIX bajo las órdenes de Haussman. También guarda cierta similitud en barrios menos populares en los que predomina el arte urbano.

Palacio de la Bolsa

Marsella

Marsella

Marsella

Cours Julien

Marsella

En sus calles hay vestigios de sus más de dos milenios de historia, por lo que podemos encontrar restos griegos, romanos, medievales así como más recientes.

Marsella

Marsella

Vieille Charité

Iglesia Saint Laurent

Catedral Santa María la Mayor

Génova por el contrario me decepcionó bastante. También es cierto que nos diluvió y vimos la ciudad un poco a la carrera y lo que nos dejó la climatología. Pero me pareció una ciudad gris y sosa. Me esperaba más de una ciudad italiana.

Génova

Génova

Génova

Génova

En sus calles también hay historia, puesto que ha sido un importante cruce de culturas y pueblos desde la Antigüedad. Magníficos edificios, imponentes iglesias, elegantes mansiones y fachadas ricamente decoradas nos sorprenden a cada vuelta de esquina. Sin embargo, la ciudad parece un poco abandonada y esto ensucia la memoria del Siglo de los Genoveses, cuando Génova era un punto de encuentro y de conocimiento.

Palazzo San Giorgio

Génova

Génova

Génova

Génova

Nápoles no la vimos, tan solo de vuelta desde la estación y era de noche, bajo una intensa lluvia y a la carrera, por lo que no cuenta mucho la imagen de ciudad caótica, ruidosa y de tráfico endiablado que me traje. En su lugar visitamos Pompeya. Teníamos la duda de si quedarnos en Nápoles o visitar el yacimiento, y creo que acertamos. Aunque llegáramos con la hora pegada, pero creo que histórica y culturalmente, era más interesante visitar la ciudad arrasada por el Vesubio. Teniendo apenas 4 horas y media de luz en la escala, poco más se puede hacer. Ya habrá tiempo de visitar Nápoles y descubrir su patrimonio histórico y artístico.

Pompeya

Teatro Grande

Pompeya

Pompeya

Termas Estabianas

Termas Estabianas

Fullonica (Batanes) de Stephanus

Pompeya

Pompeya

Anfiteatro

Pompeya

Sicilia es una isla que guarda importantes testimonios de su pasado gracias a los restos arqueológicos y numerosos monumentos que se conservan. Entre el Norte y el Sur, entre Oriente y Occidente, Sicilia sí que ha sido un cruce de caminos.

Es una isla de interior con mezcla de aires griegos, españoles y árabes, pero también con su propio carácter del sur de Italia. En su territorio combina un interior en el que predominan volcanes, montañas y colinas con un exterior en el que destaca la paleta de azules del mar. No es de extrañar que a lo largo de su historia haya atraído a artistas como fuente de inspiración.

En el centro se alza el Etna, el volcán más alto y activo de Europa. Los romanos creían que era la fragua de Vulcano. Y según la mitología griega acogía las fraguas de Hefesto y era la residencia del monstruo Tifón, el culpable de terremotos y erupciones. No obstante, los sicilianos parecen no temerlo, ya que a su alrededor hay asentados muchos pueblos. Pueblos que podrían desaparecer como consecuencia de derrumbamientos de las laderas. Y es que parece que, según recientes mediciones, el volcán se está desplazando en dirección al mediterráneo a 14 mm por año.

Aunque ha provocado graves daños en diferentes ocasiones, sus ríos de lava también han generado – con el paso del tiempo, eso sí- una tierra fértil, en la que predominan en nogales, cítricos y viñedos.

Etna

Contábamos con poco tiempo, así que alquilamos un coche en AutoEuropa por 25€ el día y nos fuimos a Catania, Taormina para terminar en Mesina, el puerto de atraque.

Catania no tiene mucho encanto, no está mal su centro histórico, pero una vez que sales fuera de esa delimitación da la sensación de ser una ciudad algo dejada, abandonada y sucia.

Catania

Catania

Catania

Piazza Duomo

Palazzo del Municipio

Taormina por el contrario es totalmente recomendable. Es pequeña, pero tiene un encanto medieval. Y su posición ofrece unas vistas impresionantes tanto del volcán como de la costa.

Taormina

Taormina

Taormina

Taormina

Duomo

Mesina estaría entre ambas. No tiene ese toque de Taormina, pero bien merece un paseo. Además, el barco atraca cerca y todo queda bastante próximo.

Iglesia de la Santa María de la Anunciación de los Catalanes

Catedral

Palazzo dei Leoni o Palazzo della Provincia

Mesina

Santuario della Madonna del Montalto

Iglesia de Cristo Rey

Puerto

Como decía al principio, nuestra última escala fue la que más nos gustó. Viajar a Malta está muy de moda entre los turistas europeos. A pesar de ser una isla bastante pequeña ofrece tanto descanso en un lugar paradisíaco como una gran oferta de deportes acuáticos y de aventura. Pero no todo se reduce a hoteles lujosos, playas o extensa oferta de ocio, sino que además es un lugar lleno de historia y una visita a sus ciudades y pueblecitos históricos permite retroceder en el tiempo.

La Valeta

Mdina

Rabat

Tal es el caso de Mdina y Rabat, a los que llegamos en transporte público. Ciudades por cierto en las que se rodaron escenas de Desembarco del Rey en la primera temporada de Juego de Tronos.

Mdina nos encantó, sus callejuelas, lo bien conservado que está todo, sus palacios, su calma…

Museo de la Catedral

Mdina

Mdina

Mdina

Rabat es otro estilo, pero tiene también mucho encanto con sus balcones coloridos.

Rabat

Rabat

A la vuelta dimos un paseo por La Valeta, una ciudad que engaña, pues aunque parece pequeña, tiene mucho que ver.

Biblioteca Nacional

La Borsa

Aunque lo mejor es ver la entrada y salida del puerto, que permite alcanzar de un vistazo toda la muralla y el conjunto arquitectónico. Sobre todo la salida al atardecer.

Valetta

La Valeta

La Valeta

La Valeta

En general podríamos decir que son todas ciudades interesantes, que tienen suficientes atractivos que ofrecer al visitante. Aunque quizá tenemos cierto sesgo y al haber visitado ya tantos países, no nos sorprenden tanto algunos destinos, por recordarnos a otros.

El día de navegación nos sirvió para descansar antes de volver a la rutina, pues, aunque lo bueno de un crucero es que amaneces cada día en un puerto sin esfuerzo alguno; lo concentrado de las escalas y la conjunción de cena – espectáculo – copa hace que se trasnoche algo, se madrugue bastante y el cuerpo se lleve buen agote. También aprovechamos para hacer las maletas sin quitar tiempo de un día normal.

Aunque por supuesto, el día de navegación es para conocer el barco y vivir las actividades que en él se desarrollan y que no vemos a diario por estar en tierra. A diferencia de otros cruceros aquí no vimos demostración de tallas de frutas y verduras, imagino que esto ya quedó muy visto y de décadas pasadas. Sin embargo sí que hubo de pizza y mozzarella. Lógico por otra parte, tratándose de una naviera italiana. También había actividades programadas por el equipo de animación, como el MasterChef at Sea.

Mozzarella

MasterChef at Sea

Aún así, a pesar de haber descansado, este crucero ha sido agotador. La lluvia, el correr por Nápoles para no perder el barco, el concentrar tres ciudades sicilianas en un solo día… Todo ello acaba haciendo mella. Además, cuando la visita es en ciudad, al final acabamos haciendo unos 20 kilómetros diarios. Y si sumas un día tras otro, acaba pesando.

MSC Meraviglia

Para finalizar, vamos con el recuento de gastos:

Crucero con con camarote interior en categoría Fantástica y pack de bebidas: 1.863€

Cuota de servicio: 142€

AVE a Barcelona: 25€ por 4 trayectos. Total 100€

Sants

Metro Sants a Drassanes: 3€ por 4 trayectos. Total 12€

Sants Estació

Bus Puerto Barcelona: 3€ por Trayecto. Total 12€

Billete diario Marsella: 5,20€ por dos. Total 10,40€

Bus a Pompeya: 2,8€ por dos. Total 5,6€

Entradas a Pompeya: 13€ por dos. Total 26€

Tren a Nápoles : 2,8€ por dos. Total 5,6€

Alquiler de coche en Sicilia: 24,95€

Fiat Panda

Gasolina: 19€

Peajes: 3.70€ por dos trayectos. Total 7,4€

Aparcamiento en Taormina: 3€

Bus Malta: 1,5€ por 4 trayectos. Total 6€

Autobús

Habría que sumar algún regalo, recuerdo y souvenir, pero eso es ya algo más personal y no llevo la cuenta, por lo que la suma total asciende a 2.236,95€ (1.118,48€ por persona).

¿Qué tocará en 2020? ¿Podremos hacer Caribe?

Final

Conclusiones del Crucero por el Mediterráneo: Análisis del MSC Meraviglia

En este crucero hemos notado un salto cualitativo con respecto a la naviera. O quizá sea por el barco, un MSC Meraviglia recién estrenado que hace justo honor a su nombre. Se nota la modernidad en el diseño de los camarotes, en las áreas comunes, en la moqueta, en el buffet, en la piscina y el parque acuático, en las zonas de ocio, en esas escaleras de brillos, en los ascensores que tardan poquísimo en sus recorridos… Es tan grande e impresionante que es muy fácil terminar el crucero y haberse perdido espacios.

Zona ascensores

Ascensor

Escalera

Nada más entrar en el barco nos sentimos abrumados con tanto colorido. Aquello más que un barco parecía un centro comercial. Lo primero que encontramos fue la Galleria Meraviglia, un paseo central de 96 metros de largo en el que se localizan tiendas exclusivas, restaurantes temáticos y un bar.

Galleria Meraviglia

Ristorante Gourmet

Plaza Meraviglia

MSC Excursiones

Crepería

MSC Meraviglia

En la planta superior hay más restaurantes temáticos, el TV Studio & Bar con su emisora de radio y estudio de televisión que cuenta con Comedy Club, karaoke y espectáculos de música en directo y el Teatro Broadway. Pero sobre todo destaca la cúpula LED de 480 m², en la que se proyectan diferentes motivos e imágenes. Aunque con tan solo unos meses de vida ya estaba dañada y tenía franjas de píxeles muertos.

Cúpula

Cúpula

Cúpula

Cúpula

Entre las tiendas encontramos joyerías, relojerías, una heladería, la chocolatería Jean-Philippe Maury Chocolate & Coffee (que tiene demasiado espacio ocupado para mi gusto)…

MSC Meraviglia

Chocolatería

Chocolatería

Figuras de chocolate

Los restaurantes temáticos, que no están incluidos en el precio del crucero y hay que reservar aparte, son Eataly (de temática italiana), Butcher’s Cut (un asador de estilo americano) y el Kaito Teppanyaki y Sushi Bar (japonés).

Kaito

Kaito

Junto al nipón destaca el Anchor Club, un pub irlandés en el que se pueden degustar todo tipo de cervezas (algunas incluidas en el paquete de bebidas, otras no).

Anchor Bar

Anchor Bar

Y en la Proa se encontraba el MSC Aurea Spa, el lujoso Spa Balinés donde ofrecían tratamientos de relajación para revitalizar cuerpo y mente. Contaba con Zona Termal y un salón de belleza. No puedo opinar al respecto ya que no lo pisamos.

aurea Spa

Justo debajo se ubica el Teatro Broadway ocupando las cubiertas 5 y 6. Se trata de un teatro al uso, con sus butacas en modo anfiteatro. Y a diferencia de la experiencia en nuestros cruceros anteriores, en este no se permite comer o beber. En él se desarrollaban las actuaciones nocturnas (o vespertinas) y algún juego de animación.

Teatro Broadway

Teatro Broadway

En el extremo opuesto del barco, tras pasar la tienda de fotos y su estudio, teníamos el restaurante L’Olivo d’oro. Aunque, en realidad, nuestro restaurante asignado en un principio fue el Waves, situado en la cubierta 5, la misma en que se encuentra recepción.

Justo enfrente de esta había una zona de piano que quedaba recogida por las brillantes escaleras de caracol. Y en los laterales el Infinity Bar, uno de los que nunca pisamos.

Recepción

Tampoco probamos el Champagne Bar, ubicado en la cubierta 7 en la parte posterior. Este bar ofrecía una amplia cama de champagnes, así como otras bebidas espumosas de todo el mundo.

Champagne Bar

Champagne Bar

Champagne Bar

Junto a él, en un lateral se esconde la biblioteca. Y digo se esconde porque yo la descubrí el último día. Ni siquiera la vi al hacer el simulacro, y eso que se encuentra junto al Casino, que era nuestro punto de evacuación en caso de emergencia.

Cuenta con un surtido de libros en diferentes idiomas, incluso japonés.

Biblioteca

Biblioteca

Biblioteca

El casino tenía máquinas a un lado, mesas al otro. Y en el centro el bar. En el lado de las máquinas estaba permitido fumar, pero el sistema de ventilación no tenía nada que ver con el de Las Vegas y una vez que pasabas la biblioteca se notaba cómo el tabaco ya había impregnado paredes, muebles y moqueta. Realmente agobiante para una no fumadora. También se apreciaba en la propia ropa con tan solo pasar unos minutos allí.

Casino

Casino

Bar Casino

En la proa de la cubierta se localiza el Carousel Lounge, un teatro diseñado para albergar los espectáculos del Cirque du Soleil. Su escenario es circular, y las butacas se disponen a su alrededor. En este sí que se puede consumir tanto comida como bebida. De hecho, una de las opciones de reserva para el Circo del Sol era cena + espectáculo. Por las tardes servía además para charlas informativas y a últimas horas de la noche se convertía en discoteca.

Carousel Lounge

En las plantas centrales (de la 8 a la 14) se encuentran la mayoría de los camarotes y ya es en las últimas cuatro superiores (15, 16, 18 y 19 – no hay 17 porque en Italia es el número de la mala suerte-) donde se localizan los espacios de ocio así como el comedor principal.

Comedor

Ubicado en la cubierta 15 y ocupando la mitad de su superficie, el Marketplace Buffet es un comedor que está abierto 20 horas al día. En su parte posterior tiene una terraza abierta a la popa del barco, y en su parte delantera se abre a la piscina con puestos de comida rápida y helados.

En todos los accesos a él había lavabos con su correspondiente jabón de manos y toallitas. Buen detalle.

Lavabo

El comedor tiene en su parte central diferentes cocinas: pizzería, comida étnica, mediterránea, family & kids (con hamburguesas, perritos, patatas fritas y pasta), una brasserie zona de ensaladas, de sopas y pastas, de pan y quesos, de fruta, de postres…

Zona ensaladas

Postres

Comida Rápida

Además, cuenta con puestos laterales donde se encuentran las máquinas de bebidas para el desayuno y una cristalera donde se puede observar cómo hacen la mozzarella.

Mozzarella Station

La verdad es que había bastante donde elegir y estaba todo riquísimo. Sin duda se notaba el origen italiano de MSC, pues pizzas, pasta, pan de ajo o salsa de albahaca no podían faltar.

Comida

En el desayuno los puestos se convierten en zonas con comida caliente (bacon, tortillas, huevos, judías, salchichas…),  bollería, tostadas, mantequilla y mermeladas, embutidos y queso, yogures y cereales. También había cocina en vivo para tortillas francesas y una sección con comida asiática (arroz camboyano, fideos de arroz salteados con verduras, arroz blanco y sopa japonesa). La zona de fruta se mantenía.

Infusiones

Desayuno

La otra mitad de la cubierta la ocupa la Atmosphere Pool, un espacio de casi 10 m² que gira en torno a la piscina rodeada por camas. Destaca sobre todo la gran pantalla gigante y el escenario en el que se desarrollaban actividades de animación cuando el tiempo lo permitía.

Piscina

Fit Dance Session

Por la noche se proyectaban en ella conciertos, e imagino que se usará más el espacio en cruceros estivales. En noviembre era prácticamente todo interior.

Atmosphere Pool

En cada uno de los laterales había sendos jacuzzis con muy buenas vistas, ya que quedaban medio suspendidos sobre el mar. Pero además, de la piscina exterior, el MSC Meraviglia también cuenta con una interior: la Bamboo Pool. Está climatizada y tiene una cubierta retráctil. Es salada y además clorada, y se notaba, ya que olía tremendamente a lejía al pasar al interior. El diseño de esta zona recuerda a las saunas, todo de madera. También cuenta con sus propios jacuzzis.

Bamboo Pool

Bamboo Pool

Justo en la cubierta superior, en la 16, en el espacio que ocupa el comedor, podemos encontrar la parte más lúdica del MSC Meraviglia.

En la parte central del barco con vista directa a la pantalla de la piscina, se encuentra el gimnasio. Tan solo nos asomamos el primer día durante nuestra visita de reconocimiento. El resto de días con andar 20 kilómetros al día teníamos bastante. Pero estaba muy solicitado con sus máquinas de última generación y sus clases de fitness.

Gimnasio

Gimnasio

A continuación se encontraban la zona entretenimiento con máquinas arcade, el cine 4D, el Sportflex (la pista de deportes), el Sportsbar y lo que más llama la atención encontrar en un barco: los dos simuladores de F1 y la bolera.

Recreativos

Pista multiusos

Sportflex

Simulador Fórmula 1

Bolera

La parte trasera del barco se abre bajo un anfiteatro a la Horizon Pool, una piscina más pequeña que por la noche se convierte en discoteca bajo las estrellas gracias a que en la cubierta 18, subiendo por la grada, se llega al Horizon Bar, uno de los mejores del barco y donde suele pinchar el DJ.

Piscina Popa

Bar

Tras el bar, en la zona interior se desarrolla la vida juvenil, ya que cuenta con el Attic Club, una discoteca para adultos, además de los Teens Clubs, uno para chavales de 12 a 14 años y otro para los de 15 a 17. En esta zona adolescente pueden disfrutar de área de juegos y cine además de la propia discoteca.

También hay lugar para los más pequeños en el Baby Club (1 a 3 años), en el Mini Club y en el Juniors Club, patrocinados por Chicco y Lego respectivamente.

Zona infantil

En la misma cubierta también se encuentra el selecto Sky Lounge, un bar en el que servían cócteles de diseño que no estaban incluidos en nuestro paquete y cuyo ambiente estaba muerto. Así que entramos un día y, viendo el panorama, nos marchamos al minuto.

En la proa de la 18 y 19 se ubica el exclusivo MSC Yacht Club, al que solo puedes acceder con la tarjeta correspondiente. No era nuestro caso. Cuentan con su restaurante, bar, grill y propia piscina con solarium y jacuzzis.

En la popa de la 19 está el Polar Aquapark, el parque acuático con cuatro toboganes, un puente suspendido, varias piscinas y actividades de entretenimiento.

Puente suspendido

Parque acuático

La verdad es que el MSC Meraviglia cuenta con extraordinarias instalaciones, pero por muchas palabras que use, es indescriptible, así que recomiendo no perderse su vídeo de presentación:

La experiencia en el barco ha sido impecable. Las únicas pegas que se le pueden poner tienen más que ver con la gente que con el barco en sí. Cuantos más pasajeros, más se complica todo: colas en la recepción, en el desembarque, buffet saturado a ciertas horas… Pero creo que es comprensible.

No se le puede poner un pero al camarote. Sin duda el más grande de todos los cruceros que hemos hecho hasta la fecha. Quizá porque no cogimos la categoría más baja de todas sino la segunda. En cualquier caso, pese a ser interior, para nada claustrofóbico. Y bien elegida por planta y por situación, muy centrada. No tuvimos ningún tipo de ruido raro (hay plantas en las que se oía ruido metálico del barco y en la 14 el agua de la piscina), ni se movió mucho en la noche más tempestuosa.

Camarote

La cama era bastante durita y cómoda, las almohadas mullidas y las mesitas muy prácticas con varias baldas para poder guardar objetos. Muy útil para dejar el móvil, las gafas y el libro.

El escritorio servía como tal y a la vez como tocador, ya que en su cajón tenía un secador (que no podías desconectar). Por lo que uno se puede preparar mientras otro se ducha sin impedimento para ninguno de los dos.

El armario resultaba algo escaso, aunque también es verdad que metimos las maletas en la parte superior. Quizá si las hubiéramos metido bajo la cama habríamos ganado ese espacio.

La tele aunque está capada y no se podía usar HDMI o UDB y las películas eran de pago, aún así tenía bastantes cadenas en diferentes idiomas para mantenerte informado, y, lo más importante de todo, permitía controlar tu cuenta. En tu perfil podías ver tanto lo que ibas gastando como reservar los espectáculos y luego consultar en la agenda qué es lo que te has ido programando.

Camarote

El baño también era muy moderno y estaba muy bien equipado. El lavabo tenía integrado el jabón y en la parte inferior tenía espacio de almacenaje y en la puerta una papelera. Sobre el lavabo había una estantería muy práctica para guardar los productos de aseo. Además, contaba con diferentes ganchos y barras para colgar las toallas.

La cabina de ducha era lo suficiente amplia y tenía incorporado en la pared un bote de gel y otro de champú que el camarista rellenaba periódicamente. También contaba con una cuerda para tender la ropa, algo muy práctico cuando acabas calada en Génova.

Baño

Como siempre ocurre en hoteles y cruceros, hay quien se queja de lo poco variados que son los buffets y lo escaso que es el menú en los restaurantes. Desde mi punto de vista, nada más lejos de la realidad. Nosotros desayunábamos contundentemente en el buffet, nos llevábamos unos bocatas de tortilla francesa o embutido y fruta por si volvíamos tarde y luego tras embarcar hacíamos una comida tardía casi merienda en el buffet. Al tener la cena a las 21:30 no nos alteraba mucho comer a las 5.

Sí que es cierto que el desayuno no variaba de un día para otro, pero creo que había suficiente variedad como para ir alternando a lo largo de una semana en caso de que se quiera. Me resulta “gracioso” que quienes suelen quejarse, luego desayunan en casa lo mismo durante todo el año. Pero eso sí, en un buffet no son capaces de decidirse porque es igual que el día anterior.

También las 4 pizzas siempre eran las mismas (margarita, aceitunas y cebolla, marinara y salchichas), pero el resto de comida iba variando cada día. Había tres tipos de pasta, y cada día cambiaba la pasta y la salsa. Lo mismo la carne, legumbres o la comida étnica. También variaban los postres, y eso que había una oferta de hasta 7-8 diferentes. No entiendo el problema, la verdad. Será que me gusta comer.

En cuanto a las cenas, yo disfruté cada plato que pedí. Y para nada me quedé con hambre. Tienes un entrante, un principal y postre, lo que me parece una comida razonable. Mucho más copiosa de lo que cenaríamos cualquiera un día normal en casa (seguro que la mayoría comemos plato único y fruta/postre). Siempre había la opción vegetariana en cada una de las opciones, así como la posibilidad de pedir fuera de carta un filete de pollo a la plancha o un pescado al vapor. Bien por intolerancias, porque no te guste algo de la carta o lo que sea. En cualquier caso, como digo, todo muy jugoso. Sobre todo los pescados. En el momento en que descubrí lo fresco que era, intentaba siempre pedirlo. Pero vamos, he probado las ensaladas, rissottos, pasta, falafel… todo delicioso. Igual con los postres. Aún así, para quien tema quedarse con hambre, que se quede tranquilo, pues siempre puede repetir o pedir varios platos diferentes. Así que tampoco entiendo las quejas al respecto. Ni por calidad ni por cantidad.

Cena día 2

Cena Sicilia

Cena

Creo que hicimos bien en sacar el pack de bebidas, pues el agua y refrescos costaban 3.90€, las cervezas 5.9€ y los cócteles 7.9€. Así que sumando lo consumido cada día, amortizamos de sobra. Y sobre todo nos despreocupamos de tener que andar cargando las diferentes consumiciones y revisando la cuenta.

Pack Bebidas

Tanto el agua como los refrescos eran envasados, sin embargo, al pedir cócteles o combinados, el refresco era de barril. Pero si se quiere un ron con cola, siempre se puede pedir el ron por un lado, y pedir aparte una cola, en tal caso te la darán de lata. Y luego ya tú te haces la mezcla. Lo que sí dejaba mucho que desear era la cerveza. De todas las que tomamos, creo que solo tiraron bien la Guinness. El resto de las que tenían cierto cuerpo, nos las sirvieron sin fuerza y como si estuviera por un lado el sabor a cerveza y por otro el agua. Además, se echaba de menos que pusieran al menos una tapita de patatas fritas de bolsa. Pero supongo que esta costumbre es muy española.

pub irlandés

A diferencia de los cruceros de Pullmantur e Ibero, esta vez no compartíamos mesa, aunque en cierta medida podría decirse que agrupan. En la primera noche en el Waves teníamos en una mesa próxima a la nuestra una pareja joven española (justo la siguiente a la nuestra estaba desocupada). Al cambiarnos al restaurante L’Olivo, nos pusieron junto a dos parejas, también españolas, que eran mayores que nosotros. No sé si lo de la nacionalidad es algo premeditado, que nos agruparon, o es que los horarios tan tardíos se quedaban copados por italianos y españoles.

Había muchos turnos para cenar, algunos de ellos demasiado tempraneros y otros muy tardíos. Cuando el todos a bordo es a las 5 y media no tiene mucho sentido que tengas la cena a las 17:45, porque, o llegas siempre antes para prepararte antes de ir al comedor, o acabas cenando siempre en el buffet. Por otro lado, los de las 21:30 y 21:45 suponían que, o elegías el espectáculo antes de cenar (algo que me parece contra natura), o cuando quieres terminar de cena – espectáculo – copa, se te ha hecho tarde teniendo en cuenta que el día siguiente tienes que madrugar. Así pues, sin duda lo mejor sería algo intermedio, quizá las 20 – 20:45.

Los espectáculos fueron variados, pero el que más me gustó fue el de Virtual. Por escenografía, coreografía y presentación.

Virtual

El que menos fue el de Meraviglioso Amor. La música elegida sólo la conocen los italianos, el vestuario de los bailarines era muy cutre y las coreografías muy repetitivas y poco trabajadas.

Meraviglioso Amor

El de Magic Friends no está mal, aunque te tiene que gustar la magia. No obstante, muy bien intercalada con el cuerpo de baile.

El de Paz, que se supone que es un tributo a la música española, me decepcionó en gran parte. Muy bien los bailarines, la coreografía estaba correcta, así como el vestuario, pero las canciones elegidas no eran muy acertadas y resultaba lento.

Paz

En general, como espectáculo postcena, están bien, pero no están al nivel que me esperaría de este tipo de barcos. En iberocruceros recuerdo una noche que hubo un espectáculo de patinadores sobre hielo, y era una naviera de inferior categoría.

En el resto del barco, había actuaciones de piano o voz y la verdad es que todos los artistas (así como los del espectáculo) se merecen un 10. Vaya voz la de la soprano.

La animación no estuvo mal. Había un grupo bastante grande y durante el día tenían sesiones de yoga, de aerobic, hacían juegos en la piscina…

Fit Dance Session

También hicieron un concurso de MasterChef at Sea, un espacio patrocinado. Aunque no cocinaron realmente.

MasterChef at Sea

Y por supuesto, se encargaban de la fiesta nocturna temática. En este aspecto quizá tal vez fallaba la música, que se repetía bastante y era un tanto antigua. Supongo que es porque iba enfocada a otro público (extranjero y más mayor), pero lo cierto es que los días en los que actuaba la orquesta latina con temas más recientes se veía más animado al personal.

Fuegos artificiales

Mucha gente se quejaba de que no había sitio para sentarse. Totalmente cierto, pues aunque junto al puente había un bar con algún asiento en torno a una pista, ahí no era donde se centraba la mayor parte de la animación.

Bar

Sin embargo, me da la sensación de que ese era el propósito, que la gente estuviera de pie y no le quedara más remedio que integrarse en la actividad.

Además de las actividades propiamente participativas, también hubo exhibiciones. No solo la de la mozzarella del último día, sino también la de las masas de pizza.

Exhibición masa pizza

En definitiva, el barco ofrecía todo tipo de servicios y actividades. Bueno, excepto conexión a internet. Cuando el WiFi en los hoteles se ha convertido en algo imprescindible, llegas a un barco y es de pago. Hoy en día con la eliminación del Roaming en Europa no consideramos oportuno ni necesario contratarlo. Usábamos nuestros propios datos cuando tocábamos tierra (bien para comunicarnos con familia y amigos, bien para las apps tan necesarias hoy en día) y desconectábamos al soltar amarre.

Ojo con esto porque hay que asegurarse de que nos estamos conectando a la red adecuada. Es preferible elegir la selección manual antes que la automática y así evitaremos disgustos como por ejemplo que se nos conecte a una red turca mientras estamos en una isla de Grecia o a una europea con la que nuestra compañía no tiene el acuerdo. El móvil suele elegir la que más potencia tiene y no sigue un criterio económico.

El paquete de telecomunicaciones a bordo costaba unos 20€ y daba acceso a las redes sociales y a las aplicaciones de chat (Facebook, Twitter, Instagram, LinkedIn, WhatsApp, Snapchat, Pinterest, o Line), eso sí, únicamente para un dispositivo y no servía para compartir archivos de audio o vídeo (sí fotos). Creo recordar que había alguna tarifa superior, pero como ya la habíamos descartado, tampoco nos informamos mucho.

Pero en general, pocas pegas a la experiencia con el barco. Otra cosa son ya las escalas, que merecen entrada aparte.

Professor Marston and the Wonder Women

El personaje de Wonder Woman está más vivo que nunca. En una época en la que raro es el mes en que no se estrena una película de superhéroes, Patty Jenkins hizo resurgir a la superheroína más famosa e influyente de todos los tiempos. Y como ya ocurriera con el cómic en el pasado, ha sido un éxito y ha impactado en la sociedad convirtiéndose en una figura de referencia para las nuevas generaciones.

La influencia a través de la cultura popular es algo que vio claro el psicólogo William Moulton Marston, creador del personaje de Diana de Temiscira, Diana Prince o Wonder Woman. El nacimiento de la superheroína queda recogido en la película Professor Marston and the Wonder Women que, tras su estreno en el Festival Internacional de Cine de Toronto de 2017 y de exhibirse en las salas de Estados Unidos desde el 13 de octubre de 2017 ha llegado a España en formato doméstico sin ser estrenada en los cines.

La cinta comienza en 1945, con el profesor Marston defendiéndose ante la Comisión del Cómic de EEUU que le acusa de que las historias de su personaje están cargadas de perversiones por reflejar homosexualidad, sumisión y tortura. A partir de ahí hay varios saltos temporales entre los testimonios del psicólogo que nos sirven para conocer el nacimiento de Wonder Woman y de los acontecimientos que le han llevado a la comparecencia.

Retrocedemos así a los años veinte, momento en que Marston ejercía como profesor de psicología en el campus universitario femenino de Radcliffe mientras su mujer Elizabeth, también psicóloga y tanto o más brillante que él, se tenía que conformar con colaborar con él sin derecho a plaza propia o reconocimiento académico por el hecho de ser mujer. Además de las clases, en las que William desarrollaba su modelo de conducta social y emocional al que llamó DISC, acrónimo de Dominio, Influencia, Sumisión y Conformidad; ambos están metidos de lleno en la creación del primer detector de mentiras. Su vida cambiará de golpe cuando contratan como asistente de investigación a Olive Byrne (hija de Ethel Byrne y sobrina de Margaret Sanger), con quien comenzarán una relación tanto amorosa como intelectual.

Los Marston eran almas libres que se trataban como iguales y discutían sobre sus teorías, sus puntos de vista sobre la vida, la cultura, la sociedad… Eran dos intelectuales de mente abierta, libres de prejuicios y poco amigos de preocuparse de lo que dijeran los demás, por lo que cuando surge el amor entre el matrimonio y Olive, lo hablan y deciden cómo seguir a partir de ahí. Su visión tolerante les lleva a formar una familia nada tradicional en la que los hijos que tuvieron tanto Olive como Elizabeth fueron criados en conjunto. No obstante, no lo tuvieron nada fácil, ya que fueron acusados de depravados y libertinos y Marston perdió su puesto en la universidad.

Hasta aquí parece que se trata de un drama romántico, sin embargo, este contexto histórico inicial sirve para conocer el impacto que estas dos mujeres tuvieron en la vida de William y en la creación del mito de Wonder Woman. Aunó en la superheroína las personalidades de sus dos mujeres (la inteligencia, la seguridad y el carácter fuerte e independiente de Elizabeth y la sensibilidad, inocencia, dulzura y belleza de Olive), su teoría DISC, el detector de mentiras, sus fetichismos y una visión feminista del mundo.

Y es que el personaje no nació de la imaginación de un friki, como en el resto de cómics, sino que pretendía tener una función divulgativa, que fuera un espejo para las niñas y niños de la época. Ante la crítica de los censores sobre que sus historias las leían menores, Marston se defendía aclarando que precisamente esa era su intención:  “Quiero que las niñas pequeñas de este país sepan que tienen el poder sobre su propio destino y que los niños aprendan desde pequeños a respetar a las mujeres poderosas”. Había captado claramente que la cultura popular era un importante vehículo a la hora de filtrar ideas a la sociedad.

Desde el principio Wonder Woman nació como un personaje feminista, como una mujer empoderada. Marston creía que “Si el hombre tiene una naturaleza anárquica y violenta y la mujer cariñosa y protectora, entonces ellas deberían gobernar el mundo”, por lo que puso a la amazona en el centro del relato como una mujer capaz de acabar con la violencia y el desequilibrio instaurando en su lugar la justicia y la igualdad.

Y claro, una visión tan adelantada a su época (incluso hoy en día), con el reflejo de relaciones homosexuales y el uso de los látigos hizo saltar las alarmas de los sectores más conservadores de la época. Se topó con una sociedad llena de prejuicios en cuanto a la libertad sexual y que no estaba preparada para que una mujer tomara el control y las riendas de su propia vida.

Aún así, a pesar de una campaña de desprestigio, Wonder Woman consiguió vender en sus años iniciales más ejemplares que Superman. Incluso hoy en día la película protagonizada por Gal Gadot consiguió hacerse un hueco en un mundo audiovisual plagado de superhéroes masculinos heternormativos y batiendo récords de recaudación.

Angela Robinson, escritora y directora de Professor Marston and the Wonder Women decidió ir más allá del personaje y ahondar en la historia de su concepción adentrándose mientras tanto en temáticas como la ciencia, la investigación, la religión y el puritanismo, las rígidas estructuras familiares y las relaciones de pareja, el sexo, la política, la educación y el feminismo.

Aunque dura cerca de las dos horas, en ningún momento se hace larga. La historia está bien narrada y juegan un papel importante tanto los diálogos como los silencios, la simbología y los detalles visuales. Sin duda el momento de la inspiración del personaje con la combinación del vestuario a base de elementos fetichistas es el punto clave de la película, pero a partir de ahí no decae, sino que deja con ganas de conocer más de este personaje del que seguro que seguirá habiendo más entregas cinematográficas.

Crucero por el Mediterráneo. Día 8. Desembarque

Dado que había que dejar el camarote a las 7:30, nos levantamos poco antes de las 7 para recoger las 4 cosas que nos quedaron fuera de maleta y prepararnos con algo de calma. En el buffet estábamos todos con cara de sueño y los ojos aún hinchados. Mientras desayunábamos vimos la llegada al puerto, que no es que sea muy bonita, pues de la ciudad se ve poco.

Teníamos el color rosa, lo que significaba que nuestra hora de desembarque debía ser a las 9:10, pero como el AVE no lo cogíamos hasta las 13:25, nos buscamos un sitio para acomodarnos y esperar tranquilamente hasta que fuera una hora algo más razonable.

MSC Meraviglia

Me parece que, si no tienes prisa por desembarcar, es la mejor opción. Y es que según atraca, los que hacen escala, como es lógico, quieren bajar cuanto antes para aprovechar la visita. Si no tienes prisa, te da igual esperar media hora (o una hora y media) a que baje el mogollón y después salir tranquilamente. Incluso se puede visitar la biblioteca.

Biblioteca

En ese tiempo aproveché para hacer alguna cosa en el ordenador, copiar fotos, escribir algún diario… y mientras observar cómo poco a poco el barco se iba vaciando. Sobre las 10 de la mañana, cámara en mano, nos dimos una vuelta por las zonas comunes para hacer algunas fotos del barco y despedirnos de él.

Pantalla

MSC Meraviglia

Jean Philippe

Zona Restaurantes

MSC Meraviglia

MSC Meraviglia

Finalmente desembarcamos tranquilamente y sin esperas. Ya en la terminal, fuimos a la cinta correspondiente a recoger nuestras maletas. La cinta ya estaba parada y nuestro equipaje, apartado.

Hall Terminal

Recogida de Equipaje

Maletas

A las 10 y media ya estábamos en la cola del bus que nos llevaría a la glorieta Colón.

Colón

Las conexiones se nos dieron muy bien y a las 11:15 llegamos a Sants, casi como si fuéramos a coger un vuelo.

Metro Barcelona

Y con el AVE a Madrid se acabó nuestro crucero, nuestras vacaciones y nuestro periplo viajero de 2017.

Crucero por el Mediterráneo. Día 7. Navegación

Tras abandonar Malta, el crucero se acercaba a su fin, pero antes teníamos un día de navegación por el Mediterráneo de vuelta a Barcelona. Ese día aprovechamos para levantarnos relativamente tarde, desayunar con calma y dar un paseo por el barco, pues al final, entre tanta escala, realmente había rincones que no habíamos visto. Nos pasa siempre, pero más aún en un barco tan grande.

MSC Meraviglia

MSC Meraviglia

Lo malo del día de navegación es que está todo el mundo en el barco, así que por muy grande que sea este, gente vas a encontrar en todos los lugares. Incluso en el gimnasio.

Si el día de Génova a Nápoles el barco se movió ligeramente, el día de navegación lo hizo de manera notable. No es que diera bandazos de un lado a otro, pero sí que se apreciaba el viento y la borrasca que había en la zona.

A media mañana había una exhibición y degustación de mozzarella a cargo una eminencia, al parecer. Me sorprendió ver a los japoneses con tal devoción hacia el queso… Bueno, y en general a todo el mundo haciendo corrillo para probar algo que, por otra parte, había habido durante cada día en el buffet.

Exhibición Mozzarella

A las 11:30 asistimos a la charla de información sobre el desembarque.

Charla informativa

Por un lado nos explicaron cómo realizar el desembarque de las maletas. Del mismo modo que al inicio no cargas con ellas, tampoco para la salida. Así, la noche anterior de abandonar al barco, antes de la 1 de la madrugada, has de dejar las maletas en la puerta del camarote, etiquetadas con las correspondientes tiras asignadas. El color indica la hora límite para bajar.

De esta forma, el personal del barco se pasa la madrugada recorriendo cada planta y agrupando las maletas por colores para, una vez llegados a puerto, descargarlas y llevarlas a la zona de recogida de equipaje. Básicamente es la misma metodología que cuando cogemos un avión. Eso sí, es importante tener en cuenta que deberemos dejarnos fuera el pijama, la ropa del día siguiente, así como los productos de higiene que vayamos a necesitar antes de irnos a dormir, y al despertar.

El segundo aspecto que nos explicaron fue cómo cerrar la cuenta. El primer día habíamos asignado nuestra tarjeta de crédito a nuestro camarote, así pues, nos tocaría revisar la factura para comprobar que todo estaba bien. Y si era así con una firma, todo listo.

Sin embargo, también existía la posibilidad de pagar con tarjeta de débito o efectivo. En este caso, el proceso era algo más complejo en caso de que el saldo fuera a favor del viajero, ya que la devolución del depósito se realizaba en efectivo, lo que suponía revisar la factura y después acudir con ella a recepción para cobrar. Y esperar cola, claro.

La verdad es que no había mucho que añadir con respecto a la charla, pues estaba todo claro. Sin embargo, sí me había quedado la duda de la hora del desembarque. Según nos habían explicado nos asignarían una hora según el color, pero nosotros teníamos el AVE a la 1, con lo que no teníamos especial prisa por abandonar el barco. Además, no queríamos hacerlo a la vez que los de la escala, que son quienes sí que necesitan todos los minutos posibles. Así que me acerqué a preguntar si la hora que nos marcasen sería obligatoria. Afortunadamente nos informaron de que se hace así para que el desembarque sea progresivo, pero que si queríamos quedarnos un rato más, podíamos hacerlo siempre que nos fuéramos con el último color, pues a partir de esa hora ya comenzaban a subir los nuevos cruceristas. No es que fuera muy tardía, pero nos daba al menos un par de horas más. Mejor esperar en el barco tranquilamente, a hacerlo dando vueltas por Barcelona con las maletas.

Aclarada la duda nos fuimos al teatro, donde se representaba MasterChef at Sea con el equipo de animación.

MasterChef at Sea

Bueno, en realidad no estaban cocinando, les dieron fruta y tenían que crear un plato y ponerle nombre…

Después nos fuimos a tomar una cerveza al pub.

Anchor Bar

Anchor Bar

Pero como no ponen tapa y en las anteriores ocasiones siempre había echado de menos picar algo, antes pasamos por el buffet a por unas patatas fritas.

pub irlandés

Comimos y nos echamos una siesta. Y ya, a media hora de la tarde, hicimos las maletas a falta de la ropa que usaríamos por la noche y los productos de aseo.

Comprobamos la cuenta en la televisión y nos habían cargado unas fotos que nos habían dejado en el camarote pero cuyo recibo no habíamos firmado, así que, antes de ir a cenar nos tocó pasarnos a pedir el reembolso.

Fotografía

Una noche que sí era de gala. Y se notaba nada más poner un pie en el pasillo, pues iba todo el mundo engalonado. Destacaban sobre todo las japonesas con sus kimonos.

Noche de gala

Y por supuesto, ese día sí que estaba el capitán listo para quien quisiera hacerse la foto con él.

Capitán

Para la cena de la noche teníamos de nuevo la mesa engalanada, aunque esta vez el mantel era dorado y no plateado. En esta ocasión la oferta de platos era mayor y más variada. De entrantes teníamos para elegir entre Cóctel de vieiras, Carpaccio de bresaola, Crujientes rollitos de primavera, Ensalada César, Caldo de Buey y Sopa de espárragos.

De principal podíamos optar por Tortellini con tinta de sepia, Risotto con setas, Langostinos a la parrilla, Tajadas de solomillo y Strudel vegetariano.

Menú cena elegante

Como se puede observar en la imagen, aunque ambos comimos los langostinos a la plancha, sí que diferimos en los primeros y mientras que yo me tomé la ensalada césar, él probo los rollitos.

La ensalada me pareció un poco pobre. Apenas era lechuga con picatoste y salsa. Los langostinos, sin embargo, eran grandecitos y estaban jugosos.

Menú cena elegante

Entre las opciones de postre ambos elegimos la crema de vainilla francesa con salsa de frutas del bosque que, si bien estaba rica, la textura no me terminaba de convencer. Era demasiado líquida para mi gusto. Yo habría preferido algo más tipo mousse.

Después marchamos al espectáculo. Habíamos reservado Virtual. Y quizá fue el espectáculo que más me gustó de toda la semana. Versaba sobre un individuo que vivía pegado a su teléfono móvil y un día se convierte en parte de él, actuando como si fuera parte de una de las muchas aplicaciones instaladas en este.

Tanto la escenografía como la música y coreografías estaban muy bien elegidas y diseñadas. Fue interesante y entretenido. Incluso daba para reflexionar sobre la adicción a la tecnología.

Virtual

Para terminar el día, y casi el crucero, subimos a tomarnos unas copas. Y si en las partes más bajas del barco se notaba el movimiento, en la popa arriba del todo mucho más. No hacía falta beber mucho para acabar mareado.

Nos retiramos pronto, pues había que dejar el camarote a las 7:30. En nuestra puerta ya nos esperaban nuestras etiquetas y las indicaciones para revisar la factura y cerrar la cuenta antes del desembarque.

Camarote

Básicamente resumía lo que nos habían explicado en la reunión. Nuestra hora de desembarque era a las 9:10 y la última salida a las 12:30.

Desembarque

Desembarque

Nuestro crucero se acababa, solo nos quedaba dormir y poco más. Pero antes tuvimos que desplazar al elefante que nos habían dejado sobre nuestra cama.

Elefante

Elefante